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15 dic 2010

Testigos de cargo en las filas del ejército israelí


Un detenido palestino, esposado y con los ojos vendados. A muchos los tienen así durante horas. BREAKING THE SILENCE

Soldados judíos cuentan a sus compatriotas las arbitrariedades de la ocupación


Un destacamento de soldados patrulla por el pueblo palestino de Yatta, justo al sur de Hebrón, en la Cisjordania ocupada. Su misión consiste en hacer, sin razón alguna que lo justifique, una "demostración de presencia", que en este caso consiste en disparar contra las viviendas palestinas, las ventanas, los depósitos de agua que hay en los tejados, los paneles de energía solar y los contenedores de basura.

En otra ocasión, todo un batallón ocupa un pueblo a las 2 de la madrugada, sin ningún motivo aparente, simplemente como "demostración de presencia". Entran en todas las casas. En el colegio del pueblo habilitan un aula para los interrogatorios del Shin Bet, los servicios secretos. "La gente se moría de miedo. La niñas se hacían pis encima. Había una atmósfera fanática entre los soldados, como si dijeran: Vamos a acabar con ellos", recuerda un militar israelí.

La ONG Rompiendo el Silencio publica un libro con 180 relatos de militares
El objetivo de una tercera misión era confiscar armas, pero en el pueblo no encontraron ninguna, así que los soldados se llevaron los cuchillos de cocina. Un soldado sustrajo además 20 shekels (4 euros). "Los soldados entraban en las casas buscando qué podían robar, pero la gente del pueblo era muy pobre. Aun así, los soldados robaban cualquier cosa que encontraban a su paso", recuerda otro soldado.

Estos son tres de los cientos de testimonios que la ONG israelí Rompiendo el Silencio recoge en su último libro, Ocupación de los territorios: testimonios de los soldados israelíes 2000-2010, donde un centenar de soldados narran sus experiencias en Cisjordania y Gaza desde el inicio de la segunda intifada.

La publicación ha seleccionado 180 testimonios de 101 soldados, de entre las 730 entrevistas que se han realizado con soldados y veteranos que voluntariamente se han prestado a esta iniciativa con la que la organización pretende trasladar a la sociedad israelí el sentimiento de una parte del ejército crítica con la ocupación.

Los testimonios revelan una táctica para mantener a la población aterrada
Con esta edición, Rompiendo el Silencio se aparta de sus publicaciones anteriores, que siempre eran sobre temas específicos. La de ahora aborda la ocupación en general, la vida cotidiana de quienes banalmente ejecutan a diario las órdenes de sus superiores relativas a los palestinos y a los colonos israelíes, aunque los militares no tienen jurisdicción sobre los colonos judíos.

Un soldado israelí posa con el cadáver de un palestino

El texto está acompañado por una serie de mapas y fotografías. Llama la atención una foto de un soldado armado con un fusil de asalto de cuya espalda cuelga una gran cacerola de aluminio que los militares usan para sembrar el miedo golpeándola rítmicamente por la noche y la madrugada en las aldeas palestinas, como si de una cacerolada argentina se tratara. Los militares también denominan a esta actividad "demostración de presencia".
Expansión de las colonias
En la situación actual, Israel justifica la ocupación por considerarla como un status quo ventajoso para sus intereses y en realidad así es, puesto que la ocupación permite la expansión constante de las colonias judías en Cisjordania. Cada año que transcurre, la presencia israelí se va asentando más y más, y se va convirtiendo en más irreversible, tanto a los ojos de la opinión pública israelí como a los de la comunidad internacional y de los mismos palestinos.

De las declaraciones de los soldados se deduce que el día a día de la ocupación es a menudo "irracional". Pero es una irracionalidad deliberada que tiene el propósito de "desconcertar permanentemente a los palestinos" y establecer un "control absoluto" sobre sus vidas, comenta el ex sargento Yehuda Shaul, director de Rompiendo el Silencio. "Los soldados en ningún momento actúan como si la ocupación fuera temporal, sino como si fuera algo que va a durar toda la vida".

Pese a que la separación entre judíos y palestinos tiende a ser total, como se desprende de la construcción del muro, existe una separación todavía más dañina, que es la que mantiene lejos a unos palestinos de otros mediante los controles militares que el ejército ha establecido en los territorios ocupados, unos controles que pueden ser fijos o móviles de manera deliberadamente aleatoria e "irracional".

Las discusiones diarias sobre el proceso de paz, un proceso inexistente, ocultan lo que ocurre en el día a día de la ocupación y esto es justamente lo que pretende sacar del olvido el libro de Rompiendo el Silencio con sus cuatro extensos capítulos, en los que como denominador común se destaca el miedo que los soldados inyectan en los palestinos, sin distinguir a los "buenos" de los "malos".

El volumen concentra muchos testimonios de gran interés de soldados que participaron en la represión de la segunda intifada a lo largo y ancho de todos los territorios ocupados y que ayudan a comprender el funcionamiento del sistema de la ocupación: un cúmulo de decisiones aparentemente "irracionales" que marchan con la precisión de un reloj suizo.

Eugenio García Gascón Corresponsal en Jerusalem

Tomado: Público.es

Artículo relacionado: ¿Qué silencio estamos rompiendo?

11 nov 2010

Cómo ocupar de un modo y seguir ocupando de otro


Caricatura: Kalvellido
El gobierno israelí acaba de aprobar la construcción de casi 1300 viviendas en la Jerusalén Este ocupada, y de ese modo volvió a romper las de por sí difíciles negociaciones de paz con la Autoridad Palestina. Tel Aviv sigue empecinado en apropiarse ilegalmente de todos los territorios que ocupó por la fuerza en 1967: quiere construir el Gran Israel bíblico, aunque pasaron muchos siglos y muchas cosas desde que fue. Poseer Jerusalén entera, siempre dividida en el oeste israelí y el este árabe, es uno de sus propósitos declarados. Finalmente, Obama, en plena campaña electoral, se pronunció por una “Jerusalén unida y capital de Israel” ante el poderoso lobby sionista de EE.UU.

Las decisiones oficiales públicas no son la única vía para continuar la ocupación civil del suelo palestino con amparo militar: dos organizaciones civiles compran o se apoderan de casas en Jerusalén Este, Elad y Ateret Cohanim. La primera opera en el sector jerosolimitano árabe desde hace 20 años adquiriendo muchas propiedades en Silwan, sector adyacente a la Ciudad Vieja. Gestiona además, en nombre del Estado, el parque nacional de la Ciudad de David, un sitio arqueológico de gran atracción turística. Elad no suele dar cuenta a las autoridades del origen de sus fondos. El diario israelí Ha’aretz informó que en 2007 fue emplazada a revelar la identidad de los donantes de 7 millones de dólares que había recibido desde el 2005 (www.haaretz.com, 5/12/07).

El hecho al parecer intrigó al medio y la semana pasada publicó los resultados de una investigación del periodista Nir Hasson sobre las actividades y el financiamiento de Elad, fundada por David Be’eri –que ya instaló a 500 israelíes en Silwan– y de Ateret Cohanim, que creó Mati David y se especializa en acrecentar su control sobre los acervos de la Ciudad Vieja en general y del barrio árabe en particular. El Estado israelí proporciona a ambos grupos bienes por valor de millones de shekels que incluyen cámaras de seguridad y vallas para separar las casas de los vecinos árabes. Hay que evitar la contaminación.

