30 abr. 2011

Fallece a los 99 años el escritor Ernesto Sábato


Caracas. Admirado por Thomas Mann y Albert Camus, el autor de las novelas “El túnel”, “Sobre héroes y tumbas” y “Abaddon el exterminador”, Ernesto Sábato, perdió la vida este sábado en Buenos Aires. En la imagen, durante un discurso en Venezuela. Ap

Premio Cervantes de Literatura y autor del informe Nunca más sobre crímenes de la dictadura argentina.
El escritor Ernesto Sábato, Premio Cervantes de Literatura, uno de los grandes autores argentinos del siglo XX y reconocido defensor de los derechos humanos, murió hoy a los 99 años en su residencia de Santos Lugares, en Buenos Aires.

"Hace como quince días tuvo una bronquitis y a la edad de él esto es terrible", dijo su esposa Elvira González Fraga al confirmar su deceso. "Es un grande que se va", sostuvo.

La salud del mítico escritor se había complicado en las últimas semanas a raíz de problemas respiratorios y esta madrugada no pudo superar la bronquitis, señaló su compañera y colaboradora, quien está al frente de la fundación Erenesto Sábato.

El escritor iba a ser homenajeado este domingo en la Feria del Libro por el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires y su muerte causó gran pesar en Argentina y el mundo de las letras.
“Nos quedan sus libros y el recuerdo de un hombre apasionado por su país", señaló el canciller argentino, Héctor Timerman.

Fue "un hombre justo y valiente, y un gran escritor", dijo el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi.

Sábato, un escritor que luchó por mártires argentinos

"No se puede vivir sin héroes, santos ni mártires", decía el escritor argentino.

Pese a tener sólo tres novelas escritas, Sábato es un poco héroe y un poco santo en Argentina.

Fue idolatrado por jóvenes y estudiantes que admiraban su defensa de la justicia y los derechos humanos.

Cuando terminó la cruenta dictadura militar que gobernó el país, entre 1976 y 1983, Sábato fue designado para presidir la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), cuya tarea fue investigar el destino de los miles de argentinos que desaparecieron durante ese período.

La Conadep recopiló 50 mil páginas de escalofriantes evidencias de secuestros, torturas, violaciones y asesinatos de integrantes de las guerrillas de izquierda, simpatizantes, familiares o militantes políticos.

Sus hallazgos sobre los crímenes de la dictadura y las recomendaciones sobre el castigo que deberían recibir los represores se publicaron en 1984 en un libro llamado Nunca Más. Ese mismo año, Sábato ganó el premio Miguel de Cervantes, considerado el principal galardón de las letras en castellano.

Tres novelas y ensayos memorables

"¿Para qué hay que escribir tanto?. Yo sólo 'cometí' tres novelas", decía el escritor, cuya escasa obra fue traducida al italiano, alemán, esloveno, griego, danés, noruego, ruso, inglés, francés, portugués, y hebreo, entre muchos otros idiomas.

"Yo creo que hay que escribir cuando no damos más, cuando nos desespera eso que tenemos adentro y no sabemos lo que es, cuando la existencia se nos hace insoportable", sostenía.

Las tres novelas de Sábato son El Túnel (1948), donde el autor se sumerge en el alma humana a través de una historia de amor y muerte, obra que fue venerada como un clásico existencialista y cosechó admiradores, entre los que se incluyen a Thomas Mann y Albert Camus. Sobre héroes y tumbas (1961), en la que muestra a los últimos personajes de una familia de la oligarquía venida a menos y las obsesiones del hombre contemporáneo; y Abaddón el exterminador (1974), de corte más bien autobiográfico.

La obra completa de Sábato, uno de los principales exponentes de la intelectualidad argentina del siglo XX, incluye además varios ensayos, donde no rehuye de los temas filosóficos, científicos, culturales y políticos, ni de su constante preocupación por los derechos humanos.

El primero de sus ensayos fue "Uno y el universo" (1945), que siguió con "Hombres y engranajes" (1951), "Heterodoxia" (1953) y "El caso Sabato. Torturas y libertad de prensa. Carta abierta al general Aramburu" (1956).

Asimismo editó "El otro rostro del peronismo (1956), "El escritor y sus fantasmas" (1963), "Tango, discusión y clave" (1963), "Romance de la muerte de Juan Lavalle. Cantar de Gesta" (1966), "Significado de Pedro Henríquez Ureña" (1967) y "Aproximación a la literatura de nuestro tiempo: Robbe-Grillet, Borges, Sartre" (1968).

Su obra se completa con los ensayos "La cultura en la encrucijada nacional" (1973), "Diálogos con Jorge Luis Borges (1976), "Apologías y rechazos" (1979), "Los libros y su misión en la liberación e integración de la América Latina" (1979), "Entre la letra y la sangre" (1988), "Antes del Fin" (1998), "La Resistencia" (2000) y "España en los diarios de mi vejez" (2004).

Humanista, no sólo literato

Ante su pequeña, pero elogiada obra literaria y su gran contribución humanista —pese a que también ha recibido críticas de organismos de derechos humanos—, algunos afirman que Sábato debería haber sido candidato al premio Nobel de la Paz más que al de Literatura.

