8 sept. 2011
Cruce de versiones sobre dónde está Khadafi
La huida había sido permitida, con la OTAN impidiendo llevar a cabo ataques aéreos, para evitar un baño de sangre en la captura de los restantes bastiones del régimen en el país: Sirte, Sabah y Bani Walid. Con la partida de Khadafi y sus acérrimos seguidores, la larga impasse terminaría con los revolucionarios haciendo entradas pacíficas en las ciudades.
Por lo menos algunos del convoy provenían de Sirte, sostenía la nueva administración del país, el Consejo Nacional de Transición (CNT). Fathis Baja, un funcionario, afirmaba que una cantidad sustancial de oro y efectivo había sido robada de la sucursal de Sirte del Banco Central de Libia. “Eran diez vehículos transportando oro, euros y dólares que cruzaron desde Jufra hacia Níger con la ayuda de los Tuareg (hombres de la tribu) desde Níger”, dijo.
Ali Tarhouni, el vicepresidente del CNT, dijo que su gobierno aceptaba esta historia, aunque no estaban seguros todavía de que Khadafi fuera un pasajero. Un vocero del ala militar de los rebeldes, Abdelrahman Rusin, añadió: “Esa es la forma en que Khadafi solía viajar acá, de manera que no me sorprendería si fuera él”. Admitió que no sabía si eso había sucedido.
El ex vocero del régimen, Moussa Ibrahim, que se supone que está escondido en Bani Walid, negó que Khadafi hubiera huido. En un llamado telefónico a la estación siria de TV Al Rai, insistió en que “el Guía gozaba de excelente salud, planeando y organizando la defensa de Libia. Estamos luchando y resistiendo por Libia y por todos los árabes. Todavía estamos fuertes y somos capaces de dar vuelta la tortilla de la OTAN”.
Burkina Faso ha sido el receptor de la generosidad de Khadafi cuando estaba en el poder y su gobierno ha dicho que lo recibiría “si él lo desea”. El país, junto con Níger, es un firmante de la Corte Penal Internacional, que ha emitido órdenes de arresto para el ex líder y Saif. Pero ambos también pertenecen a la Unión Africana, que les ha pedido a los países miembro que desestimen las órdenes de arresto.
La versión de la partida de Khadafi fue presentada por oficiales del ejército en Francia y en Níger. Pero los gobiernos de ambos países se negaron a confirmarla e insistieron en que desconocían el paradero del ex líder. Esa también era la posición oficial de las autoridades de Burkina Faso, quienes negaron que supieran algo sobre la llegada de un séquito libio. Los funcionarios estadounidenses dijeron anoche que, hasta donde ellos sabían, el ex dictador estaba todavía en Libia. Hablando públicamente por primera vez desde que fue nombrado representante especial del Reino Unido a Libia, Dominic Asquith dijo que todavía necesitaba clarificar los informes más recientes.
“Tenemos informes de los últimos días sobre un número de fuerzas pro Khadafi que tratan de irse del país”, dijo. “Espero que apunte a un hecho subyacente, que es que muchos de las fuerzas pro Khadafi se están dando cuenta de que el juego terminó. El primer ministro dejó en claro ayer en el Parlamento que tiene que enfrentarse a la Justicia, pero ése es un tema libio.”
Ya hubo una movida confirmada por la ruta hacia Níger utilizando un corredor desierto desde Libia; de Mansour Dhao, el jefe del destacamento de protección personal de Khadafi, y otros diez altos funcionarios el domingo. De acuerdo con fuentes militares francesas, esto era para preparar el camino para un convoy más grande, dirigido por tuareg que habían estado luchando para el régimen, con la operación coordinada por el general Ali Khana, el jefe de las fuerzas leales en el sur.
Según una fuente, Khadafi y Saif debían unirse al convoy en el camino y seguir a Burkina Faso. Ayer, un asistente de Nicolas Sarkozy, el presidente francés, dijo: “No tenemos una indicación específica de que Khadafi esté ahí”. El enviado de Níger a la ONU en Ginebra, Adani Illo, señaló las dificultades de rastrear a la gente en un terreno semejante. “La zona del desierto es vasta y la frontera, porosa”, dijo. “Un convoy de 200 a 250 vehículos podría ser una gota de agua en un océano”.