David Be’eri conversó en octubre de 2008 con el entonces ministro de Educación israelí, Avi Dichter, en los siguientes términos anotados por un testigo presencial: “Dejé el ejército y necesitaba comprar una vivienda (en Jerusalén Este), de manera que mandé a un hombre de Hezbolá que comprara una para nosotros. Se la compró a un árabe y después me la vendió a mí” (www.haaretz.com, 7/11/10). Estas operaciones se realizan en el mayor secreto, así como las de la Administración de Tierras de Israel (ATI), organismo oficial que transfirió cinco propiedades a Elad y seis a Ateret Cohanim mediante venta, alquiler o –nunca– licitación, siempre en la zona árabe de la ciudad y a precios irrisorios.

Van algunos de los datos investigados por Nir Hasson. En los años ’80, la Ateret alquiló a la ATI un departamento de cuatro ambientes en la Ciudad Vieja por 466 shekels (128 dólares) mensuales. Los edificios de esta organización incluyen una construcción de 340 metros cuadrados comprada a poco más de 25.000 dólares. Elad, a su vez, consiguió alquilar un terreno de mil metros cuadrados por 120.000 dólares y por 49 años, es decir, 200 dólares mensuales; en 1988 se apropió de la casa de un árabe exiliado; en enero del 2006 arrendó por 49 años un terreno de más de mil metros cuadrados con 134 metros de construcción por apenas 180 dólares mensuales.

Caricatura: Kalvellido
El Comité Klugman impugnó la Ley de Propiedad de Ausentes y verificó que las casas palestinas se confiscan por solicitud de las dos organizaciones sin siquiera averiguar si están habitadas todavía. Cuentan con la complicidad del gobierno israelí para conservar el secreto de sus operaciones “por razones de seguridad”. Como señaló Elad, “los tribunales revisaron nuestras transacciones y reconocieron su legalidad y validez”. Sin necesidad, claro, de especificar el origen de sus fondos. Para qué, si ese grupo de inversores “trabaja para fortalecer los vínculos israelíes con Jerusalén mediante, entre otras cosas, los asentamientos”. Se trata de una política de Estado.

El 8 de octubre pasado, el fundador de Elad pasó con su coche por Silwan “y millones de espectadores vieron lo que sucedió a continuación –informa Haaretz–. Dos niños le tiraron piedras al auto y un instante después uno de ellos fue arrojado contra el parabrisas y el otro golpeado con el paragolpes. El incidente alimentó la escalada de una violencia que ha convertido a Silwan en el teatro de choques entre palestinos y colonos y policías”. Pero David Be’eri dice impertérrito: “Vivo aquí desde 1991... y siempre ando con una pistola para evitar malentendidos... tengo con los vecinos (árabes) verdaderas relaciones de confianza. Aun así, cuando entro en una de sus casas, entro como si se tratara de una operación militar”. Y no le falta razón, porque en el fondo se trata de una operación militar. Vestida de civil.

Juan Gelman

Tomado: Página 12

10 jun 2010

Que oculta Israel

Caricatura: Latuff Que oculta Israel detrás de su ataque a la Flotilla de la Paz. Como en el libro de García Márquez Crónica de una muerte Anticipada, ya se podía predecir cual sería la actitud de Israel ante este intento de romper el bloqueo en la costa de Gaza. Este ataque a la Flotilla de la Paz conmociono la conciencia del mundo, y denuncio el silencio cómplice de sus organismos internacionales y gobiernos, ante el genocidio largo, doloroso, silencioso del pueblo palestino. Que Israel pudiera confrontarse con sus “socios” como Turquía, el mundo árabe o Estados Unidos demuestra hasta donde Israel se siente impune. Que Obama, cuya campaña electoral camino hacia la Casa Blanca se la ha pagado el sionismo internacional y americano, y que las presiones de estos poderosos intereses le ata las manos y le clausura la boca no es ningún misterio. EEUU ha convertido a Israel en una superpotencia nuclear, con el más sofisticado material de guerra y a su ejercito en una máquina de asesinar y masacrar al pueblo palestino. Los intereses y las presiones de la más poderosa industria hoy día como la de la guerra, también lo condiciona. Por eso no hay condena, solo lamentaciones. Israel no habría alcanzado este potencial militar, como mano derecha de la politica egemonica y geopolítica en esta zona, principal aliado de sus intereses allí, sino fuera por la enorme ayuda en dólares de USA. Israel según la publicación Washington Report on Middle East Affairs a partir de cifras oficiales desde 1946 /2006 ha recibido en forma total por lo menos 107 millares de dolares. Desde 1988 anualmente, y no se incluyen las ayudas para la investigación y desarrollo de armas(FoU) 3 millares por año. El programa de desarrollo de armas nucleares por parte de Israel comenzo en la década del 40. No es por que si que Israel se ha negado integrar El tratado de no proliferación de armas nucleares(NNPT). Israel tiene plutonium lo que lo ha convertido en toda una potencia nuclear. Es por todo esto quizás que su gobierno dice “ que Palestina los agrede con misiles y raketas” y para defenderse han tenido que levantar el “Muro de la Verguenza” y llevar a cabo toda una política de aislamiento y extermino de los palestinos. La Corte Internacional de Justicia dictaminó en 2004 la ilegalidad del Muro de la Vergüenza construido por Israel en Palestina. También la UE ha sido cómplice ante las violaciones del Derecho Humanitario Internacional por parte de Israel, con su política expansionista, colonialista, con los asentamientos y el saqueo de sus recursos naturales , la anexión de Jerusalén y la política de apartheid con la construcción del muro El Tribunal Bertrand Russel para Palestina ha condenado y juzgado la complicidad de la UE y la responsabilidad de la Liga Árabe y las Naciones Unidas ante los crímenes de Israel. La Operaciones Plomo Fundido y Venganza Justificada, fueron coordinadas cuidadosamente con el Ministerio Exterior de Israel, no es Hamas precisamente el objetivo fundamental de estas operaciones ni su finalidad principal, sino el de provocar víctimas civiles. Según Jane’s ’Foreign Report’ (12 de julio de 2001) el ejército israelí bajo Sharon había actualizado sus planes para un “ataque generalizado para aplastar la autoridad palestina, expulsar al líder Yasir Arafat y matar o detener a su ejército.” “Un plan de contingencia, con el nombre de código “Operación venganza justificada”, fue elaborado en el 2001 para volver a ocupar toda Cisjordania y posiblemente la Franja de Gaza a un coste probable de “cientos” de bajas israelíes.” (Washington Times, 19 de marzo de 2002). También se refirieron a la “Operación venganza justificada” como “Plan Dagan”, nombrado por el general en retiro Meir Dagan, quien dirige actualmente el Mossad, la agencia de inteligencia de Israel Los responsables políticos de Israel quieren la expulsión de de los palestinos de sus tierras. Aterrorizar a su población civil, destruir su cultura, propiedades. Separarlos de sus centros de trabajo, escuelas, hospitales, impedirles llevar una vida normal para obligarlos a emigrar. Pero por que todo esto? La invasión militar de la Franja de Gaza esta directamente vinculada con el control y propiedad de reservas vitales, estratégicas para Israel de gas offshore, fuera de la costa. Inmensas reservas marinas de gas a lo largo de la Franja de Gaza descubiertas en el año 2000. La Autoridad Palestina firmo con British Gas (BG Group) y su asociada Consolidated Contractors International Company, un acuerdo para la explotación de gas y petróleo por 25 años. Los derechos de esta explotación del gas y petróleo se repartieron 60% BG (Britrish Gas), 30% para Consolidated Contractors (CC) y 10% para la Autoridad Palestina. Un acuerdo vergonzoso. La licencia de BG cubre toda la zona marítima que es contigua a varias instalaciones israelíes, el 60% de las reservas de gas a lo largo de la costa de Israel y la Franja de Gaza pertenecen a Palestina. Estas reservas producen 1,4 billones de pies cúbicos (39.000 millones de m3) con un valor de 4.000 millones de dólares. Esto publico British Gas, pero las reservas palestinas son mayores. La soberanía sobre los yacimientos de gas de Gaza es crucial . Desde el punto de vista jurídico estas reservas pertenecen a Palestina. A partir de la muerte de Arafat, la elección de Hamas y la destrucción de la Autoridad Palestina, Israel a establecido un control de facto sobre el Gas Marítimo. Sharon ya en el 2001 declaró sin ambages que jamás compraría gas a Palestina y que estas reservas pertenecían a Israel. La ocupación militar de Gaza ha transferido la soberanía de los yacimientos a Israel, en violación del derecho Internacional. Por eso toda esta prepotencia y arrogancia de Israel, apoyada por el sionismo internacional. Sobre el Ataque a la Flotilla de la Paz, su ilegitimidad. Calificada por sus propios aliados como masacre, acción de guerra, acto de terrorismo de estado, violación del Derecho Internacional por haberse llevado a cabo en aguas internacionales. Las víctimas que ha costado este ataque, su violencia desmedida, con armas de todo carácter. Atacando el Marva Marmara desde el aire, disparando a los activistas, asesinando al menos 9 de ellos. Secuestrandolos y dejandolos en libertad, por falta de pruebas de que tuvieran armas. Incautado a los periodistas su material y cámaras que si testificaban la brutal agresión de que fueron objeto. Ya se ha escrito. La Reacción de los pueblos, es la de siempre: Rechazo y Condena a la política de Israel. Esta agresión ha marcado un punto de inflexión en la opinión internacional. Israel ha cometido un grave error, convencido de su omnipotencia e impunidad. No acepta que un Tribunal independiente investigue los graves hechos. Después los organismos internacionales, ONU, OTAN, EEUU, UE tienen con Israel grandes compromisos. Compra y venta de armas, entre otras. Piensen en los años de bloqueo a Cuba, alegando la Defensa de los Derechos Humanos y libertades. En este caso Israel tiene que ser bloqueado, ruptura de relaciones diplomáticas. Y nosotros en lo personal no consumir productos procedentes de Israel o empresas que lo apoyan. Es lo mínimo que podemos hacer! Obama el miedo a confrontarse con sus aliados sionistas y la pérdida de electores. Otros sus negocios, como España, Suecia con la venta de armas. El aislamiento internacional a Israel solo aumenta. Pero el Pueblo Palestino, sin duda Vencerá. Solidaridad irrestricta con Palestina Gloria