Buscado y admirado por militantes de izquierda, Sábato —que militó en el Partido Comunista durante su juventud— rechazaba, sin embargo, cualquier filiación partidaria y decía que apoyaba cualquier cosa que denunciara todo lo que fuera falso, despreciable, sucio, corrupto e hipócrita.

También estaba en contra de la tendencia de buscar soluciones tecnológicas para el sufrimiento humano, una declaración dolorosa para un hombre que estudió ciencia en Buenos Aires y París, donde fue seducido por el surrealismo y abandonó la ciencia por las letras.

"No se trata de estar a rajatabla contra el progreso científico, que tiene su lado positivo", dijo este año el escritor en un discurso en Montevideo.

"Pero no puede admitirse que se viva una cada vez más fría, insensible y desgarrante civilización tecnocrática, que en vez de solucionar agrava los problemas de la humanidad", agregó el autor, nacido el 24 de junio de 1911.

El escritor y ensayista pasó los últimos años de su vida recluido en su casa en el barrio de Santos Lugares, en las afueras de Buenos Aires, debido a su delicada salud.

Afp, Reuters y Dpa

Tomado: La Jornada.unam.mx

El príncipe no fue a la boda


Imagen: EFE
El británico Guillermo por supuesto que sí. El que se abstuvo fue el de Bahrein, Salman bin Hamad al Khalifa, uno de los 40 monarcas convidados: pretextó que la situación interna del país no le permitía asistir, aunque no aclaró que la ha creado él mismo. Lo cierto es que la pareja real padeció manifestaciones y la crítica de varios medios ingleses por invitar al príncipe bahreinita, vicecomandante supremo de las fuerzas armadas y maestro en reprimir a sus connacionales. Claro que, en este caso, como en el de Siria, difícilmente la ONU autorizará una intervención militar “para proteger a los civiles”.

Más de treinta han muerto desde que el 14 de febrero se iniciara en las calles el reclamo de democracia en Bahrein: la policía balea a mansalva a la multitud y la violencia se ha redoblado desde que el 16 de marzo entraron en la isla fuerzas armadas de otros países del Golfo al mando de militares saudíes. Hay varios miles de heridos, más de mil detenidos o “desaparecidos”, médicos, enfermeras, abogados, defensores de los derechos humanos, incluso blogueros como Faisal Hayat y sobre todo miembros de la mayoría chiíta, siempre acosada por la realeza sunnita. Cuatro personas fallecieron en la tortura, entre ellas Karim Kakhrawi, fundador de Al Wasat, el primer –y único– periódico independiente del reino (www.cpj.org, 12-4-11). Puede parecer poco a los afectos a los números, sólo que Bahrein tiene apenas 700 mil habitantes.

Los militares toman hospitales, golpean al personal, impiden la atención de los heridos y no vacilan en llevarse a los enfermos. Así ocurrió el martes en el centro de salud Aali sito en Manama, la capital. La Comisión de Derechos Humanos de la ONU y organismos como Human Rights Watch y Médicos sin Fronteras condenaron estos crímenes con nulo resultado. No parece posible que Washington y Londres los ignoren: en Bahrein se asienta la Quinta Flota de EE.UU., encargada de asegurar la hegemonía geopolítica de Occidente en la petrolífera región.

La Casa Blanca y Downing Street no dicen una palabra sobre el tema y “lo más probable es que esos gobiernos hayan dado su aprobación para que se reprima al movimiento”, aventura Finian Cunningham, corresponsal de Global Research en Medio Oriente. Pocos días antes de la intervención militar dirigida por Arabia Saudita, el jefe del Pentágono, Robert Gates, y el principal asesor de seguridad de Gran Bretaña, Sir Peter Ri-cketts, mantuvieron reuniones por separado con el rey de Bahrein y con su hijo. Es natural: la base de la Quinta Flota no puede ni debe ser perturbada. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, se suma a los argumentos y atribuye las demandas de la oposición bahreinita a “la injerencia iraní”.

El príncipe Salman al Khalifa confirmó de entrada su asistencia a la boda, pero las protestas de la prensa y la opinión pública británicas lo desinvitaron: “Esperaba que el Reino de Bahrein tuviera una representación de alto perfil en ese encantador acontecimiento, como reflejo de la amistad que une a nuestros países, pero la situación imperante en Bahrein me impide asistir”, explicó (www.bangkokpost.com, 25-4-11). La oficina de prensa del príncipe Guillermo emitió un comunicado para responder a los reproches recibidos: “Nos atuvimos al antiguo protocolo de invitar a todas las testas coronadas del mundo y a la opinión del Foreign Office” (www.middleest-online.com, 25-4-11). No todos se mostraron conformes con esta explicación.

