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26 abr. 2010

Cuba pide al menos un año sin embargo

“Que levanten el bloqueo aunque sea por un año para probar si de verdad era en interés nuestro o en interés de ellos”, dijo ayer el gobierno de la isla. Una mayoría de cubanos participó de las elecciones municipales. El presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, instó al gobierno de Estados Unidos a levantar el embargo económico a la isla “aunque sea por un año”, para mostrar si las sanciones benefician o no a las autoridades cubanas. El pedido del miembro del buró político del gobernante Partido Comunista (PCC) coincidió ayer con la celebración de elecciones parciales en La Habana, donde cerca de 8 millones de ciudadanos se acercaron a las urnas para elegir a más 15 mil delegados municipales en la isla, según informó la Comisión Electoral Nacional. “Si Clinton de verdad cree que el bloqueo beneficia al gobierno cubano, la solución es muy sencilla: que lo levanten aunque sea por un año para probar si de verdad era en interés nuestro o en interés de ellos”, afirmó ayer a la prensa el responsable de la Asamblea Nacional del Poder Popular, tras emitir su voto en una escuela del barrio de Vedado, en la capital cubana. Los dichos de Alarcón fueron una contundente respuesta a las declaraciones vertidas por la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien hace dos semanas criticó duramente al gobierno castrista durante una conferencia universitaria. “El gobierno del presidente Raúl Castro no está interesado en poner un fin al embargo vigente. Con ello perderían todas las excusas”, afirmó Clinton durante su alocución en el distrito de Kentucky. Las consignas en pro del gobierno comunista y en contra de los Estados Unidos y Europa marcaron la jornada electoral del día de ayer. Desde hace varios días, los líderes del gobierno comunista instaron a que la población se acerque masivamente a las urnas para dar el sí a la continuación de la revolución castrista, demostrándoles a los detractores del gobierno que la dirigencia se encuentra más fuerte que nunca. El pedido del PCC se manifestó en los resultados: a las 4 horas de abiertos los comicios, más del 73 por ciento de los 8 millones de cubanos registrados para votar ya habían asistido a los colegios electorales, según confirmó el vicepresidente de la Comisión Electoral, Rubén Pérez. El líder Fidel Castro –quien no se ha mostrado más en público desde que abandonó la jefatura de Estado en julio de 2006 por cuestiones de salud– ejerció su derecho a votar desde su casa, mientras que su hermano, el actual presidente Raúl Castro, votó a primera hora de la mañana según mostró la televisión oficial. Tras la muerte del opositor Orlando Zapata luego de 83 días en huelga de hambre, el 23 de febrero pasado, la dirigencia cubana se convirtió en el blanco de varias críticas emitidas por la comunidad internacional. El gobierno de la isla en reiteradas ocasiones denunció una feroz campaña mediática de desprestigio propulsada por los Estados Unidos y varios países de Europa con el objetivo de desestabilizar el gobierno de los hermanos Castro. “Los cubanos han votado muchas más veces que los ciudadanos de Norteamérica o de Europa. Lo han hecho sin fraude, sin mentiras, sin demagogia, sin farsas y componendas que hacen que en muchos lugares, como se sabe, lo que funcione sea la corrupción y el robo”, dijo Alarcón. Y agregó: “La campaña mediática contra Cuba tiene ya 50 años. Con ello han logrado sobornar, comprar, crear algunos pocos mercenarios. Pero a este pueblo no han podido comprarlo”, aseguró el líder de la Asamblea Nacional. Tomado de Página 12

18 abr. 2010

El desastre de Massey Energy no fue sólo una tragedia, también fue un crimen

La compañía minera Massey Energy opera la mina de carbón Upper Big Branch (UBB, por sus siglas en inglés) de Virginia Occidental en la que veintinueve mineros murieron la semana pasada. Perder la vida es trágico, pero la explosión en UBB es más que una tragedia, es un crimen. Sin embargo, cuando una corporación es culpable de algún crimen no va a la cárcel, ni pierde su libertad, solamente paga una multa –lo que con frecuencia equivale a un tirón de orejas, el precio a pagar por hacer negocios. Nadie ha demostrado esto con tanta claridad como el Director General de Massey Energy, Don Blankenship. Durante años, Blankenship ha sido el dolor de cabeza de los activistas contra el cambio climático y los defensores de la seguridad en las minas. Este último desastre minero, como mínimo, debería servir para atraer la atención sobre el tema de las grandes inversiones destructivas que pisotean a las comunidades y los derechos del medio ambiente y los trabajadores. Días después de la explosión de Massey, Blankenship admitió durante una entrevista en la radio que: “Las violaciones e infracciones de seguridad son, desafortunadamente, una parte normal del proceso minero. Se realizan inspecciones a diario y a veces es difícil distinguir entre el total y las cifras cuando se trata de infracciones, es decir, establecer su gravedad y tipo. En verdad, se producen violaciones a la seguridad en cada mina de carbón de Estados Unidos y UBB era una mina que tenía una serie de infracciones.” El periódico de Virginia Occidental The Charleston Gazette ha publicado sistemáticamente cuestionamientos a Massey Energy y a Blankenship, lo que llevó a este último a atacar a los editores del periódico en noviembre de 2008 durante un discurso en el que afirmó: “Es un gran placer para mí ser criticado por los comunistas y ateos del Gazette, al igual que lo es ser aplaudido por mis mejores amigos. Sé que están equivocados. Me refiero a que cuando hay un editor que admite ser ateo y personas que claramente pertenecen al comunismo de extrema izquierda, ¿querríamos que hablaran bien de nosotros? Si uno piensa en esto, ve que en realidad no tiene sentido, y lo digo una y otra vez porque hay personas que temen ser criticadas por nuestros enemigos, es decir: ¿nos ofendería ser criticados por Osama bin Laden? Creo que no.” Según las especulaciones iniciales, la causa de la explosión habría sido la presencia de gas metano en la mina. La mina UBB de Massey ha recibido cientos de citaciones por violaciones a la seguridad, entre ellas, algunas por no evacuar el metano por medio de ventilación. Otra causa pudo haber sido la proximidad de esta mina a las operaciones de extracción en superficie que lleva adelante Massey en minas cercanas. La extracción en superficie implica la voladura de las cumbres de las montañas mediante explosiones, lo que proporciona acceso a las vetas de carbón pero causa una extensa destrucción del medio ambiente. El periódico Wall Street Journal informó el lunes que el Estado de Virginia Occidental llevará a cabo una investigación sobre la explosión que incluirá el posible impacto de las operaciones cercanas de minería a cielo abierto. El 1º de abril, pocos días antes de la explosión de Massey, la Administradora de la Agencia de Protección Ambiental, Lisa Jackson, había presentado una nueva reglamentación que restringe las operaciones de extracción en superficie. Massey es el blanco principal de una creciente campaña de los movimientos de base contra la minería a cielo abierto. Entre quienes han sido arrestados durante las manifestaciones de protesta se encuentran el conocido climatólogo James Hansen, director del Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA, y la actriz Daryl Hannah. Dieciséis mineros murieron en minas de Massey entre los años 2000 y 2007. Elvis Hatfield de 46 años y Don Bragg, de 33, murieron en enero de 2006 en el incendio de la mina Aracoma. Sus viudas demandaron a Massey Energy y a Blankenship. Durante el juicio, sus abogados presentaron un memo escrito por Blankenship meses antes del fatal incendio. En ese memo, Blankenship daba instrucciones a los encargados de minería profunda de concentrarse en extraer carbón antes que en los proyectos de seguridad. Blankenship escribió: “Si a alguno de ustedes los superiores de su grupo, supervisores, ingenieros o cualquier otra persona le ha pedido que haga otra cosa que no sea extraer carbón (por ejemplo: construir canales de ventilación, hacer trabajos de construcción o cosas así) es necesario que los ignoren y se dediquen a extraer carbón. Este memo es necesario únicamente porque parece que no estamos entendiendo que es el carbón el que paga las facturas.” El carbón paga las facturas y paga además el salario de Blankenship, que según estima la agencia de noticias Associated Press asciende a 19.7 millones de dólares y sería el más alto de la industria minera del carbón. Blankenship es miembro de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, es feroz opositor de la sindicalización de los trabajadores, implacable negador del cambio climático y firme opositor de la regulación. El pasado Día de los Trabajadores, Blankenship se refirió a los reguladores del gobierno durante una manifestación anti sindicalista y dijo: “El gobierno y los políticos estatales no saben cómo mejorar la seguridad en la minería. La sola idea de que ellos se preocupan más que nosotros por la seguridad en las minas de carbón es tan ridícula como el calentamiento global.” El Director General de Massey, Don Blankenship, aportó tres millones de dólares a la campaña de un candidato a la Suprema Corte de Virginia Occidental. Su objetivo era reemplazar a un juez actuante de quien Blankenship temía pudiera expedirse contra Massey en la apelación del fallo de un tribunal por 50 millones de dólares. El candidato al que apoyó, Brent Benjamin, obtuvo el cargo y votó para dejar sin efecto el fallo. La Suprema Corte de Estados Unidos dejó luego sin efecto esta decisión haciendo referencia al hecho de que Blankenship había financiado la elección del nuevo juez y, finalmente, el caso sirvió de base a la novela legal de suspenso que publicara John Grisham en 2008: “La Apelación”. Los fondos de pensiones y otros grandes inversores institucionales están exigiendo a Massey el despido de Blankenship. El último de los 29 cuerpos de los mineros que perdieron su vida en la mina de Massey la semana pasada ha sido recuperado. Sus muertes no deberían ser computadas por Don Blankenship como parte del precio a pagar por hacer negocios, sino que deberían encabezar la lista de delitos por los que debe ser procesado. Amy Goodman Colabora Denis Moynihan Tomado de Democracy Now

1 abr. 2010

Denuncia OIT fuerte discriminación contra emigrantes en Europa y Norteamérica

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirmó hoy que la discriminación que sufren en Europa y Norteamérica los trabajadores emigrantes, incluso los de segunda y tercera generación, es "pronunciada" y "generalizada", reportó EFE. Un informe realizado por el organismo en 10 países europeos, en Estados Unidos y en Canadá revela que los jóvenes de origen extranjero deben presentarse a empleos 4 o 5 veces más veces que sus pares nacionales —con similar educación, competencia y experiencia— para obtener respuesta positivas. Según la agencia laboral de la ONU, los jóvenes que no solo tienen origen migrante, sino también tienen apariencia de serlo (por su físico, nombre o acento al hablar) deben realizar de 15 a 20 veces más intentos para ser aceptados en una entrevista o las etapas ulteriores de una oferta de empleo. La crisis económica solo ha venido a empeorar esta situación, coincidieron los expertos. EXIGEN A OBAMA DESTITUCIÓN DEL JEFE DEL ICE WASHINGTON, 31 de marzo.— Grupos pro inmigrantes exigieron hoy al presidente Barack Obama la destitución del jefe de la Agencia de Aduanas e Inmigración (ICE), John Morton, por las supuestas cuotas de deportaciones impuestas en ese departamento, señala hoy EFE. El pedido se produjo después de que el diario Washington Post publicara el sábado un documento del encargado de detenciones y deportaciones, James M. Chaparro, en el que menciona objetivos como expulsar a 400 000 indocumentados del país. Para el presidente del Movimiento por una Reforma Migratoria Justa, Deepak Bhargava, ese documento es "parte de un mayor y más profundo y alarmante patrón" sobre la institución encargada de administrar las deportaciones. la presidenta de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC), Ángela Sanbrano, se refirió a las consecuencias de esas políticas, que llevan a los inmigrantes a vivir "un estado de terror" y "una espiral de violencia", porque temen denunciar delitos comunes en sus barrios por el miedo a las deportaciones. Estas organizaciones consideran "imperativo" que Obama cumpla la promesa de impulsar una reforma migratoria este año, que atienda a estas situaciones, ofreciendo un camino para la legalización a los 12 millones de indocumentados del país. Tomado de Granma

