24 sept. 2011

La Toma de Wall Street


Policías y vallas protegían como un fortín Wall Street

Llegaron unas mil personas a denunciar la especulación financiera, los recortes presupuestarios y la falta de perspectiva de futuro.

Unas 300 personas, siguiendo el ejemplo de "Egipto, Grecia, España o Islandia", siguen acampadas formando el 15-M estadounidense.



Se les esperaba a las 12 del mediodía del sábado 17 de setiembre pero dos horas antes Wall Street ya era un fortín. Protegido por policías y vallas metálicas, el corazón financiero del mundo parecía dispuesto para repeler el ataque más violento de una horda de salvajes. Estos nunca llegaron pero sí lo hicieron alrededor de mil personas que se reunieron pacíficamente en un parque cercano para protestar contra la corrupción, los recortes presupuestarios y la falta de esperanza en el futuro.

Llegaron con la idea de acampar durante varios meses al igual que “sus hermanos y hermanas en Egipto, Grecia, España e Islandia”. ¨Comparado con Barcelona, aquí son cuatro gatos”, comentó Jordi Prat, un turista español que pasaba por la zona de casualidad, “pero no te esperas algo así en Estados Unidos. Uno piensa que aquí la economía está mejor que en España. También sorprende bastante la de policías que hay, parece que haya más policías que manifestantes”.


“Hubiera venido más gente si no hubiéramos elegido una zona tan militarizada”, razonó Luis, uno de los organizadores y profesor universitario español que trabaja en Nueva York. “La gente tiene miedo de la policía porque tal y como se puede ver en video, en este país la policía te puede detener ilegalmente”. Luis se refiere a un grupo de organizadores que ensayó la ocupación de Wall Street el pasado uno de septiembre y acabó pasando la noche en comisaría.
Una pancarta, con la imagen de la calavera recubierta de diamantes del artista Damien Hirst, y la leyenda "Wall Street está destruyendo América" (J. G.)

La marcha, que no llegó a pasar frente a la Bolsa de Nueva York, porque se cerraron los accesos (J. G.)

El sitio lo eligió la revista canadiense anticonsumismo Adbusters cuando hace un par de meses hizo un llamamiento a ocupar Wall Street. Según Luis, la Asamblea General de Nueva York (NYCGA), formada por españoles inspirados por el 15-M junto con otros movimientos similares ya existentes en la ciudad aprobó responder al mismo.

Un momento de la asamblea general (Jose Guzmán)
“Cuando en la NYCGA decidimos organizarlo junto con otros grupos, de repente, Anonymus se une en internet y luego aparece una web llamada occupywallst.org. Esto es un movimiento plural, horizontal y descentralizado”, explicó Luis.

Asimismo, la diversidad de organizaciones con sus respectivos objetivos que asistió a la manifestación ocupó todo el espectro. En los extremos se pudo ver anarquistas y algún seguidor del político de derechas Ron Paul, descrito por la izquierda norteamericana como el abuelo del Tea Party. En medio, organizaciones como US Day of Rage, interesada en reforzar el derecho de reunión y el de libertad de expresión, y Platypus, una asociación centrada en la creación de grupos de intelectuales de izquierdas con fines educativos en las universidades norteamericanas.



Y como no podía ser de otra manera en Estados Unidos, la religión también hizo acto de presencia. “Estamos aquí como cristianos para demostrar que estamos en contra de la injusticia económica”, dijo Roisin Duffy-Gideon, una de los diez “capellanes” que vino de Boston para apoyar la manifestación. “Jesús vino a la tierra a liberar a los pobres y a los oprimidos y no para proteger a los bancos codiciosos”.

El reverendo Billy se dirige a los asistentes a la protesta contra Wall Street en Nueva York (J. G.)
A la una de la tarde los organizadores habían programado un pequeño sermón a cargo del artista Reverendo Billy, famoso por su aparición en el documental anticonsumista ¿Qué compraría Jesús? y que actualmente dirige una iglesia ambientalista.

Delante del Museo del Indio Americano, Mat, un carpintero de Iowa con mochila y esterilla dispuesto a quedarse hasta que lo echen, escuchaba y respondía a los gritos del Reverndo Billy. “Estoy aquí para apoyar a mis hermanos en la lucha contra el régimen corrupto de mi país. Estoy aquí porque esta gente creó un agujero negro de un billón de dólares tres años atrás. Fue un fraude sistemático y corrupto y no han pagado por ello.”

Precisamente la administración Obama interpuso una denuncia contra 17 bancos de Estados Unidos el pasado 2 setiembre por considerar que habían actuado de manera irresponsable durante la burbuja inmobiliaria.

