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14 dic. 2010

Democracy Now: Algunos titulares



Tribunal federal anula mandatos de ley de salud
Un juez federal de Virginia dejó sin efecto un elemento clave de la reforma del sistema de salud del Presidente Barack Obama, por encontrarla inconstitucional.

Un juez federal de Virginia ha dictaminado que el gobierno no puede obligar a los estadounidenses a contratar un seguro para servicios de salud bajo amenaza de multa. El dictamen se produjo en una demanda presentada por el estado de Virginia, uno de las dos docenas de estados que han impugnado la legislación en tribunales federales de todo el país. Se prevé que el debate sobre la ley acabará ante la Corte Suprema. El juez del caso, Henry Hudson, es uno de los propietarios Campaign Solutions, una consultora republicana que ha realizado esfuerzos para oponerse a la reforma sanitaria.


“Cuanto peor sea tu situación, más aumentarán tus impuestos”: el periodista David Cay Johnston condena el acuerdo fiscal alcanzado por Obama y el Partido Republicano

El Senado de Estados Unidos está a punto de aprobar el polémico acuerdo fiscal alcanzado por el presidente Obama con los republicanos. Según este acuerdo, Obama ha accedido a prorrogar los recortes fiscales para los estadounidenses más ricos, introducidos en la era Bush, y reducir el impuesto sobre inmuebles a cambio de una prórroga de 13 meses de las compensaciones por desempleo y una serie de créditos fiscales para estadounidenses con ingresos bajos y moderados. Hablamos con el periodista de investigación ganador del Premio Pulitzer David Cay Johnston, autor de Free Lunch: How the Wealthiest Americans Enrich Themselves at Government Expense (and Stick You with the Bill) [Almuerzo gratis: cómo los estadounidenses más adinerados se enriquecen a costa del gobierno (y los demás pagan la cuenta)].
Obama dijo: “Constituye una victoria sustancial para las familias de clase media de todo el país, ya que no tendrán que preocuparse más del gran ajuste fiscal del primero de enero. El acuerdo podría significar una esperanza para los millones de estadounidenses que han perdido sus puestos de trabajo, no por su culpa, al asegurarles que no se verán repentinamente en medio del frío sin las prestaciones por seguro de desempleo con las que contaban”.

La medida pasará a la Cámara Baja si el Senado la aprueba, como se espera que haga hoy. Los diputados demócratas han manifestado su oposición al acuerdo y podrían procurar la modificación de las cláusulas referentes a reducir impuestos estatales”.

Estados Unidos reanuda deportaciones a Haití

El gobierno de Obama levantó una prohibición de las deportaciones a Haití. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas dice que espera reanudar la deportación de los inmigrantes haitianos el mes que viene, a un año del terremoto que provocó la muerte de más de 300.000 personas. Grupos de derechos humanos criticaron esta decisión en medio de un brote de cólera, la violencia vinculada a las elecciones y la devastación dejada por el terremoto. En una declaración, el Centro para los Derechos Constitucionales, el Instituto para la Justicia y la Democracia en Haiti y el grupo Alternative Chance calificaron a esta medida como "inadmisible" y agregaron: “La situación en Haití no ha mejora y posiblemente sea aún peor que cuando se detuvieron las deportaciones en las semanas posteriores [al terremoto]”.

 El veterano diplomático estadounidense Richard Holbrooke falleció a los 69 años de edad. Holbrooke trabajó durante cuatro gobiernos demócratas desde el mandato del Presidente Lyndon Johnson. En una declaración, el Presidente Obama elogió a Holbrooke con un “verdadero titán de la política exterior estadounidense… que será recordado por su diplomacia incansable, el amor al país y la búsqueda de la paz”. A pesar de ser muy respetado en Washington y el ámbito de los medios corporativos, Holbrooke fue criticado en otras partes por implementar y apoyar las políticas estadounidenses que provocaron la muerte de miles de civiles. Como Secretario de Estado Adjunto durante el gobierno de Carter, Holbrooke supervisó los cargamentos de armas a las Fuerzas Armadas indonesias mientras éstas asesinaban a un tercio de la población de Timor Oriental. En 1980, jugó un papel importante en el apoyo del gobierno de Carter a una represión militar surcoreana contra un levantamiento a favor de la democracia en la ciudad de Kwangju que provocó la muerte de cientos de personas. Durante la década del 90, Holbrooke fue considerado una de las figuras clave en el desmantelamiento de Yugoslavia. También fue un destacado defensor demócrata de la decisión del gobierno de Bush de atacar Irak en 2003. Holbrooke fue el principal enviado del Presidente Obama para Afganistán y Pakistán hasta su muerte. Según el Washington Post, los familiares dicen que las últimas palabras que Holbrooke le dijo a su cirujano paquistaní fueron: “Deben detener esta guerra en Afganistán".

