¿Es posible controlar nuestros deseos creados por otros?
Estamos expuestos a tal atomización de publicidad, inmersos en una cadena de manipulación mercantil tan colosal que impregna todas las facetas de nuestra humanidad, incluida la ética y la moral. “Esta atomización incrementa nuestra dependencia y nuestra vulnerabilidad respecto a los medios de comunicación de masas, que, de hecho, poseen un doble filo: cuanto más formidables son en su transmisión de información “democrática” (accesibles a una gran audiencia), más favorecen la concentración oligárquica de la palabra pública, lo que confiere a sus propietarios un inmenso poder de desinformación. Con su oferta de “pan y circo”, los imperios mediático-industriales amenazan a la democracia. La situación de la Italia berlusconiana pone de manifiesto de manera particularmente aguda la norma que impera en todas partes”.
No podía por menos que empezar con una pequeña, pero importante, muestra del contenido de un ensayo necesario y contundente, De la miseria humana en el medio publicitario, del Grupo Marcuse, acrónimo de Mouvement Autonome de la Réflexion Critique à L´Usage des Survivants de L´Economie, formado por sociólogos, economistas, filósofos, historiadores, psicólogos y médicos del país vecino, Francia. Editado por Melusina (sic), interesante colección de la Editorial Melusina que propone al lector una serie de reflexiones concisas, contundentes, y microcósmicas sobre los aspectos básicos de la condición contemporánea. Bien sabemos por aquí de las categóricas respuestas de los franceses en lucha por situaciones que no aceptan, al fin y al cabo son los propietarios del label "revolución". Y mientras el resto de Europa permanecemos adormilados en nuestra comodidad burguesa, los gabachos siguen siendo bastante cascarrabias, que se lo pregunten, si no, al marido de la Bruni. Además de las continuas revueltas estudiantiles y sindicales, de las altermundista y de las barriadas, hay una rama importante de intelectuales de nuevo cuño que luchan por conseguir una sociedad menos enferma. Alertan y proclaman a voz en grito sobre los peligros que en muchas ocasiones somos incapaces de captar debido a nuestro propio abotargamiento y asimilación con el sistema (capitalista) al que difícilmente vemos alternativa, porque estamos ya pillados en su tela de araña, cuyos hilos nos seducen y al mismo tiempo nos ahogan. Cara contradicción.
La publicidad es un embrujo que tiene por efecto propagar el consumismo a lo bestia. Si su primera intención fue informativa, hoy en día nada queda de esta dimensión de reclamo. Es laudatoria, está al servicio de los poderes económicos y políticos que disponen del capital requerido para ofrecer sus costosas prestaciones, cuyo fin es mejorar su imagen propagando las patrañas que quieren que se trague la población. ¿A que les suena ésto? ¿A política pura y dura? Las grandes empresas son en nuestros días las potencias políticas más perniciosas en el sentido de que ellas son las que transforman el mundo. La diferencia que podía existir en algún momento entre la publicidad y la propaganda se está difuminando de tal forma, que hoy son los publicistas los que hacen marketing político o electoral y se encargan de la propaganda de los partidos, cuando no están directamente en el poder (J. P. Raffarin, antiguo publicista convertido en Primer Ministro de Francia). Es, pues, la política cada vez más una cuestión comercial y de telemarketing, de venta directa o indirecta, de marionetas pulidas por agencias de “relaciones públicas”. Pero empecemos por las partes del ensayo.
De la miseria humana en el medio publicitario está dividido en 7 reflexiones que relacionan a la publicidad con varias estratagemas y múltiples medios, y una conclusión. El que espere encontrar un análisis más o menos complaciente que se resguarde en las pretensiones ensayísticas promocionadas por firmas de poderío, se va a llevar un chasco, por otro lado muy refrescante. La obra del grupo Marcuse es desestabilizadora, así de crudo. Extrema y pesimista en algunos capítulos, plantea el asunto con seriedad y poco o nada de paternalismo con el lector. Es decir, a arrear y apechugar con nuestras propias miserias.
La primera parte, “entre apariencias engañosas y metáforas reveladoras” habla de la explotación de la credulidad humana. Recuerda a aquellos publicistas que se definen como informadores, y/o, artistas. Informar es, en su sentido más amplio, transmitir un mensaje. Cuando este mensaje es engañoso, desinforma. Otra táctica empleada por los publicistas es la “neolengua”, y debido a las connotaciones negativas que genera la palabra publicidad, se le rebautiza como comunicación, que hace buenas migas con metáforas militares, de la caza, del erotismo y la seducción, o de la adulación por reinados (el cliente es el rey)…haciendo que la publicidad se desarrolle como un "cáncer con metástasis", convirtiéndose en el pilar de la sociedad capitalista, y progresivamente en un sector productivo por derecho propio, sin que por otra parte parezca producir nada. Bueno sí, produce el deseo de comprar y su renovación incesante.
A continuación el grupo Marcuse entra en una muy caústica interiorización sociológica del consumo y la publicidad como componente lógico del espacio artificializado en el cual aceptamos vivir, puesto que se inscribe en él con naturalidad. Se cuestionan esos antros horrorosos de compra familiar, "se despliega y es omnipresente en todos los lugares de transición de gente y trabajadores, los accesos a las ciudades, entre autopistas, centros comerciales y ciudades dormitorio. “Zonas” que cuando entramos en ellas por las autovías y otros accesos rápidos, aparecen como auténticos “territorios ocupados” por la industria de la pacotilla: cadenas de nefasto-food, supermercados del chapuceo, del juguete de plástico y del mueble desechable". El problema viene cuando nos imbuimos con la certeza de que no es posible otro mundo, y ni siquiera deseable, entonces la publicidad intenta ocultar la envergadura del desastre canalizando el descontento hacia los exutorios de mercado que favorecen su desarrollo (viajes al trópico, medicamentos, calmantes, gimnasios, juegos de azar, etc.) y nos aleja de cualquier reflexión.
De la miseria… recuerda, también, la "mitología publicitaria e idolatría de las marcas" (algo que ya hiciera Naomi Klein en su No Logo) y considera el peligroso caso de los niños, donde la influencia de la publicidad linda con el lavado de cerebro, desviando todos los valores y todos los imaginarios hacia el consumismo.
