La polémica se ha desatado a consecuencia de la publicación en nuestro sitio de un artículo evocando la posibilidad de que el origen del terremoto en Haití haya sido engendrado artificialmente, pero antes de abordar el tema, necesitamos hacer algunas precisiones. Efectivamente, el armamento sísmico existe y los EEUU, entre otros países, lo posee. Sí, las fuerzas estadounidenses estaban listas y pre-posicionadas para desplegarse sobre la isla. Todo esto es insuficiente para sacar una conclusión, pero vale la pena de comenzar el debate y la reflexión.
«¿Han los Estados Unidos provocado el terremoto en Haití?», nuestro objetivo no era de difundir una interrogante que agita e inquieta a los medios militares y mediáticos en algunos países, pero que curiosamente es ignorado en muchos otros más por su gran prensa comercial [1]. Tomar una posición al respecto no es lo primordial. Simplemente, lo que queremos demostrar, siguiendo nuestro viejo y fiel método, -incluso si a veces es mal comprendido-, que consideramos que sólo se pueden comprender las relaciones internacionales estudiando aquello que piensan en sus cabezas los dirigentes del planeta.
El conformismo actual ha hecho posible hoy, que mientras se haga una cobertura mediática acerca de los debates [políticos] en curso en Washington, nadie se molesta de esto, pero cuando nosotros damos cobertura y difundimos los debates u otras informaciones [políticas] de los países no-alineados, asistimos a una especie de ajusticiamiento informativo en Europa [los grupos de poder] gritan al escándalo y levantan sus escudos y se ponen a la defensiva [acusandonos de cualquier cosa]. Todo se pasa como si los Europeos juzgaran a priori que las únicas problemáticas «occidentales» son pertinentes y que las otras son pura locura.
Uno de nuestros colaboradores intentó ubicar la raíz de la imputación según la cual el terremoto en Haití podría ser [de origen] artificial. Él se preocupó sobre todo por saber si esta información no era más que una simple intoxicación [desinformación] introducida por un tal David Booth (alias Sorcha Faal) y que se habría propagado en los círculos gubernamentales en el mundo. En definitiva, nosotros no sabemos con certitud quien es la fuente inicial [de esta información], pero si sabemos que este asunto y cuestión, se debate actualmente al más alto nivel en varios países de América Latina, de Europa Oriental y en Asia.
En tanto que responsable de publicación de la Red Voltaire, tomé la decisión de buscar y de publicar el cable informativo de la [televisión venezolana] VivéTV, que había sido publicado bajo la forma de un comunicado de prensa en el sitio internet del Ministerio de Información de Venezuela y de publicarla junto con el video documental [de la televisión rusa] Russia Today, precisando claramente: «Curiosamente, la televisión venezolana cita como fuentes de sus informaciones designando al ejército ruso, mientras que la televisión rusa cita sus fuentes designando al presidente Chávez.»
Si estas informaciones han sido retomadas con fidelidad por numerosos diarios, sobre todo en el Medio Oriente, en cambio, estas mismas informaciones han sido deformadas por la prensa atlantista [«Occidente»], apoyándose en el artículo de Sorcha Faal. Este personaje ha tomado algunas líneas [frases] del texto de VivéTV y las ha colocado entre comillas como si fuesen [frases] salidas de la boca del presidente Hugo Chávez. Lo que era una hipótesis de trabajo se transforma en una posición [afirmación] gubernamental. Algunos de estos diarios [atlantistas] han ido más lejos aún, inventando cualquier cosa y sacando fuera de contexto la manera como el presidente venezolano se había expresado, para concluir que el presidente y su auditorio están tocados de un delirio anti-norteamericano agudo, y que la Red Voltaire sufre de la misma patología.
No nos dejemos intimidar por esta manipulación e investiguemos esta hipótesis.
¿Qué sabemos nosotros del armamento sísmico hoy en día?
Durante la Segunda Guerra Mundial investigadores neo-zelandeses intentaron elaborar una máquina para provocar tsunamis [artificialmente] tsunamis que podrían ser utilizados contra el Japón. Los trabajos fueron dirigidos por el australiano Thomas Leech de la universidad de Auckland [en Nueva Zelandia], el proyecto llevaba el nombre código de «Projet Seal». Numerosas experiencias a pequeña escala fueron llevados a cabo entre 1944-1945 en Whangaparaoa. Estas experiencias fueron de un gran éxito.
Los Estados Unidos consideraban que este programa prometía mucho, tanto como el «proyecto Manhattan» de fabricación de una bomba atómica. En ese sentido nombraron al doctor Karl T. Compton para que haga la conexión entre las dos unidades de investigación. Compton era el presidente del MIT. Él ya había reclutado anteriormente a numerosos sabios y científicos en el esfuerzo de guerra emprendido y él era además uno de las ocho personas encargadas de aconsejar al presidente Truman [2] sobre la utilización de la bomba atómica. Él pensaba que esta [la bomba], podría dar la energía necesaria al equipo investigativo de Leech para provocar tsunamis más poderosos.
Los trabajos de Thomas Leech fueron continuados durante la Guerra Fría. En 1947, [el rey] George VI elevó el rango del sabio a la dignidad, nombrándolo Caballero del Imperio Británico para recompensarlo de haber elaborado una nueva arma. El «Proyecto Seal» continuaba siendo un secreto militar, lo que no se dijo en esa época fue que él [Thomas Leech] era recompensado por haber creado la bomba a tsunami.
Posteriormente, los servicios de EEUU se encargaron de hacer creer que estas investigaciones nunca existieron y que todo esto no era más que un señuelo para impresionar a los soviéticos. Sin embargo, la veracidad de los ensayos de Leech ha sido comprobada y establecida en 1999, cuando una parte de la documentación fue desclasificada por el ministerio de Nueva Zelandia de Relaciones Exteriores. Oficialmente los estudios han sido retomados hoy por la universidad de Waikato [3]
Se ignora si las investigaciones anglo-sajonas prosiguieron durante los años 60, pero se volvieron a ellas por las circunstancias, cuando se decidió de proceder al abandono de las pruebas nucleares en la atmósfera, en adelante, las pruebas nucleares serían submarinas.
Los Estados Unidos temían de provocar involuntariamente terremotos y tsunamis. Por tal razón ellos querían saber ahora como hacerlo voluntariamente.
Oficialmente, al final de la guerra de Vietnam, los Estados Unidos y la Unión Soviética renunciaron a las guerras que implicaban al Medio Ambiente o lo afectaban (terremotos, tsunamis, trastornos del equilibrio ecológico de una región, modificación de las condiciones atmosféricas -nubes, precipitaciones, ciclones y tornados-, modificaciones de las condiciones climáticas, de las corrientes oceánicas, del estado de la capa de ozono o de la ionósfera) firmando para ello la «Convención sobre la prohibición de utilizar técnicas para modificar el medio ambiente a fines militares u otros fines hóstiles» (1976).
Sin embargo, a partir de 1975, la URSS inició nuevas investigaciones de Magnetohidrodinámica (MHD). Se trataba de estudiar la corteza terrestre y de pronosticar los sismos. Los soviéticos estudiaron la posibilidad de provocar pequeños sismos para evitar uno grande. Estas investigaciones fueron rápidamente militarizadas. El resultado fue la construcción en el Pamir [4] de la máquina a [hacer] terremotos.
Cuando la Unión Soviética se derrumba y el sistema comunista se desmantela, los responsables de este programa deciden de pasar a los Estados Unidos por fines de lucro, pero como sus investigaciones no estaba concluidas ni acabadas, el Pentágono rehusó de pagar. En 1995, mientras que Rusia estaba gobernada por Boris Yelsin y el oligarca Viktor Chernomyrdin, la US Air Force recrutó a los investigadores rusos y su laboratorio en la ciudad de Nizhni Nóvgorod. Allí construyen una máquina mucho más poderosa, la Pamir 3, que fue probada con éxito. El Pentágono compró entonces a los hombres y el material y lo transporto a los Estados Unidos, en donde fueron integrados al programa HAARP.