Australia rechaza visión de Irán como “Estado delincuente”

El gobierno australiano presuntamente se distanció de las opiniones de Estados Unidos y sus aliados con respecto al programa nuclear de Irán. Cables estadounidenses publicados por WikiLeaks indican que las agencias de inteligencia australianas consideran el programa nuclear de Irán como un “elemento disuasivo” ante la amenaza de un ataque militar por parte de Israel y Estados Unidos. Dichos cables indican que los funcionarios australianos también habían expresado su preocupación por la posibilidad de un ataque militar unilateral contra Irán y se negaron a calificar a Irán como un “Estado delincuente”.

Tomado: Democracy Now

17 sept. 2010

La clase obrera paga con su salud y con su vida la crisis capitalista

Caricatura: Forges

Introducción

Una de las expresiones más concluyentes de la validez del concepto de división de la sociedad en clases y de lucha de clases para explicar la esencia del funcionamiento social es su reflejo en la mortalidad de las poblaciones.

Una vez más la ideología judeocristiana yerra: ni a la hora de morir no somos todos iguales. Si la desigualdad social es el rasgo definitorio de la vida en el capitalismo, lo es mucho más de la muerte prematura en la clase obrera.

Si bien es coherente con los intereses de las clases dominantes intentar ocultar, minimizar o tergiversar los estudios que revelan estos datos, es necesario que las organizaciones de clase los utilicen como armas conceptuales para documentar el crimen que se perpetra a diario en el cuerpo de la clase obrera.

Nadie puede creerse que a Zapatero le quiten el sueño las cifras de desempleo mientras su partido, el único del arco parlamentario, aprobaba una reforma laboral que aumenta aún más la discrecionalidad de las empresas para despedir trabajadores. La primera prueba ha sido UPS, una multinacional que exhibe ganancias millonarias. La nueva legislación le permite hacer lo que intentó con tres ERE,s y no consiguió: poner en la calle a trabajadores mayores de 40 años, con 20 de antigüedad, sin justificación, ni económica, ni organizativa. como en los recursos de alzada se demostró. El único motivo es que, mientras el 84,5% de los EREs son pactados, la plantilla de UPS/Vallecas ha tenido el atrevimiento de defender sus derechos.

La nueva contrarreforma laboral, como todas las anteriores es un negocio redondo para la patronal: porque elimina empleo estable y con derechos, y porque, si la lucha no lo remedia, fabrica trabajadores y trabajadoras absolutamente sometidos.

En este artículo pretendo mostrar que hay pruebas irrefutables de que políticos, banqueros y empresarios, son responsables directos del dolor, la enfermedad y la muerte causados por las medidas que engordan sus cuentas de beneficios. Si les quedara un mínimo de conciencia, cosa imposible porque dejarían de ser lo que son, no podrían volver a pegar ojo en su vida.

La evidencia histórica

Hay tres datos que permiten explicar como la división en clases y los cambios sociales y económicos, que se manifiestan en la realidad concreta mediante una enorme diversidad de formas (pérdida del empleo y del salario, de la autoestima laboral y familiar, de la vivienda, el fracaso escolar, etc), determinan cuántos y quiénes mueren antes de tiempo. Es decir, exactamente, cuántos y quiénes no hubieran muerto si esos hechos no se hubieran producido o bien, en qué medida la acción consciente de la lucha obrera, aumenta la cantidad de vida.

1º. Las crisis del capitalismo y el incremento de las tasas de desempleo se corresponden con aumentos de la mortalidad por determinadas causas. Un ejemplo histórico es el estudio secular (1870 – 1975) que compara la evolución del nivel de paro y la tasa de mortalidad por úlcera digestiva en varones; en todos los grupos de edad se refleja la elevación del paro en el aumento de la mortalidad1.

Otro caso ejemplificador es lo ocurrido en la Gran Depresión de principios de los años 30; la disminución del Producto Nacional Bruto per cápita del 40% y la caída del consumo del 30%, se asoció con un incremento del 40% en la Tasa de Mortalidad por Suicidio en EE.UU.

2º. La Tasa de Mortalidad por Tuberculosis en Inglaterra empieza a descender bruscamente coincidiendo con las luchas obreras por mayores salarios, reducción de jornada, mayor control del trabajo femenino e infantil, etc, significativamente antes de que se dispusiera de antibióticos o sulfamidas2.