Graham Smith, jefe del grupo apartidario y antimonárquico Republic, manifestó que la lista de invitados parecía el “Who is who de los tiranos y sus cómplices”: no sólo figuró la casa real de Bahrein sino también las de Arabia Saudita, Brunei, Qatar, Lesotho, Bhután, Kuwait, Omán y Swazilandia. “¿Qué ha sucedido con la presuntamente vigorosa conciencia social de Guillermo?”, preguntó al exigir que se las quitara de la lista. No sucedió, quién puede contra el protocolo.

Bahrein fue un protectorado británico desde 1820 hasta 1971, año en que Londres le otorgó una independencia más bien formal: muchos agentes de las fuerzas de seguridad instaladas por Gran Bretaña permanecieron en sus puestos, involucrándose en las políticas represivas del régimen. Su jefe, el coronel de policía Ian Henderson, ejerció el cargo de 1968 a 1998 y se ganó el título de “El carnicero de Bahrein”. Se estima que todavía influye en la materia como asesor del rey.

Una corte marcial condenó el jueves pasado a siete presuntos opositores, cuatro a muerte y tres a prisión perpetua, acusados de asesinar a dos policías “con fines terroristas”.

Es la primera vez que siete civiles son sometidos a la Justicia militar y aún se desconoce dónde y cómo fueron secuestrados, hace semanas ya. El gobierno prohibió que recibieran algún asesoramiento legal y que los visitaran sus familias (www.peacebahrain.com, 28-4-11). Es costumbre en ciertos invitados a la boda de la pareja real.

Juan Gelman.

Tomado: Página 12.com.ar

Ilusiones perdidas



Obama y su política exterior en debate
La American University organizó en Washington la mayor conferencia sobre derechos humanos, para evaluar en veinte paneles el impacto de la política del gobierno de Obama. Junto con líderes de las principales organizaciones de derechos humanos de todo el mundo, funcionarios de ese gobierno y miembros actuales y pasados de los organismos especializados de la OEA y de las Naciones Unidas, participaron líderes de ONG de todo el mundo. Horacio Verbitsky expuso el jueves la posición del CELS.
Lo primero que debo decir es que Obama tuvo y tendrá una gran ventaja, por el solo hecho de ser el presidente que sucedió a George W. Bush. Pero su oferta electoral iba mucho más allá de no ser un violador sistemático y manifiesto de los derechos humanos. Como organización de Sud América identificamos varios puntos de preocupación en sus políticas de derechos humanos. Por supuesto, tenemos conciencia de las disputas partidarias y de las presiones de los grupos más conservadores de ambos partidos, pero aun así la responsabilidad del Poder Ejecutivo es central. Por desgracia el balance tiene pocos aspectos positivos y son sobre todo simbólicos. Obama se alejó de la retórica belicista de Bush y eso le bastó para obtener el premio Nobel de la paz. Pero la verdad es que en los hechos pisoteó las esperanzas que había suscitado en la comunidad de derechos humanos.

La prisión de la Bahía de Guantánamo es un impresionante ejemplo de sus promesas electorales incumplidas. Se esperaba que con el cierre de esa cárcel Estados Unidos cumpliera con los requisitos del sistema legal internacional, pero la falta de decisión contra las violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos perpetúa el excepcionalismo del período Bush, que coloca a este país por encima del derecho internacional de los derechos humanos, lo cual es de una enorme arrogancia.

En febrero de 2006 el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la tortura, el Relator Especial sobre la libertad religiosa y el presidente del Grupo de Trabajo sobre detenciones arbitrarias informó a la Asamblea General que en Guantánamo se violaba el derecho a un juicio justo y se empleaban métodos de interrogatorio prohibidos por la Convención contra la Tortura y otros tratos crueles y degradantes. También concluyeron que las condiciones de detención, la alimentación forzosa de las personas en huelga de hambre, el tiempo indeterminado de detención y el extenso confinamiento solitario violaban el derecho a la salud y a ser tratado con dignidad. La semana pasada se confirmó que no menos de 150 personas inocentes estuvieron confinadas allí durante años, incluyendo choferes, agricultores, pastores y cocineros, por errores de identificación o por haber estado en mal momento en un lugar inconveniente.

Un par de miembros de la ONG Médicos por los Derechos Humanos pudieron leer las hojas clínicas de muchos presos en Guantánamo. Encontraron huesos rotos por palizas brutales, ataques sexuales, aplicación del submarino y simulacros de fusilamiento, métodos prohibidos por las convenciones internacionales y por normas éticas universales.

Analogías perturbadoras

Creemos que la política de Obama debería incluir un apoyo activo a los procesos judiciales que se realizan en la región por los crímenes de las dictaduras. El gobierno de los Estados Unidos debería adoptar también mecanismos de responsabilidad para juzgar los más graves crímenes internacionales cometidos en la denominada guerra contra el terrorismo, que tiene perturbadoras analogías con las prácticas autoritarias de las dictaduras latinoamericanas del pasado.

Las detenciones sin juicio y la entrega de prisioneros a países en los que la tortura es común, para sacarlos de la jurisdicción estadounidense y privarlos de su sistema de protección de garantías, contradice el principio de no devolución establecido por la Convención contra la Tortura. Esta práctica frecuente es emblemática de una regresión peligrosa respecto de las normas de derechos humanos fijadas por la comunidad internacional cuando se conocieron los horrores cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.