El coronel Roland Lavoie, el jefe de voceros de la OTAN en la base de operaciones libias en Nápoles, afirmó: “Nuestra misión es proteger a la población civil de Libia, no rastrear ni buscar como blancos a los miles de líderes, mercenarios, comandantes militares y gente desplazada internamente del ex régimen, que huyen”.
Hasta anoche, la única visión confirmada de alguien viajando en el convoy era la de un despeinado líder tuareg, Rhizza ag Boula, que una vez condujo un levantamiento contra el gobierno de Níger financiado por Khadafi. La gente local aseguró que muchos de los automóviles tenían cortinas corridas en las ventanas traseras. La partida de las fuerzas de Khadafi de tierra libia no resolvía el enfrentamiento entre los rebeldes y los leales. Se llevó a cabo una reunión en una mezquita en el pueblo de Wishtata entre los mayores de Bani Walid y los combatientes rebeldes. Uno de los mayores dijo que la ciudad estaba “dividida en dos grupos: el primero, la mayoría, quiere paz; el segundo es gente que está implicada con el régimen ya sea por sangre o por dinero y son cobardes”. No pudo explicar cómo cobardes podrán mantener una ciudad de 50.000 habitantes por tanto tiempo.
Kim Sengupta / Desde Wishtata
De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Celita Doyhambéhère.
Tomado: Página 12.com.ar
Artículos relacionados:
Del campo de batalla a la inteligencia
Guerra colonial contra Libia
7 sept. 2011
Palestina, México y América Latina
Caricatura: Juan Kalvellido
Entonces, el embajador palestino se verá obligado a recordar el día en que Moisés, sofocado y sudando a mares mientras burilaba los Diez Mandamientos en durísimas tablas de arcilla, descubre una cascada en las montañas, y decide tomar un bañito.
El profeta se quita las ropas, las acomoda sobre unas piedras y se zambulle en las frescas aguas del arroyo. Energizado y recuperado, Moisés sale del agua y… ¡oh, sorpresa! Sus ropas ya no estaban allí. Un israelí se las había robado.
Si el palestino contara esa historia de incierta veracidad, también es casi seguro que el embajador de Israel saltaría como un resorte de su curul: ¿de qué habla usted? ¡Los israelíes no estábamos allí! Y el palestino respondería: Bien… ahora que el honorable dejó en claro un largo y penoso malentendido, voy a empezar mi discurso.
De nuestro lado no vamos a remontar el pasado tan lejos. Mejor fijemos el mapa que dibujaron las potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial, tras la caída del imperio turco: Francia se quedó con Siria, Líbano, Túnez, Argelia y parte de Somalia (Eritrea). Italia retuvo Libia y otro pedazo de Somalia, y Gran Bretaña, con Egipto, Arabia, Sudán, Jordania, Irak, Omán, parte de Irán, Adén (hoy Yemen) y Palestina.
En 1917, el sionismo le arrancó a Londres la famosa Declaración Balfour: un “hogar nacional” para los judíos en Palestina. Sin embargo, pocos analistas repararon en que la cándida noción de “hogar nacional” apuntaba a la restauración del Gran Israel bíblico, que abarcaba Palestina, Mesopotamia, Líbano y el desierto del Sinaí. Target geopolítico que en la sede del Parlamento israelí (Jerusalén, Knesset) figura grabado en letras de oro: “del Éufrates al Nilo”.
La primera propuesta para dividir a Palestina fue sugerida por primera vez por una comisión británica encabezada por un tal lord Peel (1937). El plan fue rechazado por los países árabes y aceptado a regañadientes por el Congreso Sionista Mundial, reunido ese mismo año en Zurich.
En 1938, en vista de los crecientes choques militares entre las milicias sionistas y los campesinos que se negaban al despojo de sus tierras, la Comisión Woodhead (encargada de poner en marcha el plan de partición) concluyó que la división era imposible. Pero algo más denso preocupaba a Londres: los acuerdos entre la federación sionista de Alemania y la “sección de asuntos judíos” de la Gestapo.