Mat, sin embargo, no confía demasiado en el Sistema: “tenemos dos raseros a la hora de hacer justicia en este país, algo totalmente en contra de lo que me enseñaron acerca de este país cuando era pequeño”. Un sentimiento parecido es el que expresó Rheannony Ball, una universitaria de 19 años procedente del barrio neoyorquino de Brooklyn cuyos padres están en el paro y viven en la calle. “Estoy aquí porque estoy pagndome la universidad y nunca podré acceder a un seguro médico”, explica. “Todo esto tiene que ver con Wall Street, si tan solo una minúscula cantidad del dinero que se les dio a los banqueros hubiera sido para los estudiantes, si la riqueza se repartiera tan sólo de una manera un poquito más justa, mucha más gente estaría más contenta de ser ciudadana de este país”. Todo esto pasaba a la vez que The New York Times anunciaba que el lunes el presidente Barack Obama haría un llamamiento al Congreso de EE.UU. para subir los impuestos a quienes ganen más de un millón de dólares al año. De aprobarse, algo que difícilmente permitirán los republicanos, sería llamada la “Ley Buffet”, en referencia a la petición de subir los impuestos a los “megaricos” que hizo el multimillonario Warren Buffet hace cosa de un mes.

El anuncio llega pocos días después de que la Oficina del Censo diera a conocer que el número de pobres ha alcanzado el nivel más alto desde 1993. Sólo el año pasado se incrementó en 2,6 millones. Al fin de 2010, 46,2 millones de personas (el 15,1% de la población norteamericana) vivían por debajo de la línea de la pobreza que en ese mismo año, en EE.UU. estaba en 22.314 dólares para una familia de cuatro personas.

El mismo informe señala que de los 17 millones de mujeres pobres que viven en EE.UU, 7,5 millones lo hacen en condiciones de pobreza extrema. Los niños también han salido mal parados con la crisis. A pesar de que solo son el 24,4% de la población, un 35,5% de ellos son pobres. Es decir, EE.UU. tiene 16,4 millones de niños bajo la línea de la pobreza, 900.000 de los cuales han sido arrastrados a ella en el último año.

Las minorías étnicas también se han visto especialmente afectadas. Entre los afroamericanos la pobreza ha pasado del 25% en 2009 al 27% en 2010. Los hispanos han subido un punto porcentual hasta el 26% y los blancos pobres han pasado de ser el 9,4% al 9,9. Según un análisis de la Institución Brookings, si la pobreza sigue aumentando al mismo ritmo, a mediados de esta década 10 millones de personas másvivirán por debajo de la línea de la pobreza.

“La gente tiene miedo. A mi generación y a la de mis padres se nos ha hecho creer que gritar y enfadarse por algo es malo, que te arrestarán, que irás a la prisión. Pero esto es lo que tenemos que hacer”, dijo Ball.

A las 3 de la tarde la manifestación se dirigió al Zuccotti Park, también cercano a Wall Street, gritando proclamas como “Los bancos fueron rescatados, nosotros fuimos vendidos”, o “Democracia y no corporatización” y “Fin a la oligarquía”.



De camino, pasaron por delante de la famosa escultura de bronce “Toro de carga”, símbolo de la agresividad y prosperidad financiera, que de manera excepcional estaba protegida por más de una decena de policías y vallas metálicas.

“Quiero que el ayuntamiento no renueve el permiso para esta escultura y así poder remplazarla por el bisonte americano que representa la resistencia y la supervivencia”, cuenta Yaz, un artista vestido con traje, guantes de cuero, maletín y con un nudo del ahorcado a modo de corbata que recauda fondos para dicha iniciativa en su página web.

Ya en Zuccotti Park empezaron las asambleas rodeadas de un fuerte dispositivo policial. La incertidumbre por ver si podrían pasar la noche cerca de Wall Street se palpaba en el ambiente.

En una de las calles adyacentes a Wall Street hubo intentos para hacer una sentada (J. G.)
Un joven llamado Ryan y encargado de facilitar el diálago en una de las muchas asambleas celebradas durante la tarde, cuenta que su grupo ha acordado proponer a la asamblea general pasar la noche lo más cerca de Wall Street y de las barricadas policiales para demostrar que no tiene miedo. A lo largo de la tarde, la presencia de los medios de comunicación que por la mañana reclamaban los organizadores de la manifestación se materializó. Pero no todos ellos llegaron con la mejor actitud.

Rogue Mary, estudiante de ciencias ambientales, ahuyentó a gritos a un cámara de la cadena conservadora Fox. “No me gusta el sarcasmo en estas situaciones. No nos toman en serio. Esto es lo que pasa con la gente de Wall Street. No nos toma en serio y por ello se aprovechan de nosotros”, explicó. Mary confiesa estar disgustada con los principales medios de comunicación de EE.UU. “Los medios de este país te limitan el conocimiento de tal manera que no sabemos ni lo que pasa en nuestra casa ni en el mundo”. Además, se mostró crítica con las noticias que aparecen en los medios: “enaltecen a las celebridades, pero cuando se trata del pueblo llano, ¿dónde están los periodistas?, ¿dónde están los reporteros?”.