La relación de Estados Unidos con América Latina es dirigida por el Pentágono, que dispone de más presupuesto y personal que las secretarías del Tesoro, de Agricultura, de Comercio y de Estado juntas. Cada año, durante las audiencias legislativas, el jefe del Comando Sur explica esta relación en términos de seguridad nacional, un concepto tan vasto como impreciso que incluye casi cualquier cosa imaginable, incluso las opciones electorales de nuestros países, que suelen ser descalificados como populistas. La presencia estadounidense en la región sigue siendo demasiado militarizada. El gobierno de Obama no revirtió el alistamiento de la 4ª Flota Naval dispuesto en 2008. Por el contrario, avanzó más allá por este camino equivocado cuando impulsó a Colombia a confrontar con el resto de la región por la cesión de bases militares a los Estados Unidos. El Comando Sur planeaba usarlas como herramienta para controlar a otros países de Latinoamérica, que naturalmente se opusieron. Según fuentes ecuatorianas, la inteligencia estadounidense jugó un papel central en el ataque aéreo del gobierno de Colombia sobre un campamento de las FARC, del lado ecuatoriano de la frontera.

La militarización de todo

Los Estados Unidos hacen un doble juego con el rol de las Fuerzas Armadas. El gobierno de Obama no reconoce la diferencia entre seguridad y defensa, algo fundamental para los países que padecieron terribles dictaduras militares. Mientras la ley Posse Comitatus, del siglo XIX, prohíbe el uso de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública dentro de los Estados Unidos, su gobierno presiona a nuestros países en la dirección contraria, borrando los límites entre ambos roles. Lo mismo ocurre entre defensa e Inteligencia, en una sociedad con una proyección sin precedentes de lo militar sobre toda clase de actividades. Esto no ocurre por casualidad sino debido a decisiones políticas, como se aprecia con el enroque entre uno de los más altos jefes de las Fuerzas Armadas y el director de la CIA. El traslado del militar a la CIA y la designación en el ministerio de Defensa de quien dirigía la CIA sugiere que no hay diferencias, que son lo mismo. Esta clase de confusión ha socavado incluso la ayuda a Haití después del terremoto. La misión estadounidense en ese país se caracterizó por la presencia militar, más que social o económica. Haití necesita con desesperación de médicos, servicios sociales, inversiones y no de soldados que exhiben uniformes futuristas y un amenazante equipamiento bélico. Esto es tan fuerte en la cultura estadounidense que incluso cuesta explicar aquí por qué debería ser de otra manera.

Al presentar al Congreso su justificación del presupuesto solicitado para 2010, el Pentágono introdujo la doctrina expansionista de la Guerra Irregular, de inquietante similitud con algunas doctrinas contrainsurgentes de la década del 60, actualizadas en la denominada guerra contra las drogas, pero no sólo. Junto con la contrainsurgencia viene la doctrina de la construcción nacional o National Building, que se propone remodelar las instituciones políticas de otros países, lo cual no es una actitud amistosa. Otros documentos militares estadounidenses consideran a algunos países y regiones, entre ellos Venezuela, como posibles teatros de operaciones. El envío de coroneles de la brigada aerotransportada de paracaidistas de Fort Bragg para entrenar a la Policía Federal es otra mala señal. El gobierno argentino los acusó de tratar de introducir en el país sin declararlos armas, drogas como morfina y misteriosos equipos de comunicaciones. Este modelo de intervención ha tenido negativo impacto sobre los derechos humanos. Peor aún, cuando algunos países tratan de cambiar por formas más eficaces de enfrentar a la criminalidad compleja con respeto por los derechos humanos, el gobierno de Obama insiste en las fracasadas recetas de la era Nixon. Devastado por una violencia siempre en aumento, México es la prueba viviente de la insanía de esta política. México provee las drogas que se consumen en Estados Unidos y Estados Unidos las armas con las que se asesina en México. No es una política de buena vecindad. Los ex presidentes Ernesto Zedillo, Fernando Henrique Cardoso y Cesar Gaviria y el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa, entre otros, dan por perdida esa guerra a las drogas y proponen un enfoque diferente, que Estados Unidos no acepta.

Otra fuente de desacuerdos con la región es la posición estadounidense sobre el golpe en Honduras. Aunque al principio Washington rechazó el golpe como ilegal, la presión del partido Republicano en el Congreso forzó a Obama, Hillary Clinton y Arturo Valenzuela a reconocer un proceso electoral viciado que permitió la elección del nuevo presidente Porfirio Lobo, a pesar de la expulsión del derrocado presidente Manuel Zelaya, cuyo regreso fue la condición no negociable de Latinoamérica desde el comienzo de la crisis. El resultado ha sido divisivo para el hemisferio. El gobierno hondureño fue reconocido por Estados Unidos pero excluido de la OEA y sin relaciones diplomáticas con la mayoría de los países latinoamericanos. Honduras aún padece una duradera crisis institucional y de derechos humanos.

