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6 feb 2012

10.000 mujeres podrían sufrir una ablación en España


Mujeres somalíes. EFE
Se estima que en África 92,5 millones de niñas y mujeres han sido mutiladas sexualmente

Este lunes, 6 de febrero, se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Tolerancia Cero a la Ablación. Esta práctica supone la violación de los derechos humanos de las niñas y las mujeres para la OMS y otras organizaciones que luchan para su erradicación.

La OMS se ha comprometido a eliminar la mutilización genital femenina en el plazo de una generación y para ello está realizando actividades de divulgación, investigación y orientación dirigidas a los profesionales de la salud y los sistemas de salud. Insta a todos los profesionales médicos que no realicen esta práctica si se les solicita.

La mutilación genital femenina afecta a cerca de 140 millones de niñas y mujeres. Cada año más de 3 millones de niñas corren el riesgo de sufrirla.

En España, este riesgo también está vigente. Las hijas de inmigrantes senegaleses, malienses o nigerianos, entre otros, pueden sufrir las consecuencias de esta tradición que manda extirpar el clítoris y los labios vaginales como parte de su transición a la edad adulta. Esta práctica supone 'mantenerse limpias, castas y apetecibles para los varones'.

Expertos de la Universidad Autónoma de Barcelona calculan que cerca de 10.000 niñas puedan estar en riesgo de sufrir una ablación, pero en España no se manejan datos oficiales.

Un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2006 reveló que la mutilación genital femenina se asocia a una mayor probabilidad de sufrir problemas durante el parto que pueden suponer la pérdida del bebé.

Público.es / Madrid

Tomado: Público.es

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13 jun 2010

Ser y parecer

El antetítulo dice “Conflicto de intereses”. El título va al punto: “La OMS (Organización Mundial de la Salud) y la ‘conspiración’ de la gripe pandémica” (www.bmj.com, 2-6-10). Ambos encabezan un informe de la prestigiosa publicación British Medical Journal (BMJ, por sus siglas en inglés) que firman Deborah Cohen, editora de la revista, y el periodista Philip Carter, de la Oficina de Periodismo de Investigación de Londres. Se recuerda que hace exactamente un año la OMS declaró “pandemia” la aparición de la gripe A provocada por el virus H1N1. El texto detalla la muy estrecha relación que los encumbrados científicos que así lo aconsejaron mantienen con las empresas farmacéuticas que el año pasado embolsaron ganancias de miles de millones de dólares gracias a la calificación. La OMS negó que tales lazos influyeran en la decisión. En realidad, los ocultó. El boletín médico Natural News Network (www.naturalnews.com, 5-6-10) resume los pasos que permitieron a grandes compañías como Glaxo SmithKline, Baxter Vaccins, Hoffman-La Roche, Novartis y otras obtener beneficios por valor de 7000 a 10.000 millones de dólares, según el banco JP Morgan. El primero: la OMS exageró el riesgo llevándolo a la fase 6 o pandemia, “aunque la tasa de mortandad del virus era tan baja que se lo podía detener simplemente con suplementos de vitamina D de la que se ha probado científicamente que es cinco veces más eficaz que las vacunas para prevenir la gripe”. El segundo: la OMS urgió a las naciones de todo el mundo a que acopiaran vacunas contra el H1N1 subrayando que la situación era una “emergencia de salud pública”. El tercero: los gobiernos nacionales invirtieron sumas ingentes para comprar y almacenar esas vacunas. El cuarto paso se internó en territorios decididamente oscuros: los asesores de la OMS recibieron, entre tanto, “comisiones” “de los fabricantes de vacunas, que se mantuvieron en secreto deliberadamente”. El quinto y último: a fin de que la demanda de vacunas fuera la mayor posible, la OMS “exacerbó el miedo advirtiendo que el H1N1 era peligroso en extremo y que todos debían vacunarse”. La urdimbre tuvo éxito y sería interesante inventariar las vacunas no utilizadas que aún conservan los servicios de salud de los gobiernos. No deben ser pocas. La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, organismo que agrupa a representantes de 47 naciones del Viejo Continente, acompañó la publicación del informe en la BMJ con uno propio, resultado de una investigación dirigida por el parlamentario británico Paul Flynn. Señala que la Asamblea “expresa su alarma por la manera con que no sólo la OMS, también las autoridades de salud pública competentes a nivel de la Unión Europea y a nivel nacional, manejaron el problema de la pandemia de gripe H1N1”. Va más lejos: “También perturban particularmente (a la Asamblea) algunas decisiones adoptadas y asesoramientos formulados que condujeron a la distorsión de las prioridades de los servicios de salud pública en toda Europa, al desembolso de grandes sumas del dinero público y además a la intimidación y a los temores que el habitante europeo en general tuvo que padecer por los riegos (anunciados)” (www.washingtonpost.com, 4-6-10). Duro, aunque no tanto como “la intimidación y los temores” que recorrieron el planeta. El informe de BMJ indica que los preparativos de la OMS para combatir todo tipo de influenza comenzaron en 1999, cuando seis investigadores, en colaboración con el Grupo Europeo de Trabajo Científico (ESWI, por sus siglas en inglés), elaboraron un plan ad hoc. Este documento no menciona ningún posible conflicto de intereses, aunque la farmacéutica La Roche financia el presupuesto entero del ESWI. El silencio de la organización de las Naciones Unidas sobre el tema duró más de diez años. Tampoco ha proporcionado el nombre de los 16 miembros del comité de emergencia que lo asesoraron durante el cimbronazo del virus H1N1. “La OMS no ha proporcionado detalle alguno acerca de si los expertos del caso declararon la existencia de esos conflictos de intereses y, si así fue, qué se hizo al respecto, si algo se hizo”, destaca el texto del BMJ. Inferencias, indicios, datos sobre la actitud de la OMS y el papel que la industria farmacéutica desempeñó en la declaración de la pandemia gracias a científicos muy “recompensados”, se sintetizaron en esta página hace cuatro meses ya (ver Página/12, 17-1-10). De haberlos conocido hace un año con la minuciosidad que despliega el BMJ, no pocos temores –y dineros– se hubiera ahorrado el mundo. De paso: no se ha publicado un solo estudio científico sobre la eficacia o no de la vacuna contra el H1N1. Vaya a saber por qué. Juan Gelman Tomado: Página 12