La posibilidad de haber empleado la arma sísmica ha sido evocado en varias ocasiones en el transcurso de estos últimos años, sobre todo respecto a Argelia y Turquía. Sin embargo el caso más discutido es el terremoto de Sichuan (China) el 12 de mayo 2008 [poco antes que se inauguren los Juegos Olímpicos en este país]. Durante los 30 minutos que precedieron el terremoto, los habitantes de la región observaron inhabituales colores en el cielo. Si algunos ven en estos acontecimientos como «mensajes del cielo» retirando su confianza al Partido Comunista, otros los interpretan de manera más racional. La energía utilizada para provocar el terremoto habría provocado las perturbaciones en la ionósfera. En los meses que siguieron [a esta tragedia], el internet y los medios de comunicación chinos difundieron y discutieron esta hipótesis, hoy considerada como cierta por la opinión pública china.
Regreso a Haití
Nada se distingue de un terremoto provocado de un terremoto natural, sin embargo hay que precisar una cosa, solamente se sabe provocar terremotos superficiales, como aquel que ha ocurrido en Haití.
Lo que ha llamado mucho la atención y sembrado la duda ha sido la reacción de los Estados Unidos. Mientras que los medios informativos atlantistas se contentan de citar brevemente la polémica sobre la violación de la soberanía de Haití [por la invasión humanitaria de EEUU], los medios de información latinoaméricanos se preguntan e interrogan sobre la rapidez del despliegue de los soldados estadounidenses: desde el primer día, más de 10,000 marines y contratistas llegaron a Haití de inmediato. Esta hazaña logística se puede explicar simplemente de la siguiente manera: estos soldados ya estaban pre-posicionados en el marco de un entrenamiento militar. Bajo la autoridad del comandante segundo del SouthCom, el general P. K. Keen, estos soldados participaban [por casualidad y curiosamente] al simulacro de una operación humanitaria en Haití, después de un supuesto huracán. El comandante segundo Keen y su equipo habían llegado solamente algunos días antes. En el momento preciso del terremoto, estos se encontraban todos en el refugio [de protección] de la embajada de EEUU [en Puerto Príncipe ], embajada que ha sido construida según las normas antisísmicas, a la excepción de dos de sus soldados que se encontraban en el hotel Montana y que habrían sido heridos.
El general Keen ha dado numerosas entrevistas a la prensa estadounidense, la cual ha multiplicado los reportajes y emisiones al respecto de las operaciones de socorro y ayuda [en Haití]. Él ha frecuentemente recalcado su presencia en Puerto Príncipe durante el terremoto pero jamás el motivo de su presencia.
Entre los objetivos del ejercicio militar figuraba el test de un nuevo programa informático permitiendo de coordinar los esfuerzos humanitarios de las ONGs [Organizaciones No Gubernamentales] y de los ejércitos estadounidenses. Minutos después de la catástrofe, este computer software [programa informático] fue puesto en línea y 280 ONGs se inscribieron.
Es legítimo preguntarse si estas coincidencias son o no fruto del azar.
Thierry Meyssan
Tomado Red Voltaire
1 feb. 2010
Haití y el armamento sísmico de Estados Unidos
La polémica se ha desatado a consecuencia de la publicación en nuestro sitio de un artículo evocando la posibilidad de que el origen del terremoto en Haití haya sido engendrado artificialmente, pero antes de abordar el tema, necesitamos hacer algunas precisiones. Efectivamente, el armamento sísmico existe y los EEUU, entre otros países, lo posee. Sí, las fuerzas estadounidenses estaban listas y pre-posicionadas para desplegarse sobre la isla. Todo esto es insuficiente para sacar una conclusión, pero vale la pena de comenzar el debate y la reflexión.
«¿Han los Estados Unidos provocado el terremoto en Haití?», nuestro objetivo no era de difundir una interrogante que agita e inquieta a los medios militares y mediáticos en algunos países, pero que curiosamente es ignorado en muchos otros más por su gran prensa comercial [1]. Tomar una posición al respecto no es lo primordial. Simplemente, lo que queremos demostrar, siguiendo nuestro viejo y fiel método, -incluso si a veces es mal comprendido-, que consideramos que sólo se pueden comprender las relaciones internacionales estudiando aquello que piensan en sus cabezas los dirigentes del planeta.
El conformismo actual ha hecho posible hoy, que mientras se haga una cobertura mediática acerca de los debates [políticos] en curso en Washington, nadie se molesta de esto, pero cuando nosotros damos cobertura y difundimos los debates u otras informaciones [políticas] de los países no-alineados, asistimos a una especie de ajusticiamiento informativo en Europa [los grupos de poder] gritan al escándalo y levantan sus escudos y se ponen a la defensiva [acusandonos de cualquier cosa]. Todo se pasa como si los Europeos juzgaran a priori que las únicas problemáticas «occidentales» son pertinentes y que las otras son pura locura.
Uno de nuestros colaboradores intentó ubicar la raíz de la imputación según la cual el terremoto en Haití podría ser [de origen] artificial. Él se preocupó sobre todo por saber si esta información no era más que una simple intoxicación [desinformación] introducida por un tal David Booth (alias Sorcha Faal) y que se habría propagado en los círculos gubernamentales en el mundo. En definitiva, nosotros no sabemos con certitud quien es la fuente inicial [de esta información], pero si sabemos que este asunto y cuestión, se debate actualmente al más alto nivel en varios países de América Latina, de Europa Oriental y en Asia.
En tanto que responsable de publicación de la Red Voltaire, tomé la decisión de buscar y de publicar el cable informativo de la [televisión venezolana] VivéTV, que había sido publicado bajo la forma de un comunicado de prensa en el sitio internet del Ministerio de Información de Venezuela y de publicarla junto con el video documental [de la televisión rusa] Russia Today, precisando claramente: «Curiosamente, la televisión venezolana cita como fuentes de sus informaciones designando al ejército ruso, mientras que la televisión rusa cita sus fuentes designando al presidente Chávez.»
Si estas informaciones han sido retomadas con fidelidad por numerosos diarios, sobre todo en el Medio Oriente, en cambio, estas mismas informaciones han sido deformadas por la prensa atlantista [«Occidente»], apoyándose en el artículo de Sorcha Faal. Este personaje ha tomado algunas líneas [frases] del texto de VivéTV y las ha colocado entre comillas como si fuesen [frases] salidas de la boca del presidente Hugo Chávez. Lo que era una hipótesis de trabajo se transforma en una posición [afirmación] gubernamental. Algunos de estos diarios [atlantistas] han ido más lejos aún, inventando cualquier cosa y sacando fuera de contexto la manera como el presidente venezolano se había expresado, para concluir que el presidente y su auditorio están tocados de un delirio anti-norteamericano agudo, y que la Red Voltaire sufre de la misma patología.
No nos dejemos intimidar por esta manipulación e investiguemos esta hipótesis.
¿Qué sabemos nosotros del armamento sísmico hoy en día?
Durante la Segunda Guerra Mundial investigadores neo-zelandeses intentaron elaborar una máquina para provocar tsunamis [artificialmente] tsunamis que podrían ser utilizados contra el Japón. Los trabajos fueron dirigidos por el australiano Thomas Leech de la universidad de Auckland [en Nueva Zelandia], el proyecto llevaba el nombre código de «Projet Seal». Numerosas experiencias a pequeña escala fueron llevados a cabo entre 1944-1945 en Whangaparaoa. Estas experiencias fueron de un gran éxito.