Las privatizaciones masivas en la ex URSS, un laboratorio criminal

Sin entrar en otro tipo de consideraciones, es un hecho que con la desaparición de la URSS se produjeron privatizaciones masivas de todo tipo de empresas y servicios públicos entre 1991 y 1994. Se produjeron de forma abrupta, sin precedentes entonces, pero muy semejante a lo sucedido en Iraq tras la invasión de EE.UU.: la desaparición de millones de puestos de trabajo, de las redes de protección social y el colapso de los servicios públicos. Un técnico estadounidense destinado a Rusia en la época se expresaba así3: “Me di cuenta rápidamente de que el plan de privatizaciones de la industria rusa se iba a llevar a cabo de la noche a la mañana, con costes muy altos para centenares de miles de personas (…) Se iban a fulminar decenas de miles de empleos. Pero además las fábricas que iban a cerrar proveían de escuelas, hospitales, atención sanitaria y pensiones de la cuna a la tumba. Informé de todo esto en Washington y les dije que allí no iba a quedar red alguna de seguridad social. Comprendí claramente que se trataba precisamente de eso; querían eliminar todos los restos posibles del estado para que no volviera el Partido Comunista”.

Los datos referidos en el citado estudio, realizado sobre 25 países de la ex URSS, son los siguientes:

Caída del 30% en el PIB per cápita. Incremento del 20% en la Tasa de Mortalidad por Todas las Causas y aumento de la Tasa de Mortalidad por Suicidio del 40%. Los mayores aumentos de la mortalidad se produjeron en los grupos de población de edad laboral (15 – 60años) y el más elevado, en el grupo de 25 a 39 años.

El análisis comparativo de la mortalidad de adultos en edad laboral, entre Rusia – con privatizaciones masivas y rápidas – y Bielorrusia con bajo % de privatizaciones y renacionalizaciones posteriores, arroja resultados espectaculares que muestra el gráfico adjunto.

En países como Finlandia y Cuba, que han sufrido graves crisis con caídas del PIB semejantes, en los que no se han disminuido los gastos generales de protección social, los datos de mortalidad y los niveles de salud han permanecido estables. El consumo de vodka per cápita en Rusia y Bielorrusia era el mismo 3,6. En 2003, en Bielorrusia era de 3,2 y en Rusia de 6,2. En función de los datos observados, las privatizaciones masivas en estos países ocasionaron directamente 3 millones de muertos.

El mayor % de población afiliado a organizaciones sociales (sindicales, políticas, asociaciones de todo tipo), en definitiva el grado de cohesión social es un importante factor de protección que se refleja en una menor tasa de mortalidad de adultos en edad laboral.

El aumento de la mortalidad por tuberculosis relacionado directamente con las políticas impuestas por el FMI.

La Tuberculosis ha sido considerada el ejemplo más claro de enfermedad social en el capitalismo, como puede observarse en el cuadro citado anteriormente, y se consideraba en vías de erradicación hasta hace dos décadas. El rápido deterioro de las condiciones de vida y de trabajo de la clase obrera en los países de la Europa del Este y de forma acelerada en el resto del mundo, han cambiado sustancialmente el panorama.

Es especialmente significativo este estudio4 en el que se demuestra el aumento de la incidencia (nº de casos nuevos), de la prevalencia (nº de casos totales) y de la mortalidad por Tuberculosis en 21 países de la Europa del Este y de la antigua URSS vinculados al seguimiento de programas impuestos por el FMI. En él se han controlado otras variables que pudieran ser factores de confusión, para aislar aquellas medias constitutivas de los planes de ajuste (reducción del gasto social público, contrarreformas laborales, privatizaciones), destinados a garantizar la devolución de sus préstamos y a asegurar - por encima de cualquier otra consideración - la estabilidad macroeconómica y el crecimiento. Los programas del FMI impusieron una reducción del gasto social público del 8% del PIB y una disminución importante en infraestructuras sanitarias, entre otras.

Los resultados, a partir de datos de la OMS y del Banco Mundial, son los siguientes:

Incremento de la Tasa de Incidencia del 13,9%, de la de Prevalencia del 13,2% y de la de Mortalidad del 16,6%. En la exURSS las Tasas de Mortalidad se doblaron entre 1991 y 2002 (pasaron de 6,2 a 13,3 muertos por 100.000 habitantes). Aún ahora sus tasas están entre las peores del mundo.

Cada año adicional de permanencia en los países de los programas del FMI se asocia con incrementos de la Tasa de Mortalidad por Tuberculosis del 4,1%. Cada 1% de incremento en los préstamos del FMI se asocia con incrementos del 0,9% de la misma tasa.

Por el contrario, el abandono de los programas del FMI se asocia con un decrecimiento de la Tasa de Mortalidad por Tuberculosis del 30,7%.

Estas medidas impuestas por el FMI en América Latina, Sudeste Asiático, África y Europa del Este, y que han llevado a la quiebra a numerosos países, y en todos los casos a enormes desastres sociales a sus pueblos, son los que este buque insignia del capitalismo, junto a la UE, se imponen a países como Grecia, Portugal y el Estado español.

