10 abr. 2011

La Liga Árabe pedirá a la ONU una zona de exclusión aérea sobre Gaza


Allan McDonald

La organización exigirá al Consejo de Seguridad que estudie "la agresión israelí contra la franja"
La Liga Árabe pedirá al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga una zona de exclusión aérea sobre Gaza "contra la aviación militar israelí para proteger a los civiles de la franja". En un comunicado, la organización panárabe informa de que acordó esta medida tras una reunión urgente de sus embajadores permanentes en El Cairo para analizar la escalada de tensión en la franja de Gaza.

En la cita, los representantes decidieron encargar al grupo árabe en la ONU solicitar una reunión urgente del Consejo de Seguridad "para estudiar la agresión israelí contra Gaza y el levantamiento del cerco por parte de Israel".

La Liga Árabe urge que se tomen "todas las medidas necesarias"

La nota agrega que la Liga Árabe también resolvió pedir "a la ONU, el Consejo de Seguridad y al Cuarteto (para Oriente Medio) que asuman sus responsabilidades para detener la permanente agresión israelí y las masacres, y para que ofrezcan protección internacional al pueblo palestino en Gaza".

Asimismo, los embajadores permanentes urgieron a que "se tomen todas las medidas necesarias" para detener las agresiones de Israel y reiteraron "la necesidad de levantar el cerco sobre Gaza y de abrir los pasos fronterizos". Además, expresaron su satisfacción por la iniciativa del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, para poner fin a las divisiones entre los palestinos y lograr una reconciliación nacional.

Los bombardeos israelíes han ocasionado 20 muertos

El jueves pasado, el disparo de un cohete anti-carro desde Gaza contra un autobús escolar israelí, donde resultaron heridos un menor y el conductor, desató la peor ofensiva de Israel en la franja en los dos últimos años. Además de causar casi una veintena de muertos, los bombardeos han dejado medio centenar de heridos en la franja, donde no se registraba una espiral de violencia tan mortífera desde la operación "Plomo Fundido", que entre finales de 2008 y principios de 2009 se cobró la vida de 1.400 palestinos y trece israelíes.

Tras este aumento de la violencia, las milicias palestinas en Gaza se pusieron hoy de acuerdo para respetar un alto el fuego con Israel, según fuentes de Hamás, que controla la franja. Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, declaró hoy que Israel estaba dispuesto a un alto el fuego con las milicias palestinas de Gaza.

EFE/ ElCairo

Tomado: Público.es
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El presidente islandés Ólafur Ragnar Grímsson introduce su voto en la urna para el referéndum celebrado ayer en el país.AFP/ Halldor Kolbeins

En un recuento inicial del referéndum celebrado ayer, habría triunfado por un 58% el "no" a la 'Ley Icesav' para indemnizar a los afectados por la quiebra del banco

Los islandeses han vuelto a rechazar en referendo una ley para indemnizar a 300.000 ahorradores británicos y holandeses, afectados por la quiebra en 2008 del banco Icesav , según el recuento inicial de más de un cuarto de votos.

Después de que en las jornadas previas a la consulta la tendencia mayoritaria al "sí" se invirtiera, el primer escrutinio de la consulta, tras el cierre de los colegios electorales a las 22.00 GMT de ayer, ha apuntado a un triunfo del "no" con el 58 por ciento de los votos frente al 41 por ciento del "sí". De confirmar estas cifras, la victoria del "no" sería aún mayor de lo apuntada por los sondeos previos.

La primera ministra del país, la socialdemócrata Jóhanna Sigurdardóttir, ha afirmado en la televisión pública "Rúv" que estaba "decepcionada" por el previsible rechazo a la "Ley Icesave " para devolver a los ahorradores extranjeros una cantidad que roza los 5.000 millones de dólares (3.474 millones de euros).

La incertidumbre sobre el monto total a pagar por Islandia, con una población de apenas 320.000 habitantes, debido sobre todo a la inestabilidad de la corona islandesa, ha sido uno de los principales argumentos destacados por los opositores a la ley y que ha podido invertir la tendencia inicial.

El conflicto sobre las indemnizaciones a los ahorradores extranjeros del Icesave se dirimirá probablemente en los tribunales europeos, una vez que Gran Bretaña y Holanda anunciaron antes del segundo referendo que no habría nuevas negociaciones con Islandia.

