Lo llaman "rescate" pero en realidad es un chantaje
En 2011 el Gobierno griego pretende recaudar unos 5.000 millones con la venta del monopolio de apuestas y loterías OPAP, el Postbank, la empresa de gestión de aguas de Salónica, la segunda ciudad del país, y las empresas de gestión portuarias del Pireo y Salónica.
Entre 2012 y 2015 se pretenden recaudar otros 45.000 millones con la privatización completa o parcial de la empresa de gestión del agua de Atenas, refinerías, empresas eléctricas, el ATEbank, especializado en el sector agrícola, así como la gestión de puertos, aeropuertos, autopistas, derechos de explotación de minas, y propiedad inmobiliaria y terrenos estatales.
El paquetazo
1.- Paquete de consolidación fiscal
Las nuevas medidas pretenden recortar los gastos del Estado en unos 14.300 millones y recaudar otros 14.100 millones hasta 2015, con el objetivo de situar el déficit por debajo del 3% del PIB ese año.
2.- Subidas de impuestos
El Estado impondrá un "impuesto solidario" de entre el 1 y el 4% a las rentas más altas. Para ministros, parlamentarios y otros cargos públicos con ingresos importantes el impuesto es del 5%.
Suben en 300 euros anuales los impuestos a profesionales que trabajan por cuenta propia, como abogados, fontaneros o taxistas.
Reducen el mínimo exento de tasación de los 12.000 a los 8.000 euros, aunque quedan excluidos los trabajadores de menos de 30 años y los pensionistas, y se crea un impuesto inmobiliario especial para los propietarios de bienes de más de 200.000 euros.
Aumentan los impuestos sobre bienes de lujo como yates, piscinas y coches de alta cilindrada, se abre la posibilidad de legalizar inmuebles construidos fuera de la ley tras el pago de tasas penalizadoras y se eliminan un gran número de excepciones fiscales.
Subida del IVA para bares y restaurantes del 13 al 23% y se refuerza la lucha contra la evasión fiscal y el trabajo informal.
3.- Recortes en el gasto público
El Estado pretende suprimir 150.000 empleos públicos, el 25% del total. Para conseguirlo, no se prolongarán los contratos temporales de trabajadores en las instituciones públicas y sólo se sustituirá una de cada diez plazas de funcionarios que se retiren. Los salarios, que se recortaron una media del 12% el año pasado, volverán a ser reducidos, aunque aún no se sabe en qué cuantía.
Se suprimen diversas prestaciones sociales para ahorrar 4.000 millones hasta 2015. Se recortarán también 500 millones de euros este año en concepto de subvenciones a los organismos del Estado y otros 855 millones de euros hasta 2015 con la fusión de escuelas, hospitales, escuelas técnicas, cuarteles de la policía y otras instituciones.
Se reduce el gasto sanitario hasta 2015 en 2.100 millones de euros por medio de la racionalización de las prescripciones y recurriendo a fármacos más baratos.
Por primera vez en tres décadas se reduce el gasto militar, que hasta ahora es el más alto porcentualmente de los países europeos de la OTAN, con alrededor del 4% del PIB, aunque numerosos analistas consideran que es mayor por el uso de partidas ocultas. En total, se reducen 1.200 millones de euros hasta 2015 y se cancelan pedidos de armamento por valor de 830 millones euros.
Se reduce el gasto en inversiones públicas en 850 millones para este año.
La reunión de Club Bilderberg, organismo integrado por las personalidades más infuyentes del planeta, arrancó este viernes en la localidad suiza de Sant Moritz. El cónclave transcurre de manera muy opaca y en medio de un secretismo absoluto.
Un hotel lujoso, ambiente reservado y discreción absoluta. Estos son los componentes indispensables de los encuentros del Club Bilderberg. Estos ingredientes no han cambiado desde que este grupo integrado por políticos, aristócratas y los empresarios más influyentes del mundo empezó a celebrar sus reuniones anuales en 1954. Y aunque la agenda de la cita es siempre un misterio, los expertos nunca descartan dos temas: dinero y finanzas.
Este año San Moritz alberga también a numerosos activistas que buscan romper este muro de secretismo y encontrar respuestas a algunas de las preguntas que debaten los llamados 'amos' del mundo. “Tanto la Unión Europea como el euro son criaturas de los Bilderbergs de tiempos pasados. No queremos estar dentro de la Unión Europea, no queremos pertenecer a zona euro”, dice Manfred Pietrisch, uno de los activistas que se han dado cita en la ciudad suiza.
Las investigaciones de estas reuniones elitistas no transcurren en vano. Ya se sabe gracias a un informe fruto de tales estudios, que la reunión del año pasado del Club Bilderberg en España costó 10 millones de euros. Lo más interesante aquí es que la factura no la pagó la gente adinerada que acudió a este сónclave.
“A nuestro juicio este tipo de encuentros privados, como ellos mismos lo denominan, son inaceptables porque la seguridad de estas reuniones es pagada del bolsillo de los contribuyentes. Y me parece que la gente se entera de todo especialmente cuando el gobierno dice que no tiene dinero para ciertas necesidades pero a la vez paga a espaldas las reuniones de esta gente”, explica Pietrisch.
El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, el director general de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, supuestamente figuran en la lista de los invitados al evento. Se espera que la mayoría de la flor y nata del mundo financiero asista al encuentro. Pero muchos piensan que caducó el tiempo cuando el club era realmente poderoso.
El editor de la sección internacional del diario argentino 'Clarin', Marcelo Cantelmi dijo a RT que “una prueba más de disipación de omnipotencia de los miembros Bilderberg puede ser el caso de Dominique Strauss Khan. El ex presidente del Fondo Monetario Internacional y frecuentador de las reuniones de Bilderberg ahora se encuentra en Nueva York procesado por acoso sexual. No obstante hay rumores de que precisamente en San Moritz se decidirá la candidatura de su sustituto. Desafortunadamente esto nunca se sabrá con certeza, dado que a los periodistas siempre los excluyen del lugar de sesiones del club reservado a un buen trecho”.