Los Estados Unidos consideraban que este programa prometía mucho, tanto como el «proyecto Manhattan» de fabricación de una bomba atómica. En ese sentido nombraron al doctor Karl T. Compton para que haga la conexión entre las dos unidades de investigación. Compton era el presidente del MIT. Él ya había reclutado anteriormente a numerosos sabios y científicos en el esfuerzo de guerra emprendido y él era además uno de las ocho personas encargadas de aconsejar al presidente Truman [2] sobre la utilización de la bomba atómica. Él pensaba que esta [la bomba], podría dar la energía necesaria al equipo investigativo de Leech para provocar tsunamis más poderosos.
Los trabajos de Thomas Leech fueron continuados durante la Guerra Fría. En 1947, [el rey] George VI elevó el rango del sabio a la dignidad, nombrándolo Caballero del Imperio Británico para recompensarlo de haber elaborado una nueva arma. El «Proyecto Seal» continuaba siendo un secreto militar, lo que no se dijo en esa época fue que él [Thomas Leech] era recompensado por haber creado la bomba a tsunami.
Posteriormente, los servicios de EEUU se encargaron de hacer creer que estas investigaciones nunca existieron y que todo esto no era más que un señuelo para impresionar a los soviéticos. Sin embargo, la veracidad de los ensayos de Leech ha sido comprobada y establecida en 1999, cuando una parte de la documentación fue desclasificada por el ministerio de Nueva Zelandia de Relaciones Exteriores. Oficialmente los estudios han sido retomados hoy por la universidad de Waikato [3]
Se ignora si las investigaciones anglo-sajonas prosiguieron durante los años 60, pero se volvieron a ellas por las circunstancias, cuando se decidió de proceder al abandono de las pruebas nucleares en la atmósfera, en adelante, las pruebas nucleares serían submarinas.
Los Estados Unidos temían de provocar involuntariamente terremotos y tsunamis. Por tal razón ellos querían saber ahora como hacerlo voluntariamente.
Oficialmente, al final de la guerra de Vietnam, los Estados Unidos y la Unión Soviética renunciaron a las guerras que implicaban al Medio Ambiente o lo afectaban (terremotos, tsunamis, trastornos del equilibrio ecológico de una región, modificación de las condiciones atmosféricas -nubes, precipitaciones, ciclones y tornados-, modificaciones de las condiciones climáticas, de las corrientes oceánicas, del estado de la capa de ozono o de la ionósfera) firmando para ello la «Convención sobre la prohibición de utilizar técnicas para modificar el medio ambiente a fines militares u otros fines hóstiles» (1976).
Sin embargo, a partir de 1975, la URSS inició nuevas investigaciones de Magnetohidrodinámica (MHD). Se trataba de estudiar la corteza terrestre y de pronosticar los sismos. Los soviéticos estudiaron la posibilidad de provocar pequeños sismos para evitar uno grande. Estas investigaciones fueron rápidamente militarizadas. El resultado fue la construcción en el Pamir [4] de la máquina a [hacer] terremotos.
Cuando la Unión Soviética se derrumba y el sistema comunista se desmantela, los responsables de este programa deciden de pasar a los Estados Unidos por fines de lucro, pero como sus investigaciones no estaba concluidas ni acabadas, el Pentágono rehusó de pagar. En 1995, mientras que Rusia estaba gobernada por Boris Yelsin y el oligarca Viktor Chernomyrdin, la US Air Force recrutó a los investigadores rusos y su laboratorio en la ciudad de Nizhni Nóvgorod. Allí construyen una máquina mucho más poderosa, la Pamir 3, que fue probada con éxito. El Pentágono compró entonces a los hombres y el material y lo transporto a los Estados Unidos, en donde fueron integrados al programa HAARP.
La posibilidad de haber empleado la arma sísmica ha sido evocado en varias ocasiones en el transcurso de estos últimos años, sobre todo respecto a Argelia y Turquía. Sin embargo el caso más discutido es el terremoto de Sichuan (China) el 12 de mayo 2008 [poco antes que se inauguren los Juegos Olímpicos en este país]. Durante los 30 minutos que precedieron el terremoto, los habitantes de la región observaron inhabituales colores en el cielo. Si algunos ven en estos acontecimientos como «mensajes del cielo» retirando su confianza al Partido Comunista, otros los interpretan de manera más racional. La energía utilizada para provocar el terremoto habría provocado las perturbaciones en la ionósfera. En los meses que siguieron [a esta tragedia], el internet y los medios de comunicación chinos difundieron y discutieron esta hipótesis, hoy considerada como cierta por la opinión pública china.
Regreso a Haití
Nada se distingue de un terremoto provocado de un terremoto natural, sin embargo hay que precisar una cosa, solamente se sabe provocar terremotos superficiales, como aquel que ha ocurrido en Haití.
Lo que ha llamado mucho la atención y sembrado la duda ha sido la reacción de los Estados Unidos. Mientras que los medios informativos atlantistas se contentan de citar brevemente la polémica sobre la violación de la soberanía de Haití [por la invasión humanitaria de EEUU], los medios de información latinoaméricanos se preguntan e interrogan sobre la rapidez del despliegue de los soldados estadounidenses: desde el primer día, más de 10,000 marines y contratistas llegaron a Haití de inmediato. Esta hazaña logística se puede explicar simplemente de la siguiente manera: estos soldados ya estaban pre-posicionados en el marco de un entrenamiento militar. Bajo la autoridad del comandante segundo del SouthCom, el general P. K. Keen, estos soldados participaban [por casualidad y curiosamente] al simulacro de una operación humanitaria en Haití, después de un supuesto huracán. El comandante segundo Keen y su equipo habían llegado solamente algunos días antes. En el momento preciso del terremoto, estos se encontraban todos en el refugio [de protección] de la embajada de EEUU [en Puerto Príncipe ], embajada que ha sido construida según las normas antisísmicas, a la excepción de dos de sus soldados que se encontraban en el hotel Montana y que habrían sido heridos.
El general Keen ha dado numerosas entrevistas a la prensa estadounidense, la cual ha multiplicado los reportajes y emisiones al respecto de las operaciones de socorro y ayuda [en Haití]. Él ha frecuentemente recalcado su presencia en Puerto Príncipe durante el terremoto pero jamás el motivo de su presencia.
Entre los objetivos del ejercicio militar figuraba el test de un nuevo programa informático permitiendo de coordinar los esfuerzos humanitarios de las ONGs [Organizaciones No Gubernamentales] y de los ejércitos estadounidenses. Minutos después de la catástrofe, este computer software [programa informático] fue puesto en línea y 280 ONGs se inscribieron.
Es legítimo preguntarse si estas coincidencias son o no fruto del azar.
Thierry Meyssan
Tomado Red Voltaire
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EE.UU. : Las verdaderas cifras del estado de la Unión
Un niño de cada dos comerá gracias a los bonos de alimentos
En 2008, 49 millones de norteamericanos vivían en “la inseguridad alimentaria”, una subida de 13 millones en relación a 2007. Cerca de 17 millones de niños viven en hogares donde pueden faltar alimentos. El 49,2% de los niños comen al menos una vez en el curso de su infancia gracias a los bonos de alimentos.
46 millones sin Seguridad Social
Esta cifra se eleva incluso a 75 millones si se le añade la de aquellos cuyo seguro tiene coberturas tan mínimas que están considerados como muy mal asegurados, y no pueden tratarse sanitariamente, de forma regular y en buenas condiciones.
14,3 millones de parados
En enero de 2010, el número de trabajadores activos norteamericanos que perciben un subsidio de paro ha alcanzado los 4,78 millones. En diciembre de 2009, el 10% de la población activa o sea 14,3 millones de trabajadores estaban en paro, frente al 5% de diciembre de 2007, fecha en la que la crisis salió a la luz.
Muy pronto más de 3 millones de desahucios
2,8 millones de embargos inmobiliarios han sido contabilizados en 2009. Se esperan más de 3 millones en 2010. De media, una vivienda de cada 45 ha sido objeto de un proceso de embargo, incluso una de cada 10 en Nevada. Desde 2007, el número de embargos ha aumentado un 120%.