Celebrados seis meses después de que Hitler llegó al poder, los Acuerdos Mandelstain-Tochler (1933) merecieron de Joachim Prinz (joven rabino sionista de Berlín, que más tarde se estableció en Estados Unidos y se puso a la cabeza del Congreso Judío Estadunidense) el siguiente comentario: “La revolución nacionalsocialista en Alemania significó ‘judaísmo para los judíos’… Ningún subterfugio puede salvarnos ahora. En lugar de asimilación deseamos un nuevo concepto: el reconocimiento de la nación judía y de la raza judía” (Wir Juden –Nosotros, los judíos–, 1934).
Cobrando sumas nada despreciables a los judíos ricos interesados en emigrar, la Gestapo autorizó la salida de 130 mil personas, de las cuales sólo 35 mil viajaron a la “tierra prometida” (1934-37). Entre ellos, jóvenes comandos entrenados militarmente por los nazis para enfrentar al enemigo común en Palestina: Inglaterra.
Los acuerdos nazisionistas llevaron a la publicación de otro “libro blanco”, redactado esta vez por el líder laborista inglés Ramsay Mac Donald (1939). La luna de miel entre Londres y los sionistas llegó a su fin. Y como en asuntos militares no conviene combatir a dos enemigos a la vez, los sionistas viraron la mirada hacia Estados Unidos, país que albergaba la más importante e influyente comunidad judía del mundo entero.
Los juicios de Nüremberg (1945-46) y los filmes documentales que revelaban las crudas imágenes de la mayor hecatombe en la historia del judaísmo abrumaron al mundo, al tiempo que fueron hábilmente manipuladas para utilizar el antisemitismo como arma de propaganda del sionismo. O sea, nada distinto a lo recomendado por Teodoro Herzl en la época de los pogromos en Europa central (El Estado judío, 1896)
A inicios de 1947, a pedido de Gran Bretaña, la llamada “cuestión palestina” fue sometida por primera vez a la Organización de Naciones Unidas. De hecho, se trató de la primera reunión extraordinaria de la ONU. En nombre de los países árabes, Egipto propuso la independencia, iniciativa bloqueada por las potencias vencedoras.
Finalmente, el 29 de noviembre, Palestina fue partida en dos. Y la mayoría de los delegados comentaron después que el escrutinio fue una “calamidad diplomática”. La expresión del doctor José Arce (delegado de Argentina) aludía a un ejercicio que, a más de negar los derechos de los árabes, violaba la Carta de la ONU, pues en lugar alguno la facultaba para separar o dividir territorios, habitados o no.
José Steinsleger /I
Tomado: La Jornada.unam.mx
Chile: Entrevista a Camila Vallejo
Hoy Vallejo y los demás líderes secundarios y universitarios se sentarán a la mesa junto a Piñera y varios de sus ministros a intentar destrabar un conflicto que se extiende ya por más de tres meses. La Moneda será el marco para una jornada que puede marcar el inicio del fin. O tal vez no, dado que el presidente ya descartó la gratuidad de la educación, uno de los puntos centrales del petitorio de los universitarios y secundarios.
Muchos chilenos se van a Argentina a estudiar porque les sale más barato pagar una pensión allá que una carrera en Chile. Según la Asamblea de Estudiantes Chilenos Exiliados por la Educación, son entre 4500 y 5000, repartidos en la UBA, La Plata y el IUNA.
Es un hecho claro que ejemplifica el porqué hoy nos encontramos en medio de una lucha tan masiva y transversal. Vivimos en un país donde la educación, junto a otros servicios básicos, como la salud y la vivienda, son tremendamente caros y, por ende, su provisión de calidad está restringida sólo a quienes pueden pagar. De este modo, una de nuestras principales consignas es la defensa de una Educación digna gratuita y de calidad para todos y todas.
¿Cuán consistente es este movimiento para resistir al espectro político, no sólo en la derecha y el gobierno?
