22 jun. 2009

Reforma laboral y la moderación salarial

Trichet aboga por una nueva reforma laboral y la moderación salarial El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha defendido una nueva reforma del mercado laboral en el Estado español y la moderación salarial. Contener los salarios y modicar las condiciones laborales son los ejes sobre los que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha articulado su discurso en el encuentro organizado por el Foro de Nueva Economía. Considera que el coste del sistema de protección laboral en el Estado español es "excesivamente oneroso" para los empresarios y defiende que para lograr un mercado de trabajo más dinámico, sería bueno eliminar "rigideces". Está "totalmente" de acuerdo con las tesis del Banco de España encaminadas a una reforma laboral, con menos rigidez que la legislación actual. Por ello, Trichet subraya que es "sumamente importante" no ser "demasiado" rígidos y defiende que es mejor que se lleven a cabo negociaciones en las propias empresas y no a nivel general, "porque así se pueden adaptar a la situación y ayudar a conservar los empleos y aumentarlos cuando sea posible". Durante su intervención, ha indicado que esta crisis está demostrando ser "la más profunda" que se ha producido desde la II Guerra Mundial, y que aunque se están viendo síntomas de recuperación, hay que estar alerta porque puede haber riesgos de que vuelva a surgir una crisis financiera. En este sentido, señala que hay que restaurar la confianza y sentar bases para conseguir, tras la recesión económica, una "prosperidad sostenible, mediante propuestas atrevidas y seguras al mismo tiempo". "El BCE hará todo lo necesario para seguir como ancla estable y sólida en estos momentos tan difíciles", ha manifestado. Tipos de interés Sobre los tipos de interés, el presidente del BCE ha recordado que desde octubre se han recortado los tipos en 325 puntos básicos, hasta dejarlos en el día de hoy en el 1%, un nivel "bajo", que "creemos que es el adecuado". La semana que viene, el BCE celebra su reunión mensual sobre tipos de interés en la que se decidirá si se mantienen los tipos en el uno por ciento o si cabe la posibilidad de algún recorte adicional

Tomado de Gara

¿Quién no entiende Europa?

Mural Diego Rivera La población europea se está moviendo a la izquierda Existe una tendencia por parte de los medios de información de asumir, erróneamente, que las instituciones representativas en los sistemas democráticos reflejan el sentir de la población, identificando país con gobierno, lo cual crea confusiones considerables. Así, cuando el gobierno Aznar decidió enviar tropas a Irak, la prensa internacional indicó que España apoyaba la política del Presidente Bush de invadir aquel país. En realidad, la gran mayoría de la población española no apoyó aquella invasión, y millones de personas salieron a la calle como protesta. No fue España, sino el gobierno de Aznar el que apoyó la invasión de Irak. Una situación idéntica está ocurriendo ahora cuando, como resultado de que los partidos de derechas ganaron las elecciones al Parlamento Europeo, ha aparecido un gran número de titulares en los medios de información subrayando que “Europa se hace de derechas”. No es Europa, sin embargo, sino el Parlamento Europeo el que se está moviendo a la derecha. En realidad, la mayoría de la población europea se ha estado moviendo a la izquierda (es decir, ha ido sosteniendo valores y posturas claramente identificadas con las izquierdas) desde hace ya años y alcanza ahora niveles sin precedentes. Según las últimas encuestas de valores de las poblaciones de los países miembros de la UE, por grandes mayorías, el promedio de la población de los veinticinco miembros de la Unión Europea cree que: 1) las desigualdades sociales son demasiado altas en su país (72%); 2) las personas con mayores rentas no están contribuyendo al erario público en la medida que debieran hacerlo (64%); 3) los estados debieran tomar medidas redistributivas para corregir las desigualdades sociales (68%); y 4) los estados debieran expandir los derechos laborales y sociales (76%). En el año 2008, último año en que se hizo tal encuesta, los porcentajes habían alcanzado unos niveles nunca antes vistos en los años de existencia de la UE. Basado en estos datos, no es correcto indicar pues –como constantemente se está haciendo- que la población europea se está moviendo a la derecha. El Parlamento se está moviendo a la derecha El Parlamento Europeo, sin embargo, sí que se está moviendo a la derecha. Y una pregunta que debe hacerse es ¿por qué ocurre esto cuando la población se está moviendo en sentido opuesto? Este es el punto clave que no se está analizando, pues la mayoría de analistas han perdido (se han olvidado de) las herramientas para analizar nuestras realidades. Los medios han analizado la elevadísima abstención, haciendo estos análisis por países, y pronto aparecerán estudios que lo analizarán por regiones, por edades, por género y otras categorías que, aún siendo valiosas, son insuficientes. La gran variable para entender lo que está ocurriendo en nuestros países es la variable más olvidada, es decir, la clase social de la población. En contra de lo que se ha dicho y escrito en la mayoría de medios de información, las clases sociales continúan existiendo en Europa (y en España). La imagen tan promovida en los medios de que la mayoría de la población de los países europeos pertenecen a esta categoría tan amorfa que llaman “clases medias” (que incluye prácticamente toda la población que está entre los ricos por arriba y los pobres por abajo) es profundamente errónea. La gran mayoría de la población en los países europeos pertenece a las clases populares, dentro de las cuales la clase trabajadora constituye la mayoría. Y esto no sólo objetivamente sino, incluso, subjetivamente. Hay más gente en la mayoría de países de la UE (incluyendo España) que se autodefine como clase trabajadora que como clase media. Pues bien, si ustedes analizan el comportamiento electoral por clase social, pueden ver que la participación electoral ha seguido una pauta clasista muy clara. A mayor nivel de renta, mayor participación. Esto ocurre, por cierto, en la gran mayoría de procesos electorales en toda la UE. Pero ha alcanzado unas dimensiones nunca antes vistas en estas elecciones al Parlamento Europeo. La diferencia de participación electoral, en los últimos comicios, entre los barrios pudientes y los barrios populares (en los análisis que se han hecho en varios centros urbanos europeos), nunca había sido tan alta. De ahí que, aún cuando la participación ha sido menor en todas las clases sociales, ha sido masiva y enorme entre las clases populares, y muy en especial, en los barrios obreros. ¿Por qué las clases populares se abstienen? ¿Por qué esta abstención tan masiva? La respuesta más común es que las clases populares no entienden la Unión Europea. La complejidad de tales instituciones es tal –se dice- que es de difícil comprensión para las clases populares. De ahí que no participen en las elecciones. Esta explicación proviene en su mayoría de los intelectuales afines (que son muchos) a los establishments políticos y mediáticos. Es una explicación condescendiente que cree que las grandes decisiones e instituciones sobrepasan la capacidad de entendimiento de las clases populares. Otra explicación, dada más frecuentemente por portavoces de partidos de izquierda que de partidos de derecha, es que los partidos no se han explicado bien, reduciendo el problema a una falta de comunicación. El problema con estas explicaciones es que ambas ignoran el conocimiento que tales clases populares adquieren en su vida cotidiana, y que les informa muy bien sobre lo que está pasando en sus vidas. Y estas clases populares han ido viendo como su standard de vida se ha ido deteriorando, como su seguridad en el trabajo ha ido disminuyendo, y como el estrés en su puesto de trabajo ha ido creciendo (ver Navarro, V., ¿Cómo está evolucionando la situación social de la Unión Europea? En Borrell, J., Europa en la Encrucijada, Ed. Cajamar. Diciembre 2007). Y estas clases están muy preocupadas y muy inseguras. La evidencia de que existen estas percepciones y que éstas han ido aumentado, es fuerte y robusta. Y aunque anteceden a la crisis económica y financiera actual, han alcanzado su máxima expresión durante estos años de crisis. Y, preguntémonos, ¿qué leen las clases populares en los diarios, qué oyen en la radio o qué ven en la televisión sobre la Unión Europea durante todo el año? Pues, predominantemente, lo que dicen miembros del Consejo Europeo y de la Comisión Europea de la Unión Europea (véanse las recientes declaraciones del Sr. Almunia, Comisario Europeo de Asuntos Económicos y Monetarios). Tales dirigentes (como el Sr. Almunia) les dicen que los mercados laborales deben flexibilizarse (el mensaje que la clase trabajadora interpreta, correctamente, como que hay que desregular tales mercados, aumentando la inseguridad en su trabajo); que sus pensiones deben reformarse (el mensaje que interpretan correctamente como el intento de retrasar la edad obligatoria de la jubilación y disminuir sus pensiones); y que la tasa de inmigración (que en contra de lo que declara el discurso “políticamente correcto”, afecta negativamente a su nivel salarial, compitiendo además en recursos públicos, particularmente escasos en sus barrios) debe aumentar, ampliándose la UE para integrar Turquía (con sus 71 millones de habitantes que generará el mayor flujo migratorio que ha existido en la UE). Y cuando se quejen de que sus escuelas tienen demasiados inmigrantes, el establishment mediático europeo (que envía sus hijos a las escuelas privadas que no admiten inmigrantes y que su máxima exposición a la población inmigrante es como su personal doméstico) les insultan llamándoles racistas e intolerantes (véase mi artículo “Por qué votan a la ultraderecha”. Público. 18.06.09). De ahí que no sea del todo cierta otra explicación que se ha dado de la elevada abstención popular en las últimas elecciones atribuyéndola a que los “temas europeos” no centraron la campaña. El desempleo, la inseguridad laboral, la falta de protección social, y la desigual distribución de los costes de absorción de la inmigración, eran los temas que las poblaciones europeas indicaron, a través de las encuestas, preocupaban más a las clases populares en la gran mayoría de países de la UE (incluyendo España). En la mayoría de países de la UE ha habido un crecimiento del desempleo, un aumento de la inseguridad laboral, una dilución de la protección social, y una desigual distribución de los costes de la integración de la inmigración, todos ellos hechos que han ido ocurriendo antes de la crisis, aún cuando alcanzaron su máxima expresión durante la misma. En la mayoría de estos países las izquierdas apoyaron la integración de Turquía a la UE, siendo las derechas las que se opusieron. Es más, muchos partidos gobernantes de izquierda aprobaron medidas liberales promovidas por la Unión Europea, que afectaron negativamente el bienestar de las clases populares. No es difícil comprender, pues, qué está pasando en la UE, cuando uno recupera el prisma correcto para entender esta realidad. En contra de lo que les dice el establishment, las clases populares sí que entienden lo que está pasando en la UE (son los analistas los que no lo entienden), y lo que ven no les gusta. De ahí que el pasado domingo se quedaran en casa o que un número creciente votara a la ultraderecha que, demagógicamente, les ofrece una vía de canalización de sus enormes frustraciones. El enorme fallo de grandes sectores de las izquierdas europeas se debe a que no han entendido lo que está pasando en la Unión Europea. Vicenç Navarro El Plural Tomado de Rebelión

