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3 feb. 2011

La suerte de Mubarak está echada



La suerte de Mubarak está echada, y ya ni el apoyo de Estados Unidos podrá salvar su gobierno. En Egipto vive un pueblo inteligente, de gloriosa historia, que dejó su huella en la civilización humana. “Desde lo alto de estas pirámides 40 siglos os contemplan”, cuentan que exclamó Bonaparte en un momento de exaltación cuando la revolución de los enciclopedistas lo llevó a ese extraordinario cruce de civilizaciones.

Al finalizar la segunda Guerra Mundial, Egipto estaba bajo la brillante dirección de Abdel Nasser, quien junto a Jawaharlal Nehru, heredero de Mahatma Gandhi; Kwame Nkrumah, Ahmed Sékou Touré, líderes africanos que junto a Sukarno, presidente de la entonces recién liberada Indonesia, crearon el Movimiento de Países No Alineados e impulsaron la lucha por la independencia de las antiguas colonias. Los pueblos del sudeste asiático, el Medio Oriente y el África, como Egipto, Argelia, Siria, Líbano, Palestina, el Sahara Occidental, el Congo, Angola, Mozambique y otros, enfrascados en la lucha contra el colonialismo francés, inglés, belga y portugués con el respaldo de Estados Unidos, luchaban por la independencia con el apoyo de la URSS y de China.

A ese movimiento en marcha, se sumó Cuba tras el triunfo de nuestra Revolución.

En 1956 Gran Bretaña, Francia e Israel, atacaron por sorpresa a Egipto que había nacionalizado el Canal de Suez. La audaz y solidaria acción de la URSS, que incluso amenazó con el empleo de su cohetería estratégica, paralizó a los agresores.

La muerte de Abdel Nasser, el 28 de septiembre de 1970, significó un golpe irreparable para Egipto.

Estados Unidos no cesó de conspirar contra el mundo árabe, que concentra las mayores reservas petroleras del planeta.

No es necesario argumentar mucho, basta leer los despachos informativos de lo que inevitablemente está ocurriendo.

Veamos las noticias:

28 de enero

“(DPA) - Más de 100 000 egipcios salieron hoy a las calles para protestar contra el gobierno del presidente Hosni Mubarak, pese a la prohibición de manifestaciones emitida por las autoridades.”

“Los manifestantes incendiaron oficinas del Partido Democrático Nacional (PDN) de Mubarak y puestos de vigilancia policial, mientras en el centro de El Cairo lanzaron piedras a la policía cuando ésta intentó dispersarlos con gases lacrimógenos y balas de goma.”

“El presidente estadounidense, Barack Obama, se reunió hoy con una comisión de especialistas para asesorarse sobre la situación, al tiempo que el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, advirtió que Estados Unidos reevaluaría las multimillonarias ayudas que otorga a Egipto según la evolución de los acontecimientos.

“Las Naciones Unidas también emitieron un fuerte mensaje desde Davos, donde se encontraba este viernes el secretario general Ban Ki- moon.”

“(Reuters).- Presidente Mubarak ordena el toque de queda en Egipto y el despliegue de tropas del ejército respaldadas por vehículos blindados en El Cairo y otras ciudades. Reportan violentos choques entre manifestantes y la policía.

“Fuerzas egipcias, respaldadas por vehículos blindados, se desplegaron el viernes en El Cairo y otras grandes ciudades del país para terminar con las enormes protestas populares que exigen la renuncia del presidente Hosni Mubarak.

“Fuentes médicas señalaron que hasta el momento 410 personas resultaron heridas en las protestas, mientras que la televisión estatal anunció un toque de queda para todas las ciudades.”

“Los eventos representan un dilema para Estados Unidos, que ha expresado su deseo de que la democracia se extienda por toda la región. Mubarak, sin embargo, ha sido un aliado cercano a Washington por varios años y el destinatario de mucha ayuda militar.”

“(DPA).- Miles de jordanos se manifestaron hoy tras los rezos del viernes en todo el país pidiendo la dimisión del primer ministro, Samir Rifai, y reformas políticas y económicas.”

En medio del desastre político que estaba golpeando al mundo árabe, líderes reunidos en Suiza meditaron sobre las causas que daban lugar al fenómeno que incluso calificaron como suicidio colectivo.

“(EFE).- Varios líderes políticos piden en el Foro Económico de Davos un cambio en el modelo de crecimiento.”

“El actual modelo de crecimiento económico, basado en el consumo y sin tener en cuenta las consecuencias medioambientales, ya no puede mantenerse por más tiempo pues va en ello la supervivencia del planeta, advirtieron hoy varios líderes políticos en Davos.”

“‘El modelo actual es un suicidio colectivo. Necesitamos una revolución en el pensamiento y en la acción’, advirtió Ban. ‘Los recursos naturales son cada vez más escasos’, agregó, en un debate acerca de cómo redefinir un crecimiento sostenible en el marco del Foro Económico Mundial.