El movimiento cuenta con una serie de fortalezas tales como la amplitud que sobrepasa lo meramente estudiantil y lo transforma en un movimiento social; la unidad de los diferentes actores ligados al mundo educacional, quienes tras un largo proceso han podido aunar esfuerzos en pos de generar petitorios unificados; la representatividad del sentir de la ciudadanía, en tanto ha habido procesos democráticos a través de los cuales las discusiones definen las mejores estrategias a utilizar; y, finalmente, cuenta con la experiencia histórica de los diferentes movimientos que nos han precedido, como lo fue el movimiento pingüino del 2006 (la cuna del movimiento actual que tuvo en las cuerdas a Michelle Bachelet, pero que no dio los frutos prometidos). De todas estas herramientas el movimiento se vale para hacer frente a las diferentes artimañas que pueden surgir de la misma articulación de la derecha como del gobierno, de las que, hasta el momento, nos hemos sabido defender.
¿Qué le parece la actuación del gobierno en el tema? No ha dado respuesta a sus demandas, hace declaraciones desafortunadas e intenta darles un perfil violento a las marchas.
El gobierno no está escuchando a la ciudadanía, lo que evidencia que está tan dispuesto a seguir defendiendo intransigentemente su modelo educativo que incluso asume el costo de omitir lo que el pueblo ha demandado masivamente durante más de tres meses. Han explotado al máximo las herramientas con las que cuenta junto a la derecha chilena –medios de comunicación, fuerza policial y militar, respaldo de los grandes grupos económicos– para deslegitimar el movimiento, basándose en la mentira tras estrategias populistas. La presión social que este movimiento ha logrado acumular ha obligado a Piñera a mostrar de qué está hecho este gobierno, cuáles son los límites democráticos que está dispuesto a cruzar y a quiénes representa realmente, lo que constituye un enorme desprestigio y desaprobación de su gestión, lo que ya se manifestó en las últimas encuestas, que históricamente ellos mismos han validado. El cuestionamiento a la incapacidad de manejar la demanda social por una educación pública gratuita y de calidad para todos alcanza nuevos niveles en tanto el grado de represión ha sobrepasado cualquier límite de tolerancia de un Estado de Derecho. Durante estos meses de protesta, hemos sido testigos de aberrantes abusos por parte del cuerpo policial, bajo órdenes del Ejecutivo, a través del ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Hinzpeter, lo que llega a su punto más crítico con la muerte de un estudiante la semana pasada.
¿A qué atribuye el apoyo de la gente?
Este movimiento ha alcanzado una masividad y transversalidad que nunca antes se había visto desde el retorno a la democracia (1990). Un enorme porcentaje de quienes en su momento apoyaron a Piñera hoy se dan cuenta de que éste no es un ataque directo a su posición sino a un modelo de educación que concibe a la educación como un bien de mercado y no como un derecho, y a un sistema democrático que hoy se reconoce que no da el ancho. El cuestionamiento de la conducta del gobierno por parte de ciudadanos que incluso pertenecen a sectores que en su momento apoyaron al actual presidente deja de manifiesto que sí existe el entendimiento de que la lucha que hoy tenemos es por un derecho a la Educación y un cambio de sistema que va en beneficio de toda la sociedad y el desarrollo de Chile, y no se limita al beneficio de un sector político particular.
¿Se polarizó el movimiento?
Para entender este conflicto hay que analizarlo desde dos aristas, por un lado tenemos que en la población la problemática educacional se ha transversalizado, lo que ha generado un apoyo masivo al movimiento desde diversos sectores y actores ligados a la educación. Sin embargo, por otro tenemos a un sector mucho más minoritario e ideológico representado en las clases dominantes, a quienes no les conviene un cambio en la educación, tanto porque el actual sistema beneficia directamente sus bolsillos como porque los mantiene en su posición de privilegiados frente a una población mal educada. Es producto de la intransigente postura de este último sector que las dos grandes alternativas educativas hoy se hayan polarizado. Es decir que la polarización no se encuentra al interior del movimiento estudiantil –el que ha sabido priorizar la unidad actuando en forma conjunta–, sino que representa una enorme contradicción entre los cambios que hoy la ciudadanía está exigiendo frente a una minoría conservadora cuyos intereses el Ejecutivo representa.