EEUU: Cara y contra cara de una misma moneda

Caricatura Martirena Senado aprueba proyecto de ley de 106 mil millones de dólares de fondos para la guerra El Senado aprobó por aplastante mayoría un proyecto de ley de gastos de emergencia por 106 mil millones de dólares, para ampliar la guerra en Afganistán y continuar con el conflicto bélico en Irak. El proyecto fue aprobado por 91 votos contra cinco. El demócrata Russ Feingold, el independiente Bernie Sanders y los republicanos Jim Demint, Mike Enzi y Tom Coburn votaron en contra. El proyecto de ley de gastos incluye una partida de 420 millones de dólares para el combate a las drogas que lleva a cabo el gobierno mexicano; también se aumenta el dinero destinado al Fondo Monetario Internacional (FMI). La Cámara de Representantes aprobó un proyecto de gastos de guerra similar la semana pasada. Gran parte de los gastos previstos en el proyecto están destinados a la expansión de la guerra estadounidense en Afganistán. El jueves, el Secretario de Defensa Robert Gates reconoció que las bajas civiles en Afganistán se convirtieron en una importante vulnerabilidad estratégica de esa guerra. Robert Gates dijo: “Está claro que tenemos que hacer mucho más para superar lo que pienso es una de las mayores vulnerabilidades estratégicas. Es necesario tranquilizar al pueblo afgano en el sentido de que las fuerzas estadounidenses y de la OTAN son sus amigas, socias y, conjuntamente con las fuerzas de seguridad afganas, sus protectores también”. Docentes de Los Ángeles ponen fin a huelga de hambre de 24 días En Los Ángeles, un grupo de maestros puso fin a una huelga de hambre de 24 días de duración, llevada a cabo para protestar contra los recortes presupuestarios. Los docentes dijeron que ahora organizarán una campaña para la destitución de algunos miembros del Consejo Escolar Unificado de Los Ángeles. Miles de docentes de Los Ángeles podrían ser despedidos a la brevedad debido a que el distrito afronta un déficit presupuestario de 700 millones de dólares. Cien niños nacidos en Estados Unidos presentaron una demanda para impedir la deportación de sus padres Cien niños nacidos en Estados Unidos presentaron una demanda para intentar detener la deportación de sus padres, hasta que el Congreso haga una revisión de las leyes de inmigración de Estados Unidos. La organización con sede en Miami “American Fraternity” (Fraternidad Estadounidense, en español) sostiene que los derechos constitucionales de estos niños están siendo violados, porque probablemente deberán abandonar el país si sus padres son deportados. Multimillonario de Texas R. Allen Stanford se entrega al FBI El multimillonario de Texas R. Allen Stanford se entregó a los agentes del FBI. El Presidente del Stanford Financial Group comparecerá en tribunales esta mañana. A principios de este año la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por su sigla en inglés) presentó cargos civiles contra Stanford y sus altos ejecutivos, en los que se los acusa de llevar a cabo un fraude de 8.000 millones de dólares. Corte anula prohibición de reclutamiento militar de menores En California, un juez federal revocó leyes de dos ciudades del norte de California, que prohibían el reclutamiento militar de menores. Los votantes de Arcata y Eureka aprobaron estas leyes en noviembre del año pasado. Tomado de Democray Now