“‘El cambio climático nos muestra que el modelo antiguo es más que obsoleto’, insistió el responsable de la ONU.

“El secretario general agregó que, además de recursos básicos para la supervivencia como el agua y los alimentos, ‘se está agotando otro recurso, que es el tiempo, para hacer frente al cambio climático’.”

29 de enero:

“Washington (AP).- El presidente Barack Obama intentó lo imposible ante la crisis egipcia: cautivar a la población furiosa con un régimen autoritario de tres décadas y, al mismo tiempo, asegurar a un aliado clave que Estados Unidos lo respalda.

“El discurso de cuatro minutos del presidente, la noche del viernes, representó un cauto intento de mantener un equilibrio difícil: Obama sólo podía salir perdiendo si elegía entre los manifestantes que exigen la salida del presidente Hosni Mubarak y el régimen que se aferra con violencia a su posición de poder.

“Obama no pidió un cambio de régimen. Tampoco dijo que el anuncio de Mubarak fuera insuficiente.”

“Obama dijo las frases más fuertes del día en Washington, pero no se separó del guión que usaron su secretaria de Estado Hillary Clinton y el vocero de la Casa Blanca Robert Gibbs.”

“(NTX).- El diario The Washington Post pidió hoy al gobierno de Obama usar su influencia política y económica para que el presidente Mubarak abandone el poder en Egipto.”

“‘Los Estados Unidos deberían usar toda su influencia, incluyendo los más de mil millones de dólares en ayuda que suministra cada año al ejército egipcio, para asegurar el último resultado (la cesión del poder por parte de Mubarak)’, indicó el diario en su editorial.”

“Obama en su mensaje pronunciado de la noche del viernes dijo que continuaría trabajando con el presidente Mubarak y lamentó que no mencionara unas eventuales elecciones.”

“El diario calificó de ‘no realistas’ las posiciones de Obama y las del vicepresidente, Joe Biden, quien declaró a una radioemisora que no llamaría dictador al presidente egipcio y que no pensaba que debería renunciar.”

“(AFP).- Organizaciones árabes estadounidenses exhortaron al gobierno del presidente Barack Obama a que deje de apoyar a la dictadura de Mubarak en Egipto.”

“(ANSA).- EE.UU. se declaró hoy nuevamente ‘preocupado’ por la violencia en Egipto y advirtió al gobierno de Mubarak que no puede actuar como si nada hubiese sucedido. Fox News dice que a Obama le quedan dos malas opciones respecto a Egipto.

“Advirtió al gobierno de El Cairo que no puede volver a ‘mezclar las cartas’ y actuar como si nada hubiese sucedido en el país.

“La Casa Blanca y el Departamento de Estado están siguiendo muy de cerca la situación en Egipto, uno de los principales aliados de Washington en el mundo, y recipiente de unos 1.500 millones de dólares anuales en ayudas civiles y militares.”

“Los medios de información estadounidenses están dando una amplísima cobertura a los disturbios en Egipto, y vienen señalando que la situación puede resultar, de cualquier forma que se resuelva, en un dolor de cabeza para Washington.”

“Si Mubarak cae, estimó Fox, Estados Unidos, y su otro principal aliado en Medio Oriente, Israel, podrían tener que afrontar un gobierno de los Hermanos Musulmanes en El Cairo, y un giro anti-occidental del país del Norte de África.”

“‘Estuvimos apostando al caballo equivocado durante 50 años’, dijo a la Fox un ex agente de la CIA, Michael Scheuer. ‘Pensar que el pueblo egipcio va a olvidar que nosotros apoyamos dictadores durante medio siglo es un sueño’, completó.”

“(AFP).- La comunidad internacional multiplicó sus llamados para que el presidente egipcio Hosni Mubarak emprenda reformas políticas y cese la represión de las manifestaciones contra su gobierno que este sábado prosiguieron por quinto día.”

“Nicolás Sarkozy, Angela Merkel y David Cameron pidieron por su parte al presidente ‘iniciar un proceso de cambio’ frente a las ‘reivindicaciones legítimas’ de su pueblo y a ‘evitar a toda costa el uso de la violencia contra los civiles’, el sábado en una declaración conjunta.”

“También Irán llamó a las autoridades egipcias a atender las reivindicaciones de la calle.”

“El rey Abdalá de Arabia Saudita consideró en cambio que las protestas representan ‘ataques contra la seguridad y la estabilidad’ de Egipto, llevados a cabo por ‘infiltrados’ en nombre de la ‘libertad de expresión’.

“El monarca llamó por teléfono a Mubarak para expresarle su solidaridad, informó la agencia oficial saudita SPA.”

31 de enero:

“(EFE) Netanyahu teme que caos en Egipto propicie acceso de los islamistas al poder.

