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11 mar 2012

El socialismo se suma a la huelga


"Es una reforma que retrotrae los derechos de
 los trabajadores”, dijo el líder del PSOE.
Ni lerdo ni perezoso, el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se encolumnó detrás de las Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT), que hicieron el anuncio de la huelga general para el 24 de marzo.

El anuncio de la sexta huelga general en la historia de España contra la reforma laboral del Partido Popular se convirtió rápidamente en una caja de resonancia para los opositores al gobierno liderado por Mariano Rajoy. Por su parte, el presidente se mostró sumamente despectivo hacia el movimiento sindical español ayer, durante un mitin conservador en Málaga. “Es una reforma que retrotrae los derechos de los trabajadores a la época de la transición”, dijo en Cádiz el flamante secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. “No se puede imponer sin siquiera sentarse un minuto a dialogar”, se quejó. “El PP trata de utilizar la crisis para vendernos la mercancía conservadora de siempre”, concluyó el ex candidato a presidente en 2011. Ni lerdo ni perezoso, Rubalcaba se encolumnó detrás de las Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión General de Trabajadores (UGT) que hicieron el anuncio de la huelga general para el 24 de marzo.

“No estamos para pensar en grupos ni organizaciones”, las despreció el presidente ayer en Málaga. Rajoy sí defendió su reforma laboral, que prevé una generalización del despido con indemnización de 33 días frente al de 45 días en caso de improcedente, simplificando los motivos económicos por los que las empresas pueden prescindir de sus empleados. “Esta reforma está hecha para crear empleo y que no haya tres millones de despidos como los que se produjeron con el anterior gobierno socialista”, azuzó Rajoy.

Según el presidente, con esta reforma volverá la ilusión de la gente. “Queremos que los jóvenes tengan un horizonte de futuro”, dijo Rajoy. “Tras siete años de parálisis España se puso en marcha, los gobernantes están para resolver los problemas, que son gigantescos. El PP no llegó al gobierno para buscar problemas, sino para resolverlos. No para pelearnos”, dijo con aires samaritanos.

Rajoy adelantó que habrá más ajuste, explícitamente en las administraciones, para que éstas no gasten lo que no tienen. “El año pasado se gastaron 90.000 millones más de lo que ingresó.” El mandatario recurrió al ejemplo del mundo en constante cambio y modernización para justificar las medidas que tomará. “Hay que tomar decisiones, tener coraje, ser valiente y prudente”, afirmó.

Otro de los barones del PSOE que aprovecharon los actos de campaña en Andalucía y Asturias para mostrar su apoyo a los sindicatos fue Patxi López. “Además de reducir los derechos de los trabajadores, lo que busca esta reforma es aniquilar la fuerza sindical porque nunca le ha gustado a la derecha”, dijo. “Se presenta como un modo en que los empresarios puedan contratar y resulta que lo que hacen es dejar sus manos los despidos más baratos y más arbitrarios”, dijo echando luz sobre los verdaderos propósitos detrás de la iniciativa del PP.

El presidente de la Junta de Andalucía y candidato a la reelección por el PSOE en las elecciones del 25 de marzo, José Antonio Griñán, también se puso del lado de los sindicatos y descartaron que estén contra España por rechazar una reforma laboral que se aprobó sin consultarlos.

“No es posible que se puedan tomar decisiones sin contar con los sindicatos. Que el gobierno de Rajoy no haya contado con ellos para aprobar una reforma laboral demuestra que no va en la buena dirección”, aseveró. “No es posible que se puedan tomar decisiones sin contar con los sindicatos que afecten al mundo del trabajo y lo que ya no es posible es que encima se culpe a los sindicatos porque han convocado una huelga general de ser los responsables y que se llegue a decir que están contra España”, se quejó. Griñán detalló que esta reforma abarata el despido, elimina los convenios colectivos, deteriora la convivencia en las empresas y no va a crear empleo. “Lo más preocupante es que se ha hecho y se ha llevado al Boletín Oficial del Estado sin previamente haberse reunido el gobierno ni en un minuto ni en dos con los sindicatos”, acusó. En ese sentido, dijo que esto nunca antes había ocurrido porque cuando existían conflictos con los sindicatos había procesos de negociación que se rompían y que a lo mejor hubo otras huelgas. “Pero al día siguiente los gobiernos socialistas estaban negociando”, se congració.

Al día siguiente del sonado anuncio, el secretario general de la UGT, Cándido Méndez, reiteró que nunca hubo tantas razones para una huelga general, ya que la reforma laboral aprobada por el gobierno es lesiva, tal como la definió, para los trabajadores y, por lo tanto, no había otra alternativa que convocar el paro. “Todos los trabajadores pierden, nadie gana en el ámbito de las clases obreras”, agregó Méndez. “Está en juego el futuro de la sociedad española”, concluyó.

Tomado: Página 12.com.ar

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2 feb 2011

El día que CCOO abandonó el sindicalismo de clase y abrazó la socialdemocracia


Reportaje de RTVE. Marcelino Camacho: "el ejemplo que han dado es terrible, quieren a toda costa eliminar a los que quieren defender el sindicalismo de clase y democrático, e implantar un sindicalismo tipo sociademócrata muy muy de derecha"

Marcelino Camacho: "el ejemplo que han dado es terrible, quieren a toda costa eliminar a los que quieren defender el sindicalismo de clase y democrático, e implantar un sindicalismo tipo sociademócrata muy muy de derecha"

Reportaje titulado "CC.OO. adios a Marcelino VI Congreso", en el que Camacho se vio obligado a abandonar la presidencia del sindicato al no lograr el apoyo de la mayoría. Declaraciones de Camacho después de dejar la presidencia. Archivo de Camacho en la cárcel tras el proceso 1001, en 1973. Rueda de prensa del líder sindical, en la que presenta a su sucesor, Antonio Gutiérrez.


Marcelino Camacho se ve obligado a abandonar la presidencia de CC.OO.





Tomado: La República.es

UGT- CCOO, sindicatos sin clase


Caricatura:  Ozecai
Tras la conclusión de la Huelga General del 29-S, a la que nos sumamos con todas las prevenciones del mundo dada la trayectoria seguida hasta entonces por dirigentes y aparato burocrático de las centrales convocantes, plasmamos y difundimos en un artículo (“ La Huelga del 29-S: una grieta en la formación del pensamiento sumiso”) nuestros temores a que la respuesta fuese flor de un día y que, a la vuelta de la esquina el tándem Toxo-Méndez retomase sin complejos su tradicional entreguismo ante los dictados del poder económico y sus seguidores políticos.