Foto L´Humanité
Tomado de L´Humanité
Traducción J.A. Pina
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20 dic. 2009
El tuerto es rey
Los estadounidenses estiman que su país está jugando un papel menos importante que antes en el planeta: tal es el resultado de una encuesta que el Pew Research Center for the People & the Press de Nueva York llevó a cabo en noviembre y dio a conocer este mes, titulada “El lugar que ocupa EE.UU. en el mundo” (//people-press.org/re port/569). El 45 por ciento de los interrogados que hace una década pensaba que ese lugar era el más importante se redujo al 25 por ciento y los que creían lo contrario pasaron del 28 al 41 por ciento.
Hay más: el 49 por ciento –“la proporción más elevada en casi medio siglo de encuestas”– opina hoy que “EE.UU. debería ocuparse de sus propios asuntos en el plano internacional y dejar que los demás países se ocupen de los suyos del mejor modo que puedan”. Y luego: un aplastante 78 por ciento de los 2000 estadounidenses encuestados coincidió en que EE.UU. debería “concentrarse más en nuestros propios problemas nacionales y construir nuestra fuerza y prosperidad en casa”, contra el 14 por ciento que se inclinó por la propuesta de que “EE.UU. debe pensar en términos internacionales”. Cualquier relación con las guerras de Irak y Afganistán, más otras que asoman, no es producto de la casualidad.
Otra sorpresa: el 44 por ciento entiende que China goza de la economía más potente del mundo, contra el 30 en el 2008, y un 41 por ciento considera que EE.UU. ha pasado a un segundo plano en la materia, contra el 27 el año pasado. Pero lo más saliente de la investigación del Pew es que llevó una encuesta paralela con las mismas preguntas entre 642 miembros del Council of Foreign Relations (CFR) de Washington, un think-tank o más bien un braintrust que financian 200 multinacionales, agrupa a 4200 ex funcionarios de alto nivel y otras personalidades políticas, edita la prestigiosa revista Foreign Affairs (125.000 ejemplares) y baja línea sobre la política exterior de EE.UU. El CFR no es un vocero del establishment, es el establishment.
Las dos indagaciones revelan que entre el ciudadano estadounidense corriente y los elitistas del CFR hay brechas notorias en casi todas las cuestiones importantes, por ejemplo, el incremento de tropas en Afganistán decidido por Obama: el 50 por ciento de los últimos lo apoya, contra apenas un 32 por ciento de los primeros. Un 40 por ciento de los ciudadanos se pronuncia por la disminución de los efectivos que combaten en Afganistán, contra el 24 de los interrogados del CFR. A la pregunta de si EE.UU. debe desempeñar un papel mundial “más agresivo”, sólo el 19 por ciento de los primeros responde por la afirmativa, acompañados por el 62 por ciento de los últimos. No es difícil entrever el pensamiento del CFR.
Un caso interesante es cómo los unos y los otros perciben a Israel y su conflicto con los palestinos. El 51 por ciento del público general se pronuncia en favor de Israel, postura con la que sólo coincide el 26 de los sondeados del CFR. El 30 por ciento del primero juzga que la Casa Blanca apoya demasiado a Israel, coincidiendo con el 67 de los últimos que, además, evalúan que el Estado sionista no es prioritario para Washington. En la lista de países que serán en el futuro “los aliados y socios más importantes de EE.UU.” sólo el 4 por ciento de los interrogados del CFR incluyó a Israel, muy lejos de China (58 por ciento), la India (55), Brasil (37), la Unión Europea (19), Rusia (17), Japón (16), el Reino Unido, Canadá, Indonesia Australia y otros. Cuando se preguntó a los de la elite cuáles serán los menos importantes, clasificaron a Israel en el puesto 23 detrás de Canadá, entre otros, y de Turquía, Egipto y Arabia Saudita en la región del Medio Oriente.
Se desprende de estos datos que la opinión pública se atiene a la información de los grandes medios, muy aplaudidores de las políticas de Tel Aviv gracias a la excelente labor del activo lobby estadounidense pro–israelí. No se trata, desde luego, solamente del trabajo del Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (Aipac, por sus siglas en inglés).
Una investigación de The New York Times reveló que, detrás de los “analistas militares” que aparecen en distintos canales de televisión y estaciones de radio para convencer a la audiencia de la necesidad y la eficacia de la política bélica de la Casa Blanca, se encuentra un aparato del Pentágono creado por W. Bush en el 2005 que sigue en acción (www.nytimes.com, 20-4-08). “La mayoría de estos analistas tiene vínculos con contratistas inmersos en las políticas de guerra y se les pide que las avalen en el aire.” Mandos militares y funcionarios de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Departamento de Justicia los preparan en reuniones ad hoc. Lógico: la Historia enseña que los caballos de Troya deben estar bien hechos.
Juan Gelman
Tomado de Página 12
19 dic. 2009
No hay que perder esta batalla
Caricatura Martirena
Cuando estoy escribiendo estas líneas ya está en su sesión final la reunión mundial en Dinamarca sobre el cuidado del medio ambiente. Como casi siempre ha ocurrido en la historia del ser humano, durante la discusión privaron los intereses comerciales y de dominación sobre aquellos análisis sobre la vida que deberían resultar positivos para toda la humanidad. Hasta la policía danesa demostró no ser muy diferente de otras cuando comenzó a dar palos a diestra y siniestra ante la valiente reacción juvenil contra los dinosaurios repesentantes de los pueblos. (“Esto parece la Argentina”, me musitó un amigo ante la pantalla televisiva que daba escenas de la represión en las calles de Copenhague.) El diario alemán Frankfurter Rundschau tituló el día de la represión danesa llamando el congreso “La reunión cumbre de la rabia”. En Copenhague quedó al desnudo el sistema que domina al mundo: un desatado capitalismo que convive con guerras continuadas y con las diferencias sociales que cada vez más dejan al descubierto las injusticias en los países líderes del liberalismo económico o en aquellos que lo disimulan con el curioso e hipócrita sistema de la “economía social de mercado”. Así como en economía se prioriza al individuo en vez de la sociedad, de la misma manera se otorga fundamental importancia al interés económico y político de los países dominantes. Claro, la primera perjudicada es la paz y, al mismo tiempo, la naturaleza. Dos conceptos que el sistema capitalista ha ignorado desde sus comienzos.
Y el sistema triunfante hasta ahora nos muestra sus verdades. Se notó en el debate de Copenhague. Los países industriales dominantes explotan y deterioran la naturaleza de tal manera que hasta ellos mismos se dieron cuenta y convocaron esta reunión que debería ser fundamental y no para ganar tiempo y calmar los ánimos. Sin embargo, éstos se enardecieron en lo que atañe a los representantes del Tercer Mundo. De ahí la protesta en las calles. Fue cuando la señora Merkel, jefa del gobierno alemán, trató de mediar entre Estados Unidos y China y habló de la importancia de lograr en este congreso un plan verdadero de defensa de la ecología. Pero fueron palabras, nada más que palabras, porque el mismo día en Alemania se publicaba el nuevo presupuesto para el 2010 y las cifras hacen sonreír con sorna o llorar de pura desesperación. Veámoslas. Para gastos militares: 31 mil millones de euros; para defensa ecológica, apenas mil millones. Es decir, 30 veces más en gastos militares que en apoyo al cuidado de la naturaleza. Está todo dicho. Además las cifras para Educación son de 10,91 mil millones, tres veces menos que para gastos militares.
Un pesimista diría, muy deprimido: el mundo está perdido. Por eso la alegría de ver las calles de Copenhague repletas de juventud reclamando. Primero por el cuidado de la naturaleza, después contra el lujo destructivo de los que detentan el verdadero poder en el mundo.