“El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, expresó hoy su temor de que la situación en Egipto propicie el acceso de los islamistas al poder, inquietud que dijo compartir con dirigentes con los que ha hablado en los últimos días.”

“El primer ministro declinó referirse a informaciones divulgadas por medios locales que apuntan a que Israel ha autorizado hoy a Egipto el despliegue de tropas en la Península del Sinaí por primera vez en tres décadas, lo que se considera una violación del acuerdo de paz de 1979 entre las dos naciones.

“Por su parte y ante las críticas a las potencias occidentales como EE.UU. o Alemania que han mantenido estrechos lazos con regímenes totalitarios árabes, la canciller alemana afirmó: ‘No hemos abandonado a Egipto’.”

“El proceso de paz entre israelíes y palestinos se encuentra paralizado desde el pasado mes de septiembre, principalmente por la negativa israelí a frenar la construcción en los asentamientos judíos en el territorio ocupado palestino.”

“Jerusalén, (EFE).- Israel se inclina por el mantenimiento en el poder del presidente egipcio, Hosni Mubarak, a quien el jefe de Estado israelí, Simón Peres, respaldó hoy al entender que ‘una oligarquía fanática religiosa no es mejor que la falta de democracia’.”

“Las declaraciones del jefe del Estado coinciden con la difusión por los medios locales de presiones de Israel a sus socios occidentales para que bajen el tono de sus críticas al régimen de Mubarak, que el pueblo egipcio y la oposición tratan de derrocar.

“Fuentes oficiales no identificadas citadas por el periódico ‘Haaretz’ indicaron que el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí envió el sábado un comunicado a sus embajadas en EE.UU., Canadá, China, Rusia y varios países europeos para pedir a los embajadores que hagan hincapié ante las autoridades locales respectivas de la importancia que para Israel tiene la estabilidad en Egipto.”

“Los analistas israelíes señalan que la caída de Mubarak podría poner en peligro los Acuerdos de Camp David que Egipto firmó con Israel en 1978 y la posterior suscripción del Tratado de paz bilateral en 1979, sobre todo si tuviese como consecuencia el ascenso al poder de los islamistas Hermanos Musulmanes, que gozan de amplio apoyo social.”

“Israel ve a Mubarak como el garante de la paz en su frontera sur, además de un apoyo clave para mantener el bloqueo a la franja de Gaza y el aislar al movimiento islamista palestino Hamas.”

“Uno de los mayores temores de Israel es que las revueltas egipcias, que siguen la estela de las tunecinas, alcancen también a Jordania, debilitando el régimen del rey Abdalá II, cuyo país junto con Egipto son los únicos árabes que reconocen a Israel.”

“La reciente designación del general Omar Suleiman como vicepresidente egipcio y, por tanto, posible sucesor presidencial, ha sido bienvenida en Israel, que ha mantenido con el general cercanas relaciones de cooperación en materia de Defensa.”

“Pero el rumbo que siguen las protestas egipcias no permite dar por hecho que la continuidad del régimen esté garantizada ni tampoco que Israel pueda seguir teniendo en el futuro en El Cairo a su principal aliado regional.”

Como puede observarse, el mundo se enfrenta simultáneamente y por primera vez a tres problemas:

Crisis climáticas, crisis alimenticias y crisis políticas.

A ellas, pueden añadirse otros graves peligros.

Los riesgos de guerra cada vez más destructivos están muy presentes.

¿Dispondrán los líderes políticos de suficiente serenidad y ecuanimidad para hacerles frente?

De ello dependerá el destino de nuestra especie.

Fidel Castro

Tomado: CubaDebate.cu

1 feb. 2011

Egipto, la apuesta al gatopardismo


Foto: Agencia EFE

En el día de ayer Hillary Clinton declaró ante la prensa que lo que había que evitar a toda costa en Egipto era un vacío de poder. Que el objetivo de la Casa Blanca era una transición ordenada hacia la democracia, la reforma social, la justicia económica, que Hosni Mubarak era el presidente de Egipto y que lo importante era el proceso, la transición. A diferencia de lo ocurrido en otra ocasión, el presidente Obama no exigiría la salida del líder caído en desgracia.

Como no podría ser de otro modo, las declaraciones de la secretaria de Estado reflejan la concepción geopolítica que Estados Unidos ha sostenido invariablemente desde la Guerra de los Seis Días, en 1967, y cuya gravitación se acrecentó después del asesinato de Anwar el-Sadat en 1981, y la asunción de su por entonces vicepresidente, Hosni Mubarak. Sadat se había convertido en una pieza clave para Estados Unidos e Israel –y de paso le confirió a Egipto la misma categoría– al ser el primer jefe de estado de un país árabe en reconocer al Estado de Israel y al firmar un tratado de paz entre Egipto y ese país el 26 de marzo de 1979. Las dudas y los rencores que aún abrigaban Sadat y el primer ministro israelí Menájem Begin como consecuencia de cinco guerras y que tornaban en interminables las negociaciones de paz fueron rápidamente dejados de lado cuando tanto ellos como el presidente James Carter se notificaron que el 16 de enero de ese año un estratégico aliado pro-norteamericano en la región, el sha de Irán, había sido derrocado por una revolución popular y buscado refugio en Egipto. La caída del sha fue seguida por el nacimiento de la república islámica bajo la conducción del ayatolá Ruhollah Jomeini, para quien Estados Unidos y la entera “civilización americana” no eran otra cosa que el “Gran Satán”, el enemigo jurado del Islam.