14 mar. 2010

Finaliza reunión ONU sobre condiciones de la mujer

Una vez más Estados Unidos e Israel aparecen este sábado aislados en las Naciones Unidas, en esta ocasión al votar en contra de una resolución sobre la situación y la asistencia a las mujeres palestinas, reporta Prensa Latina. El texto fue aprobado la víspera en la sesión final de la 54 sesión de la Comisión de la ONU sobre el Estatus de las Mujeres, celebrada durante 12 días en la sede de la organización mundial en Nueva York. El documento recibió 31 votos a favor, dos en contra (Estados Unidos e Israel) y 10 abstenciones (Bélgica, Camerún, Colombia, Alemania, Italia, Japón, Surcorea, España, Suecia y Togo). Por América Latina se pronunciaron de manera positiva las delegaciones de Brasil, Cuba, República Dominicana, Ecuador, Haití, México, Nicaragua y Paraguay. La resolución deplora las condiciones económicas y sociales de las mujeres y niñas palestinas en los territorios ocupados por Israel y exige a Tel Aviv el pleno cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, entre otros tratados. Asimismo, pide a las autoridades israelíes que faciliten el retorno de todas las mujeres palestinas desplazadas de sus hogares y llama a la comunidad internacional a brindar asistencia urgente a ese segmento poblacional. Entre las crecientes dificultades que enfrentan las mujeres y niñas palestinas bajo la ocupación israelí, el texto denuncia la continuación de la demolición de viviendas, el pronunciado aumento de la pobreza y el rápido incremento del desempleo. También menciona la creciente inseguridad alimentaria, los incidentes de violencia doméstica, el descenso del nivel de vida y la creciente inseguridad e inestabilidad en el territorio ocupado, en particular en la Franja de Gaza. Destaca que la ocupación israelí se mantiene como el principal obstáculo para el adelanto y la autosuficiencia de la mujer palestina y para su integración en el desarrollo de su sociedad. Al mismo tiempo, demanda ampliar el papel de la mujer en la adopción de decisiones sobre la prevención y la solución del conflicto y asegurar su participación en las iniciativas para el logro, mantenimiento y promoción de la paz y la seguridad. La sesión de la comisión de la ONU aprobó otras cinco resoluciones, todas por consenso, relacionadas con un extenso abanico de problemas vinculados a la igualdad de género y el empoderamiento (otorgar poder) de las mujeres. En particular tratan sobre la liberación de las féminas y los niños tomados como rehenes en conflictos armados, la eliminación de la mortalidad y la morbilidad maternas y los problemas del VIH-SIDA con respecto a la mujer y la niña. La reunión contó con la participación de delegadas de 70 países y organizaciones y revisó el cumplimiento de los acuerdos de la Conferencia Mundial de Mujeres de Beijing-1995 y lo realizado hasta ahora sobre los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio. Tomado de Granma

3 mar. 2010

El camino al Apocalipsis

La demencial ofensiva por la hegemonía de EE.UU. amenaza la vida en la tierra El Washington Times es un periódico que mira con benevolencia las guerras de agresión en Oriente Próximo de Bush/Cheney/Obama y los neoconservadores y está a favor de que sean los terroristas los que paguen por el 11-S. Por ello, me sorprendió el 24 de febrero que la historia más popular en el sitio en el Internet del periódico durante los últimos tres días haya sido el informe “Explosive News” de “Inside the Beltway” [Dentro de Washington DC], sobre las 31 conferencias de prensa en ciudades en EE.UU. y en el extranjero realizadas el 19 de febrero por Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11-S, una organización de profesionales que ahora tiene más de 1.000 miembros. Más aún me sorprendió que la información tratara seriamente las conferencias de prensa. ¿Cómo se desintegraron repentinamente en polvo fino tres rascacielos del World Trade Center (WTC)? ¿Cómo fallaron repentinamente macizas vigas de acero como resultado de incendios breves, aislados y de baja temperatura? Mil arquitectos e ingenieros quieren saberlo y llaman al Congreso a que ordene una nueva investigación sobre la destrucción de las Torres Gemelas y del Edificio 8,” informa el Washington Times. El periódico informa de que los arquitectos e ingenieros han concluido que la Agencia Federal para Manejo de Emergencias (FEMA) y el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST por sus siglas en inglés), suministraron “informes insuficientes, contradictorios y fraudulentos sobre las circunstancias de la destrucción de las torres” y “llaman a una investigación de gran jurado de los funcionarios del NIST.” El periódico informa de que Richard Gage, el portavoz de los arquitectos e ingenieros dijo que: “Los funcionarios gubernamentales serán notificados de que el “Encubrimiento de la traición”, Código 18 de EE.UU. (Sección 2382) es un serio delito federal, que requiere que los que tienen evidencia de traición actúen como corresponda. Las implicaciones son enormes y podrían tener profundo impacto en el próximo juicio de Khalid Sheik Mohamed.” Existe ahora una organización, Bomberos por la Verdad sobre el 11-S. En la principal conferencia de prensa en San Francisco Eric Lawyer, jefe de la organización, anunció el apoyo de los bomberos a las exigencias de los arquitectos e ingenieros. Informó de que no se realizó una investigación forense de los incendios que supuestamente destruyeron los tres edificios y que el que no haya tenido lugar constituye un crimen. No se siguieron los procedimientos especificados, y en lugar de preservar e investigar, la escena del crimen fue destruida. También informó de que existen más de cien miembros de los organismos de emergencia que oyeron y vieron explosiones y que existe evidencia de explosiones en transmisiones de radio, audio y vídeo. El físico Steven Jones también presentó en la conferencia de prensa la evidencia de nano-termita en los residuos de los edificios del WTC, hallada por un panel internacional de científicos dirigidos por el nano-químico de la Universidad de Copenhague, profesor Niels Harrit. Nano-termita es un explosivo/pirotécnico de alta tecnología capaz de fundir instantáneamente vigas de acero. Antes de que gritemos “teoría conspirativa” deberíamos saber que los arquitectos, ingenieros, bomberos y científicos no presentan ninguna teoría. Suministran evidencia que disputa la teoría oficial. Esa evidencia no va a desaparecer. Si el hecho de que exprese dudas o reservas sobre la historia oficial en el Informe de la Comisión del 11-S convierte a una persona en un chiflado por las teorías conspirativas, tenemos que incluir a ambos copresidentes de la Comisión del 11-S y al asesor legal de la Comisión, todos los cuales han escrito libros en los que declaran claramente que funcionarios del gobierno les mintieron cuando realizaron su investigación, o, más bien, cuando presidieron la investigación realizada por el director ejecutivo Philip Zelikow, miembro del equipo de transición del presidente George W. Bush y del Consejo Consultor de Inteligencia Exterior y coautor de la secretaria de Estado de Bush Condi Rice. Siempre habrá estadounidenses que crean cualquier cosa que les diga el gobierno, sin importar que sepan que el gobierno les ha mentido en numerosas ocasiones. A pesar de costosas guerras que amenazan la Seguridad Social y Medicare, guerras basadas en armas iraquíes de destrucción masiva inexistentes, en conexiones no existentes de Sadam Hussein con al-Qaida, en una participación afgana inexistente en los ataques del 11-S, y en las bombas atómicas iraníes inexistentes que son exageradas como motivo para la próxima guerra de agresión de EE.UU. en Oriente Próximo, más de la mitad de la población estadounidense sigue creyendo la historia fantástica que el gobierno les ha contado sobre el 11-S: una conspiración musulmana que fue más lista que todo el mundo occidental. Además, a esos estadounidenses no les importa la frecuencia con la que el gobierno cambia su versión. Por ejemplo, los estadounidenses oyeron hablar por primera vez de Osama bin Laden porque el régimen de Bush lo culpó de los ataques del 11-S. Con el pasar de los años se presentó al crédulo público estadounidenses vídeo tras vídeo con declaraciones de bin Laden. Los expertos descartaron los vídeos como falsificaciones, pero los estadounidenses siguieron siendo tan crédulos como siempre. Luego, repentinamente el año pasado, un nuevo “cerebro” del 11-S apareció para tomar el sitio de bin Laden, el cautivo Khalid Sheik Mohamed, el detenido sometido 183 veces a la tortura de asfixia simulada con agua hasta que confesó haber planeado y organizado el ataque del 11-S. En la Edad Media las confesiones obtenidas mediante la tortura constituían evidencia, pero la autoincriminación ha sido rechazada en el sistema legal de EE.UU. desde su fundación. Con el régimen de Bush y los jueces federales republicanos, quienes habían prometido que defenderían la Constitución de EE.UU., la autoincriminación de Sheik Mohamed representa actualmente la única evidencia que posee el gobierno de ese país de que los terroristas musulmanes llevaron a cabo el 11-S. Al considerar las proezas atribuidas a Khalid Sheik Mohamed se ve que son simplemente increíbles. Sheik Mohamed es un superhéroe brillante y más capaz que ‘V’ en la película fantástica, “V de venganza.” Sheik Mohamed fue más listo que todas las 16 agencias de inteligencia de EE.UU. junto con aquéllas de todos los aliados o títeres de ese país, incluido el Mosad de Israel. Ningún servicio de inteligencia del mundo, o todos ellos combinados, pudo compararse con Sheik Mohamed. Sheik Mohamed fue más listo que el Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., Dick Cheney, el Pentágono, el Departamento de Estado, NORAD, la Fuerza Aérea de EE.UU., y el Control de Tráfico Aéreo. Llevó la Seguridad de Aeropuertos a fracasar cuatro veces en una sola mañana. Llevó al fracaso de las defensas aéreas con tecnología de vanguardia del Pentágono, permitiendo que un avión comercial secuestrado, que estuvo desviado de su rumbo toda la mañana, se estrellara contra el Pentágono, mientras la Fuerza Aérea de EE.UU., por primera vez en la historia, fue incapaz de enviar aviones de intercepción. Sheik Mohamed fue capaz de realizar esas proezas con pilotos no calificados. Sheik Mohamed, incluso como detenido torturado, logró impedir que el FBI diera a conocer los numerosos vídeos confiscados que mostraban, según la versión oficial, al avión secuestrado estrellándose contra el Pentágono. ¿Cuán ingenuo hay que ser para creer que algún ser humano, o si se quiere un personaje de fantasía de Hollywood, sea tan poderoso y capaz? Si Sheik Mohamed tiene esas capacidades sobrehumanas, ¿cómo lo capturaron los incompetentes estadounidenses? Este sujeto es un chivo expiatorio torturado para que confiese a fin de conseguir que los ingenuos estadounidenses crean la teoría conspirativa del gobierno. Lo que pasa es que el gobierno de EE.UU. tiene que terminar con el misterio del 11-S. El gobierno tiene que juzgar y condenar a un culpable para poder cerrar el caso antes que estalle. Cualquiera, torturado 183 veces, confesaría cualquier cosa. El gobierno de EE.UU. ha reaccionado ante la evidencia que se acumula contra su descabellada teoría conspirativa del 11-S mediante la redefinición de la guerra contra el terror de enemigos externos a internos. La secretaria de seguridad interior, Janet Napolitano, dijo el 21 de febrero, que extremistas estadounidenses constituyen ahora una preocupación tan grande como los terroristas internacionales. Extremistas, claro está, son los que interfieren en los planes del gobierno, como los 1.000 Arquitectos e Ingenieros por la Verdad sobre el 11-S. El grupo lo formaban 100, ahora son 1.000. ¿Y si llegan a ser 10.000? Cass Sunstein, funcionario del régimen de Obama, tiene una solución para los escépticos respecto al 11-S: Infiltrarlos y provocarlos para que hagan declaraciones y acciones que puedan ser utilizadas para desacreditarlos o arrestarlos. Pero librarse de ellos a toda costa. ¿Por qué emplear medidas tan extremas contra presuntos chiflados si sólo producen entretenimiento y risas? ¿Está preocupado el gobierno por que hayan encontrado algo? En lugar de proponer semejantes medidas, ¿por qué no enfrenta simplemente el gobierno de EE.UU. la evidencia presentada y responde a ella? Si los arquitectos, ingenieros, bomberos, y científicos son sólo chiflados, será algo simple reconocer su evidencia y refutarla. ¿Por qué es necesario infiltrarlos con agentes de la policía y tenderles trampas? Muchos estadounidenses responderían que “su” gobierno no soñaría con matar estadounidenses secuestrando aviones y destruyendo edificios para promover sus planes. Pero el 3 de febrero, el director nacional de inteligencia Dennis Blair dijo al Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes que el gobierno de EE.UU. puede asesinar a sus propios ciudadanos cuando están en el extranjero. No precisa de arresto, juicio o condena por un crimen castigado con la pena capital. Es simplemente un asesinato. Obviamente, si el gobierno de EE.UU. puede asesinar a sus ciudadanos en el extranjero también puede asesinarlos en el país, y lo ha hecho. Por ejemplo, 100 davidianos fueron asesinados en Waco, Texas, por el gobierno de Clinton sin una razón legítima. El gobierno simplemente decidió utilizar su poder a sabiendas de que podía salirse con la suya, y así lo hizo. Los estadounidenses que piensan que “su” gobierno es una especie de operación moralmente pura harían bien en familiarizarse con la Operación Northwoods. La Operación Northwoods fue un complot urdido por el Estado Mayor Conjunto de EE.UU. para que la CIA cometiera actos de terrorismo en ciudades estadounidenses y preparara evidencia culpando a Castro para que EE.UU. pudiera conseguir apoyo interno e internacional para un cambio de régimen en Cuba. El plan secreto fue rechazado por el presidente John F. Kennedy y fue desclasificado por el John F. Kennedy Assassination Records Review Board. Se encuentra en línea en el Archivo de Seguridad Nacional. Existen numerosos informes en línea, incluyendo Wikipedia. El libro de James Bamford “Body of Secrets,” también resume el complot: “La Operación Northwoods, que tenía la aprobación escrita del jefe (general Lemnitzer) y de cada uno de los miembros del Estado Mayor Conjunto, requería que se matara a tiros a gente inocente en las calles de EE.UU.; que se hundiera en alta mar botes con refugiados que huían de Cuba; que se lanzara una ola de terrorismo violento en Washington, D.C., Miami, y otros sitios; que se acusara a gente de atentados que no habían cometido; que se secuestrara aviones. Utilizando evidencia falsa, se acusaría de todo a Castro, dando así a Lemnitzer y su conciliábulo la excusa, así como el respaldo público e internacional, que necesitaban para lanzar su guerra.” Antes del 11-S los neoconservadores estadounidenses fueron explícitos en que las guerras de agresión que querían lanzar en Oriente Próximo necesitaban “un nuevo Pearl Harbor.” Por su propio bien y el del mundo en general, los estadounidenses tienen que prestar atención al creciente grupo de expertos que les dicen que la versión del 11-S del gobierno no pasa su investigación. El 11-S lanzó el plan neoconservador para la hegemonía mundial de EE.UU. Mientras escribo estas líneas el gobierno de EE.UU. está comprando el acuerdo de gobiernos extranjeros fronterizos con Rusia para que acepten bases de intercepción de misiles estadounidenses. EE.UU. quiere cercar a Rusia con sus bases de misiles desde Polonia pasando por Europa central y Kosovo hasta Georgia, Azerbaiyán y Asia Central. [Vea www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=17709] El enviado de EE.UU., Richard Holbrooke declaró el 20 de febrero que al-Qaida está penetrando antiguas partes constituyentes centroasiáticas de la Unión Soviética, como Tayikistán, Kirguistán, Uzbekistán, Turkmenistán y Kazajstán. Holbrooke está solicitando bases en esas antiguas repúblicas soviéticas bajo capa de la “guerra contra el terror” en permanente expansión. EE.UU. ya ha rodeado Irán con bases militares. El gobierno de EE.UU. se propone neutralizar a China apoderándose de Oriente Próximo y cortándole el acceso al petróleo. Este plan presupone que Rusia y China, Estados con armas nucleares, serán intimidados por las defensas anti-misiles de EE.UU. y aceptarán su hegemonía y que a China le faltará petróleo para sus industrias y sus fuerzas armadas. El gobierno de EE.UU. delira. Los dirigentes militares y políticas de Rusia han respondido a la obvia amenaza declarando que la OTAN constituye una amenaza directa para la seguridad de Rusia y anunciando un cambio en la doctrina de guerra rusa hacia el lanzamiento preventivo de armas nucleares. Los chinos son demasiado seguros de sí mismos como para ser intimidados por una “superpotencia” estadounidense acabada. Los imbéciles en Washington van lejos con la idea de la guerra nuclear. El impulso demencial por la hegemonía estadounidense amenaza la vida en la tierra. El pueblo estadounidense, al aceptar las mentiras y engaños de “su” gobierno, facilita ese resultado. Paul Craig Roberts Global Research Tomado de Rebelión