Por ello poníamos el foco en algunos elementos preocupantes como el consumo de pensamiento único por“...

unas cúpulas sindicales partidarias de un sindicalismo burocratizado, refractarias a todo lo que pueda sonar a movilización desde la base, complacientes con el poder económico y político hasta el punto de tragarse sin rechistar, diciendo amén, todo el entramado que desde Maastricht a la mal llamada Constitución Europea han preparado el terreno a la actual situación, debería preocuparnos y mucho, el nada disimulado intento capitalista de imponer un “lavado de cerebro colectivo”, que no se arruga ante ningún obstáculo que lo aparte del objetivo último (anular de un plumazo los derechos adquiridos durante siglos de movimiento obrero), aunque para ello deba utilizar la calumnia, la falsedad o la media verdad...”

o la calidad de las notas tomadas por

“...unos dirigentes sindicales que han coqueteado (por acatamiento o mutismo, apenas unas tibias palabras pese a la contundencia de los ataques sufridos) con las propuestas que el capitalismo ha ido realizando siempre bajo las coartadas de responsabilidad, exigencia europea, gobernabilidad o paz social, si han tomado nota y son conscientes ya de que también iban a por ellos, siendo la movilización y el combate de ideas la única forma de parar los pies a los agresores y para ello se necesita una unidad de acción desde la base que incluya a los sindicatos alternativos y a los que, ante la deriva y la falta de claridad, se marcharon asqueados a sus casas o hacen la guerra por su cuenta, refugiados en los problemas de su sector o su empresa...”

para terminar advirtiendo de la capacidad de los trileros para intentar embaucar a incautos


..."La Izquierda debe de empezar a perder el miedo de gobernar para sus votantes cuando estos articulen una mayoría social suficiente, No vale pues, sacar de la chistera los conejos gastados y escenificar encuentros y “acuerditos” tipo “mantengo integra una reforma laboral que ha borrado de un plumazo derechos duramente conseguidos y a cambio reduzco seis meses mi propuesta de ampliación de la edad de la jubilación o acorto los años necesarios para establecer la base de cotización de las pensiones y así aparento que me has arrancado una concesión, pero a cambio entráis nuevamente en el juego de si son galgos o podencos, trinidades o gómeces y eleváis la ceja y me dejáis decir que soy progresista…”

Tras publicar las reflexiones, nos surgió la duda sobre si teníamos la mirada tan lastrada de prejuicios ante las actuaciones seguidas durante décadas por el dúo Méndez y su compañero intercambiable (Gutiérrez, Fidalgo, Toxo) que cometíamos la injusticia de no percibir en ellos una voluntad real de cambio, el trazado de una línea de acero tras la que se colocaban los puntos irrenunciables, los pilares que hacen posible la existencia de un movimiento obrero que, sin sonrojarse, pueda reivindicarse como tal.

El jueves 27 de enero, cualquier duda desapareció y, como en las pesadillas recurrentes, volvió la peor versión del coro “señor, sí, señor” que tan habitualmente entonan UGT/ CCOO, aunque en esta ocasión el grado de sumisión había superado cualquier límite imaginable y con la excusa de echar agua al fuego generado por los pirómanos de la Banca y el capital especulativo, se había arrojado a la hoguera el futuro de millones de trabajadores a los que además se intenta vender que la argolla colocada en la nariz para atarlo hasta que tenga fuerzas al puesto de trabajo o el hierro candente que con la inscripción genérica “Propiedad de los mercados” –en una segunda fase nominarán: Botín, González, Ortega...- sellando los muslos, se hace con las miras puestas en un paraíso venidero que tendrá al Real Madrid / Barcelona como Dios y a Belén Esteban / Gran Hermano como profetas.

No es nuestro propósito desgranar aquí el “Dictado” alcanzado. Os invitamos a recorrer los análisis que desde Socialismo del Siglo XXI, USTEA, CGT, PCE, IU, Rebelión... se están aportando. Sea cual sea la tendencia, cuando la mirada se coloca en una posición de izquierda sin hipotecas, las conclusiones son similares: unos autoproclamados “sindicalistas de clase” han sujetado al proletariado para que los poderes económicos, no votados, no legitimados, cometan una agresión impune y además tienen la desfachatez de ufanarse y vender como triunfo que la paliza está diagnosticada sólo como muy grave, pero que si ellos no intervienen el agredido terminaba en la UCI.

En las últimas semanas hemos asistido a una función de teatro escolar con alumnos poco dotados –en los pueblos la llamarían paripé– titulada “Acuerdo responsable”. No vamos a intentar comprender las motivaciones de los actores sindicales para acceder a la representación. Seguramente sea un cúmulo en el que pesa demasiado la fuerte dependencia con el partido de Turno- empleado el término aquí en estricto sentido canovista-, sea cual sea el color del gobierno central (sólo tienen una tonalidad cromática intercambiable para los temas económicos, sociales o de distribución de riqueza); la presencia entre sus dirigentes de demasiadas personas que perdieron hace 30 años el contacto directo con el mundo laboral o que, cuando trabajaron por última vez, lo hicieron en empresas que hoy ya no existen, pero no suele ponerse en la balanza del ¿por qué? un rasgo históricamente esencial en la visión marxista del movimiento obrero: la articulación del discurso político y social mediante dos pilares complementarios, el partido y el sindicato.

No hace falta recordar que cualquier tímido resto de ideología y actuación marxista fue cercenado hace décadas en el PSOE (oficialmente abandonaron el marxismo en el Congreso Extraordinario de septiembre de 1979), pero, sin embargo, hasta hoy pervive la estructura de doble militancia político-sindical, aunque ampliada, pues a su conexión histórica con la UGT, sumaron la de un importante sector de CCOO (los Ariza, Soto, Herrera, Gutiérrez...) que, una vez realizado el peaje de purgar el peso de los sectores comunistas, recogieron las bendiciones en forma de un carné con el puño y la rosa.