Si la violenta eyección del sha sacudía el tablero de Medio Oriente, no eran mejores las noticias que provenían del convulsionado traspatio centroamericano: el 19 de julio de 1979 el Frente Sandinista entraba a Managua y ponía fin a la dictadura de Anastasio Somoza, complicando aún más el cuadro geopolítico norteamericano. A partir de ese momento, el delicadísimo equilibrio de Medio Oriente tendría en Egipto el ancla estabilizadora que la política exterior norteamericana se encargó de reforzar a cualquier precio, aún a sabiendas de que bajo el reinado de Mubarak la corrupción, el narcotráfico y el lavado de dinero crecían a un ritmo que sólo era superado por el proceso de pauperización y exclusión social que afectaba a sectores crecientes de la población egipcia; y que la feroz represión ante los menores atisbos de disidencia y las torturas eran cosas de todos los días.

Por eso suenan insoportablemente hipócritas y oportunistas las exhortaciones del presidente Obama y su secretaria de Estado para que un régimen corrupto y represivo como pocos en el mundo –y al cual Estados Unidos mantuvo y financió por décadas– se encamine por el sendero de las reformas económicas, sociales y políticas. Un régimen, además, donde Washington podía enviar prisioneros para torturar sin tener que enfrentar molestas restricciones legales y la estación de la CIA en El Cairo podía operar sin ninguna clase de obstáculos para llevar adelante su “guerra contra el terrorismo”. Un régimen, además, que pudo bloquear Internet y la telefonía celular y que apenas si despertó una mesurada protesta por parte de Washington. ¿Habría sido igual de tibia la reacción si quien hubiera cometido tales tropelías hubiese sido Hugo Chávez?

Dado que Mubarak parecería haber cruzado el punto de no retorno, el problema que se le presenta a Obama es el de construir un “mubarakismo” sin Mubarak; es decir, garantizar mediante un oportuno recambio del autócrata la continuidad de la autocracia pro-norteamericana. Como decía el Gatopardo, “algo hay que cambiar para que todo siga como está”. Esa fue la fórmula que sin éxito alguno Washington intentó imponer en los meses anteriores al derrumbe del somocismo en Nicaragua, apelando a la figura de un personaje del régimen, Francisco Urcuyo, presidente del Congreso Nacional, cuya primera y prácticamente última iniciativa como fugaz presidente fue la de solicitar al Frente Sandinista, que venía aplastando a la guardia nacional somocista por los cuatro rincones del país, que depusiera las armas. Lo depusieron a él al cabo de pocos días, y en el habla popular nicaragüense el ex presidente pasó a ser recordado como “Urcuyo, el efímero”.

Lo que ahora está intentando la Casa Blanca es algo similar: presionó a Mubarak para que designara a un vicepresidente en la esperanza de que no reeditase el fiasco de Urcuyo. La designación no pudo haber sido más inapropiada pues recayó en el jefe de los servicios de inteligencia del ejército, Omar Suleimán, un hombre aún más refractario a la apertura democrática que el propio Mubarak y cuyas credenciales no son precisamente los que anhelan las masas que exigen democracia. Cuando éstas ganaron las calles y atacaron numerosos cuarteles de la odiada policía y de los no menos odiados espías, soplones y organismos de la inteligencia estatal, Mubarak designa al jefe de estos servicios nada menos que para liderar las reformas democráticas. Es una broma de mal gusto y así fue recibida por los egipcios, que siguieron tomando las calles convencidos de que el ciclo de Mubarak se había terminado y que había que exigir su renuncia sin más trámite.

En la tradición del socialismo marxista se dice que una situación revolucionaria se constituye cuando los de arriba no pueden dominar como antes y los de abajo ya no quieren ser dominados como antes. Los de arriba no pueden porque la policía fue derrotada en las luchas callejeras, y los oficiales y soldados del ejército confraternizan con los manifestantes en lugar de reprimirlos. No sería de extrañar que alguna otra filtración tipo Wikileaks devele las intensas presiones de la Casa Blanca para que el anciano déspota abandone Egipto cuanto antes para evitar una reedición de la tragedia de Teherán. Las alternativas que se abren para los Estados Unidos son pocas y malas: a) sostener el régimen actual, pagando un fenomenal costo político no sólo en el mundo árabe para defender sus posiciones y privilegios en esa crucial región del planeta; b) una toma del poder por una alianza cívico-militar en donde los opositores de Mubarak estarán destinados a ejercer una gravitación cada vez mayor o, c)la peor de las pesadillas, si se produce el temido vacío del poder que sean los islamistas de la Hermandad Musulmana quienes tomen el gobierno por asalto.