7 feb 2010

Cerca de 140 millones de mujeres viven con mutilación genital

Esta práctica, dolorosa y peligrosa, es alimentada con prejuicios sociales y religiosos, según los últimos datos de la ONU La incidencia de la mutilación genital femenina ha descendido en los últimos años en el mundo, pero aún entre 120 y 140 millones de niñas y mujeres han sido sometidas a esta práctica dolorosa y peligrosa que es alimentada con prejuicios sociales y religiosos, según datos de Naciones Unidas. Así lo señala un informe conjunto realizado por varias agencias de la ONU, entre ellas la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que destaca igualmente que 3 millones de niñas y adolescentes corren peligro cada año de sufrir esta práctica. Con ocasión del Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina, o escisión, que se celebra mañana, la OMS, Unicef, el Fondo de Naciones Unidas para la Población y ONUSIDA, entre otras, dijeron que esta práctica se ha podido reducir debido a la implicación de las comunidades y las familias en los países donde se realiza. Pero aún se está lejos del objetivo de eliminarla totalmente, establecido por la ONU. La OMS ha documentado prácticas de mutilación genital femenina en 28 países de África y en unos pocos de Asia y Oriente Medio, que abarcan desde el llamado "tipo 1", que consiste en la extirpación parcial o total del clítoris, hasta las formas más graves, como es la infibulación, que incluye la escisión de los labios mayores y menores y el estrechamiento de la vagina. La mutilación genital femenina se practica sobre todo a niñas y adolescentes de entre 0 y 15 años, aunque la edad varía en cada país dependiendo de tradiciones locales y otras circunstancias. Según los datos más recientes de este informe, 91,5 millones de niñas y mujeres mayores de 9 años en África viven actualmente con las consecuencias de la mutilación genital. El resto de los casos, hasta 120 ó 140 millones, se encuentran en países como la India, Indonesia, Irak, Israel, Malasia y Emiratos Árabes Unidos. Vergüenza "La práctica persiste porque está sustentada en percepciones sociales, entre ellas la de que las chicas y sus familias sufrirán la vergüenza y la exclusión social, además de ver reducidas sus posibilidades de casarse si no se someten a la escisión", señala el informe. El trabajo paciente y sensible desde el punto de vista cultural efectuado en el seno de las comunidades locales ha permitido reducir enormemente la práctica en algunos países que antes tenían una alta incidencia, como es Senegal, donde se ha documentado una reducción del 65 por ciento, según señaló hoy la portavoz de Unicef, Veronique Taveau. Entre los principales peligros y consecuencias para la salud que conlleva la mutilación genital figuran el dolor severo, hemorragias, dificultades para orinar e incluso para defecar, posibilidad de sufrir infecciones por el empleo de instrumentos contaminados e incluso la muerte. Las niñas sometidas a esa práctica tienen más posibilidades de contagiarse del sida y sufren además consecuencias psicológicas, así como, a largo plazo, problemas en su calidad de vida sexual, complicaciones en el parto y peligro para el recién nacido, esto último sobre todo con el más severo de los tipos de mutilación. Agencia EFE Tomado de Público