Un momento de la asamblea general celebrada en Zuccotti Park, un parque cercano a Wall Street (J. G.)
Así transcurrió la tarde. Grupos grandes y pequeños en asamblea debatiendo propuestas mientras otros optaban por la música, el baile, o los pequeños discursos apasionados.

Antes de la asamblea general, la comisión de logística sirvió bagels con mantequilla de maní, manzanas, naranjas y agua. La cena espiritual tampoco se hizo esperar. Los “capellanes” venidos de Boston celebraron una “misa” aconfesional para el que quiso en la que leyeron diferentes proclamas contra las injusticias del sistema a las que los manifestantes respondían con un “no lo aceptaremos!”.

La comisión de logística prepara la cena en Zuccotti Park (Rubén Sánchez)

Pasadas las 7 de la tarde, empezaba la asamblea a medida que el sol se escondía en Zucotti Park. Según Justin Wades, uno de los organizadores de la protesta, por falta de tiempo sólo se pudieron tomar dos decisiones. La primera fue que intentarían quedarse a dormir en el parque a menos que la policía les obligase a marchar. El segundo acuerdo emplazó a los manifestantes a realizar otra asamblea general al día siguiente en el mismo sitio a las tres de la tarde.

Según Luis, la Asamblea General todavía tuvo tiempo de crear diferentes comisiones encargadas de la de seguridad, la asistencia médica, la comida, la limpieza y las relaciones públicas y de organizar grupos temáticos de trabajo en los que reflexionar acerca de temas como la economía y el medio ambiente. “Es la misma estructura que se adoptó en Sol”, dijo Luis por teléfono el pasado domingo.

Al acercarse las 10 de la noche, el momento en el que Zucotti Park debía cerrarse y por tanto quedar vacío, el twitter de la organización promovía la tranquilidad entre los miembros de la asamblea y recordaba que en Nueva York es legal dormir en las aceras en señal de protesta siempre que se deje espacio para los transeúntes. Llegó la hora y nadie se movió. Según Wades, el dueño del parque dio permiso para que los manifestantes pasaran la noche en el parque siempre y cuando fuera de manera pacífica. Entre 200 y 300 personas, según Wades, durmieron la primera noche de una ocupación que quisieran mantener por varios meses.

“Ahora la clave es que aparezca más gente dispuesta a dormir en el parque, porque hace frío”, dijo Luis.

Desde ayer, los acampados ya están en Nueva York.

Un grupo de policías custodia el Toro de Wall Street (R. S.)

Reunión de manifestantes en Bowling Green, delante del Museo del Indio Americano de Nueva York (R. S.)

Rogue Mary sostiene una pancarta en la que se lee "Simplemente porque no podamos verlo no significa que no esté pasando (R. S.)

Tomado: PeriodismoHumano.com

EE. UU. puede castigar a cualquier habitante del planeta


Imagen: Corbis

La justicia estadounidense ha confirmado su derecho a perseguir y castigar a ciudadanos de cualquier país en cualquier lugar del mundo si “tiene la intención de causar prejuicio a Estados Unidos”. Este derecho de la fiscalía y los servicios especiales de EE. UU. fue confirmado por el Tribunal Federal de Apelación tras examinar el recurso presentado por los abogados del sirio Monzer Al-Kassar, sentenciado a 30 años de prisión en 2009.

Monzer Al-Kassar, conocido como ‘Príncipe de Marbella’, fue condenado por el Gobierno de EE. UU. por un intento de entrega de armas a las FARC. Según verificó el juzgado, Al-Kassar aceptó vender armamento a los agentes encubiertos de la Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas que se hacían pasar por guerrilleros colombianos.

Se trataba de cohetes tierra-aire y otras armas que iban a ser utilizadas para luchar contra los militares norteamericanos en Colombia. El tribunal declinó la apelación del sirio afirmando que “había determinado correctamente su intención de dañar a ciudadanos estadounidenses”.

Según la opinión de expertos judiciales, esta decisión del tribunal va a influir en el curso de varios juicios que se están tramitando ahora en el tribunal del distrito de Manhattan, por ejemplo en de Victor Bout, acusado en EE. UU. del mismo crimen que Al-Kassar, la venta de armas a las FARC. La defensa de Bout solicitó más de una vez que cerraran el caso ya que no está dentro de la jurisdicción estadounidense y no puede ser juzgado en el territorio de EE. UU. Además los abogados de Bout insisten en que su extradición de Tailandia fue ilegal.