Bajo cualquiera de estas hipótesis las cosas ya no serán como antes, pues aún en la variante más moderada la probabilidad de que un nuevo régimen en Egipto continúe siendo un fiel e incondicional peón de Wa-shington es sumamente baja y, en el mejor de los casos, altamente inestable. Y si el desenlace es el radicalismo islamista la situación de Estados Unidos e Israel en la región se tornará en extremo vulnerable, habida cuenta de que el efecto dominó de la crisis que comenzó en Túnez y siguió en Egipto ya se está dejando sentir en otros importantes aliados de Estados Unidos, como Jordania y Yemen, todo lo cual puede profundizar la derrota militar norteamericana en Irak y precipitar una debacle en Afganistán. De cumplirse estos pronósticos, el conflicto palestino-israelí adquiriría inéditas resonancias cuyos ecos llegarían hasta los suntuosos palacios de los emiratos del Golfo y la propia Arabia Saudita, cambiando dramáticamente y para siempre el tablero de la política y la economía mundiales.

Atilio A.Boron
Director del PLED, Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales.

Tomado: Página12.com.ar
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Variadas reacciones del mundo

30 ene. 2011

El incómodo aliado de Estados Unidos

Obama hizo ayer un esperable llamado a defender la libertad de expresión de los egipcios.
Imagen: EFE.

Egipto recibe de Washington 1500 millones de dólares cada doce meses. El Cairo fue uno de los países en donde la CIA tercerizó sus interrogatorios a detenidos de todo el mundo. Lo que la potencia tiene por ganar o perder.

A fines de junio de 1985, alguien había escrito con aerosol negro sobre una pared blanca de la calle Yerbal: “El 9 de julio, desfile Sadat”. Eran pocos los que podían entender el mensaje en Caballito, o en Buenos Aires. Cuatro años antes, el presidente egipcio Anuar El Sadat había sido asesinado cuando la guardia que pasaba delante de él se dio vuelta y abrió fuego contra el palco oficial durante el desfile patrio. Al lado de Sadat estaba el vicepresidente Hosni Mubarak, que salió del atentado con heridas en las manos y los brazos, algo sospechado de complicidad con el magnicidio, protegido por los Estados Unidos, y directo a ocupar la presidencia de Egipto, en la que hoy hace malabarismo para retenerla.

Hoy la pintada porteña no aparece ni en Google. Se les atribuyó entonces a los servicios de inteligencia, insinuando un atentado contra Raúl Alfonsín durante el siguiente desfile del 9 de Julio. Quien haya sido, se había tomado en serio al presidente radical, lo suficiente como para proponer su asesinato, y como para ubicarlo en el grupo de los líderes tercermundistas de Nasser o Sadat, un linaje que desde el ’45 sólo le correspondía localmente a Perón.

El paso darwiniano de la República Arabe de Egipto, de simbolizar la amenaza de un nacionalismo progresista arrasador a montar uno de los aparatos represivos más formidables del mundo en desarrollo, registra varios cambios radicales y otras tantas continuidades. Entre estas últimas, la buena relación con los Estados Unidos es una de las más llamativas, y ayuda a explicar, si no su duración desde 1952, al menos parte de su política doméstica.

Barack Obama hizo ayer un esperable llamado a defender la libertad de expresión de los egipcios, concepto quizá vago (pero no menos poderoso) para el egipcio medio, en un país que tuvo tres presidentes en los últimos sesenta años y cuya identidad moderna está atada, justamente, a la represión de las fuerzas islámicas. El presidente norteamericano recordó alguna conversación con Mubarak en la que le dijo, como una letanía, lo bueno que sería introducir reformas tendientes hacia una apertura política. “Egipto es un aliado nuestro de gran importancia, pero yo siempre le dije (a Mubarak) que las reformas eran de una urgencia absolutamente crítica”, contó Obama. Lo mismo salió de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, para quien Mubarak ahora tenía que autorizar las protestas pacíficas, y que estaba “profundamente preocupada por la violencia de las fuerzas de seguridad”.

La violencia de las fuerzas de seguridad egipcias es legendaria, y Estados Unidos ha dependido en gran medida de ella para la represión del radicalismo islámico en la región, de ahí la fuerza de Mubarak en su relación con Obama. Y de ahí los 1500 millones de dólares que el país recibe de Estados Unidos cada doce meses. Y de ahí, por caso, que El Cairo haya sido un centro privilegiado de los programas de rendición extraordinaria, coordinados por la CIA luego de los atentados de 2001, por el cual detenidos ilegalmente de todo el mundo eran transportados a Egipto, pasaje aéreo incluido, donde podían ser sometidos a torturas e interrogatorios extrajudiciales en las cercanías de las pirámides.