Ahora, el triunfo del "no" deja en el aire el proceso de ingreso de Islandia en la UE , hasta que no se resuelva la disputa legal, y debilita la coalición de Gobierno entre socialdemócratas y "rojiverdes", en el poder desde las elecciones anticipadas de 2009.

Dos años, dos negativas

El referendo celebrado ayer fue convocado hace dos meses por el presidente islandés, Ólafur Ragnar Grímsson, quien echó mano de esa prerrogativa tras recibir una iniciativa popular que reclamaba la celebración de una consulta, firmada por más de una cuarta parte del censo electoral de esta isla situada en el Atlántico norte.

El presidente islandés ya había forzado una situación similar un año antes, cuando contra todo pronóstico rechazó firmar una anterior "ley Icesave" en diciembre de 2009, con el primer referendo, que se celebró en marzo de 2010 y se saldó con una rotunda victoria del "no", superior al 90 por ciento.

El resultado obligó a Islandia, Gran Bretaña y Holanda a negociar un nuevo acuerdo para el pago de las indemnizaciones que habían adelantado los gobiernos británico y holandés a sus nacionales tras la quiebra del banco, división de Internet del Landsbanki, el segundo banco del país entonces y que como los principales institutos crediticios de Islandia fue nacionalizado por el Gobierno tras la quiebra del sector bancario en octubre de 2008 .

El nuevo acuerdo, aprobado por una amplia mayoría en el Parlamento islandés en febrero pasado y que ha sido rechazado en las urnas, establecía rebajar los tipos de interés al 3,3 por ciento en su endeudamiento con el Reino Unido y al tres por ciento en el caso de Holanda, frente al 5,5 por ciento del primer acuerdo.

También se establecían salvaguardas para garantizar que las devoluciones no superen el 5 por ciento de los ingresos de Islandia y que el pago de intereses comience de inmediato, mientras que el del resto se haría a partir de 2016 y durante un máximo de 37 años.

EFE/PUBLICO.ES CopenhagueMadrid

Tomado: Público.es

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José Luis Sampedro escribe el prólogo de “¡Indignaos!” de Stéphane Hessel


Imagen:  Periodismo Humano
Yo también nací en 1917. Yo también estoy indignado. También viví una guerra. También soporté una dictadura. Al igual que a Stéphane Hessel, me escandaliza e indigna la situación de Palestina y la bárbara invasión de Irak. Podría aportar más detalles, pero la edad y la época bastan para mostrar que nuestras vivencias han sucedido en el mismo mundo. Hablamos en la misma onda. Comparto sus ideas y me hace feliz poder presentar en España el llamamiento de este brillante héroe de la Resistencia francesa, posteriormente diplomático en activo en muchas misiones de interés, siempre a favor de la paz y la justicia.

¡INDIGNAOS! Un grito, un toque de clarín que interrumpe el tráfico callejero y obliga a levantar la vista a los reunidos en la plaza. Como la sirena que anunciaba la cercanía de aquellos bombarderos: una alerta para no bajar la guardia.

Al principio sorprende. ¿Qué pasa? ¿De qué nos alertan? El mundo gira como cada día. Vivimos en democracia, en el estado de bienestar de nuestra maravillosa civilización occidental. Aquí no hay guerra, no hay ocupación. Esto es Europa, cuna de culturas. Sí, ése es el escenario y su decorado. Pero ¿de verdad estamos en una democracia? ¿De verdad bajo ese nombre gobiernan los pueblos de muchos países? ¿O hace tiempo que se ha evolucionado de otro modo?