Esos procesos judiciales fueron discutidos en los últimos días entre representantes de Rusia y Estados Unidos en el marco de la sesión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El Ministerio de Exteriores de Rusia informó que se llamó la atención de la parte norteamericana sobre la necesidad de respetar los derechos de los ciudadanos rusos que se encuentran en el territorio estadounidense.

Tomado: RT.com
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23 sept. 2011

“Hubo un cambio sustancial en la sociedad israelí”


Manifestantes palestinos en Ramalá protestan ante la tumba de Yasser Arafat en reacción al discurso de Obama.

Analiza las contradicciones en Israel, como ser que la gente esté cansada de la ocupación pero vote a los partidos de derecha. Y reconoce la crisis que puso en una situación más que minoritaria a la izquierda de su país.
Hay hombres que no pierden sus convicciones ni su lucidez aunque la sociedad en la que viven y el mismo planeta estén en contra de los valores que ellos defienden o hagan oídos sordos a la voz de la historia. Meir Margalit pertenece a ese rango. A su manera jovial y comprometida, Margalit es un sobreviviente político activo en un contexto en donde la opción que defiende, la izquierda, suscita pocas expectativas. Legislador de la municipalidad de Jerusalén, secretario general del Movimiento Israelí contra la Demolición de Casas (palestinas), Icahd, Margalit es un pacifista en un país armado cuya calma y determinación fuerza muros infranqueables. Nació en la Argentina pero vive en Israel desde 1972. A los 18 años integró la sección de infantería del ejército israelí y un año más tarde resultó herido en la guerra de Yom Kippur. Desde entonces dejó las armas por una estrecha colaboración con los palestinos a fin de hacer posible la convivencia pacífica, terminar con la colonización y favorecer un contexto de entendimiento entre las dos partes. A él se le debe la fundación de la organización Peace Now. Historiador y hombre político, Margalit tiene una mirada extensa de la sociedad israelí y una lucidez forjada en la acción del presente. De origen argentino, Margalit ofrece aquí su análisis sobre el Israel de hoy, habla sobre la forma en que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, puso a Israel en un gran aprieto con su pedido de reconocimiento del Estado palestino ante la ONU, analiza las contradicciones en las que está inmersa la sociedad israelí y reconoce la crisis que puso en una situación más que minoritaria a la izquierda de su país.

Quedan muy pocos, hay que buscarlos con insistencia pero están allí, presentes, solidarios, fieles a sí mismos, dignos, activos, militantes, encauzados en el humanismo que sustenta su tradición política y comprometidos con la acción: son los hombres y mujeres que representan a la izquierda israelí, aquellos que, en un momento en que a la izquierda de Israel se la tragaba el remolino electoral, ganaron un mandato en las urnas.

–Cómo analiza hoy el pedido de reconocimiento del Estado palestino que Mahmud Abbas formaliza ante la ONU. ¿Es un error estratégico, un gesto desesperado o apenas un mero gesto simbólico que no saca ni pone nada?

–No, no, no es para nada un fracaso de Abbas. Mucho antes de que el pedido de Mahmud Abbas llegara a las Naciones Unidas los palestinos ya habían ganado. Y ganaron porque es la primera vez, desde hace mucho tiempo, que ellos marcan el rumbo geopolítico de la agenda y de la zona. Es también la primera vez que logran poner a Israel en un aprieto. Hace mucho tiempo que Israel no conoce una situación semejante. Los palestinos acorralaron a Israel, lo han obligado a explicarle al mundo por qué se niegan a reconocer un país. Los palestinos pusieron a Israel en una situación grotesca. Yo creo que, desde esta perspectiva, los palestinos han ganado. Israel se está desgastando de a poco. A pesar del veto de Estados Unidos al reconocimiento del Estado palestino, cuando hay más de 130 países que votan a favor de Palestina ello equivale a un mensaje muy claro dirigido a Israel. Se le está diciendo al país: señores, si siguen este camino ustedes dejarán de formar parte de la gran familia de países civilizados. Se trata entonces de un gran éxito de los palestinos. Hay que mirar hacia lo imposible para lograr algo posible. Lo que hoy parece imposible será posible tarde o temprano. Mahmud Abbas tuvo mucho coraje. Decirle no a los Estados Unidos como lo hizo Abbas es un acto de salubridad mental. No conozco muchos líderes en el mundo que sean capaces de decirle a los Estados Unidos “lo lamento amigo, pero no estoy de acuerdo con lo que ustedes hacen”. Estoy convencido de una cosa: si Israel sigue en este camino va a colapsar. No sé si en 20 o 30 años, pero este camino nos lleva a un precipicio. Si alguien no nos para, y digo alguien porque nosotros no tenemos ni la motivación ni el incentivo para parar, terminaremos destrozándonos en un precipicio.