Termina este compendioso ensayo con "las amistades peligrosas" de la publicidad. Amistadas con los mass media, la política, la medicina, salud pública y laboratorios, así como los múltiples problemas ecológicos que llevan a la devastación del mundo por la ideología economista del crecimiento. En este punto el grupo realiza una crítica afilada a las ilusiones de consumo responsable, que se escudan bajo el lema de “consumerismo”. Compartiendo todo lo expuesto hasta este punto, la interpelación a que el consumo responsable es un craso error me parece extremista y demasiado pesimista. Especialmente si no se proporciona una alternativa clara y viable. Me temo que nadie va a volver a la vida de nuestros abuelos y bisabuelos, que las tecnologías han marcado un profundo cambio social y de consumo, y lo seguirán marcando. Que incluso aquellos que critican el exceso consumista y publicitario (entre los que me cuento) utilizan todos los medios industriales existentes y por existir que hace que ganemos tiempo, ese bien preciado, dejando, quizá, en la alimentación el componente más artesanal.
Es en la conclusión donde el ensayo propone “aprender a vivir de otro modo”, que cada ciudadano debe adaptar a sus circunstancias, añadiría yo: trabajar y consumir de forma distinta, a la vez menos y mejor. Preferir, cuando todavía sea posible, y siempre será posible gracias al consumidor que elige donde comprar, el mercado al supermercado; las tiendas pequeñas y mercadillos a las grandes superficies asépticas, los artesanos a los industriales, los independientes a las cadenas y a las grandes empresas. Una crítica seria de la publicidad no puede dejar de lado una crítica de los medios de comunicación de masas y de la prensa contemporánea.
Un libro que invita a replantearse a donde vamos tan deprisa, qué queremos alcanzar.
Blanca Vázquez
Tomado de La República Cultural
7 sept. 2009
De la miseria humana en el medio publicitario
¿Es posible controlar nuestros deseos creados por otros?
Estamos expuestos a tal atomización de publicidad, inmersos en una cadena de manipulación mercantil tan colosal que impregna todas las facetas de nuestra humanidad, incluida la ética y la moral. “Esta atomización incrementa nuestra dependencia y nuestra vulnerabilidad respecto a los medios de comunicación de masas, que, de hecho, poseen un doble filo: cuanto más formidables son en su transmisión de información “democrática” (accesibles a una gran audiencia), más favorecen la concentración oligárquica de la palabra pública, lo que confiere a sus propietarios un inmenso poder de desinformación. Con su oferta de “pan y circo”, los imperios mediático-industriales amenazan a la democracia. La situación de la Italia berlusconiana pone de manifiesto de manera particularmente aguda la norma que impera en todas partes”.
No podía por menos que empezar con una pequeña, pero importante, muestra del contenido de un ensayo necesario y contundente, De la miseria humana en el medio publicitario, del Grupo Marcuse, acrónimo de Mouvement Autonome de la Réflexion Critique à L´Usage des Survivants de L´Economie, formado por sociólogos, economistas, filósofos, historiadores, psicólogos y médicos del país vecino, Francia. Editado por Melusina (sic), interesante colección de la Editorial Melusina que propone al lector una serie de reflexiones concisas, contundentes, y microcósmicas sobre los aspectos básicos de la condición contemporánea. Bien sabemos por aquí de las categóricas respuestas de los franceses en lucha por situaciones que no aceptan, al fin y al cabo son los propietarios del label "revolución". Y mientras el resto de Europa permanecemos adormilados en nuestra comodidad burguesa, los gabachos siguen siendo bastante cascarrabias, que se lo pregunten, si no, al marido de la Bruni. Además de las continuas revueltas estudiantiles y sindicales, de las altermundista y de las barriadas, hay una rama importante de intelectuales de nuevo cuño que luchan por conseguir una sociedad menos enferma. Alertan y proclaman a voz en grito sobre los peligros que en muchas ocasiones somos incapaces de captar debido a nuestro propio abotargamiento y asimilación con el sistema (capitalista) al que difícilmente vemos alternativa, porque estamos ya pillados en su tela de araña, cuyos hilos nos seducen y al mismo tiempo nos ahogan. Cara contradicción.
La publicidad es un embrujo que tiene por efecto propagar el consumismo a lo bestia. Si su primera intención fue informativa, hoy en día nada queda de esta dimensión de reclamo. Es laudatoria, está al servicio de los poderes económicos y políticos que disponen del capital requerido para ofrecer sus costosas prestaciones, cuyo fin es mejorar su imagen propagando las patrañas que quieren que se trague la población. ¿A que les suena ésto? ¿A política pura y dura? Las grandes empresas son en nuestros días las potencias políticas más perniciosas en el sentido de que ellas son las que transforman el mundo. La diferencia que podía existir en algún momento entre la publicidad y la propaganda se está difuminando de tal forma, que hoy son los publicistas los que hacen marketing político o electoral y se encargan de la propaganda de los partidos, cuando no están directamente en el poder (J. P. Raffarin, antiguo publicista convertido en Primer Ministro de Francia). Es, pues, la política cada vez más una cuestión comercial y de telemarketing, de venta directa o indirecta, de marionetas pulidas por agencias de “relaciones públicas”. Pero empecemos por las partes del ensayo.
De la miseria humana en el medio publicitario está dividido en 7 reflexiones que relacionan a la publicidad con varias estratagemas y múltiples medios, y una conclusión. El que espere encontrar un análisis más o menos complaciente que se resguarde en las pretensiones ensayísticas promocionadas por firmas de poderío, se va a llevar un chasco, por otro lado muy refrescante. La obra del grupo Marcuse es desestabilizadora, así de crudo. Extrema y pesimista en algunos capítulos, plantea el asunto con seriedad y poco o nada de paternalismo con el lector. Es decir, a arrear y apechugar con nuestras propias miserias.
La primera parte, “entre apariencias engañosas y metáforas reveladoras” habla de la explotación de la credulidad humana. Recuerda a aquellos publicistas que se definen como informadores, y/o, artistas. Informar es, en su sentido más amplio, transmitir un mensaje. Cuando este mensaje es engañoso, desinforma. Otra táctica empleada por los publicistas es la “neolengua”, y debido a las connotaciones negativas que genera la palabra publicidad, se le rebautiza como comunicación, que hace buenas migas con metáforas militares, de la caza, del erotismo y la seducción, o de la adulación por reinados (el cliente es el rey)…haciendo que la publicidad se desarrolle como un "cáncer con metástasis", convirtiéndose en el pilar de la sociedad capitalista, y progresivamente en un sector productivo por derecho propio, sin que por otra parte parezca producir nada. Bueno sí, produce el deseo de comprar y su renovación incesante.