9 oct. 2009

Se cumplen 8 años de guerra en Afganistán

Obama evalúa el envío de 40 mil soldados más En el octavo aniversario de la invasión estadunidense a Afganistán, el presidente Barack Obama está ante una decisión que podría marcar el resto de su mandato –y, advierten algunos, hasta hundirlo– al evaluar si enviará otros 40 mil soldados para reforzar a los 68 mil que se encuentran allá, en una misión poco clara de reconstrucción de nación y de contrainsurgencia. Ante una cada vez más amplia oposición pública, incluso de figuras políticas clave en su propio partido –senadores, ex generales, analistas– que advierten sobre un empantanamiento estadunidense en Afganistán, los asesores militares del presidente proponen incrementar la presencia estadunidense. El general Stanley McChrystal, comandante de esa campaña bélica, afirmó en su recomendación al gobernante demócrata que el éxito aún se puede alcanzar, pero sólo si hay un incremento de tropas. La guerra de Estados Unidos en Afganistán es la tercera más larga en la historia en este país (96 meses) –la más larga fue Vietnam (102 meses) y la segunda la Revolución Americana (100 meses)– y ya lleva más del doble de duración de la participación estadunidense en la Segunda Guerra Mundial (45 meses). Obama convocó hoy a su gabinete de seguridad nacional para evaluar qué hacer, mientras se desata un intenso debate entre la cúpula política sobre cómo proceder en un país que ha sido llamado el cementerio de los imperios. El martes, el presidente se reunió con unos 30 legisladores de alto rango de ambos partidos para abordar el tema, donde señaló –según fuentes en la reunión citadas de manera anónima por algunos medios aquí– que no considera ningún retiro de tropas de Afganistán. Pero a la vez, algunos comentaron que tampoco considera un incremento masivo de tropas, y se especula que buscará alguna fórmula intermedia. Pero se intensifica la preocupación –incluidos líderes demócratas de ambas cámaras– sobre incrementar la presencia estadunidense sin definir antes el plan de salida de ese conflicto. Por ahora, la mezcla de ocupación, contracción de nación y operaciones contrainsurgentes en ese país, no ofrecen resultados claros, y algunos advierten que justo las recomendaciones de McChrystal y otros promotores de una mayor presencia estadunidense, son muy parecidas a las que se presentaron al presidente Lyndon Johnson sobre Vietnam. Se debate lo logrado en Afganistán desde la invasión en 2001, donde el entonces presidente, el republicano George W. Bush proclamó la victoria al derrocar el régimen talibán. Sin embargo, algunos expertos señalan que el talibán no fue destruido, sino simplemente se desplazó a diversas regiones. Aunque el gobierno de Obama afirma que el otro objetivo, la destrucción de la capacidad operativa de Al Qaeda, se ha logrado en gran medida, y que la presencia de ese grupo ha disminuido de manera significativa, el hecho es que su líder Osama bin Laden aún está libre, y que hay nuevas células de este grupo que, en combinación con otros, mantienen la tensión en toda la zona, especialmente en la fronteriza y dentro del país vecino, Pakistán. Mientras tanto, las recientes elecciones en Afganistán demostraron la debilidad extrema de las instituciones políticas de ese país, con serias dudas sobre la efectividad del gobierno de Hamid Karzai, apoyado por Washington. Otro saldo de la guerra es que la producción de opio y el tráfico de heroína se han multiplicado desde la invasión estadunidense. Obama, crítico de las políticas bélicas de su antecesor durante la campaña electoral, ha buscado una nueva estrategia para ese conflicto que heredó al llegar a la Casa Blanca. Pero enfrenta una decisión compleja ante una situación en deterioro –según sus analistas– en el terreno operativo, el cual ya ha costado casi 800 vidas de estadunidenses. A la vez, el apoyo de la opinión pública también se erosiona. Una encuesta de Ap-GfK divulgada hoy muestra sólo 40 por ciento de apoyo (reducción de cuatro puntos desde julio). En tanto, se recuerda el dicho de los comandantes del talibán en Afganistán: ellos tienen los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo. Como dijo hace meses el cineasta Michael Moore en entrevista para televisión aquí, al comentar sobre la intención de Obama de ampliar la guerra en Afganistán: si quiere, le puedo pasar el teléfono de Mijail Gorbachov para que le platique qué le sucedió con Afganistán. Y si eso no lo convence, también le puedo pasar el de Gengis Khan, para lo mismo. Vale recordar que fue justo durante la invasión soviética a Afganistán que Estados Unidos, vía la Agencia Central de Inteligencia (CIA), financió a la oposición armada, incluidos varios de los líderes que hoy día son calificados de terroristas antiestadunidenses. Las instalaciones construidas con esos fondos fueron las mismas que utilizó años después Bin Laden. En ese tiempo, el presidente Ronald Reagan, en una reunión con los mujaidines en la Casa Blanca, los definió como luchadores por la libertad, y dijo que eran el equivalente moral a los padres fundadores de Estados Unidos. También vale recordar que hasta donde se sabe, ningún ciudadano de Afganistán, ni los del talibán, han sido acusados de participar en la planeación o la ejecución de los atentados del 11-S, justificación de la invasión a Afganistán, recuerda el periodista inglés Gwynne Dyer. A la vez, es cada vez menos convincente argumentar que en Afganistán existe una causa noble y necesaria para Estados Unidos. A pesar del incesante reporte de muertos y heridos en Irak y Afganistán que pasa ya casi inadvertido por su rutina de años, esas guerras parecen distantes, y el deterioro en el apoyo público para la aventura en Afganistán no se traduce aún en protestas masivas en las calles. Hoy, varias agrupaciones antiguerra envían mensajes a Washington para exigir el fin de esa ocupación, mientras otros realizan plantones y vigilias en decenas de ciudades del país. Por ahora, la decisión de Obama, sea cual sea, resultará en más sangre de afganos y estadunidenses. Para el periodista Dyer, todos los que mueren en este conflicto, mueren por nada, porque nada cambiará cuando las tropas extranjeras regresen a casa, como eventualmente harán. “Odio cuando dicen: ‘él dio la vida por su país’. Nadie da su vida por algo. Nosotros les robamos la vida a estos jóvenes. Ellos no mueren por el honor y la gloria de su país. Nosotros los matamos”, afirmó hace años el almirante retirado Gene LaRocque en entrevista con Studs Terkel sobre las declaraciones de los políticos al promover las guerras. David Brooks Tomado de La Jornada Mx.