Nos pareció muy bien la convocatoria mundial en defensa de la naturaleza. Pero, además, debería convocarse a otro congreso mundial ya mismo para terminar con el hambre de los seres humanos en nuestro injusto planeta. Las cifras de Naciones Unidas lo dicen todo: hay mil millones de seres humanos, repito, ahora en mayúscula, MIL MILLONES DE SERES HUMANOS EN EL MUNDO QUE PADECEN HAMBRE. Y el sistema lo permite. Y hay políticos que piensan todavía que la culpa de todo la tienen los adolescentes que usan aritos o el pelo largo o que escuchan rock. Es hasta escalofriante escuchar eso. Pero sigamos con cifras, esta vez del país capitalista mejor organizado de todos, Alemania. Se pudo ver por televisión, hace tres días, un informe sobre la gente sin trabajo en este país. Sí, cobran el seguro de desocupación, que es una cifra mínima. Claro, algún latinoamericano dirá: sí, pero viven bajo techo, nuestros pobres viven en las villas miseria. Pero ese razonamiento no ayuda al consuelo o a la explicación, más comparando lo que reciben los sin trabajo por el seguro de desocupación con lo que perciben los ejecutivos de grandes empresas. Y para ser una verdadera democracia la sociedad tiene que obligarse a la expresión “trabajo para todos”. Y terminar con el despido de personas de más de 55 años sin asegurarle otro trabajo. En Alemania la cantidad de desocupados oscila en los cuatro millones. Y se llama a sí mismo “un Estado social”. Cuando las estadísticas muestran que un cuarto de la sociedad posee un 50 por ciento del total de la fortuna alemana. Eso se llama desigualdad. En una verdadera democracia cada ciudadano debería ganar lo que necesita para su familia y para él.
Los números en los Estados Unidos son más graves y denuncian de por sí lo injusto del sistema.
Otra pregunta fundamental para una democracia: ¿por qué no se hace un congreso mundial acerca del problema de la desocupación? ¡Los trabajos que podrían hacerse para la salud pública, para la educación, para el conocimiento entre los pueblos, con planes internacionales para dar tareas y salario a las masas desamparadas! En vez de armas y guerras, planes de trabajo por encima de las fronteras. En vez de la guerra y la muerte, la verdadera paz, que significa vida.
No, no es un sueño o un disparate. ¿Quién hubiera dicho hace diez años que se iba a realizar un congreso por el respeto al equilibrio ecológico? Nadie, porque la filosofía principal era exportar más, vender más, conquistar mercados, la llamada verdadera forma de mantener el poder sobre el mundo.
Está justamente terminando ese primer congreso mundial de representantes de los Estados del mundo cuando escribo esto y los diarios de esta semana traen otra noticia que nos habla de las estrategias que tiene el poder económico actual. Y que nos tiene que poner en alerta acerca de las economías de nuestros países del Tercer Mundo. Desde 1999 han sido suprimidos en Alemania 1.400.000 empleos de horario completo. Desde el 2007, 1.800.000 alemanes más necesitan trabajar en dos empleos para mantener su nivel de vida. Todos los meses aumentan el número de los llamados “minijobs”, “miniempleos”, que han crecido en los últimos seis años en un 29 por ciento a un total actual de 7.000.000. Estrategias y tácticas del “sistema social de mercado”. El capitalismo disimulado, el poder del dinero, la norma no escrita de, en lo posible, ganar más, lo que significa más ganancias para las empresas.
El discurso de Obama en Copenhague puede ser interpretado de dos maneras: o va a cumplir con lo prometido o son palabras que prometen todo para no cambiar nada o muy poco.
Aquí en Alemania se ha difundido un trabajo del economista Schularik y del historiador Ferguson de que hay un acuerdo entre Estados Unidos y China de presentar tales criterios diferentes en la discusión sobre la defensa de la ecología para que el plan quede sólo como eso, un esbozo. Los dos estudiosos del tema llaman a ese pacto no escrito entre China y Estados Unidos como “Chimérica”, y señalan que actualmente esas dos potencias están realizando juntas grandes negocios empleando justamente petróleo, gas y carbón, y que por el momento no les conviene ninguna medida contra el empleo de esas energías. Y agregan: “No es que Estados Unidos esté contra China y viceversa, sino que Chimérica está contra todo el mundo”.
Veremos, lo principal es que los pueblos han empezado a discutir este tema fundamental para el futuro de la humanidad. El tema ya está instalado. Los pueblos salen a la calle pese a las represiones típicas del sistema. Los órganos de difusión, los docentes, los políticos que acompañan al pueblo deben tomar el tema como algo fundamental para la vida de todos. Y no olvidarse del hambre de los niños y del derecho a trabajar de los desocupados.
Osvaldo Bayer
Tomado de Página 12
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Copenhague
15 dic. 2009
El informe Anti-Imperio
Caricatura Juan Kalvellido
EEUU: vota primero, pregunta después
El artículo que presentamos a continuación fue escrito por un investigador independiente norteamericano hace exactamente un año, es decir apenas Barack Obama había ganado las elecciones presidenciales en los EEUU en noviembre 2008. Pensamos oportuno publicar este antiguo artículo para demostrar simplemente que estudiando y analizando la configuración del poder estadounidense, de las alianzas y consejeros que entornan y sirven al nuevo presidente Obama, podemos demostrar que todo esto ayuda a comprender y descifrar cuáles son sus finalidades. No se trata de un cambio sino de una continuidad de la política imperial.
Bueno, dejemos de lado lo obvio. Fue histórico. Me atoré varias veces, me salieron las lágrimas, a pesar de que no voté por él. Voté por Ralph Nader, por cuarta vez consecutiva [el autor hace referencia al día en que Barack Obama ganó la presidencia en los EEUU como primer mandatario negro de este país, como lo hemos señalado anteriormente, este artículo fue escrito y publicado hace un año].
Durante los últimos ocho años, al escuchar a diario programas de noticias en la radio, siempre me aseguré de quedarme a un par de metros de la radio para poder cambiar rápidamente la emisora cuando comenzaba a hablar ese tipo descabellado o uno de sus discípulos.
No soy masoquista, aguanto mal a los estúpidos, y me aburro rápidamente. Siento decirlo, ya apago a veces la radio cuando comienza a hablar Obama. No dice nada, o no lo suficiente, o no suficientemente a menudo. Perogrulladas, clichés, promesas sin sustancia, “esperanza y cambio”, casi todo sin suficiente sustancia, “cambio y esperanza,” sin nada específico, destinadas a no ofender.
¿Cuáles son exactamente los principios del individuo? Nunca cuestiona las premisas del imperio. Nunca cuestiona las premisas de la “Guerra contra el Terror.” Estoy contento de que haya ganado por sólo dos motivos: John McCain y Sarah Palin, y resiento profundamente que el sistema estadounidense me obligue a extraer una gota de placer de algo tan alejado de mis ideales. Los votos de Obama vinieron por lo menos tanto de gente desesperada por conseguir alivio de la sofocación neoconservadora como de gente que genuinamente creía en él.
Es una forma de extorsión – Vota por Obama o te quedarás con más de lo mismo. No te ofrecen otra alternativa.
¿Hay algún motivo para estar feliz porque el inaguantablemente religioso George W. pasará pronto a ser historia? “Creo que Cristo murió por mis pecados y que él me redime. Es una fuente diaria de fuerza y apoyo.” Lo dijo alguien llamado Barack Obama. [1] EE.UU. produce fanáticos religiosos como los japoneses producen coches. Oremos para que eso se acabe.
Como mencioné antes, si eres uno de los que quisieran creer que Obama tuvo que presentar puntos de vista de política exterior de centroderecha para ser elegido, pero que una vez que esté en la Casa Blanca podremos olvidar que nos engañó una y otra vez y que emergerá como un verdadero hombre progresista de paz y derecho internacional y derechos humanos – recuerda que como candidato al Senado de EE.UU. en 2004 amenazó con ataques de misiles contra Irán [2], y que ganar la elección no lo llevó a ponerse de acuerdo con su pacifista interior. Desde entonces ha estado amenazando a Irán.