Por eso, para comprender bien las motivaciones del pacto perpetrado, debemos tener claro que toda la UGT y un amplio sector de los dirigentes de CCOO tienen en el PSOE su partido y por disciplina militante con la organización política que los nutre, coloca en puestos de confianza o aúpa a puestos de responsabilidad pública, saben hasta donde pueden tensar la cuerda en los desencuentros y cuando deben abandonar la riña ficticia, teniendo además la ventaja de saber que cualquier claudicación hecha para favorecer a los amos, será vendida por los medios de difusión de pensamiento capitalista, -prensa, radio, televisión-, como ejercicio de sabiduría, madurez, lógica, responsabilidad y si quieren algún halago más para tranquilizar conciencias (dóciles tío Tom, que cambiaron la cabaña por el despacho), de patriotismo.

Conseguida la palmadita del poderoso, alabada públicamente por patronos y capataces su contribución a "tranquilizar los mercados" -como si estos fuesen un ente alienígena difuso y no personas voraces con nombres, apellidos e identidad conocida- convendría recordarles a los actores sindicales que el debate aceptado era falso y por lo tanto más grave el error de entrar al trapo, que sobre la mesa tenían argumentos alternativos de los mejores especialistas (basta con recorrer las decenas de artículos publicados por Juan Torres, Vicenç Navarro, Martín Seco...) refutando y desmontando una a una las tesis del miedo, que como defensores de los trabajadores podían haber abierto otras vías (fiscalidad progresiva, creación de una Banca pública en lugar de acudir con dinero público al rescate del caos creado por la mala gestión bancaria, defensa del Estado social que no puede hacerse ayudando a su desmantelamiento, ensayo de la vía alemana de reparto del trabajo...), en absoluto irracionales y sí consecuentes con el ideario que dicen defender, pero sobre todo sabían que aceptando el rol de colaboracionistas ayudaban a legitimar una de las agresiones más grandes sufridas por los derechos colectivos de millones de trabajadores en nombre de un “bien común” que sólo beneficia a unas pocas personas.

El “Pensionazo” del jueves ha vuelto a poner sobre la mesa las carencias de un movimiento obrero cada vez más debilitado, con el agravante de que ha su debilidad contribuyen de manera esencial los que hablan en su nombre y también el error, ya con perspectiva de tiempo, que supuso el no haber sido capaz la corriente que se llamó “crítica” de CCOO, de pasar el mal trago sentimental y haber roto con un tronco cada vez más podrido e intentado un modelo sindical alternativo, en el que convergieran todas las experiencias sindicales no contaminadas por la dependencia.

En el reparto de papeles de la vida, seguramente el personaje más ingrato es el que siempre se pide hacer de esclavo voluntario. Este papel se sorteó la semana pasada y los dos sindicatos que se siguen denominando de clase, saltaron al unísono para cogerlo como si fuese el ramo de novia de una mala película yanqui, dejándonos claro -literal y metafóricamente- su falta de clase.

Corren malos tiempos para la resistencia, a nadie se nos escapa el aumento de las dificultades cuando el miedo al paro o la precariedad se instala (para sociólogos aguerridos proponemos tesis doctoral inédita: porcentaje de paro entre militantes, familiares y aledaños, desglosado por partidos, en las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos del PP-PSOE y si la media con la sufrida por el resto de españolitos se mantiene, duplica o el dígito para comparar es cero), como pocas personas están dispuestas a defender en público ideas que las hacen candidatos a payasos de las bofetadas, machacados sin piedad por la opinión publicada, por la descarada dependencia que en nuestro país –no es una excepción- tienen los medios de difusión del poder económico (para más datos, os invitamos a una lectura sosegada del último libro de Pascual Serrano, “Traficantes de información”).

En Francia, un joven de 93 años, Stephane Hessel, miembro de la Resistencia, superviviente de Buchenwald y redactor en 1948 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos lleva vendidos más de un millón de ejemplares con un opúsculo “Indignez- vous”.

Ojalá recuperemos la ciudadanía esa capacidad de indignación que nos haga trascender la perorata de la barra del bar y, como cuando el referéndum OTAN o la guerra de Irak proclamemos claro a quienes proponen la vuelta a la servidumbre, a las relaciones sociales del feudalismo: “Jubilación a los 67 años, por mucho que lo repitan como loros los que dicen hablar por mi, ¡No en mi nombre!”. En circunstancias mucho más difíciles, pueblos como el tunecino o el egipcio nos están mostrando hoy que es posible la respuesta.

Y para terminar, un sí: tu madre tenía razón. En el momento que por fidelidad sentimental a unas siglas o a un pasado común del que no queda nada, callas ante los desmanes de las cúpulas sindicales de la organización a la que perteneces, el silencio te convierte en cómplice.

Juan Rivera Reyes. Colectivo Prometeo de Córdoba

Tomado: Rebelión.org
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13 ene 2011

La burocracia de CCOO y UGT prepara la próxima gran canallada


Caricatura: Juan Kalvellido
Las reuniones entre Toxo y Méndez con el Gobierno han entrado en una nueva fase. Siguen adelante mientras Zapatero se reafirma en que no cederá un milímetro en su pretensión de llevar la jubilación a los 67 años. Hablamos de una bajada del orden del 25% de las ya míseras pensiones, de una reforma que atenta especialmente contra los jóvenes y las mujeres. Hablamos de que un trabajador/a que comience su vida laboral a los 24 años deberá trabajar cada día de su vida, en un país con cerca de 5 millones de parados, para llegar a los 67 años y cobrar una prestación que habrá sido ya limitada por la ampliación de los años de cálculo. Mientras tanto bancos y aseguradoras se frotan las manos con la expectativa de negocio de los planes privados de pensiones.
El Gobierno también ha dejado claro que ni hablar de echar atrás la reforma laboral y que en Marzo vendrá la de la negociación colectiva, donde pretende eliminar la ultractividad en los convenios colectivos, es decir que carezcan de eficacia al final del período firmado y comiencen de cero cada vez, sin respetar derechos adquiridos. Mientras, miles están siendo despedidos, el paro sigue aumentando, se suceden las privatizaciones y miles de trabajadores de ayuntamientos y subcontratas acumulan meses sin cobrar. En este panorama, Toxo había afirmado rotundo el 18 de Diciembre que si el Gobierno mantenía sus propuestas habría huelga general. El gobierno las mantiene y reafirma, pero Toxo y Méndez siguen negociando y anuncian un giro. Ahora, según Toxo, hay “oportunidad de acuerdo”, “la situación es excepcional y merece un esfuerzo excepcional, un Pacto de estado, una gran concertación”.