El compromiso con el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, reflejado en la jerarquía de los representantes de Obama ante ese foro, es la decisión política más positiva que podemos identificar. Creemos que Estados Unidos debe permanecer en el Consejo y ayudar a su consolidación. Pero aún le falta desarrollar un marco estratégico para relacionarse en forma positiva con los nuevos mecanismos regionales, como la UNASUR y el Consejo Sudamericano de Defensa, para apoyar la estabilidad en la región por medio del manejo y la prevención de crisis y la afirmación de una agenda de derechos humanos.

Varios países de Sudamérica (como la Argentina, Chile, Perú y Uruguay, y ahora, en parte, también Brasil) han decidido investigar y de ser posible llevar a juicio los crímenes cometidos durante sus dictaduras cívico-militares. Esta es una decisión fundamental para consolidar nuestras democracias, y debería ser bienvenida y apoyada por Estados Unidos. También ponemos esperanzas en la posible desclasificación de archivos de la CIA y del Pentágono sobre nuestros países, pero también urgimos que se tomen acciones en ese sentido, aquí en los Estados Unidos. Es incongruente condenar a las dictaduras latinoamericanas y proteger a los responsables de autorizar en Washington crímenes similares con el pretexto de proteger al pueblo norteamericano, un razonamiento similar a los de Videla o Pinochet.

La guerra contra los chicos

También nos preocupa la falta de atención que presta Estados Unidos a los derechos económicos, sociales y culturales a diferencia de la protección a los derechos civiles y políticos. La salud, la vivienda y el trabajo no son considerados como derechos humanos y los tratados que los consagran como tales no han sido ratificados por Estados Unidos. Según el informe presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que resume los aportes de más de un centenar de ONGs a la Revisión Periódica Universal:

- cerca del 30 por ciento de la población carece de ingresos suficientes para atender sus necesidades básicas, con 24,7 por ciento de los afroamericanos, 20 por ciento de los chicos y 14,5 por ciento de las mujeres debajo de la línea de pobreza.

- centenares de mujeres mueren cada año por complicaciones evitables del embarazo, con amplias disparidades en el acceso al cuidado de la salud basadas en razones étnicas.

- pese a la sanción de una ley que mejora la salud pública, aún existen 20 millones de ciudadanos estadounidenses sin ningún tipo de seguro de salud.

Por desgracia, este problema estructural se agravó por algunas decisiones de política interna influenciadas por fuerzas que se oponen al gobierno de Obama. Desde un punto de vista latinoamericano el cierre de guarderías y escuelas públicas para sectores de bajos ingresos, el despido de maestros, la eliminación de miles de planes de salud para niños solos, la reducción de gastos en Medicaid podrían emplearse para justificar similares políticas horribles, pasadas o futuras, en nuestros países. Todo esto constituye una vergonzosa guerra a los chicos, que el pueblo de los Estados Unidos no debería consentir.

A pesar de todo esto creemos que aún existe en todo el mundo, aunque declinante, una ventana de oportunidad y buena voluntad para que Estados Unidos, o mejor dicho el gobierno de Obama marque un enfoque diferente en su política exterior, en particular hacia Latinoamérica y los derechos humanos. La región está madura para discusiones multilaterales más equilibradas, mejor meditadas, estratégicas sobre cuestiones que puedan afirmar los derechos humanos. Esperamos que los próximos años de gobierno de Obama muestren acciones concretas hacia esa finalidad.

Horacio Verbitsky.

Tomado: Página 12.com.ar

La historia sionista



He concluido recientemente un documental indepediente, “La historia sionista”, en el cual quiero presentar no solo la historia del conflicto Israel/Palestina, sino que también las razones centrales del mismo: la ideología sionista, sus objetivos (pasados y actuales) y su firme control no solo de la sociedad israelí, pero también, y de modo creciente, de la percepción que los occidentales tienen del Oriente Medio. Estos conceptos ya han sido demostrados en el excelente documental Ocupación 101, de Abdallah Omeish y Sfyan Omeish, pero en mi documental yo lo trato de la perspectiva de un israelí, exsoldado de la reserva y alguien que ha pasado toda su vida a la sombra del sionismo. Espero que encuentren un momento para ver “La historia sionista” y, caso quieran hacerlo, siéntanse a gusto para compartirlo con otras personas. He hecho este documental enteramente solo, sin ningún presupuesto, aunque me tenga esforzado para alcanzar elevados estándares profesionales. Ojalá que esta producción doméstica sea del interés de los espectadores”

Renen Berelovich | Rebelion



Tomado: www.1984nwo.net

29 abr. 2011

Sangre sobre la plaza del fin del mundo


Café de Marrakech donde tuvo lugar el atentado (AP)
Desde las terrazas del café Argana, en Marrakech la Roja, podía contemplarse la Edad Media. Una turbamulta de ruidos y colores en el mismo lugar donde James Stewart y Doris Day asistieron al asesinato de un fulano que conocían en una de las primeras secuencias de “El hombre que sabía demasiado”, de Alfred Hitchcock. Allá, la muchedumbre de turistas todavía se cruza con los narradores de cuentos, los malabaristas con su propio circo a cuestas, los gnauas que mueven su borlón no muy lejos de donde un viejo apunta una vieja salmodia andalusí, los faquires que encantan serpientes al compás de la zanfoña, los vendedores de humo o los fabricantes de zumos que alinean la fruta con la precisión cartesiana de los ingenieros y la vocación de belleza de los artistas.