No es algo que se le pueda reclamar a Estados Unidos en particular. El entusiasmo de los países árabes con la represión a las organizaciones islámicas es como su denominación de origen, y ha sido apoyado en distintos momentos por la Unión Soviética o Europa y hasta forma parte del imaginario modernizador del mundo árabe junto con las autopistas represas hidroeléctricas. Pero como le tocó a él, hoy es poco el margen que tiene Obama para impulsar reformas sin dispararse en el dedo. Con protestas distintas pero contagiosas desarrollándose en vivo y en directo en Túnez, Yemen, Líbano y Jordania, lo que Estados Unidos necesita en la región con más urgencia son estados aliados, no estados democráticos. La apuesta de Obama, en todo caso, es saber hasta qué punto una sucesión de nuevos regímenes puede cumplir ese rol con más eficacia que algunos de sus baqueteados socios. Los medios se esforzaban anoche por leer las protestas en clave de “caída de Muro de Berlín”: regímenes laicos pero creyentes en la modernización, con partido único e importante represión. Aun si es cierto, la salida inmediata es menos clara que la que caracterizó a la Europa del Este en los ’90. En la melange de espontaneidad y conspiración que las moviliza, Estados Unidos tiene hoy mucho para ganar, si las reformas o los nuevos gobiernos quedan en manos de aliados reales o potenciales. Pero mucho más para perder, si las décadas de represión al islamismo radical sólo han logrado poner a sus líderes en línea sucesoria directa con sus victimarios.

Por lo pronto, Mubarak no se preocupó por mostrar docilidad con la Casa Blanca y puso como vicepresidente a Omar Suleiman, el jefe de los servicios de inteligencia y encargado en Egipto de los programas de rendición extraordinaria, bajo el razonamiento de que cualquier cosa menos que eso sería visto como una señal de debilidad. Lo cual, a su modo, no hace las cosas más fáciles para cualquiera que quiera digitar el mito de una “transición ordenada”.

En el corto plazo, el Departamento de Estado insistía en buscar fórmulas regionales de pacificación, incluyendo sobre todo las eternas negociaciones con Israel para mejorar la relación con sus vecinos. Los recursos de Estados Unidos para influir en el proceso político inmediato son infinitos, pero al mismo tiempo no le garantizan nada, del mismo modo que el rechazo a la política norteamericana galvaniza las protestas, pero un cambio en la misma no le proveerá la pacificación. No hace falta ser agente de la CIA para saber que no es tan así. Basta con dos materias del CBC para saber que correlación no significa causación, y que si bien todas las protestas tienen el común denominador de erosionar a los aliados norteamericanos en la región, los estados árabes ya han construido sobre esa base su propia existencia, y en gran parte su destino se juega al igual que en cualquier otro lado, en las calles de El Cairo.

Ernesto Semán Desde Nueva York

Tomado: Página 12.com.ar

Acusan a la CIA de estar tras las revueltas de Túnez y Egipto


En pos de la reorganización estratégica de EEUU frente a China, Rusia e Irán

Las revueltas y protestas populares que se han escenificado en Egipto, Túnez y Yemen, a juicio del periodista estadounidense Webster Tarpley, tienen una misma raíz, la nueva revolución de los colores de la CIA (Agencia Central de Inteligencia por sus siglas en inglés).

El primero en encender las calles fue el pueblo tunecino, con protestas desde la semana pasada, en las que se exigió la salida del mandatario Ben Alí hasta que éste huyó hacia Arabia Saudí.

Luego fue Egipto, donde ya se contabilizan más de ocho personas fallecidas.

Días atrás, el presidente Barack Obama instó públicamente a seguir el ejemplo de la llamada “revolución jazmín” de Túnez en otros países norafricanos y del Medio Oriente.

Entretanto, el líder libio Muhamar Gadaffi reveló que detrás de los acontecimientos tunecinos estaba EE.UU. y otros gobiernos europeos.

Según el periodista norteamericano Tarpley en su artículo publicado en el portal antiimperialista.blogia y titulado "El peligro es muy grande en Túnez", las fuerzas que derrocaron al presidente Ben Alí no tienen organización política que las representen en la sociedad.

Tarpley indicó que en Túnez la conocida Revolución de los Jazmines busca "instalar en el poder marionetas más agresivas contra Rusia, China e Irán (…)".

Las revueltas en esa región formarían parte de la campaña desplegada por Estados Unidos en Oriente Medio y África en pos de la reorganización estratégica del imperio frente a China, Rusia e Irán.

La actitud de EEUU ante las revueltas de Túnez, Egipto y otros paises, a cuyos dictadores había estado apoyando hasta hace apenas unos días, debería hacernos, cuanto menos, meditar sobre los acontecimientos que se están sucediendo.