4 sept. 2009

EE.UU. Odio y racismo contra la reforma de la sanidad

Retratos de Barack Obama como un Hitler, un proyecto de reforma asimilado al nazismo. Al otro lado del Atlántico el debate en torno a la reforma de la sanidad planteada por el presidente norteamericano ha tomado un giro surrealista y nauseabundo. En varios días, los actos de intimidación contra los cargos electos demócratas y los sindicalistas que apoyan el proyecto se han multiplicado en todo el país. En Georgia, el diputado demócrata afroamericano David Scott ha descubierto su nombre recubierto de una cruz gamada en el cartel de acogida de uno de sus despachos. En el Estado de Washington, el parlamentario Brian Baird ha recibido un fax mostrando a Obama caracterizado de “joker”, el enemigo de Batman. En la frente del presidente : una hoz y un martillo y la inscripción “Muerte a todos los marxistas. En el extranjero y en los Estados Unidos”. Detrás de estos actos racistas y esta retórica anticomunista, están los grupos de extrema derecha – en gran aumento- pero también la derecha republicana, Sarah Palin, la candidata junto a John McCain, ha acusado igualmente a Obama de querer instaurar “tribunales” donde los “burócratas” decidirían quién tiene derecho a ser curado y quién no. Semejante disparate parece delirante : la reforma plantea hacer obligatorio un seguro de enfermedad para todos los norteamericanos, de los que 46 millones (el 16% de la población) está privado. Pero para los opositores cuestiona los “valores americanos”, en particular la sacrosanta no-intervención del Estado. El proyecto es también ferozmente combatido por las compañías de seguros privados que se reparten el filón de las cotizaciones y fijan sus propias reglas de contratación. Redacción de L´Humanité Dimanche Traducción J.A. Pina Tomado de L´Humanité

22 jun. 2009

EEUU: Cara y contra cara de una misma moneda

Caricatura Martirena Senado aprueba proyecto de ley de 106 mil millones de dólares de fondos para la guerra El Senado aprobó por aplastante mayoría un proyecto de ley de gastos de emergencia por 106 mil millones de dólares, para ampliar la guerra en Afganistán y continuar con el conflicto bélico en Irak. El proyecto fue aprobado por 91 votos contra cinco. El demócrata Russ Feingold, el independiente Bernie Sanders y los republicanos Jim Demint, Mike Enzi y Tom Coburn votaron en contra. El proyecto de ley de gastos incluye una partida de 420 millones de dólares para el combate a las drogas que lleva a cabo el gobierno mexicano; también se aumenta el dinero destinado al Fondo Monetario Internacional (FMI). La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de gastos de guerra similar la semana pasada. Gran parte de los gastos previstos en el proyecto están destinados a la expansión de la guerra estadounidense en Afganistán. El jueves, el Secretario de Defensa Robert Gates reconoció que las bajas civiles en Afganistán se convirtieron en una importante vulnerabilidad estratégica de esa guerra. Robert Gates dijo: “Está claro que tenemos que hacer mucho más para superar lo que pienso es una de las mayores vulnerabilidades estratégicas. Es necesario tranquilizar al pueblo afgano en el sentido de que las fuerzas estadounidenses y de la OTAN son sus amigas, socias y, conjuntamente con las fuerzas de seguridad afganas, sus protectores también”. Docentes de Los Ángeles ponen fin a huelga de hambre de 24 días En Los Ángeles, un grupo de maestros puso fin a una huelga de hambre de 24 días de duración, llevada a cabo para protestar contra los recortes presupuestarios. Los docentes dijeron que ahora organizarán una campaña para la destitución de algunos miembros del Consejo Escolar Unificado de Los Ángeles. Miles de docentes de Los Ángeles podrían ser despedidos a la brevedad debido a que el distrito afronta un déficit presupuestario de 700 millones de dólares. Cien niños nacidos en Estados Unidos presentaron una demanda para impedir la deportación de sus padres Cien niños nacidos en Estados Unidos presentaron una demanda para intentar detener la deportación de sus padres, hasta que el Congreso haga una revisión de las leyes de inmigración de Estados Unidos. La organización con sede en Miami “American Fraternity” (Fraternidad Estadounidense, en español) sostiene que los derechos constitucionales de estos niños están siendo violados, porque probablemente deberán abandonar el país si sus padres son deportados. Multimillonario de Texas R. Allen Stanford se entrega al FBI El multimillonario de Texas R. Allen Stanford se entregó a los agentes del FBI. El Presidente del Stanford Financial Group comparecerá en tribunales esta mañana. A principios de este año la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por su sigla en inglés) presentó cargos civiles contra Stanford y sus altos ejecutivos, en los que se los acusa de llevar a cabo un fraude de 8.000 millones de dólares. Corte anula prohibición de reclutamiento militar de menores En California, un juez federal revocó leyes de dos ciudades del norte de California, que prohibían el reclutamiento militar de menores. Los votantes de Arcata y Eureka aprobaron estas leyes en noviembre del año pasado. Tomado de Democray Now