El mundo está en un estado terrible. No pienso que tenga que entrar en detalles al respecto. Qué bonito, qué maravillosamente bonito sería tener un presidente estadounidense imbuido de valores progresistas y coraje político. Imaginad lo que se podría hacer. Como ser una salida rápida y total de Iraq. Podéis imaginar el cuadro igual que yo. Con su popularidad, Obama podría hacer casi cualquier cosa, pero probablemente seguirá yendo a lo seguro. O lo que podría ser más preciso, seguirá siendo lo que es; que, al parecer, es un centrista comprometido. No está realmente contra la guerra. No como tú y yo.
Durante los primeros cuatro años de Obama en la Casa Blanca, EE.UU. no se irá de Iraq. Dudo que permita una retirada completa, incluso en un segundo período. ¿Ha calificado inequívocamente la guerra de ilegal e inmoral? ¿Un crimen contra la humanidad? ¿Por qué está tan cerca de Colin Powell? ¿No conoce el papel indigno de Powell en la guerra? ¿Y mantener al Secretario de Defensa de George W. Bush, Robert Gates, un hombre contra quien no sería difícil presentar acusaciones de crímenes de guerra? ¿Encontrará también un sitio para Rumsfeld?
¿Y la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, partidaria de la guerra, para que dirija el departamento de Seguridad Interior? ¿Y el general James Jones, ex comandante de la OTAN (sic), que quiere “vencer” en Iraq y Afganistán, y que apoyó a John McCain, como Consejero Nacional de Seguridad? Jones está en el Consejo de Directores de Boeing Corporation y de Chevron Oil. ¿De qué rincón oscuro del alma de Obama proviene todo esto?
Tampoco está realmente contra la tortura. No como tú y yo. Nadie será castigado por utilizar u ordenar la tortura. Nadie será recusado por la tortura. Michael Ratner, presidente del Centro por Derechos Constitucionales, dice que procesar a funcionarios de Bush es necesario para establecer una política futura contra la tortura. “La única manera de impedir que esto vuelva a suceder es asegurarse de que los que fueron responsables por el programa de tortura paguen el precio debido. No veo cómo podemos recuperar nuestra estatura moral si permitimos que los que estuvieron íntimamente involucrados en los programas de tortura simplemente bajen de la escena y vivan sin ser responsabilizados.” [3]
Como presidente, Obama no puede permanecer en silencio y no hacer nada; de otra manera heredará los crímenes de guerra de Bush y Cheney y se convertirá él mismo en criminal de guerra.
El cierre del infierno de Guantánamo no significa nada si los prisioneros son simplemente transferidos a otras mazmorras de tortura. Si Obama se opone verdaderamente a la tortura, ¿por qué no declara que después de cerrar Guantánamo los reclusos serán juzgados por tribunales civiles en EE.UU. o enviados a países donde evidentemente no enfrenten el riesgo de ser torturados?
Y afirma simplemente que su gobierno acatará fielmente la Convención contra la tortura y otro tratamiento cruel, inhumano o degradante de 1984, de la cual EE.UU. es signatario, y que declara: “El término ‘tortura’ significa todo acto mediante el cual se inflige intencionalmente dolor severo o sufrimiento, físico o mental, a una persona con propósitos como obtener información o una confesión… infligido por o por instigación de, o con el consentimiento o aquiescencia de un responsable público o cualquier otra persona que actúe en una capacidad oficial.”
La convención afirma que: “Ninguna circunstancia excepcional, en absoluto, sea un estado de guerra o una amenaza de guerra, estabilidad política interior o cualquier otra emergencia pública, podrá ser invocada como justificación de la tortura.”
Pero, en su lugar, Obama ha nombrado al ex funcionario de la CIA, John O. Brennan, como asesor en asuntos de inteligencia y co-jefe de su equipo de inteligencia de transición. Brennan también ha calificado las “entregas extraordinarias” – el programa de secuestros y torturas realizado bajo los gobiernos de Clinton y Bush – de “instrumento vital,” y elogiado las técnicas de interrogatorio de la CIA porque suministran inteligencia “que salva vidas”. [4]
Obama podría ser una desilusión tan grande como Nelson Mandela, quien hizo tristemente poco por mejorar la suerte de las masas de Sudáfrica, mientras entregaba el país a las fuerzas internacionales de la globalización. Hago esta comparación no porque los dos hombres sean negros, sino porque ambos produjeron tan inmensas expectativas en sus países y en todo el mundo.
Mandela fue liberado de la prisión porque los dirigentes del Apartheid supusieron que llegaría a ser presidente y apaciguaría a la inquieta población negra mientras gobernaba como un centrista no-radical, de libre mercado, sin amenazas indebidas para el privilegio blanco. Es tal vez significativo que en su autobiografía renuncie a culpar a la CIA por su captura en 1962, a pesar de que la evidencia que lo demuestra es convincente. [5]
Parece que Barack Obama causó una impresión semejante a la elite del poder estadounidense que lo analizó en numerosas reuniones de recaudación de fondos y otras y allanó el camino para su ascenso tan improbable de oscuro senador estatal a la presidencia en cuatro años. El apoyo financiero del mundo corporativo para vender la “Marca Obama” fue extraordinario.
Otra comparación podría ser con Tony Blair. Los conservadores jamás podrían haber introducidos tasas universitarias o guerras brutales interminables, pero el Nuevo Laborismo lo hizo. A los republicanos les hubiera sido difícil volver a introducir el servicio militar obligatorio, pero puedo imaginar a Obama restableciéndolo, acompañado por un eslogan adecuado, alguna variación de “¡Sí, podemos!”
Espero que me equivoque, sobre su pasado y sobre cómo gobernará como presidente. Espero que esté muy equivocado.
Mucha gente llama a los progresistas a presionar intensamente al gobierno de Obama, a ejercer presión para sacar a la luz el “buen Obama”, obligarlo a comprometerse, responsabilizarlo. Las atrevidas reformas del Nuevo Trato de Roosevelt fueron incitadas por huelgas generalizadas y otras acciones militantes poco después del fin de la luna de miel. Por el momento, no se me ocurre nada mejor. Dios nos ayude.
El futuro como solíamos conocerlo ha dejado de existir. Y otros pensamientos joviales.
El horror terrorista en Bombay
La lectura de los informes sobre el horror terrorista en Bombay me dejó tan pesimista como un dinosaurio imaginando el futuro de sus nietos. ¿Cómo pudieron hacer eso?... destruir todas esas vidas, gente que ni siquiera conocían, gente que lo pasaban bien de vacaciones… ¿cuál puede haber sido su motivación? Bueno, en cierto modo conocían a algunas de sus víctimas; sabían que eran indios, o estadounidenses, o británicos, o sionistas, o algún otro tipo de infiel; así que no fue completamente irreflexivo, no totalmente al azar.
¿Ayuda a comprender? ¿Puede alivianar el dolor por las penas del mundo? Incluso puedes utilizarlo. La próxima vez que encuentres a un defensor de la política exterior estadounidense, alguien que insista en que algo como Bombay justifica los ataques retóricos y militares contra el Islam, puedes señalar que EE.UU. hace regularmente lo mismo.
Durante siete años en Afganistán, casi seis en Iraq, para mencionar sólo los dos ejemplos más obvios… rompen puertas y ametrallan a extraños, infieles, traumatizan a niños de por vida, disparan misiles a casas ocupadas, hacen estallar bombas por doquier, se detienen para torturar… lanzan cada unos pocos días bombas en Pakistán o Afganistán, y todavía Iraq, afirmando que han matado a miembros de al-Qaeda, tan malos como los sionistas, bombardean fiestas de matrimonio, una después de la otra, hermanos o sus sobrinos o sus amigos, sobre todo mujeres y niños muertos; los militares de EE.UU. pagan a gente para que les digan dónde va a estar tal o cual mal sujeto número uno; y los militares de EE.UU. creen lo que les cuentan, así que ¡Ahí van las bombas!...