Ha sufrido críticas y ataques. ¿Qué siente cuando dicen que está manejada por el PC?
Efectivamente, yo soy militante de las Juventudes Comunistas de Chile y eso es algo que nunca he ocultado. Muy por el contrario, algo de lo que me siento totalmente orgullosa, pues es una gran escuela que me ha permitido crecer y desarrollarme políticamente. Por lo demás, es de esperar que en la actual situación quienes no estén a la altura del conflicto busquen argumentos como éstos para atacar, no sólo a mi persona, sino también al resto de los dirigentes. Pero lo cierto es que hoy yo represento no sólo a los estudiantes de la Universidad de Chile, sino que también me toca ser la voz de todos los estudiantes del país, en tanto vocera de la Confederación Nacional de Estudiantes de Chile (Confech), y la legitimidad que tanto los estudiantes como la ciudadanía ha efectuado a mi desempeño creo que deja de manifiesto que esas acusaciones no son más que sucias estrategias desesperadas de quienes, como dije anteriormente, no han sido capaces de ganar el debate de las ideas.
¿Se plantea seguir siendo dirigente a futuro, más en un país carente de líderes jóvenes?
En países como Chile, donde los medios de comunicación están dirigidos principalmente por los poderosos, ocurre que los medios fomentan un desprestigio de los movimientos sociales y a sus mismos dirigentes, como ocurrió en México. Sin embargo, el movimiento por la educación (en Chile) ha sido tan transversal que, independiente de los desprestigios de la prensa, la ciudadanía sigue apoyando la causa y cada vez con más intensidad. Respecto de mi futuro, he planteado en diversos medios que tengo una proyección personal de carácter académico, es decir, me gustaría terminar mi carrera y continuar esa senda. Sin embargo, concibo los cargos de representación como una responsabilidad y en ningún caso un privilegio, por lo que a priori no puedo decir que no continuaré teniendo cargos de representación popular.
¿Cómo toma esa responsabilidad?
Creo que la esperanza en que los logros de este movimiento no se pierdan, así como la responsabilidad tras ella, es compartida por la totalidad de los involucrados. Si bien a veces suele iconizarse el movimiento en mi persona, tenemos muy claro que los logros, como la construcción de éstos, nos pertenecen a todos. Confío, sin embargo, en que hemos hecho las cosas bien, lo que se demuestra por el increíble apoyo ciudadano que, a más de tres meses de iniciada esta movilización, aún tenemos. Bajo estas condiciones de juego, si el movimiento no logra ver satisfechas sus demandas, será responsabilidad de la intransigencia del gobierno y de la traición de la ciudadanía por parte de la derecha chilena, lo que no estaremos dispuestos a tolerar.
¿Qué opina del rol de la Concertación en todo esto?
La Concertación ha jugado un rol bastante oportunista tratando de obtener réditos políticos respecto de lo que ocurre hoy en el país. En ese sentido vemos cómo hoy personeros de dicha colectividad salen a criticar el modelo educacional, como por ejemplo el ex presidente Ricardo Lagos, quien hoy señala “que el modelo ya no aguanta más”, y pareciera que olvidan que ellos mismos fueron quienes administraron y profundizaron la mercantilización de la educación y que, por otro lado, un importante sector de dicha colectividad hoy son sostenedores de colegios e invierten en el negocio de la Educación Superior. A pesar de esto, dado el nivel de participación que tiene la Concertación en el Parlamento, le corresponde responder a la altura de lo que sus declaraciones a favor del movimiento han indicado. Es decir, deben asegurar que los proyectos de ley que han surgido de estas movilizaciones representen íntegramente lo que la demanda social ha establecido, y por ningún motivo vuelvan a negociar a espaldas del movimiento, como terminó ocurriendo con el proceso cúlmine de la Revolución Pingüina del 2006.´
Fuente: Página 12.com.ar
Tomado: QueHacer.com.uy
Violencia de género que no prescribe
“Es importante que se investiguen las violaciones como delitos autónomos, las víctimas expresaron la necesidad de que se investiguen como algo distinto de los tormentos. Ahora que hemos avanzado en juzgar las desapariciones, los secuestros y las torturas, se empieza a ahondar en cuestiones más específicas acerca del sufrimiento de las víctimas”, señaló a Página/12 la abogada del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) Carolina Varsky. Fue en base al alegato de ese organismo de derechos humanos en el juicio oral sobre los crímenes de la ESMA que se está llevando a cabo en este momento que Torres decidió iniciar una investigación sobre este tema.