La poesía saharaui es mestiza

Requiem * A los pies de la espera un manto blanco cubre la ausencia. ...A la sombra de la espera descansaban los restos mortales de un breve instante. Menuda paradoja —de la vida y de la muerte— la de este precipitado descanso para quien no tuvo la oportunidad de cansarse. Los que nos salvamos, dentro de las desgracias que sufrían los saharauis, tuvimos la oportunidad de estudiar. Con diez años llegué a Cuba. Los primeros meses fueron terribles. Recuerdo que lloraba todas las noches. Cuando nadie estaba despierto yo viajaba por encima del Atlántico y me reunía entre lágrimas con mi madre y con mis hermanos. Hasta que no pude más y un día dejé de llorar. No porque no tenía ganas, no. Simplemente se me habían agotado las lágrimas. Cinco años después cuando pude abrazar a mi mamá las lágrimas volvieron a mis ojos. De aquel grupo que vinimos a estudiar a Cuba solo 12 llegamos a la Universidad. Los demás fueron llamados al frente. Muchos se quedaron en el camino defendiendo su tierra. Recuerdo que los que no fuimos escogidos para ir a la guerra, sufrimos una gran decepción. Unos años después nos incorporamos como médicos, ingenieros o profesores. Había pasado entonces 11 años sin ver a mi madre y a mis hermanos. Cuando regresé tenía 14 sobrinos. No había prácticamente noticias de la familia (tres o cuatro cartas en 11 años). Pero los saharauis que vinimos a este país formamos una gran familia que con los años se fue acrecentando. En nuestras residencias, en nuestras habitaciones teníamos nuestro pequeño país, nuestras costumbres, nuestra historia y Cuba, que podemos decir, que nos lo dio todo en esos años, nos permitió seguir siendo lo que somos. En ese ambiente, donde constantemente evocábamos nuestro Sahara, con nuestros inocentes recuerdos o cuando compartíamos las noticias que escuchamos en una radio o una carta que llega o algún visitante, surgieron mis primeros versos. Primeros versos que casi ya no recuerdo. Me deshice de ellos creyendo que algún día los haría mejores. Y ahí sigo intentándolo. Añoranza ¿Qué felicidad puede haber dentro de estos muros en estas interminables noches de insomnio y desesperanza? Todo quedó contigo, lejano e intangible como aquella tarde de julio. A veces visitola muralla que nos separa, intento recuperar tantas oraciones perdidas y pedirle a Dios que nos libre de las langostas. Sin embargo, lo de Cuba fue difícil de superar. Después de las primeras semanas de euforia y alegría por el reencuentro con la familia, llegó un enorme vacío. No sabía ni dónde estaba ni dónde quería estar. Llegué a pensar que el mundo que intentamos conservar con mucho celo en Cuba no era el mundo real al que pertenecemos. Me di cuenta de que estaba marcado por el resto de mis días. Pero que tenía que recuperar mi mundo, que casi había perdido, sin perder los valores y sin olvidar el mundo que me adoptó como un hijo y que me lo ofreció todo: cariño, amor, humildad y sabiduría, todo en medio de un envoltorio de hermosos colores y Cuba era la vida, mi vida. Fue una realidad que superó mis sueños y que llevo no solamente en el corazón, sino en cada parte de mi cuerpo y de mi mente. Con el paso del tiempo aprendí lo que era inevitable. Que tenía que volver a mis orígenes. Volver a comenzar mi otra vida y conjugarla con lo que soy. Una mezcla, una síntesis de dos culturas diferentes. Un producto con la riqueza de la aleación del norte y el sur, de oriente y occidente. Y entonces la poesía, las palabras me rescataron de esos momentos de incertidumbre. La poesía fue fundamental en ese proceso de transformación o adaptación a mi nueva vida. No fue una evasión de la realidad sino todo lo contrario, la poesía me sirvió para reflejar la realidad que me rodeaba y para reflexionar sobre dicha realidad. Muy importante también, en ese proceso fue el reencuentro con los amigos de Cuba. Tuvimos la suerte de trabajar juntos y eso hizo que el camino se hiciese más fácil. La poesía comenzó a fluir de quienes hasta entonces no habían descubierto al poeta y a la poesía que llevaban por dentro. Se desempolvaron versos. Hermosos versos que yacían olvidados entre las páginas de muchos libros. En ese ambiente comenzaron a brotar nuevos versos. Empezamos debates, tertulias culturales. Había consejos, sugerencias y programas de radio dedicados a la poesía. Casi puede afirmarse que nos alimentábamos de la poesía. Un día romántico Era un día romántico solitario y gris como estas colinas Todo era escaso melancólico y triste —excepto nosotros— que, en la abundancia y la gracia del Señor, el pan y las heridas compartíamos con las moscas. Hace dos años, creamos el grupo Generación de la amistad saharaui para juntar nuestros esfuerzos creativos en la defensa de la cultura saharaui. En defensa de la identidad saharaui y por contribuir a la divulgación de la causa del pueblo saharaui y sus aspiraciones de paz y libertad. Nuestra poesía reflejaba la idiosincrasia saharaui expresada en lengua española con influencias de la poesía revolucionaria cubana, la poesía social y todas las vanguardias tanto de Europa, como de América. La poesía saharaui es mestiza, es el resultado de una mezcla de mestizajes. Sus temas son tan universales como cualquier poesía, sin embargo, tienen el sello del destierro y de la guerra como todo lo que rodea a los saharauis. Sus versos son de amor y de arena, de sangre y de sudor, de sed y espejismos, pero también de sueños y esperanzas. Mohamed Salem Abdelfatah Tomado de Alba poética, publicación del Festival Internacional de Poesía de La Habana. Tomado de la Jiribilla