Reproducimos a continuación el prólogo que nuestro amigo Julio César Guanche, uno de los más agudos representantes jóvenes del socialismo republicano-democrático cubano, escribió para presentar su investigación, aún inédita: Estado, participación y representación políticas en Cuba. (Diseño institucional y práctica política tras la reforma constitucional de 1992.)
La política cubana posterior a 1959 reelaboró el concepto de democracia a partir de la centralidad de la justicia social, la multiplicación de los actores políticos y la independencia nacional.
El proceso se orientó a la integración social del pueblo como clave de su transformación en sujeto colectivo. En 1976 se dotó de una Constitución que institucionalizó las formas de participación ciudadana. En 1992 una extensa reforma fijó nuevas condiciones de desarrollo para ese objetivo.
El sistema institucional cubano ha funcionado desde entonces sin interrupciones, reconoce mecanismos de participación directa y las elecciones han sido convocadas con regularidad, transparencia del escrutinio y altos índices de participación electoral. El hecho es explicable por la legitimidad histórica del poder revolucionario y de la figura de Fidel Castro, por la aceptación por parte de la ciudadanía de la institucionalidad existente como marco político para la defensa del sistema que ha conseguido inclusión social, equidad y soberanía nacional, y por diversos grados de presión política y social.
El diseño institucional está sometido a tensiones contradictorias en su interior. Por un lado, busca promover la participación política, por otro concentra y centraliza poder y desestimula con ello la participación. De hecho, las prácticas representativas prevalecen sobre las participativas, en tensión con los objetivos declarados por el discurso institucional.
Las experiencias de cambio social desarrolladas hoy en América latina han recolocado el tema de la participación en un lugar central, con la recuperación creativa del contenido clásico del republicanismo y del socialismo en cuanto régimen del autogobierno, esto es, de la participación directa de los ciudadanos en la gestión pública.
La reflexión sobre el contenido de la Constitución cubana vigente tras la reforma de 1992 reclama atención no solo por urgencias específicamente cubanas sino por un hecho que alcanza al contexto regional: la necesidad de reconstruir el paradigma de la democracia desde las condiciones socioestructurales e históricas de la región, marcadas por una inveterada exclusión social y un concepto patrimonial de la política.
Esta investigación resitúa el tema en los debates teóricos-políticos cubanos a partir de una comprensión republicana democrática. Recupera y confronta saberes provenientes del nuevo constitucionalismo latinoamericano y de corrientes teóricas cuyas ideas apenas circulan en el contexto nacional.
En un plano específico, esta investigación contribuye a colocar en el campo de las opciones políticas cubanas respuestas a dos problemas: la debilidad de las formas de ejercicio directo de poder y las carencias del control concreto sobre la actuación estatal.
En esta argumentación, la concentración y la centralización de poder son incompatibles con la promoción de la participación, y, al mismo tiempo, la desconcentración y la descentralización, para ser democráticas, deben orientarse hacia la socialización del poder y la soberanía ciudadana.
Para ello, se proponen posibilidades de rediseño del sistema institucional de la participación/representación política con la ampliación—y la facilitación del empleo— de los instrumentos de democracia directa y del control sobre la representación.
De modo inusual en Cuba, el ejercicio de derechos individuales y colectivos se considera aquí como otra forma de participación. La práctica cubana siguió el modelo constitucional de hacer precedentes los derechos sociales sobre los individuales. El principio de precedencia configura un patrón asistencialista de participación. Se hace necesario reforzar la base institucional del ejercicio de derechos como clave de la participación autónoma de la ciudadanía. En esta comprensión, el ejercicio de los derechos fundamentales —a través de su reconocimiento constitucional, de las políticas sociales que los aseguran, y de su sistema de garantías jurídicas— es un recurso para subordinar el Estado a la sociedad. Por ello, propongo la creación de nuevos mecanismos de protección de derechos y de control constitucional.
Por otro lado, a partir del análisis del sistema institucional de la representación política —nominación, mandato, rendición de cuentas y revocación— se proponen garantías materiales y jurídicas para proteger el derecho de todos los ciudadanos a acceder, a través de representantes, a la intervención en la dirección del Estado.
En todos los casos, la argumentación teórica, el análisis de la práctica política y las recomendaciones que se hacen, parten del trabajo empírico realizado con investigaciones de campo, análisis de datos y entrevistas a expertos, funcionarios estatales y ciudadanos.
En un plano general, la investigación contribuye a defender la necesidad de radicalizar democráticamente el sistema institucional cubano de la participación, en contraposición a la imaginación liberal. Sitúa las necesidades de la «democratización de la democracia» en el continuo de las necesidades republicanas: la promoción de la autoorganización popular, la independencia política de las organizaciones sociales, la autonomía de la persona, la socialización de la propiedad y el fomento de formas asociativas desmercantilizadas.
Se arguye que, para alcanzar mayor desarrollo democrático, el Estado cubano debe convertirse en actor de importancia decisiva, no único, en la transformación social con equidad. Se afirma que es preciso construir poder desde lugares diferentes —Estado, poderes públicos, organizaciones sociales, agrupaciones ciudadanas—, en un espacio político regido por los principios de autonomía y cooperación, con la participación directa de las bases en la elaboración, ejecución y control de la política estatal hacia este horizonte: la construcción colectiva del orden.
En Cuba se modifica hoy el perfil de lo que ha sido el socialismo en su historia nacional. Los procesos de descentralización parecen ser la guía de las remodelaciones. Hasta el momento, ellas se han pronunciado básicamente sobre el campo económico, pero las tranformaciones modificarán bases políticas.
En ese contexto, la afirmación de la participación ciudadana es el único expediente eficaz para procesar el conjunto de cambios con consenso social.