Si las revueltas son capitalizadas por trabajadores y estudiantes quizá sería distinto, pero a falta de ninguna organización que canalice el descontento popular en ese sentido, podrían ser unas nuevas élites las que implantaran nuevos régimenes más cercanos a los intereses actuales a EEUU.

Tomado: La República.es
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27 ene. 2011

Siguen las protestas en Egipto; El Baradei regresa a El Cairo para unirse a manifestantes



La policía de Egipto se enfrentó a manifestantes en dos ciudades del este del país, mientras que el prominente reformista Mohamed ElBaradei dijo que arribará a El Cairo para unirse a los activistas que tratan de derrocar al presidente Hosni Mubarak.

La policía disparó balas de goma, cañones de agua y gases lacrimógenos a cientos de manifestantes en la ciudad de Suez, al este del país, que participaban de un tercer día de protestas contra el gobierno de 30 años de Mubarak, apuntó un testigo.

En la ciudad también oriental de Ismalia, cientos de manifestantes se enfrentaron con la policía, que disperó las multitudes con gases lacrimógenos.

ElBaradei dijo a Reuters antes de abandonar Viena para unirse a las manifestaciones en Egipto que era hora de que se vaya Mubarak.

"Ha servido al país durante 30 años y es hora de que se retire", declaró ElBaradei, ganador del Premio Nobel de la Paz y ex jefe del organismo supervisor nuclear de Naciones Unidas.

"Mañana va a ser, creo, la mayor manifestación en todo Egipto y estaré allí con ellos", agregó.

La llegada de ElBaradei al Cairo podría fortalecer las protestas, que hasta el momento han carecido de un líder. Sin embargo, muchos activistas están resentidos con su ausencia en los últimos meses.

Egipcios incendiaron un puesto de policía en Suez temprano el jueves, en respuesta de la matanza de tres activistas durante la semana, indicó un testigo de Reuters. La policía dejó el puesto antes de que los activistas lo quemaran.

El miércoles tarde, personas en Suez atacaron un edificio de gobierno y otro puesto de policía, mientras que intentaron prender fuego una oficina local del partido gobernante de Egipto.

En las protestas, inspiradas por una revuelta popular en Túnez y que no tienen precedentes durante el gobierno de Mubarak, la policía ha utilizado balas de goma y gases lacrimógenos contra manifestantes que lanzaban piedras y cócteles molotov. Un policía murió en El Cairo en los enfrentamientos.

Los manifestantes prometieron continuar las protestas el viernes después de las plegarias semanales. Una publicación en Facebook anunciando la movilización recibió 55 mil seguidores en menos de 24 horas.

"Los musulmanes y cristianos de Egipto saldrán a pelear contra la corrupción, el desempleo y la opresión y la ausencia de libertad", escribió un activista en una página de Facebook, que junto a Twitter ha sido una herramienta clave para convocar al público a las protestas.

La bolsa de Egipto suspendió las operaciones el jueves a la mañana, luego de que el índice referencial bajó más de un 6 por ciento por segundo día consecutivo. La libra egipcia cayó a su menor nivel en seis años frente al dólar estadounidense.

El ministro del Interior, Habib Adli, cuya renuncia es demandada por los manifestantes, minimizó las protestas.

"El sistema de Egipto no es marginal ni frágil. Somos un gran Estado, con un Gobierno con apoyo popular. Los millones decidirán el futuro de esta nación, no las manifestaciones, aunque convoquen a miles de personas", dijo al diario de Kuwait al-Rai, de acuerdo a su página de Internet.

"Nuestro país es estable y no se sacudirá por esas acciones", agregó.

Reuters

Tomado: La Jornada.unam.mx

16 dic. 2010

Israel construye muralla de separación con África


Después del muro que construyó para separar a su territorio de Cisjordania, Israel comenzó a edificar una nueva valla pero en su frontera con Egipto, y cuenta con aval de El Cairo.