14 may 2010

El «desastre» al otro lado de la línea verde

Caricatura: Juan Kalvellido ANIVERSARIO DE LA NAKBA La Nakba conmemora cada 15 de mayo el «desastre» que provocó la huida de miles de palestinos a causa de la fundación de Israel. Un millón y medio de árabes viven como ciudadanos de segunda dentro del estado judío que celebra su creación durante estos días. Las viviendas del barrio de Wadi Shalib, en Haifa (actual Israel), llevan décadas sin ser habitadas por sus dueños. Rodeado por modernos edificios de oficinas, la basura y las malas hierbas han comenzado a comerse unos bloques de casas que se han convertido en testimonio de la Nakba en el interior de Israel. «Nadie puede vivir aquí», explica Eyad Barghouti, miembro de Ittijah, la coordinadora de ONG palestinas que trabajan dentro del Estado hebreo, que lamenta que los intentos de revitalizar la zona y devolver las viviendas a sus antiguos dueños hayan sido abortados por los israelíes. En realidad, 62 años después de la Nakba, resulta imposible hablar con ninguno de los propietarios originales. Podrían residir en Líbano, en cualquiera de los 12 campos de refugiados donde se hacinan más de 600.000 palestinos. O podrían haber terminado en Jenin, o en Nablus, en los territorios ocupados, donde las llaves de sus antiguas viviendas se han convertido en el símbolo de la obstinación palestina. Porque las piedras de Wadi Shalib, vacías y con el número 48 grabado en sus ventanas tapiadas, son el testimonio de la campaña de «desarabización» de los primeros líderes israelíes y que se extiende hasta la actualidad. Únicamente 3.000 de los 75.000 habitantes de la ciudad original resistieron al plan de expulsión masiva puesto en marcha en abril de 1948, apenas un mes antes de que David Ben Gurión proclamase el Estado de Israel. El historiador israelí Ilan Pappé recuerda en su obra «La limpieza étnica palestina»: «Los judíos querían la ciudad portuaria pero sin los 75.000 palestinos que vivían allí». Para ello, los sionistas bombardearon Haifa durante meses, llegando a disparar contra civiles que sólo buscaban refugio en Líbano. Según la Asociación Árabe por los Derechos Humanos «más de 800.000 palestinos fueron expulsados en la campaña militar israelí desatada entre 1947 y 1948». El siguiente paso fue la confiscación de sus propiedades, que pasaron a manos del Estado en virtud de la «Ley del ausente» que permitía hacerse con los bienes de los palestinos que habían huido para entregárselas a los judíos. «El desastre no ha concluido», denuncia Barghouti. 60 años después de la creación de Israel, más de 1,5 millones de palestinos residen en el interior del Estado hebreo, el 20% de la población total, concentrados en las localidades del norte de Galilea como Akko, Nazaret o Umm El Fahm. «Vivimos como ciudadanos de tercera», asegura Nadim Nashif, director de Baladna, la asociación de jóvenes palestinos dentro de Israel. Los árabes con documentación israelí, también conocidos como árabes israelíes, son otra cara del Estado judío, que sigue considerándolos una amenaza para la hegemonía hebrea. La persecución política, el empobrecimiento y el proceso de judeización desarrollado por Tel Aviv son las principales amenazas que enfrenta esta comunidad, según subraya Nashif. Además, últimamente se ha registrado un aumento de los ataques xenófobos protagonizados por hebreos, así como del hostigamiento a manos de la Policía. «Todo comenzó en 1948» Además, la promoción internacional de una solución de dos estados ha centrado la atención mediática en Gaza y Cisjordania, obviando aún más la problemática de los palestinos del 48. «Existe una tendencia a situar el conflicto en torno a los territorios ocupados en 1967, pero ésta sólo es una fase. Todo comenzó en 1948», recordaba en una entrevista con GARA Ameer Makhoul, director de Ittijah, y recientemente arrestado por el servicio secreto hebreo. Makhoul residía, hasta su arresto, en Haifa, uno de los núcleos de población donde se concentran los palestinos con carné israelí. Aunque Tel Aviv ha tratado de vender la ciudad portuaria como un ejemplo de convivencia entre las dos comunidades, la segregación entre árabes y judíos es su principal característica. «La administración funciona a diferentes niveles dependiendo de cuál sea tu procedencia», asegura Nadim Nashif, que explica que «más de la mitad de los jóvenes» de su comunidad viven bajo el umbral de la pobreza. Aspectos como el acceso a la educación o las infraestructuras son la muestra de una política de segregación que tiene como objetivo mantener la hegemonía judía. «Los palestinos estudiamos en un sistema separado y con muchas menos oportunidades», señala el director de Baladna, quien añade que el currículum que se aprende en las escuelas es otro elemento de «judeización». Lo cierto es que, mientras que la población palestina está obligada a estudiar hebreo o historia del pueblo judío, las autoridades educativas han prohibido cualquier referencia a la Nakba en los libros de texto. Además, un proyecto de ley que debate actualmente el Parlamento podría vetar las conmemoraciones de la «catástrofe» organizadas por los grupos palestinos, que cada año se desplazan a uno de los 532 municipios que fueron arrasados en 1948. «Existe una política israelí desde 1948 que trata de expulsarnos. Están confiscando nuestras tierras, demoliendo casas... Muchas localidades palestinas dentro del Estado de Israel parecen campos de refugiados», señalaba Abdelhakeem Mufla, portavoz del movimiento islámico dentro del Estado hebreo, en una entrevista a GARA. Mufla, que reside en Umm El Fahm, uno de los municipios de mayoría árabe, está en lo cierto, ya que las carreteras o los hospitales llegan a una u otra localidad dependiendo de cuál sea la composición étnica de la misma. La persecución religiosa es otra de las caras del hostigamiento israelí. Dos de los templos musulmanes que todavía quedan en pie junto al barrio de Wadi Shalib estuvieron recientemente a punto de ser vendidos a compañías hebreas, que pretendían derruirlos para construir edificios de oficinas. «Gracias a las movilizaciones conseguimos parar los planes del Ayuntamiento», subraya Barghouti. La mezquita de Ezzedim Al-Qassam es una de ellas y su caso es especialmente simbólico, ya que éste fue el templo desde el que el jeque Al-Qassam lideró la revuelta árabe contra la colonización judía de Haifa en los años 30. Ahora, las brigadas armadas de Hamas han tomado su nombre. La política es otro de los ámbitos de segregación. En Israel existen tres partidos que defienden las posiciones palestinas. Son el Hadash (Partido Comunista, que incluye en sus listas a árabes y judíos), la Liga Árabe Unida y el Balad. Además, existen otras fuerzas como Abnaa Al Balad y el movimiento islámico que propugnan el boicot al Parlamento hebreo. No obstante, la representatividad de los partidos palestinos y su capacidad para incidir en la política es prácticamente testimonial. A pesar de obtener 11 de los 120 escaños que forman el Parlamento israelí, ningún otro partido los tiene en cuenta. En la Knesset, el sionismo es condición sine qua non para alcanzar algún acuerdo. Además, la ilegalización de las formaciones palestinas siempre ha sido uno de los objetivos de la derecha israelí, que cuenta con el apoyo de casi todo el arco político y que, si hasta ahora no lo ha logrado, ha sido por la oposición del Tribunal Supremo. A pesar de todo, existen elementos para la esperanza. Contrariamente a lo que ocurre en Gaza y Cisjordania, donde la división entre Al Fatah y Hamas ha quebrado la propia sociedad, los palestinos de los territorios del 48 mantienen una fuerte cohesión por encima de sus diferencias. Como asegura Abdelhakeem Mufla, «somos parte del pueblo palestino y de la nación árabe. A pesar de lo que digan ciertos acuerdos de paz, estos territorios siguen ocupados». Alberto PRADILLA Tomado de Gara