Vistas las posiciones de Gobierno y patronal, la única “gran concertación” posible pasa por el acatamiento de los sindicatos de todo el “plan anticrisis” de los banqueros, la UE y el FMI. Una “concertación” donde las direcciones sindicales se dediquen a desmovilizar a los trabajadores/as y a evitar las protestas, a cambio de favores y dinero para preservar el aparato, como los 27 millones entregados días atrás a CCOO y UGT para “formación”, y sin obligación de “justificación” de los gastos corrientes. O se dedican a garantizar la paz social o se acaban los privilegios, los “liberados” y la financiación, ese es el ultimátum que les dieron y que se expresó en los decretazos de Murcia y de la Comunidad de Madrid, y de ahí este giro. Esa es su “gran concertación: vender a los trabajadores/as y avalar un retroceso social de décadas para preservar unos aparatos cada vez más decadentes y desacreditados.

Lejos de dar continuidad a la huelga general del 29-S, Toxo y Méndez preparan la enésima canallada, intentando repetir unos Pactos como los de la Moncloa de 1977, que marcaron la liquidación de la lucha obrera, salvaron la continuidad de los aparatos estatales franquistas, impusieron un retroceso histórico en derechos laborales y prepararon el desmantelamiento industrial y largos años de desempleo masivo.

Unir fuerzas para construir un referente sindical alternativo
El papel infame de los Toxo y Méndez es posible porque la brutalidad del ajuste sigue teniendo aturdida, confusa y desmoralizada a una clase obrera que reacciona como puede, de manera explosiva a veces, como los parados de Melilla, los empleados públicos en Murcia o los controladores, y como sucederá en nuevas explosiones sociales. La burocracia sindical, en ausencia de un referente sindical y político alternativo, encuentra en esta debilidad su margen de maniobra.

Pero también es cierto que, a diferencia de etapas anteriores como cuando los Pactos de la Moncloa, hoy la burocracia sindical no cuenta con el prestigio y el crédito social de entonces. Por eso el reto y la oportunidad para el llamado sindicalismo de clase alternativo es enorme. Se trata de redoblar esfuerzos para unir fuerzas y ampliar la base obrera del sindicalismo alternativo. La decisión de la mayoría sindical vasca y de la CIG de convocar huelga general para el día 27 de enero en Galicia y Euskal Herria, debe ser saludada y aprovechada para convertir el 27 en una jornada estatal de lucha, con paros para celebrar asambleas y movilizaciones en la calle. El apoyo de la mayoría de las organizaciones de la Plataforma Hay que Pararles los pies a esta iniciativa es un paso importante. Pero faltan muchos más. Falta la CGT que debe asumir sus responsabilidades y formar parte de esta iniciativa unitaria. Falta sumar a multitud de comités de empresa e incorporar a los sectores de oposición de CCOO. Hay que preparar entre todos una respuesta superior para antes de la aprobación de la ley.

El papel de los sectores critiCCOOs no puede ser el desempeñado hasta ahora. Quedarse en una oposición testimonial interna que no sale a la calle, no se suma a iniciativas unitarias y no esté dispuesta a movilizar, empezando por el 27 de enero, sería acabar como cómplices de la dirección del Sindicato

No hay atajos ni desesperaciones para responder a la situación, no hay otro camino que seguir aunando fuerzas para levantar un referente sindical de clase y alternativo que crezca y se fortalezca arropando las luchas y trabajando desde la base, para convertir en un clamor de millones la exigencia de huelga general y de una salida obrera a la crisis.

Corriente Roja | Para Kaos en la Red |

Tomado: kaosenlared.net

27 sept 2010

La Huelga General: Una enmienda de totalidad frente al giro antisocial del Gobierno

George Grosz

Ya sabemos lo que vale la palabra del presidente del Gobierno. ¿En qué quedó aquello de la salida social a la crisis? ¿En que quedó el requisito de la concertación social para cualquier reforma laboral? Dijo que no cambiaría. Pero La Moncloa y el poder financiero le han cambiado. Al final, se ha convertido en el cirujano de guardia de los mercados con su ataque a los derechos de los trabajadores y al Estado del bienestar. El que se reclamaba de lo social ha pasado a ser el campeón de las políticas más antisociales. Su reforma es un ataque a los trabajadores y una traición a sí mismo. Con la huelga general del 29-S, Zapatero ha entrado a formar parte del mismo club neoliberal que sus predecesores, González y Aznar.

Con su bandazo y la renuncia a las políticas sociales para salir de la crisis, el Gobierno pierde confianza a raudales y después de romper con la izquierda política rompe con los trabajadores y los sindicatos.

El Gobierno ha sacado adelante la reforma laboral únicamente con el apoyo del Grupo Socialista y la abstención pactada con el centro-derecha nacionalista. El Partido Popular endureció la reforma con sus enmiendas y no la votó en aras de una mayor dureza y del desgaste político del Gobierno.

Contrariamente a lo que ocurrió en la primera legislatura 2004-2008, el Gobierno ha cortado los puentes con la izquierda sindical y política, y se ha entregado con armas y bagajes en manos de la derecha. No olvidemos que el Gobierno elaboró ese paquete de medidas pensando en pactar con la derecha parlamentaria, aunque esta ha demostrado que es insaciable. Tampoco es casual que la CEOE haya puesto en sordina su habitual griterío. Su silencio es la mejor prueba de que el Gobierno le hace el trabajo sucio y ha cedido a sus cantos de sirena.

En el Parlamento, el polo de izquierdas se ha opuesto radicalmente a esa política junto a Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Republicana, Nafarroa-Bai y Bloque Nacionalista Galego han sido firmes y coherentes en su apoyo a los sindicatos, en la resistencia a los recortes sociales y en la presentación de alternativas económicas, energéticas, industriales, financieras y fiscales. Por su valor simbólico, cabe igualmente destacar el voto del diputado Antonio Gutiérrez, contrario a la reforma, en un claro desmarque del Grupo Socialista al que pertenece como muestra también del malestar creciente de sectores del PSOE con la deriva de su Gobierno.