18 jun. 2009

Los mensajes tóxicos de Wall Street

Caricatura. Nicholson Toda crisis tiene un final, y aunque hoy por hoy las cosas pintan negras, también esta crisis económica pasará. Lo cierto, en todo caso, es que ninguna crisis, y mucho menos una tan grave como la actual, remite sin dejar un legado. Uno de los legados de esta crisis será una batalla de alcance global en torno a ideas. O mejor, en torno a qué tipo de sistema económico será capaz de traer el máximo beneficio para la mayor cantidad de gente. En ningún sitio esa batalla es más enconada que en el Tercer Mundo. Alrededor del 80 por ciento de la población mundial vive en Asia, América Latina y África. De entre ellos, unos 1.400 millones subsisten con menos de 1.25 dólares diarios. En los Estados Unidos, llamar a alguien socialista puede no ser más que una descalificación exagerada. En buena parte del mundo, sin embargo, la batalla entre capitalismo y socialismo –o al menos entre lo que muchos estadounidenses considerarían socialismo- sigue estando en el orden del día. Es posible que la crisis actual no depare ganadores. Pero sin duda ha producido perdedores, y entre éstos ocupan un lugar destacado los defensores del tipo de capitalismo practicado en los Estados Unidos. En el futuro, de hecho, viviremos las consecuencias de esta constatación. La caída del Muro de Berlín, en 1989, marcó el fin del comunismo como una idea viable. Ciertamente, el comunismo arrastraba problemas manifiestos desde hace décadas. Pero tras 1989 se volvió muy difícil salir en su defensa de manera convincente. Durante un tiempo, pareció que la derrota del comunismo suponía la victoria segura del capitalismo, particularmente del capitalismo de tipo estadounidense. Francis Fukuyama llegó a proclamar “el fin de la historia”, definió al capitalismo de mercado democrático como el último escalón del desarrollo social y declaró que la humanidad toda avanzaría en esa dirección. En rigor, los historiadores señalarán los 20 años siguientes a 1989 como el breve período del triunfalismo estadounidense. El colapso de los grandes bancos y de las entidades financieras, el subsiguiente descontrol económico y los caóticos intentos de rescate han dado al traste con ese período. Y también con el debate acerca del “fundamentalismo de mercado”, con la idea de que los mercados, sin control ni restricción alguna, pueden por sí solos asegurar prosperidad económica y crecimiento. Hoy, sólo el autoengaño podría llevar a alguien a afirmar que los mercados pueden auto-regularse o que basta confiar en el auto-interés de los participantes en el mercado para garantizar que las cosas funcionen correctamente y de forma honesta. El debate económico es especialmente intenso en el mundo en vías de desarrollo. Aunque aquí en occidente tendemos a olvidarlo, hace 190 años una tercera parte del producto bruto mundial se generaba en China. Luego, y de una manera un tanto repentina, la explotación colonial y los injustos acuerdos comerciales, combinados con una revolución tecnológica en Estados Unidos y Europa, condenaron al rezago a los países en desarrollo. A resultas de ello, hacia 1950 la economía china representaba menos del 5 por ciento del producto bruto mundial. A mediados del siglo XIX, en realidad, el Reino Unido y Francia tuvieron que emprender una guerra para abrir China al comercio global. Esta fue la “segunda guerra del opio”, llamada así porque los países occidentales tenían muy poco que vender a China a excepción de estas drogas, que pronto invadieron sus mercados y generaron una amplia adicción entre la población. Con esta guerra, occidente ensayaba una vía temprana de corrección de la balanza de pagos. El colonialismo dejó una herencia compleja en el mundo en desarrollo. Entre la mayoría de la población, sin embargo, la visión dominante era que habían sido cruelmente explotados. Para muchos nuevos líderes, la teoría marxista ofrecía una interpretación sugerente de esta experiencia, puesto que sostenía que la explotación era en realidad el motor del sistema capitalista. Por eso, la independencia política que las colonias conquistaron tras la segunda guerra mundial no supuso el fin del colonialismo económico. En algunas regiones, como África, la explotación –la extracción de recursos naturales y la devastación del ambiente a cambio de migajas- era evidente. En otros sitios fue más sutil. En diferentes regiones del mundo, instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial pasaron a ser vistas como instrumentos de control pos-colonial. Estas instituciones propiciaron el fundamentalismo de mercado (o “neoliberalismo”, como fue a menudo llamado) una categoría idealizada por los estadounidenses como “mercados libres e irrestrictos”. Asimismo, presionaron a favor de la desregulación del sector financiero, de las privatizaciones y de la liberalización del comercio. El Banco Mundial y el FMI aseguraban que todo lo hacían por el bien de los países en desarrollo. Su actuación estaba respaldada por equipos de economistas partidarios del libre mercado, muchos de ellos provenientes de la catedral de la economía de libre mercado, la Universidad de Chicago. Al final, los programas de los ‘Chicago boys’ no trajeron los resultados prometidos. Los ingresos se estancaron. Allí donde hubo crecimiento, la riqueza fue a parar a los estratos más altos. Las crisis económicas en países concretos se volvieron cada vez más frecuentes. Sólo en los últimos 30 años, de hecho, se produjeron más de cien de considerable gravedad. En este contexto, no sorprende que las poblaciones de los países en desarrollo creyeran cada vez menos en las motivaciones altruistas de Occidente. Sospechaban que la retórica de la economía libre de mercado –lo que pronto se conoció como “el Consenso de Washington”- era sólo la cobertura de los intereses comerciales de siempre. Estas sospechas se vieron reforzadas por la propia hipocresía de los países occidentales. Europa y Estados Unidos no abrieron sus propios mercados a la agricultura producida en el Tercer Mundo, que con frecuencia era todo lo que estos países podían ofrecer. Por el contrario, los forzaron a eliminar subsidios necesarios para la creación de nuevas industrias, a pesar de que ellos otorgaban subsidios a sus propios agricultores. La ideología del libre mercado resultó ser una excusa para acometer nuevas formas de explotación. “Privatizar” quería decir que los extranjeros podían comprar minas y campos petrolíferos a bajo precio en los países en desarrollo. Suponía que podían extraer considerables beneficios de actividades monopólicas y semi-monopólicas como las telecomunicaciones. “Liberalizar”, por su parte, quería decir que podían obtener créditos con facilidad. Y si las cosas iban mal, el FMI forzaba la socialización de las pérdidas, con lo que el esfuerzo de pagar a los bancos recaía sobre la población en su conjunto. También comportaba que las empresas extranjeras pudieran arrasar con las industrias emergentes, bloqueando el despliegue del talento empresarial local. El capital fluía libremente, pero el trabajo no, salvo en el caso de los individuos mejor dotados, que podían encontrar un empleo en el mercado global. Obviamente, éstos no son más que brochazos de un cuadro más complejo. En Asia, por ejemplo, siempre hubieron resistencias al Consenso de Washington e incluso restricciones a la libre circulación de capital. Los gigantes asiáticos –China e India- condujeron la economía a su manera y obtuvieron inéditos índices de crecimiento. Pero en general, y sobre todo en aquellos países en los que el Banco Mundial y el FMI controlaron las riendas, las cosas no fueron demasiado bien. Para los críticos del capitalismo estadounidense en el Tercer Mundo, la manera en que los Estados Unidos han respondido a la crisis constituye la gota que colma el vaso. Durante la crisis del sudeste asiático, hace apenas una década, los Estados Unidos y el FMI exigieron que los países afectados redujeran el déficit a través de recortes en el gasto social. Poco importó que en países como Tailandia estas medidas contribuyeran a un resurgimiento de la epidemia del SIDA, o que en otros como Indonesia comportara el recorte de subsidios para la alimentación de los hambrientos. Estados Unidos y el FMI forzaron a estos países a aumentar los tipos de interés, en algunos casos en más de un 50 por ciento. Urgieron a Indonesia que fuera dura con los bancos y al gobierno que no acudiera en su rescate ¡Qué peligroso precedente! –dijeron- ¡qué tremenda intervención en el delicado mecanismo de relojería del libre mercado! El contraste entre la reacción exhibida ante las crisis asiática y estadounidense es notorio y no ha pasado inadvertido. Para sacar a Estados Unidos del pozo, somos testigos de incrementos masivos del gasto y del déficit, así como de tasas de interés que prácticamente han sido reducidas a cero. Las ayudas a los bancos fluyen a diestra y siniestra. Algunos de los funcionarios de Washington que tuvieron que lidiar con la crisis asiática son ahora los encargados de dar respuestas a la crisis estadounidense ¿Por qué los Estados Unidos –se pregunta la gente del Tercer Mundo- prescriben una medicina diferente cuando se trata de sí mismos? En los países en desarrollo, son muchos los que aún padecen los efectos del sermoneo recibido en los últimos años: adoptad instituciones como las de los Estados Unidos; seguid nuestras políticas; comprometeos con la desregulación; abrid vuestros mercados a los bancos norteamericanos si queréis aprender “buenas” prácticas bancarias; y vended (no por casualidad) vuestras empresas y bancos a los Estados Unidos, especialmente si es a precio de ganga durante las épocas de crisis. Sí, reconocía Washington, puede ser doloroso, pero al final estaréis mejor. Los Estados Unidos enviaron a sus Secretarios del Tesoro (de ambos partidos) alrededor del mundo a predicar la buena nueva. A ojos de muchos, la puerta giratoria que permite a los líderes financieros norteamericanos pasar cómodamente de Wall Street a Washington y otra vez a Wall Street, les otorgaba todavía más credibilidad: parecían combinar a la perfección el poder del dinero y el poder de la política. Los líderes financieros norteamericanos tenían razón en pensar que lo que era bueno para los Estados Unidos o el mundo era bueno para los mercados financieros. Pero lo contrario no era cierto: no todo lo que era bueno para Wall Street era bueno para los Estados Unidos y el mundo. No es un simple gesto de Schadenfreude, de alegría por la desgracia ajena, lo que motiva el severo juicio que los países en vías desarrollo realizan del fracaso económico de Estados Unidos. También está en juego la necesidad de discernir cuál es el sistema económico que mejor puede funcionar en el futuro. Indudablemente, estos países tienen todo el interés del mundo en que ver una pronta recuperación de los Estados Unidos. Saben que por sí solos no podrían afrontar lo que los Estados Unidos han hecho para intentar revivir su economía. Saben que ni siquiera el elevado nivel de gasto realizado está funcionando demasiado rápido. Saben que a resultas del colapso económico norteamericano, 200 millones de personas más han caído en la pobreza en el curso de los últimos años. Pero están convencidos, cada vez más, de que cualquier ideal económico propugnado por los Estados Unidos es un ideal del que seguramente habría que huir. ¿Por qué debería preocuparnos la desilusión del mundo con el modelo estadounidense de capitalismo? La ideología que promovimos todos estos años ha dejado de funcionar, pero tal vez esté bien que no pueda repararse ¿Podríamos acaso sobrevivir –incluso tan bien como hasta ahora- si nadie se adhiere al modo de vida norteamericano? Seguramente, nuestra influencia disminuirá, ya que es poco probable que se nos considere un modelo a seguir. En cualquier caso, es lo que ya estaba ocurriendo de hecho. Los Estados Unidos solían desempeñar un papel crucial en el capital global, ya que otros pensaban que teníamos un especial talento para lidiar con el riesgo y para asignar recursos financieros. Hoy nadie piensa algo así, y Asia – de donde proceden buena parte de los ahorros del mundo - ya está desarrollando sus propios centros financieros. Hemos dejado de ser la fuente central del capital. Los tres bancos más importantes del mundo son ahora chinos. El principal banco norteamericano ha caído al quinto puesto. El dólar ha sido durante mucho tiempo la moneda de reserva. Los países tenían al dólar como referencia para determinar la confianza en sus propias monedas y gobiernos. Sin embargo, progresivamente se ha ido imponiendo en los bancos centrales de diferentes partes del mundo la idea de que el dólar puede no ser un referente de valor. Su valor, de hecho, ha oscilado y ha ido cayendo. El enorme incremento de la deuda norteamericana durante la presente crisis, combinado con los préstamos indiscriminados de la Reserva Federal, han disparado las especulaciones en torno al futuro del dólar. Los chinos han sugerido de manera abierta la posibilidad de inventar algún tipo nuevo de moneda para reemplazarlo. Mientras tanto, el coste de lidiar con la crisis está desbordando nuestras necesidades. Nunca hemos sido generosos en nuestra ayuda a los países pobres. Pero las cosas están empeorando. En los últimos años, la las inversiones chinas en África han sido superiores a las del Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo juntos, muy lejos de las realizadas por Estados Unidos. Para afrontar la crisis, los países africanos corren a Beijing en busca de ayuda, no a Washington. Mi preocupación aquí, en todo caso, tiene que ver con el ámbito de las ideas. Me preocupa que, a medida que se vean con mayor nitidez las fallas del sistema económico y social norteamericano, las personas de los países en desarrollo vayan a extraer conclusiones erróneas. Sólo unos pocos países -y acaso los propios Estados Unidos- aprenderán correctamente la lección. Se darán cuenta de que para salir adelante es necesario un régimen en el que el reparto de papeles entre mercado y gobierno sea equilibrado y en el que haya un estado fuerte capaz de administrar formas efectivas de regulación. Se darán cuenta de que el poder de los intereses privados debe limitarse. Otros países, empero, sacarán conclusiones más confusas y profundamente trágicas. Tras el fracaso de sus sistemas de posguerra, la mayoría de países ex comunistas retornaron al capitalismo de mercado y encumbraron a Milton Friedman en lugar de a Karl Marx como nuevo dios. Con la nueva religión, sin embargo, no les ha ido bien. Muchos países pueden pensar, en consecuencia, que no sólo el capitalismo ilimitado, de tipo estadounidense, ha fracasado, sino que es el propio concepto de economía de mercado el que ha fallado y ha quedado inutilizado para cualquier circunstancia. El viejo comunismo no regresará, pero sí diversas formas excesivas de intervenir en el mercado. Y fracasarán. Los pobres sufren con el fundamentalismo de mercado, que genera un efecto derrame, pero de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo. Pero los pobres seguirán sufriendo con este tipo de regímenes, puesto que no generarán crecimiento. Sin crecimiento no puede haber reducción sostenible de la pobreza. No ha habido nunca una economía exitosa que no haya descansado fuertemente en los mercados. La pobreza estimula la desafección. Los inevitables fracasos conducirán a mayor pobreza aún y serán difíciles de gestionar, sobre todo por parte de gobiernos llegados al poder con el propósito de combatir el capitalismo de tipo norteamericano. Las consecuencias para la estabilidad global y para la propia seguridad de los Estados Unidos son evidentes. Hasta ahora, solía existir una sensación de valores compartidos entre los Estados Unidos y las élites educadas en Estados Unidos alrededor del mundo. La crisis económica ha erosionado la credibilidad de dichas élites. Hemos suministrado a los críticos con la disoluta forma de capitalismo practicada en Estados Unidos, poderosa munición para contraatacar con la prédica de una más amplia filosofía anti-mercado. Y seguimos proporcionándoles más y más munición. Mientras en la reciente cumbre del G-20 nos comprometíamos a no impulsar el proteccionismo, colocábamos una previsión de “compre norteamericano” en nuestro propio paquete de estímulos. Luego, para ablandar la oposición de nuestros aliados europeos, modificábamos dicha norma, de todo punto discriminatoria en relación con los países pobres. La globalización nos ha hecho más interdependientes; lo que ocurre en una parte del mundo afecta a la otra, un hecho probado por el contagio a otros de nuestras dificultades económicas. Para resolver problemas globales, es menester que exista un sentido de cooperación y confianza, así como un cierto sentido de valores compartidos. Esta confianza nunca fue sólida, y no ha hecho sino debilitarse en los últimos tiempos. La fe en la democracia es otra de las víctimas. En el mundo en desarrollo, la gente mira hacia Washington y ve al sistema de gobierno que permitió a Wall Street prescribir una serie de reglas que pusieron en riesgo la economía global y que, cuando toca asumir las consecuencias, vuelve a recurrir a Wall Street para gestionar la recuperación. Ve permanentes redistribuciones de riqueza hacia la cúspide de la pirámide, claramente a expensas de los ciudadanos comunes y corrientes. Ve, en suma, un problema básico de falta de controles en el sistema democrático estadounidense. Y después que se ha visto todo esto, sólo es necesario dar un pequeño paso para concluir que hay algo que funciona inevitablemente mal con la propia democracia. Eventualmente, la economía estadounidense se recuperará y, hasta cierto punto, nuestro prestigio en el extranjero. Durante mucho tiempo, los Estados Unidos fueron el país más admirado del mundo, y todavía es el más rico. Guste o no, nuestras acciones están sujetas a permanente examen. Nuestros éxitos son emulados. Pero nuestras fracasos son criticados con escarnio. Todo esto me devuelve a Francis Fukuyama. Fukuyama estaba equivocado al pensar que las fuerzas de la democracia liberal y de la economía de mercado triunfarían de modo inevitable y que no habría vuelta atrás. Pero no estaba equivocado al creer que la democracia y las fuerzas de mercado son esenciales para tener un mundo justo y próspero. La crisis económica, en buena medida desencadenada por el comportamiento de los Estados Unidos, ha hecho más daño a estos valores fundamentales que cualquier régimen totalitario en los tiempos recientes. Tal vez sea verdad que el mundo se encamina al fin de la historia, pero de lo que se trata, ahora, es de navegar contra el viento y de ser capaces de definir el curso de las cosas. Joseph Stiglitz Tomado de Revista Sin Permiso