Aunque la rapidez y la extensión con que se produjo la liquidación de todo lo público y la imposición de los programas de juste del FMI en la Europa del Este constituyen un laboratorio privilegiado para identificar sus efectos, como señalan los autores de este estudio, no cabe duda de que los mismos son extrapolables a otros países. Los tiempos y las cuantías pueden variar, pero la evidencia muestra como la salud y la enfermedad dibujan fielmente la estructura de clase y el impacto sobre la clase obrera de objetivos macroeconómicos aparentemente indiscutibles como “estabilidad” y “crecimiento”
Strees

La crisis actual: guerra social en el cuerpo de la clase obrera

El reflejo de las desigualdades sociales en la mortalidad no ha hecho más que intensificarse desde la implantación de las políticas neoliberales en la década del 70. Según el informe de 2009 de la Comisión de Determinantes sociales de la OMS (que analiza datos anteriores a la crisis iniciada en 2007) citado por Vicente Navarro5 : “En Glasgow, un obrero no cualificado tiene una esperanza de vida 28 años menor que la de un hombre de negocios en el peldaño superior en la escala de ingresos” y añade el autor citado: “En Baltimore, un joven negro desempleado tiene una esperanza de vida de 32 años menos que un abogado blanco de un gran bufete”6.

Frente al discurso posmoderno, que tanto ha contribuido a legitimar y a potenciar la traición de clase de la izquierda institucional y de las burocracias sindicales, que hablaba de la globalización como el fin del Estado y de la clase obrera (y por tanto de la obsolescencia de que esta última se planteara como objetivo la toma del poder político) los datos indican exactamente lo contrario. El gasto público global ha aumentado como % del PIB en EE.UU. y en la UE desde los años 70, pero ha cambiado su estructura: han disminuido los gastos sociales y se han incrementado los gastos militares y de policía y el apoyo a la banca y a las empresas privadas; todo ello antes de la crisis actual. Mientras tanto los beneficios empresariales en la UE (1999 a 2006) se incrementaban un 36%.

Pero las escuetas cifras macroeconómicas, las únicas que ilustran los pulcros informes políticos, chorrean sangre en la calle.

Estudios basados en datos económicos y de protección social de la OCDE entre 1980 y 2003 concluyen que cada aumento de la Tasa de Desempleo en 1%, se asocia con incrementos del 0,8% en la Tasa de Mortalidad por Suicidio y del mismo % en la Tasa de Mortalidad por Homicidio7.

No obstante, tal vinculación expresa promedios que esconden realidades interesantes. Los gráficos muestran que mientras en Suecia, con un gasto en protección socio-laboral per cápita de 362 dólares, el aumento del desempleo no afecta a la Tasa de Suicidio, en el Estado español con un gasto de 88 dólares el ascenso en la tasa de Desempleo se acompaña con ascensos que se ajustan como un guante mortal de la tasa de Mortalidad por Suicidio.

Por el contrario, cada 100$ de aumento del gasto en protección social (excluyendo el gasto en salud) está asociado a una disminución de 1,19% en la mortalidad por todas las causas en un estudio reciente realizado en 15 países de la Unión Europea. Hay que insistir en que la salud de la población no está determinada por los gastos en el sistema sanitario, sino por otros factores como el tener o no empleo, las condiciones de trabajo, la calidad de la vivienda, de la educación, etc. Además las condiciones más saludables de vida disminuyen el riesgo de hábitos poco saludables.

No se ha encontrado efecto alguno sobre la mejora en la mortalidad, ni en la salud de la población, de aumentos del gasto público en asuntos militares, prisiones, policía etc8.

Las Tasa de Mortalidad por Suicidio primer sensor de las dimensiones de la crisis

A pesar del escaso tiempo transcurrido para que las consecuencias acumuladas del conjunto de factores que acompañan a la crisis estructural en curso se desarrollen en el tiempo y muestren las dimensiones más duras de su impacto sobre la salud, los datos que van apareciendo son suficientemente ilustrativos:

En un estudio que analiza datos de la OMS y de la OCDE entre 1970 y 2007, muestra que cada aumento del 1% en la tasa de desempleo se asocia con incrementos del 0,8 % en las Tasas de Mortalidad por Suicidio, y otro tanto en las correspondientes a muertes por homicidio. Si el aumento del desempleo es del 3% el incremento de la mortalidad por suicidio en menores de 65 años es del 4,5 % y la mortalidad por enfermedades relacionadas con el abuso del alcohol se incrementa el 28%. El riesgo de morir por suicidios de una persona desempleada es el doble del de una persona empleada.