En tribunales hay opiniones divididas sobre si corresponde o es conveniente considerar los delitos de índole sexual como crímenes específicos o si deben ser subsumidos dentro de la categoría general de torturas. El mismo Torres procesó al represor Jorge Acosta por una violación y la Cámara Federal señaló que el hecho debía ser calificado como imposición de tormentos. Pero hay antecedentes en los que represores fueron procesados o condenados por delitos sexuales. El Tribunal Oral Federal de Mar del Plata consideró culpable al ex suboficial de la Fuerza Aérea Gregorio Rafael Molina por violaciones reiteradas en el centro clandestino La Cueva, a las que consideró crímenes de lesa humanidad. A su vez, el juez federal de Tucumán Daniel Bejas procesó a los jerarcas militares Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez como “partícipes necesarios” (no ya autores directos) de la violencia de género cometida contra todas las mujeres que estuvieron detenidas en el penal de Villa Urquiza. Lo que hasta ahora no había era una causa específica que agrupara sólo estos hechos. En este caso, Torres, que tiene a su cargo el expediente sobre los crímenes de la ESMA, decidió separar en una pesquisa diferenciada los delitos sexuales que se cometieron en ese centro clandestino de detención durante el terrorismo de Estado. Hasta el momento, hay dieciocho casos documentados.
La resolución
El juez explicó que “si bien en principio podrían interpretarse (los crímenes sexuales) como asociados o incluidos dentro del delito de tormentos, porque ambos implican en última instancia una lesión a la dignidad humana”, consideró que “a los fines de despejar y agotar todas y cada una de las hipótesis delictivas que se habían conformado a lo largo de la presente investigación, teniendo en especial consideración la particular cuestión de índole vivencial de los hechos que aquí se persiguieron, deberán investigarse en forma separada”.
“A mi juicio –explicó Torres–, la finalidad por la cual los delitos sexuales se habrían cometido podría estar emparentada a crear en las víctimas cierto estado de cosificación, que eran propiedad privada de sus captores, que estaban libradas a sus designios, en definitiva como una forma de reducción de la voluntad y método de dominación. Podría pensarse, como otra hipótesis, que estos ataques sexuales pudieron haber servido además a los captores para obtener información de parte de una persona cercana a esa víctima a quien hacían presenciar el ataque”.
El juez también introdujo otra cuestión que será motivo de futuros análisis en tribunales. Las violaciones son delitos “de acción privada”, lo que significa que sólo pueden ser investigadas si la víctima denuncia e impulsa la investigación. Sin embargo, Torres manifestó que por la “particularidad” que revisten –es decir, que fueron cometidas desde el propio aparato del Estado en el marco de un plan sistemático de represión–, estos casos son “distintos dentro de su propia especie de otros de idénticas características” y que “independientemente de que no se haya expresamente declarado la intención de instar la acción penal contra el autor del hecho para que se pueda impulsar la investigación, se entiende que si allí (en las declaraciones testimoniales) fueron narradas, las víctimas tienen el deseo de que se conozcan, de que trasciendan, en definitiva de que se investiguen”. De todas formas, notificó a las víctimas o sus familiares para que, si lo desean, se presenten para impulsar la investigación.
