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3 mar 2010

Perlas informativas del mes de febrero 2010

Que hagan su trabajo Resultó patética la petición del presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, a la banca comercial: “Que hagan su trabajo para financiar la economía real, de tal forma que permita la recuperación” (Público, 29-1-2010). ¿Y qué le hace pensar que los bancos consideran que su trabajo es ese? ¿No será que piensan que su trabajo es sencillamente hacerse ricos? Asesinado y muertos El 2 de febrero el informativo de TVE recogía la muerte de un soldado español de origen colombiano y tres insurgentes en Afganistán. Según señalaban, el primero fue "asesinado" y los otros tres fueron "muertos". Otro ejemplo del doble rasero con el que se informa de las guerras. Escenario de hecatombe Según leo en Público el 5 de febrero, el director de cine John Hillcoat decidió que no quería recurrir a efectos especiales de ordenador para ambientar el escenario de una hecatombe que arrasa un país y buscó un paisaje real que se le pareciera lo más posible. Para ello, según afirmó, buscó “lugares de EEUU azotados por las catástrofes naturales o por la mano del hombre” y las “imágenes más desoladoras” las fue a encontrar en “los alrededores de Pittsburgh (Pennsilvania), una zona que se deterioró tras la reconversión industrial y la crisis de la industria siderúrgica de los años setenta”. De modo que esta experiencia nos ha demostrado lo que muchos ya suponíamos, que las reconversiones industriales del capitalismo son más destructivas que cualquier catástrofe natural. Cerrar dos veces ¿Puede un gobierno cerrar dos veces un canal de televisión sin que medie entre ambos cierres una apertura? Para el corresponsal de La Vanguardia en Caracas sí. Se refiere el 7 de febrero a “Radio Caracas Televisión, el canal que fue cerrado por Chávez en 2007 y que volvió a ser clausurado hace dos semanas (emitía con gran éxito por cable)”. Promover el odio El diario colombiano El Tiempo entrevista el 8 de febrero a la venezolana Dalita Navarro, esposa del ex presidente Belisario Betancur. La entrevistada acusa a Chávez de crear “una polarización que utiliza para sostenerse como 'caudillo', promoviendo el odio entre venezolanos, entre países hermanos”. Lo curioso es que en la pregunta anterior se refiere a los diplomáticos venezolanos con estos comentarios: “Unos militaritos que se prestan a la vagabundería de Chávez. No los quiero ni los soporto. Y si me dan la oportunidad, les vamos a declarar la guerra, primero a los enviados de Chávez a Colombia, comenzando por el embajadorcito de Venezuela aquí, que es lo que llaman aquí un 'volteado'. (...) Da pena, trabajando ahora con Chávez. Me dan indignación y ganas de llorar”. Y eso que decía que quien promovía el odio entre países hermanos era Chávez. Luchar todos juntos Radio 5 emite el 13 de febrero estas declaraciones de un jefe militar estadounidense traducidas al español por la cadena: "Nuestro objetivo no es tanto acabar con el talibán como ganarnos a la gente. Que todos luchemos juntos". ¿No se supone que se invadía Afganistán para liberarlos de los terribles talibanes? Parece que no, ahora lo importante es que todos apoyemos y luchemos junto a los Estados Unidos, todo lo demás no debe interesarnos. Al menos no le falta sinceridad. La desigualdad que escandaliza Si alguien piensa que el origen de la pobreza, la injusticia y la corrupción se encuentra en el modelo económico neoliberal y la desproporción entre el nivel de vida de un rico banquero y un miserable haitiano, está equivocado según el diario El Mundo del 17 de febrero. Ese día el periódico difunde un reportaje subtitulado y titulado respectivamente “Corrupción en el reparto de tiendas de campaña”, “Pobre rico, pobre pobre en Puerto Príncipe” y se escandaliza por la corrupción en los campos de refugiados de Haití creados tras el terremoto. Para ello comparan las condiciones de unas tiendas de campaña firmes y limpias con las precarias de plásticos que hay a pocos metros. Podrían comparar ambas con las casas de algún banquero español o algún directivo del Banco Mundial que planeó los planes de ajuste para Haití. Hordas Los medios siguen con su obsesión de criminalizar a quien, ante una catástrofe, pone la supervivencia por encima de la propiedad privada. Por eso el diario venezolano