En el informe se advierte que los datos sobre los que se ha trabajado se refieren a poblaciones enteras, por lo que no se tiene en cuenta el hecho de que grupos más vulnerables como emigrantes o refugiados tienen un sufrimiento mucho mayor. Como señala uno de los investigadores: “Los suicidios son como la punta del iceberg. El aumento de la tasa de suicidios incluyen muchos suicidios fallidos y altos niveles de alteraciones de la salud mental de los trabajadores y sus familias”9.

En Japón, según un informe de la Agencia de la Policía Nacional, se produjeron 32.845 suicidios, un 1,85% más que el año anterior. Aumentó en un 65,3 el % de personas que, según documentación escrita, explicaron su muerte directamente por la pérdida del empleo, y en un 34,3 el % de aquellas que justificaban su suicidio por un empeoramiento general de sus condiciones de vida. En cuanto a la edad, los mayores incrementos de las cifras de suicidios se produjeron entre los 20 y los 40 años de edad10.

El sindicato de los ferroviarios de Japón ha denunciado que durante la privatización iniciada en los años 80 y que causó el despidos de 200.000 de los 400.000 trabajadores y trabajadoras del sector, se produjeron más de 200 suicidios directamente relacionados con la pérdida del puesto de trabajo11.

En Grecia todo indica que los datos de suicidio para 2009 duplicarán con creces los de 2008. Los psiquiatras indican que casi se han cuadruplicado los avisos por intento de suicidio. La tasa de paro en el país heleno se incrementó en un 50% y el gasto social cayó drásticamente para cumplir los objetivos de reducción del déficit público impuestos por el FMI y la UE como condición para obtener el préstamo de 110.000 millones de euros

La Mortalidad por Accidentes de Trabajo y el delito flagrante del sub-registro de la Mortalidad por Enfermedades Laborales.

La siniestralidad laboral en el Estado español ha sido históricamente y continúa siendo en la actualidad la más alta de la UE. Los datos son abrumadores12: Las tasas de mortalidad por lesiones traumáticas son dos veces y media más elevadas entre trabajadores temporales que entre trabajadores indefinidos. El riesgo de morir por accidente de trabajo en función de la edad es mayor entre los trabajadores mayores de 54 años.

Es el patético resultado de los millones de euros pagados por el estado a patronal y sindicatos en concepto de “cursos de formación”, que a su vez tienen como consecuencia engrasar a las burocracias sindicales que han callado ante la generalización de la precariedad laboral, factor estructural determinante de los accidentes laborales.

El hecho de que el riesgo de morir por esta causa se concentre en trabajadores mayores, indica que prevalece el factor desgaste, intensificado por los destajos y las interminables jornadas de trabajo, por encima de la experiencia como elemento protector. Que en estas condiciones se esté planteando alargar la vida laboral a los 67 años es un acto criminal pero no exento de ventajas, calcularán ellos: los trabajadores de este grupo de edad que acaban aplastados contra el suelo contribuyen a rejuvenecer la plantilla y además la Seguridad Social se ahorra su pensión.

A pesar de las elevadísimas cifras de siniestralidad general y de mortalidad por accidentes laborales en particular, hay que tener en cuenta que los datos reales son, con toda seguridad, mucho mayores. Hay una ocultación sistemática, sobre todo en el caso de los trabajadores sin papeles – que algunas veces ha saltado a los periódicos – y en el de los llamados autónomos, auténticos trabajadores sobre-explotados y sin derechos, cuya muerte o accidente no llega a los registros.

El escándalo alcanza proporciones monstruosas en el caso de los trabajadores y trabajadoras que enferman o mueren por causas relacionadas con el trabajo. Es incontestable que las altísimas cifras de accidentes laborales en nuestro país, son la expresión de unas pésimas condiciones de trabajo y de una falta de aplicación generalizada de medidas de prevención de riesgos laborales. Estas condiciones necesariamente deben dar lugar, también y en mayor proporción si cabe, a unas elevadas cifras de enfermos y muertos por causas laborales.

El crimen es ocultado sistemáticamente13. Mientras en el Estado español apenas hay algún muerto al año por enfermedades laborales (0 muertos en 2000, 2001, 2002 y 2003, 2 en 2004 y 3 en 2005), los cálculos más rigurosos estiman que no menos de 14.000 trabajadores y 2.000 trabajadoras mueren al año por enfermedades producidas por las condiciones de trabajo. Según el Observatorio Laboral de la Universidad Pompeu Fabra14, el subregistro general de enfermedades laborales es del 64%, pero asciende al 100% en el caso de las enfermedades más graves, como el cáncer ocupacional. A pesar de haber aumentado la población laboral entre 2000 y 2005 de 15 a 17 millones de personas, el registro de enfermedades graves, ya de por sí ridículo, ha disminuido: 191 casos en el año 2000 y 120 en 2005.