Es la Jemaa El Fna: la plaza del fin del mundo como algunos traducen dicha expresión árabe que identifica a este confín que era el último mercado de la civilización, patrimonio de la Humanidad según la Unesco. Allí, el jueves, un tipo pidió un zumo de naranja antes de inmolarse en la cocina, a mayor gloria de un dios que quizá no le perdone nunca y arrastrando a su paraíso sin huríes a casi una veintena de personas, en su mayoría infieles.

Hasta que se desvele la autoría del atentado, todo apunta a que se trata de un artefacto hasta cierto punto casero, una bomba de clavos y de acero con un poder mortífero redoblado por la proximidad de los hornos. ¿Estamos ante un yihadista solitario o un eslabón más de la franquicia Al Qaeda Magreb Islámico, a veces identificada en occidente por el acrónimo AQMI? Las primeras manifestaciones de los ministros del Interior, Taib Cherkaui, y de Justicia, Mohamed Naciri, hacen pensar, sin embargo, en “un acto criminal organizado”.

Ojalá que las autoridades marroquíes, empeñadas ahora en una reforma constitucional cuyo alcance final aún se desconoce, no cometan el mismo error que en mayo de 2003, después de la cadena de atentados en Casablanca, que costaron 45 vidas en el Hotel Farah, en la Casa de España, en un restaurante italiano, en la Alianza Israelí o en un cementerio judío. En aquel entonces, no menos de dos mil personas fueron víctimas de una redada generalizada que tan sólo fue eficaz a efectos de la represión indiscriminada pero que no contribuyó al esclarecimiento de los hechos. Ahora, desde el primer instante, no han faltado voces que vincularan el atentado del jueves con la reciente liberación de presos islamistas en un indulto parcial que siguió a las movilizaciones en pro de avances democráticos que llevó a cabo el Movimiento 20 de febrero, tanto el día que le da nombre como el pasado 20 de marzo.

Ya en 2003, se abrió un debate en Marruecos respecto a la conveniencia política de ilegalizar al Partido Justicia y Desarrollo, una organización islamista radical que muchos creen auspiciada en la sombra, en su día, por el propio Hasán II, a varios efectos. De un lado, frenar el avance de Justicia y Espiritualidad, el grupo integrista marroquí que lidera el jeque Yasin y su hija Nadia y que sigue siendo enormemente popular en los suburbios del país ya que auxilia a los desahuciados mucho más que las instituciones oficiales. Y de otro evitar que Marruecos importase organizaciones de esta índole de países enemigos como Argelia: ya en agosto de 1994, hubo otro atentado en Marrakech, cuando varios hombres armados irrumpieron en el vestíbulo del hotel Atlas Asni y acabaron con la vida de un grupo de turistas, en el que hubo dos españoles. Aunque se condenó por dicha acción a varios inmigrantes marroquíes en Francia que formarían parte del grupo Kelkal, muchos observadores creyeron ver un cierto apoyo por parte del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, una organización surgida a raíz del golpe de Estado que evitó la victoria electoral del Frente Islámico de Salvación (FIS) en Argelia, y que luego sirvió como germen para la gestación de Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI).

Lo mejor que puede hacer las fuerzas policiales y la justicia marroquí es hacer bien su trabajo ya que en anteriores ocasiones las prisas –que no son buenas consejeras—precipitaron detenciones de supuestos terroristas sin prueba alguna a juicio de organizaciones humanitarias que entendieron que se vulneraban derechos procesales básicos como el necesario ejercicio de la defensa.

Mohamed VI, a partir de su discurso del pasado mes de marzo, parece apuntar en su línea de reformas que enunció diez años atrás cuando, a comienzos de su reinado, se presentó ante la opinión pública como “el rey de los pobres”. Su propia desgana o las presiones del majzén –el aparato administrativo que tradicionalmente viene ejerciendo el poder en Marruecos más allá de los partidos políticos–, coartó dicha tendencia y le convirtió en una caricatura de sí mismo, Su Majeskí, más propenso al boato que a la justicia. Ahora, con la reforma constitucional que puede suponer que, por primera vez desde la independencia de 1956, el monarca no se reserve los ministerios de soberanía –esto es, Interior, Defensa y Asuntos Exteriores—así como la designación del primer ministro, sea cual sea el resultado electoral.

Hace una semana, un importante miembro del Istiqlal, situado en el ala izquierda de este influyente partido nacionalista, me confesaba que la reforma constitucional era baladí sino se acompañaba de un mayor compromiso para evitar las abismales diferencias sociales que sigue padeciendo Marruecos. Justo el pasado martes, el Gobierno de Rabat anunciaba un incremento de salarios y de prestaciones sociales, como una medida de acompañamiento a las polémicas excarcelaciones y a la constitución del grupo que va a reformar la Constitución y que ya lleva trabajando en ello más de un mes.