El Universal, tras el terremoto en Chile, publicaba el 28 de febrero: "En Concepción, mientras mujeres, jóvenes y ancianos salen de los supermercados con las manos llenas de alimentos, bebidas, pañales y algunos artefactos, la policía trata de controlar a la horda de personas que se abastecieron por cuenta propia". El uso del término horda conlleva una clara carga de criminalidad y violencia, inapropiada antes seres humanos que sólo buscan alimentarse tras una catástrofe natural. España De buena posición venidos a menos Ni el Boletín Oficial del Estado (BOE) se libra de las perlas. En su edición del 25 de enero se publica la “Orden SAS/3710/2009, de 22 de diciembre, por la que se clasifica la Fundación Marquesa de Balboa Ancianos Solitarios Venidos a Menos y se procede a su inscripción en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social”. Con varios Borbones entre sus fundadores, los fines de la asociación -según señala el BOE- consisten en «atender y cuidar a pobres vergonzantes y ancianos solitarios venidos a menos, que vivan solos o en condiciones precarias, con su familia o con personas a quienes también estorban, o en residencias que tienen deficientes condiciones de higiene y en donde, además les traten mal, atendiendo primero a las mujeres, y preferentemente a las que tuvieron una buena posición, con preferencia a las personas de la condición social que tuvo la extinta Excma. Sra. Marquesa de Balboa, que necesitan ayuda y no se atreven a solicitarla o no lo consiguen». De modo que si alguien quiere desgravar impuestos a Hacienda, ya sabe, no done dinero a indigentes que vea en la calle, mejor a ancianas que tuvieran buena posición social. Fuentes informativas El periódico Público presentaba el 31 de enero un reportaje a dos páginas para mostrar la errática política del Partido Popular para concretar propuestas políticas alternativas al gobierno. Para ello recoge numerosas declaraciones y comentarios procedentes del propio partido conservador. Veamos cómo identifican a quienes protagonizan esas reacciones: “un veterano diputado del PP”, “todas las fuentes del partido consultadas”, “en el entorno del jefe de la oposición”, “añade un diputado”, “apunta un dirigente regional”, “otro añade”, “responde una diputada conservadora”, “apunta un diputado”, “la misma fuente...”, “quienes en el PP le defienden mantienen que...”, “tambien hay quien cree...”, “explica un senador”, “hay en el PP quien apunta”, “añade un dirigente”, “asegura un diputado”, “un sector del partido”. Todo un rosario de declaraciones al gusto del redactor ofrecidas por fuentes fantasmas sin identificar. No subidas salariales Leo el 10 de febrero en La Razón que los sindicatos han firmado un acuerdo por el que “las nóminas de los trabajadores de las empresas en dificultades no subirán en los próximos tres años”. Como si existiese un acuerdo de que esas nóminas subirían el doble cuando las empresas funcionaban bien. Ahora los sindicatos no se dedican a firmar garantías de subidas salariales para los trabajadores sino garantías de no subidas. Inmobiliaria desconocida El diario regional Levante publica el 17 de febrero la noticia de que una familia denuncia a una inmobiliaria por apropiarse de 130.000 euros. La información se detalla a lo largo de siete párrafos, lo curioso es que nunca dicen el nombre de la inmobiliaria a pesar de tratarse de un dato de indiscutible interés para los lectores. Y es que no es cuestión de quedar mal con un posible anunciante. Una cosa y la contraria Parece que difundir una noticia que dice una cosa y otra que dice lo contrario no es problema. El País informaba el 23 de febrero: “La recaudación de los conciertos sube un 50% desde 2000”. Y en sumario “El número de espectadores crece un 34%, hasta los 33,4 millones”. El texto comienza diciendo que “La industria de la música en directo está viva y en buena forma. Ese ha sido el principal mensaje que la Asociación de Promotores Musicales (APM) ha querido trasmitir... “. Claro que si la fuente es la SGAE la cosa cambia. Dos días después el mismo diario titula: “El canon salva las cuentas de la SGAE”, y subtitula “La recaudación por música en directo cae por primera vez”. De modo que un día se informa que “la industria de la música en directo está viva y en buena forma y dos días después que que “cae por primera vez”. Pascual Serrano Pascual Serrano acaba de publicar “Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo” . Editorial Península . Tomado de www.PascualSerrano.net

