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9 feb 2011

Plazas llenas de manifestantes


Los espacios públicos de El Cairo y Alejandría volvieron a poblarse con manifestantes con el mismo reclamo que hicieron oír durante los catorce días de protestas. El Ejecutivo avanza con las reformas.

Lejos de extinguirse, el fuego de las protestas egipcias contra el gobierno de Hosni Mubarak demostró sus llamaradas más fuertes ayer, cuando la plazas centrales de El Cairo y Alejandría volvieron a poblarse con cientos de miles de ciudadanos. Su reclamo, la renuncia del presidente, sigue siendo el mismo que hicieron oír durante los días anteriores y consecutivos de movilizaciones y protestas y parece ser innegociable, pese a su cada vez más lejana posibilidad de consecución. Así, los manifestantes hicieron oídos sordos a los anuncios que el Ejecutivo realizó ayer con el ánimo de demostrar sus intenciones de avanzar en la transición gubernamental. La creación de tres comisiones que supuestamente ayudarían a la apertura política parecieron haber caído en saco roto. Estados Unidos, al igual que Francia, reiteró su pedido de que la transferencia del poder se realice “pacíficamente”. Pero además aprovechó para advertir al resto de los países árabes que adopten cambios políticos: “Tienen que seguir el ejemplo de lo ocurrido en Egipto y Túnez”, consideró el secretario de Defensa del país norteamericano, Robert Gates.

La supuesta apertura que el gobierno egipcio llevó a cabo convenció poco a los principales referentes opositores y nada a los miles de manifestantes. Luego de la negociación sin precedentes del domingo entre el vicepresidente Omar Suleimán y la oposición, Mubarak oficializó ayer los primeros –y prácticamente únicos– acuerdos de ese encuentro: la creación de tres comisiones para reformar la Constitución, en aspectos relativos a los períodos presidenciales y a los requisitos de los partidos para participar de los comicios; el debate de reformas políticas y económicas y la investigación de los ataques a manifestantes durante las protestas de la semana pasada.

Suleimán aseguró que el gobierno no perseguirá a los manifestantes. La agencia de noticias oficial MENA anunció ayer que el gobierno liberó a 34 presos políticos. “Se evaluó la posición de los presos. Mostraron buenas intenciones y expresaron su deseo de vivir pacíficamente en sociedad”, rezó el comunicado transcripto por el medio. Los liberados se suman al medio centenar de jóvenes que salieron de prisión durante los últimos días, todos detenidos en las revueltas en las que las protestas fueron atacadas por patotas pro Mubarak. Sin embargo, el diario El País, de España, informó que el ejército egipcio sigue deteniendo gente.

Para Estados Unidos, Egipto, al igual que Túnez, ya se convirtió en ejemplo a seguir: “Mi esperanza es que los otros gobiernos de la región, viendo los hechos espontáneos en Túnez y Egipto, adopten las medidas necesarias para moverse en dirección positiva para resolver los reclamos de sus pueblos en materia política y económica”, indicó el secretario de Defensa estadounidense.

La masiva presencia de ayer en Tahrir, así como en el centro de Alejandría y en varias otras ciudades del país, no hace más que demostrar que los ciudadanos superaron el miedo a la represión y sostienen firmes su rechazo al gobierno actual. La Hermandad Musulmana calculó que sólo en la plaza central cairense había más de 300 mil personas, concentración que por momentos colapsó su principal acceso, según los opositores. Allí, además de carteles con exigencias de renuncia a Mubarak, los manifestantes colgaron grandes fotos de las personas que fallecieron en los enfrentamientos de la semana pasada, a quienes consideran mártires.

Según la cadena de noticias árabe Al Jazeera, la nueva “marcha del millón” de ayer contó con la presencia de muchos hombres y mujeres que no habían participado antes de las revueltas. La prensa añadió que los nuevos protestantes se unieron a los reclamos callejeros impulsados por la liberación del ejecutivo de Google Wael Ghonim. El joven gerente también participó de la concentración y habló ante la multitud. “Un gobierno que arresta a su gente por expresarse debe ser derrocado”, apuntó Al Jazeera que Ghonim repitió una y otra vez frente a la multitud. En tanto, un joven estudiante de Ingeniería, Tarek Hamza, dio su versión de los hechos: “Fuera de Tahrir, la vida ha vuelto a la normalidad. Por eso, mucha gente aprovecha para venir en cuanto sale del trabajo. Antes nuestras familias no querían que viniésemos. Ahora directamente vienen ellas”.

Los manifestantes han establecido un calendario claro, con grandes convocatorias los martes y los viernes, mientras que el resto de los días, sólo resisten unos cientos que permanecen acampando en la plaza.