Demasiado pobres para salir en las noticias

El lado humano de la recesión, parte de ese nuevo género mediático que ha dado en llamarse "porno de la recesión", es la historia de un descenso gradual del exceso a la frugalidad, de la holgura a la austeridad. Los super-ricos prescinden de sus aviones privados; la clase media alta recorta sus clases particulares de Pilates; las clases simplemente medias renuncian a las vacaciones y a sus veladas en Applebee's.(1) En algunas descripciones, la recesión llega incluso a dibujarse como "la gran niveladora", difuminando los vertiginosos niveles de desigualdad que caracterizaron las últimas dos décadas y apiñando a todo el mundo en una única clase grande, la de los Nuevos Pobres, en la que todos conducimos diminutos utilitarios de alta eficiencia energética y cultivamos tomates en el porche de casa. Pero la perspectiva no es tan halagüeña cuando observamos los efectos de la recesión en un grupo generalmente omitido en todos estos intensos relatos de movilidad descendente: los que ya son pobres, estimados entre un 20 y un 30 % de la población, que luchan por salir adelante en el mejor de los tiempos. Este sector demográfico, los pobres con empleo,(2) ya ha pasado por lo que es vivir en una depresión económica propia. Desde su punto de vista, la "economía", en tanto que condición compartida, es pura ficción. Esta primavera volví en busca de algunas de las personas que había conocido mientras escribía Nickel and Dimed,(3) mi libro de 2001, para el que había trabajado en empleos mal pagados como camarera y limpiadora doméstica, y me di cuenta de que no estaban más atenazados por la recesión que enganchados a American Idol;(4) las cosas seguían siendo "más de lo mismo". La mujer a la que denominé Melissa en el libro trabajaba todavía en Wal-Mart, por mucho que en nueve años su sueldo hubiera pasado de 7 a 10 dólares la hora. "Caroline," cada vez más incapacitada por la diabetes y una cardiopatía, vive ahora con un hijo ya crecido y subsiste gracias a empleos ocasionales de limpiadora y trabajos de restauración. Charlamos sobre los nietos y la iglesia, sin mención alguna de apuros excepcionales. Como en el caso de Denise Smith, a quien conocí recientemente, a través del Virginia Organizing Project y cuya licenciatura en Historia le cualifica para un puesto estacional a 10 dólares la hora en un centro turístico, la recesión es en buena medida una abstracción. "Éramos pobres", me dijo alegremente la señorita Smith, "y seguimos siendo pobres". Pero luego, al menos si vives en una gran familia extensa e interclasista como la mía, te llega ese mensaje de correo electrónico con un "Necesito que me ayudes" como asunto, y te das cuenta de que lo malo es a menudo el estadio anterior a lo peor. La nota era de uno de mis sobrinos, y me informaba de que su suegra, Peg, al igual que millones de norteamericanos, estaba a punto de perder su casa por embargo. La historia que había por detrás era la que me afectaba: Peg, que tiene 55 años y vive en el campo en Misuri, había estado trabajando en tres empleos a tiempo parcial para mantener a su hija incapacitada y a sus dos nietos, que se habían ido a vivir con ella. Posteriormente, el pasado invierno, había sufrido un ataque cardíaco, ausentándose del trabajo y retrasándose en el pago de la hipoteca. A menos que yo pudiera evitarlo, los cuatro tendrían que mudarse al atestado apartamento de Minneapolis que ya ocupan mi sobrino y su mujer. Sólo después de que hubiese enviado el dinero me enteré de que la hipoteca no era "subprime" y que la vivienda no era una casa sino una destartalada autocaravana que, como "vehículo usado", conlleva una tasa de interés hipotecaria del 12%. Podríamos argumentar, sin quedarnos cortos de compasión, que "Asalariado pobre pierde empleo y casa" no es la idea que tenemos de las noticias. A finales de mayo viajé a Los Ángeles, donde la tasa de desempleo real, contando la gente sin trabajo y los que han dejado de buscarlo, se estima en un 20 %, para encontrarme con media docena de organizadores comunitarios. Gente de una profesión, ridiculizada el verano pasado por Sarah Palin, que ayuda a quienes disponen de bajos ingresos a renegociar sus hipotecas, a vérselas con los desahucios cuando se embarga a los caseros, y que cuando hace falta se organiza para enfrentarse a caseros y patrones. La pregunta que planteé a esta alianza de grupos era la siguiente: "¿Ha supuesto la recesión una diferencia significativa en las comunidades de bajos salarios en las que trabajan, o siguen estando las cosas básicamente igual?" Mis informantes -provenientes de los barrios de Koreatown, South Central, Maywood, Artesia y la zona en torno a Skid Row - se esforzaron por explicarme que las cosas ya estaban bastante mal antes de la recesión, y en modos desvinculados de la economía a mayor escala. Uno de ellos me contó, por ejemplo, que el auge de los 90 y principios de siglo había sido "esencialmente demoledor" para los pobres urbanos. Los alquileres se dispararon y la vivienda pública desapareció dejando paso a un encarecimiento al alcance sólo de los acomodados.(5) Pero sí, la recesión ha dejado las cosas palpablemente peor, en buena medida debido a la pérdida de puestos de trabajo. Si no entra la nómina, la gente se retrasa al pagar el alquiler y, puesto que puede que tengas que esperar hasta seis años para conseguir subvenciones federales a la vivienda, no hay otra alternativa que mudarse a casa de algún pariente. "La gente no hace más que llamarme", contaba Preeti Sharma de la South Asian Network, "Creen que poseo alguna clase de magia". Los organizadores llegaron incluso a expresar una cierta irritación con los Nuevos Pobres en cuanto empecé a usar la expresión. Si hay un símbolo de la recesión en Los Angeles, dice Davin Corona, de Strategic Actions for a Just Economy, "es el policía que tiene que vérselas con un embargo en el extrarradio". Los que ya son pobres, afirma, los inmigrantes sin papeles, los trabajadores de "maquiladoras", los porteros, sirvientas y guardias de seguridad habían "desaparecido" tanto de los medios informativos como de las discusiones políticas públicas. Con ellos desaparece la que puede ser la historia más característica y apremiante de esta recesión. Cuando volví a casa, empecé a llamar a expertos como Sharon Parrott, analista política del Center on Budget and Policy Priorities, que me explicó que "existe un desempleo creciente entre todos los grupos demográficos, pero enormemente mayor entre los denominados no cualificados". ¿En qué medida? Larry Mishel, presidente del Economic Policy Institute, ofrece datos que muestran cómo entre los trabajadores de cuello azul el desempleo crece tres veces más rápido que el paro de los de cuello blanco. Las últimas dos recesiones -a principios de los 90 y en 2001- produjeron despidos masivos de cuello blanco, y aunque la actual ha visto muchas reducciones de plantilla entre agentes inmobiliarios y analistas financieros, la peor parte se la lleva la clase trabajadora de cuello azul, que ha ido deslizándose cuesta abajo desde que comenzó la desindustrialización en los años 80. Cuando llamé a los bancos de alimentos y los albergues para indigentes de distintos lugares del país, la mayoría del personal y sus directivos estaban listos para ofrecerme esas historias tan del gusto de la prensa referentes a familias de clase media ahora venidas a menos. Pero había quienes, como Toni Muhammad, de Gateway Homeless