6 sept 2009

El Muro

La palabra Muro se escucha con mayúscula por el que dividió a Berlín durante 28 años. Se lo llamó y llama todavía El Muro de la vergüenza, pero quedó muy atrás del que Israel construye en el territorio palestino ocupado: el alemán que erigió la ex URSS tuvo 155 kilómetros de largo, el israelí tendrá más de 700. La altura media del primero fue de 3,6 metros, la del segundo un máximo de 8 y su anchura podrá ampliarse ya que a uno y otro lado se cavan fosas de varios metros de profundidad, hay vallas electrificadas de alambre de púa, sensores térmicos, cámaras de video, torres de francotirador y carreteras para los vehículos israelíes de patrullaje, más una franja colchón de ancho variable. El 85 por ciento de este Muro se construye dentro de Cisjordania, a la que despoja del 9,5 por ciento de su territorio. “Es una locura”, calificó Roger Waters. El 19 de agosto pasado Naciones Unidas presentó en Jerusalén Este un corto narrado por quien fuera compositor, guitarrista, bajista, vocalista y fundador de Pink Floyd: se titula Walled Horizons (Horizontes vallados), dura 15 minutos y documenta los efectos que la construcción produce en cientos de miles de palestinos. “Me llena de horror la idea de vivir en una prisión gigantesca”, dijo Waters. Y escribió sobre el muro: “No al control del pensamiento” (www.fran ce24.com, 20-8-09). Puede verse en YouTube. La ONU promovió este acto para sacudir la memoria dormida de la comunidad internacional acerca de un hecho trascendente: el 9 de julio del 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) –el tribunal supremo del mundo–- emitió una opinión consultiva en la que señala: “La construcción del muro que Israel, la potencia ocupante, está levantando en el territorio palestino ocupado, incluso en Jerusalén Oriental y alrededores, y el régimen asociado, se oponen al derecho internacional”. La CIJ señala que Tel Aviv debe desmantelar un muro que para el pueblo palestino entraña, entre otras cosas, “la destrucción o incautación de propiedad privada, restricciones a la libertad de circulación, confiscación de tierras de cultivo, corte del acceso a las fuentes de agua primarias” y constituye “una anexión de facto de territorio palestino” (www.icj.cij.org, 9-7-04). La resolución 62/181 de la Asamblea General de la ONU del 19 de diciembre de 2007 –entre otras– demanda a Israel “que cumpla plenamente las obligaciones legales mencionadas en la opinión consultiva” de la CIJ, es decir, la demolición del muro que “priva seriamente al pueblo palestino de sus recursos naturales”. Esta resolución fue aprobada por 166 países a favor –incluidos muchos que mantienen excelentes relaciones con Israel–, 7 en contra y 6 abstenciones (www.un.org, 31-1-08). Porque cabe preguntarse si esta construcción es para evitar atentados terroristas, como aduce Tel Aviv, o persigue otros fines. La CIJ subraya que “Israel no puede invocar el derecho de legítima defensa o un estado de necesidad a fin de eludir la ilegalidad del muro”. La idea del Muro es, en realidad, muy anterior a la primera intifada palestina, de 1987, y a la segunda, del 2000: ya en 1950 el parlamento israelí promulgó la llamada Ley del Ausente, que permite al Estado apoderarse de toda propiedad palestina que no ha sido utilizada durante un determinado período. Israel se ha quedado así con la tierra de miles de palestinos en razón de los retenes y las dificultades de circulación que el Muro acentúa gravemente. Y luego: Ron Nahman, alcalde del amplio asentamiento de Ariel, ubicado 22 kilómetros adentro de Cisjordania, declaró a la prensa israelí que “el mapa de la valla es el mismo mapa que vi en cada visita que Arik (Ariel Sharon) nos hizo desde 1978” (www.americanfreepress.net, 19-12-03). Tel Aviv no esperó a que se produjeran los atentados terroristas contra civiles israelíes que acompañaron a las intifadas y el objetivo final del muro es la anexión de hecho del territorio palestino ocupado desde 1967. “Los que intentan confundir y dicen que la valla no representa una línea política, no saben de qué están hablando”, declaró sin vueltas David Levy, presidente del consejo de colonos del valle del Jordán, al periódico israelí Yedioth Ahronoth (www.gush-shalom.org, 23-5-03). “Cada quien juega este doble juego –agregó– y es conveniente para todos. Por eso estoy a favor de la valla, es obvio que nos ubicará adentro (de Israel).” El valle del río Jordán corre a lo largo de toda la frontera de Cisjordania con Israel y está poblado de asentamientos israelíes ilegales. El corto del que participa Roger Waters recoge el testimonio de un palestino que vive a un lado del Muro y perdió su tierra porque está del otro. También el de una palestina cuyos niños no pueden ir a la escuela por idéntica razón. El Muro separa a matrimonios y a padres de sus hijos. Entre otras cosas que violan los derechos humanos del pueblo palestino y los pactos internacionales de los que Israel es Estado Parte. La palabra Muro se escucha con mayúscula por el que dividió a Berlín durante 28 años. Se lo llamó y llama todavía El Muro de la vergüenza, pero quedó muy atrás del que Israel construye en el territorio palestino ocupado: el alemán que erigió la ex URSS tuvo 155 kilómetros de largo, el israelí tendrá más de 700. La altura media del primero fue de 3,6 metros, la del segundo un máximo de 8 y su anchura podrá ampliarse ya que a uno y otro lado se cavan fosas de varios metros de profundidad, hay vallas electrificadas de alambre de púa, sensores térmicos, cámaras de video, torres de francotirador y carreteras para los vehículos israelíes de patrullaje, más una franja colchón de ancho variable. El 85 por ciento de este Muro se construye dentro de Cisjordania, a la que despoja del 9,5 por ciento de su territorio. “Es una locura”, calificó Roger Waters. El 19 de agosto pasado Naciones Unidas presentó en Jerusalén Este un corto narrado por quien fuera compositor, guitarrista, bajista, vocalista y fundador de Pink Floyd: se titula Walled Horizons (Horizontes vallados), dura 15 minutos y documenta los efectos que la construcción produce en cientos de miles de palestinos. “Me llena de horror la idea de vivir en una prisión gigantesca”, dijo Waters. Y escribió sobre el muro: “No al control del pensamiento” (www.fran ce24.com, 20-8-09). Puede verse en YouTube. La ONU promovió este acto para sacudir la memoria dormida de la comunidad internacional acerca de un hecho trascendente: el 9 de julio del 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) –el tribunal supremo del mundo–- emitió una opinión consultiva en la que señala: “La construcción del muro que Israel, la potencia ocupante, está levantando en el territorio palestino ocupado, incluso en Jerusalén Oriental y alrededores, y el régimen asociado, se oponen al derecho internacional”. La CIJ señala que Tel Aviv debe desmantelar un muro que para el pueblo palestino entraña, entre otras cosas, “la destrucción o incautación de propiedad privada, restricciones a la libertad de circulación, confiscación de tierras de cultivo, corte del acceso a las fuentes de agua primarias” y constituye “una anexión de facto de territorio palestino” (www.icj.cij.org, 9-7-04). La resolución 62/181 de la Asamblea General de la ONU del 19 de diciembre de 2007 –entre otras– demanda a Israel “que cumpla plenamente las obligaciones legales mencionadas en la opinión consultiva” de la CIJ, es decir, la demolición del muro que “priva seriamente al pueblo palestino de sus recursos naturales”. Esta resolución fue aprobada por 166 países a favor –incluidos muchos que mantienen excelentes relaciones con Israel–, 7 en contra y 6 abstenciones (www.un.org, 31-1-08). Porque cabe preguntarse si esta construcción es para evitar atentados terroristas, como aduce Tel Aviv, o persigue otros fines. La CIJ subraya que “Israel no puede invocar el derecho de legítima defensa o un estado de necesidad a fin de eludir la ilegalidad del muro”. La idea del Muro es, en realidad, muy anterior a la primera intifada palestina, de 1987, y a la segunda, del 2000: ya en 1950 el parlamento israelí promulgó la llamada Ley del Ausente, que permite al Estado apoderarse de toda propiedad palestina que no ha sido utilizada durante un determinado período. Israel se ha quedado así con la tierra de miles de palestinos en razón de los retenes y las dificultades de circulación que el Muro acentúa gravemente. Y luego: Ron Nahman, alcalde del amplio asentamiento de Ariel, ubicado 22 kilómetros adentro de Cisjordania, declaró a la prensa israelí que “el mapa de la valla es el mismo mapa que vi en cada visita que Arik (Ariel Sharon) nos hizo desde 1978” (www.americanfreepress.net, 19-12-03). Tel Aviv no esperó a que se produjeran los atentados terroristas contra civiles israelíes que acompañaron a las intifadas y el objetivo final del muro es la anexión de hecho del territorio palestino ocupado desde 1967. “Los que intentan confundir y dicen que la valla no representa una línea política, no saben de qué están hablando”, declaró sin vueltas David Levy, presidente del consejo de colonos del valle del Jordán, al periódico israelí Yedioth Ahronoth (www.gush-shalom.org, 23-5-03). “Cada quien juega este doble juego –agregó– y es conveniente para todos. Por eso estoy a favor de la valla, es obvio que nos ubicará adentro (de Israel).” El valle del río Jordán corre a lo largo de toda la frontera de Cisjordania con Israel y está poblado de asentamientos israelíes ilegales. El corto del que participa Roger Waters recoge el testimonio de un palestino que vive a un lado del Muro y perdió su tierra porque está del otro. También el de una palestina cuyos niños no pueden ir a la escuela por idéntica razón. El Muro separa a matrimonios y a padres de sus hijos. Entre otras cosas que violan los derechos humanos del pueblo palestino y los pactos internacionales de los que Israel es Estado Parte. Juan Gelman Tomado de Página 12