7 sept 2009

De la miseria humana en el medio publicitario

¿Es posible controlar nuestros deseos creados por otros? Estamos expuestos a tal atomización de publicidad, inmersos en una cadena de manipulación mercantil tan colosal que impregna todas las facetas de nuestra humanidad, incluida la ética y la moral. “Esta atomización incrementa nuestra dependencia y nuestra vulnerabilidad respecto a los medios de comunicación de masas, que, de hecho, poseen un doble filo: cuanto más formidables son en su transmisión de información “democrática” (accesibles a una gran audiencia), más favorecen la concentración oligárquica de la palabra pública, lo que confiere a sus propietarios un inmenso poder de desinformación. Con su oferta de “pan y circo”, los imperios mediático-industriales amenazan a la democracia. La situación de la Italia berlusconiana pone de manifiesto de manera particularmente aguda la norma que impera en todas partes”. No podía por menos que empezar con una pequeña, pero importante, muestra del contenido de un ensayo necesario y contundente, De la miseria humana en el medio publicitario, del Grupo Marcuse, acrónimo de Mouvement Autonome de la Réflexion Critique à L´Usage des Survivants de L´Economie, formado por sociólogos, economistas, filósofos, historiadores, psicólogos y médicos del país vecino, Francia. Editado por Melusina (sic), interesante colección de la Editorial Melusina que propone al lector una serie de reflexiones concisas, contundentes, y microcósmicas sobre los aspectos básicos de la condición contemporánea. Bien sabemos por aquí de las categóricas respuestas de los franceses en lucha por situaciones que no aceptan, al fin y al cabo son los propietarios del label "revolución". Y mientras el resto de Europa permanecemos adormilados en nuestra comodidad burguesa, los gabachos siguen siendo bastante cascarrabias, que se lo pregunten, si no, al marido de la Bruni. Además de las continuas revueltas estudiantiles y sindicales, de las altermundista y de las barriadas, hay una rama importante de intelectuales de nuevo cuño que luchan por conseguir una sociedad menos enferma. Alertan y proclaman a voz en grito sobre los peligros que en muchas ocasiones somos incapaces de captar debido a nuestro propio abotargamiento y asimilación con el sistema (capitalista) al que difícilmente vemos alternativa, porque estamos ya pillados en su tela de araña, cuyos hilos nos seducen y al mismo tiempo nos ahogan. Cara contradicción. La publicidad es un embrujo que tiene por efecto propagar el consumismo a lo bestia. Si su primera intención fue informativa, hoy en día nada queda de esta dimensión de reclamo. Es laudatoria, está al servicio de los poderes económicos y políticos que disponen del capital requerido para ofrecer sus costosas prestaciones, cuyo fin es mejorar su imagen propagando las patrañas que quieren que se trague la población. ¿A que les suena ésto? ¿A política pura y dura? Las grandes empresas son en nuestros días las potencias políticas más perniciosas en el sentido de que ellas son las que transforman el mundo. La diferencia que podía existir en algún momento entre la publicidad y la propaganda se está difuminando de tal forma, que hoy son los publicistas los que hacen marketing político o electoral y se encargan de la propaganda de los partidos, cuando no están directamente en el poder (J. P. Raffarin, antiguo publicista convertido en Primer Ministro de Francia). Es, pues, la política cada vez más una cuestión comercial y de telemarketing, de venta directa o indirecta, de marionetas pulidas por agencias de “relaciones públicas”. Pero empecemos por las partes del ensayo. De la miseria humana en el medio publicitario está dividido en 7 reflexiones que relacionan a la publicidad con varias estratagemas y múltiples medios, y una conclusión. El que espere encontrar un análisis más o menos complaciente que se resguarde en las pretensiones ensayísticas promocionadas por firmas de poderío, se va a llevar un chasco, por otro lado muy refrescante. La obra del grupo Marcuse es desestabilizadora, así de crudo. Extrema y pesimista en algunos capítulos, plantea el asunto con seriedad y poco o nada de paternalismo con el