Services, de San Luis, reconocían que lo que ven principalmente son "pobres de larga duración", que se vuelven aún más pobres al perder el tipo de trabajos de bajos sueldos que a mí me había resultado tan fácil encontrar entre 1998 y 2000. Tal como dijo Candy Hill, vicepresidenta de Catholic Charities U.S.A.: "Todo se centra en la clase media, en Wall Street y Main Street -la Calle Mayor-, pero es la gente de los callejones la que de verdad sufre". ¿Qué estadios hay entre la pobreza y la miseria? Como los Nuevos Pobres, los que ya son pobres descienden por una serie de privaciones, aunque es menos probable que éstas entrañen renunciar a las vacaciones que a las comidas y la medicación. El New York Times informaba este mismo mes de que un tercio de los norteamericanos ya no puede permitirse pagar sus recetas médicas. Existen otras formas con menos peligro vital de tratar de llegar a fin de mes. Associated Press ha informado que cada vez hay más mujeres de todas las clases sociales que recurren al "strip-tease", aunque los "clubes de caballeros" también se han visto duramente golpeados por la recesión. Los pobres del campo recurren cada vez más a las "subastas de comida", que ofrecen artículos que pueden estar ya caducados. Y para quienes prefieran alimentos frescos, siempre queda la opción de la caza urbana. En Racine, estado de Wisconsin, un mecánico despedido de 51 años me contó que complementa su dieta "tirando a ardillas y conejos, y preparándolos estofados, horneados y a la parrilla". En Detroit, donde la fauna salvaje ha aumentado a medida que disminuía la población humana, un camionero jubilado regenta un dinámico negocio de carne de mapache, que recomienda adobar con vinagre y especias. Sin embargo, la estrategia más común para apañarse consiste sencillamente en aumentar el número de gente que paga por metro cuadrado de espacio habitable, compartiendo vivienda o alquilando a quien busca acomodo ocasional. Resulta difícil conseguir cifras fiables sobre la saturación de habitabilidad, porque a nadie le gusta reconocerla ante agentes del censo, periodistas o cualquier otra persona que pueda estar lejanamente vinculada a las autoridades. En el plano legal, incurriría en en ello Peg acogiendo a su hija y sus dos nietos en una autocaravana que apenas sí dispone de espacio para dos personas, o mi sobrino y su mujer preparados para apretujarse en lo que es esencialmente un apartamento de un solo dormitorio. Pero abundan las historias dickensianas de apaños para vivir. En Los Angeles, el profesor Peter Dreier, un experto en política de vivienda del Occidental College, afirma que "la gente que ha perdido su trabajo o por lo menos su segundo empleo, se arregla amontonándose hasta el doble o el triple en apartamentos saturados, o gastando el 50, el 60 y hasta el 70% de sus ingresos en el alquiler". Thelmy Perez, organizador de Strategic Actions for a Just Economy, trata de ayudar a una pareja anciana que no pudiendo ya permitirse el alquiler de 600 dolares mensuales de su apartamento de dos habitaciones, admitió a seis realquilados con los que no tenía parentesco, y se enfrenta ahora al desahucio. De acuerdo con un organizador comunitario de mi ciudad, Alexandria, en el estado de Virginia, el apartamento tipo de un complejo ocupado mayoritariamente por trabajadores de día se compone de dos dormitorios, cada uno de los cuales alberga a una familia de hasta cinco personas, aparte de otra que reclama el sofá. Las viviendas saturadas -en el campo, en el extrarradio, en la ciudad- hacen invisible el número creciente de pobres, sobre todo cuando los perpetradores no tienen que aparcar en la calle los coches que los delatarían. Pero si éste es a veces un delito contra las regulaciones de planificación urbana, no es exactamente de los que no causan víctimas. . En el mejor de los casos lleva a no poder dormir seguido y hacer cola para el baño; en el peor, a explosiones de violencia. Las organizaciones caritativas católicas informan de un repunte en la violencia doméstica en muchas partes del país, algo que Candy Hill atribuye a la combinación de desempleo y apiñamiento. Y compartir vivienda rara vez resulta una solución estable. Según Toni Muhammad, cerca del 70% de la gente que busca albergues de urgencia en San Luis comenta que se habían ido a vivir con familiares, "sólo que el sitio era demasiado pequeño". Cuando le pregunté a Peg qué suponía compartir su autocaravana con la familia de su hija, me dijo sombríamente: "No salgo de mi dormitorio". Las privaciones de los Nuevos Pobres antes acomodados son bastante ciertas, pero la situación de los que ya son pobres sugiere que no presagian necesariamente un futuro más verde y armonioso con una distribución menos desigual de la riqueza. No hay datos todavía de los efectos de la recesión sobre las estimaciones de desigualdad, pero históricamente el efecto del declive consiste en incrementar, no en hacer disminuir la polarización de clase. La recesión de los años 80 transformó a la clase obrera en pobres con trabajo, conforme los empleos manufactureros huían al Tercer Mundo, obligando a los trabajadores a recurrir al sector servicios y de comercio minorista de bajos salarios. La actual recesión empuja a los pobres con empleo un escalón más abajo, de trabajos mal pagados y viviendas inadecuadas a empleos erráticos, dejándolos con sueldos bajos y sin vivienda alguna. La gente acomodada se ha imaginado durante mucho tiempo que la pobreza norteamericana es bastante más lujosa que la que se registra en el Tercer Mundo, pero las diferencias se están reduciendo rápidamente. Acaso "la economía", tal como se describe en la cadena televisiva CNBC, revivirá de nuevo, aportando otra vez el tipo de puestos de trabajo con los que se mantenían los pobres con empleo antes de la recesión, por más que les resultaran insuficientes. Lo más probable, sin embargo, es que no basten para alcanzar a vivir, por lo menos de acuerdo con un nivel de seguridad y dignidad. De hecho, el aumento del salario por hora trabajada, que había ido subiendo alrededor de un 4% cada año, ha sufrido lo que el Economic Policy Institute llama un "derrumbe espectacular" en los últimos seis meses. Lo mismo en los buenos tiempos que en los de penuria, la miseria del fondo sigue acumulándose, como una mala deuda que finalmente acabará por cobrarse. El libro más reciente de Barbara Ehrenreich es "This Land Is Their Land: Reports From a Divided Nation." (1) Applebee (Applebee´s Neighborhood Grill and Bar) es una cadena de restaurantes y hamburgueserías familiares, con más de 1600 establecimientos en 49 estados de la Unióny 17 países. (2) En la categoría de "pobres con empleo" o "working poor" se incluye en los Estados Unidos a aquellas personas que, aún disponiendo de uno o varios trabajos, no ganan lo suficiente para salir de la pobreza o llevar una existencia mínimamente digna. (3) "Por cuatro duros: cómo no apañarselas en Estados Unidos" es el título de la edición española publicada por RBA en 2003. (4) Así se denomina la edición norteamericana de lo que en España se llama "Operación Triunfo" (5) El término original en inglés es "gentrification", que define el fenómeno de substitución de las clases modestas que viven en el centro de las ciudades por profesionales y gente de altos ingresos, los únicos que pueden permitirse pagar los precios inmobiliarios de dichos barrios tras su renovación. Barbara Ehrenreich Traducción Lucas Antón Tomado de Sin Permiso