Tomado: Página 12.com.ar
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16 ene 2011

Denuncia Cubadebate censuras por Google y Facebook


Acusa le cerraron canal de videos de su sitio y que ayer le retiraron página de apoyo en red social.
Cubadebate denunció este sábado que Facebook censuró una página abierta en esa red social que pedía a YouTube —propiedad de Google— la restitución del canal de videos del sitio oficial de información del gobierno cubano, cerrado por una denuncia sobre una violación de derechos de autor.

"Google censura, Facebook también. Hoy amanecimos con una nueva agresión", tituló el portal, al informar del cierre el viernes en esa red social de la página que contaba con más de mil seguidores: "No más censura en YouTube restablezcan Cubadebate".

La página fue creada el jueves luego de que Cubadebate denunció que YouTube cerró su cuenta alegando "infracción del copyright" en un video sobre el ex agente cubano de la CIA Luis Posada Carriles, en juicio esta semana en Estados Unidos por fraude migratorio. Cubadebate, donde el ex presidente Fidel Castro publica sus artículos de opinión, sostiene que las imágenes, en las que Posada Carriles "exigía pago por sus servicios" en atentados contra Cuba, circulaban en Internet y habían sido usadas por varios otros sitios.

Al espacio en Facebook "llegaron cientos de adhesiones y opiniones de todo el mundo que expresaron su solidaridad" con Cuba, pero el viernes "la página era ilocalizable", porque "los amigos de Cubadebate en esa red social habían sido víctimas también de la censura", señaló.

"Los falsos Mesías del derecho de autor, los moralistas Facebook y Google, están en este minuto en salmuera jurídica", criticó la web, al afirmar que el gigante de internet tiene denuncias por "prácticas monopólicas" y la colosal red social, con más de 500 millones de usuarios, por "robo de ideas".

"¿Cómo pueden presentarse estas dos empresas como Apóstoles del Derecho de Autor? (...) Quizás este no sea el fin de los abusos de las empresas transnacionales de Internet, pero sí puede que sea el fin de la hipocresía", dijo.

Según Cubadebate, el momento en que Google cerró su canal en YouTube tenía más de 400 vídeos —entre otros entrevistas y mensajes de Castro— y 1.6 millones de descargas desde su apertura hace casi tres años.

El anticastrista Posada Carriles es juzgado esta semana por perjurio en Texas (sur de EU), pero las autoridades cubanas exigen que se lleve a los tribunales como autor intelectual del derribo de un avión comercial en 1976, en el que murieron 73 personas, y otros atentados contra la isla

Prensa Latina

Tomado: La Jornada.unam.mex

15 sept 2010

Las tortugas de Google

medios y comunicación

Negocios y credibilidad no siempre van de la mano, señalan Marcelo García y Luis López para advertir acerca del debate que se plantea en torno de Google, sus prácticas y su metodología para ocupar el territorio virtual. Un tema que no debería ser ajeno a las preocupaciones sobre libertades y derechos de la comunicación.

Por Marcelo J. García y Luis López *

Que el The New York Times y el Financial Times entren en guerra simbólica con Google habla del tenor del debate informativo de nuestra era. La lucha es primero y siempre por dinero. Google genera, a partir de sus búsquedas, negocios por 50 mil millones de dólares sólo en los Estados Unidos. A nivel globo, unos 100 mil millones. Los dos renombrados matutinos caracterizan a Google como “el gatekeeper” de Internet. ¿Portero o patovica? La traducción para “gatekeeper” depende aquí del interesado. Para los Times, Google es patovica, porque hace y deshace negocios decidiendo qué va primero y qué no va. Google se defiende: la red es un territorio libre, y el mapa es objetivo y neutro. Los dos diarios invocan ahora al poder del Estado para, regulación mediante, se obligue a Google a negociar la confección del mapa del tesoro.

Los buscadores en general y Google en especial son quienes diseñan los mapas de acceso a los nuevos territorios. A diferencia de los de antaño, estos territorios son hoy, sin los mapas, inaccesibles. En cada búsqueda, Google diseña un mapa minúsculo (los primeros diez resultados a los que todos nos restringimos) de un territorio inexplorable e inaccesible (la totalidad del ordenamiento de la búsqueda, lo infinito que queda afuera). ¿Cómo se llega al último de los 2100 millones de resultados que aparecen cuando se busca Google en Google? La brújula de Colón es un algoritmo matemático secreto (PageRank), que la empresa ajusta diariamente con el objetivo declarado de mejorar los resultados.