–Quien parece haber cometido una falta estratégica es el primer ministro Benjamin Netanyahu. En vez de aceptar la posibilidad de un Estado palestino y acompañar la decisión imponiendo condiciones básicas para Israel, el Ejecutivo se cerró en la amenaza y la ceguera.

–Por ser tonto Netanyahu cayó en la trampa. Pero esta es la tontería propia de todos los nacionalistas. Cuando en algún momento se deja que el nacionalismo te invada se pierde un poco la sensatez. Netanyahu y el gobierno israelí la perdieron. Bajo la influencia de grupos extremadamente derechistas Netanyahu erró el cálculo: en vez de hacer un cálculo nacional hizo un cálculo electoral.

–La sociedad israelí parece tener una mirada doble que, por curiosa que parezca, revela un cambio: por un lado tiene miedo de que Israel pierda iniciativa y legitimidad y, por el otro, observa los fenómenos que se producen con una posición menos intransigente que antes.

–Es cierto que existen cambios sustanciales en la sociedad israelí. El más fundamental es que hoy, en el discurso nacional, se están diciendo cosas que hace diez años no se podían decir. Por ejemplo, hace una década la postura israelí consistía en decir: no se devuelven territorios. Hoy, en cambio, la cuestión ha mutado para convertirse en una pregunta: ¿qué porcentaje de territorios hay que devolver? Esta pregunta es muy trascendente y si la observamos bajo una mirada a largo plazo vemos enseguida que se ha producido entonces un cambio sustancial. Si antes la gente se negaba a contemplar la posibilidad de devolver territorios, hoy comprende que esos territorios hay que devolverlos y la discusión se concentra en saber en qué porcentaje. Aquí, sin embargo, se producen cosas contradictorias. Por un lado, la sociedad israelí está dispuesta a considerar la posibilidad de terminar con la ocupación. La gente está muy agobiada por la ocupación. Por el otro lado, y esto es lo paradójico, sigue votando por los partidos de derecha, mientras que la extrema derecha es cada vez más fuerte y cada vez más fundamentalista. Debo admitir que, aquí en Israel, los procesos no son blancos o negros, hay situaciones paradójicas, contradictorias. Estamos entonces ante procesos que tiran para direcciones distintas. Fíjese una cosa: nunca antes la izquierda israelí había estado tan mal en el Parlamento y, sin embargo, se nota que el discurso nacional acepta o repite lo que la izquierda viene diciendo desde hace muchos años. ¿Y qué dice la izquierda israelí?: dice que hay que acabar con la ocupación. Hoy, la mayor parte de la gente, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu, dice que esta ocupación tendrá que acabarse en algún momento. Encontramos entonces otra paradoja: la izquierda nunca había estado peor, y tampoco nunca antes había estado mejor.

–Acaso el surgimiento de ese frente interno que nació con los jóvenes israelíes, los “indignados”, puede modificar el peso de la balanza o esto fue sólo un fenómeno de paso.

–Creo que esto será absolutamente insignificante. no trascendental, en nada cambiará el panorama político, porque las elecciones son dentro de dos años y la memoria del israelí medio es demasiado corta. Esta gente ha sido demasiado pacífica como para que el gobierno la tome en serio. Aquí no hubo piqueteros y ni siquiera se quemó un neumático en el curso de dos meses. Ante manifestaciones de esta índole al gobierno le resulta muy fácil manipularlas y dejarlas pasar. De pronto hay algún arreglo cosmético, pero en regla general no veo que los “indignados” dejen una huella en la sociedad israelí.

–¿Cómo se puede explicar hoy el abismo en el que cayó la izquierda israelí? Ha desaparecido prácticamente como actor político, carece de credibilidad y de capacidad de movilización, es una voz ausente en el juego político nacional. Desapareció como discurso, como peso político, como mensaje y como sentido.

–Si hablamos del laborismo esto es cierto. Más que un cambio el laborismo se ha degenerado. Hoy sabemos que el laborismo nunca fue de izquierda, usaban slogans izquierdistas pero llevaban a la práctica una política capitalista y nacionalista. No se puede ser socialista y también tan sionista como lo es el laborismo. ¿Qué queda entonces de la izquierda aquí? En última instancia quedamos nosotros, el Meretz. Mi pequeño partido tiene hoy tres miembros en el Parlamento, que consta de 120 bancas. Estamos al borde de desaparecer porque fuimos leales a nuestras consignas. Era mucho más fácil tomar un camino más derechista y nacionalista y, de esa forma, ganar algunos votos más. Nosotros fuimos consecuentes y pagamos el precio. A partir del año 2000, este país se derechizó. Es más de derecha, más fundamentalista, más religioso. De pronto, la presencia de un personaje tétrico como el ministro de Relaciones Exteriores, Lieberman, me hace decir que nos hemos convertido en un país fascista. Esta es la mejor prueba de que Israel se ha degradado mucho. ¿Por qué? Pues algunos dirán que es una reacción lógica a los atentados palestinos de los años 2000, otros dirán que esto tiene que ver con complejos que vienen de la época del Holocausto, otros dirán que persisten cuestiones que están en las raíces mismas del movimiento sionista. Sea como fuere, está claro que la izquierda israelí está en crisis.