29 ago 2009

Netanyahu niega que vaya a congelar los asentamientos

Merkel presiona al primer ministro israelí para que detenga la construcción en las colonias El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desmintió ayer en Berlín que Israel planee detener la construcción de asentamientos en Cisjordania por un periodo de nueve meses. Así lo había asegurado antes el diario Haaretzen su página web, citando fuentes oficiales del Gobierno israelí. Según el diario, Netanyahu comunicó esa intención en Londres al enviado especial de EEUU para Oriente Medio, George Mitchell, a modo de compromiso para relanzar el proceso de paz. "Son rumores sin base", sentenció Netanyahu. En su primera visita oficial a Alemania, el jefe del Gobierno israelí afirmó estar dispuesto a "tender puentes" con los palestinos, que por su parte deberían "reconocer el Estado nacional judío" para demostrar su voluntad de avanzar en las negociaciones. "Espero que en uno o dos meses podamos relanzarlas", precisó. La canciller alemana, Angela Merkel destacó que las circunstancias actuales son "muy buenas" para reactivar el proceso de paz, gracias a la iniciativa del presidente de EEUU, Barack Obama. Pero, para ello, "detener los asentamientos es decisivo", subrayó la canciller, tras declararse "muy consciente" de las dificultades que supone para un primer ministro israelí imponer esa medida en su país. Merkel advirtió de que, "desde el punto de vista alemán, el tiempo apremia". En su comparecencia ante la prensa junto con Merkel, Netanyahu no pronunció ni una sola vez la palabra "asentamientos", pero tampoco se mostró molesto por las reclamaciones de la canciller, a la que calificó de "auténtica amiga de Israel y luchadora por la paz". Israel reclama castigar a Irán Respecto a Irán, Netanyahu pidió "verdadera presión económica" en forma de "sanciones paralizadoras, que hagan daño", si Teherán no mueve pieza en las negociaciones sobre su programa nuclear. "No queda mucho tiempo", advirtió. Merkel dijo que "habrá que hablar de nuevas sanciones" en los ámbitos de las finanzas y la energía si Irán no responde el mes que viene a las propuestas de la comunidad internacional. Ni Merkel ni Netanyahu quisieron dar detalles acerca de supuestos avances en las gestiones para lograr la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, apresado por un comando palestino cerca de la frontera con Gaza en junio de 2006. "Cada vez que viajo al extranjero abordo la cuestión. Y me es grato comprobar que cuento con el apoyo de quien tengo al lado", dijo Netanyahu. Páginas web palestinas informan de una supuesta maratón de viajes a Damasco, El Cairo y Tel Aviv del jefe de los servicios secretos alemanes, Ernst Uhrlau, al que atribuyen un papel importante en las negociaciones para liberar a Shalit. Los planos de Auschwitz van a Israel Netanyahu se llevó de Berlín una colección de 29 planos originales de la construcción del campo de exterminio de Auschwitz. El diario ‘Bild’ los adquirió el año pasado de una persona que dijo haberlos encontrado por casualidad en una cacharrería. La editorial Axel Springer, propietaria de ‘Bild’, cree que los planos proceden en realidad de un archivo de la Stasi, los servicios secretos de la Alemania comunista. Ningún archivo germano conserva hoy planos de Auschwitz y los que sí existen en los archivos soviéticos están bajo llave. Los planos, que Netanyahu calificó ayer de “regalo a la verdad”, se expondrán en Yad Vashem, el memorial del Holocausto en Israel, a partir del próximo enero, en el 65 aniversario de la liberación de un campo en el que más de un millón de judíos fueron asesinados. GUILLEM SANS MORA - CORRESPONSAL Tomado de Público

6 ago 2009

¿Es legal el boicot contra los productos israelíes?