Las causas de este escándalo tan bien ocultado son de lucha de clases en sentido estricto. Son económicas: las mutuas patronales se ahorran, miles de millones de euros que dejan de pagar en concepto de pensión (más elevada que la de la Seguridad Social) al trabajador o a su familia, en caso de muerte o invalidez, y el pago de los costosos tratamientos de la enfermedad que en su lugar asume la sanidad pública15. Pero sobre todo, intentan ocultar un poderosísimo factor de conciencia social: el capital no sólo roba en el salario, y con él en las condiciones de vida, vampiriza la vida y la salud de los trabajadores y de sus familias.

Se entiende así que el consumo de tabaco o alcohol, analizados como hábitos individuales y despojados del enorme componente de ansiedad que subyace y que en muchas ocasiones está relacionado con las condiciones o la pérdida del trabajo, sean objeto de campañas de publicidad exhiben datos estremecedores y culpabilizan al sujeto, mientras los miles de crímenes perpetrados en aras de los beneficios patronales ni siquiera son contabilizados como tales. Por no hablar de las victimas del terrorismo, exhibidas homenaje tras homenaje, aunque no haya habido desde hace varios años muerto alguno.

Valgan estos datos para ilustrar las dimensiones del atropello y de su ocultamiento, así como para denunciar a sus responsables: patronal, gobiernos del estado y de las comunidades autónomas, políticos, profesionales y medios de comunicación. Pero ninguno de ellos hubiera podido consumar el crimen sin la complicidad de las direcciones sindicales de CC.OO. y UGT. Ambos sindicatos tienen importantes gabinetes de salud laboral, donde seguramente trabaja gente honrada que emite informes y hace ruedas de prensa.

Pero ellos y sus direcciones saben que, en el desigual campo de batalla de la lucha de clases, la clase obrera sólo puede hacer oír su voz mediante la resistencia y la conciencia organizada. Que cada muerto, cada enferma o inválido - que la clase obrera no debe perdonar, ni aunque pagaran todo el oro del mundo - son víctimas del crimen organizado de la patronal - frente al que sólo cabe la lucha y la fuerza obrera - , de la extensión de la precariedad frente a la que han callado, de la destrucción consciente de sus propias organizaciones y de la persecución de los y las sindicalistas más combativos. Por eso las burocracias sindicales son responsables de colaboración necesaria en el crimen que, sin duda, tomará proporciones gigantescas en el transcurso de esta crisis. Es necesario y urgente, sustituirles por un sindicalismo de clase y de combate, o simplemente, decente.

Ángeles Maestro

Tomado: Kaos en la Red

30 sept. 2009

Derecho o Privilegío?