Una conclusión resultante de este estudio es que la posibilidad de incrementar la participación de la ciudadanía en el SP cubano enfrenta numerosos obstáculos, provenientes de su ambiente, pero también del propio perfil del modelo.
En consecuencia, se han acumulado desgastes que reclaman una sustitución del modelo mismo de participación política. Las soluciones a los problemas antes considerados pueden encontrarse en varios órdenes: ejercer efectivamente prerrogativas ya consagradas, transformar el sentido de las regulaciones vigentes que otorgan prevalencia a la soberanía estatal sobre la soberanía ciudadana y habilitar nuevos mecanismos de participación que empoderen a la ciudadanía a través de la participación directa y el control de la representación.
Si la reforma de 1992 habilita constitucionalmente el conjunto de cambios económicos que hoy se proponen, por la magnitud de los desafíos políticos que ellos plantean, se estima que es aconsejable encararlos a través de un proceso constituyente nacional.
Julio César Guanche: Es un jurista y filósofo político cubano, amigo y colaborador de Sin Permiso, muy representativo de una nueva y brillante generación de intelectuales cubanos partidarios de una visión republicano-democrática del socialismo.
Se espera que la versión final del proyecto de ley que deberá votar el Parlamento entre el lunes y martes de la próxima semana sea publicada hoy. Durante los próximos años, Grecia debe recortar la plantilla de trabajadores en un 25 por ciento (el equivalente a unos 150 mil funcionarios menos) y el gobierno está obligado a reducir los sueldos en el sector público. Estos empleados ya no percibirán sueldos extraordinarios, pero deberán trabajar más horas. La semana laboral pasará de 37,5 a 40 horas. Por primera vez en tres décadas, el ajuste incluye un recorte del presupuesto para comprar armamento, que en 2013 bajará en 250 millones de euros, y otros 350 millones en 2014. El Ministerio de Defensa ha cancelado pedidos militares por 830 millones de euros. El gobierno espera recaudar, mediante un aumento de la carga impositiva, unos 2450 millones de euros adicionales en 2011 y otros 3600 millones de euros entre 2012 y 2015. Los profesionales autónomos deberán pagar impuestos a partir de ingresos anuales de 12 mil euros, y quienes ganen más de esa cantidad tendrán que contribuir con el uno y hasta el tres por ciento de su sueldo en un fondo para financiar el seguro de desempleo. La privatización de activos del Estado está destinada a recaudar 50.000 millones de euros hasta 2015. El recorte de beneficios sociales y de aportaciones del Estado a las pensiones será de 833 millones este año y de 5400 millones entre 2012 y 2015.
Alicia Jaime, viuda de Ramón Peré, ayer, en el homenaje que se le tributó en la explanada de la Universidad de la República.Foto: Javier Calvelo
El Ejecutivo revocará los actos administrativos que impusieron la Caducidad; sigue pendiente la cuestión de las prescripciones.
El anuncio se produjo en el día del 38º aniversario del inicio formal de la dictadura y de la huelga general de los trabajadores, que ayer fue conmemorada en la explanada de la Universidad de la República y en un acto del PIT-CNT en el que se celebró la medida. Consultado por la diaria, el abogado Pablo Chargoñia advirtió que si no se impide que los delitos cometidos en dictadura prescriban en noviembre, la revocación de los actos administrativos "puede ser inútil".
El secretario de Presidencia, Alberto Breccia, transmitió ayer en conferencia de prensa la decisión del presidente José Mujica y del Consejo de Ministros de dictar un decreto por el cual se revoque "por razones de legitimidad" todos los actos administrativos dictados por el Poder Ejecutivo en aplicación del artículo 3º de la Ley de Caducidad que consideraron los hechos cometidos en dictadura amparados en esa norma. El jerarca explicó que este decreto se hace en cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el caso Gelman. "Estimamos que estamos cumpliendo con un deber ético pero también con lo que establece la sentencia", dijo.
El decreto, que contempla "en el entorno de 80 casos", será firmado el "jueves o viernes". Según indicó Breccia, "pueden existir algunas situaciones particulares que hagan que algunos de los denunciantes que comparecieron oportunamente ante la Justicia pretendan actuar de forma diferente y que sus casos no sean excluidos". En ese sentido, dijo que "aquellos eventualmente interesados pueden expresar una señal discordia" aunque estimó que eso no se producirá. "Pero no queremos actuar en contrario de la voluntad de los interesados", completó. Con anterioridad, el Ejecutivo revocó el caso de Álvaro Balbi a solicitud de su esposa, la actual militante comunista Lille Caruso.
Memoria en blanco
El Directorio del Partido Nacional (PN) recordó ayer los 38 años del golpe de Estado, reafirmando su "compromiso histórico de luchar por la defensa de las libertades públicas y de los derechos humanos en toda su expresión, como forma de contribuir para que nunca más en el país se repitan quiebres institucionales", según señala una declaración. El directorio también resolvió crear un mural en la sede que recuerde a los "servidores del PN en la lucha contra la dictadura por libertad y democracia". "Es un homenaje a quienes sin tener ni disputar ninguna posición, porque no había elecciones, se jugaron por la democracia y sus ideales", explicó Heber, que agregó: "Arriesgaron su vida y la tranquilidad de su familia".
En cuanto a otros aspectos del fallo de la Corte, el secretario de Presidencia explicó que junto con el canciller, Luis Almagro, y el director de Derechos Humanos del Ministerio de Educación y Cultura se está haciendo "un análisis exhaustivo" a los efectos de cumplirlo en todos sus términos. Adelantó que está previsto "incrementar las facultades" de la Comisión de Seguimiento y que el Ejecutivo solicitó al Ministerio de Defensa Nacional y a la Suprema Corte de Justicia que se habilite el acceso de los archivos vinculados a la dictadura a los investigadores que trabajan en dicha comisión en convenio con la Universidad de la República (Udelar). Se trata de las fichas clínicas de Sanidad de las Fuerzas Armadas y de las fichas judiciales.