16 jun. 2009

Un periodista en el infierno

Nunca ha dejado de ser periodista : desde el corredor de la muerte, Mumia Abu-Jamal ha escrito un artículo para Reporteros sin Fronteras. De la miseria de Philadelphia durante su libertad, pasando por las actuales condiciones de su detención, Mumia « "cubre" un universo oculto que en el que ni los periodistas más intrépidos pueden penetrar » escribe.
Comencé en el periodismo como reportero encargado de la vivienda, en una emisora de radio local, afiliada a la NPR (National Public Radio). En Philadelphia, una de las ciudades más antiguas de Estados Unidos, los problemas de vivienda son muy numerosos : se puede decir que hay un deterioro generalizado, sobre todo en los barrios habitados por negros, puertorriqueños y los blancos más desfavorecidos. Cuando recuerdo aquellos años (...) es imposible olvidar la manifestación contra las malas condiciones de vivienda, organizada por los inquilinos de una residencia de Southwest Philadelphia, una zona de la ciudad por la que hasta entonces había pasado en coche muchas veces, sin atreverme a entrar... Las fachadas del edificio eran más bien bellas, estilizadas, y se destacaban del resto de la calle gracias a sus molduras ornamentales, símbolos de una época pasada en la que los constructores, verdaderos artesanos, se preocupaban por la belleza. Cuando uno de los organizadores de la manifestación me llamó para avisarme, me dirigí inmediatamente al edificio. Al llegar allí se me encogió el corazón : los techos estaban peligrosamente hundidos, suspendidos encima de viviendas en las que había niños ; las tuberías estaban atascadas y el edificio estaba en tan malas condiciones que amenazaba la seguridad de sus habitantes. La rabia de los dirigentes de la manifestación era evidente. Cuando recuerdo ahora aquel acontecimiento, me doy cuenta de que no se trataba solamente de la vivienda. Se trababa de la resistencia. Eso es lo que da sentido a esta historia, que es un ejemplo de cómo vive la gente de clase obrera, que se enfrenta diariamente a condiciones de vida injustas e inaceptables. Muchos años más tarde, desde el fondo de lo que llamo la American House of Pain (mi cárcel), este sería mi objetivo. Las miles de personas encarceladas a mí alrededor podrían, cada una de ellas, ser objeto de un reportaje : sobre las razones que les han llevado a la cárcel o, más a menudo, sobre los procedimientos utilizados para condenarles. El sistema judicial estadounidense se parece a una picadora de carne : vistos de cerca, sus engranajes son repugnantes. He redactado numerosos artículos sobre detenidos condenados injustamente o ilegalmente, sometidos a terribles actos de violencia, víctimas de increíbles aberraciones burocráticas o de crueldades que te helarían la sangre. En 1995, fui objeto de sanciones por haberme « dedicado a actividades periodísticas ». Me hicieron falta años de luchas contra el sistema judicial, incluyendo semanas de comparecencia en una sala de audiencias, sujetado con cadenas tan apretadas que los tobillos se me hinchaban y sangraban, para que finalmente se admitiese que la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos protege tales actividades (caso Abu-Jamal contra Price). No me arrepiento en absoluto de esa lucha. Durante mucho tiempo, para redactar mis artículos, me vi limitado a escribirlos en un bloc de notas, con un bolígrafo o a veces incluso con un simple tubo de plástico flexible y transparente de diez centímetros ; era como escribir con un tallarín. Dos de mis libros fueron escritos con tales instrumentos, y luego enviados a amigos o a editores para que fueran mecanografiados. Los ordenadores aún no han llegado al mundo carcelario (o, al menos, no en Pensilvania). A menudo me sorprendo al recibir cartas de personas bien intencionadas que me dan su dirección de correo electrónico o de su página Web. Llego a la conclusión de que piensan que dispongo, aquí en mi celda, de un ordenador, o que esta cárcel ofrece a los detenidos conexión a Internet. Para nada. Aquí no hay ni ordenadores, ni I-pod, ni CD, ni cassettes (¡es irónico que podamos comprar reproductores de cassette en la intendencia !). No somos más que dinosaurios de otra época, una era en la que se vive sin nada. Un detenido conocido como Amin (Harold Wilson), que había sido absuelto, tras un nuevo proceso, de varias acusaciones de asesinato infundadas, fue liberado tras dos décadas en el corredor de la muerte. Dejó la prisión central de Philadelphia con todas sus pertenencias metidas en una bolsa de basura, y con un billete de autobús. Un detenido puertorriqueño que había sido liberado de la misma prisión en el mismo momento, conmovido por la expresión de angustia en su cara, le ofreció su teléfono móvil. Amin frunció el ceño, mirando al pequeño aparato en su mano y preguntó : « ¿Y esto para qué sirve ? ». No tenía ni idea de cómo hacer funcionar aquel extraño objeto, pues jamás había visto ni tenido uno semejante. Más tarde, me dijo : « ¡Madre mía, parecía un aparato sacado directamente de Star Trek ! ». A veces hay historias que preferiríamos no conocer. Hace varios meses, Bill Tilley, apreciado por su sentido del humor en el corredor de la muerte, pero cansado de tantos años de darse cabezazos contra la gruesa muralla judicial y receloso de que sus recientes problemas de salud no fueran sino el preludio de un cáncer, se levantó al alba y, con ayuda de la rejilla de un conducto de ventilación de su celda, deshilachó los cordones de sus zapatillas e hizo un nudo corredizo. Se ahorcó. Tras su muerte, corrió el rumor de que efectivamente tenía cáncer, pero que el personal de la cárcel no había dicho nada, puesto que, al tratarse de un condenado a muerte, el Estado no quería despilfarrar el dinero en curar a un paciente que iba a morir de todas formas. Varias semanas antes de su muerte, Tilley había confesado a algunos amigos que creía que se trataba de cáncer, dada la severidad de los síntomas, pero que fuese lo que fuese, había sufrido tanto que no quería « nunca más, jamás, pasar por eso ». Lo que ignorábamos entonces es que nos estaba anunciando de la mejor forma que podía su proyecto de suicidio. Tal vez intentaba decirnos en pocas palabras que tenía más miedo a sufrir que a morir. Tilley puso fin a sus días a menos de doce metros de la puerta de la celda desde la que fueron escritas estas palabras. Cubrí la noticia, pero sin ningún placer. Hay decenas de miles de noticias que cubrir en esta « Casa del Dolor ». Me han inspirado centenares de artículos. Yo « cubro » un universo oculto en el que ni los periodistas más intrépidos pueden penetrar. Este universo es mi terreno, e intento hacer mi trabajo con el mismo rigor y la misma profesionalidad con que lo hacía en el pasado. Porque aunque se trate de un mundo oculto, ajeno a millones de miradas, se trata también de un mundo público, edificado y mantenido gracias al dinero de los contribuyentes. ¿Acaso no tienen estos derecho a saber a dónde van sus impuestos ? Yo informo lo mejor que puedo, varias veces al mes, por escrito, a través de artículos o de recopilaciones de comentarios. Me enfrento al hecho de que estoy aquí, pero estoy aquí ; y mientras esto dure, desde aquí seguiré escribiendo. Mumia Abu-Jamal Traducción: Sara De Albornoz Tomado de L´Humanité

12 mar. 2009

El verdadero poder que está detrás de Obama

por Webster G. Tarpley
En esta entrevista realizada por el Deep Journal antes del 4 de noviembre de 2008, es decir antes que el pueblo norteamericano votara para elegir a Barack Obama como nuevo presidente, el historiador estadounidense Webster Tarpley, exponía ya sus principales ideas sobre el nuevo mandatario negro de los EEUU. Su investigación fue publicada en el libro «Obama, The Postmodern Coup, The Making of a Manchurian Candidate» (en castellano: Obama: un golpe post-modernista, la creación de un candidato manchuriano). ¿Representa Obama un verdadero cambio? ¿O se trata del mismo imperialismo con una operación de cirugía estética?
Tarpley sostiene que hay muchas cosas ocultas detrás de la cara carismática de Barack Obama. Ahora que los neo-conservadores se marcharon, el verdadero poder detrás del trono lo está conduciendo Zbigniew Brzezinski, cuya estrategia, según Tarpley, es mucho más peligrosa y demencial que los acólitos neoconservadores de George W. Bush.
Habrá un cambio inmediato en la lista de países-blancos [en la mira de los EEUU], empezando por Pakistán, lo que va a expander considerablemente el teatro de operaciones en función de una agenda geopolítica global que apunta finalmente a Rusia y China como blancos finales, es decir contrarestar o atacar el poderío de estas naciones.
Tarpley prevé un resultado catástrofico para el mundo en general si los planes de Zbigniew Brzezinski logran concretizarse. ¿La visión de Tarpley es acertada o no? -el tiempo nos lo dirá-, pero a nivel del debate público es oportuno tener en cuenta los hechos y argumentos que este historiador avanza.
No obstante, todo parece indicar que su análisis está siendo acertado por los sucesos que se están desarrollando en Asia del Sur-Oeste y que confirman los propósitos del historiador.
A continuación los videos:
Tomado de Red Voltaire

22 feb. 2009

El cambio y la esperanza se difuminan

Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)
Frente a los que ingenuamente creían que la elección de Obama suponía una seria transformación del sistema estadounidense -obviando que la mayor parte de los apoyos económicos a su campaña procedían de esas élites-, se oyen con cada vez más fuerza voces críticas con los primeros movimientos de la nueva Administración.
Sin embargo, otros no tienen duda en señalar este nuevo período con calificativos más duros: «La Presidencia de los esteroides», es sólo un ejemplo.
Obama prometió una nueva formar de gobernar, un cambio de las reglas del juego político. Avanzó que su intención era dotar de transparencia a su mandato. Ha apostado por acuerdos con los republicanos en materias clave, todo ello en aras a «unir el país y volver a hacer de América un pueblo».
Las buenas intenciones pronto han quedado en entredicho. La reciente aprobación de la ley «de estímulo económico» ha supuesto un enorme éxito mediático para Obama, pero al mismo tiempo le ha traído serios reveses en su declaración anterior de buenas intenciones. Por un lado, la gran sacrificada ha sido la transparencia y la voluntad de alejarse de los intereses y las presiones de los lobbies.
Éstos han recibido copias del plan antes que los propios representantes políticos. Además, sus más fervientes defensores han sido precisamente esos lobbies bancarios, la Cámara de Comercio de EEUU, e incluso importantes figuras del republi- canismo, aunque no lo han hecho público por evidentes razones políticas.
Al mismo tiempo, el rechazo de los representantes republicanos del Congreso y del Senado ha hecho saltar por los aires las intenciones de un pacto bipartidista, lo que unido a la renuncia de un estrecho colaborador republicano (por motivos políticos) no deja en buen lugar los cantos a la «unidad».
Las prisas, la urgencia y la falta de una profundización de las medidas están condicionando sobremanera la política presidencial. Y a ello cabría unir el abanico de escándalos y corruptelas que está acechando al Partido Demócrata: el gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, está acusado de intentar vender el escaño de Obama al mejor postor; Bill Richardson, gobernador de Nuevo México, está siendo investigado por una agencia federal por irregularidades en su gestión. Además, varios alcaldes demócratas tienen problemas con la Justicia: Sam Adams (Portland), inmerso en un escándalo sexual; Eddie Perez (Hartford) está siendo enjuiciado; el ex alcalde de Detroit Kwane Kilpatrick acaba de cumplir tres meses de cárcel por obstrucción a la justicia; y Sheila Dixon (Bellimore) tiene acusaciones por aceptar regalos irregulares.
Los reveses de varios nombramientos, relacionados con problemas de corrupción y diferencias ideológicas de peso han dejado seriamente tocado al proyecto de Obama. Los nombramientos de colaboradores de Bush, o de antiguos miembros de la Administración Clinton y el equipo económico, que reflejan los intereses de las clases dominantes económicas y financieras, son otras pistas que ayudan a clarificar el recorrido que le espera a EEUU bajo el nuevo presidente.
La política exterior de Obama también contiene importantes rastros de continuidad. De cara a Irán, tras el transfondo de declaraciones y pronunciamientos, subyace todavía una clave que Obama no ha desmentido: La existencia de precondiciones como el abandono del programa nuclear o el fin de la ayuda a grupos libaneses o palestinos.
Algo parecido sucede con Rusia. Washington necesita su apoyo ruso para abrir nuevas vías de suministro en Afganistán, pero Moscú no está dispuesto a colaborar a cambio de nada. Washington deberá acabar con su plan expansionista en Europa, sus proyectos de defensa de misiles, y reconocer explícitamente el final de sus maniobras en el antiguo espacio soviético.
Obama exige mayor colaboración militar en Afganistán y un apoyo a sus planes de ampliar la OTAN hacia el este a sus aliados, afectados por la crisis económica, dependientes del gas ruso y con suficientes problemas internos. Algún analista se ha atrevido a apuntar que la política exterior de Obama «será muy parecida a la de su antecesor».
A medio o largo plazo las cosas pueden cambiar. El tsunami populista creado en parte por el terremoto financiero y económico puede volverse contra el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Y más cuando la gente de Main Street (el americano de a pie) vea que más que afrontar sus demandas y necesidades, Obama se ha ocupado de proteger a la gente de Wall Street.
Las clases media y baja norteamericana demandan menos palabras y más hechos. Y la nueva Administración deberá afrontar a corto plazo tres importantes retos que no van a beneficiar a esa mayoría. A finales de primavera, Obama puede buscar un nuevo plan de estimulantes de que los datos de desempleo en verano alcancen cifras mucho más elevadas. Al mismo tiempo buscará acabar con la sangría de embargos inmobiliarios, y finalmente pretenderá hacer funcionar el sistema bancario.
La capacidad o intención de poner en marcha el cambio no se está materializando, y muchos denuncian ya que «éste no es el cambio prometido». Incluso han lanzado una sentencia muy dura contra el nuevo presidente, al afirmar que «Obama podría haber sido ejecutivo de cualquier compañía automovilística, un banquero, un brocker hipotecario y quién sabe qué otra cosa antes de la crisis... pero lo que realmente perseguía desde el inicio era ser presidente».
Tomado de Gara