A continuación el grupo Marcuse entra en una muy caústica interiorización sociológica del consumo y la publicidad como componente lógico del espacio artificializado en el cual aceptamos vivir, puesto que se inscribe en él con naturalidad. Se cuestionan esos antros horrorosos de compra familiar, "se despliega y es omnipresente en todos los lugares de transición de gente y trabajadores, los accesos a las ciudades, entre autopistas, centros comerciales y ciudades dormitorio. “Zonas” que cuando entramos en ellas por las autovías y otros accesos rápidos, aparecen como auténticos “territorios ocupados” por la industria de la pacotilla: cadenas de nefasto-food, supermercados del chapuceo, del juguete de plástico y del mueble desechable". El problema viene cuando nos imbuimos con la certeza de que no es posible otro mundo, y ni siquiera deseable, entonces la publicidad intenta ocultar la envergadura del desastre canalizando el descontento hacia los exutorios de mercado que favorecen su desarrollo (viajes al trópico, medicamentos, calmantes, gimnasios, juegos de azar, etc.) y nos aleja de cualquier reflexión.
De la miseria… recuerda, también, la "mitología publicitaria e idolatría de las marcas" (algo que ya hiciera Naomi Klein en su No Logo) y considera el peligroso caso de los niños, donde la influencia de la publicidad linda con el lavado de cerebro, desviando todos los valores y todos los imaginarios hacia el consumismo.
Termina este compendioso ensayo con "las amistades peligrosas" de la publicidad. Amistadas con los mass media, la política, la medicina, salud pública y laboratorios, así como los múltiples problemas ecológicos que llevan a la devastación del mundo por la ideología economista del crecimiento. En este punto el grupo realiza una crítica afilada a las ilusiones de consumo responsable, que se escudan bajo el lema de “consumerismo”. Compartiendo todo lo expuesto hasta este punto, la interpelación a que el consumo responsable es un craso error me parece extremista y demasiado pesimista. Especialmente si no se proporciona una alternativa clara y viable. Me temo que nadie va a volver a la vida de nuestros abuelos y bisabuelos, que las tecnologías han marcado un profundo cambio social y de consumo, y lo seguirán marcando. Que incluso aquellos que critican el exceso consumista y publicitario (entre los que me cuento) utilizan todos los medios industriales existentes y por existir que hace que ganemos tiempo, ese bien preciado, dejando, quizá, en la alimentación el componente más artesanal.
Es en la conclusión donde el ensayo propone “aprender a vivir de otro modo”, que cada ciudadano debe adaptar a sus circunstancias, añadiría yo: trabajar y consumir de forma distinta, a la vez menos y mejor. Preferir, cuando todavía sea posible, y siempre será posible gracias al consumidor que elige donde comprar, el mercado al supermercado; las tiendas pequeñas y mercadillos a las grandes superficies asépticas, los artesanos a los industriales, los independientes a las cadenas y a las grandes empresas. Una crítica seria de la publicidad no puede dejar de lado una crítica de los medios de comunicación de masas y de la prensa contemporánea.
Un libro que invita a replantearse a donde vamos tan deprisa, qué queremos alcanzar.
Blanca Vázquez
Tomado de La República Cultural
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Medicina capitalista contra la salud pública
Caricatura Mc Donald
El negocio de la gripe da mucho de sí.Los laboratorios y los políticos combinados entre sí y con la Universidad producen una verdadera enfermedad social millones de veces más peligrosa que la gripe
Ya existen cifras sobre los beneficios de aterrar a la población.
El Mundo digital –tan poco sospechoso de izquierdismo como el Papa- calcula en 4000 millones de dólares lo que se van a embolsar
Los tipos listos de los laboratorios secundados por políticos oportunistas, hipocondriacos, ignorantes y crédulos. Todo para combatir una gripe como la de siempre, pero menos peligrosa.
Aquí hay gato encerrado y conviene saber si está vivo, pero si no lo está, no será por la gripe. Así que abramos la puerta.
Un país se sostiene en la salud de sus habitantes. Su economía, y su bienestar todo depende de este factor. Es por ello que la salud general debería ser un tema prioritario, y toda persona tener acceso libre y gratuito a un sistema público y diversificado de salud, igual para todos, y a los tratamientos más adecuados a su enfermedad en caso de tenerla.Esto incluye, siendo inteligentes, la necesidad de potenciar la medicina preventiva para evitar dolor, problemas laborales y gastos sociales.
No sólo sería este un planteamiento correcto, según todos los cánones, para el bienestar social, sino que mostraría un nivel de conciencia colectiva digna de elogio. Sin embargo, se ha elegido por los gobiernos el camino contrario desde hace mucho tiempo debido a las presiones de las multinacionales farmacéuticas y de los vendedores de otras multinacionales: las de tecnología médica. Así que existen en el mercado de los países ricos una enorme variedad de productos relacionados con ambas ramas de la producción supuestamente destinadas a la salud pública que engrosan los bolsillos privados de más de un espabilado.
Mientras tanto, en los países pobres mueren cientos de miles de personas por carecer de medicinas, médicos o medios para pagar los costosos remedios que se elaboran en los países ricos, donde las enfermedades tienden a aumentar y los hospitales tienen cada vez más problemas para atender la demanda de enfermos que tras meses y meses en lista de espera para ser atendidos por un especialista, sólo tienen derecho a unos pocos minutos de atención,lo que demuestra la poca responsabilidad y la mucha desvergüenza de los políticos responsables.
A esto hay que sumar la pésima calidad de resultados de esta medicina alopática. Se busca eliminar el síntoma o aplicar la cirugía, la radioterapia y otras técnicas agresivas cuando dejan de ser eficaces los remedios externos que nunca curan la causa, porque su modo de obrar consiste en ignorarla y abordar los efectos, ya que es en estos donde está el negocio.
La doctora Ghislaine Lanctôt ,a la que tras 27 años de ejercer la medicina el colegio médico le ha retirado la licencia por la publicación de su libro “La mafia médica” (Ed. Vesica Piscis), afirma en una entrevista publicada en DISCOVERY DSALUD: “ Es el dinero quien controla totalmente la medicina. Y lo único que de verdad interesa a quienes manejan este negocio es ganar dinero. ¿Y cómo ganar más? Pues haciendo que la gente esté enferma…porque las personas sanas no generan ingresos. La estrategia consiste, en suma, en tener enfermos crónicos que tengan que consumir todo tipo de productos paliativos, es decir, para tratar sólo síntomas; medicamentos para aliviar el dolor, bajar la fiebre, disminuir la inflamación…pero nunca fármacos que puedan resolver una dolencia. Eso no es rentable, eso no interesa”.
En este mal proceso los tratamientos sintomáticos con medicinas químicas van dejando su secuela de efectos secundarios a los enfermos a los que añaden nuevos desequilibrios y alteraciones orgánicas que agravan la enfermedad primera. Pero todo esto es útil para los vampiros de las industrias médico-farmacéuticas, que se frotan los colmillos con cada nuevo síntoma.