Y la prescripción...
En la explanada de la Udelar se realizó ayer el homenaje convocado "a las cinco en punto" a Ramón Peré, el primer asesinado por la dictadura. El responsable de su muerte, Tranquilino Machado, fue procesado días atrás. En ese marco, el secretario de Crysol, Julio Martínez, señaló que la decisión de Mujica "se miró como algo positivo" y como "un pequeñísimo avance hacia sacudirnos la impunidad". No obstante, señaló que le preocupa la prescribilidad y advirtió que la revocación no debe depender de "la voluntad de los familiares" porque es responsabilidad del Estado. "El que no quiera, no seguirá el juicio adelante, pero esto no obliga a nadie a hacer el juicio", añadió.
Durante el acto desarrollado en el PIT-CNT, el dirigente de la central, Juan Castillo, celebró la noticia. "De la misma forma y con la misma franqueza debo decir que el 19 de mayo se nos pegó un golpe anímico cuando miles de compatriotas y centenares de militantes creíamos que estaban dadas las condiciones para que en el mismo lugar, en la misma institución y en el mismo ámbito donde se había aprobado la Ley de Caducidad, el Parlamento tenía la posibilidad de redimirse y, a partir de otra ley, anularla para que la Justicia pudiera actuar", añadió, en referencia al interpretativo.
Macarena Gelman, presente en el acto, consideró que es "muy importante" la decisión del Ejecutivo aunque no sea "la solución perfecta" pero que "el problema clave es el de la prescripción. "Resta saber cómo será recibido por el Poder Judicial y por el ministerio público", añadió. En esa dirección se expresó el abogado Pablo Chargoñia: "Puede ser inútil la revocación de los actos administrativos si no se soluciona la prescriptibilidad. El terreno más sensible ahora se juega en el Poder Judicial".
La película turca Kurtlar Vadisi: Filistin (El valle de los lobos: Palestina), acusada de antisemitismo, empieza con el asalto israelí a la Flotilla por la Libertad en aguas internacionales. El fantasioso cineasta Zübeyr Şaşmaz ha tenido la virtud de dar la vuelta completamente al final de sus películas estilo Rambo: ¡ganan los turcos (en la última entrega en alianza con los palestinos), y no el US Army o el Tzahal!
"J. B., marine estadounidense de veintisiete años destacado en Irak, está siendo investigado por el Pentágono después de que en la noche del pasado 23 de abril perdiera provisionalmente el control y se negase a violar a una joven prisionera iraquí, tal y como habían hecho ya sus compañeros. No conforme con esto, en un estado descrito como de 'incomprensible demencia', vistió dulcemente a la mujer, le limpió las lágrimas y la acompañó fuera de la celda"
Noticias, Santiago Alba Rico (Caballo de Troya, 2010)
"Cette démographie galopante, ces masses hystériques, ces visages d'où toute humanité a fui, ces corps obèses qui ne ressemblent plus à rien, cette cohorte sans tête ni queue, ces enfants qui ont l'air de n'appartenir à personne, cette paresse étalée sous le soleil, ce rythme végétal, tout cela fait partie du vocabulaire colonial"
Les damnés de la terre, Frantz Fanon (La Découverte, 2002)
"Cambiar algunos detalles de la historia para hinchar el orgullo nacional es un viejo truco que se ha utilizado desde tiempos inmemoriales. Pero ha sido casi siempre un privilegio reservado a los vencedores, que no han dudado en magnificar sus gestas y en minimizar, o borrar, los éxitos de sus adversarios". El editorial del diario El País, titulado 'Una de héroes turcos' (18/VIII/2010), criticaba meses después del asalto israelí a la primera Flotilla por la Libertad, la nueva entrega de la saga cinematográfica 'El Valle de los Lobos' del cineasta turco Zübeyr Şaşmaz (1).
'El Valle de los Lobos' es una popular serie de televisión turca que ha inspirado varias películas. En Kurtlar Vadisi: Filistin (El valle de los lobos: Palestina) su protagonista, el súper agente Polat Alemdar (un papel interpretado por el actor turco Necati Şaşmaz) dirigirá a su equipo, brillante en operaciones especiales, hasta la Palestina Ocupada (y no a Israel, como exclama Alemdar en una de las primeras escenas) para asesinar al comandante israelí Moshe Ben Eliezer como venganza por la ejecución de nueve activistas turcos durante el asalto al Mavi Marmara (2).
Polat Alemdar, una mezcla de Rambo y James Bond, lidera un indestructible comando turco guiado por el repudio al imperialismo y a los ejércitos coloniales en Oriente Medio. El director Zübeyr Şaşmaz ha tenido el acierto de cambiar el sempiterno e inevitable The End de la película desde la Guerra Fría: ¡al final no ganan los yanquis (ni los israelíes)! Esta simple genialidad ha provocado la censura de la película en Alemania (tras acusaciones de antisemitismo) y una enorme simpatía entre el público turco.
La acción, trepidante y violentísima al estilo de las películas norteamericanas, es una constante sangría de soldados israelíes. Pero la película también es una gráfica descripción de la violencia colonial del Tzahal y de la más bien infernal vida cotidiana de la población palestina. El guionista del film, Bahadir Özdener declaró, con motivo de las acusaciones de antisemitismo que despertó en Alemania: "no odio a los israelíes". Pero también se preguntó: “¿No tiene Alemania otra sensibilidad que la del Holocausto? Los palestinos son nuestros hermanos, y son sistemáticamente asesinados desde 1948”.
Jack Shaheen, profesor de comunicación de la Southern Illinois University, analizó la deshumanización de los árabes en 900 producciones cinematográficas de Hollywood. Según sus conclusiones, recogidas por Leila Nachawati en Periodismo Humano, de 900 películas analizadas, 800 ofrecen representaciones distorsionadas, mientras que 50 películas proyectan una imagen más o menos neutral o realista y sólo 12 presentan personajes de origen árabe con una luz positiva.