Actualmente en Europa y fuera de ella, los financieros, culpables indiscutibles de la crisis, han salvado ya el bache y prosiguen su vida como siempre sin grandes pérdidas. En cambio, sus víctimas no han recuperado el trabajo ni su nivel de ingresos. El autor de este libro recuerda cómo los primeros programas económicos de Francia después de la segunda guerra mundial incluían la nacionalización de la banca, aunque después, en épocas de bonanza, se fue rectificando. En cambio ahora, la culpabilidad del sector financiero en esta gran crisis no sólo no ha conducido a ello; ni siquiera se ha planteado la supresión de mecanismos y operaciones de alto riesgo. No se eliminan los paraísos fiscales ni se acometen reformas importantes del sistema. Los financieros apenas han soportado las consecuencias de sus desafueros. Es decir, el dinero y sus dueños tienen más poder que los gobiernos. Como dice Hessel, “el poder del dinero nunca había sido tan grande, insolente, egoísta con todos, desde sus propios siervos hasta las más altas esferas del Estado. Los bancos, privatizados, se preocupan en primer lugar de sus dividendos, y de los altísimos sueldos de sus dirigentes, pero no del interés general”

¡INDIGNAOS!, les dice Hessel a los jóvenes, porque de la indignación nace la voluntad de compromiso con la historia. De la indignación nació la Resistencia contra el nazismo y de la indignación tiene que salir hoy la resistencia contra la dictadura de los mercados. Debemos resistirnos a que la carrera por el dinero domine nuestras vidas. Hessel reconoce que para un joven de su época indignarse y resistirse fue más claro, aunque no más fácil, porque la invasión del país por tropas fascistas es más evidente que la dictadura del entramado financiero internacional. El nazismo fue vencido por la indignación de muchos, pero el peligro totalitario en sus múltiples variantes no ha desaparecido. Ni en aspectos tan burdos como los campos de concentración (Guantánamo, Abu Gharaib), muros, vallas, ataques preventivos y “lucha contra el terrorismo” en lugares geoestratégicos, ni en otros mucho más sofisticados y tecnificados como la mal llamada globalización financiera.

¡INDIGNAOS!, repite Hessel a los jóvenes. Les recuerda los logros de la segunda mitad del siglo XX en el terreno de los derechos humanos, la implantación de la Seguridad Social, los avances del estado de bienestar, al tiempo que les señala los actuales retrocesos. Los brutales atentados del 11-S en Nueva York y las desastrosas acciones emprendidas por Estados Unidos como respuesta a los mismos, están marcando el camino inverso. Un camino que en la primera década de este siglo XXI se está recorriendo a una velocidad alarmante. De ahí la alerta de Hessel a los jóvenes. Con su grito les está diciendo: “Chicos, cuidado, hemos luchado por conseguir lo que tenéis, ahora os toca a vosotros defenderlo, mantenerlo y mejorarlo; no permitáis que os lo arrebaten”.

¡INDIGNAOS! Luchad, para salvar los logros democráticos basados en valores éticos, de justicia y libertad prometidos tras la dolorosa lección de la segunda guerra mundial. Para distinguir entre opinión pública y opinión mediática, para no sucumbir al engaño propagandístico. “Los medios de comunicación están en manos de la gente pudiente”, señala Hessel. Y yo añado: ¿quién es la gente pudiente? Los que se han apoderado de lo que es de todos. Y como es de todos, es nuestro derecho y nuestro deber recuperarlo al servicio de nuestra libertad.

No siempre es fácil saber quién manda en realidad, ni cómo defendernos del atropello. Ahora no se trata de empuñar las armas contra el invasor ni de hacer descarrilar un tren. El terrorismo no es la vía adecuada contra el totalitarismo actual, más sofisticado que el de los bombarderos nazis. Hoy se trata de no sucumbir bajo el huracán destructor del “siempre más”, del consumismo voraz y de la distracción mediática mientras nos aplican los recortes.

¡INDIGNAOS!, sin violencia. Hessel nos incita a la insurrección pacífica evocando figuras como Mandela o Martin Luther Kingo. Yo añadiría el ejemplo de Gandhi, asesinado precisamente en 1948, año de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de cuya redacción fue partícipe el propio Hessel. Como cantara Raimon contra la dictadura: Digamos NO. Negaos. Actuad. Para empezar, ¡INDIGNAOS!

Stéphane Hessel



José Luis Sampedro

Tomado: Periodismo Humano.com
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¡Indignaos!

Juventud Sin Miedo


Fotografía de JSF     
 
Miles de jóvenes se manifestaron ayer en Madrid bajo el lema “Sin Curro, Sin Casa, Sin Pensión, Sin Futuro, Sin Miedo”.

Manifiesto “Juventud SIN futuro”

Nosotras y nosotros, la juventud sin futuro, nos dirigimos a la opinión pública para mostrar nuestro desacuerdo con la política de recortes sociales del Gobierno, y la consecuencia más grave y con mayor impacto en el futuro que estas medidas representan: la juventud más preparada de nuestra historia vivirá peor que sus padres. La agresión contra el colectivo juvenil en un escenario de crisis capitalista, con una tasa de paro juvenil del 40%, la más alta de la UE, se materializa principalmente en tres medidas:

o La Reforma laboral, que aumenta la temporalidad de nuestros contratos, la flexibilidad laboral y supone la desaparición de la negociación colectiva, convirtiéndonos en trabajadores precarios/as de por vida

o La Reforma del sistema de pensiones, que retrasa la edad de jubilación y reduce la cuantía de nuestras futuras pensiones y nos dificulta aún más encontrar un trabajo digno. Todo ello nos plantea un horizonte sin futuro

o La mercantilización de la Educación pública, que apuesta por la rentabilidad privada, y no por la formación y el conocimiento. Una universidad de élite para una minoría y fábrica de precarios para una mayoría, con medidas que se concretan en una nueva selectividad que pone trabas al acceso a la universidad y en la degradación de la formación profesional.

Foto: JSF

Somos las y los jóvenes a quienes las élites económicas y las políticas de nuestros gobiernos nos quieren convertir en la generación sin formación ni trabajo ni pensión digna. Aquellos que, además, no tendremos casa en nuestra vida, desde que los especuladores hicieron del derecho a la vivienda un negocio con el que enriquecerse; un modelo de crecimiento económico que ha fracasado y ha generado esta crisis. Hemos tomado conciencia de que las medidas de salida a la crisis económica se han realizado a través de una constante socialización de las pérdidas. Frente a la salida de la crisis por la derecha, nosotras y nosotros, la generación precaria, señalamos a los culpables y reivindicamos ser escuchados.

Queremos recuperar nuestra capacidad para ser actores de un motor de cambio, combatiendo un país de precariedad, desempleo y privatización de nuestra educación. Somos además conscientes de que la movilización y la lucha tienen sentido, pero sobre todo de que son necesarias. Italia, Francia, Grecia o Islandia nos enseñan que la movilización es indispensable. El mundo árabe nos demuestra que la victoria es posible.


Por eso llamamos a un ciclo de movilizaciones que recuperen la voz de la juventud en la calle, y lo hacemos extensivo a la sociedad civil. Nosotras no nos fiamos, sabemos que esto sólo lo solucionamos sin los que causaron esta crisis. Instamos a emprender la movilización colectiva, a reivindicar nuestro derecho a disentir, a reconstruir nuestro futuro. Los abajo firmantes, estudiantes y miembros de la comunidad educativa, jóvenes trabajadoras y jóvenes trabajadores, movimientos sociales, profesionales de la ciencia, la técnica; mundo de la cultura y de las artes dan respaldo con su firma a este llamamiento a la movilización.

«Nos habéis quitado demasiado, ahora lo queremos todo»

www.juventudsinfuturo.net

Primeros firmantes: Jorge Riechmann. Profesor titular de filosofía moral de la UAM Félix Ovejero. Profesor titular de ciencias económicas UB Marcos Ana. Poeta Santiago Alba Rico. Escritor Salvador López Arnal. Profesor de Matemáticas de la UNED. Almudena Grandes Hernández. Escritora. Guillermo Toledo. Actor. Jaime Pastor. Profesor de la UNED. Luis García Montero. Poeta. Pulpul (Roberto Gañan) de Ska-p. Grupo musical. Enrique Santiago Romero. Abogado Ramón Sánchez Tabarés. Catedrático de Economía Mundial de la UB. Antonio Domènech. Catedrático de Filosofía del Derecho de la UB y Editor de la Revista Sin Permiso. Antonio Izquierdo Escribano. Catedrático de Sociología de la Universidad de A Coruña. Consejo Editorial de Público. Francisco Fernández Buey. Catedrático de Filosofía Moral de la UPF. Vera Sacristán. Profesora de Matemáticas de la UPC.



Javier Bauluz

Tomado: Periodismo Humano.com

9 abr. 2011

La privatización del conflicto social


Foto: Olmo Calvo

El ciclo económico ha sacado a la palestra un discurso subjetivo en el campo de la intervención social que omite las causas de la crisis social.

Nuevas formas, políticas y lógicas están siendo introducidas en la gestión de lo social, ese espacio en el que confluye el desempleo, la precariedad, la exclusión social o la pobreza de la ciudadanía. La crisis económica no solo está influyendo en la manera de nombrar los problemas y de pensarlos, también está reformulando los discursos del poder, las ideas –inmutables– respecto a la propia crisis, y determinando las políticas sociales así como las intervenciones de los profesionales sociales.

Pero, además, la crisis está construyendo un nuevo sujeto social perfectamente adaptado a esta nueva situación. Un sujeto que, además de padecer una grave crisis de individualidad, ahora se autoinculpa de su situación personal y social. Se inmola ante su propio infortunio. Ahora este sujeto, con el 40% de la población española en situación de precariedad y alta interinidad social, tiene una noción de sí mismo y de su experiencia vital moralmente reprochable. Obsérvese al desempleado o al cliente de los servicios sociales que acude a éstos para solicitar un subsidio o prestación económica. No sólo evidencia una situación de precariedad o exclusión social, consecuencia de una estructura social desigual que raramente es identificada por los profesionales que le atienden, sino que incorpora además un juicio moral sobre sí mismo y así es evaluado.

Lucha de clases horizontal

La crisis ha agudizado la individualización de las conductas personales y sociales. Ha desplazado la lucha de clases vertical hacia una lucha entre pobres de carácter horizontal. Ese 40% de la población desajustada o endeudada, o en la precariedad, busca culpables en su propia clase individualizando un conflicto social, generando chivos expiatorios en sus propios contextos relacionales y productivos. Y esto, en parte, tiene que ver con el concepto denominado “gobierno de las voluntades” que vendría a ser algo así como las prácticas y los discursos centrados en el control de las conductas y los pensamientos de la gente con el objeto de conseguir que la propia ocupación y la propia manera de estar en el mundo y enfrentar la realidad, por dura que sea, refuerce el poder del Estado y lo exima de toda responsabilidad justificando el orden natural de las cosas.

La crisis ha construido un nuevo sujeto social que se autoinculpa de su situación personal y social

Porque hoy la vulnerabilidad y la pobreza se viven y conciben como aspectos particulares, fruto de la negligencia personal y de la falta de previsión muy ligada a la voluntad personal, voluntad que es evaluada por Servicios de Empleo y Servicios Sociales como elemento de cambio para el acceso a prestaciones económicas.

Términos morales

En este nuevo contexto, la cuestión del riesgo o de la vulnerabilidad social se plantean más en términos morales y particulares que políticos o sociales. De ahí que las nuevas políticas sociales y las actuaciones en materia de intervención social desplegadas por el sistema de los servicios sociales arremetan, en su versión más populista, contra la dependencia e institucionalización del Estado Social del Bienestar como si de una nueva patología moral se tratara.

Se insiste, desde las agencias de empleo y servicios sociales especialmente, en la motivación como estrategia personal para afrontar la vulnerabilidad y se insiste en la gestión de las propias habilidades y en la mejora de las propias competencias como elemento dinamizador de un cambio de rumbo vital. Se insta a los sujetos a ser autónomos en un mercado que se rige por leyes ajenas a los propios individuos y al control de su propia voluntad de cambio. Se destierran así, en el discurso de la intervención social, las responsabilidades del Estado, la influencia de las estructuras, las responsabilidades de las empresas y las contradicciones y relaciones asimétricas del mercado. Se olvida en definitiva, el radical y necesario discurso político, ese que invisibiliza las actuales contradicciones e injusticias del poscapitalismo moderno y que se han instaurado como inapelables exigencias de la naturaleza.

Hoy la vulnerabilidad y la pobreza se viven y conciben como aspectos particulares, fruto de la negligencia personal

Es así como la intervención social ejercitada por las profesiones sociales está sucumbiendo cuando no participando de esta estrategia neoliberal de incentivación de la individualidad y naturalización de la propia adversidad personal o social, de esta maniobra discursiva en la que procesos de desarraigo, desempleo prolongado y vulnerabilidad de carácter fundamentalmente económico se normalizan y psicologizan de manera natural introduciendo en los mismos leyes de carácter inalterable. Es necesaria por tanto una redefinición del trabajo psicosocial. Esto implica una necesaria reformulación del concepto de ciudadanía, en la actualidad concebida como un estatus que debe ser ganado a pulso más que un derecho inalienable del Estado emancipador generador de oportunidades igualitarias.

Paco Roda (es profesor del departamento de Trabajo Social de la Universidad Pública de Navarra).

Tomado: Periódico Diagonal.net
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Varios muertos en las nuevas olas de protestas que azotan Egipto y Yemen


Imagen: AFP / Misam Saleh

Al menos dos personas fallecieron y decenas resultaron heridas cuando los militares egipcios dispersaron a la multitud concentrada en la plaza de Tahrir en El Cairo. Por otra parte, en la ciudad yemení de Taez las manifestaciones se saldaron con 4 muertos y 70 heridos a causa de los disparos de las fuerzas de seguridad.

Los manifestantes reunidos en la plaza central de la capital egipcia durante la madrugada del sábado exigían el procesamiento judicial del expresidente Hosni Mubarak. Según las declaraciones de los manifestantes, los militares abrieron fuego contra ellos, pero el Ejército negó que se haya empleado munición real para disolver la protesta y aseguró que su operación no causó muertes. Durante la manifestación se incendió un autobús para el transporte de tropas.

Este ha sido uno de los mayores actos de protesta desde el derrocamiento de Mubarak, en el que participaron cientos de miles de egipcios. Algunos activistas exigen que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas entregue el poder a un gobierno civil y pida la renuncia de Mohamed Hussein Tantawi, quien actualmente encabeza la Comisión Militar.

Mientras tanto, en la ciudad yemení de Taez, al sur de Saná, 4 manifestantes perdieron la vida y unos 70 resultaron heridos a causa de los disparos de las fuerzas de seguridad durante las revueltas del viernes. Algunos de los manifestantes trataron de asaltar la sede del gobernador de la provincia, pero la policía lo impidió. Taez es uno de los epicentros de las protestas contra el régimen del presidente Alí Abdalá Saleh, que tienen lugar desde finales de enero.

Se ha sabido también que el Gobierno yemení ha llamado a consultas a su embajador en Catar después de que el primer ministro catarí, Hamad bin Jassim al Thani, se mostrara dispuesto a negociar con el presidente de Yemen en nombre de los países del Golfo Pérsico para que deje el poder, que ocupa desde hace 32 años. Saleh se mostró indignado y calificó este plan de “intervención beligerante” de un país extranjero.

RT | Internacional

Tomado: Actualidad.rt.com

La OTAN se empantana en su misión en Libia



Los altos mandos de los ejercitos europeos y EEUU afirman que Khadafi usa " tácticas no convencionales"

Bombardeos contra civiles y objetivos rebeldes e imposibilidad de doblegar a las fuerzas leales a Khadafi ponen en evidencia que la estrategia de la Alianza Atlántica no está dando resultado. Van tres semanas de operación en el terreno.

El humo de la incertidumbre cubre los himnos entonados hace tres semanas por las potencias mundiales –Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña– en su objetivo de proteger a la población civil libia de las bombas de Muammar Khadafi y respaldar a la rebelión que estalló en el Este. Bombardeos de civiles y de objetivos insurgentes e imposibilidad de doblegar la astucia de las tropas leales a Khadafi proyectan un horizonte ininteligible y mucho más arriesgado de lo que se pensó luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara la resolución 1973, que autorizó el recurso de la fuerza. El operativo inicial, hoy al mando de la OTAN y rebautizado Protector Unificado, se ha convertido en un rompecabezas cuya pieza más visible es la situación de la ciudad de Misrata. Esta localidad está asediada y martirizada por las tropas de Khadafi sin que la poderosa Alianza Atlántica haya podido romper el cerco y socorrer a la población civil: “La situación en la zona es crítica para numerosas personas que necesitan inmediatamente alimentos, agua potable y ayuda médica urgente”, declaró la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos.

Los partes militares que circulan son por demás realistas. El portavoz del Estado Mayor francés, el coronel Thierry Burckhard, admitió que la situación es “compleja”. Burckhard reconoció que las artimañas de Khadafi parecen haber superado los esquemas de los estrategas y las computadoras. El militar declaró que las fuerzas pro-Khadafi “modificaron su forma de actuar” y recurren a “medios menos evidentes en primera línea”: camionetas en lugar de tanques, métodos no convencionales de “camuflaje” e “imbricación” con la población. El comandante adjunto del operativo adelantó los mismos argumentos para justificar el drama que vive la ciudad de Misrata: Khadafi emplea “tácticas no convencionales”. Los altos mandos de los ejércitos europeos y Estados Unidos deben contar con poco personal calificado para anticipar las “tácticas no convencionales”. La explicación es tanto más absurda cuanto que todos saben que Khadafi es por esencia un “no convencional”. Una fuente confidencial de la OTAN citada por el vespertino Le Monde, en su edición de ayer, explicó que resultaba “cada vez más difícil efectuar bombardeos decisivos porque Khadafi ubica sus unidades en las ciudades, muy cerca de los civiles. Lo que se puede hacer con la aviación no será suficiente”.

La OTAN da la impresión de navegar sin brújula. Los resultados obtenidos por la coalición son magros: tres semanas después de que la aviación francesa iniciara los bombardeos en territorio libio –19 de marzo– Khadafi juega sus cartas y la coalición ni siquiera fue capaz de despejar la estratégica región de Brega –800 kilómetros de Trípoli y 240 km de Benghazi–, teatro de cruentos combates entre rebeldes y tropas khadafistas. La Alianza Atlántica alega que el 30 por ciento de los medios militares libios fueron destruidos. Pero ello no alcanza, ni siquiera para cumplir con el mandato ambiguo de la ONU: proteger la población civil. Desde el lunes pasado, los europeos asumen la plena responsabilidad de los operativos. El lunes 4 de abril Washington retiró todos los aviones de combate que intervenían dentro de la coalición internacional. Estados Unidos sólo participa con aparatos que suministran combustible en pleno vuelo y asume misiones de vigilancia. La portavoz de la OTAN, Carmen Romero, aseguró en Bruselas que las operaciones continuaban “al mismo ritmo”. Sin embargo, si la presión militar no varió la estrategia empleada no hizo tampoco mover la situación en el terreno. Otra fuente anónima de la OTAN, igualmente citada por Le Monde, describió la proximidad de un límite tangible de lo que podría ocurrir en Libia: “Los europeos no tienen los medios para mantener el ritmo por mucho tiempo. Se trata de un test de las capacidades de maniobra de los europeos”. El mismo interlocutor apunta la falta de aliados en esta aventura. “No hay suficientes naciones que participan y entre las que lo hacen existen muchas restricciones para el empleo de la fuerza.” De hecho, de los 27 miembros de la OTAN únicamente siete tienen un papel activo en las operaciones. Pero incluso entre este breve grupo no todos juegan por igual: Francia y Gran Bretaña asumen lo esencial de los ataques. Suecia, España e Italia no intervienen en los bombardeos mientras que Bélgica se niega a menudo a unirse a las misiones por no estar de acuerdo con los objetivos elegidos.

A este enredo se le agrega la postura de un país como Turquía, único país musulmán de la OTAN. Turquía condenó los bombardeos y defiende una solución política de esta crisis. En suma, la improvisación del principio converge a este resultado militar. La vertiente política tiene un perfil similar. No hay propuesta seria en el horizonte, tanto más cuanto que París, Londres y Washington sólo quieren que Khadafi se vaya. Pero en ese esquema no se ha consultado a las instancias regionales pertinentes, empezando por la Liga Arabe y siguiendo por la Unión Africana (UA), el organismo panafricano de 53 miembros cuya creación es producto de la diplomacia del coronel libio. Los impulsores de la resolución 1973 de la ONU nadan en las profundidades oscuras de sus propias contradicciones mientras Muammar Khadafi mezcla las cartas, reparte el juego, fija los ritmos y gana el suficiente tiempo como para debilitar a sus enemigos y a quienes los respaldan.

Eduardo Febbro / Desde París

Tomado: Página 12.com.ar
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