¿Te deprime tanto eso como Bombay? A veces prefieren bombardear Siria, o matar gente en Irán o Somalia, todos sujetos malos… “Tropas de EE.UU. transportadas por helicóptero han realizado una incursión dentro de Siria a lo largo de la frontera iraquí, matando a ocho personas incluyendo a una mujer, dicen las autoridades sirias,” informa la BBC. [6]… “Los militares de EE.UU. han utilizado desde 2004, una amplia, secreta, autoridad para realizar cerca de una docena de ataques no revelados anteriormente contra al-Qaeda y otros militantes en Siria, Pakistán y otros sitios, según altos responsables estadounidenses…
La orden secreta dio a los militares nueva autoridad para atacar la red terrorista de al-Qaeda en cualquier sitio del mundo, y un mandato más global para realizar operaciones en países que no están en guerra con EE.UU.,” nos dice el New York Times. [7] Así que todo es lindo y legal, no es un ataque contra la civilización por un puñado de enfermos mentales escapados. Tal vez los terroristas de Bombay también tengan un pedazo de papel, de alguna autoridad, que diga que está bien lo que hicieron… Ya me siento mejor.
La mitología de la guerra contra el terrorismo
El 8 de noviembre, tres hombres fueron ejecutados por el gobierno de Indonesia por ataques terroristas contra dos clubes nocturnos en Bali en 2002 que costaron la vida a 202 personas, más de la mitad de ellas eran australianos, británicos y estadounidenses. Associated Press informó que “los tres hombres nunca expresaron remordimiento, y dijeron que los atentados suicidas debían castigar a EE.UU. y a sus aliados occidentales por supuestas atrocidades en Afganistán y otros sitios.” [8]
Durante la reciente campaña electoral en EE.UU., John McCain y sus seguidores repitieron un sentimiento que se ha convertido en un lugar común – que la Guerra contra el Terrorismo ha sido un éxito porque no ha habido un ataque terrorista contra EE.UU. desde el 11 de septiembre de 2001; como si el que terroristas maten a estadounidenses fuera aceptable si es hecho en el extranjero.
Desde el primer ataque estadounidense contra Afganistán en octubre de 2001, ha habido literalmente montones de ataques terroristas contra instituciones estadounidenses en Oriente Próximo, el sur de Asia y el Pacífico, más de una docena sólo en Pakistán: militares, civiles, cristianos, y otros objetivos asociados con EE.UU. El año después de los atentados de Bali ocurrió el gran atentado contra al Hotel Marriott en Jakarta, Indonesia, sede de recepciones diplomáticas y celebraciones del 4 de julio realizadas por la embajada estadounidense.
El Hotel Marriott en Pakistán fue escena de un gran atentado terrorista hace sólo dos meses. Todos estos ataques han sido adicionales a los miles en Iraq y Afganistán contra la ocupación de EE.UU., que Washington identifica oficialmente como parte integral de la Guerra contra el Terrorismo. Sin embargo, los amantes estadounidenses de la fuerza militar insisten en que la Guerra contra el Terrorismo, ha mantenido seguro a EE.UU.
Incluso es cuestionable la afirmación de que la Guerra contra el Terrorismo haya mantenido seguros a los estadounidenses en su país. No hubo ataques terroristas en EE.UU. durante los 6 años y medio antes del de septiembre de 2001; tampoco desde el atentado de abril de 1995 contra el edificio federal en Oklahoma City. Por lo tanto parecería ser que la ausencia de ataques terroristas en EE.UU. es la norma.
E incluso un mito más insidioso de la Guerra contra el Terrorismo, ha sido la noción de que actos terroristas contra EE.UU., pueden ser explicados, en gran parte, si no enteramente, por un odio irracional o envidia de los valores sociales, económicos o religiosos de EE.UU., y no por lo que este país hace al mundo; es decir: la política exterior de EE.UU. Muchos estadounidenses son bastante recalcitrantes a abandonar esa idea.
Sin ella, se derrumba todo el paradigma - de que somos buenos muchachos inocentes y que son ellos los hijueputas locos, fanáticos, sedientes de sangre con los que no se puede hablar sino sólo bombardearlos, torturarlos y matarlos. Declaraciones como la mencionada de los atacantes de Bali, culpando las políticas de EE.UU. por sus acciones, son numerosas y provienen rutinariamente de Osama bin Laden y de sus seguidores. [9]
El terrorismo es un acto de propaganda política, una forma sangrienta de hacer que el mundo escuche la propia indignación contra el opresor percibido, pintadas en la pared en alguna callejuela sombría, desolada. La consecuencia es que si los perpetradores de un acto terrorista declaran cuál fue su motivación, su declaración debería transmitir credibilidad, no importa qué se piense sobre su causa o el método utilizado para lograrla.
Renunciad a ese estereotipo y nadie sufre daño alguno
Sarah Palin y sus partidarios estadounidenses resienten lo que ven como la elite de la Costa Este, los intelectuales, los snobs culturales, los políticamente correctos, los pacifistas y los “peaceniks”, los agnósticos y ateos, los ecologistas, los fanáticos protectores de los animales, la policía alimentaria, la Gestapo de la salud, los socialistas, y otros tipos izquierdistas y liberales semejantes que se consideran superiores a Joe el cervecero, a Joe el fontanero, a devotos de la Asociación Nacional del Rifle, a trabajadores rurales sin educación, y a todos los partidarios de Bush que han saboreado la idea de tener un presidente que no es más inteligente que ellos.
Es la propagación salvaje de estereotipos. De modo que en el interés de introducir un cierto equilibrio y perspectiva histórica en el tema, quisiera recordaros algunas falacias olvidadas, o jamás conocidas, que confunden los estereotipos.
José Stalin estudió para ser sacerdote.
Adolfo Hitler esperó llegar un día a ser cura o monje católico; era vegetariano y no-fumador.
Hermann Goering, mientras su Luftwaffe [Fuerza Aérea] hacía llover la muerte sobre Europa, mantuvo un letrero en su oficina que decía: “El que tortura animales hiere los sentimientos del pueblo alemán.”
Adolf Eichmann era culto, leía mucho, tocaba el violín.
Benito Mussolini también tocaba el violín.
Algunos comandantes de campos de concentración nazis escuchaban a Mozart para acallar los gritos de los reclusos.
Charles Manson fue un inquebrantable anti-viviseccionista.
Radovan Karadzic, el líder serbio bosnio, acusado de crímenes de guerra, genocidio, y crímenes contra la humanidad por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia, había sido psiquiatra especializado en depresión; autor de un libro de poesía publicado así como de libros para niños, a menudo con temas de la naturaleza; y practicante de medicina alternativa.
No estoy realmente seguro de qué uso podéis dar a esta información para progresar hacia nuestro apreciado objetivo nacional de convertirnos en una sociedad civilizada, pero siento la necesidad de difundirla. Si conocéis otros ejemplos del mismo tipo, os agradecería me los enviarais.
Los ejemplos mencionados son todos de “tipos malos” haciendo cosas “buenas.” Hay, claro está muchos otros casos de “tipos buenos” haciendo cosas “malas.”
William Blum
Tomado de Red Voltaire
*Autor de Asesinando la esperanza: intervenciones de la CIA y el ejército de Estados Unidos desde la II Guerra Mundial (2005) y Estado villano: una guía para la única superpotencia mundial (2004). Sus “Informe contra el Imperio” pueden ser leídos en www.killinghope.org
[1] Washington Post, 17 de agosto de 2008.
[2] Chicago Tribune, 25 de septiembre de 2004.
[3] Associated Press, 17 de noviembre de 2008.
[4] New York Times, 3 de octubre de 2008.