Nos hallamos sumidos globalmente en un proceso anticivilizador, también en el campo médico, contrario a los intereses y necesidades de la mayoría de las poblaciones del mundo y a las ciencias de la vida relacionadas con lo natural, lo biológico y lo espiritual, pues la medicina se ha deshumanizado hasta convertir al enfermo en parte necesaria del engranaje producción industrial-consumo, donde el enfermo es un sujeto pasivo que tiene que estar ahí para consumir lo que debe ser consumido. ¿Comprenden esto en todo su alcance? Esta monstruosidad de planteamiento hace posible cualquier tipo de crímenes de los que los médicos son la correa de transmisión de las grandes corporaciones farmaceuticas. Así es fácil imaginar la posibilidad de que esas mismas corporaciones sean capaces de infectar de virus a poblaciones enteras como ya se hizo con el dengue en algunos países de América, y crear enfermedades para las que previamente ya se ha investigado y se dispone del fármaco que se venderá a precio alto por la alta demanda que puede tener, por ejemplo creando una pandemia. Hay muchas posibilidades de que el virus de la gripe de todos los años haya sido modificado en laboratorio y puesto en circulación para poder vender los tamiflús de turno. Y obsérvese al respecto, qué casualidad, la vinculaciónde determinados políticos con determinadas multinacionales farmacéuticas que fabrican las vacunas. Así que algo huele mal en el campo médico-sanitario hasta el punto que hasta la misma OMS ha dejado de ser de fiar hace tiempo por su dependencia económica progresiva de las multinaciomnales del ramo. Vemos en esta alarma social provocada un doble objeto: enriquecerse unos y meter miedo en el cuerpo a otros, porque el miedo paraliza siempre y especialmente en tiempos de grave crisis económica, que también es casual que coincidan justo ahora ¿no creen?
En un mundo civilizado, y por tanto, distinto, una medicina social, libre, diversificada y gratuita abordaría el tema de la enfermedad con una pluralidad de tratamientos naturales, tendría carácter preventivo, holístico, integrador y espiritual, pues es sabido –hasta por médicos convencionales-que todos los males nacen de la “mala digestión” corporal de pensamientos, sentimientos, palabras y actos negativos contrarios a la propia naturaleza que no se corrigen a tiempo en el alma y acaban por afectar al cuerpo físico. Odio, rencor, celos, envidia, desprecio, heridas emocionales que no se curan, agresividad, stress, miedo, ambición, y fanatismo, he aquí el nombre de algunos “virus” espirituales cargados de energía negativa que alteran el sistema nervioso y finalmente el funcionamiento todo del organismo. Unidos a la alimentación incorrecta con carnes y drogas como el abuso del alcohol, el tabaco y otras van socavando poco la salud del mismo modo que el mar golpea los acantilados, hasta erosionarla igual que el mar erosiona la roca.
No hay mal, pues, que no provenga del pensamiento incontrolado por uno mismo, y esto es lo primero a sanar. Para ello es preciso disponer de información correcta que facilite una buena salud física, mental y emocional y prevenga enfermedades… Trabajar de dentro hacia fuera, de la causa hacia el síntoma para que el remedio que sea más efectivo para el cuerpo, es el método correcto; pero es justo lo contrario que practica la medicina alopática oficial que trabaja sólo síntomas y no causas profundas. Por tanto, las ruedas de enfermos nunca cesan de dar vueltas alrededor de los hospitales, que es justo lo que se quiere conseguir.
La doctora Lanctôt afirma en la citada entrevista: “El llamado sistema sanitario es en realidad un sistema de enfermedad. Se practica una medicina de la enfermedad y no de la salud. Una medicina que sólo reconoce la existencia del cuerpo físico y no tiene en cuenta ni el espíritu, ni la mente, ni las emociones... Se trata de un sistema que mantiene al paciente en la ignorancia y la dependencia y al que se estimula para que consuma fármacos de todo tipo”.
El capitalismo es un sistema de producción de muy variados objetos que no pueden dejar de salir al mercado Y NECESITAN ser vendidos. Al Sistema le da igual que el objeto se llame penicilina o bomba de racimo. Pero para que estas cosas sean negocio hay que conducir a la gente a la situación precisa para su demanda. Si tiene salud, se le enferma. Si tiene paz se le inventa una guerra. El caso es dar salida a los productos. Así funciona el capitalismo.
Por ello es congruente con la práctica médica la supresión del síntoma,un“chivato”,un simple indicador externo de que algo va mal y en vez de buscar la causa profunda que lo hace aparecer, pero que no es negocio, los médicos se dedican a anular casi siempre el síntoma, que sí produce beneficios previamente calculados los efectos secundarios previsibles que habrá que tratar después.
Creen algunos médicos de buena fe, en su ignorancia profesional de diseño por las universidades, que desaparecido el síntoma desaparece la enfermedad, con lo cual no hacen másque privar al organismo de su capacidad de expresar su malestar e iniciar su propio proceso para sanar,- al que habría que ayudar y eso sería todo,- y por eso es tan difícil ir hacia las causas y controlar el proceso. Por tanto, cada vez hay más enfermos y enfermedades y es ya de la mayor urgencia una atención a la salud emocional así como la puesta en marcha de una política de medicina preventiva generalizada. Pero esto iría contra el sistema capitalista, que necesita enfermos para consumir productos del mismo modo que necesita guerras para eliminar stocks de armamento.
La medicina preventiva sería una filosofía de los gobiernos para ahorrar recursos y favorecer la salud pública. Parece lógico, universalmente útil y saludable pero ¿dónde se hallan estas cualidades en el capitalismo?
Si algo se tiene claro en los laboratorios farmacéuticos es que su objetivo no esfilantrópico ni holístico. En cuanto a lo primero, sólo tenemos que ver cómo dejan fuera del alcance de los bolsillos de los pobres del mundo con su política de patentes y precios la adquisición de medicinas que podrían salvar la vida o hacerla llevadera a millones de personas, como sucede en continentes enteros como África.. Y en cuanto a lo segundo, tanto les da que el enfermo sane del riñón, por ejemplo, aunque se destroce el estómago con tal de que su producto se venda. Y no entro en el tema de las indecentes investigaciones y sangrientos experimentos con animales a los que someten a torturas increíbles con la excusa de investigar para mejorar nuestra calidad de vida a la que confunden con la calidad de sus cuentas corrientes.