Los diputados del polo de izquierdas haremos huelga el 29-S, estaremos con los trabajadores en esta gran jornada de movilización.

El Gobierno ha hecho caso omiso a las mociones aprobadas por el Congreso de los Diputados contra la congelación de pensiones, con la única oposición del Grupo Socialista. Tan solo a propuesta de IU se aprobó una prórroga de seis meses de la ayuda de 426 euros mensuales a los parados que agoten el subsidio, aunque posteriormente el Gobierno recortó el alcance de esta medida.

El decretazo contra el déficit, que provocó la huelga de la Función Pública el 8-J, bajó el sueldo a los médicos, enfermeras y auxiliares que cuidan nuestra salud; a los maestros que educan a nuestros hijos; a los trabajadores sociales; a los policías que velan por la seguridad ciudadana, a los empleados que garantizan los servicios públicos, a todos cuantos sostienen el funcionamiento del Estado del bienestar. Pero lo peor es que el PSOE abona el prejuicio frente a lo público como sinónimo de privilegio y despilfarro. El recorte a los funcionario ha sido también el pistoletazo de salida para la congelación de los salario del conjunto de los trabajadores.


La dureza de la reforma laboral, unida al Plan de Ajuste económico, a la privatización de las Cajas de Ahorro, al recorte del salario de los empleados públicos y al ataque a las pensiones, significa quebrar el Diálogo Social asunción por el Gobierno del programa conservador de salida a la crisis y configura la mayor agresión a los derechos de los trabajadores desde el retorno de la democracia, hace ahora 32 años.

La reforma facilita y abarata el despido, incrementa la precariedad y la temporalidad, debilita la negociación colectiva, refuerza el poder arbitrario del empresario, cercena los derechos de los trabajadores y legaliza las agencias privadas de colocación, introduciendo el ánimo de lucro en la intermediación laboral.

Estamos ante una reforma, contraproducente e injusta, que machaca a los de siempre y nada exige a los banqueros, a la gran patronal y a las rentas más altas. Una contrarreforma que anula cualquier expectativa de cambio del modelo de desarrollo precario, especulativo e insostenible que ha provocado la crisis.

La Huelga General será una enmienda de totalidad frente a la política del Gobierno

Los trabajadores van a la huelga de cuerpo entero, y con la cabeza fría. Frente a la presión de los mercados, tienen todo derecho a presionar al Gobierno. Para tumbar la contrarreforma laboral, para que el Gobierno rectifique y vuelva a la mesa de negociación. Para que a los trabajadores en paro que agoten la prestación no les falte protección por desempleo, evitando que se deslicen hacia pobreza y la exclusión social. Para que el Estado no se someta a los mercados. Para que Europa no legitime la limpieza étnica con la expulsión de colectivos como los gitanos.

Frente al intento de desmontar el modelo social y el Estado de bienestar, los sindicatos son más necesarios que nunca. Por eso la derecha mediática y política ataca la huelga y sus convocantes. Por eso el PP arremete contra los delegados sindicales para quebrar su resistencia, recurriendo incluso a campañas difamatorias. La derecha quiere la derrota del Gobierno y además la derrota de la izquierda, doblegando a los sindicatos y con ellos acabando con la esperanza de otra política frente a la crisis. Es la hora de expresar nuestro apoyo al sindicalismo, para que las 5 medidas sean reversibles.

El día después

Nos preguntan por el día después de la huelga. Siempre es fácil predecir lo que va a pasar una vez que ha ocurrido. Podemos vaticinar que el conflicto será largo y tenso. El Gobierno prepara una nueva vuelta de tuerca con la reforma de las pensiones y los Presupuestos Generales del Estado para 2011.

La reforma

La reforma de las pensiones, con la congelación de las actuales y el recorte de las futuras, con la propuesta de prorrogar la edad de jubilación hasta los 67 años y ampliar los períodos de cotización, perjudicará sobre todo a los jóvenes, a las mujeres, a los precarios y a los mayores en paro.

Pero el 29-S comienza el pulso de verdad. La Huelga será un éxito y tendrá rentabilidad social, tarde o temprano, y los trabajadores recogerán su cosecha, como la recogieron en todas las huelgas generales anteriores frenando parte de las medidas y haciendo girar el gasto social . Así ocurrió tras el 14-D, y así sucederá después del 29-S. El Gobierno que cedió ante el poder financiero, también ha cedido ya en parte ante la protesta de los Ayuntamientos, o de las CC.AA con la revisión del plan de Infraestructuras o la flexibilización del crédito.


La resistencia frente a la injusticia y la lucha por el cambio alternativo siempre tienen premio. La apatía y la resignación aceptan la derrota, el silencio de los corderos.

Nuevos horizontes, nuevas políticas

No renunciamos a la exigencia de nuevas políticas. Para distribuir de forma equitativa el esfuerzo solidario que toda la sociedad debería realizar para fomentar el empleo y reforzar los servicios públicos.

Las reformas impuestas por decreto desvían la atención sobre las tareas pendientes: la falta de una política industrial, la mejora de la formación de los trabajadores, la innovación en los procesos productivos, la precariedad del mercado laboral y de las políticas sociales.

El agotamiento del modelo de crecimiento de nuestra economía y la propia crisis económica mundial evidencian la necesidad de nuevas políticas no sólo para mitigar los efectos de la recesión económica, sino para promover la transición hacia un modelo productivo más diversificado, eficiente y sostenible.

Para salir de la crisis, es prioritaria la reconstrucción fiscal que garantice la suficiencia en los ingresos, como es urgente favorecer el acceso al crédito de los ciudadanos, los Ayuntamientos y las pequeñas y medianas empresas, y emprender una reforma energética con mayores cuotas de energías limpias y renovables.

No estamos condenados a escoger entre Guatemala y Guatepeor. Entre la melodía del Gobierno y la más estridente del PP, entre la anorexia a la que nos somete el Gobierno y la hambruna del PP. Existe una salida social a la crisis, que ni siquiera se ha explorado, una salida que reconstruya nuestra fiscalidad, que mantenga la iniciativa pública, que tenga por prioridad el empleo y no el déficit, una iniciativa que cuente con el acuerdo laboral y no con la imposición unilateral.