Para tipificar las violaciones como crímenes de lesa humanidad, el juez citó la Convención de Ginebra, el Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra, la jurisprudencia de los Tribunales Penales Internacionales de Ruanda, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. También mencionó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de la nuera del poeta Juan Gelman, María Claudia García, analizó la violencia de género (categoría que amplía la pesquisa) contra mujeres detenidas clandestinamente en el marco de terrorismo de Estado y calificó tales ilícitos como delitos de lesa humanidad.
Alejandra Dandan y Victoria Ginzberg
Tomado: Página 12.com.ar
6 sept. 2011
Aniversario 11/9
![]() |
| Carictura:Juan Kalvellido |
El FBI ha debido, periódicamente, dar cuenta del número de informantes. Un comité supervisor del Senado encontró que eran 1500 en 1975, sumaban 2800 en 1980 y seis años más tarde llegaron a 6000 según The Los Angeles Times (//articles.latimes.com, 15/6/86). El contingente aumentó de manera abrupta luego del 9/11 y obedece a una estrategia que se modificó a fondo desde los días en que se esperaba otro ataque de alguna célula dormida de Al Qaida en EE.UU.: la amenaza es ahora el llamado “lobo solitario” y se trata de prever e impedir sus atentados. Esta estrategia fue aplicada a escala mundial por W. Bush en Iraq y Afganistán con sendas guerras preventivas.
El sistema de “prevención” de estos informantes es muy particular: consiste en incitar a planear un ataque terrorista para trabarlo a tiempo después. Se infiltran sobre todo en las comunidades árabes estadounidenses en busca de algún musulmán enojado a fin de convertirlo en “lobo solitario”. Estos “lobos” suelen ser pobres, desocupados, inmigrantes ilegales, y el informante, cuando detecta a un posible candidato, se le acerca y, llegado el momento oportuno, lo invita a desahogar sus furias sin dejar de sugerirle que, además, recibiría algún dinero. Le propone un objetivo, le suministra bombas que nunca estallarán y, oh casualidad, cuando va a cometer el acto cae el FBI, lo detiene y alcanza así otra “victoria” en la lucha contraterrorista. Trevor Aaronson, investigador de la Universidad de California, Berkeley, escudriñó estas técnicas a lo largo de un año. La revista Mother Jones publicó sus conclusiones (//motherjones.com, septiembre-octubre 2011).
El informante puede ser un médico, un empleado de oficina, incluso el imán de una mezquita, y un operativo así suele llevarle meses. Vale la pena: Aaronson documenta que la recompensa por un logro llega hasta los 100.000 dólares. Señala que muchos procesos incoados por terrorismo son el producto de fabricaciones del FBI, por ejemplo el intento de volar una estación del subterráneo de Nueva York (//articles.cnn.com, 28/8/04). O el de atacar con un coche bomba la inauguración multitudinaria de una instalación navideña en Portland (www.csnmoi tor.com, 29/11/10). O el de poner bombas en cuatro estaciones del metro de Washington. En este último caso, un funcionario declaró que “el público nunca corrió peligro porque los agentes del FBI estaban al corriente de las actividades de Ahmed (el detenido) y lo vigilaban todo el tiempo” (www.cbsnews.com, 28/10/08). Y cómo no.
Aaronson relata un caso típico. James Cromitie, 45 años, convertido al Islam cuando fue preso por vender cocaína, gran fanfarrón de hazañas propias nunca realizadas, proclamó que “hasta el peor hermano de todo el mundo islámico es mejor que diez mil millones de judíos” y lo escuchó un tal Maqsood en una mezquita de Newburgh. Después de cuatro meses de conversaciones, Maqsood estimó la situación madura, dijo a Cromitie que era agente de un grupo terrorista paquistaní y lo alentó a pasar a la acción: poner bombas en sinagogas del Bronx y luego atacar con misiles Stringer a los aviones que despegan del Stewart International Airport, ubicado al sur del valle del Hudson. Ofreció bombas, misiles y vehículos. Pero Maqsood no era Maqsood ni terrorista: su verdadero nombre es Shahed Hussein y trabaja o trabajaba de informante del FBI.