Eduardo Febbro / Desde Jerusalén

Tomado: Página 12.com.ar
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20 sept. 2011

Todo es ETA


Caricatura:  Juan Kalvellido

Meses atrás, el ministro japonés de Justicia, Minoru Yanagida, tuvo que dimitir como consecuencia del escándalo que provocaran unas declaraciones suyas en relación a “lo fácil” que era su trabajo. Y es que, había afirmado el ministro de Justicia, todo consistía en recordar dos frases: “no debo hacer comentarios en casos individuales” y “estoy actuando de forma apropiada de acuerdo a la ley y a las pruebas”.

Curiosamente, en el Estado español, los últimos tres ministros que se han ocupado de la Justicia se han manejado con una sola frase. Desde Fernando López Aguilar, aquel que cuando no construía nuevos cargos a los presos vascos que ya habían cumplido su condena para convertirla en perpetua, escribía prólogos para el cómic del Capitán Trueno; hasta Mariano Bermejo, el que entretenía sus tedios homologando títulos nobiliarios a los Grandes de España y duques de Mola y de Queipo de Llano, o se iba de cacería sin licencia en compañía de Garzón; pasando por el actual ministro y todos los tribunales y audiencias a su cargo, sólo disponen de una frase: “todo es ETA”.

Y lo que no es ETA es su entorno, y si no es el entorno es el umbral, y si aún no lo es lo será mañana porque, como quiera da igual y todo es ETA.

Y así será aunque para lograrlo tengan que manipular groseramente fotografías, como hiciera El Mundo en estos días, convirtiendo una pancarta en manos de la izquierda abertzale en la que se leía “INPOSAKETARIK EZ” (No a las imposiciones) en otra, que venía a ser la misma, pero en la que sólo aparecía “ETA”.

La necesitan tanto como el aire que infectan.

Koldo Campos Sagaseta

Tomado. Cronopiando.com

Uruguay detuvo a los cinco marinos implicados


La justicia militar los juzga por desobediencia, no por abuso a un haitiano

La Justicia militar uruguaya se expidió con rapidez, 48 horas después de que llegaran los cinco marinos acusados de violar a un joven haitiano. El juez militar Washington Vigliola investigó e interrogó a los efectivos a su regreso desde el país caribeño. El magistrado determinó la prisión de los cinco marinos de la Misión de la Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah). Un sexto uniformado fue detenido ayer por la tarde en Montevideo en relación con el caso.

El presidente del Supremo Tribunal Militar, Julio Halty, señaló al Canal 10 local que, de los cinco, tres son juzgados por el delito de desobediencia, uno por omisiones al servicio y el quinto por desobediencia y desafuero contra los que ejercen vigilancia militar, al ser el que permitió la entrada del joven haitiano a la base. Esos delitos pueden acarrear penas de entre cuatro meses y cinco años de cárcel.

Sin embargo, la condena puede ser mayor en la Justicia civil, donde deberán hacer frente a una denuncia penal presentada por el gobierno de José Mujica. El Código Penal Civil de Uruguay impone penas de dos a doce años por el delito de violación, mientras que el delito de atentado violento al pudor es castigado con la misma pena, pero reducida de un tercio a la mitad. El subsecretario de Defensa, Jorge Menéndez, explicó que los efectivos deberán responder ante la Justicia civil de forma paralela al proceso abierto en los tribunales militares. Menéndez confirmó la detención de un sexto involucrado, un teniente de navío que estaba a cargo de la guardia cuando se produjo el ingreso del joven haitiano a un campamento de la Minustah.

Hace cerca de tres semanas el Ministerio de Defensa uruguayo advirtió que miembros de la Armada (marina) del país habrían vejado a un menor haitiano en la isla caribeña, aunque no dieron más detalles sobre la denuncia. Después fue difundido por Internet un video grabado con teléfono celular que muestra a cuatro de los cinco involucrados (el quinto es el que grabó) burlándose de un joven al que mantienen tumbado boca abajo y al que en un momento dado le bajan el pantalón, mientras uno de los uniformados con el torso desnudo se coloca detrás de él.