[5] Nelson Mandela, Long Walk to Freedom (1994) p.278; William Blum, Rogue State, chapter 23, "How the CIA sent Nelson Mandela to prison for 28 years".
[6] BBC, 26 de octubre de 2008.
[7] New York Times, 9 de noviembre de 2008.
[8] Associated Press, 9 de noviembre de 2008.
[9] Vea mi artículo en: http://www.killinghope.org/superogu...
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Un tribunal británico ordenó detener a Livni
La ex ministra de Exteriores israelí canceló su visita a Londres el pasado lunes
Un tribunal de Londres emitió el pasado sábado una orden de detención contra la líder de la oposición israelí Tzipi Livni. En un movimiento que se ha convertido en habitual por parte de algunos jueces británicos, la ex ministra de Exteriores está acusada de crímenes de guerra por la invasión de la franja de Gaza el pasado mes de diciembre. Desde hace meses, los políticos israelíes no están a salvo cuando viajan a Londres y esta situación está creando varios encontronazos diplomáticos.
Livni tenía previsto viajar este lunes para dar una conferencia en la capital británica en un foro judío. Finalmente canceló su comparecencia. Según el diario The Guardian, el Tribunal suspendió su orden de arresto al comprobarse que no había pisado finalmente suelo británico.
El portavoz de la dirigente del partido Kadima en Jerusalén explicó que su decisión de no viajar al Reino Unido estuvo motivada por cuestiones de calendario y no por su temor a ser detenida. La orden de detención ha causado irritación en el ministerio británico de Asuntos Exteriores, según el diario Financial Times.
"El Reino Unido está determinado a hacer todo lo posible por fomentar la paz en Oriente Medio y ser un aliado estratégico de Israel", señala un comunicado emitido por el Foreign Office. "Para ello, los políticos israelíes tienen que poder venir al Reino Unido para mantener conversaciones con el Gobierno británico. Estamos estudiando urgentemente las implicaciones de lo ocurrido", agrega el comunicado.
Barak se escapó por los pelos
Diversos grupos de presión pro derechos humanos llevan tiempo intentando conseguir que los tribunales británicos emitan órdenes de detención contra los políticos israelíes que vienen al Reino Unido.
En septiembre, el tribunal de Westminster rechazó una orden de detención contra el ministro de Defensa, Ehud Barak, por su papel en los ataques contra la franja de Gaza a finales del 2008. El motivo del rechazo fue que Barak era en aquel momento un político en viaje oficial, lo que no habría sido el caso de Livni pues su proyectada visita tenía carácter privado.
En septiembre de 2005, el general Doron Almog aterrizó en Londres, pero se vio obligado a regresar inmediatamente a su país al enterarse en el último momento de que se había dictado una orden detención contra su persona. El militar había sido acusado de ordenar la destrucción ilegal de 59 hogares palestinos en la Franja de Gaza en 2002.
EFE
Tomado de Público
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13 dic. 2009
Yo acuso, bajo una luz buena: ¡Aminatu!
Imagen Juan Kalvellido
Todo aparece bajo una nueva luz cuando se empieza a levantar el dedo contra quienes relativizan la culpabilidad histórica de crímenes y genocidios humanos, culturales, históricos y calumnias acusando de estos desastres al comunismo, al “terrorismo” y al independentismo descolonizador como si con ello lavasen mente y manos de toda culpa.
Entre ellos, los hay que no descansan soltando veneno del más puro bélico, más destructivo si cave, más paranoico, más chip, más moderno. Hoy , bajo el eslogan del terrorismo internacional, se descuartiza al comunismo filosófico, a los comunistas, independentistas del capitalismo e imperialismo.
Concienciados, clases explotadas y pueblos oprimidos, no dejan de ser, masa humana sospechosa de ilusiones perdidas, y de las que están por llegar.
Ideales e idealistas, conciencia, esperanza y libertad, forman parte del terrorismo internacional que con diferentes etiquetas, cuño y sello, el imperialismo yanqui y los guardianes del nazismo europeo unidos crean, generan, empaquetan, exportan y expansionan para exterminar pueblos y culturas y colonizar sus riquezas de la forma racial más pura, para resolver sus propias contradicciones y solventar su pobreza económica. Generando holocausto tras holocausto, genocidio tras genocidio.
Por ello persigo la luz. Quiero alumbrarme de ella ¡Aminatu! ,para gritar con todo y tod@s la verdad histórica, el ¡alto!, a la perpetuidad de los crimines impunes.
Una luz que alumbre la conciencia de la verdad. Persiga el silencio de poderes fácticos, sobre el deambular de los pueblos de diferentes culturas por el mundo sin meta ni horizonte, expulsados de sus casas hacia ninguna parte, hacia todas. Hacia el vértigo, vacío. Hacia desconocidas ciudades donde el monstruo anida. Culturas ajenas para ellos que despellejan sus sentimientos étnicos .
Ríos humanos hacia la trampa del capitalismo. Ese laberinto que te ata de pies y manos. No quiero callar, por eso escribo.
Se lo digo al rey, al príncipe, dios o diablo. Para mí no son sino palabras huecas. Yo acuso. No me callo. Quiero contar historia, la historia de lo que fue una vida antes de que llegaran las nubes oscuras y espesas. Y los rayos incendiarios y estruendos de estampidos, y explosiones centelladas secas. Yo acuso. No me callo.
Lanzaron balas ardorosas, mortíferas y expansivas. Llegaron sin discriminación zumbidos por cualquier parte estridentes. Artillería masiva sin límite espacial reventando el petrolero Oriente. Doblando por millones de balas al simbólico bombardeo de Gernica (símbolo de destrucción del nazismo).
Convierten nuestros almanaques, abecedarios, libros de historia, día a día en un sentimiento perpetuo de dolor y muerte.
Son los gobiernos de los llamados ricos, esos demócratas voraces de la avaricia quienes rodean nuestras gargantas históricas y oprimen nuestros vientres famélicos, reventando nuestra alegría expansiva, horadando pies con grilletes, como al ganado.
Si el dios de los hombres, no es el mismo de la guerra:
¿Sobrarán los hombres que apoyan su dios?
Si la palabra tiene tanto poder:
¿Para que seguir creando más armas, más ejércitos, más invasiones, más policía, más leyes represivas, más fácticos intocables bajo pena criminal?
Si la democracia es buena para los pueblos:
¿Porqué se unen “los demócratas del mundo” contra los pueblos aplastando su dignidad, su alegría?
Si los ejércitos son belicosos y la democracia es sinónimo de antifascismo,
¿Porqué bendice y glorifica sus tropas?.
¿Cuando apoyaron la brutal dictadura de Somoza en Nicaragua durante cuarenta años, de Pinochet, de Videla, de Marruecos oprimiendo a su pueblo y ocupando la tierra de los saharauis, del sionismo judío en Palestina, Líbano...
¿Eran más o menos demócratas que cuando arrasaron por sorpresa invadiendo y tomando como propio Iraq, Yugoslavia, Afganistán?
Una luz que no haga distinción a la hora de juzgar siempre a los más miserables, manteniendo “democraticamente impune” lo más corrupto.
¿Es la fatalidad la que conduce al abismo de los muertos vivos, vivos muertos. Muertos, muertos...?
No digamos nunca ¡basta!, para acercarnos al camino. Ver y sentir la llegada de esa luz que conmueve ¡Aminatu! convierte en actos las potencialidades.
“Porque el hombre que clama, vale más que el que suplica: el que insiste hace pensar al que otorga. Y los derechos se toman, no se piden, se arrancan, no se mendigan” José Martí .
Sepan los opresores que los pueblos, ese fantasma que empieza de nuevo a recorrer el mundo descalzo, dispuesto, sin equipaje. Arrastra tras sí la lanzadera de la mortaja que esputará sobre el rostro de los enmascarados criminales.
Maité Campillo
Tomado de Rebelión
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