20 jun. 2009

Privatización de tierras fértiles

Caricatura El Roto La FAO alerta sobre la compra masiva de tierras Empresas multinacionales y países con abundante capital y escasez de tierras cultivables se lanzan a la compra compulsiva de terrenos fértiles en las zonas más pobres del planeta. “El incremento de las compras masivas de terrenos en África y otros continentes aumenta el riesgo de que los pobres se vean desposeídos o se les impida el acceso a la tierra y el agua”. Ésta es una de las conclusiones de uno de los primeros estudios sobre la compra de enormes superficies de tierras en países de África, América Latina y el sudeste asiático por parte de grandes empresas y Estados importadores de alimentos. El informe, encargado por la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y publicado a finales de mayo, revela que este negocio ha crecido de forma exponencial en los últimos cinco años por parte de multinacionales, empresas locales –muchas filiales de empresas extranjeras– y de Estados con superavit de capital y déficit de tierra cultivable. Las compras de tierras casi siempre están acompañadas de expropiaciones. Según advierte este estudio, las legislaciones locales no protegen el derecho de acceso a la tierra de la población, dejando que los acuerdos entre empresas y gobiernos se hagan sin transparencia y sin el consentimiento previo de las comunidades rurales implicadas.

Daewoo en Madagascar Sin embargo, las poblaciones afectadas no siempre permanecen expectantes. Además de la larga lucha del pueblo mapuche contra Benetton en Chile y Argentina, el caso de Madagascar es paradigmático. El 10 de abril de 2009, la multinacional surcoreana Daewoo Logistic anunciaba la cancelación del proyecto de inversión agrícola en Madagascar, negociado en noviembre 2008 con el Gobierno de Marc Ravalomanana. El acuerdo preveía la concesión durante 99 años de 1,3 millones de hectáreas para la producción de maíz y aceite de palma. A cambio de inversiones en infraestructuras y mano de obra, el Gobierno de Madagascar se disponía a ceder la mitad de las tierras fértiles de la isla. EXPULSIONES.

Las compras vienen unidas a las expropiaciones. La oposición popular y campesina no se hizo esperar. A través de una fuerte resistencia en defensa de los derechos de los ciudadanos y campesinos malgaches sobre sus tierras, la población se organizó en grupos como la Plataforma Nacional de las Organizaciones de la Sociedad Civil de Madagascar, el Colectivo por la Defensa de las Tierras Malgaches y Solidarité sur le Intervenants Foncier (SIF), que pertenece al movimiento internacional Land Coalition. Poco después, en marzo de 2009, el presidente que sostuvo el acuerdo con Daewoo, Marc Ravalomanana, abandonó el poder tras un golpe de Estado y masivas manifestaciones, en las que 100 personas resultaron muertas. El nuevo presidente, Andry Rajoelina, ex alcalde de la capital, hizo de la cancelación del acuerdo con Daewoo uno de sus principales eslóganes políticos. Actualmente, según los representantes de la plataforma SIF, el Gobierno de Andry Rajoelina no renuncia a continuar con planes semejantes, sino más bien revisar su ubicación. El negocio de la tierra Daewoo es sólo una de las últimas empresas extranjeras implicadas en este proceso de acaparamiento de tierras a nivel mundial, y Madagascar uno de los varios Estados del Sur amenazado por esta tendencia [ver información más abajo]. Lejos de los tiempos de la metrópoli, los Estados descolonizados viven ahora otro tipo de control sobre sus recursos, según denuncian innumerables organizaciones. La actuación de organismos como el Banco Mundial y el FMI durante las últimas décadas, forzando a países de la periferia a abrirse a los mercados mundiales, atrajo a numerosas multinacionales que ahora se benefician del negocio de la tierra y la demanda de agrocombustibles. El Banco Mundial, entre otras instituciones, defienden este modelo alegando que de esta forma se transmite dinero y tecnología a los países de Tercer Mundo. Junto a las empresas trasnacionales, los principales responsables del acaparamiento global de tierra son Estados que dependen de las importaciones de alimentos. Su crecimiento económico y demográfico junto a la escasez de recursos hídricos y agrícolas, han empujado a estos gobiernos a asegurarse reservas de alimentos a través de la compra de tierras a bajo precio en países extranjeros. Uno de los Estados más activos en la compra de tierras, según un informe publicado por la ONG Grain, es Arabia Saudí: ha comprado superficies en África, principalmente en Etiopía y Sudán, mientras que el holding saudí Bin Laden Group ha firmado en 2008 un acuerdo en nombre del Consorcio de Alimentos de Medio Oriente para invertir 4.300 millones de dólares en Indonesia, con la adquisición de 500.000 hectáreas (algo así como la Comunidad de Madrid) para la producción de arroz. China también está invirtiendo masivamente en la compra de tierras: sus inversiones abarcan dos millones de hectáreas (el equivalente a la Comunidad Valenciana) de cultivos entre el este de África, Filipinas y Asia Central. Otros países que se han lanzado a la compra de tierras fértiles son Egipto, Bahrein, diversos Estados del Golfo Pérsico, India o Japón, países generalmente con abundantes petrodólares y escasas zonas cultivables en relación a su población. En total, más de ocho millones de hectáreas han sido compradas recientemente. Corea del Sur figura en primer lugar, con 2,3 millones de hectáreas. Cultivos para energía La producción de agrocombustibles es una de las causas que han llevado a esta progresiva privatización. La complicidad de los gobiernos locales, otra. En declaraciones a DIAGONAL, Sue Branford, editora de la publicación Seedling de la ONG Grain, habla sobre el papel de los Gobiernos locales frente a la venta de tierras a gobiernos y empresas multinacionales: “Muchos Estados en el Tercer Mundo están siendo afectados por la crisis mundial, a pesar de que no hicieron nada para crearla. No pueden obtener crédito comercial y están siendo perjudicados por la caída de los precios. En tales circunstancias, una oferta de otro país para alquilar o comprar tierras es muy tentadora. Para nosotros puede parecer chocante que un país como Camboya, que tiene un grave problema interno de hambre, pueda consentir la venta de tierras para producir alimentos para otros países. En realidad, los países pobres se ven obligados a buscar soluciones a corto plazo, que no les traerán beneficios a largo plazo. Como resultado, muchos de estos gobiernos están facilitando la entrada de países extranjeros y multinacionales y ayudándoles a eludir los límites legales sobre la cantidad de tierra que un extranjero puede poseer”. Parece claro quién pierde en este negocio. Privados de las tierras, base de su supervivencia, decenas de miles de campesinos se ven obligados a dejar anualmente sus lugares de origen, cuando no son desplazados por la fuerza, para buscar en otros sitios, en las ciudades o como inmigrantes en los países enriquecidos, una alternativa al hambre.