Un informe de la ONG Red Nacional de Defensa de Derechos Humanos (Rnddhh) de Haití denunció que los abusos se registraron a finales de julio en la localidad de Port Salut (sur) y que la víctima fue sodomizada dos veces. Sin embargo, los primeros informes elaborados por la Armada y el Ministerio de Defensa uruguayos señalan que no hubo violación, según una filtración a la prensa uruguaya de los documentos.

La agresión motivó la condena del presidente haitiano, Michel Martelly, y varias manifestaciones contra la Minustah en Puerto Príncipe. El gobierno de Mujica pidió disculpas públicamente y prometió “las máximas sanciones imaginables” para los acusados, además de reconocer que la acción representó un duro golpe para la imagen internacional del país.

Por este caso en Haití se pusieron en marcha al menos tres investigaciones: las de la Armada y el Ministerio de Defensa uruguayos y otra a cargo de las Naciones Unidas, que el martes pasado autorizó la repatriación de los militares uruguayos, que aterrizaron en el país el viernes, en medio de un estricto secreto.

En cuanto a lo que ocurrió en ese momento, la ONU “no descarta nada”, dijo la semana pasada en Montevideo Mariano Fernández, representante del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para Haití, tras una reunión de ministros de Defensa de países sudamericanos.

Tomado: Página 12.com.ar
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18 sept. 2011

La denuncia de 46 compañeros y la esencia de la impunidad. El Popular-Uruguay.



Se concretará en las próximas horas una nueva iniciativa que apunta al corazón de la impunidad. Un colectivo de 46 ex presas y ex presos políticos, la mayoría de ellos en ese momento militantes de la Unión de la Juventud Comunista y casi todos jóvenes militantes estudiantiles, presentarán una denuncia por torturas en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia de la Policía entre los años 1972 y 1983.

En la denuncia patrocinada por el abogado Pablo Chargonia se acusa a 12 oficiales de inteligencia policial, entre ellos Ricardo «Conejo» Medina, hombre del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), ya condenado por la justicia y preso, por violaciones a los DDHH e implicado y aún impune, por su participación en el asesinato en tortura de Alvaro Balbi y la desaparición de María Claudia García Irureta Goyena de Gelman. Esta denuncia contribuye a la lucha general por terminar con la impunidad de los crímenes de lesa humanidad del terrorismo de Estado en varios aspectos.
Cumplir la sentencia de la CIDH.
La denuncia, se suma a los 135 casos por violaciones de DDHH que el Poder Ejecutivo identificó en 16 juzgados de Montevideo y 8 juzgados de 7 departamentos del país, cuya nómina completa fue publicada por EL POPULAR (N° 154). A ese universo judicial se sumarán las nuevas denuncias que se presentarán en los próximos días y las que no fueron identificadas en el relevamiento, por lo que nos aproximaremos a los 200 casos. Todo ese universo de casos está técnicamente abierto, luego de la sentencia de la Corte Interamericana de DDHH en el caso Gelman que ordena al Estado que la Ley de Caducidad «carezca de efectos jurídicos» y «no vuelva a representar un obstáculo para la investigación, identificación de los responsables y establecimiento de la sanciones». El cumplimiento de la Sentencia de la Corte Interamericana de DDHH a cabalidad no es el máximo exigible al que podemos aspirar, por el contrario, es el mínimo aceptable. Su cumplimiento es una obligación para los tres poderes del Estado: el Ejecutivo, el Judicial y el Legislativo. El Poder Ejecutivo ha dado pasos concretos e importantes: Revocó los decretos de Sanguinetti, Lacalle y Batlle; publicó los casos; comunicó la sentencia a los otros poderes; prepara un acto público donde asumirán la responsabilidad los tres poderes del Estado; ubicará en la ex sede del SID a la Institución Nacional de DDHH, entre otros. El Poder Judicial tiene el enorme desafío de hacer avanzar las causas, investigar y condenar a los responsables. Es un enorme trabajo, de difícil abordaje con la estructura actual del Poder Judicial. ¿No será necesario crear juzgados y fiscalías especializadas y dotarlas de recursos humanos y materiales para investigar? Parece que sí, eso y mucho más. El Poder Legislativo debe adoptar las medidas imprescindibles y los instrumentos legales para garantizar que las investigaciones no tengan obstáculos. Eso vale fundamentalmente en dos aspectos: liquidar formalmente la Ley de Caducidad e impedir, como también dice la Sentencia de la CIDH que no se aplique «ningún instrumento análogo como la prescripción». En el PIT-CNT, en coordinación con un amplio abanico de organizaciones sociales, se analiza la idea de una ley que establezca, sin lugar a dudas que es norma nacional el contenido de la sentencia de la CIDH, puede ser un camino.