J Kalvellido Entrevista con Jean-Claude Willem Jean-Claude Willem, de 75 años, cuenta en esta entrevista como, siendo alcalde (PCF) de Seclin, un pueblo francés de 12 000 habitantes, se vio envuelto en una tormenta jurídica de 7 años y fue condenado a pagar una multa de 1 000 euros por haber expresado su intención de eliminar de los comedores de la escuela comunal los jugos de fruta provenientes de las colonias israelíes ilegalemente implantadas en Palestina. Finalmente, la Corte Europea de Derechos Humanos de Estrasburgo (CEDH) acaba de rechazar la acción jurídica que había emprendido Jean-Claude Willem. 
Aunque reconoció como legítima la intención de Jean-Claude Willem de luchar contra el apartheid, la justicia francesa consideró por su parte que la acción de boicot contra cualquier producto del apartheid israelí representaba una forma de discriminación económica contra los productores israelíes. Así que la justicia francesa condenó a Jean-Claude Willem, al mismo tiempo como ciudadano que estaba llamando a ejercer una forma de discriminación basada en la nacionalidad y como autoridad local electa que estaba violando la neutralidad en el ejercicio de su función. 
En cuanto a la Corte Europea, ésta última acusó además a Willem de querer tomarse la justicia por su mano al asumir, en lugar de las autoridades gubernamentales, la responsabilidad de establecer un boicot. En momentos en que los partidarios del apartheid ejercen todo tipo de presiones para lograr que la ley francesa considere el antisionismo como antisemitismo, la Corte Europea acaba de publicar un veredicto traído por los pelos que presenta el antisionismo como una forma odio a los israelíes. 
 A pesar de lo anterior, la Corte reconoció la supremacia de la libertad de expresión sobre la prohibición del boicot. La Corte indicó también que el llamado al boicot contra los productos del apartheid es legal cuando se produce en el marco de una «discusión libre sobre un tema de interés general». Silvia Cattori: ¿Pudiera usted resumir brevemente lo sucedido desde el día que usted anunció, durante una reunión del consejo municipal de la comuna de Seclin, su intención de boicotear los productos israelíes provenientes de las colonias judías que explotan tierras pertenecientes al pueblo palestino? Jean-Claude Willem: Todo comenzó en octubre de 2002. Yo era, en aquel entonces, alcalde de Seclin. Una noche tuve una reacción de cólera cuando vi en la televisión como las tropas israelíes intervenían en Nablus ejerciendo la violencia, tanto sobre los habitantes como sobre sus casas. Aquella misma noche teníamos una reunión del Consejo Municipal. Teníamos que discutir una serie de medidas vinculadas a la crisis de las vacas locas en Gran Bretaña. Al término de la discusión, en la que habíamos decidido mantener el rechazo gubernamental a la entrada de carne inglesa en Francia, en el marco de esa medida de boicot, yo agregué, como reacción a los actos israelíes de violencia contra el pueblo palestino, que yo había decidido que la cocina municipal de Seclin dejara de comprar productos provenientes de Israel, específicamente los jugos de frutas, que sabíamos que venían de las colonias implantadas en tierras palestinas. El boicot era una forma de protesta contra los actos de violencia, protesta a la que ya habíamos recurrido anteriormente, en otras circunstancias. Como consecuencia hubo muchas reacciones positivas o negativas en el sitio de la alcaldía. Después de recibir un aviso de la asociación «Action Culturelle Israélite du Nord» [1], el fiscal decidió emprender una acción legal contra mí. En marzo de 2003 tuve que comparecer ante el tribunal correccional que, al cabo de 8 días, me declaró inocente señalando que yo no había cometido ningún delito al expresar la intención de emprender un boicot, que eso formaba parte de mi libertad de expresión. En pocas horas, después de ese veredicto, el ministro de Justicia, Dominique Prevén, le ordenó a la Fiscalía que apelara. En junio de 2003 comparecí ante el Tribunal de Apelación, que me condenó en septiembre de 2003 a pagar una multa de 1 000 euros. En septiembre de 2004, la Cámara Criminal del Tribunal de Casación rechazó mi apelación [2]. Llevé entonces el caso a la Corte Europea por violación de la libertad de expresión y ésta última rechazó mi demanda el 16 de julio de 2009. Silvia Cattori: ¿Le sorprendió el veredicto de la CEDH? [3] Jean-Claude Willem: No, porque no me había echo ilusiones al respecto. Usted sabe, la Unión Europea es cómplice de Israel. Incluso después de la agresión israelí contra Gaza (en diciembre de 2008 y enero de 2009), la posición de la Unión Europea sigue siendo la misma, la UE nunca ha condenado a Israel. Todo hacía pensar que la Corte Europea no iba a contradecir a los 27 países de la Unión Europea [4]. De los 7 jueces, sólo me apoyó el juez checo Karen Jungwiert. Este juez estimó que las declaraciones utilizadas para incriminarme reflejaban la expresión de una «opinión o de una posición política de un [responsable local] electo sobre una cuestión de actualidad internacional». Silvia Cattori: La Corte europea no lo condenó a usted como ciudadano sino como [responsable] local electo cuya función lo obliga a «mantener cierta neutralidad». ¿Es así? Jean-Claude Willem: Yo fui enviado a los tribunales como alcalde, y también como ciudadano. En la argumentación presentada a la Corte Europea como respuesta a mi demanda, el gobierno francés afirmó que mi libertad de expresión como ciudadano y mi libertad de expresión complementaria como [responsable] electo no se había visto disminuida. La Corte Europea retomó esos mismos argumentos para rechazar mi demanda, y me condenó al mismo tiempo como [responsable local] electo y como ciudadano. Silvia Cattori: ¿Entonces, no se trata solamente de prohibir la práctica del boicot en el marco de una colectividad pública sino de un juicio que prohíbe, de forma general, el llamado al boicot contra productos israelíes? Jean-Claude Willem: Eso es lo chocante en la decisión de la Corte Europea. Es realmente escandaloso que ese órgano se pronuncie contra la libertad de expresión, no sólo de un ciudadano de la Unión Europea sino de un [responsable local] electo por el pueblo de un país miembro de la Unión Europea. Quiero recalcar que, en lo que me concierne, no he hecho nada que esté en contradicción ni con la ley francesa ni con la ley de la Unión Europea ya que la misma Unión Europea se opone a la