20 feb. 2009

“Con Obama, la OTAN será el instrumento preferido por EE UU”

ENTREVISTA A ANDREAS SPECK, ACTIVISTA ANTIMILITARISTA ALEMÁN
Carlos Barranco / Valencia (AA-MOC)
Andreas Speck, histórico del movimiento antimilitarista alemán, es el coordinador de la Internacional de Resistentes a la Guerra para los programas de apoyo a la objeción de conciencia en países como Colombia, Israel o Grecia. También forma parte de la plataforma internacional que está organizando las acciones de desobediencia civil que tendrán lugar durante la próxima cumbre del 60º aniversario de la Alianza Atlántica, entre el 1 y el 4 de abril en Estrasburgo.
DIAGONAL: ¿Para qué sirve hoy en día la OTAN? _ANDREAS SPECK: Actualmente es la organización encargada de defender los intereses de los países occidentales en todo el mundo. La OTAN está actuando en tres frentes: la guerra de Afganistán, la misión de entrenamiento de la policía iraquí en Iraq y el control de Kosovo. Todas estas operaciones se desarrollan en el marco de la ‘guerra contra el terror’ de EE UU.
D.: ¿Qué queda entonces de aquella OTAN de la Guerra Fría?
A.S.: Hasta 1990 la OTAN tenía como objetivo declarado la “defensa de Europa” mientras que a la vez había actuado decididamente para ‘cercar’ a la URSS y, a través de estructuras secretas como la red Gladio, había intervenido contra el ascenso de poderes de izquierda en varios países europeos, llegando a impulsar incluso golpes militares como el de Turquía y Grecia. En los últimos 20 años ha estado evolucionado hacia una alianza militar ya abiertamente intervencionista, un camino que empezó con las misiones en los Balcanes. La primera guerra de la OTAN fue contra Yugoslavia en 1999, una guerra ilegal, por otro lado.
D.: Entonces la supervivencia de la OTAN es algo más que una simple inercia de una poderosa maquinaria militar y política...
A.S.: Sí, ciertamente es así. La OTAN sobrevive porque se ha convertido en un instrumento insustituible de intervención. Y ahora con el nuevo ascenso del discurso de la multilateralidad de la mano de Obama, la OTAN será el instrumento preferido por EE UU para actuar militarmente con los Estados europeos y aumentar así la presencia militar en los escenarios donde se libran las guerras actuales. Además, ahora hay mucha más colaboración entre los Estados europeos dentro de la OTAN que antes. El ingreso de Francia en la estructura militar de la Alianza es prueba de que la colaboración europea dentro de la OTAN ha ganado importancia. Esto se puede ver en las sesiones del Parlamento Europeo. Otros ejemplos de la estrechez de los lazos europeos con la OTAN son la misión de la Alianza en la costa de Somalia que desde diciembre ya es una misión de la Unión Europea, o la misión en Bosnia, que ha cambiado también a estar bajo dirección de la UE.
D.: Se bromea a menudo con que “los EE UU son de Marte y Europa es de Venus”. ¿Es realmente la UE una instancia antagónica a la OTAN en cuanto a sus fines?
A.S.: La OTAN y la UE difieren en sus medios, pero no en sus objetivos. EE UU y la OTAN dan protagonismo a los medios ‘duros’, militares, mientras que la UE usa la ayuda humanitaria, el desarrollo, la sociedad civil, etc. Pero sus objetivos son idénticos: el control de los países del Sur. En Afganistán, la OTAN está usando también estos medios ‘blandos’ en combinación con la fuerza militar. La necesidad de protección militar que tienen las ONG que operan allí hace que la OTAN pueda muchas veces decidir el destino de la ayuda humanitaria y favorecer a regiones que no colaboren con los talibanes. Esta falta de neutralidad de la ayuda humanitaria convierte a los trabajadores de todas las ONG sin distinciones en objetivos militares de los talibanes.
D.: ¿Cuál es el significado de la cumbre de abril de Estrasburgo y Baden- Baden para la OTAN?
A.S.: En la cumbre del 60º aniversario de la OTAN va a comenzar el proceso de elaboración del Nuevo Concepto Estratégico que vendrá a sustituir al que se aprobó en la cumbre de Washington en 1999, el que sancionó sobre el papel lo que la OTAN llevó a cabo ya en la práctica con el bombardeo de Serbia, Montenegro y Kosovo. Este debate que conducirá al Nuevo Concepto Estratégico está muy influido por un documento de propuestas no oficial que suscribió un grupo de antiguos oficiales de la OTAN. Entre sus propuestas se encuentra la sustitución de sistema de toma de decisiones actual, por consenso entre los socios, por otro en el que solamente participen en las decisiones los integrantes de las operaciones militares, lo que abriría la puerta a un mayor número de intervenciones lideradas por la OTAN. Las diferencias entre los miembros que hoy dificultan la estrategia militar en Afganistán ya no serían obstáculo para futuros ataques. El Concepto Estratégico que se empezará a debatir en Estrasburgo tiene como ejes la profundización en la estrategia de guerra de ‘primer golpe’, la garantía de acceso a los recursos naturales, los nuevos conflictos que surgirán a consecuencia del calentamiento global, y la continuación del proceso de expansión de la Alianza.
D.: ¿Por qué hay que acudir a las protestas en Estrasburgo y Baden- Baden?
A.S.: La guerra de la OTAN y EE UU en Afganistán es una misión central para la Alianza y, sin embargo, está siendo muy cuestionada por las opiniones públicas europeas. La cumbre es una oportunidad de visibilizar el rechazo y ahondar en él. La infraestructura y organizaciones de guerra con base en Europa son multinacionales, así que la protesta y la acción debe ser en coherencia también internacional. En este sentido espero que Estrasburgo sea el despegue definitivo de un movimiento antimilitarista a escala europea que lleva ya algunos años dando sus primeros pasos y ha tenido ya algún momento de visibilidad como en marzo de 2008 en Bruselas con la acción ‘OTAN Game Over’ en el cuartel general de la Alianza
Coreografía de la cumbre y de la resistencia
C.B.
El 3 de abril, los jefes de estado llegarán a la cumbre posiblemente a través del aeropuerto de Lahr (Alemania) y se celebrarán comidas de trabajo en Baden-Baden. La cumbre propiamente dicha empezará el 4 de abril a las 10.00 h, en el Palacio de Congresos de Estrasburgo.
Antes, los jefes de Estado se reunirán para el apretón de manos simbólico en la Passarelle, un puente de peatones sobre el Rhin, entre Estrasburgo y Kehl. Una plataforma internacional que engloba a grupos y organizaciones pacifistas, antimilitaristas, anarquistas y de izquierda radical lleva varios meses de reuniones para acordar y preparar las acciones de protesta. Entre ellas están dos campamentos que estarán abiertos entre el 1 y el 5 abril, en Estrasburgo (el principal, con capacidad para 5000 personas) y Kehl, un festival de bienvenida el 1 de abril, días de acción directa noviolenta descentralizada en diferentes ejes temáticos (seguridad internaexterna, antimilitarismo, inmigración, etc.), una contraconferencia entre el 2 y 5 de abril, una manifestación internacional el sábado 4 de abril, y una acción de desobediencia civil masiva de bloqueo, que mediante sentadas intentará cerrar todos los accesos a la sede de la cumbre. Grupos pacifistas y antimilitaristas españoles como Alternativa Antimilitarista- MOC y la plataforma Aturem la Guerra, de Barcelona, participan en la organización y acudirán a las protestas. Desde Barcelona están organizándose dos autobuses para esos días.
Tomado de Periódico Diagonal

28 dic. 2008

De hacer lo que se puede

Foto: Reuter
Por Juan Gelman
El Pentágono anunció con cierto orgullo que había alcanzado y aun superado sus metas de reclutamiento para el año fiscal 2007/08. En efecto: a fines de julio de este año lo había logrado ya en las cuatro armas –marines incluidos–, la guardia nacional y los cinco cuerpos de reservistas, con un total de más de 200.000 novatos incorporados. Lo que no declara es la calidad de los que se convertirán en soldados: por cuarto año consecutivo, el ejército estadounidense no consiguió que éstos posean el nivel de educación requerido, el bachillerato. No en vano siguen las bajas en Irak y Afganistán.
Ingresa, en cambio, otra clase de gente. Más del 11 por ciento de los reclutas necesitó permisos especiales porque había tenido o tiene diferentes problemas con la ley, un aumento del 8 por ciento en relación con el año anterior y el doble de la tasa registrada en el 2003, cuando EE.UU. invadió Irak (www.alternet.org, 22-12-08). “Es la receta del desastre –señaló Lawrence Korb, ex subsecretario del Pentágono durante el gobierno Reagan–. A largo plazo, puede crear un problema grave para los militares.” Pero metas son metas y hay que cumplirlas. Como sea. Tomando sobre todo en cuenta que el número de desertores se incrementó un 80 por ciento desde el 2003.
Abundan los alicientes económicos: más de la mitad de los reclutados en el período julio/septiembre del año pasado recibieron bonificaciones por valor de 20.000 dólares cada uno, con la obligación de presentarse al cuartel 30 días después del enganche para recibir entrenamiento básico (archives.chicagotribune.com, 11-10-07). Se juega con la pobreza de los jóvenes carenciados y haciendo espejear la posibilidad de una carrera. No sorprende que afroamericanos, latinos, asiáticos y nativos ocupen el 20 por ciento de esa nueva fuerza. La edad de la mayoría va de 18 a 24 años. Pero no sólo.
La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) ha denunciado que se busca atraer a filas a menores de 17 años, violando la Convención de los Derechos del Niño de la ONU: “El Pentágono recluta sobre todo en escuelas secundarias sin límites de edad de los estudiantes que contacta (informe ‘Soldiers of Misfortune’, www.aclu.org, 13-5-08). En el texto de esa investigación se subraya que el Pentágono invierte 6 millones de dólares por año en un videojuego llamado Ejército Estadounidense destinado a menores de hasta 13 años para ‘entrenarlos a usar armas y participar en combates virtuales y otras misiones militares’, enseñarles a disparar rifles automáticos y lanzagranadas y a saltar de un avión”. En septiembre del 2006 ya había 7,5 millones de inscriptos en el juego, con nombre y domicilio. Es un sitio que ofrece la lista ordenadita de potenciales reclutas.
Los líderes de algunos de los más de cien grupos de skinheads, neonazis y supremacistas blancos que medran en EE.UU. aprovechan el bajo nivel de las exigencias militares y alientan a sus miembros a enrolarse. Es un medio para adquirir capacidades operativas que de otro modo no tendrían, financiadas además por el Estado. Los fines de ese entrenamiento pueden verse en el blog www.arianwear.com utilizado por Aryan Wear Forum 14: un neonazi del grupo que firma “Sobibor’s SS” dice que tiene sus razones para ingresar al ejército, pero “por temor a que el gobierno me identifique no las puedo compartir aquí”. Meses antes las había explicado: “El día que se acaben los judíos, el mundo comenzará a arreglarse”. Sobibor fue el nombre de un campo de concentración nazi instalado en Polonia.
La banda skinhead Vinlanders Social Club (VSC) sube fotos a su web y puede verse la de un miembro con vestimenta de combate y manejando un Humvee en algún punto de Irak: “En otra misión de reclutamiento para VSC”, dice el epígrafe. El fundador de Militares de Piel Blanca se presenta como “cabo Burton”, habla de él en www.newsaxon.com y se explaya: “Amo disparar eficazmente a los hachies (iraquíes) con mi M16A2 de servicio”. El neonazi “88Soldado88” escribe en el sitio Sangre & Honor: “Espero que el entrenamiento me prepare para lo que deseo que venga”. El anónimo “Jacob Berg” agrega: “Sí, maté mujeres, sí, maté niños y sí, maté ancianos (en Irak). Pero la razón principal por la que estoy tan orgulloso de eso es porque matando a un tipo de piel oscura, muchos blancos vivirán para ver un nuevo amanecer” (www.splcenter.org, 15-12-08). No comments.
El atentado del neonazi Timothy McVeigh contra un edificio federal de Oklahoma City en 1995 causó la muerte de 168 personas y heridas a más de 500. Fue un ataque al gobierno central ejecutado por un veterano de la guerra de Vietnam. Washington no necesita importar terroristas. Los forma en las guerras que desata y los tiene en casa.
Tomado de Página 12