Pero para ello también la izquierda alternativa debe moverse. Moverse con la Huelga General y moverse también para dar un sentido político a la contestación social en España pero también en el conjunto de Europa. Ante la Enmienda de totalidad que impone la Huelga General es necesario elaborar con toda la izquierda un texto alternativo. Un texto alternativo cuyo corazón social necesitaba también de la aportación de todos los colores de la izquierda (el ecopacifismo, el feminismo, el federalismo).La Huelga General debe ser también un paso en las reconstrucción de la izquierda europea.

Gaspar Llamazares es diputado de Izquierda Unida en las Cortes.

Tomado: Sin Permiso
Imagén: Sin Permiso

www.sinpermiso.info,

16 sept 2010

"El éxito de una huelga hay que materializarlo en una mesa de negociación"

Fernández Toxo en entrevista para Diagonal

Toxo llegó a la secretaría general de CC OO en 2008 para sustituir a José María Fidalgo. A pesar del impacto de la crisis sobre el empleo, las dos centrales sindicales mayoritarias estimaron que “no era el momento” de convocar una huelga general, una postura muy criticada por otras centrales sindicales y sectores de la izquierda. Sin embargo, el anuncio de nueve medidas para reducir el déficit que el Ejecutivo realizó el 12 de mayo fue el principio del fin de la sintonía entre CC OO y UGT con el Gobierno.

Françoise: ¿No le parece que esta convocatoria viene muy tarde y de esta manera en lugar de ayudar al gobierno a no perder el rumbo cuando aún estaba a tiempo, entrega a España en manos del PP y por tanto perjudica gravemente a los trabajadores?

Ignacio Fernández Toxo: Es una convocatoria que coincide, conscientemente, con la movilización europea del 29 de septiembre. Los problemas de los trabajadores europeos tienen mucho en común. No se trata de ayudar al gobierno a no perder el rumbo; se trata de exigir otra política económica y laboral, y esto es posible. Todas las huelgas generales han conseguido renegociar las políticas de acuerdo, esencialmente, con las demandas de los sindicatos. Nadie podrá convencernos, ni ahora ni hace unos meses, de que la salida de la crisis debe hacerse con las políticas que la provocaron; y esto es lo que ha hecho Zapatero. CC OO hace sindicalismo con autonomía plena, y no puede responsabilizarse de los errores y disparates de los demás: es el propio gobierno el que está ‘allanando’ el camino al PP.

Basilio Pozo Durán: Ante una reafirmación del Gobierno en su política de recortes laborales tras el futuro éxito de la huelga general del 29 de septiembre, ¿qué medida tomará Comisiones Obreras: convocatoria de una nueva jornada de huelga, convocatoria de una huelga indefinida o volver a la mesa de negociación de futuras medidas como el recorte de las pensiones?

I.F.T.: La experiencia nos dice que después de una huelga general, el éxito de la misma hay que materializarlo en una mesa de negociación reorientando las medidas que provocaron la movilización. La decisión que adoptemos ante posibles nuevas agresiones han de ser debidamente analizadas, acordadas con UGT para profundizar en la respuesta unitaria, y sometidas siempre al debate y consulta de nuestros afiliados y afiliadas. Es sabido que CCOO rechaza radicalmente algunas medidas anunciadas por el gobierno como la prolongación obligatoria de la edad de jubilación hasta los 67 años, y trabajaremos para que las reformas del sistema público de pensiones se hagan con el consenso político y social con que se abordaron las anteriores.

Amparo: ¿Qué ganamos con la huelga del 29S, cual es el objetivo principal?

I.F.T.: Ganamos coherencia, dignidad y razón de ser como sindicato. Un sindicato que quiere estar a la altura de su tiempo no puede permanecer impasible ante uno de los ataques más graves a los derechos de los trabajadores en los últimos 30 años. El principal objetivo de la huelga general es cambiar la reforma laboral para que se oriente hacia algunos objetivos básicos: preservar la negociación entre las partes (negociación colectiva); eliminar la dualidad del mercado de trabajo, incentivando de forma clara la estabilidad del empleo; atender a las personas que peor paradas han salido con la crisis –jóvenes, mujeres e inmigrantes-; reforzar los Servicios Públicos de Empleo en lugar de ensanchar el campo de intervención de las Agencias privadas de colocación; y cambiar la cultura empresarial en tiempos de crisis para que ante la menor dificultad no recurran al despido (cuya tutela judicial hay que mantener) y negocien el reparto del trabajo y la reducción de jornada.

"Un sindicato que quiere estar a la altura de su tiempo no puede permanecer impasible ante uno de los ataques más graves a los derechos de los trabajadores en los últimos 30 años"


Caricatura: Pedro


Álvaro Raigada: ¿Por qué no han servido para nada los cientos de millones dedicados a formación continua, formación ocupacional, etc, invertidos durante la última década? (Se diría que no han servido para cambiar lo suficiente el modelo productivo, el tejido empresarial, y demás estructuras socioeconómicas para afrontar la crisis).

I.F.T.: No es exactamente así. Miles de trabajadores han visto mejoradas sus condiciones de trabajo y otros tantos han vuelto al mercado de trabajo gracias a la formación. Lo que ocurre es que estamos ante una condición necesaria pero no suficiente, para transformar un modelo productivo ya agotado y que el Gobierno poco o nada hace por cambiar. CC OO ha advertido reiteradamente que afrontar este objetivo es imprescindible para avanzar hacia una economía más sólida y un mercado de trabajo más estable y cualificado.

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Antonio: ¿Por qué no consiguieron mejoras sociales reales mientras las empresas y el Estado ganaban dinero? 35 horas, jubilación a los 60 años, etc. ¿por qué no hubo entonces huelgas para conseguir esto?

I.F.T.: Sí se consiguieron mejoras reales: los acuerdos de negociación colectiva, el mantenimiento del poder adquisitivo de los salarios, el aumento de las pensiones mínimas y la renovación de acuerdos para la viabilidad futura del sistema público de pensiones, las ayudas básicas a las personas desempleadas, la Ley de Dependencia, la Ley de Igualdad…, por poner algún ejemplo, han sido posibles gracias a la decisiva intervención de los sindicatos. La jubilación a los 60 años, con carácter general e indiscriminado, no es a nuestro juicio, una medida solidaria y redistributiva. Se debe contemplar –como pasa en la actualidad- para determinados colectivos de trabajadores, pero no podemos nosotros mismos contribuir a la inviabilidad futura del sistema. Las pensiones necesitan recursos que salen de las cotizaciones sociales de los trabajadores, lo que significa que la prioridad básica es crear empleo. A nadie más que a los trabajadores les interesa que el sistema público de pensiones goce de buena salud.