31 ago 2009

Mafias farmacéuticas

Muy pocos medios de comunicación lo han comentado. La opinión pública no ha sido alertada. Y sin embargo, las preocupantes conclusiones del Informe final (1), publicado por la Comisión Europea el pasado 8 de julio, sobre los abusos en materia de competencia en el sector farmacéutico merecen ser conocidas por los ciudadanos y ampliamente difundidas. ¿Qué dice ese informe? En síntesis: que, en el comercio de los medicamentos, la competencia no está funcionando, y que los grandes grupos farmacéuticos recurren a toda suerte de juegos sucios para impedir la llegada al mercado de medicinas más eficaces y sobre todo para descalificar los medicamentos genéricos mucho más baratos. Consecuencia: el retraso del acceso del consumidor a los genéricos se traduce en importantes pérdidas financieras no sólo para los propios pacientes sino para la Seguridad Social a cargo del Estado (o sea de los contribuyentes). Esto, además, ofrece argumentos a los defensores de la privatización de los Sistemas Públicos de Salud, acusados de ser fosos de déficits en el presupuesto de los Estados. Los genéricos son medicamentos idénticos, en cuanto a principios activos, dosificación, forma farmacéutica, seguridad y eficacia, a los medicamentos originales producidos en exclusividad por los grandes monopolios farmacéuticos. El periodo de exclusividad, que se inicia desde el momento en que el producto es puesto a la venta, vence a los diez años; pero la protección de la patente del fármaco original dura veinte años. Entonces es cuando otros fabricantes tienen derecho a producir los genéricos que cuestan un 40% más baratos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la mayoría de los Gobiernos recomiendan el uso de genéricos porque, por su menor coste, favorecen el acceso equitativo a la salud de las poblaciones expuestas a enfermedades evitables (2). El objetivo de las grandes marcas farmacéuticas consiste, por consiguiente, en retrasar por todos los medios posibles la fecha de vencimiento del periodo de protección de la patente; y se las arreglan para patentar añadidos superfluos del producto (un polimorfo, una forma cristalina, etc.) y extender así, artificialmente, la duración de su control del medicamento. El mercado mundial de los medicamentos representa unos 700.000 millones de euros (3); y una docena de empresas gigantes, entre ellas las llamadas " Big Pharma " -Bayer, GlaxoSmithKline (GSK), Merck, Novartis, Pfizer, Roche, Sanofi-Aventis-, controlan la mitad de ese mercado. Sus beneficios son superiores a los obtenidos por los poderosos grupos del complejo militar-industrial. Por cada euro invertido en la fabricación de un medicamento de marca, los monopolios ganan mil en el mercado (4). Y tres de esas firmas, GSK, Novartis y Sanofi, se disponen a ganar miles de millones de euros más en los próximos meses gracias a las ventas masivas de la vacuna contra el virus A(H1N1) de la nueva gripe (5). Esas gigantescas masas de dinero otorgan a las " Big Pharma " una potencia financiera absolutamente colosal. Que usan en particular para arruinar, mediante múltiples juicios millonarios ante los tribunales, a los modestos fabricantes de genéricos. Sus innumerables lobbies hostigan también permanentemente a la Oficina Europea de Patentes (OEP), cuya sede se halla en Múnich, para retrasar la concesión de autorizaciones de entrada en el mercado a los genéricos. Asimismo lanzan campañas engañosas sobre estos fármacos bioequivalentes y asustan a los pacientes. El resultado es que, según el reciente Informe publicado por la Comisión Europea, los ciudadanos han tenido que esperar, por término medio, siete meses más de lo normal para acceder a los genéricos, lo cual se ha traducido en los últimos cinco años en un sobregasto innecesario de cerca de 3.000 millones de euros para los consumidores y en un 20% de aumento para los Sistemas Públicos de Salud. La ofensiva de los monopolios farmacéutico-industriales no tiene fronteras. También estarían implicados en el reciente golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras, país que importa todas sus medicinas, producidas fundamentalmente por las " Big Pharma ". Desde que Honduras ingresó en el ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de América), en agosto de 2008, Manuel Zelaya negociaba un acuerdo comercial con La Habana para importar genéricos cubanos, con el propósito de reducir los gastos de funcionamiento de los hospitales públicos hondureños. Además, en la Cumbre del 24 de junio pasado, los Presidentes del ALBA se comprometieron a "revisar la doctrina sobre la propiedad industrial", o sea, la intangibilidad de las patentes en materia de medicamentos. Estos dos proyectos, que amenazaban directamente sus intereses, impulsaron a los grupos farmacéuticos transnacionales a apoyar con fuerza el movimiento golpista que derrocaría a Zelaya el 28 de junio último (6). Asimismo, Barack Obama, deseoso de reformar el sistema de salud de Estados Unidos que deja sin cobertura médica a 47 millones de ciudadanos, está afrontando las iras del complejo farmacéutico-industrial. Aquí, las sumas en juego son gigantescas (los gastos de salud representan el equivalente del 18% del PIB) y las controla un vigoroso lobby de intereses privados que reúne, además de las " Big Pharma ", a las grandes compañías de seguros y a todo el sector de las clínicas y de los hospitales privados. Ninguno de estos actores quiere perder sus opulentos privilegios. Por eso, apoyándose en los grandes medios de comunicación más conservadores y en el Partido Republicano, están gastando decenas de millones de dólares en campañas de desinformación y de calumnias contra la necesaria reforma del sistema de salud. Es una batalla crucial. Y sería dramático que las mafias farmacéuticas la ganasen. Porque redoblarían entonces los esfuerzos para atacar, en Europa y en el resto del mundo, el despliegue de los medicamentos genéricos y la esperanza de unos sistemas de salud menos costosos y más solidarios. Ignacio Ramonet Tomado de Le Monde Diplomatique
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