Claudio Alejandro Mufarre

Los gobiernos venden o arriendan la tierra normalmente con la justificación de que nadie la habita, cuando en la mayoría de las ocasiones está habitada o utilizada durante una parte del año por familias campesinas. “Estas familias”, continúa Sue Brandford, de Grain, “a menudo se ven obligadas a unirse al éxodo rural. Cuando pierden sus tierras, también pierden su conocimiento de la biodiversidad y las plantas locales. Otra consecuencia, por supuesto, es que, en el largo plazo, estos acuerdos pueden agravar el problema del hambre en la economía local, ya que significa menos tierra disponible para las necesidades alimentarias”. Como si fuera poco, las tierras compradas se dedican a los monocultivos, un tipo de agricultura industrial, que depende en gran medida de fertilizantes químicos, plaguicidas, y maquinaria agrícola, con un fuerte impacto en los ecosistemas y los modos de vida y de subsistencia tradicionales, según denuncian las organizaciones de defensa de la soberanía alimentaria. AFECTADOS Los principales países afectados por este fenómeno han sido hasta ahora Sudán, Pakistán, Kazajstán, Camboya, Birmania, Uganda, Filipinas, Indonesia, Laos, Turquía, Ucrania, Tailandia, Mozambique, Tanzania, Uganda, Zimbabue, Ruanda, Zambia, Madagascar, Nigeria, Camerún, Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y Argentina, todos con graves problemas de desnutrición. EL 10% DE ARGENTINA Según la Federación Agraria Argentina, el 10% del territorio argentino está en manos de extranjeros. El terrateniente más grande del país es Benetton, con unas 900.000 hectáreas. En algunas provincias, la hectárea puede llegar a costar ocho dólares. Personajes como Ted Turner, Richard Gere y Matt Damon, empresas chilenas, europeas, norteamericanas y países como Malasia han aprovechado el bajo precio del suelo para comprar amplias extensiones de terreno a lo largo de todo el país. CHINA A POR TIERRAS En la primera mitad de 2008, el Ministerio de Agricultura de China redactó una medida oficial central para alentar a las empresas nacionales a adquirir (alquilando o comprando) tierra en el extranjero con fines agrícolas, especialmente para asegurarle a China el suministro de soja a largo plazo. Se suponía que cinco empresas estatales serían escogidas para llevar a cabo el plan. A mediados de año se supo que la medida quedó momentáneamente en suspenso, según un informe de la ONG Grain. MUCHO PETRÓLEO En marzo de 2008, los ministerios de comercio, economía y finanzas del Consejo de Cooperación del Golfo emitieron una recomendación conjunta de que los miembros de dicho Consejo consideran establecer una empresa conjunta o un fondo común para producir alimentos en el exterior, en el sudeste asiático, Brasil y otros países árabes, para abastecer el mercado del Consejo. También propusieron crear un equipo de trabajo para monitorear los proyectos, establecer una estrategia común, según Grain. JAPÓN EN BRASIL En noviembre de 2007, el conglomerado japonés Mitsui compró 100.000 hectáreas de tierras agrícolas en Brasil —el equivalente al 2% de la superficie cultivada de Japón— para la producción de soja. Las tierras están en Bahía, Minas Gerais y Maranhão. Mitsui compró la tierra a través del 25% de su participación en Multigrain SA, el comerciante de granos brasileño que formalmente cerró el trato. Los otros dueños de Multigrain SA son CHS Inc, una empresa estadounidense de energía y alimentos, y PMG Trading of Brasil. Stefania Muresu Diagonal Tomado de Rebelión

“Vamos hacia una pedofilización de la trata”