Y esto va para largo. Está muy lejos de suceder que las medicinas alternativas se incluyan en la seguridad social, que se ha convertido en rehén de las industrias relacionadas con la salud: det oda clase de tecnologías y toda clase de preparados químicos por los todopoderosos laboratorios, cuya influencia sobre gobiernos y personal facultativo es enorme a la hora de recomendar productos, fijar precios siempre exagerados y desarrollar preparados, muchos de los cuales no han sido ni siquiera suficientemente experimentados, y a menudo enferman más que sanan. No es fácil tomar un preparado farmacéutico cuando se ha leído el prospecto, y eso que barre para casa minimizando lo negativo.
Aunque los médicos que trabajan dentro del Sistema emplean a veces el término de “enfermedad psicosomática”, luego actúan como organicistas puros y duros yse desentienden de las causas. Así que no se corrigen ahí donde germinan y, acaban siempre por aflorar al cuerpo.
Remedios para sanar y otros despreciados por el Sistema
La medicina natural y las llamadas alternativas (mucho más baratas y de remedios más eficaces en su mayoría) deberían estar incluidas en la sanidad pública aunque sólo fuese porque existe una demanda cada vez mayor a medida que aumenta el descrédito de la medicina convencional.
Hoy día tienen que pagarse los enfermos sus remedios alternativos además de pagar sus cuotas a la seguridad social porque esta no reconoce a la medicina alternativa. (Y aquí tiene que ver mucho ahora la presión añadida de los colegios médicos, fieles colaboradores del Sistema).Así que, para cualquier enfermo, renunciar a los tratamientos agresivos de la medicina oficial es un lujo caro…que fácilmente puede acabar con nosotros en un quirófano. Negocio redondo donde los haya...
No quiere esto decir que las medicinas alternativas sean mágicas, pero si se saben combinar adecuadamente entre sí y el enfermo está decidido a tomar parte activa en su curación, las posibilidades se multiplican.
Para muchos son desconocidos términos como Flores de Bach, homeopatía, medicina naturista, acupuntura, osteopatía, hidroterapia, imposición de manos, reflexoterapia, medicina biomagnética basada en la mecánica cuántica, el Ayurveda hindú, y otras técnicas de orientación holística y energética con la ayuda psicológica correspondiente de orientación espiritual, según las inclinaciones y modo de pensar de cada cual. Estas diversas ramas terapéuticas se han revelado como excelentes auxiliares, correctamente interconectadas, para ayudar a sanar. Pero no hay sanación que no pase por la cura de las emociones negativas que dieron origen a la enfermedad.
Especialmente la dieta correcta sin carnes de animales de cualquier condición, la meditación, la oración de corazón, según creencias, los pensamientos positivos altruistas hacia la humanidad, las actividades físicas, el buen ambiente de compañerismo en los trabajos, los horarios laborales no sólo justos, sino ajustados a las condiciones de trabajo,y la medida correcta de esfuerzo de cada uno para el organismo y la mente, el respeto de las leyes de la naturaleza y las leyes que uno tenga por sagradas, el cotidiano revisar de las energías negativas que minan la salud y el cambio de actitud consecuente;, el encontrar en la vida una finalidad satisfactoria, o una pareja adecuada para vivir en armonía y favorecer el crecimiento recíproco....Todos estos elementos y otros muchos de tipo positivo son claramente fuentes de salud que previenen enfermedades tanto como ayudan a curarlas. Así se podrían evitar tantas de esas crisis que la medicina oficial no sabe ni quiere atajar a lo largo de su proceso de gestación y desarrollo, teniendo que intervenir al final el bisturí y los tratamientos dolorosos y paliativos de aquello que no se pudo evitar, los internamientos hospitalarios y medicinas agresivas con todos sus riesgos, etc. Pero no esperen del capitalismo que vaya a favorecer cualquiera de estos aspectos que ayudan a sanar. Al contrario.
El diagnóstico por el iris, la kinesiología, o el análisis por el método de la gota de sangre, por ejemplo, son excelentes modos de diagnóstico que ahorrarían mucho tiempo y dinero si fuera eso lo que se pretendiera. Pero no lo es. Se prefieren costosos aparatos y técnicas de laboratorio. Ante todo, el negocio, aunque sea a costa de la salud y del ahorro social. Y claro está que la medicina natural y todos estos remedios que se apuntan para que la medicina alopática no sea un monopolio en los sistemas públicos de salud, tienen un defecto para los codiciosos: son baratos.Por tanto, no se consideran de interés público preferente ni de lejos. Así de sencillo. Por estos motivos, es claro que: Se precisa información sanitaria amplia y veraz.
La mayor parte de nosotros tenemos un problema de información.
A menudo- qué curioso-no sabemos siquiera que existan aquellos remedios menos costosos y menos arriesgados. Y si lo sabemos, desconfiamos. Esa desconfianza está programada. Se encarga muy bien el Sistema de fomentarla. Estos son sus métodos: ningunear, ignorar, desacreditar o perseguir directamente a sanadores, médicos holísticos o prohibir remedios de las diversas medicinas alternativas, a menudo mucho menos peligrosos que los que se vendenen farmacias con todas las bendiciones del Ministerio de Sanidad o de la inmoral OMS. Hasta qué punto es palpable este proceso, que en una carta abierta dirigida a la presidencia de la OMS, el defensor de los derechos de los consumidores y ex candidato a la presidencia de EEUU, Ralph Nader afirma que “Muchas personas están preocupadas por el hecho de que la OMS haya aceptado que un puñado de grandes empresas farmacéuticas ejerzan una influencia indebida sobre sus programas(…) La OMS redujo su tradicional papel de promoción del uso de medicamentos genéricos en los países pobres”.
La universidad necesita un cambio profundo.
Los jóvenes médicos deberían tener una formación holística, y acceso fácil al aprendizaje de técnicas que pudieran mejorar la salud, para complementar con los conocimientos anatómicos y fisiológicos, así como disponer de los medios necesarios para formarse profesionalmente en un sentido amplio y con una mente abierta para aprender y experimentar diversas técnicas alternativas. Pero eso pondría en peligro inmediatamente los intereses de muchos sectores docentes, además de los médicos, farmacéuticos, químicos, industriales, etc. Por eso es tan difícil que la universidad deje de fabricar organicistas que sean abiertos a la hora de aceptar criterios holísticos, y, de paso, impide que muchos enfermos puedan curar. Miel sobre hojuelas. Su filosofía profesional parte de que el enfermo es una máquina orgánica fragmentada en partes y cada una , a su vez, aislada en múltiples sentidos de la propia existencia emocional, laboral, espiritual, social, etc. del enfermo. Y esa máquina, cual burbuja blindada en medio del cosmos, con cuya energía no se reconoce relación alguna, enferma por fragmentos y por eso debe ser tratada por especialistas en fragmentos cuya relación entre sí no se toma en cuenta de ordinario para no invadir el terreno de otro especialista. Tal es el despropósito de esta llamada Ciencia Médica a la que su mentor principal, Hipócrates, de un modo más humilde titulaba Arte Médico.