Además, el gobierno israelí aprobó los planes el mes pasado para construir un campo de detención cerca de la frontera con Egipto para albergar a inmigrantes africanos indocumentados. Activistas locales repudiaron la iniciativa, señalando que viola flagrantemente el derecho humanitario internacional.
"La idea de una prisión construida expresamente para inmigrantes no sólo es racista, sino que también contraviene los principios básicos del derecho internacional", dijo a IPS el presidente de la Organización Egipcia para los Derechos Humanos, Hafez Abu Saeda.
El 28 de noviembre, el gabinete israelí aprobó la construcción de un campamento para albergar en forma temporal a inmigrantes que ingresaran a Israel desde el vecino Egipto.
Según el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, el proyecto es parte de un más amplio plan para detener la "ola de inmigrantes ilegales" que ingresan al país en busca de empleo, aunque no dio más detalles.
Israel señala que, en los últimos años, decenas de miles de africanos han ingresado ilegalmente a su territorio atravesando la frontera egipcia. Una vez en territorio israelí, estos inmigrantes son contratados por lo general como trabajadores zafrales en granjas y asentamientos, recibiendo relativamente bajos salarios.
Esta afluencia "crece y amenaza el trabajo de los israelíes. Desafía en la cara al Estado y tenemos que detenerla", dijo Netanyahu.
El límite entre Egipto e Israel es la principal puerta de entrada para los inmigrantes africanos, tanto refugiados políticos como económicos. La mayoría vienen de Sudán, Etiopía y Eritrea. Los intentos para cruzar ilegalmente la frontera, ya tensa debido a la proximidad con la franja de Gaza, por lo general terminan en choques fatales con la policía egipcia.
A fines de octubre, un sudanés fue asesinado por las autoridades fronterizas egipcias cuando intentaba cruzar a Israel. Un reciente informe de la organización Human Rights Watch señaló que, desde 2007, funcionarios de frontera mataron a por lo menos 85 inmigrantes africanos, de los cuales 24 murieron este año y 19 el anterior.
El primer ministro israelí, por su parte, subrayó que el centro de detención tiene el objetivo de albergar a inmigrantes indocumentados, no refugiados políticos.
"No estamos deteniendo el ingreso de refugiados de guerra", dijo. "Estamos frenando el ingreso masivo de buscadores de empleo ilegales debido al grave impacto que tiene en la naturaleza y el futuro del Estado de Israel".
Sin embargo, Abu Saeda cuestionó el derecho de Israel a hacer esa distinción.
"El tema de quién es y quién no es un refugiado político debería ser decidido por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, que tiene el mandato de determinar si la vida de los inmigrantes está en peligro en sus países de origen", afirmó.
También refutó las afirmaciones de Israel de que recibir a africanos representaba una carga económica.
"Israel recibe a los falasha (judíos etíopes), así como a judíos de otros países, como Rusia, e incluso llega al punto de ofrecer incentivos financieros a inmigrantes judíos", dijo. "Entonces, ¿cómo pueden decir que los inmigrantes son algo malo para su economía?".
La última semana de noviembre comenzó la construcción de una valla eléctrica de 250 kilómetros de largo en la frontera con Egipto. Funcionarios israelíes señalan que esta muralla, de 360 millones de dólares, incorporará alta tecnología de vigilancia.
Un tratado de paz de 1979 entre Egipto e Israel limita específicamente despliegues militares y de seguridad en la frontera compartida. Sin embargo, El Cairo parece indiferente a los planes israelíes.
El portavoz de la cancillería egipcia, Hossam Zaki, dijo que su gobierno ni aprobaba ni desaprobaba la barrera "mientras fuera construida del lado israelí". Además, describió el proyecto como un "asunto interno israelí" que ni amenazaba los intereses nacionales de Egipto ni violaba su soberanía.
Pero el nuevo muro no es la única barrera de separación en la zona.
El año pasado, Egipto creó un vallado subterráneo de acero en su frontera de 14 kilómetros de largo con Gaza para impedir el contrabando a ese territorio palestino. Desde que Israel –y luego Egipto—cerraron herméticamente su frontera con la franja en 2007, los aproximadamente 1,5 millones de gazatíes han dependido de túneles para recibir del exterior sus necesidades más básicas.
"Se está convirtiendo en una región de paredes y cercos", dijo a IPS Ayman Abdelaziz Salaama, profesor de derecho internacional en la Universidad de El Cairo. "En los últimos 10 años, Israel, siempre obsesionado con su seguridad, se ha rodeado con muros y fortificaciones".
"Pero ningún país en la historia ha sido capaz de construir murallas suficientemente altas para mantener fuera a quienes están determinados a entrar", añadió.
Abu Saeeda coincidió, señalando que ninguna seguridad fronteriza podrá detener la inmigración mientras otros países sigan sufriendo crisis económicas crónicas.
"En lugar de construir campamentos o vallados, la comunidad internacional debería promover el desarrollo de esos países para aliviar las causas de la inmigración indocumentada, esto es, el desempleo y la pobreza", afirmó.
Esto quedó claro en una conversación que mantuvo IPS con un inmigrante de la occidental región sudanesa de Darfur, arrestado en El Cairo a comienzos de este año por intentar cruzar ilegalmente hacia Israel. "Mis primos entraron a escondidas y hallaron trabajo con relativamente buenos salarios, pero algunos fueron enviados de regreso a Darfur", contó a condición de mantener el anonimato. "A pesar de que fui encarcelado 30 días por haberlo intentado, estoy pensando en probar suerte de nuevo".


"La situación en Darfur no va a mejorar pronto", añadió.

Adam Morrow y Khaled Moussa Al-Omrani
Tomado:ipsnoticias.net
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