Sabido es que la democracia no gusta demasiado en ciertos círculos islamistas –también es un error generalizar esta creencia–, pero tampoco es del agrado de sectores ultraconservadores marroquíes que quizá empiecen ahora a ver como se tambalean sus históricos privilegios. Marruecos, por otra parte, sigue siendo uno de los países más estables del norte de Africa, una región convulsa en la que permanece casi como un oasis en ese efecto dominó de las revueltas que desde comienzos de año se vienen viviendo desde Túnez a Egipto. Así que tampoco es de extrañar que Al Qaeda juegue sus bases en ese territorio desde donde también partieron los autores materiales de los atentados del 11 M en Atocha. Justo el año en que se conmemorará el décimo aniversario de los atentados de Nueva York y Washington, este siniestro ajedrez sigue en marcha. Mientras el yihadmismo capta adeptos en humildes barrios de Tetuán y de Casa –en el barrio de Sidi Manen estalló un cibercafé cuatro años atrás–, Estados Unidos también prosigue la construcción de la base de Tan Tan desde donde desplegar su nuevo sistema operativo contra Al Qaeda. La guerra, como ya sabe bien Marrakech la Roja, está servida.

Juan José Téllez

Tomado: PeriodismoHumano.com

Al Grito de " Nazi-Judia "


Gaza- Art

DECENAS DE INTELECTUALES, ARTISTAS Y ACADÉMICOS ISRAELIES, ENTRE ELLOS 21 GANADORES DEL PRESTIGIOSO PREMIO ISRAEL (QUE SE CONCEDE ANUALMENTE EN EL DIA DE LA INDEPENDENCIA), FIRMARON UNA DECLARACION EN APOYO A LA CREACION DE UN ESTADO PALESTINO Y LA HICIERON PUBLICA EN UN ACTO EN TEL AVIV EL VIERNES 22. EL ACTO FUE SABOTEADO POR UN GRUPO DE ULTRANACIONALISTAS ISRAELIES, QUE PRORRUMPIERON EN GRITOS Y AMENAZAS E INTENTARON IMPEDIR SU REALIZACION SIN QUE LA POLICIA LO IMPIDIESE, SEÑALARON LOS ORGANIZADORES. EL EVENTO TUVO LUGAR FRENTE AL HALL DE LA INDEPENDENCIA, EN EL BULEVAR ROTHSCHILD, DONDE DAVID BEN GURION PROCLAMO EN MAYO DE 1948 EL NACIMIENTO DEL ESTADO DE ISRAEL. LA DECLARACION RESALTA QUE LA INDEPENDENCIA DE AMBOS ESTADOS LOS FORTALECE MUTUAMENTE Y CONSTITUYE "UNA NECESIDAD MORAL Y EXISTENCIAL ASI COMO LA BASE DE LA POSIBILIDAD DE UNAS BUENAS RELACIONES DE VECINDAD".

En el acto participaron el escritor Amos Oz y su esposa Nelly, adhiriendo a la proclama otros intelectuales y artistas como la ex ministra Shulamit Aloni o el cineasta Ari Folman. A primera hora de la tarde se reunieron los manifestantes para apoyar la creación de un Estado palestino en las fronteras de 1967. Pero desde el otro extremo de la calle irrumpieron los grupos de choque ultraderechistas, que increparon a la actriz Hana Maron, que había iniciado su discurso, al grito de "nazi judía" y "traidora". El diario Haaretz señaló que los organizadores intentaron calmar la furia de los grupos contrarios recordándoles que la actriz había perdido una pierna en 1970 en un ataque terrorista, pero fue en vano. Uno de los participantes, el profesor de la Universidad de Princeton, Avishai Margalit, declaró al Jerusalem Post que no había que alarmarse por estas manifestaciones y el ministro de Defensa, Ehud Barak, llamó a resolver los enfrentamientos sin recurrir a la violencia.

En el manifiesto se expresa: "El pueblo judío surgió en la tierra de Israel, donde se forjó su carácter. El pueblo palestino se está levantando en Palestina, donde su carácter fue forjado. Es el derecho natural de los pueblos judío y palestino ser como el resto de las naciones: vivir de forma independiente en su Estado nación". Luego viene el concepto de que la independencia de ambos estados los fortalece mutuamente y crea las bases para relaciones de buena vecindad. Uno de los organizadores, Sefi Rachlevsky, expresó en su habitual columna del Haaretz: "Israel, en vez de ser el primero en tenderle la mano y apoyar la independencia palestina, está tratando de impedirla. Esto no es sólo un desastre moral, sino que también traerá aparejada una catástrofe práctica: Israel se va a quedar solo y va a convertirse en una especie de Sudáfrica". La OLP afirmó sobre este tema: "Se trata de una valiente iniciativa política que contribuye en forma decisiva a reavivar las esperanzas de paz que sucesivos gobiernos dispersaron".