Caricatura El Roto La política funesta de privatizaciones continúa agravandose. Desde que este gobierno anulo la Ley (Stopp Lagen) que impedía la venta de hospitales y viviendas comunales con fines de lucro, solo podemos constatar que la situación es cada día más grave. No pasa un día sin que los incidentes en los hospitales, muerte de pacientes, carencia de ambulancias que ponen en riesgo la vida de los pacientes no sea ya un hecho casi habitual. Por supuesto que una política conciente, que había ya comenzado con el gobierno anterior, les ha permitido justificar a nombre de la inoperancia de los servicios públicos, la venta descarnada, desmantelando servicios esenciales que se van convirtiendo en un privilegio, para aquellos que se puedan pagar un seguro privado de salud. Desde el mismo momento que pasamos a ser clientes y no pacientes, fue un llamado de atención, que llama a la reflexión. Es la salud un derecho, un negocio o privilegio? Cuando el gobierno de EEUU, se sacude ante la propuesta de Obama de una reforma de los servicios asistenciales, en un país que invierte cifras multimillonarias en la guerra y 48 millones de ciudadanos no tiene cobertura asistencial, los grandes lobbys de la industria de medicamentos, aseguradoras privadas de salud, educación, pensiones, y los sectores más conservadores, republicanos y demócratas, que no quieren perder ni arriesgar sus ganancias, se movilizan y protestan. Son los mismos tentáculos que dominan no solo en EEUU sino también a nivel global, todos estos servicios. A través de las directivas de la UE, imponen la privatización, que no es garantía precisamente de mejores servicios. Los escándalos más graves en la atención de ancianos, jóvenes con problemas de consumo de narcótica o alcohol, guarderías, escuelas, consultorios médicos, han sido precisamente en su mayoría en la atención privada. Las cifras económicas que han ganado estas empresas han sido multimillonarias. Pero es de extrañar que si han quitado, reducido en forma alarmante los recursos del estado y la comuna puedan, estos servicios esenciales, garantizar un buen funcionamiento? Tenemos conciencia que con cada alumno, paciente, que deja su escuela o servicio médico público, se lleva consigo la subvención que pagan comuna y estado, y pasa a manos privadas? Desde la década del 90 se han perdido más de 700.000 puestos de trabajo. La calidad y renovación de los materiales en hospitales, escuelas, guarderías, bibliotecas, ha desmejorado. Denuncias en los medios de muerte en el hospital de recién nacidos por infecciones, por carencia de sala individuales, hacinamiento, cierre de secciones los fines de semana por carencia de personal, un personal estresado, con salarios congelados prácticamente, suciedad, que pone en riesgo la recuperación de los pacientes, largas esperas en los servicios de urgencia, se van convirtiendo en el pan nuestro de cada día. Desmejoramiento de la comida en forma notoria, no solo en los hospitales, también en guarderías y escuelas, en casa de ancianos, poniendo en riesgo la salud de los mismos. Las ambulancias, también privatizadas, la demora de 3 minutos más, pueden ser la muerte o causa de graves lesiones cerebrales por falta de oxígeno o diagnóstico a tiempo de un infarto. La lista puede ser interminable. Pero como pueden estas empresas privadas, grande consorcios transaccionales que están detrás, abaratar los costos sino es a costa de todos nosotros, “ sus clientes”. Personal mal remunerado, con contratos temporales. Inseguridad laboral, causa también de enfermedad. 600 millones dedicara el estado para las empresas privadas encargadas de la atención médica en las empresas ( Företagshälsövård), si ese dinero lo invirtieran en la salud pública, quizás o sin quizás seguramente que podría funcionar un poco mejor, no creen? Si será negocio rentable la salud privada, no en vano somos “clientes”. Aquella asistencia preventiva, la única realmente rentable, prácticamente desaparecida. Los médicos de la salud pública, con los nuevos lineamientos, en esto que a nombre de la libertad de elección, un mejor trato, miren que suena bien, no.. abre la posibilidad de consultorios privados, la competitividad del mercado, se ven presionados a ¡ Producir Salud!. Tendrán que olvidar aquel Juramento Hipocrático de defender los derechos del paciente. Principio moral y ético vital? Si tenían 10 minutos por paciente, ahora serán 5. Los más afectados, una vez más, serán sobre todo los enfermos crónicos y psiquíatricos, a los cuales ya no les queda a donde dirigirse. Son no rentables. Cuando un paciente mayor deja a un lado el rollator y se quiere sentar, pobre, ya casi no le queda tiempo ni al médico ni paciente más posibilidad que decir ¡ una aspirina por favor, gracias!. Y adiós. Esta es la visión humana y solidaria de los servicios privados!!! Si habrá que estar atento a la manipulación y tergiversación del idioma, separar la paja del trigo. Ante este panorama, esta ese gran vacío que es la respuesta unida, si hubiera esa experiencia, de todos los afectados. Por que somos todos, por encima de raza, religión. Esto es un tema, una vez más de clase. Cada vez más notoria y profunda, acompañando las huellas de una “crisis” que no es nuestra, que tenemos que pagar, mientras que “ nuestros conocidos de siempre”, siguen distribuyendo bonos y beneficios a manos llenas. Crisis de un sistema brutal e injusto, que solo aumenta las cifras de hambre, pobreza y desocupación en el mundo, y aquí en esta Suecia de hoy, también. El rol de los síndicatos, y partidos de “izquierda” de movilizar la gente y crear conciencia ideológica, de clase, sin temor a las palabras. Tengamos más miedo a la mentira sistemática en que nos envuelven a diario. No alcanza con manifestaciones y junta de firmas para protestar por internet. Válido? Es la gran pregunta. Por todo esto es vital la defensa de una salud pública con recursos e igualitaria, digna, para todos los ciudadanos. Pero estoy convencida que lo que nos hace comprender y experimentar la fuerza que tenemos, es manifestarnos en forma unida y pública. Seguramente que llegará ese momento, inevitable, en qué juntos cambiaremos la cara de esta sociedad. Gloria

18 jul. 2009

Industria de seguros de salud a.....