importación de frutas, de legumbres, de materiales provenientes de las colonias [5]. Si la Unión Europea respetara sus propias decisiones, tendría que suspender inmediatamente el comercio con Israel. Pero nadie lo hace. Es importante recordar aquí que, cuando este caso fue llevado a los tribunales, yo no había hecho más que expresar la intención de boicotear productos provenientes de las colonias ilegales que violan el derecho internacional, o sea [boicotear] cultivos que los colonos israelíes obtienen de las tierras palestinas. Silvia Cattori: ¿En su opinión, ese veredicto de la Corte Europea es entonces un veredicto político? Jean-Claude Willem: Sí, es una condena política porque no apunta solamente contra mi persona sino contra todo el que se decida a anunciar su intención de boicotear a Israel. Es la confirmación de una violación de la libertad de expresión y de la libertad en general. Se trata de un juicio político porque no soy yo el único que está en la mirilla. Yo soy el pretexto para esta sentencia, pero detrás de todo eso se les está diciendo a todos los franceses y, por ende, a todos los ciudadanos de la Unión Europea que si quieren condenar a Israel por sus violaciones, van a tener problemas. Silvia Cattori: ¡Es el mundo al revés! ¡Se castiga al ciudadano que no acepta la impunidad en la que se mantiene el Estado colonial de Israel! ¿Le resulta a usted chocante que ningún medio de prensa europeo haya comentado ese sorprendente veredicto? Jean-Claude Willem: Claro que sí. Pero, sabe usted, esto no se mencionó ni siquiera en el diario comunista L’Humanité, siendo yo miembro del Partido Comunista. ¡Desde 2002, L’Humanité no hablado nunca este caso! ¡Incluso yo escribí [a L’Humanité] expresándole mi asombro! Silvia Cattori: El argumento de los tribunales franceses, avalado por la Corte Europea,es que un [responsable local] electo no puede reemplazar a las autoridades gubernamentales para declarar un boicot contra un Estado. ¿Puede servir ese punto de vista como justificación al veredicto de la Corte que afirma que la libertad de expresión de usted no fue violada? Jean-Claude Willem: No, no lo justifica. Primeramente, es cierto que mediante mi llamado al boicot yo estaba implicando a la colectividad. Pero no hubo desaprobación por parte de los habitantes de Seclin. Por el contrario, la mayoría me dio su aprobación. En segundo lugar, un alcalde es una figura política. En una ciudad industrial como Seclin, el alcalde ocupa un lugar político importante. Yo era también vicepresidente de la comunidad urbana de Lille. Es por eso que yo estaba llamado a tomar posiciones políticas. Otros también lo hicieron. Tomaron conmigo decisiones que quizás no estén en conformidad con la ley tal y como se la concibe ahora. Poco antes de este asunto del boicot, yo había tenido que comparecer ante el tribunal correccional con otros cuatro alcaldes de la región Nord Pas-de-Calais porque nos negábamos a convocar a las empresas a que nos hicieran ofertas para la organización de las vacaciones de los niños. Nosotros estimábamos que no era posible organizar las vacaciones infantiles con el mismo método que se utiliza para determinar qué empresa va a realizar un trabajo de construcción, y que en ese caso no debíamos llamar a las empresas a presentarnos ofertas. Y fuimos declarados inocentes. Ese ejemplo demuestra que no hay que plegarse enteramente a la ley cuando el buen sentido y la justicia están de nuestro lado. Silvia Cattori: El veredicto de la Corte Europea ayuda a proteger a Israel de algo que constituye el mayor temor de ese país: un boicot que siga el ejemplo del que se aplicó a Sudáfrica en otra época. ¡Usted actuó honorablemente cuando llamó al boicot contra un Estado que se cree por encima de las leyes –lo que sucede, desgraciadamente, con la complicidad de nuestras democracias! Hay que plantearse la siguiente interrogante: ¿No subestimó usted la fuerza aplastante del adversario? Jean-Claude Willem: No lo creo. En primer lugar, porque no me considero derrotado. Mi posición recogió un amplio apoyo, no sólo en Francia [6], sino a través del mundo. Y recibí mucho apoyo en el momento de mi primera condena en la corte de apelación [7]. De todas partes me están llegando numerosos mensajes de gente que se moviliza a favor de la justicia en Palestina. Es posible que mi posición de alcalde, en aquel momento, haya contribuido a hacer que las reacciones fueran tan numerosas. Por otra parte, yo siempre repito que esta posición de la Corte Europea no me hará abandonar la lucha que he emprendido. Tengo cada vez más gente que me rodea y que está dispuesta a proseguirla esa lucha. Silvia Cattori: ¿El objetivo de los proisraelíes que lo llevaron a usted ante los tribunales no era quizás lanzar una advertencia a cualquier colectividad local que pudiera sentir la tentación de seguir su ejemplo? ¿Y hacerle pagar caro a usted mismo esta intención de boicot que usted había expresado? Jean-Claude Willem: Por supuesto. Hace 14 años que yo soy Caballero del Honor Académico. Se trata de una condecoración que se otorga a las personas que se destacan por su actividad con la infancia y en el sector de la educación. Normalmente, ya tendrían que haberme promovido a la categoría de Oficial. Cuando un inspector de la Academia propuso que me promovieran a esa categoría, el ministerio se negó a hacerlo porque me habían condenado por este asunto del boicot. Peor aún, normalmente al cabo de 30 años de actividad como autoridad local electa uno tiene derecho a una medalla de honor que conceden las autoridades departamentales y regionales. En el pasado mes de abril, el prefecto se negó a concederme esa medalla argumentando que yo tenía antecedentes penales. Esto no tiene para cuando acabar. Ese veredicto afirma que, debido a ese gesto de boicot, yo estaba perjudicando –como alcalde– la actividad comercial de los agricultores israelíes. El elemento principal que justificaba mi posición hacia Israel era que los frutos y legumbres provienen de las colonias ilegalmente implantadas en las tierras de los palestinos y que, conforme a la ley de la Unión Europea, [esos productos] están prohibidos en los Estados [miembros] de la UE. Lo queda claramente demostrado es que todo esto se hace para evitar que se toque el fondo del problema: la cuestión política. Por eso se enfatiza en la defensa de la actividad comercial de Israel. Silvia Cattori: ¿Tenía ese prefecto una posición previa a favor de Israel? Jean-Claude