'El valle de los lobos: Palestina' parece contradecir varias de las conclusiones del profesor Shaheen sobre la deshumanización de los árabes. Así, frente a la combinación de violencia y estupidez inherente a los árabes en el cine de Hollywood, el film de Şaşmaz fantasea con una alianza entre los invencibles agentes turcos y la ingeniosa Intifada palestina tras la la cual el Ejército israelí es batido sistemáticamente en trepidantes escenas de acción, con peleas imposibles, explosiones frecuentes y todos los alicientes del peor cine norteamericano.
En su abismal colonización cultural, Occidente complementó los bombardeos de los B52 con bombardeos de películas, videojuegos y videoclips. Pero todo tiene un límite. Así, las cosas empezaron a cambiar con creaciones como el videojuego 'Tahta al-Hisar' (también conocido como Under The Siege) del ingeniero sirio Radwan Kasmiya.
Tal como explicaba el fundador de la compañía Afkarmedia en una entrevista en El País (26/IV/2008), "hay una gran diferencia entre un videojuego histórico, basado en la vida de personas reales que tratan de sobrevivir a la limpieza étnica, y los productos de propaganda, de contenido racista, que intentan justificar la política de agresión de Estados Unidos. UnderSiege está basado en episodios reales y hay varias escenas con sonido real, como la de la masacre de la mezquita de Hebron en 1994, que da inicio al juego. No me gusta definirlos como juegos políticos, aunque ésta es la primera impresión del público occidental; mejor históricos, sociales o reality-games. Todos los videojuegos transmiten algún mensaje, pero la mayoría lo oculta detrás de la sofisticación técnica, para que el jugador, totalmente concentrado en la acción, lo reciba de forma indirecta, pero eficaz" (3).
Un inciso. Para Stephen Graham, profesor de Geografía en la Durham University, "el complejo formado por la industria militar y la industria de los juegos virtuales ha representado un papel fundamental en la generalización de la idea de que Estados Unidos y sus aliados deben preparar su inevitable batalla contra los habitantes del Tercer Mundo en general y los árabes en particular" (4). Según el autor de Cities, war and terrorism, "las complejas conexiones entre guerra y entretenimiento en la era digital no hacen sino profundizar el ya consagrado rol de las películas y los juguetes como portadores de propaganda militarista. Se calcula que el 90 por 100 de los 75.000 hombres y mujeres que cada año se incorporan al ejército estadounidense son jugadores ocasionales de videojuegos, y el 30 por 100 se consideran a sí mismos 'hardcore'. Tal es la familiaridad de la mayoría de los reclutas con los mandos de la PlayStation que los marines han llegado a imitarlos en las consolas de su nuevo vehículo de vigilancia urbana por control remoto, Dragon Runner, que se utiliza actualmente en las calles de Iraq".
El sociólogo e historiador Immanuel Wallerstein contextualiza bien producciones como las de Zübeyr Şaşmaz y Radwan Kasmiya. "La realidad del moderno sistema-mundo, la economía-mundo capitalista, es que es un sistema jerárquico, desigual, polarizante, cuya estructura política es la de un sistema interestatal en el que algunos Estados son manifiestamente más fuertes que otros. En el avance del proceso de acumulación sin fin de capital, los Estados más fuertes imponen constantemente su voluntad sobre los Estados más débiles, hasta donde pueden. A esto se le llama imperialismo y es inherente a la estructura del sistema-mundo. Ha sido justificado sobre la base de la 'misión civilizadora', la presunta necesidad moral de obligar a los otros a apegarse a las normas prescritas por los valores universales. Parece una coincidencia curiosa que los valores que se dicen universales sean siempre fundamentalmente los que observa el poder imperial. La resistencia por parte de las víctimas a tan engañosa moralidad parece una virtud obvia" (5).
No se trata de un privilegio reservado a los vencedores, como afirmaba el editorial de El País, sino más bien un consuelo reservado a los vencidos: fantasear con un final diferente.
NOTAS:
(1) Una de héroes turcos (El País, 18/VIII/2010)
(2) La película está disponible aquí.
(3) Videojuegos de la Intifada, Roberta Bosco (El País, 26/IV/2008). En una entrevista publicada en 2006 en Umelec/International Radwan Kasmiya explicaba lo siguiente: "In general, you shoot Arabs or aliens in recent videogames. In the States, according to the last elections, almost half of the nation do not agree with the politics in Iraq. I think that every society has its right to have its own opinion, but nobody has the right to deny the opinion of the other, but that is exactly what is happening now. The Americans in Iraq closed some channels, e.g. al-Jazeera, they even attacked their building and killed their reporter. There is information they want to publish and information they do not, and it is exactly the same in videogames. In the games from Kuma/War you play as strong and intrepid American soldiers who help the Iraqis to promote democracy. The American game companies reflect the American society as we reflect the Arabic society".
(4) La guerra y la ciudad, Stephen Graham. New Left Review nº44 (mayo/junio 2007). Ver también 'Why war is really just a game?' de Noah Shachtman en Wired.com
(5) La decadencia del imperio, Immanuel Wallerstein (Txalaparta, 2005)
La lucha por el futuro de Europa se está librando en Atenas y otras ciudades griegas que se resisten a las exigencias financieras que son la versión en el Siglo XXI de un ataque militar directo. Sin duda, la amenaza de supremacía de los bancos no es el tipo de política asesina de la economía que proporcione oportunidades para mostrar heroísmo en la batalla armada. Las políticas financieras destructivas se parecen más a un ejercicio en la banalidad del mal, en este caso las conjeturas favorables a los acreedores del Banco Central Europeo (BCE), la UE y el FMI (incitado por el Tesoro de EE.UU.).