7 nov. 2008

Entre la esperanza y la realidad

Carta al senador Obama
Ralph Nader Information Clearing House
Traducido por Manuel Talens

Estimado senador Obama:

Durante los casi dos años que ha durado su campaña presidencial, las palabras “esperanza y cambio”, “cambio y esperanza” han sido el tema repetitivo de sus declaraciones. Sin embargo, existe una asimetría entre tales objetivos y su carácter político, que se somete a centros antagónicos de poder nada proclives a la “esperanza y el cambio” y sí a la continuación del statu quo.
Ha recibido usted contribuciones económicas tan enormes que no tienen parangón, muchas más que el senador McCain, procedentes de intereses corporativos, de intereses de Wall Street y, lo que resulta más peculiar, de abogados de grandes bufetes corporativos. Nunca antes un candidato demócrata a la presidencia había logrado tal superioridad sobre su adversario. ¿Por qué, aparte de su apoyo incondicional a favor del rescate bancario con 700 mil millones de dólares, esos intereses corporativos están invirtiendo tanto en el senador Obama? ¿Podría ser porque su trayectoria como senador de Illinois, como senador nacional y como candidato presidencial (trayectoria que incluye su apuesta por la energía nuclear, por las plantas de carbón, por las perforaciones petrolíferas en alta mar, por los subsidios corporativos, incluida la Ley de Minas de 1872, y que elude, por ejemplo, cualquier programa integral destinado a luchar contra la ola de criminalidad corporativa y contra el abultado y despilfarrador presupuesto militar) les haya demostrado que es usted el hombre que necesitan?
Para promover el cambio y la esperanza, el cargo presidencial requiere carácter, coraje e integridad, no conveniencia, acomodación y oportunismo a corto plazo. Veamos, por ejemplo, la transformació que ha sufrido usted: de elocuente defensor en Chicago de los derechos palestinos antes de postularse al cargo de senador nacional ha pasado a ser acólito y portavoz de la línea dura del lobby judío usamericano (AIPAC, por sus siglas en inglés), que reafirma la opresión militar, la ocupación, el bloqueo, la colonización y la confiscación durante años de agua y tierras pertenecientes al pueblo palestino y de sus menguados territorios en Gaza y Cisjordania. Eric Altermann ya resumió numerosas encuestas en una edición de diciembre de 2007 de la revista The Nation, en las cuales quedaba claro que la mayoría de los judíos usamericanos rechazan las políticas del lobby judío.
Usted sabe muy bien que sólo cuando el gobierno de este país apoye a los movimientos de paz israelopalestinos, que elaboraron hace años una detallada solución de dos Estados (apoyada por la mayoría de los israelíes y los palestinos), habrá posibilidades de resolver este conflicto que dura ya más de sesenta años. Sin embargo, usted se pasó al campo de los partidarios de la línea dura, de tal manera que en su infame y degradante discurso ante la convención de la AIPAC, justo después de su nombramiento como candidato presidencial del Partido Demócrata, apoyó una “Jerusalén indivisa” y se opuso a las negociaciones con Hamas, el gobierno electo en Gaza. De nuevo, ignoró usted la voluntad del pueblo israelí, que en una encuesta del 1 de marzo de 2008 aparecida en el respetado periódico Haaretz, mostró que el 64% de los israelíes estaban a favor de “negociaciones directas con Hamas”. Uno de los muchos líderes palestinos que abogan por el diálogo y la paz con el pueblo israelí ha descrito así la posición de los partidarios de la línea dura de la AIPAC: “Hoy el antisemitismo es la persecución de la sociedad palestina por parte del Estado israelí”.
El verano pasado, durante la visita que hizo usted a Israel, programó sólo 45 minutos de su tiempo para los palestinos, sin conferencias de prensa y sin visita alguna a los campos de refugiados, algo que sin duda habría alertado a los medios sobre el brutal tratamiento que sufren los palestinos. Su viaje sirvió de apoyo al cruel e ilegal bloqueo de Gaza, contrario al Derecho Internacional y a la Carta de Naciones Unidas. Se centró usted en las victimas del sur de Israel, que durante el pasado año han totalizado una víctima civil israelí por cada 400 palestinas en el lado de Gaza. En vez de adoptar una posición política opuesta a cualquier violencia y favorable a la aceptación de la propuesta que la Liga Árabe hizo en 2002 con el objetivo de permitir un Estado palestino viable en el interior de las fronteras de 1967 a cambio de plenas relaciones diplomáticas y económicas entre los países árabes e Israel, jugó usted el papel del político de poca monta y se fue de allí dejando a los palestinos con un sentimiento de mucha conmoción y poco pavor [1].
David Levy, un antiguo negociador de paz israelí, describió su viaje en pocas palabras: “Hubo una muestra casi malintencionada de indiferencia ante el hecho de que aquí conviven dos discursos distintos. Puede que eso le sirva como candidato, pero no como presidente.”
El comentarista usamericano de origen palestino Ali Abunimah señaló que Obama no emitió ni una sola crítica a Israel “…por su permanente construcción de asentamientos y muros, por los cierres [de pasos de control] que hacen la vida imposible para millones de palestinos. […] Incluso el gobierno de Bush criticó recientemente el uso israelí de bombas de racimo contra civiles libaneses [véase www.atfl.org ]. Pero Obama defendió la agresión israelí contra el Líbano como un ejercicio de su ‘legítimo derecho a defenderse’.”
En numerosas columnas, publicadas en el Haaretz, Gideon Levy criticó duramente las agresiones del gobierno israelí contra la población civil de Gaza, entre ellas los ataques en “el centro de un abarrotado campo de refugiados... con horrible derramamiento de sangre” a principios de 2008.
Uri Avnery, escritor israelí y defensor de la paz, describió la aparición de Obama ante la AIPAC como un espectáculo que “batió todos los récords de obsequiosidad y adulación” y añadió que Obama “está preparado para sacrificar los intereses usamericanos más elementales. Al fin y al cabo, para Usamérica es vital que se logre una paz israelopalestina que permita llegar a los corazones de las masas árabes, desde Iraq hasta Marruecos. Obama ha dañado su imagen en el mundo musulmán y ha hipotecado su futuro, si es que lo eligen presidente”, dijo. Y añadió: “De una cosa estoy seguro: las declaraciones de Obama ante la AIPAC son muy, pero que muy malas para la paz. Y lo que es malo para la paz es malo para Israel, para el mundo y para el pueblo palestino.”
Otro ejemplo de su falta de carácter, senador Obama, es la manera en que les ha dado la espalda a los usamericanos musulmanes de este país. Se negó usted a enviar sustitutos para que hablasen a los votantes en sus reuniones. Mientras que sí ha visitado numerosas iglesias y sinagogas, no ha querido visitar una sola mezquita de este país. Incluso George Bush visitó la Gran Mezquita en Washington (DC) después del 11-S para expresar oportunos sentimientos de tolerancia ante un aterrado grupo religioso de inocentes.
El New York Times publicó un artículo el 24 de junio de 2008, titulado “Muslim Voters Detect a Snub from Obama” [Votantes musulmanes detectan un desaire de Obama], firmado por Andrea Elliott, en el cual se citaban diversos ejemplos de su aversión por esos usamericanos que proceden de todos los estratos sociales, que sirven en las fuerzas armadas y que trabajan para vivir el sueño americano. Tres días antes, el International Herald Tribune publicó un artículo de Roger Cohen, titulado “Why Obama Should Visit a Mosque” [Por qué Obama debería visitar una mezquita]. A pesar de ello, ninguno de tales comentarios y reportajes ha alterado su intolerancia política contra los usamericanos musulmanes, y ello a pesar de que su padre fue un musulmán de Kenia.
Es posible que lo que mejor haya puesto en evidencia su absoluta falta de coraje político o la versión más suave de este rasgo suyo sea su capitulación ante los partidarios de la línea dura cuando le exigieron que prohibiese hablar al ex presidente Jimmy Carter ante la Convención Demócrata Nacional. Se trata de una tradición que rinde homenaje a antiguos presidentes y que este año le ha sido acordada a Bill Clinton en horario de máxima audiencia.
Carter fue un presidente que negoció la paz entre Israel y Egipto, pero su reciente libro [2], en el cual instó a ese superpoder dominante que es Israel a que evite el apartheid de los palestinos y haga las paces con ellos, fue todo lo que hizo falta para dejarlo de lado. En vez de un importante mensaje de Jimmy Carter a la nación sobre este crucial problema internacional, el ex presidente se vio relegado a una aparición en el escenario, que fue acogida con “estruendosos aplausos” después de la proyección de una película sobre el trabajo realizado por el Carter Center tras el ciclón Katrina. ¡Debería darle vergüenza, Barack Obama!
Pero su vergonzoso comportamiento se ha extendido a muchos más aspectos de la vida usamericana (véase el análisis de los hechos realizado por Matt González, mi compañero de candidatura, en www.votenader.org ). Usted ha dado la espalda a los cien millones de pobres de este país, que incluyen a blancos, a afrousamericanos y a latinos. Dice usted que ayudará a la “clase media”, pero siempre evita cualquier referencia a los “pobres” de Usamérica.
Si gana las elecciones su triunfo será mucho más que un salto sin precedentes en su carrera, tras una brillante campaña carente de escrúpulos en la que habló de “cambio” y que, sin embargo, demostró una obediencia absoluta a la concentración del poder en manos de los “supremacistas corporativos”. Su campaña debería haber sido sobre el traspaso del poder desde unos pocos hasta la mayoría. Si gana, la Casa Blanca debería estar presidida por un hombre negro que no da la espalda a los desposeídos, ni aquí ni en el extranjero, sino que reta a las fuerzas de la codicia, al control dictatorial del trabajo, de los consumidores y contribuyentes, y que también se opone a la militarización de las relaciones exteriores. La suya debería ser una Casa Blanca que transforme las políticas usamericanas –que las abriese a la financiación pública de las elecciones (con aportaciones voluntarias)– y que permitiese que a los candidatos menos importantes se les diera la oportunidad de aparecer en debates y de hacer uso de sus ahora restringidas libertades civiles. Eso sería una democracia competitiva.
Su campaña presidencial ha sido un ejemplo de posiciones cobardes. Hay quien dice que la “esperanza” es eterna. Pero no lo es cuando la “realidad” se obstina en desgastarla a diario.
Atentamente,
Ralph Nader
(Esta carta apareció publicada el 3 de noviembre de 2008, un día antes de las elecciones que dieron el triunfo a Barack Obama).
Notas del traductor
[1] Alusión a la operación denominada Shock and Awe, con la cual la aviación imperial inició la guerra de agresión en Iraq en 2003.
[2] Jimmy Carter, Palestine : Peace Not Apartheid , Simon & Shuster 2006.
Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article21143.htm
Ralph Nader ha sido candidato a la presidencia de Usamérica en las recién celebradas elecciones.
El escritor y traductor Manuel Talens es miembro de los colectivos de Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala.
Tomado de Rebelión
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