Google no es un monopolio en el estricto sentido económico del término (la competencia, dicen los talking points de la empresa, está disponible y es abundante apenas a un click de distancia). Pero Google sí logró el sueño de cualquier empresa que pretenda ser el genérico de su rubro: entrar en el diccionario. La palabra google (en minúscula) es ya sinónimo de búsqueda y acción de buscar en la red. La etimología de la palabra google dirá, en algunos años, “marca registrada de la empresa Google”. Gracias a esta relación metonímica entre Google e Internet, al menos dos de cada tres búsquedas se escriben sobre su rectángulo despojado.

Google administra el territorio y dirige el tráfico mediante el algoritmo. Además, se expande en las estaciones de servicio virtuales de la superautopista de la información.

Quienes ven en esto un problema militan ahora por una “neutralidad en la búsqueda” (search neutrality), transparencia de la fórmula matemática y sus constantes mutaciones. Por más matemáticos e ingenieros en sistemas neutros que sean, los retoques de la fórmula mágica los realizan empleados de una empresa privada con fines de lucro. El cambio en el algoritmo hoy es lo que antes era el agenda-setting editorial.



La tensión entre el mapa y el territorio, entre lo “virtual” de la comunicación y lo “real” de vida, cobra así una nueva dimensión en el Siglo XXI. Los mapas siempre corrieron el riesgo de ser contrastados con los territorios: Colón no cayó en las fauces de tortugas que sostenían la Tierra. Como no había tortugas al final del horizonte, Colón pudo dibujar un nuevo mapa. Lo mismo con el periodismo moderno. Sus lectores, compradores diarios de credibilidad, son seres humanos en el mundo “real”. El periódico puede ser más o menos honesto, pero si es mucho menos que más pondrá en juego su misma razón de ser. El territorio prevalecerá.

Viajeros y periodistas fueron gatekeepers de su tiempo. Pero del otro lado de la puerta, cualquiera podría eventualmente entrar al mundo, verlo y arribar a conclusiones propias sin temer a las tortugas. Como los periodistas de ayer o los viajeros de antes de ayer, Google podrá ser bueno o malo, o hasta podrá intentar ser neutro (“Don’t Be Evil”). Pero su destino –como verbo y como gatekeeper del mundo– dependerá de su credibilidad. Si algo está demostrando nuestro modesto debate mediático local es que negocios y credibilidad no siempre van bien de la mano cuando de información se trata. En el umbral del resultado 2100 millones, las dos tortugas dialogan sobre la certeza de un negocio de 100.000 millones. Google quiere mapa, territorio y dos tortugas. Territorio.

* Licenciados en Ciencias de la Comunicación (UBA). Coordinadores del Departamento de Comunicación de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, Capítulo Buenos Aires (SID-Baires).