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Felipe Pardo: Soy afiliado a CCOO. Desde hace algunos años, estoy observando que cada vez hay menos unión entre los trabajadores y menos confianza en los sindicatos. ¿No crees que esto es el resultado de una falta de formación y "acomodamiento" de nuestros representantes sindicales? ¿No crees que hay que volver al diálogo continuo, a la información, a la transparencia y a la solidaridad?

I.F.T.: Comparto buena parte de tu reflexión. Es imprescindible recuperar el diálogo permanente, la información, la transparencia y la solidaridad, y creo que algo hemos hecho en este sentido aprovechando el servicio de las nuevas tecnologías de la información. No estoy de acuerdo con el supuesto ‘acomodamiento’ de nuestros representantes sindicales –como norma general-, porque conozco las tareas que desempeñan los delegados y dirigentes de CC OO y su trabajo es a veces el gran desconocido. Pero creo que debe activarse el diálogo de arriba abajo y de abajo a arriba para que las decisiones del sindicato sean el resultado de la más amplia participación.

"Es imprescindible recuperar el diálogo permanente, la información, la transparencia y la solidaridad"
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Felipe Pinillo: ¿No crees que los sindicatos deberían estar sustentados únicamente por las cuotas de los afiliados para así, no deber favores a nadie y tener una mayor fuerza a la hora de negociar?

I.F.T.: Hay una campaña informativa de los medios de comunicación conservadores sobre estos temas tratados con frivolidad y abierta hostilidad antisindical. Hay que saber que la actividad regular de CCOO se cubre con el millón doscientas mil cuotas que recaudamos. Y así lo establecen nuestras cuentas, sometidas a varias auditorías. La formación de los trabajadores, que en parte asumimos los sindicatos, es una tarea que debería corresponder al Estado y que si llevan a cabo los sindicatos tendrá que ser con la ayuda legal necesaria, que además procede de nuestras nóminas. Pero que nadie se llame a engaño: somos las organización social más importante del país (por afiliación, cotización y representación) y nadie podrá hipotecar nuestra acción sindical. Exigimos lo que nos corresponde, ni más ni menos.

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Eduardo: Le quiero preguntar si sabe ya a qué partido político se pasará cuando deje la dirección de Comisiones: ¿PSOE, UPyD, PP...?

I.F.T.: Soy una persona de izquierdas. Ahora milito a pleno rendimiento en el movimiento sindical, en CC OO. Tengo las ideas claras y ninguna de esas organizaciones –alguna de las posibles siglas que cita las tomaré como una broma- responde a mi proyecto ideológico, político y cultural. Después de CC OO, no tengo previsto militar en una fuerza política determinada.

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Carlos: Señor Toxo, a los jefes de los sindicatos mayoritarios se les critica mucho el nivel de vida que llevan, alejados de la clase obrera a la cual dicen pertenecer; por ello me gustaría que nos dijera a los lectores de DIAGONAL, cuál es su nómina mensual (la cantidad total si puede ser). Igualmente que modelos de coches posee.

I.F.T.: Esta pregunta se inscribe, en parte, en la anterior. Vivo de mi nómina, 2.200 euros al mes, y dispongo de un coche Citroen C5. Todo lo que se diga distinto a esta información forma parte de un habitual ejercicio en cierta prensa ultraconservadora: calumnia que algo queda.

"Todo lo que se diga distinto a que vivo de mi nómina forma parte de un habitual ejercicio en cierta prensa ultraconservadora: calumnia que algo queda"
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Françoise: La omnipresencia de CCOO y UGT ¿no reproduce la traba que supone el bipartidismo tan nefasto que nos impone la ley electoral? ¿No le parecería un progreso importante y un deber moral en la situación actual conformar una intersindical más amplia e incluyente?

I.F.T.: CCOO y UGT ha sometido su iniciativa de huelga general a la reflexión de todos los sindicatos. La posibilidad de un diálogo permanente con todos es un objetivo ambicioso pero, mientras esto se da, es imprescindible madurar y consolidar la unidad de los dos grandes sindicatos, que representan el 77% de la representación sindical. En cualquier caso, en cada ámbito este diálogo más amplio se va consiguiendo, y con el esfuerzo de todos debe ir reforzándose.

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Manuel Bejar: La falta de programa alternativo á crise do capitalismo, por parte do PSOE, é algo que non lles debería ter collido por sorpresa en CCOO. Sen embargo non lles impedíu a vostedes ser un aliado fiel e sobre todo cómodo do goberno de Zapatero. ¿Ten CCOO un proxecto alternativo, dende a esquerda, a este sistema? ¿É posible unha recurperación económica baseada no crecemento, cando o agotamento dos recursos naturais parecen conducir cara a alternativas políticas baseadas precisamente no contrario, no decrecemento?

I.F.T.: El problema no es que el PSOE carezca de un programa alternativo frente a la crisis del capitalismo, es que su gobierno ha acabado asumiendo recetas básicas del liberalismo para afrontar la misma. Hay que decir, no obstante, que la crisis económica y financiera del capitalismo ha evidenciado la indolencia programática y política de la izquierda en general. Rechazo con firmeza una acusación que empieza a ser recurrente en el ámbito conservador, acerca de nuestra condición de aliado fiel de Zapatero. CC OO negocia o se moviliza en función de las políticas que se ponen sobre la mesa. Será difícil encontrar un conflicto social en empresa, sector u otro ámbito de este país en el que no participe CC OO. Somos un sindicato que actúa para defender los intereses de los trabajadores y contribuir a encontrar soluciones a sus demandas, y lo hacemos a partir de un proyecto sindical y reivindicativo debatido y contrastado en nuestros congresos. Somos parte inequívoca de la izquierda social y cultural, y la alternativa que ofrecemos basada en el crecimiento sostenible, el empleo de calidad y un ambicioso Estado de bienestar es conocida.