Como señaló Vladimir Putin hace algunos años, las reformas neoliberales colocadas en manos de Boris Yeltsin por los Harvard Boys en los años noventa, llevaron a que Rusia sufriera tasas de natalidad más bajas, esperanza de vida más corta y emigración –la mayor reducción del crecimiento de la población desde la Segunda Guerra Mundial. La huída de capitales es otra consecuencia de la austeridad financiera. La “solución” al problema de la deuda de Grecia propuesta por el BCE es por lo tanto contraproducente. Solo sirve para que el BCE gane tiempo para apoderarse de más deuda del gobierno griego, dejando que todos los contribuyentes de la UE paguen la cuenta. Para evitar ese traspaso de las pérdidas de los bancos a los contribuyentes, Angela Merkel en Alemania ha insistido en que los dueños privados de bonos deben absorber parte de la pérdida que resulta de sus malas inversiones.
Los banqueros tratan de obtener una ganancia inesperada utilizando el martillo de la deuda para lograr lo que hacía la guerra en el pasado. Exigen la privatización de activos públicos (a crédito, con deducción tributaria para los intereses de manera que quede más flujo de efectivo para pagar a los banqueros). Esta transferencia de tierras, servicios públicos e intereses como botín financiero y tributo a las economías acreedoras es lo que hace que la austeridad financiera se parezca a la guerra en su efecto.
Sócrates dijo que la ignorancia debe ser la raíz de todo mal, porque nadie se propone deliberadamente ser malo. Pero la “medicina” económica de llevar a los deudores a la pobreza y de forzar la venta de su dominio público se ha convertido en una sabiduría socialmente aceptada enseñada en las actuales escuelas de gestión. Se pensaría que después de cincuenta años de programas de austeridad y de ventas de privatización para pagar malas deudas, el mundo habría aprendido bastante sobre las causas y las consecuencias.
La profesión bancaria decide deliberadamente ser ignorante. La “Buena práctica aceptada” está apoyada por Premios Nobel de Economía para suministrar un manto de negabilidad plausible cuando los mercados son “inesperadamente” vaciados y la nueva inversión disminuye como resultado de economías que se desangran en lo financiero al estilo medieval, mientras la riqueza es absorbida por la punta de la pirámide económica.
A mi amigo David Kelley le gusta citar el comentario sarcástico de Molly Ivins: “Es difícil convencer a la gente de que la estás matando por su propio bien”. El intento de la UE de hacerlo no tuvo éxito en Islandia. Como los islandeses, los manifestantes griegos están hasta la coronilla de docta ignorancia neoliberal de que la austeridad, el desempleo y los mercados en contracción son el camino hacia la prosperidad, no a más pobreza. Por lo tanto hay que preguntar ¿qué motiva a los bancos centrales a promover a administradores con estrechez de miras, que siguen las órdenes y la lógica de un sistema que impone innecesarios sufrimientos y desperdicio, todo para continuar con la banal obsesión de que los bancos no deben perder dinero?
Hay que concluir que los nuevos planificadores centrales de la UE (¿No es lo que Hayek dijo que era el Camino a la Servidumbre?) actúan como guerreros de clase al exigir que todas las pérdidas sean sufridas por las economías al imponer la deflación de la deuda y al permitir que los acreedores se apoderen de activos. Como si esto no empeorara el problema. Esta línea dura del BCE está respaldada por el secretario del Tesoro de EE.UU., Geithner, evidentemente a fin de que las instituciones estadounidenses no pierdan sus apuestas en juegos de derivados que han emprendido.
Es una repetición de la intervención de Geithner para impedir el alivio de la deuda irlandesa. El resultado es que entramos en un territorio absurdo en el cual el BCE y el Tesoro insisten en “renegociación voluntaria” sobre la base de que algún banco puede haber tomado un riesgo del tipo AIG al ofrecer seguro contra default o apuesta a que pueda hacerlo perder tanto dinero que sería necesario otro rescate. Es como si el juego financiero fuera económicamente necesario, no parte de Las Vegas. ¿Por qué les iba a importar un dracma a los griegos? Es un problema regulatorio entre bancos europeos. Pero para soslayarlo, el BCE dice a Grecia que venda sus derechos de agua y de alcantarillado, puertos, islas y otra infraestructura.
Esto vira hacia el teatro financiero del absurdo. Por cierto, algunos intereses especiales siempre se benefician del absurdo sistémico, por banal que sea. Los mercados financieros siempre se han basado en que Grecia terminará por hacer default. Sólo es cuestión de cuándo. Los bancos están aprovechando el tiempo para apoderarse de todo lo que pueden y pasar las pérdidas al BCE, la UE y el FMI, instituciones “públicas” que tienen más influencia que los acreedores privados. Por lo tanto los banqueros se convierten en patrocinadores de lo absurdo y de la economía chatarra lanzada tan irreflexivamente por los ejecutores, porristas por la banalidad del mal. No importa realmente si sus nombres son Trichet, Geithner o Papandreu. Solo son bultos emparentados sobre el calamar vampiro de las demandas de los acreedores.
Las multitudes griegas que se manifiestan frente al Parlamento en la Plaza Syntagma están suministrando su contraparte a la “primavera árabe”. Pero en realidad, ¿qué pueden hacer, a falta de violencia, mientras la policía y los militares se ponen de parte del gobierno que por su parte se pone de parte de los acreedores extranjeros?
La táctica más efectiva es pedir un referendo nacional sobre si se aceptan los términos de austeridad, aumentos de impuestos, recortes de los gastos públicos y privatizaciones del BCE. Es como el presidente de Islandia impidió que la dirigencia socialdemócrata de su país comprometiera la economía a pagos ruinosos (e innecesarios desde el punto de vista legal) ante las exigencias del Partido Laborista de Gordon Brown y de los holandeses para Icesave e incluso los rescates de Kaupthing.