El canadiense Richard Poulin estudia la mundialización de la prostitución y la pornografía, los efectos de la legalización de la prostitución y su vínculo con las redes de trata. Aquí, traza un mapa del problema y advierte sobre las responsabilidades de organismos como el BM y el FMI. Las mujeres reclutadas para la explotación sexual son cada vez más jóvenes: el 48 por ciento tiene menos de 18 años. “Se va hacia una pedofilización” de la prostitución, advierte el canadiense profesor titular en el Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Ottawa, reconocido investigador de los procesos de globalización de la industria del sexo. En una entrevista de Página/12, Poulin denunció la complicidad de organismos multilaterales de crédito como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en el crecimiento de la trata de chicas para prostitución. Para el especialista no se pueden hacer diferencias entre mujeres que deciden ejercer la prostitución por su propia voluntad y aquellas que lo hacen forzadas. “Hablar de una elección es como decir que hay países que tomaron la decisión de ser colonizados. La comunidad internacional comprende que el colonialismo es un sistema de dominación, no una cuestión de elección”, apuntó. El tema lo apasiona y, a la vez, le genera repulsión. En su cabeza tiene cantidad de estadísticas de distintos países que dan cuenta de la magnitud de la industria del sexo: tira cifras tanto de Tailandia como de Suecia, Alemania, Holanda y claro, también de Canadá, su país. Poulin estuvo en Buenos Aires para participar del Congreso Internacional sobre Globalización, Género y Derechos Humanos, organizado por la Asociación Argentina de Estudios Canadienses. Fue uno de los expositores invitados. El auditorio que lo siguió en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA quedó conmovido por los datos que fue desgranando sobre los alcances del fenómeno. –¿Está creciendo la trata de mujeres para explotación sexual a nivel mundial? –Ya es muy importante. Hablamos de millones de mujeres y de niñas que son reclutadas para la prostitución, porque la trata de personas está muy ligada a la industria de la prostitución. Alrededor del 90 por ciento de las mujeres que caen en redes de trata tienen como fin la prostitución. Hay una expansión de este fenómeno. Las políticas neoliberales la promueven. El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, y los planes de ajuste estructural proponen préstamos a los Estados para desarrollar empresas de turismo y entretenimiento. –¿Se refiere al turismo sexual? –Al entretenimiento masculino. –¿Los organismos multilaterales de crédito conocen el destino de esos fondos? –Sí, lo conocen bien. Es una de las razones por las cuales organizaciones internacionales son partidarias de distinguir entre la prostitución forzada y la prostitución voluntaria. –¿A qué responde la expansión de la trata para prostitución? –Los países del Tercer Mundo del Hemisferio Sur tienen que pagar su deuda externa con divisa fuerte, como dólares, yenes o euros. Para tener esa divisa, la Argentina, por ejemplo, tiene que exportar carne. Pero también se exportan personas para que envíen dinero, remesas, desde el extranjero a su país. Eso explica las políticas que promueven la migración en algunos países y también la trata de mujeres. Otra forma de obtener esa moneda fuerte es a través de los turistas. Y a esa fórmula apelan sobre todo los países asiáticos. Lo dijo claramente un primer ministro tailandés cuando afirmó que hay que sacrificar una generación de mujeres para lograr el desarrollo económico de ese país. En Gabón un ministro declaró en la radio que hay que legalizar la prostitución porque es el único medio para desarrollar el turismo en esa nación del centro-oeste de Africa. Entonces, está muy claro por qué crece. –¿Usted no hace ninguna diferencia entre la prostitución ejercida por mujeres que son forzadas, esclavizadas, y aquellas que tomaron la decisión y lo consideran un trabajo? –No se puede hacer ninguna distinción. La edad promedio de reclutamiento de mujeres para prostitución en Canadá es 14 años. No se puede hablar de libre elección a esa edad. En los países del Cono Sur, la edad es inferior. Encuestas en Canadá han demostrado igualmente que entre el 82 y el 95 por ciento de las mujeres prostituidas fueron víctimas de abuso sexual durante su infancia. Esas mujeres se van de sus casas y la mayor parte son reclutadas en esas circunstancias. Es decir, la prostitución es consecuencia de un delito. Hablar de una elección es como decir que hay países que tomaron la decisión de ser colonizados. La comunidad internacional comprende que el colonialismo es un sistema de dominación, no una cuestión de elección. –¿También se reclutan chicas para redes de prostitución en un país con el desarrollo de Canadá? –Sí, claro. Al menos 70 mil mujeres en Canadá son prostituidas. Canadá es un destino de turismo sexual para los Estados Unidos. La ciudad de Vancouver es un destino de turismo pedófilo. Hay dos barrios que son muy conocidos por la prostitución de niños. La mayoría de las chicas prostituidas son canadienses, pero también hay víctimas de trata. Pero como en todo fenómeno de prostitución, las minorías étnicas y nacionales están sobreexplotadas. Eso también pone en duda la cuestión de la libre elección. En Vancouver, el 52 por ciento de las prostitutas de la calle son aborígenes, cuando los aborígenes son entre el 2 y el 3 por ciento de la población. En Estados Unidos, el 40 por ciento de las prostitutas son afroamericanas y las afroamericanas son el 12 por ciento de la población. En Rumania, las redes de trata reclutan a mujeres de la minoría húngara y a gitanas. En Tailandia, las minorías étnicas y tribales del norte del país son prostituidas en el sur. Por todos lados, es igual. La prostitución afecta en mayor medida a las minorías étnicas y refuerza el racismo. –¿Las mujeres reclutadas son cada vez más jóvenes, más niñas? –En mi penúltimo libro, Pornographie et hipersexualisation. Enfances devastées, que trata sobre la pornografía y su vínculo con la prostitución, llegué a la conclusión de que se va hacia una pedofilización. –¿A qué se debe el fenómeno? –A partir de los años ochenta la sociedad empezó a hacer el elogio de la juventud: una mujer tiene que usar cremas antiarrugas, a medida que va cumpliendo años se va volviendo invisible, deja de ser bella. Eso se traduce también en las industrias del sexo, y en la violencia sexual. El objetivo de los violadores en Canadá son las adolescentes y son las adolescentes también el grupo de mujeres que sufre la tasa más alta de asesinato por su compañero sentimental. En pornografía, a partir de la década del ‘80, lo que vende más es la explotación sexual de las jóvenes. Comprendemos también por qué el reclutamiento es muy joven también. El 48 por ciento de las víctimas de trata tienen menos de 18 años. –Se dice que la prostitución es el trabajo más antiguo... –Es falso (interrumpe con énfasis). Los cazadores, los recolectores de frutos, las parteras estuvieron mucho antes sobre la faz de la Tierra. La prostitución aparece tres o cuatro mil años antes de Cristo. Y está muy ligada al surgimiento de las ciudades y los mercados, particularmente el de los esclavos. El primer proxeneta conocido de la historia era un sacerdote de un templo. –¿Un sacerdote? ¿Cuál fue su historia? –Estamos hablando de Medio Oriente, cuando la civilización comenzaba. Los templos también servían como mercados, para la venta de cereales, y para la prostitución. Las ganancias quedaban para el sacerdote. En la India todavía se venden niñas a los templos para prostituirlas y cuando son más grandes los padres la venden a burdeles. –¿Se podría terminar con la prostitución? –Pienso que sí, a menos que creamos que es una institución eterna. Hemos tenido éxito en combatir la esclavitud. Y la esclavitud estuvo en el corazón de la acumulación capitalista. –En la Argentina, como en otros países, hay grupos de mujeres que ejercen la prostitución y luchan por ser reconocidas como trabajadoras y que sus organizaciones sean aceptadas como sindicatos. –Los abolicionistas rechazan considerar a las prostitutas como delincuentes. Los delincuentes son los proxenetas. Estamos de acuerdo con los que piensan que es un trabajo, con la despenalización total de quienes lo ejercen. Pero cuando se legaliza la prostitución se legaliza el proxenetismo. Sobre este discurso se legalizó la prostitución en Holanda y en Alemania y ha resultado un fracaso. En Amsterdam están tratando de cerrar la zona roja porque se dieron cuenta de que hay una empresa de crimen organizado más fuerte. En Alemania, sobre 400 mil personas prostituidas, apenas el uno por ciento firmó un contrato y fue registrada. Ese registro supuestamente les da derechos, pero no funciona. Es una de las razones por las cuales desapareció la reglamentación de la prostitución, que era universal en Europa como en la Argentina en los años ’30. Porque no funciona como sistema. No se tiene el control de las personas prostituidas. La mayoría trabajan en la clandestinidad, prefieren la calle al burdel. Entonces, no hay ningún control y sobre todo, ningún derecho. –En la Argentina el proxenetismo es un delito. Sin embargo, no es difícil encontrar prostíbulos donde son explotadas mujeres. Incluso, en muchas localidades del interior del país, los propios municipios autorizan los burdeles bajo el eufemismo de que son whisquerías, cuando todo el mundo sabe que además de servir copas, se sirven cuerpos, literalmente. –Es consecuencia de un régimen corrupto y autoritario. La Argentina tiene una larga historia de crimen organizado, para el cual la prostitución es una actividad tradicional. Además, es el mismo país donde nació el tango, un baile que surgió para proteger a los delincuentes, proxenetas, que estaban en bares y bailaban apoyando su pecho contra el de la mujer: si les disparaban, la que moría era la mujer. –Desconocía esa versión del origen del tango... –Yo sé que ustedes no lo saben en la Argentina. –Hay países como Suecia, que persiguen a los clientes de prostitución. ¿Qué particularidades tiene la legislación? –También la aplican Noruega, Islandia y Corea del Sur. Las legislaciones varían de acuerdo con el país, pero coinciden en la penalización de los clientes. En Suecia la ley se llama “La paz de las mujeres”, y tiene la particularidad de que es una ley contra la violencia hacia las mujeres. La prostitución es considerada una forma de violencia. Entonces, todos los servicios ofrecidos para víctimas de violencia alcanzan también a las mujeres prostituidas y además tienen servicios exclusivos para ellas. La ley contempla la realización de campañas publicitarias contra los clientes, y también incluye un aspecto que tiene que ver con la educación en las escuelas para prevenir el reclutamiento de adolescentes y para evitar que los varones se conviertan en consumidores de prostitución. Las últimas encuestas muestran que casi el 80 por ciento de la población apoya la normativa. –¿Qué resultados se observan por la aplicación de esta ley? –En Suecia, el reclutamiento de mujeres muy jóvenes y niñas se frenó. Los tratantes y los proxenetas se dan cuenta de que ése no es el país más adecuado para ellos. Para que tenga una idea, le comento que en Suecia hay 300 mujeres víctimas de trata por año, mientras que al lado, en Finlandia, de 15 mil a 17 mil en el mismo período. Vemos inmediatamente la diferencia. Mariana Carbajal Tomado de Página 12
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