lector. Es decir, a arrear y apechugar con nuestras propias miserias. La primera parte, “entre apariencias engañosas y metáforas reveladoras” habla de la explotación de la credulidad humana. Recuerda a aquellos publicistas que se definen como informadores, y/o, artistas. Informar es, en su sentido más amplio, transmitir un mensaje. Cuando este mensaje es engañoso, desinforma. Otra táctica empleada por los publicistas es la “neolengua”, y debido a las connotaciones negativas que genera la palabra publicidad, se le rebautiza como comunicación, que hace buenas migas con metáforas militares, de la caza, del erotismo y la seducción, o de la adulación por reinados (el cliente es el rey)…haciendo que la publicidad se desarrolle como un "cáncer con metástasis", convirtiéndose en el pilar de la sociedad capitalista, y progresivamente en un sector productivo por derecho propio, sin que por otra parte parezca producir nada. Bueno sí, produce el deseo de comprar y su renovación incesante. A continuación el grupo Marcuse entra en una muy caústica interiorización sociológica del consumo y la publicidad como componente lógico del espacio artificializado en el cual aceptamos vivir, puesto que se inscribe en él con naturalidad. Se cuestionan esos antros horrorosos de compra familiar, "se despliega y es omnipresente en todos los lugares de transición de gente y trabajadores, los accesos a las ciudades, entre autopistas, centros comerciales y ciudades dormitorio. “Zonas” que cuando entramos en ellas por las autovías y otros accesos rápidos, aparecen como auténticos “territorios ocupados” por la industria de la pacotilla: cadenas de nefasto-food, supermercados del chapuceo, del juguete de plástico y del mueble desechable". El problema viene cuando nos imbuimos con la certeza de que no es posible otro mundo, y ni siquiera deseable, entonces la publicidad intenta ocultar la envergadura del desastre canalizando el descontento hacia los exutorios de mercado que favorecen su desarrollo (viajes al trópico, medicamentos, calmantes, gimnasios, juegos de azar, etc.) y nos aleja de cualquier reflexión. De la miseria… recuerda, también, la "mitología publicitaria e idolatría de las marcas" (algo que ya hiciera Naomi Klein en su No Logo) y considera el peligroso caso de los niños, donde la influencia de la publicidad linda con el lavado de cerebro, desviando todos los valores y todos los imaginarios hacia el consumismo. Termina este compendioso ensayo con "las amistades peligrosas" de la publicidad. Amistadas con los mass media, la política, la medicina, salud pública y laboratorios, así como los múltiples problemas ecológicos que llevan a la devastación del mundo por la ideología economista del crecimiento. En este punto el grupo realiza una crítica afilada a las ilusiones de consumo responsable, que se escudan bajo el lema de “consumerismo”. Compartiendo todo lo expuesto hasta este punto, la interpelación a que el consumo responsable es un craso error me parece extremista y demasiado pesimista. Especialmente si no se proporciona una alternativa clara y viable. Me temo que nadie va a volver a la vida de nuestros abuelos y bisabuelos, que las tecnologías han marcado un profundo cambio social y de consumo, y lo seguirán marcando. Que incluso aquellos que critican el exceso consumista y publicitario (entre los que me cuento) utilizan todos los medios industriales existentes y por existir que hace que ganemos tiempo, ese bien preciado, dejando, quizá, en la alimentación el componente más artesanal. Es en la conclusión donde el ensayo propone “aprender a vivir de otro modo”, que cada ciudadano debe adaptar a sus circunstancias, añadiría yo: trabajar y consumir de forma distinta, a la vez menos y mejor. Preferir, cuando todavía sea posible, y siempre será posible gracias al consumidor que elige donde comprar, el mercado al supermercado; las tiendas pequeñas y mercadillos a las grandes superficies asépticas, los artesanos a los industriales, los independientes a las cadenas y a las grandes empresas. Una crítica seria de la publicidad no puede dejar de lado una crítica de los medios de comunicación de masas y de la prensa contemporánea. Un libro que invita a replantearse a donde vamos tan deprisa, qué queremos alcanzar. Blanca Vázquez Tomado de La República Cultural
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