"La crisis económica y financiera del capitalismo ha evidenciado la indolencia programática y política de la izquierda en general"
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Rafael Plá: ¿Qué opinas de los impresentables que antes criticaban a CCOO por no convocar huelga y ahora intentan desacreditar la convocatoria unitaria del 29 de septiembre hablando de “huelga trampa”?

I.F.T.: Tiene algo que ver con la reflexión de anteriores preguntas. Aquellos que criticaban nuestra complicidad con el Gobierno por no movilizarnos –cosa que no es verdad- hoy han llegado a afirmar que la huelga general está pactada con el Ejecutivo. En realidad, no nos engañemos, estos medios de comunicación y portavoces conservadores militan en el antisindicalismo, y sindicatos de clase como CC OO o UGT violentan su ADN. Hagamos lo que hagamos seremos criticados. Es la zona más oscura del debate democrático y no cederemos a ese chantaje. La huelga general del 29 de septiembre no está para responder a tanta frivolidad, es una cosa muy seria y nos jugamos los derechos de muchos años.

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ANDALUZPARAO: ¿Porqué CC OO no apoyó la huelga general en la sierra sur de Sevilla y en la Sierra de Cadiz, convocadas por el Sindicato Andaluz del Trabajador, cuando en ambas comarcas el porcentaje de desempleo asciende al 35% y al 45% respectivamente? ¿antes no había motivos y ahora si?

I.F.T.: Estamos hablando de una huelga general en la producción y los servicios de todo el país, y no siempre podemos pedir a los trabajadores de uno u otro sector que se sumen a varias huelgas en poco espacio de tiempo, porque no nos entenderían. La insoportable tasa de desempleo que citas, y las razones esgrimidas por CC OO y UGT para convocar la huelga general del 29 de septiembre son compatibles para confluir en una respuesta masiva y general a las políticas del Gobierno.
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Francisco: ¿Cuándo los sindicatos mayoritarios va a luchar contra la subcontratación salvaje?

I.F.T.: Lo podemos hacer con más o menos fortuna, pero te puedo asegurar que es uno de nuestros caballos de batalla, sobre todo en los sectores que más sufren la subcontratación como la Construcción. Hemos negociado y nos hemos movilizado contra esta irregularidad laboral que con frecuencia deriva en fraude de ley, y lo seguiremos haciendo.
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Javi Lorajoler: ¿Por qué sus afiliados ocuparon locales de CGT en Barcelona hace unas semanas?

I.F.T.: En ocasiones, la torpeza y poca diligencia del Ministerio de Trabajo para solucionar los problemas de patrimonio sindical hace que algunos inmuebles sean reivindicados por varios sindicatos a la vez. Por nuestra condición de primer sindicato en España y en Catalunya –según los datos de elecciones sindicales- el inmueble en cuestión debería ser utilizado por CC OO. Es nuestra intención dirimir este contencioso a través del diálogo.

"El inmueble de Vía Laietana, por nuestra condición de primer sindicato en España y en Catalunya, debería ser utilizado por CC OO"
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David: En muchas empresas CC OO ignora o incluso boicotea a los sindicatos minoritarios, ¿Es responsabilidad de los Comites de Empresa u obedece a consignas de la dirección de CC OO? En caso de que sea lo primero, ¿qué medidas se toman para evitar dichas situaciones?

I.F.T.: Cuando se produce un conflicto o simplemente diferencias de actuación entre sindicatos, siempre se convierte en víctimas a los sindicatos minoritarios y en culpables a los mayoritarios, en este caso a CC OO. Con seguridad, las cosas son más complejas y tan legítimo es el derecho de los minoritarios a que se escuche su voz, como la exigencia de la mayoría de los trabajadores a que se respeten las decisiones democráticamente adoptadas.

Tomado: Diagonal Web




15 mar 2009

Ignacio Fernández Toxo, un sindicalista español de acero

Por Cathy Ceïbe
Se dice que los gallegos tienen la enervante costumbre de responder a las preguntas con otra pregunta. Ignacio Fernández Toxo no cumple este dicho popular. El nuevo secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.), elegido el pasado mes de diciembre en el 9º Congreso de la potente confederación, no ha tenido ningún reparo en decir todo lo “bueno” que le inspiraban las respuestas del gobierno socialista a la crisis. “Raquítica”, ha sido su respuesta a la propuesta de aumentar solamente un 3,5 % el salario mínimo interprofesional en 2009, es decir, unos 21 euros más. El presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, está avisado. “CC.OO. se encuentra en el centro de las relaciones laborales en nuestro país”, ha afirmado Ignacio Fernández Toxo. “Quieren situar el valor trabajo en el núcleo de la sociedad”. Una intención mostrada y asumida, que también aplican en su organización.
El 19 de diciembre, los 1.001 delegados lo eligieron con una corta ventaja de 512 votos frente a los 484 de su principal rival, José María Fidalgo, secretario general saliente. Un cargo disputado que atestigua las diferencias en cuanto a las posiciones internas sobre la estrategia defendida por CC.OO. “No habrá ni guerra, ni escisión”, ha asegurado Toxo. Pero ha reconocido lo siguiente ; “no podemos seguir dirigiendo CC.OO. de la misma forma y con las mismas concepciones que hace quince años” porque “el sindicato no es más que una herramienta al servicio de los trabajadores”.
Proveniente de la Federación del Metal, Ignacio Fernández Toxo ha conocido los poderosos movimientos sociales que sacudieron el final del franquismo. Su participación en la gran huelga de la metalurgia de 1972 le sirvió para conocer las cárceles del dictador y cuatro años de clandestinidad. “Vamos a trabajar juntos”, ha prometido Toxo, de ahora en adelante a la cabeza de una dirección “plural” y, se dice que, es símbolo de un viraje hacia la izquierda. La confederación permanece así muy atenta en un contexto alarmante : España, cuyo modelo económico ha explotado en pleno vuelo, ha entrado en recesión. Con más de tres millones de parados, el país vuelve a la crisis laboral de los años noventa. “La crisis no puede ser el marco en el que asistamos a un retroceso en los derechos laborales”, ha advertido Toxo. Decididamente, Zapatero está avisado.
Traducción: Leonor Moreno
Tomado de L`Humanité
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