Crimen de lesa humanidad e impresciptible.
El escrito de denuncia presentado por Chargonia se mete de lleno en la polémica por el supuesto límite de noviembre y la prescriptibilidad o no de los delitos del terrorismo de Estado. La denuncia es por «crimen de lesa humanidad , privación de libertad (art. 281), atentado a la libertad personal cometido por funcionario público encargado de una cárcel (art. 285), abuso de autoridad contra los detenidos (art. 286), pesquisa (art. 287), violencia privada (art. 288), amenazas (art. 290), lesiones personales (arts. 316 y ss.), violación (art. 272), atentado violento al pudor (art. 273)». «La violación planificada de derechos humanos encuadra la comisión de delitos calificados como de lesa humanidad, imprescriptibles e inamnistiables, cuya investigación y persecución penal constituye un deber estatal inevitable en protección de los derechos humanos. Las personas mencionadas no fueron víctimas de un delito ordinario sino de un crimen de lesa humanidad cometido por el aparato represivo estatal», afirma la denuncia, fundamentando esta posición en jurisprudencia nacional e internacional.

La tortura a juicio.
Otro aspecto trascendente de la denuncia de estos 46 compañeros y compañeras es que se realiza contra la tortura, la principal modalidad represiva de la dictadura en Uruguay, aplicada sistemáticamente contra más de 10 mil uruguayas y uruguayos y por la que, paradójicamente, no hay un solo represor procesado. «Los testimonios dan cuenta de operativos dirigidos contra militantes de la UJC en los años 1972, 1973, 1974, 1975, 1976, 1980, 1981 y 1983. La UJC y el PCU fueron objeto de los operativos denominados «Alemania», «Trabajo» y «Morgan»», indica la denuncia mostrando la extensión en el tiempo y la dimensión masiva de la práctica de la tortura, y por supuesto también, la resistencia de las y los militantes por la libertad y dentro de ellos de los comunistas. Los métodos de tormento fueron variados, en la denuncia se sostiene que se identificaron 26 formas de tortura aplicadas en nuestro país, entre las que destaca: plantones, encapuchamiento, picana eléctrica, submarino o tacho, colgamiento, caballete, estaqueamiento, violaciones, simulacros de fusilamiento y uso de drogas. Las 46 compañeras y compañeros, recordaron el horror y testimoniaron lo que les hicieron. Para ver de lo que hablamos, recogemos solo uno, el de una compañera que en 1983, cuando fue detenida tenía 21 años: «Termino en un lugar, creo que al fondo del segundo piso, allí comienzan a interrogarme. Me desnudan y me cuelgan de las muñecas, los brazos hacia atrás. Estando así me manosean y me lastiman los pezones. Me hacen el submarino con agua. Luego con capucha de nylon o algo así, y estando colgada y agarrada por dos o tres tipos, me violan por el ano y la vagina. Primero con un palo, y luego uno de ellos, produciéndome lastimaduras y pequeñas hemorragias en el intestino que me duran como diez días. Estando colgada me aplican picana en todo el cuerpo». Esta denuncia fue hecha, con valentía y dignidad, en 1985 en la Comisión Investigadora del Senado, hace 26 años. La Ley de Impunidad, el compromiso con la impunidad de la derecha, las mentiras y bombas de humo de los grandes medios y nuestras insuficiencias y errores han permitido que los responsables de esos hechos este impunes. Lo mismo ocurre con los otros 45 compañeros y compañeras y con miles de mujeres y hombres, cuyo único delito fue luchar por la libertad contra la dictadura. La necesidad de encontrar soluciones jurídicas y el debate político nos llevan a veces a llevar el tema de la impunidad a una abstracción que nos hace olvidar lo principal: que fue lo que hicieron los represores que la derecha ha mantenido y quiere mantener impunes. La lucha contra la impunidad y contra sus responsables, los impunes, no es una abstracción ideológica o un concurso académico de jurisprudencia, es fundamentalmente para que los que secuestraron, violaron, asesinaron y desparecieron paguen por sus crímenes. De eso estamos hablando. Las soluciones jurídicas podrán ser debatibles, académicamente se podrá sostener una u otra postura, políticamente se podrá analizar de una u otra manera, pero no hay que permitir que nos escamoteen el debate esencial. Todo se resume al principio y al final en si se está con la verdad y la justicia o si por acción u omisión se está con los impunes, que vale recordarlo una vez más: son secuestradores, torturadores, violadores, asesinos y desparecedores de seres humanos. Tan simple y diáfano como eso.

Publicado por Comunistas en Madrid. en viernes, septiembre 16, 2011

Tomado: pcumadrid.blogspot.com
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