De ejecutivo de relaciones públicas de la industria de seguros de salud a denunciante de sus atrocidades Wendell Potter es la peor pesadilla de la industria de los seguros de salud. Se convirtió en informante. Potter, ex principal portavoz de la gigante aseguradora CIGNA, declaró recientemente ante el Congreso: “Mi nombre es Wendell Potter, durante veinte años trabajé como ejecutivo de empresas de seguros de salud y vi cómo confunden a sus clientes y abandonan a los enfermos, todo para dejar conformes a los inversores de Wall Street”. Potter estuvo muy involucrado en su trabajo en el desarrollo de estrategias de CIGNA y de la industria de seguros en general para mantener su alto nivel de ganancias, obtenidas gracias al sistema de salud estadounidense. Me dijo: “A lo que más temen es a un sistema de pagador único. Pero temen incluso el hecho de que se proponga la opción de un seguro de salud público. Pondrán todas las trabas que puedan para frustrar eso, para tratar de asustar a la gente para que piense que apoyar una opción de seguro de salud público provocaría una rápida caída hacia el socialismo…poniendo a la burocracia gubernamental entre uno y el médico. Han utilizado estos argumentos durante años y siempre han funcionado”. En 2007, CIGNA negó a una adolescente de California, Nataline Sarkisyan, cobertura médica para un transplante de hígado. Su familia denunció el hecho en los medios. La Asociación de Enfermeros (CNA, por sus siglas en inglés) en California apoyó la denuncia. Geri Jenkins es el director de la CNA. Dijo: «Y es realmente atroz que permitamos que se tomen decisiones pensando en el dinero y no en las vidas humanas y en lo que se necesita para mantener con vida a la gente. La familia Sarkisyan tenía seguro de salud. Y esa es la cuestión aquí. Tenían seguro. Habían hecho todo lo que se esperaba de ellos. Trabajaban mucho, pagaron por su seguro, y sin embargo, cuando lo necesitaron, no estaba allí para ellos». Bajo creciente presión, CIGNA finalmente le otorgó cobertura para realizar el transplante. Pero fue demasiado tarde. Dos horas después de la autorización, Nataline murió. Wendell Potter era el portavoz de CIGNA en aquel entonces. De camino a visitar a unos familiares en Tennessee, Potter se detuvo en una “expedición médica” en Wise, Virginia. La gente manejaba durante horas para recibir asistencia gratuita en clínicas provisorias instaladas en establos para animales en el predio de un parque de atracciones local. Potter me dijo que semanas más tarde, mientras volaba en un avión de la empresa CIGNA junto a su director ejecutivo: “Me di cuenta de que las primas de algunas personas me estaban ayudando a viajar de ese modo, que pagarían mi almuerzo servido en vajillas de porcelana china. Y luego pensé en esos hombres y mujeres que había visto en el Condado de Wise, definitivamente no tenían ni idea de cómo viven los ejecutivos de las empresas de seguros”. Los ejecutivos de la industria de seguros y los inversores de Wall Street son adictos a las enormes ganancias y a los aumentos de dos dígitos en las tasas anuales. Para acaparar más ganancias, dice Potter, si una persona hace una solicitud importante de cobertura, el asegurador a menudo inspeccionará la solicitud de cobertura original de la persona, en busca de cualquier error que permita cancelar la póliza. De manera similar, si los empleados de una pequeña empresa hacen demasiados reclamos de reembolso, la aseguradora, dice Potter, “muy probablemente aumente tanto las tasas que a su empleador no le quedará otra alternativa que dejarlo a Ud. y a sus compañeros de trabajo sin seguro médico”. Esta semana, mientras la Cámara de Representantes y el Senado presentan sus proyectos de ley sobre el sistema de salud, Potter advierte: “Algo que hay que recordar es que la industria de los seguros de salud se ha venido anticipando a este debate sobre el sistema de salud desde hace muchos años…y se ha posicionado de manera de estar muy cerca de los miembros influyentes de ambos partidos en el Congreso”. El Senador de Montana Max Baucus preside el Comité de Finanzas del Senado, que es clave para la reforma del sistema de salud. Potter prosiguió: “La industria de seguros, la industria farmacéutica y otros involucrados en la industria de la asistencia médica han donado…millones de dólares a sus campañas en los últimos años. Pero además del dinero, son las relaciones las que cuentan, y es por eso que la industria de seguros contrató a muchos, pero muchos lobbistas, algunos de los cuales trabajaron para miembros del Congreso, y algunos que son ex miembros del Congreso para que hicieran lobby por ellos”. La industria de los seguros y otros grupos que tienen intereses económicos en la industria de la salud están haciendo un fuerte lobby contra la opción de seguro de salud público sin fines de lucro que propone el gobierno, y están gastando, según el Washington Post, 1,4 millones de dólares al día para persuadir al Congreso y a la opinión pública. No nos dejemos engañar. La negativa de las empresas de seguro médico a proporcionarles a sus clientes la cobertura requerida mata gente, y Wendell Potter conoce todos los secretos. Sus denuncias podrían ser justo lo que se necesita para abandonar por fin lo que está ‘enfermo’ en nuestro sistema de asistencia de salud. Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna. Amy Goodman Tomado de Democracy Now
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