De nuevo nos encontramos con que el nivel de conciencia de los pueblos no está lo suficientemente maduro para exigir el tipo de medicina que se precisaría para ayudar a mantenernos sanos. Ahora bien, una cosa es segura: no esperemos que nos vayan a contar en los centros de enseñanza, en las universidades, en los medios de comunicación oficiales, en las consultas médicas o en los propios hospitales cómo avanzar en esa dirección.
Patrocinio Navarro
Tomado de Kaos en la Red
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Mercenarios latinos en ejércitos privados
Los ejércitos regulares son cada vez más escasos en los conflictos bélicos y han sido reemplazados por empresas militares privadas que aportan mercenarios y armamento de última tecnología, afirma el investigador alemán Rolf Uesseler, en un ensayo de reciente edición.
"La cantidad de soldados privados aumenta vertiginosamente y casi nunca se sabe para quién combaten, ni quién les paga, ni quién los ha enviado al lugar de la guerra", señala el periodista.
Uesseler menciona que periódicos de "Chile, Argentina, Colombia y El Salvador publicaron que miembros de las unidades especiales involucradas en serios crímenes de violaciones a los derechos humanos durante las dictaduras militares o a través de escuadrones de la muerte y agrupaciones paramilitares, se encuentran al servicio de empresas militares norteamericanas".
Gary Jackson, manager de la empresa Blackwater, contratada por el gobierno estadounidense de George Bush, reconoció "haber reclutado miembros de las fuerzas armadas del régimen de (Augusto) Pinochet" para enviar a Iraq.
El ensayo también menciona que Derek W Adgey, condenado por actividades terroristas en Irlanda del Norte, ha sido reclutado por la empresa ArmorGroup para operaciones en Iraq.
El autor aporta una lista de empresas militares privadas que figuran en Internet y que suman alrededor de sesenta, en su mayoría radicadas en Estados Unidos y Gran Bretaña.
Pero, lo más grave, es que en el ámbito internacional se carecen de "reglas jurídicas que regulen" sus operaciones y "es imposible demandar a las empresas militares privadas y sus empleados por violación de los códigos penales", advierte Uesseler quien agregó que la presencia de esas empresas en escenarios bélicos "socava la convención de Ginebra".
ANSA
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La OTAN bombardea la estrategia de Obama
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La muerte de cerca de cien personas, muchas de ellas civiles, en un ataque aéreo de la OTAN en Afganistán supone un nuevo revés para la estrategia que la Administración Obama quiere implantar en la zona. En un momento crítico para las fuerzas ocupantes, cada soldado o cada civil muerto tiene un efecto mucho mayor que cada combatiente enemigo aniquilado. Ese efecto se mide sobre todo en base a cómo oscila la balanza de apoyos de unos y otros. Así ha aparecido reflejado en diferentes encuestas. Por un lado, una vasta mayoría de los afganos y los paquistaníes consideran ahora mismo a las Fuerzas Armadas norteamericanas como el mayor riesgo para sus vidas y sus países. Por otro lado, la ocupación cada vez tiene menos apoyo dentro de la sociedad norteamericana, que empieza a encontrar cierto aire de familia entre esta guerra y otras anteriores en las que tuvieron que capitular, especialmente Vietnam.
Desde esa perspectiva, el nuevo jefe militar norteamericano para la zona, el general Stanley McChrystal, informó recientemente a sus superiores en Washington de la estrategia que pensaba adoptar para reconducir la situación. A pesar de que su informe no se ha hecho público, sí transcendió que, según él, la muerte de civiles en ataques aliados suponía un grave perjuicio para esa estrategia, sobre todo porque vuelve a la población contra las tropas y les empuja a ayudar a la resistencia. Y es que durante el último año se ha repetido demasiadas veces la escena de ayer, con el agravante de que los ataques se han dado a uno y otro lado de la frontera entre Afganistán y Pakistán. McChrystal asumía que son este tipo de hechos los que les están haciendo perder la guerra.
Otro problema añadido es que la espantada en Afganistán parece aún más complicada que en Irak. Y que los otros ejes de la estrategia de Obama, el político y el económico, están hipotecados por la decisiones de su antecesor. Sólo cabe revertir la situación abandonando la perspectiva imperial y escuchando propuestas que en este momento sólo defiende la izquierda local, sobre todo los grupos progresistas paquistaníes.
Tomado de Gara
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6 sept. 2009
El Muro
La palabra Muro se escucha con mayúscula por el que dividió a Berlín durante 28 años. Se lo llamó y llama todavía El Muro de la vergüenza, pero quedó muy atrás del que Israel construye en el territorio palestino ocupado: el alemán que erigió la ex URSS tuvo 155 kilómetros de largo, el israelí tendrá más de 700. La altura media del primero fue de 3,6 metros, la del segundo un máximo de 8 y su anchura podrá ampliarse ya que a uno y otro lado se cavan fosas de varios metros de profundidad, hay vallas electrificadas de alambre de púa, sensores térmicos, cámaras de video, torres de francotirador y carreteras para los vehículos israelíes de patrullaje, más una franja colchón de ancho variable. El 85 por ciento de este Muro se construye dentro de Cisjordania, a la que despoja del 9,5 por ciento de su territorio. “Es una locura”, calificó Roger Waters.
El 19 de agosto pasado Naciones Unidas presentó en Jerusalén Este un corto narrado por quien fuera compositor, guitarrista, bajista, vocalista y fundador de Pink Floyd: se titula Walled Horizons (Horizontes vallados), dura 15 minutos y documenta los efectos que la construcción produce en cientos de miles de palestinos. “Me llena de horror la idea de vivir en una prisión gigantesca”, dijo Waters. Y escribió sobre el muro: “No al control del pensamiento” (www.fran ce24.com, 20-8-09). Puede verse en YouTube.
La ONU promovió este acto para sacudir la memoria dormida de la comunidad internacional acerca de un hecho trascendente: el 9 de julio del 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) –el tribunal supremo del mundo–- emitió una opinión consultiva en la que señala: “La construcción del muro que Israel, la potencia ocupante, está levantando en el territorio palestino ocupado, incluso en Jerusalén Oriental y alrededores, y el régimen asociado, se oponen al derecho internacional”. La CIJ señala que Tel Aviv debe desmantelar un muro que para el pueblo palestino entraña, entre otras cosas, “la destrucción o incautación de propiedad privada, restricciones a la libertad de circulación, confiscación de tierras de cultivo, corte del acceso a las fuentes de agua primarias” y constituye “una anexión de facto de territorio palestino” (www.icj.cij.org, 9-7-04).