Willem: Sí. Ese prefecto es conocido como amigo de Nicolas Sarkozy. Cuando el actual alcalde de Seclin anunció que no podía entregarme la medalla por la oposición del prefecto, yo fui ovacionado por todo el personal presente –300 trabajadores de los servicios de la alcaldía. Eso vale más que la medalla que me negó el prefecto. Silvia Cattori: Es indudable que ese veredicto no podrá evitar que la gente que está en desacuerdo con los crímenes del Estado israelí siga implicándose individualmente en acciones de boicot. Pero, ¿no es posible que evite que las autoridades locales electas, que no han querido implicarse hasta ahora, respondan eficazmente a la campaña «Boicot, Retiro de Inversiones, Sanciones» convocada por la sociedad civil palestina desde el año 2004 [8]? Jean-Claude Willem: Yo creo que soy el primer [responsable local] electo que ha sido condenado. Pero hay mucha gente que practica el boicot, gente que cuando compra un producto mira de dónde viene y no lo compra si viene de Israel. Silvia Cattori: Mediante este valeroso gesto, usted ha puesto a las autoridades de la Unión Europea ante sus propias responsabilidades. Teniendo en cuenta el veredicto de la Corte Europea, ¿no exhortaría usted a las autoridades electas locales a presentar a sus consejos municipales mociones que comprometan a la ciudadanía a practicar el boicot y a intervenir en nombre de esa libertad de expresión que usted quiso ejercer? Jean-Claude Willem: En este momento son más bien las asociaciones implicadas en la lucha por la paz y la justicia en el Medio Oriente las que pudieran hacer eso. Yo no dispongo ya de esa posibilidad. Existen Consejos Municipales que han tomado claramente posición en cuanto a la injusticia contra los palestinos, que han exigido que la Unión Europea aplique a Israel las sanciones previstas por la ley. Hay responsables de las autoridades locales electas que viajan periódicamente a Palestina para expresar su apoyo a los palestinos. Como ya le dije anteriormente, a veces hay que saber no respetar la ley cuando ésta contradice nuestra moral, cuando se opone a nuestros ideales de justicia y de fraternidad. Y sobre todo, cuando no queda espacio para el optimismo. Las cosas no han hecho más que empeorar desde la llegada de Sarkozy. Francia no marcha por el camino correcto. Silvia Cattori: Muchas gracias. Silvia Cattori Periodista suiza. Tomado de Red Voltaire [1] La «Association culturelle israélite» es una asociación presente en numerosas ciudades y regiones de Francia. Fue el presidente de la «Association culturelle israélite du Nord», Jean-Claude Komar, quien presentó junto con un particular, el señor Guy Bwensoussan, la demanda contra Jean-Claude Willem por su llamado al boicot contra la política ilegal de Israel. Pero fue la fiscalía de Lille la que tomó la iniciativa de las acusaciones mientras que Bensoussan y Komar se presentaban como demandantes. [2] En su veredicto del 28 de septiembre de 2004, la Corte de Casación considera que el señor Willem «al anunciar su intención de pedir a los servicios de elaboración de alimentos de la comuna que no siguieran comprando productos provenientes del Estado de Israel, incitó a éstos a tener en cuenta el origen de dichos productos y, por consiguiente, a poner trabas al ejercicio de la actividad económica de los productores israelíes, haciendo en realidad este llamado al boicot debido a su proveniencia de la nación israelí». Ver el texto íntegro del veredicto (en francés). [3] Ver además una excelente cronología y análisis del caso en el blog Combatsdroitshomme (en francés). [4] La Corte Europea no es un órgano de la Unión Europea (que se compone de 27 países) sino del Consejo de Europa (que cuenta 47 miembros). A pesar de ello, la Corte Europea nunca ha entrado en conflicto con la Unión Europea, teniendo ambas orígenes comunes. [5] Ver el análisis –muy bien documentado– del jurista Gilles Devers. En él se señala, sobre la actividad de las empresas instaladas en los territorios ocupados: «Leamos el artículo 55 de la 4ª Convención de La Haya sobre las leyes y costumbres de la guerra: «El Estado ocupante no se considera más que como administrador y usufructuario de los edificios públicos, inmuebles, bosques y explotaciones agrícolas pertenecientes al Estado enemigo que se encuentren dentro del país ocupado. Tendrá que salvaguardar el fondo de esas propiedades y administrarlas conforme a las reglas del usufructo». Y recuerdo la resolución 446 del 22 de marzo de 1979 del Consejo de Seguridad: «La política y las prácticas israelíes que consisten en establecer colonias poblacionales en los territorios palestinos y en otros territorios árabes ocupados desde 1967 no tienen ninguna validez en lo tocante al derecho y obstaculizan gravemente la instauración de una paz general, justa y duradera en el Medio Oriente.» Ahí no se trata de organizar medidas discriminatorias, sino de aplicar las bases del derecho de la guerra, en cuanto a las obligaciones del ocupante. ¿Con qué objetivo? Se vuelve imposible la realización de objetivos ilegales, como la construcción del tranvía que destruiría el futuro de Jerusalén-este o las ventas de armas que serían utilizadas en violación del derecho internacional. [Las empresas] Veolia y Alsthom tuvieron que renunciar a la construcción del tranvía y acaban de ser anulados importantes pedidos británicos de armas. ¿Las condiciones de realización? Ahí reside todo el problema de las implantaciones industriales en los territorios ocupados. La potencia ocupante no puede sacar provecho de las tierras que tiene bajo su control. Una transacción pactada entre una empresa dependiente de uno de los 47 países del Consejo de Europa y una empresa que tiene uno de sus talleres instalado en los territorios ocupados puede ser objeto de una acción legal de anulación, por violación de las convenciones de Ginebra. Y, en ese sentido, la CEDH no podría hacer otra cosa que estimular a los alcaldes que actúan a favor de una mejor aplicación del derecho.» [6] En lo tocante al veredicto de la CEDH, ver específicamente el comunicado de apoyo de la AFPS a Jean-Claude Willem publicado el 19 de julio de 2009. [7] Ver: «Appel de la Société Civile Palestinienne au Boycott, aux Sanctions et aux Retraits des Investissements contre Israël jusqu’à ce qu’il applique le Droit International et les Principes Universels des Droits de l’Homme», 9 de julio de 2005.
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