La única base legal para exigir el pago del rescate por la UE de bancos franceses y alemanes -y la exigencia del secretario del Tesoro de EE.UU., Tim Geithner, de que las deudas deben ser sacrosantas, no las vidas de los ciudadanos– es la aceptación y aquiescencia pública de una política semejante. De otra manera la imposición de la deuda podría tratarse simplemente como un acto de guerra financiera.
Las economías nacionales tienen derecho a defenderse contra una agresión semejante. Los dirigentes populares pueden insistir en que, a falta de un referendo, se proponen elegir un programa político comprometido con la anulación directa de la deuda. El derecho internacional prohíbe que las naciones traten a sus propios ciudadanos de un modo diferente a los extranjeros, de modo que todas las deudas en categorías específicas deberían anularse para crear una Tabula Rasa. (La Reforma Monetaria Alemana de 1947 impuesta por las Potencias Aliadas fue la Tabula Rasa más exitosa de los tiempos modernos. Liberar a la economía de la deuda [incluidas las reparaciones a Grecia por el descalabro de la Segunda Guerra Mundial] se convirtió en la base del milagro económico alemán.)
No se trata de la primera propuesta semejante para Grecia. Hacia finales del Siglo III a.de C., los reyes de Esparta, Agis y Cleómenes, presionaron por la cancelación de una deuda, cómo lo hizo Nabis después de ellos. Plutarco cuenta la historia, y también explica el trágico defecto de esa política. Propietarios absentistas que habían pedido prestado para comprar bienes raíces respaldaron la cancelación de la deuda, obteniendo un inmenso beneficio.
Sería mucho más el caso en la actualidad que en el pasado, cuando la gran masa de la deuda es deuda hipotecaria. Imaginad lo que una cancelación de la deuda haría a los Donald Trump de la economía –habiendo adquirido propiedad con crédito con un mínimo de inversión propia, ¡debiendo repentinamente nada a los bancos! El objetivo de una reforma financiera-fiscal debería ser liberar la economía de gastos fijos financieros que son tecnológicamente innecesarios. Para evitar hacer un regalo a los propietarios absentistas, una cancelación de la deuda tendría que combinarse con un impuesto a la renta económica. El sector público recibiría el valor de arrendamiento de la tierra como su base fiscal.
Sucede que éste era el objetivo básico de los economistas del libre mercado del Siglo XIX: gravar la tierra y la naturaleza –y los monopolios naturales– en lugar de gravar el trabajo y los bienes capitales. El objetivo era mantener para el público lo que crean la naturaleza y la infraestructura pública. Hace un siglo se creía que los monopolios como los que ahora tienen en la mira los privatizadores deberían ser operados por el sector público; o, si se dejaban en manos públicas, sus precios serían regulados para mantenerlos en línea con los costes reales de producción. En los casos en los que propietarios privados ya habían tomado posesión de la tierra, las minas o los monopolios, el ingreso de la renta de esos privilegios de propiedad sería totalmente gravado. Esto incluye el privilegio financiero del que gozan los bancos en la creación de crédito.
El camino para reducir costes es reducir los “malos” impuestos que aumentan el precio de producción, sobre todo los impuestos sobre la mano de obra y el capital, los impuestos a la venta y los impuestos al valor agregado. Al contrario, los impuestos a la renta recaudan el “almuerzo gratuito” de la economía, y por lo tanto dejan menos disponibilidad para comprometerla con los bancos para ser capitalizada en servicio de la deuda en préstamos más elevados. Al transferir la carga tributaria griega de la mano de obra a la propiedad se reduciría el precio de de suministro de mano de obra, y también el precio de la vivienda que está aumentadndo debido a los créditos bancarios.
Un cambio del impuesto sobre la tierra fue la propuesta primordial de reforma de los siglos XVIII y XIX, de los fisiócratas y de Adam Smith hasta John Stuart Mill y los reformadores de la Era Progresista de EE.UU. El objetivo era liberar los mercados de las rentas hereditarias de la aristocracia terrateniente originadas en la conquista vikinga medieval. Esto liberó las economías del feudalismo, y mantuvo a raya los precios en relación con los costes de producción socialmente necesarios.
Todo gobierno tiene el derecho de cobrar impuestos, mientras lo haga uniformemente a los propietarios del interior así como a los propietarios extranjeros. Fuera de re-nacionalizar la tierra y la infraestructura la imposición completa de su renta económica (pagos de acceso para lugares cuyo valor es creado por la naturaleza o por mejoras públicas) devolvería a las autoridades griegas lo que los acreedores tratan de agarrar.
Esta clásica amenaza de los reformadores del Siglo XIX es la respuesta que los griegos pueden dar al Banco Central Europeo. Pueden recordar al resto del mundo que fue, después de todo, el ideal de los mercados libres como fue expresado desde Adam Smith a John Stuart Mill en Inglaterra, y que fue la base de los gastos públicos, las agencias reguladoras y la política tributaria de EE.UU. durante su período de ascenso.
Cuán extraño (y triste) es que el propio Partido Socialista que gobierna en Grecia, cuyo líder dirige la Segunda Internacional, haya rechazado este programa centenario de reformas. No es comunismo. No es ni siquiera inherentemente revolucionario, o por lo menos no lo era cuando se formuló. Es socialismo del tipo reformista en el que culminaron dos siglos de economía política clásica.
Pero es el tipo de mercados libres contra el que lucha el BCE, respaldado por las estridentes exhortaciones del secretario del Tesoro Geithner de EE.UU. Obama no dice nada, deja en manos de burócratas de Wall Street la fijación de la política económica nacional. ¿Está mal? ¿O es solo pasivo e indiferente? ¿Representaría una gran diferencia para el resultado final?