En contraposición, el vicecanciller israelí Danny Ayalon criticó acremente la declaración, considerando que atenta contra las perspectivas de un acercamiento entre las partes. "Iniciativas como esta ­señaló- sólo reducen las posibilidades de una tregua y el establecimiento de un Estado palestino y crean la falsa esperanza entre los palestinos de que pueden establecer un Estado unilateralmente y sin negociar con Israel". Se recordará que el vicecanciller israelí salió a la palestra en tono provocativo a mediados de diciembre del año pasado condenando en forma expresa la decisión de los gobiernos de Brasil y de Argentina de reconocer a un Estado palestino independiente en las fronteras de 1967, a lo que se sumó Uruguay en ocasión de la reunión de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe en apoyo a la paz israelo-palestina y a la creación de dos estados, celebrada en Montevideo del 29 al 31 de marzo pasado. Ayalon también cubrió de improperios al presidente Chávez, a quien reprochó sus relaciones con Irán. En una ocasión previa tuvo actitudes altaneras y despreciativas con gobernantes turcos, al abordarse en conferencia de prensa conjunta el episodio de la Flotilla de la Libertad que concurrió a brindar ayuda solidaria a la población de Gaza (y no a Hamas, como se ha dicho) y a romper el bloqueo israelí que transforma en un martirio la vida en la Franja.

En la anterior oportunidad reseñada, el propio titular de la cancillería israelí, Avigdor Lieberman, rechazó de plano toda propuesta de detener los nuevos asentamientos y construcciones que está erigiendo sin pausa Israel en los territorios de Cisjordania y en Jerusalem Este. Dijo que el vocablo "congelar" (referido a las nuevas construcciones) debía borrarse del diccionario israelí.

Hablando de este personaje, que con su partido racista y xenófobo Israel Beiteinu constituye el principal sostén del gobierno de Benyamin Netanyahu, parece estar en la cuerda floja. Dice un cable: "Tras 10 años de investigaciones, interrogatorios y numerosas sospechas, el fiscal general del Estado y asesor del gobierno de Israel, Yehuda Weinstein, anunció la decisión de llevar a los tribunales al ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, por cargos de fraude, blanqueo de dinero, abuso de confianza y obstrucción a la justicia. Antes de que sea juzgado se realizará un careo con el fiscal general, que será fundamental no sólo para el futuro de Lieberman, sino del gobierno israelí. A pesar de los cargos judiciales el ministro, en su primera reacción, no anunció su dimisión".

Niko Schvarz

Tomado: La República.com.uy

Familiares de desaparecidos asistirán al acto del Ejército en Las Piedras


Sin olvido. La fuerza de tierra celebra su creación el día de la batalla de Las Piedras.

Bicentenario. Dos siglos es mucho tiempo, hubo Artigas y de los otros
La celebración de los 200 años del Ejército, en Las Piedras, se realizará en presencia de la organización Madres y Familiares de Desaparecidos. Con las fotos de los desaparecidos, los integrantes de la entidad presenciarán el desfile militar y el discurso del comandante Jorge Rosales.

La fiesta que prepara el Ejército Nacional para conmemorar el 18 de Mayo el bicentenario de la fundación de la fuerza de tierra y la Batalla de Las Piedras, podría verse distorsionada por la presencia de los familiares de los desaparecidos, quienes se trasladarán a la ciudad de Canelones.

El dirigente de la entidad Oscar Urtazum dijo que el reclamo por conocer "la verdad" sobre el destino de sus familiares se traducirá con su sola presencia.

"Es un poco lo nuestro, buscar la sensibilidad por todos lados, por más que la verdad la tienen los militares. Por eso vamos a ir a el 18 de Mayo a Las Piedras", expresó el dirigente.

Subrayó que aguarda que la presencia de la organización sea acompañada por un número significativo de ciudadanos. "Cuanto más acompañados, el espíritu se fortalece", precisó.

Si bien las actividades por el bicentenario del Ejército se iniciaron a principios de año, la fuerza de tierra le da especial importancia a la Batalla de Las Piedras, por ser el primer triunfo militar del prócer José Artigas, en 1811, contra el colonialismo español.

Está previsto que el presidente José Mujica, junto a integrantes del gobierno, asista al acto, que tendrá como orador central al comandante Rosales.

La intención de los familiares es concentrarse con sus pancartas en las proximidades de las autoridades nacionales y de la oficialidad, para que las fotos de los desaparecidos sean observadas por los numerosos efectivos que participarán del desfile militar.

Urtazum justificó la asistencia de la organización al acto oficial luego de reconocer que los integrantes de Madres y Familiares se sienten "desconcertados" por los hechos que se producen en la escena política.

"Guerrilleros son amigos de militares. Hoy, hay golpistas demócratas y se aplica la política de la verticalidad. Todo está un poco cambiado", subrayó Urtazum. "Nosotros vamos a estar pidiendo en Las Piedras la verdad que tienen secuestrada", agregó.

El dirigente de la organización destacó además que Madres y Familiares asistirá al acto del 1º de Mayo para abocarse a la organización de la Marcha del Silencio del 20 de mayo.

Tomado: La República.com.uy
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