La resolución 62/181 de la Asamblea General de la ONU del 19 de diciembre de 2007 –entre otras– demanda a Israel “que cumpla plenamente las obligaciones legales mencionadas en la opinión consultiva” de la CIJ, es decir, la demolición del muro que “priva seriamente al pueblo palestino de sus recursos naturales”. Esta resolución fue aprobada por 166 países a favor –incluidos muchos que mantienen excelentes relaciones con Israel–, 7 en contra y 6 abstenciones (www.un.org, 31-1-08). Porque cabe preguntarse si esta construcción es para evitar atentados terroristas, como aduce Tel Aviv, o persigue otros fines. La CIJ subraya que “Israel no puede invocar el derecho de legítima defensa o un estado de necesidad a fin de eludir la ilegalidad del muro”.
La idea del Muro es, en realidad, muy anterior a la primera intifada palestina, de 1987, y a la segunda, del 2000: ya en 1950 el parlamento israelí promulgó la llamada Ley del Ausente, que permite al Estado apoderarse de toda propiedad palestina que no ha sido utilizada durante un determinado período. Israel se ha quedado así con la tierra de miles de palestinos en razón de los retenes y las dificultades de circulación que el Muro acentúa gravemente. Y luego: Ron Nahman, alcalde del amplio asentamiento de Ariel, ubicado 22 kilómetros adentro de Cisjordania, declaró a la prensa israelí que “el mapa de la valla es el mismo mapa que vi en cada visita que Arik (Ariel Sharon) nos hizo desde 1978” (www.americanfreepress.net, 19-12-03). Tel Aviv no esperó a que se produjeran los atentados terroristas contra civiles israelíes que acompañaron a las intifadas y el objetivo final del muro es la anexión de hecho del territorio palestino ocupado desde 1967.
“Los que intentan confundir y dicen que la valla no representa una línea política, no saben de qué están hablando”, declaró sin vueltas David Levy, presidente del consejo de colonos del valle del Jordán, al periódico israelí Yedioth Ahronoth (www.gush-shalom.org, 23-5-03).
“Cada quien juega este doble juego –agregó– y es conveniente para todos. Por eso estoy a favor de la valla, es obvio que nos ubicará adentro (de Israel).” El valle del río Jordán corre a lo largo de toda la frontera de Cisjordania con Israel y está poblado de asentamientos israelíes ilegales.
El corto del que participa Roger Waters recoge el testimonio de un palestino que vive a un lado del Muro y perdió su tierra porque está del otro. También el de una palestina cuyos niños no pueden ir a la escuela por idéntica razón. El Muro separa a matrimonios y a padres de sus hijos. Entre otras cosas que violan los derechos humanos del pueblo palestino y los pactos internacionales de los que Israel es Estado Parte.
La palabra Muro se escucha con mayúscula por el que dividió a Berlín durante 28 años. Se lo llamó y llama todavía El Muro de la vergüenza, pero quedó muy atrás del que Israel construye en el territorio palestino ocupado: el alemán que erigió la ex URSS tuvo 155 kilómetros de largo, el israelí tendrá más de 700. La altura media del primero fue de 3,6 metros, la del segundo un máximo de 8 y su anchura podrá ampliarse ya que a uno y otro lado se cavan fosas de varios metros de profundidad, hay vallas electrificadas de alambre de púa, sensores térmicos, cámaras de video, torres de francotirador y carreteras para los vehículos israelíes de patrullaje, más una franja colchón de ancho variable. El 85 por ciento de este Muro se construye dentro de Cisjordania, a la que despoja del 9,5 por ciento de su territorio. “Es una locura”, calificó Roger Waters.
El 19 de agosto pasado Naciones Unidas presentó en Jerusalén Este un corto narrado por quien fuera compositor, guitarrista, bajista, vocalista y fundador de Pink Floyd: se titula Walled Horizons (Horizontes vallados), dura 15 minutos y documenta los efectos que la construcción produce en cientos de miles de palestinos. “Me llena de horror la idea de vivir en una prisión gigantesca”, dijo Waters. Y escribió sobre el muro: “No al control del pensamiento” (www.fran ce24.com, 20-8-09). Puede verse en YouTube.
La ONU promovió este acto para sacudir la memoria dormida de la comunidad internacional acerca de un hecho trascendente: el 9 de julio del 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) –el tribunal supremo del mundo–- emitió una opinión consultiva en la que señala: “La construcción del muro que Israel, la potencia ocupante, está levantando en el territorio palestino ocupado, incluso en Jerusalén Oriental y alrededores, y el régimen asociado, se oponen al derecho internacional”. La CIJ señala que Tel Aviv debe desmantelar un muro que para el pueblo palestino entraña, entre otras cosas, “la destrucción o incautación de propiedad privada, restricciones a la libertad de circulación, confiscación de tierras de cultivo, corte del acceso a las fuentes de agua primarias” y constituye “una anexión de facto de territorio palestino” (www.icj.cij.org, 9-7-04).
La resolución 62/181 de la Asamblea General de la ONU del 19 de diciembre de 2007 –entre otras– demanda a Israel “que cumpla plenamente las obligaciones legales mencionadas en la opinión consultiva” de la CIJ, es decir, la demolición del muro que “priva seriamente al pueblo palestino de sus recursos naturales”. Esta resolución fue aprobada por 166 países a favor –incluidos muchos que mantienen excelentes relaciones con Israel–, 7 en contra y 6 abstenciones (www.un.org, 31-1-08). Porque cabe preguntarse si esta construcción es para evitar atentados terroristas, como aduce Tel Aviv, o persigue otros fines. La CIJ subraya que “Israel no puede invocar el derecho de legítima defensa o un estado de necesidad a fin de eludir la ilegalidad del muro”.
La idea del Muro es, en realidad, muy anterior a la primera intifada palestina, de 1987, y a la segunda, del 2000: ya en 1950 el parlamento israelí promulgó la llamada Ley del Ausente, que permite al Estado apoderarse de toda propiedad palestina que no ha sido utilizada durante un determinado período. Israel se ha quedado así con la tierra de miles de palestinos en razón de los retenes y las dificultades de circulación que el Muro acentúa gravemente. Y luego: Ron Nahman, alcalde del amplio asentamiento de Ariel, ubicado 22 kilómetros adentro de Cisjordania, declaró a la prensa israelí que “el mapa de la valla es el mismo mapa que vi en cada visita que Arik (Ariel Sharon) nos hizo desde 1978” (www.americanfreepress.net, 19-12-03). Tel Aviv no esperó a que se produjeran los atentados terroristas contra civiles israelíes que acompañaron a las intifadas y el objetivo final del muro es la anexión de hecho del territorio palestino ocupado desde 1967.