Resumiendo, los objetivos de la agresión financiera extranjera son los mismos que en la conquista militar: la tierra y el dominio público. Pero las naciones tienen derecho a gravar el rendimiento de la renta además del rendimiento de la inversión de capital. Contrariamente a las demandas de la UE de “devaluación interna” (recortes de salarios) como medio para reducir el precio de la mano de obra griega para hacerla más competitiva, la reducción de los niveles de vida no es el camino a seguir. Reduce la productividad de la mano de obra mientras erosiona el mercado interior, llevando a una espiral en deterioro de contracción económica.
La necesidad de un referendo popular
Todo gobierno tiene derecho y por cierto la obligación política de proteger su prosperidad y subsistencia a fin de mantener a su población dentro del país en lugar de conducirla a emigrar o a una posición de dependencia financiera de rentistas. En el corazón de la democracia económica está el principio de que ninguna nación soberana tiene la obligación de renunciar a su dominio público o a sus impuestos, y por ello a su prosperidad económica y su subsistencia futura, ante los extranjeros o en cualquier caso a una clase financiera interior. Por eso Islandia votó “no” en el referendo de la deuda. Su economía se está recuperando.
Irlanda votó “sí” y ahora enfrenta una nueva gran emigración comparable con la que sobrevino después de las emigraciones impulsadas por la pobreza y la hambruna de mediados del Siglo XIX. Si Grecia no fija un límite, será una victoria de la agresión financiera y fiscal que le impondrá la esclavitud por deudas.
Las finanzas se han convertido en el modo de guerra preferido del Siglo XXI. Su objetivo es apropiarse de la tierra y la infraestructura pública para sus propias elites del poder. El logro de este objetivo por medios financieros, imponiendo la esclavitud por deudas a poblaciones sometidas, evita el sacrificio de vidas de la potencia agresora, pero solo mientras los países deudores sometidos acepten voluntariamente su carga. Si no hay referendo, la economía nacional no se puede responsabilizar de pagar las deudas debidas incluso a acreedores “preferidos”: el FMI y el BCE. Activos que se privatizan por insistencia de bancos extranjeros pueden ser re-nacionalizados. Y exactamente igual que las naciones atacadas militarmente pueden entablar un proceso legal, Grecia puede presentar una demanda por la devastación causada por la austeridad, los empleos perdidos, la producción perdida, la población perdida, la fuga de capitales.
La economía griega no recibirá los fondos de un “rescate” del BCE. Los bancos recibirán el dinero. Les gustaría darle vuelco y volver a prestárselo de nuevo a los compradores de la tierra, los monopolios y otras propiedades que dicen que Grecia debe privatizar. Los ingresos que cobren (indudablemente aumentando las tarifas al hacerlo, para cubrir el interés y otorgarse los usuales aumentos de salarios sobre propiedad privatizada) se pagarán como intereses. ¿No es como un tributo militar?
Margaret Thatcher solía decir “No hay alternativa”. Pero evidentemente existe. Grecia puede optar por no participar en este despilfarro de activos y de privilegio económico para los acreedores.
¿Qué dicen los colegas de Papandreu de la Internacional Socialista sobre los actuales acontecimientos en Grecia? Supongo que es evidente que la antigua Internacional Socialista está muerta, dado el hecho que Papandreu es, después de todo, su jefe. Lo que pasa hoy por socialismo es diametralmente opuesto de las reformas promovidas bajo su nombre hace un siglo, en la era anterior a la Primera Guerra Mundial. Los partidos socialdemócratas y laboristas europeos de la actualidad han encabezado el camino de la privatización, de la financiarización de sus economías bajo condiciones que han bloqueado el crecimiento de los niveles de vida. El resultado promete ser un realineamiento político internacional.
La austeridad económica no puede garantizar las demandas de los acreedores
El jueves por la tarde el Dow, que había bajado 230 puntos, dio un salto al cierre para perder “solo” 60 puntos, por los rumores de que Grecia había aceptado el plan de austeridad del FMI. ¿Pero qué es Grecia? ¿Es solo el gabinete? Ciertamente no todo el Parlamento. ¿Habrá una votación parlamentaria opuesta al interés público, que acepte austeridad y privatización?
Solo un referendo puede comprometer al gobierno griego a pagar nuevas deudas impuestas bajo la austeridad. Solo un referendo puede impedir que propiedad que está privatizada se re-nacionalice. Una transferencia semejante no es legítima según ideas comúnmente aceptadas de democracia política y económica. Y en todo caso, un impuesto sobre la renta puede recuperar para la economía griega lo que los agresores financieros tratan de agarrar.
La historia está llena de ejemplos instructivos. Oligarquías locales en la región invitaron a Roma a atacar Esparta, y derrocó a los reyes y a su sucesor Nabis (quien puede haber sido real). La secuela es que Roma dirigió un imperio oligárquico, utilizando la violencia en el interior para asesinar a reformadores democráticos como los hermanos Gracchi después de 133 A. de C., arrojando a la república a un siglo de guerra civil. Los intereses acreedores terminaron por estar en control total, y su propio egoísmo banal arrojó a la mitad occidental del Imperio Romano a una Edad Oscura económica y social.
Esperemos que esta vez el resultado sea mejor. Ciertamente habrá luchas, pero más en la esfera financiera y fiscal que en la abiertamente militar. En última instancia la lucha sólo se puede ganar si se comprenden la corrosiva dinámica de la “magia del interés compuesto” y la necesidad social de subordinar los intereses de los acreedores a los de la economía “real” en general. Pero para lograr esto, la propia teoría económica tiene que sacarse de su actual banalidad posclásica “neoliberal”.
Michael Hudson: Es ex economista de Wall Street, distinguido profesor investigador de la Universidad de Missouri, en Kansas City, y autor de numerosos libros, entre ellos: “Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire” (nueva edición, Pluto Press, 2002) y “Trade, Development and Foreign Debt: A History of Theories of Polarization v. Convergence in the World Economy”. Puede contactarse con él en: mh@michael-hudson.com
Fuente: CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens