18 dic 2011

Comunicar en campo enemigo


Caricatura: J.Kalvellido
Hace unos meses, a punto de declararse la zona de exclusión en Libia e iniciarse la intervención de la OTAN, escribí un texto reflexionando sobre el papel de los medios alternativos. Le puse el título “Por qué los medios masivos mienten y los medios alternativos se confunden [1] ”. Ahora, cuando Libia ha sido destruida y Gadafi ha sido asesinado, se impone el silencio mediático sobre Libia al tiempo que se incrementa la campaña contra Siria, y los medios masivos siguen mintiendo y los medios alternativos siguen perdiendo la batalla de la contrainformación.

La guerra mediática es la forma más depurada de la guerra moderna, por encima y antes que los F16 se necesita arrasar el espacio mental. Antes que el Consejo de Seguridad declare un campo de excusión aérea los medios declaran el espacio de exclusión informativa. Los procedimientos, las técnicas de propaganda de guerra, son casi siempre idénticas y han sido ampliamente estudiadas: señalar al enemigo, aislarlo, demonizarlo, destruirlo. Si hace años estas técnicas se dirigían hacia la población en general y siempre quedaban núcleos de resistencia (intelectuales, activistas de izquierdas, gente con sentido común y medios alternativos) ahora, las resistencias se han debilitado. Sospecho que en parte se debe a que los medios alternativos están perdiendo la batalla de la comunicación alternativa. Las razones, la lógica mediática en la que han quedado atrapados y la propia deriva de los intelectuales de izquierda de los que se nutren.

Los medios alternativos poseen una doble naturaleza: son parte de los movimientos y son medios de comunicación. En esta dualidad se encuentran su fortaleza y su debilidad. Las últimas campañas bélicas han hecho mella en ellos quedando atrapados en su naturaleza mediática (velocidad, espectacularidad, dramatización y vocación de masas) al tiempo que se alejaban de su naturaleza social (reflexión, consolidación de estrategias, desenmascaramiento y contrainformación)

Trampa 22: La matriz de propaganda global en la que se insertan los medios alternativos

En la adaptación de la novela de Joseph Heller Trampa 22 sobre la II Guerra Mundial, el piloto de un bombardero B-25 intenta escaparse de la guerra solicitando baja por enfermedad, pero el médico le informa que hay una norma que impide que se le de de baja ya que si alguien es declarado loco por no querer ir a la guerra realmente está cuerdo así que debe seguir combatiendo. Una trampa burocrática obliga al capitán Yossarian a cumplir su misión de seguir bombardeando. Hay normas no escritas para los medios de comunicación. Normas que les obligan a estar continuamente al día, producir y diseminar constantemente información, competir por las audiencias y reproducir el sistema. Un medio de comunicación no puede dejar de ser un medio de producción acelerada de representaciones de la realidad. No puede no cumplir con la misión encomendada o dejará de ser un medio de información. En los conflictos armados su misión pasa por bombardear las conciencias hasta conseguir la aceptación del hecho bélico o, en su defecto, la contención de las resistencias. Las guerras modernas no serían posibles sin la minuciosa tarea de los medios masivos. Antes de que las bombas reales caigan sobre las poblaciones se articula una campaña mediática. No es necesario un diseño previo. Los dispositivos de disciplinamiento han sido construidos con anterioridad.

De la misma forma que, en una intervención armada, los medios de comunicación son uno de los principales objetivos a bombardear [2] , en la campaña prebélica, los medios de comunicación alternativos también se convierten en objetivos de guerra. Para acabar con ellos es necesario neutralizar los discursos alternativos e interceptar su capacidad para coesionar y articular las fuerzas contrarias. No hablamos de ninguna mente maligna que diseña estrategias de cooptación, pero eso no quiere decir que no existan voluntades incidiendo en el qué y el cómo de lo que aparece en los medios alternativos. Cuando los imperios anuncian que se emplearán todos los medios a su alcance dicen la verdad, todos quiere decir todos. La historia es el resultado no intencional de acciones intencionales. No existe un diseño, ni una conspiración, para interceptar y orientar los discursos alternativos pero existe una lógica comunicacional, un sistema de propaganda complejo que crea las condiciones para disolver y neutralizar los discursos alternativos al inscribirlos en un contexto preconstruido. Insertar la contrainformación en el campo de la pluralidad discursiva, acorralarla en el espacio de lo políticamente correcto, relegarla al campo del matiz, convertirla en margen que enmarca el discurso dominante, es el resultado de una lógica autónoma de la que los medios alternativos no consiguen escapar. Los medios de comunicación alternativos están atrapados en una matriz de propaganda global.

Los medios alternativos sólo pueden sobrevivir en el campo de la información resistiendo las lógicas de la competencia y de las audiencias. No deben competir con los medios masivos en su pretensión informativa pues no existe comunicación posible en la lógica de la noticia. Decía Bourdieu que hay un vínculo indisoluble entre el pensamiento y el tiempo, y se preguntaba ¿Se puede pensar atenazado por la velocidad? Los medios masivos no necesitan pensar, en ellos, la comunicación es instantánea porque en sentido estricto no existe comunicación. Solo se intercambian con el público receptor ideas preconcebidas, o se suministran sucesos que se engarzan en las estructuras mentales previamente construidas por la propaganda. La propaganda es un sistema que va más allá de los medios de comunicación. Hoy es imposible distinguir entre información y propaganda. Los corresponsales de las empresas mediáticas generan verosimilitud, no aportan interpretaciones o contrastan información. No hay tiempo para comprobar las fuentes, las fuentes están previamente seleccionadas, especialmente las que no son válidas. No hay tiempo para saber y tomar partido. El partido está tomado de antemano.

Los medios alternativos no pueden ser instantáneos si no quieren caer en el terreno de las ideas preconcebidas, en la banalidad de enumerar hechos ya contados por los medios masivos. Los medios alternativos necesitan ralentizar el suceso porque las opiniones sobre lo que ocurre han de ser el resultado del pensamiento no de la urgencia de llenar el vacío informativo. El pensamiento es por definición subversivo pues se inicia con el desbaratamiento de las ideas preconcebidas. No hay pensamiento sin tiempo. Los medios alternativos son constantemente apremiados a “dar la noticia”, asumen, como los medios masivos, que si se detienen quedarán fuera de juego.

Cuando la velocidad se convierte en un parámetro los riesgos que se asumen son muy altos. Al no disponer de corresponsales y al no tener tiempo para contrastar las fuentes ni para debatir sobre una estrategia, se busca salida en la ambigüedad camuflada de pluralidad, en el perfil bajo hasta que se decanten los acontecimientos, o peor, en la equidistancia que supone un falso equilibrio en el que se permite criticar el discurso dominante y a la vez compartirlo. Los matices son el super argumento de la contrainformación. La excusa perfecta para ganar credibilidad, el principio de autoridad que justifica la dejación de responsabilidad política en el espacio geográfico en el que se tiene influencia. ¿Por qué no se matizan con igual vehemencia las acciones del enemigo? ¿Por qué no nos esforzamos con el mismo ímpetu en describir las distintas formas, muchas veces contradictorias, que adopta la recolonización del mundo?

El lenguaje es el instrumento más potente con el que se arrastra a los medios alternativos hacia su homologación mediática y mediante el que se les convierte en uno de los nuestros, parte del coro plural que paraliza la resistencia. El lenguaje es nuestra trampa porque no es nuestro lenguaje. Pocas veces nos detenemos a analizar los discursos que utilizamos y cómo reproducen las mismas lógicas manipuladoras. En el caso de la guerra esto es particularmente evidente. Para impugnar la guerra hay que impugnar las formas de lenguaje que le corresponden. Nosotros, en las luchas de todos los días, decía Debord, hablamos demasiado a menudo con palabras del enemigo. En estos momentos, justo en estos momentos, cuando se ha desatado la campaña bélica contra Siria decimos que “Millares de manifestantes pacíficos han sido asesinados por las fuerzas de seguridad del régimen de Bachar Al- Asad que no ha dudado en recurrir al bombardeo de ciudades y pueblos” “queremos expresar nuestra condena” “El régimen sirio miente para justificar la brutal represión de su propia población. Como tantas otras veces, la dictadura de Bachar Al –Asad” “no hay indicio alguno que permita conjeturar sobre una inducción exterior de las protestas” “todos los árabes sin excepción reclaman dignidad y democracia”, “la obcecación del régimen sirio, convencido de su impunidad” “los dictadores que desde hace décadas pisotean sus derechos” “no hay justificación posible para esta guerra abierta que el régimen sirio libra impunemente contra su propio pueblo” [3] etc. La pregunta no es si todo esto es cierto o no, la pregunta es por qué concentramos nuestras fuerzas y nuestra inteligencia en la misma campaña que los medios masivos, cómo y por qué asumimos el mismo objetivo y qué nos hace utilizar el mismo lenguaje cuando, ni compartimos sus objetivos, ni sus métodos, ni su lógica colonial.

Para neutralizar la potencialidad de los medios alternativos ha sido necesario decantarlos hacia su naturaleza mediática en detrimento de su vínculo con el activismo social. Dar noticias se ha convertido poco a poco en su prioridad. Así, más importante que contextualizar la situación de Libia fue informar de las manifestaciones contra Gadafi, fue más urgente pedir la intervención de la “comunidad internacional” que recordar que Iraq y Bosnia fueron los antecedentes de las zonas de exclusión aérea. La memoria de los medios es frágil, pocas veces son capaces de trazar la línea que une una intervención a otra, una invasión a otra, un bombardeo con otro.

Contrainformación y guerra: No se puede contrainformar utilizando los mismos discursos que los medios masivos.

Los medios masivos son empresas. No hay ambigüedad en sus objetivos. Las audiencias son sus víctimas, los cuerpos humanos que serán vendidos a las empresas de coches, de perfumes, de joyas; o las mentes que se servirán en bandeja a la clase política y a los mercados. En un mundo individualista, fragmentado, materialista, los medios tienen como objetivo generar agregados de individuos a los que se les venderán mercancías, objetos o ideas. Se agregan voces y voluntades alrededor de un objetivo común que adopta la forma de sentimiento común (la paz, los derechos de los pueblos, la libertad, la ciudadanía) y se desagregan resistencias (no a la guerra, no a la intervención, no al imperialismo, independencias, soberanía…)

Hace años los publicistas norteamericanos descubrieron que cuando se expone a millones de personas a los mismos estímulos todos reciben las mismas improntas. En sentido estricto no se puede decir que el público tenga pensamientos, más bien tiene impulsos, hábitos y emociones. Así, es fácil obtener las mismas reacciones del público cuando se le ha instruido convenientemente, por ejemplo, sobre el fundamentalismo islámico, sobre la discriminación de la mujer árabe, o sobre las dictaduras. En nuestro mundo globalizado la propaganda es universal y continua, y funciona disciplinando nuestra mente pública. En aquellos casos en los que no se consigue este sometimiento basta con inhibir las reacciones de rechazo a la propaganda, bloquearlas como se bloquea un grifo que se va llenando de cal o una arteria que va acumulando grasa.

Los objetivos de los medios alternativos deben ser otros y contrarios: detener la ofensiva del sistema, subvertilo contribuyendo a la acumulación de fuerzas subversivas. Informar no puede ser su objetivo, tan sólo es uno de los instrumentos que les aproxima a su objetivo político revolucionario. También cumplen esa función de agregación de individuos pero en dirección contraria.

Para el disciplinamiento de la opinión pública los medios masivos simplifican el mundo y establecen zonas de exclusión. La simplificación reduce nuestro campo de elección: o Gadafi o el pueblo Libio, el régimen o el pueblo sirio…. Lo que queda fuera de foco: la historia, los antecedentes, la OTAN, el colonialismo. Por el contrario, los medios alternativos tratan de reorientar el foco, tratan de hacer visible la cara oculta de la información masiva. El problema estriba en que la desigualdad y desproporción de fuerzas, su incorporación parcial al discurso dominante de condena a los regímenes, hacen de este discurso un elemento marginal que se diluye fácilmente.

Contrainformar no es sólo desenmascarar a los medios masivos, desvelar lo que esconde el lenguaje en el que se nos atrapa, -no es negar sin más aunque también-, implica comunicación alternativa. Alternativo tiene su raíz etimológica en alter: el otro, lo opuesto, lo contrario; emparentado con alteratio, cambio y altercatio, altercado, debate, discusión. Los medios alternativos contrainforman en los significantes construidos y en los significados. Identifican al adversario, al sujeto antagonista y ayudan a posicionarse a los movimientos de izquierda en tanto que sujetos políticos antagónicos. La contrainformación rompe con las prácticas de la noticia-mercancía y con la lógica de los medios masivos que convierten sólo una parte de lo real en verdad (la parte que les interesa)

La verdad no es pura ni inmaculada ni total. La verdad dice Zizek es parcial y sólo tenemos acceso a ella una vez que tomamos partido. Nada de esto quiere decir que no sea universal. Los medios masivos ocultan el partido que toman y nos venden afirmaciones, sucesos, como verdades absolutas: “El régimen sirio mata a 50 personas en la ciudad de Homs” [4] “La ONU acusa a Siria de crímenes contra la humanidad” [5] “El ejército Sirio Libre funciona y lo forman ya miles de desertores” [6] “La ONU eleva a 4.000 el número de víctimas en la represión de las manifestaciones antigubernamentales en Siria” [7] Sin embargo, también fue real la“Multitudinaria concentración a favor del presidente Bashar al-Assad [8] ”, “Los sirios cierran filas con el Gobierno y rechazan intervención extranjera [9] ” “Países del ALBA ratifican apoyo a la no injerencia extranjera en Siria” [10] . Pero esta verdad queda fuera del partido tomado por los medios masivos, no tendría que ser así para los medios alternativos.

Contrainformar implica establecer la agenda informativa. Esto no quiere decir dejar de tratar los temas o conflictos que la propaganda ha convertido en objetivos mediáticos. Implica establecer qué discurso hay que contrarrestar, cómo y cuando. Se pide a los medios alternativos que digan “la verdad” y se les está pidiendo que tomen partido por la verdad homologada: la dictadura Siria, el pueblo sirio que se manifiesta contra Baser Al-Asad, los rebeldes libios. La guerra mediática también se dirige a los medios alternativos.

En una campaña de guerra los medios masivos designan al “enemigo”, lo marcan y solicitan unanimidad en la condena. En el caso de Siria: el régimen sirio y Basar Al-Asad. Se establecen los tópicos articuladores de los discursos: represión, tortura, desaparecidos, dictadura…. Se localizan las consignas reivindicativas: derechos humanos, libertad, democracia, derechos cívicos. Al partir de los mismos lugares comunes, los medios alternativos, harán el mismo recorrido. Decía el Che que para construir el socialismo no podían utilizarse los instrumentos del capitalismo. Para hacer contrainformación nos se pueden utilizar los discursos de los medios masivos.

Ilustremos lo anterior. El Grupo Prisa, a través de la radio y la prensa no deja pasar un día sin hablar de la represión en Siria. El País tiene una campaña abierta llamada “Salvemos a los desaparecidos en Siria” [11] Televisión española en sus informativos del día 9 ofreció el reportaje de un médico sirio que oculta su nombre por miedo a la represión (claramente se ve su cara hablando con la entrevistadora) y nos enseñan imágenes grabadas con móvil en un televisor diciéndonos que el médico ha visto escenas como esas decenas de veces y que las ha grabado “para que el mundo sepa las atrocidades que está cometiendo Basar Al Asad”. El periódico El mundo se hace eco de los Comités de Coordinación Local, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y el Consejo Nacional Sirio para señalar que después de casi nueve meses de protestas “más de 4.000 personas han fallecido en todo el país como consecuencia de la represión del régimen (se trata de un despacho de Efe y se señala que “Ninguna de esas informaciones pudo ser verificada por el bloqueo informativo impuesto a periodistas y observadores internacionales por parte del régimen de Damasco) [12] En la página de Amnistía internacional figura un llamamiento avalado por 11.962 firmantes para “pedir el fin de la represión en Siria”. Esta página se encabeza con el siguiente titular: “¿Por qué calla el mundo ante la situación de Siria?” [13] En los medios alternativos es fácil recoger titulares, informaciones, llamamientos y manifiestos de Solidaridad con el pueblo Sirio [14] en los que se utiliza el mismo lenguaje, similares fuentes e idénticas peticiones.

Es cierto que en el camino, los medios alternativos, se esfuerzan por complejizar y argumentar, insisten siempre en su rechazo a la intervención armada. Pero también es difícil encontrar en los medios masivos declaraciones a favor de la intervención en Siria. En realidad no se necesita, basta con señalar una y otra vez la condena al régimen de Basar Al-Asad. Basta con hacerse eco de las voces e imágenes de “exiliados sirios”, de “blogeros sirios”, de testimonios a pie de represión, de denuncias de observatorios de derechos humanos, consejos nacionales, agencias, etc. Insistimos, la verdad o mentira de estas informaciones no es relevante para la tarea de contrainformación. Se nos dirá que sí para el pueblo Sirio, seguramente, pero no debería ser tarea de los medios alternativos decidir qué parte del pueblo sirio es la que merece nuestro apoyo.

Las buenas intenciones y los principios éticos en la deriva de los medios alternativos.

Los intelectuales de izquierdas y los movimientos sociales alimentan los medios alternativos. Los intelectuales solemos ser gente con altos principios éticos. Encontramos nuestros argumentos, cada vez más a menudo, en ese campo. Decimos lo que creemos. Nos importa, por encima de casi cualquier cosa, tener la conciencia tranquila, ser justos. Se trata de una actitud de honda raíz judeocristiana: nos salvamos si actuamos siguiendo nuestra conciencia. Desde el punto de vista de la psicología esta posición es problemática porque siempre se acaba construyendo una conciencia que es la que necesitamos para poder vivir en paz y tranquilos. Es probable que la atomización, el aislamiento, los discursos autoreferentes (de intelectual a intelectual), la pérdida de vínculos con los movimientos, estén en el origen de esta deriva que afecta a los intelectuales y como resultado a medios alternativos.

El cordón umbilical que, en otros tiempos, unía a los “productores de discursos alternativos” y la militancia de izquierdas se ha ido debilitando hasta casi romperse. Los debates, las críticas, se producen virtualmente, y no hay consecuencias reales más allá de cierta pérdida de prestigio o audiencia. Si un intelectual se equivoca siempre puede cambiar de opinión argumentando que no tuvo en cuenta tal o cual dato, que su análisis era bueno pero los actores sociales no se comportaron adecuadamente, o también puede mantenerse en sus trece seleccionando argumentos que salven su prestigio: “muchos otros también opinan como yo”, “en el momento en que escribí esa era la situación”. También pueden negar ciertas evidencias: “nadie podía prever lo que después ocurrió”.

La pérdida de contacto con los movimientos, la desafección de éstos respecto al ejercicio de pensar, las mil y una fracturas que atraviesan el activismo de izquierdas, el pensar en solitario, también son responsables de la pérdida de norte. La disonancia comunicativa se convierte a menudo en un subterfugio ético: unas veces decimos una cosa, otras veces otras, si no se nos entendió bien la culpa es de los receptores. Se nos pide a menudo que seamos capaces de vivir en la contradicción, sostener dos cosas contrarias al mismo tiempo. Mantener como hacen los medios masivos la disonancia informativa que a modo de flotador nos salva, individualmente.

La autonomía de un medio de comunicación alternativo no es la que le da su financiación sino el propio vínculo con la realidad política que impulsa y de la que se nutre. Las líneas editoriales no se definen espontáneamente. Se definen en el proceso de interacción con y desde los receptores. Un medio alternativo no debería ser autónomo, como no debería ser autónomo un parlamentario, siempre debería estar sujeto por aquellos a los que sirve.

Si los medios de comunicación alternativos pretenden ser y formar parte de la transformación social revolucionaria habrán de recuperar su compromiso. No con la revolución en abstracto, ni con los pueblos en general, sino con los militantes, los movimientos y las utopías en construcción. Tendrán que trabajar sobre sus estrategias, sus objetivos, sobre los discursos que amplifican y los que minimizan, los lenguajes, las agendas… en definitiva, tendrán que aspirar a ser algo más que un medio de información.

Ángeles Diez es Doctora en CC. Políticas y Sociales, profesora de la UCM.

Tomado: Lapupilainsomne.wordpress.com

Notas:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123448

[2] El ataque estadounidense al Hotel Palestine y a las instalaciones de la televisión Al-Jazeera en Iraq, el 8 de Abril del 2003, en las que murieron los periodistas José Couso y Tarek Ayoub son una buena ilustración.

[3] Citas literales del manifiesto de Solidaridad con el pueblo Sirio apoyado por decenas de firmas de intelectuales de izquierda, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=13871

[4] http://internacional.elpais.com/internacional/2011/12/06/actualidad/1323165552_122290.htm)

[5] ( http://internacional.elpais.com/internacional/2011/11/28/actualidad/1322492003_722214.html )

[6] http://internacional.elpais.com/internacional/2011/11/24/actualidad/1322155991_945795.html

[7] http://internacional.elpais.com/internacional/2011/12/01/actualidad/1322754321_182020.html

[8] http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2011-11-04/multitudinaria-concentracion-a-favor-del-presidente-bashar-al-assad/

[9] http://www.juventudrebelde.cu/internacionales/2011-12-02/sirios-cierran-filas-con-el-gobierno-y-rechazan-intervencion-extranjera/

[10] http://www.aporrea.org/internacionales/n194083.html

[11] http://disappeared.avaaz.org/es/

[12] http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/11/internacional/1323607698.html

[13] http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/violaciones-derechos-humanos-siria/

[14] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138712

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140309

Peligra la Memoria Histórica en España


La dictadura del generalísimo Fransisco Franco
 dejó un legado de violaciones a los derechos humanos
La llegada del Partido Popular al gobierno pone en jaque los modestos avances en Derechos Humanos.

La ley del 2007, que incorporó un reconocimiento a todas las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura y declaró “ilegítimos” los tribunales franquistas y sus sentencias, fue considerada por el PP “un ataque a la transición”.

Con la llegada de la derecha a La Moncloa, organizaciones de víctimas del franquismo como La Memoria Viva manifiestan su temor a que un Parlamento con mayoría absoluta de los conservadores retroceda con la legislación aprobada durante el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que incluso había sido criticada por su moderación. ¿Empeñará el Partido Popular la Ley de la Memoria Histórica?; surge la pregunta parafraseando el título del poema de Antonio Machado: “¿Empeñé tu memoria?”.

Esta semana asumirá Mariano Rajoy como nuevo jefe del Ejecutivo. Su partido, el PP, adelantó que hará recortes en todo exceptuando las jubilaciones. Desde La Memoria Viva preocupa el porvenir de las subvenciones. “Varias organizaciones nos planteamos prepararnos para lo que se viene. Existe un peligro de regresión, porque la crisis económica es la excusa para que caigan las ayudas que recibimos”, afirma Pedro Vicente Romero de Castilla Ramos, presidente de La Memoria Viva, nieto de Wenceslao Romero de Castilla López, asesinado en 1936.

En diciembre de 2007, cuando ya parecía que no iba a salir adelante, el Congreso español aprobó la Ley de la Memoria Histórica impulsada por el Ejecutivo socialista. “Un ataque a la transición”, según el PP, que votó en contra. El texto incorporó un reconocimiento a todas las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura; declaró “ilegítimos” los tribunales franquistas y sus sentencias –pero no las anuló como pedían los partidos Izquierda Unida y Esquerra Republicana de Cataluña– y obligó a los ayuntamientos a retirar los signos franquistas de sus calles. El Estado se comprometió a “ayudar” en la apertura de las fosas comunes, pero en los hechos no se hizo cargo de esa tarea.

“El PP va a amputar la ley”, dice Pedro Vicente Romero del otro lado de la línea telefónica y agrega que ya hay muestras de irrespeto por esa norma. “En las zonas de España gobernadas por la derecha no tenemos mapas de las fosas comunes. Está habiendo acciones violentas en distintas localidades. Por ejemplo, en Poyales del Hoyo, un pueblo de la provincia de Avila, el alcalde del PP decidió sacar los restos de diez víctimas del franquismo de su panteón y fueron a parar a una fosa común, sin nombres ni apellidos. Eso fue un retroceso violento, porque afectó los cuerpos recuperados.”

La semana pasada, medio centenar de activistas de colectivos de víctimas, entre ellos la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo, se concentraron frente al Congreso para reclamar a los nuevos diputados que hagan en el hemiciclo una condena de los crímenes de la dictadura. “Han pasado 36 años desde que murió Franco y yo creo que ya es hora. Ni el Parlamento ni ningún gobierno han condenado nunca la sublevación franquista ni el régimen”, dijo Julián Rebollo al diario El País.

La plataforma entregó a todos los grupos parlamentarios y al nuevo presidente del Congreso, el aznarista Jesús Posada, un documento con sus reivindicaciones para la Legislatura. Entre éstas destaca el pedido de creación de una comisión de la verdad y de anulación de las condenas emanadas de Consejos de Guerra; que el gobierno asuma las tareas de localización y exhumación de los fusilados enterrados en cunetas y que instaure un día oficial de la memoria histórica.

El mismo documento incluye una defensa del juez Baltasar Garzón, acusado de prevaricato por abrir una investigación de los crímenes del franquismo. La agrupación ultraderechista Manos Limpias presentó la querella contra el juez. Miguel Bernad, la cara visible de ese grupo, fue condecorado días atrás por la Fundación Nacional Francisco Franco “por sus servicios en defensa de los ideales del movimiento”.

Pedro Vicente Romero subraya la contradicción en la Justicia española.

“Garzón está sentado en el banquillo por intentar investigar qué pasó con los 113 mil hombres y mujeres desaparecidos. España aplica el principio de justicia universal, por ejemplo, para investigar qué pasó con los desaparecidos españoles durante la dictadura argentina. Pero en el propio país no. Es una aberración.” El juicio contra el afamado juez comenzará el 24 de enero. Las agrupaciones de víctimas planean organizar una gran movilización para ese día.

Mercedes López San Miguel

Tomado: Página 12.com.ar

17 dic 2011

Ahmadineyad: "No necesitamos bombas nucleares" Entrevista a Telesur y VTV



Mahmud Ahmadineyad
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, expresó este viernes a la Televisión VTV y TeleSur que su país "no necesita bombas atómicas", en respuesta al informe sancionatorio de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).



Tomado: CubaInformación.tv

Entrevista con Esther Vivas



Entrevista con Esther Vivas, persona involucrada en movimientos sociales, en el 15M, en los movimientos antiglobalización, en Izquierda Anticapitalista. La entrevista versará tanto sobre tu participación en ellos, como, sobre todo, acerca de su visión de esos movimientos y de la problemática que pretenden atajar (problemas del mundo actual, auge del neoliberalismo, abolición de facto de la democracia, etc.).



Tomado: olvidatuequipaje.blogspot.com

Niños africanos cosechan algodón para Victoria's Secret


Niños cosechando algodón en Burkina Faso.
-BLOOMBERG
"La pesadilla de Clarisse Kambire casi nunca cambia. Es de día. En un campo de algodón que estalla en flores color púrpura y blanco, un hombre se inclina sobre ella blandiendo un palo sobre su cabeza. Entonces retumba una voz, que sacude a Clarisse de su sueño y hace que su corazón dé un salto". Clarisse vive explotada en Burkina Faso y su historia quizás hubiera pasado desapercibida de no ser porque el algodón que cosecha es para Victoria's Secret. Así lo refleja un reportaje elaborado por la agencia Bloomberg, que denuncia que varios niños de Burkina Faso trabajan para esta compañía estadounidense que diseña lencería y otros productos de belleza femenina.

"Esta es la segunda cosecha de Clarisse", sigue el reportaje. "El algodón de la primera pasó de sus manos a los camiones de un programa de Burkina Faso que maneja algodón certificado como comercio justo. La fibra de esa cosecha luego fue a fábricas en India y Sri Lanka, donde se creó ropa interior para Victoria's Secret".

El reportaje asegura que toda la cosecha orgánica de Burkina Faso de la última temporada fue comprada por Victoria's Secret. Lo cuentan Georges Guebre, líder del programa nacional orgánico y de comercio justo, y Tobias Meier, responsable de comercio justo en Helvetas Swiss Intercooperation, una organización para el desarrollo con sede en Zúrich que estableció el programa y ha contribuido a comercializar el algodón para compradores globales. "Meier dice que en principio Victoria's Secret se quedaría también con la mayor parte de la cosecha orgánica de este año", añade el reportaje.

La compañía responde

Una portavoz de Victoria's Secret aseguró a la citada agencia que "la cantidad de algodón que compra la firma de moda a Burkina Faso es mínima". Las acusaciones recibidas, remarca, "describen una conducta contraria a los valores de nuestra empresa, al código laboral y a las normas de origen que exigimos cumplir a todos nuestros proveedores".

Bloomberg / Londres

Tomado: Público.es

¿Cuál es el legado de la guerra de Iraq?


Caricatura: J.Kalvellido
El 12 de diciembre, durante una visita del primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, a la Casa Blanca, el presidente estadounidense Barack Obama anunció el fin de la guerra, tras la retirada del último contingente militar estadounidense en Iraq.

La guerra de Iraq ha sido uno de los grandes eventos del siglo XXI. El pueblo y la opinión pública de EE.UU. se ha dado cuenta de que el gran déficit presupuestario de EE.UU. no puede no tener relación con una guerra que costó más de 3 billones de dólares, duró casi nueve años ycausó la muerte de cerca de 4.500 soldados, además de 30 mil heridos. Sin embargo el resultado ha sido que la influencia de Irán, uno de los viejos enemigos de Washington, es mayor que la suya. ¿Realmente se ganó la guerra?

Los estadounidenses reflexionan acerca de la guerra de Irak de la misma manera que lo hicieron con la guerra de Vietnam, siempre comparando el resultado con sus propios intereses, sin considerar cómo podría afectar a Irak en el largo plazo. En los ojos de los americanos, el Irak de hoy es “un país autónomo, tolerante y con un gran potencial”. Sin embargo, en más de ocho años, miles de civiles iraquíes han muerto a causa de la guerra, sin contar los millones de desplazados y miles de miembros de la élite que han emigrado al extranjero.

El dolor de la guerra todavía permanece en Faluya, donde las bombas de fósforo blanco y otras armas químicas continúan causando defectos de nacimiento. Un médico de un hospital local dijo: “Sólo el 11 de octubre nacieron 12 bebés con defectos“. Debido a la escasez de fondos para la reconstrucción, los sistemas de purificación de agua y tratamiento de aguas residuales todavía no se han terminado de instalar. Los lugareños están preocupados que organizaciones terroristas o los insurgentes puedan reaparecer. Casi no hay seguridad para nadie. “Desarrollo político” y “prosperidad económica” son sólo palabras vacías.

El más grande legado político que dejó la guerra fue la llamada “democracia”. Los estadounidenses se jactan de que han construido un “modelo para toda la región”. Sin embargo, la gente ve que la situación de seguridad en el país sigue siendo grave. Continúan los enfrentamientos religiosos y la democracia sigue siendo sumamente frágil. Lo más preocupante es que las minorías kurda y sunita están uniendo fuerzas para exigir una mayor independencia. Las causas profundas del terrorismo todavía no han sido eliminadas.

Los EE.UU. anunciaron dos veces el “final” de la guerra en Irak. Desde que se anunció el retiro de las tropas hasta hoy han pasado casi tres años, lo cual demuestra que finalizar una guerra no es fácil. Mientras que se anuncia el “final” de la guerra, Irak continúa siendo muy vulnerable y con poca capacidad operativa para movilizar el país. El riesgo a la seguridad política continuará existiendo por un largo tiempo.

De hecho, no sólo han pagado EE.UU. e Irak por esta guerra, el sistema contemporáneo de relaciones internacionales también ha sufrido un duro golpe. Los dos principales objetivos del inicio de la guerra eran: primero, acabar la amenaza de las armas de destrucción masiva del régimen de Sadam Hussein; y, segundo, derrocar una dictadura que apoyaba al terrorismo. El primer objetivo se demostró que era una mentira, pocos días después de que las tropas entraron en Bagdad. Incluso Colin Powell, entonces Secretario de Estado de EE.UU., dijo con indignación que había sido engañado con “pruebas” falsas.

El segundo objetivo, lejos de lograr el efecto esperado, generó el opuesto: Irak, que en un principio no tenía relación con al-Qaeda, se convirtió en un “paraíso” terrorista. Sin la autorización de la comunidad internacional, EE.UU. atacó a un país soberano. Quizás por esta razón la prensa estadounidense utiliza la palabra “invasión” al referirse a la guerra de Irak. Sin duda, esta guerra sin causa justa sentó un mal ejemplo para la comunidad internacional.

Zhong Sheng / Pueblo en Línea, China

Tomado: CubaDebate.cu

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Muere Hitchens, la voz del laicismo más cáustico


Christopher Hitchens en una imagen de archivo.
Shannon Stapleton / REUTERS
El autor de 'Dios no existe' fallece de cáncer en Houston a los 62 años.

El escritor y periodista británico Christopher Hitchens falleció la noche del jueves a los 62 años en el MD Anderson Cancer Center de Houston, víctima de una neumonía como complicación del cáncer de esófago que le fue diagnosticado en junio de 2010. La misma enfermedad que acabó con la vida de su padre y de la que Hitchens llegó a decir que es "algo tan predecible y banal que incluso me aburre".

Si hubiera que poner voz al laicismo más caustico del último siglo, Hitchens encarnaría esa figura. El ateísta Richard Dawkins le describió como "el mejor orador de nuestro tiempo" y un "luchador valiente contra todos los tiranos, incluido Dios". Autor de libros como Dios no es bueno y Dios no existe (2007), del que vendió más de 500.000 copias, Hitchens calificó la religión de "violenta, irracional, intolerante, aliada del racismo y el tribalismo, cargada de ignorancia".


Incluso enfermo y débil, se mostró firme en sus batalla contra la religión

Nacido en Portsmouth (Reino Unido) en 1949, a los ocho años ingresó en un internado, terminando sus estudios de Filosofía, Ciencias Políticas y Economía en la Universidad Oxford, donde se licenciaría en 1970. Marxista confeso, admirador de Lenin, Trotsky y Che Guevara y defensor de la causa palestina, su batalla contra la religión le acompañó hasta el final de sus días. Incluso enfermo y débil, se mostró firme en sus convicciones y en una entrevista declaró que "no se ha presentado aún una prueba o un argumento que pueda cambiar mi forma de pensar. Pero me gustan las sorpresas". Esa fue, probablemente, una de las máximas que mantuvo más inamovibles dentro de su tendencia a la dualidad, la misma que le condujo a llevar una doble vida universitaria, agitador de la clase obrera de día, habitual de reuniones de clase alta de noche. Dualidad que trasladaría, incluso, a la sexualidad, presumiendo de haberse acostado con dos futuros ministros tory en su paso por Oxford.

Giro a la derecha

Hombre de izquierdas, escribió para la revista International Socialist y para New Statesman, donde conocería a su amigo James Fenton, convirtiéndose en habitual de la mítica Fleet Street de Londres, donde concentraban los principales periódicos. En 1981 marcharía a EEUU para trabajar en la publicación de izquierdas The Nation. Luchó contra los abusos de poder, arremetiendo contra la guerra de Vietnam lo que le costaría la expulsión del Partido Laborista, llamando criminal de guerra a Henry Kissinger en su El juicio a Kissinger o, años más tarde, tachando a Bill Clinton de "cínico, egoísta y matón ambicioso".

Marxista confeso, fue admirador de Lenin, Trotsky y Che Guevara

Sin embargo, harto del diferente rasero de la izquierda para medir las tiranías y tras los atentados del 11-S, Hitchens giró a la derecha, aunque siempre se negó conservador, dimitiendo de The Nation y dejando después impagables columnas en Slate, The Times, The New York Times Review of Books y Vanity Fair. Frecuentó la Casa Blanca de Bush que presidiría su ceremonia de nacionalización en 2007, lo que le valió la enemistad de ilustres de la izquierda norteamericana como Noam Chomsky, Alexander Cockburn o Tariq Ali.

Bebedor y fumador empedernido, Hitchens fue, en realidad, más polemista que analista o pensador político. El diputado laborista Denis McShane, con el que estudió en Oxford, dijo de él que "bebía una botella de whisky cuando yo apenas podía con dos vasos de vino y luego se levantaba por la mañana y escribía mil palabras perfectas". Al conocer su muerte, otro de sus grandes amigos, Salman Rushdie, al que defendió cuando el Ayatolá Jomeini le condenó a muerte en 1989 por Los Versos Satánicos, escribió en Twitter "adiós a mi querido amigo. Una gran voz se ha quedado en silencio. Un gran corazón se ha parado".

En 2010, coincidiendo con el diagnóstico de su enfermedad, Hitchens publicó sus memorias, Hitch-22, donde se entremezcla el Oxford revolucionario de los años sesenta con los retratos de intelectuales como Chomsky, Said, Martin y Kingsley Amis o McEwan. Éste último, precisamente, ha descrito sus últimos días, "cuando estaba más débil y el cáncer comenzó a abrumarlo". Con ochos vías en su cuerpo, "allí estaba, un hombre al que sólo el quedaban unos días de vida, sacando 3.000 palabras para cumplir con un plazo de entrega".

Davis Bollero

Tomado: Público.es
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