“Los que intentan confundir y dicen que la valla no representa una línea política, no saben de qué están hablando”, declaró sin vueltas David Levy, presidente del consejo de colonos del valle del Jordán, al periódico israelí Yedioth Ahronoth (www.gush-shalom.org, 23-5-03).
“Cada quien juega este doble juego –agregó– y es conveniente para todos. Por eso estoy a favor de la valla, es obvio que nos ubicará adentro (de Israel).” El valle del río Jordán corre a lo largo de toda la frontera de Cisjordania con Israel y está poblado de asentamientos israelíes ilegales.
El corto del que participa Roger Waters recoge el testimonio de un palestino que vive a un lado del Muro y perdió su tierra porque está del otro. También el de una palestina cuyos niños no pueden ir a la escuela por idéntica razón. El Muro separa a matrimonios y a padres de sus hijos. Entre otras cosas que violan los derechos humanos del pueblo palestino y los pactos internacionales de los que Israel es Estado Parte.
Juan Gelman
Tomado de Página 12
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4 sept. 2009
EE.UU. Odio y racismo contra la reforma de la sanidad
Retratos de Barack Obama como un Hitler, un proyecto de reforma asimilado al nazismo. Al otro lado del Atlántico el debate en torno a la reforma de la sanidad planteada por el presidente norteamericano ha tomado un giro surrealista y nauseabundo. En varios días, los actos de intimidación contra los cargos electos demócratas y los sindicalistas que apoyan el proyecto se han multiplicado en todo el país. En Georgia, el diputado demócrata afroamericano David Scott ha descubierto su nombre recubierto de una cruz gamada en el cartel de acogida de uno de sus despachos. En el Estado de Washington, el parlamentario Brian Baird ha recibido un fax mostrando a Obama caracterizado de “joker”, el enemigo de Batman. En la frente del presidente : una hoz y un martillo y la inscripción “Muerte a todos los marxistas. En el extranjero y en los Estados Unidos”. Detrás de estos actos racistas y esta retórica anticomunista, están los grupos de extrema derecha – en gran aumento- pero también la derecha republicana, Sarah Palin, la candidata junto a John McCain, ha acusado igualmente a Obama de querer instaurar “tribunales” donde los “burócratas” decidirían quién tiene derecho a ser curado y quién no. Semejante disparate parece delirante : la reforma plantea hacer obligatorio un seguro de enfermedad para todos los norteamericanos, de los que 46 millones (el 16% de la población) está privado. Pero para los opositores cuestiona los “valores americanos”, en particular la sacrosanta no-intervención del Estado. El proyecto es también ferozmente combatido por las compañías de seguros privados que se reparten el filón de las cotizaciones y fijan sus propias reglas de contratación.
Redacción de L´Humanité Dimanche
Traducción J.A. Pina
Tomado de L´Humanité
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Cayo Lara y su encuentro con el Rey Juan Carlos
Cayo Lara: "Si el rey me hubiera pedido el pin republicano se lo hubiera dado"
El coordinador general de IU confiesa que Juan Carlos comprendió su petición de realizar un referéndum sobre la monarquía.
El coordinador general de IU de Cayo Lara ha hablado sobre su visita a la Zarzuela y su encuentro con el rey. "El jefe del Estado nos invitó para conocernos, para hablar de los problemas de los trabajadores, de la crisis, de la banca, y sobretodo de la actitud del Gobierno que no está tratando bien la crisis y de la actitud del PP", asegura.
Lara, como ya reconoció tras el encuentro con Juan Carlos de Borbón, le transmitió la posibilidad de modificar la Constitución y de realizar un referéndum para que el pueblo elija a su jefe de Estado, "con total normalidad", aclaró. Sobre la posibilidad de que llegue la III República Lara confesó: "él me dijo que comprendía la posición que defendíamos perfectamente pero no le hizo cambiar su concepción monárquica, como él tampoco cambió la mía republicana. Yo quiero que mis hijos puedan elegir a su jefe de Estado".
Lara explicó que no le regaló el pin de la República que portaba pero "que si me lo hubiera pedido se lo hubiera regalado. ¿Sabéis cuanta gente agradece que un pin republicano haya estado en la Zarzuela?". Lara aseguró no estar rompiendo ninguna norma dando a conocer el contenido de la conversación con el rey. "Entra dentro de la normalidad".
Subir los impuestos
Además de hablar de un posible referéndum, también trataron la crisis económica. "Yo le dije que Zapatero no ha acertado con las medidas económicas y que está a favor de la banca, como la actitud del PP de que no se pueden subir los impuestos. Eso es demagogia". Lara cree necesaria una revisión fiscal al alza pero para las rentas más altas.
El coordinar de IU matiza al respecto que "mucha gente se siente clase media cuando no son clase media". Hay que subir el IRPF a la rentas de más de 60.000 euros y eliminar privilegios como la Ley Beckham que tienen una importancia cualitativa más que cuantitativa.
Sobre la ayuda de los 420 euros, cree que "son la gota de agua en el desierto que necesitan las familias para sobrevivir". Desde Izquierda Unida se propone que la gente reciba la prestación pero que trabaje en los ayuntamientos para que no se algo caritativo. "Así el Estado recibiría dinero a las arcas de la seguridad", explica.
Estado federal, republicano y solidario
Otro de los puntos fundamentales en el programa del partido es el concepto de Izquierda Unida sobre las autonomías, el del Estado federal, republicano y solidario. "Así le transmitimos el concepto que tenemos de las autonomías". Lara, cree que si el Estatut no cumple la Constitución, es que "quizás había que cambiarla".
Para Lara, existe un desequilibrio en la ley electoral que perjudica claramente a su partido aunque reconoce que los partidos nacionalistas no están sobrerrepresentados en el Congreso. "Las fuerzas de ámbito federal somos los perjudicados y por el interés de la democracia, por interés general del Estado".
Sobre uno de los temas que está de actualidad, la presencia española en Afganistán, el coordinador de IU se muestra partidario de la retirada de la tropas en la región.
Muy brevemente, Lara culminó su intervención en los Desayunos de la 1 recordando "los culebrones del verano", en referencia al PP. Sobre Dolores De Cospedal y su boda dijo que en su opinión los políticos tienen "adaptar la vida personal a la agenda política y no al revés", por el debate no celebrado en Castilla La Mancha debido a su enlace.
Tomado de Público
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