Tomado: Página 12

1 may 2009

Control social total

"Siempre esos ojos que miraban, vigilantes, en el trabajo o comiendo, en casa o en la calle, en el baño o en la habitación, en vigilia o en el sueño: no había privacidad posible". George Orwell, 1984 .
Ya nadie duda de que estamos todos vigilados, observados y fichados. En el paseo, en el mercado, en el autobús, en el banco, en el metro, en el estadio, en el aparcamiento, en las carreteras... alguien nos está mirando por el ojo de las nuevas cerraduras digitales. Múltiples mallas de vigilancia nos acosan por todo el planeta, la mirada penetrante de los satélites nos persigue desde el espacio, las pupilas silenciosas de las cámaras nos controlan por las calles, el sistema Echelon (1) inspecciona nuestras comunicaciones, y los chips RFID (2) revelan nuestro perfil de consumidor. Cada uso del ordenador, de Internet (Google, YouTube, MySpace...) o de la tarjeta de crédito deja huellas imborrables que delatan nuestra identidad, nuestra personalidad, nuestras inclinaciones. Se ha cumplido el viejo recelo de George Orwell que nos pareció, durante tanto tiempo, utópico o excesivamente paranoico (3).
Se ha roto el necesario equilibrio entre libertad y seguridad. Con la intención de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades, en nuestras modernas democracias, tienden hoy a ver en cada ciudadano a un virtual maleante. La guerra sin cuartel contra el terrorismo -preocupación dominante en el último decenio- ha procurado una impecable coartada moral y favorecido la acumulación de un impresionante arsenal legal (4) que está permitiendo llevar a cabo el proyecto de control social integral. Los "progresos" tecnológicos (informático y digital) también han ayudado y las autoridades tienen cada vez mejores herramientas para la vigilancia electrónica.
"Habrá menos privacidad, menos intimidad, pero mayor seguridad", nos dicen. Y en nombre de ese nuevo imperativo categórico, se ha instalado de modo progresivo e indoloro, un régimen de dominación que podemos calificar de "sociedad de control". Con la particularidad de que -a diferencia de las precedentes "sociedades disciplinarias" que confinaban a los rebeldes o descarriados en lugares cerrados (cárcel, reformatorio, manicomio)-, la sociedad de control encierra a los sospechosos (o sea, a casi todos los ciudadanos) al aire libre y los mantiene bajo acecho constante. A veces, mediante los aparatos-chivatos que libremente ellos mismos han adquirido: ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos informáticos (tarjeta de crédito, agenda electrónica tipo Palm, billetes de transporte, GPS, etc.). Y otras veces, gracias al uso de sistemas discretos y emboscados que atisban los movimientos de cada persona, como los radares de carreteras o las cámaras de videovigilancia (5).
Éstas se han multiplicado hasta tal punto que, en el Reino Unido, por ejemplo, donde se han instalado más de cuatro millones de ellas (una por cada quince habitantes), una persona puede ser filmada hasta 300 veces al día... Las nuevas cámaras Gigapan, de ultra alta resolución (más de mil millones de píxeles) permiten, en una sola imagen y por un vertiginoso efecto de zoom, el fichaje biométrico del rostro de cada uno de los miles de espectadores presentes en un estadio, en una manifestación o en un mitin político (6). Aunque los estudios serios demuestran la poca eficacia de la videovigilancia, la confianza en esta tecnología sigue en aumento. Aprovechando la paranoia antiterrorista que ellos mismos han creado, algunos gobiernos han constituido batallones de confidentes voluntarios civiles que informan de lo que oyen y ven a las autoridades. El Departamento de Justicia de Estados Unidos lanzó en 2002, bajo la presidencia de George W. Bush, la Operation Tips (Operación Soplos) para convertir en confidentes a más de un millón de trabajadores cuya particularidad era la de entrar en los hogares de la gente (fontaneros, antenistas, albañiles, electricistas, jardineros), que debían llamar a un número de teléfono de la policía si notaban algo sospechoso.
Pasar de una sociedad informada a una de informantes es el proyecto que acaba de lanzar la Asociación de Sherifs de frontera de Texas ( Texas Border Sheriff ‘s Coalition ) que ha colocado quince cámaras de videovigilancia a lo largo de la frontera con México en puntos aislados y estratégicos. Las cámaras están conectadas a Internet (www.blueservo.net) y cada ciudadano, a través del mundo, instalado en su casa frente a su ordenador, puede espiar las áreas desérticas texanas o las riberas del Río Grande. Si ve pasar a algún emigrante clandestino puede denunciarlo con un simple correo electrónico. Cerca de treinta millones de individuos, de diversos países, ya han aceptado la función de confidente voluntario de la policía de Texas para luchar contra la inmigración clandestina. Es fácil de imaginar que, con la agravación de la crisis económica actual y el brutal aumento de la xenofobia, si se instalase en Europa, a lo largo de las costas del Mediterráneo, un sistema semejante de cámaras de vigilancia, el número de espías civiles voluntarios sería sin duda importante.
Es una de las perversiones de la actual sociedad de control: desea convertir a los ciudadanos, a la vez, en vigilados y en vigilantes. Cada uno debe espiar a los demás, al tiempo que es él mismo espiado. O sea, en un marco democrático en el que cada individuo está convencido de vivir en la mayor libertad, la realización del objetivo represivo máximo de las sociedades totalitarias.
Notas: (1) Sistema de espionaje planetario de las llamadas telefónicas y del correo electrónico, dependiente de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, por sus siglas en inglés). (2) Identificación por radiofrecuencia. (3) Orwell lo concibió, en 1948, para denunciar a la sociedad estalinista, en contraste con el Occidente "de democracia y libertad". (4) La Ley de Videovigilancia aprobada en 1997 permitió, en España, la instalación en lugares públicos de cámaras de vigilancia "para velar por la seguridad ciudadana". Uno de los aspectos más criticados de esta Ley es que la mayoría de los ciudadanos ignora que están siendo filmados, algo que vulnera la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) de 1999. (5) Léase Armand Mattelart, Un Mundo vigilado , Paidós, Barcelona, 2009. (6) Véase, por ejemplo, la imagen de la toma de posesión del Presidente Barack H. Obama: http://gigapan.org/viewGigapanFullscreen.php?auth=033ef14483ee899496648c2b4b06233c Léase también, Carlos Martínez, "Todos fichados", Rebelión , 30 de marzo de 2009.
Ignacio Ramonet
Tomado: Le Monde Diplomatique
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