“Buscaba personas que podían ser dañinas, y radicales, a fin de identificarlos para el FBI”, declaró Maqsood en el proceso abierto contra Cromitie (www.documentcloud.org, 16/9/10). Admitió además que había creado “la impresión” (sic) de que Cromitie recibiría 250.000 dólares si ponía bombas en las sinagogas. Fuera por ideología o por dinero o ambas cosas a la vez -informa Aaronson-, Cromitie reclutó a tres compinches que fotografiaron los objetivos. El 20 de mayo de 2009, Hussain llevó a Cromitie al Bronx, donde el último puso lo que creía eran bombas verdaderas en coches presuntamente estacionados por el primero, y a punto de partir fue rodeado por un equipo de SWAT (www.documentcloud.org, 15/9/10) que lo detuvo. Todos ganaron: el FBI, otro triunfo contra el terrorismo, Hussain, 96.000 dólares por su trabajo, y Cromitie, la prisión.
Juan Gelman / Fuente: Página 12.com.ar
Tomado: CubaDebate.cu
Artículos relacionados:
A diez años del 11S: La nota roja
De qué mundo más seguro se habla
Salvador Allende hoy
Las diez estrategias de la manipulación mediática
El lingüista estadounidense Noam Chomsky, célebre por su militancia política progresista, elaboró una lista de las “10 estrategias de manipulación” a través de los medios. Prescindiendo de lasconsideraciones ideológicas que Chomsky agrega, las fórmulas de manipulación que sintetiza son, en líneas generales,en forma alternativa y a veces simultánea.
Tomado: elorodelosdioses.blogspot.com
¿Sabías que en Libia…?
![]() |
| El gran Río Artificial en Libia |
El siguiente vídeo expone en forma breve algunas de las particularidades de la Jamahiriya Árabe (la Libia de Gadafi).
Aclarar que son “particularidades” porque no se dan en el contexto regional ni existían antes de que Gadafi llegara al poder mediante golpe de estado en 1969.
Es poco probable que estas “particularidades” vayan a mantenerse en adelante.
•Habla de unos índices de alfabetización de los más altos de África.
•De una sanidad pública, gratuita, universal y de calidad sin parangón en el continente.
•Habla de la creación de infraestructuras civiles para que la sociedad pueda desarrollarse humanamente, (hospitales, escuelas, universidades,…). También importantes infraestructuras para el desarrollo económico de la nación y para conseguir autosuficiencia alimentaria.
•Refleja que Libia ha sido durante muchos años el país africano con el Índice de Desarrollo Humano más alto y con una de las esperanzas de vida más longevas.
•Explica cómo es que el derecho a una vivienda no ha sido sólo una declaración de intenciones.
•Habla de cómo el gobierno puso los ingentes recursos naturales del país al servicio de sus ciudadanos. No sólo en forma teórica con la nacionalización, sino repartiendo dividendos.
•Habla del papel de la mujer en la sociedad y su participación en la vida pública.
•Habla también de cómo el gobierno libio se granjeó numerosos y poderosos enemigos por luchar activamente contra el imperialismo fuera de sus fronteras en el pasado, por haber nacionalizado el petróleo y, más recientemente, por oponerse a la agresión imperialista de Irak.
•Aborda someramente el impulso que dio Gadafi a la Unión Africana y a los Estados Unidos de África para la liberación definitiva del continente.
Habla en definitiva de un gobierno que, al margen de errores bastante graves, abusos, nepotismo y corruptelas individuales, ha estado firmemente comprometido con el bienestar de sus ciudadanos. Esto es algo que no podemos decir de la gran mayoría de gobiernos del tercer mundo. En las “avanzadas democracias occidentales” hasta ahora ha estado bien disfrazado bajo la bonanza económica sostenida por el colonialismo.
Tomado:Videotecaalternativa.net
Artículos relacionados:
El Gran Río Artificial de Libia
LIBIA: ¿Que oculta el subsuelo de este país aparte de petroleo y gas? - Un mar de agua dulce subterranea
La Guerra inevitable de la OTAN
¿Quienes son los rebeldes que están ganado la guerra en Libia?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










