La reforma, que criminaliza la inmigración, moviliza a las asociaciones latinas y a los demócratas
Siguen las protestas en Arizona contra la ley migratoria aprobada el pasado viernes por la gobernadora del estado y que por primera vez criminaliza la presencia de indocumentados. Y no sólo en Arizona. Por todo Estados Unidos varias organizaciones contemplan denunciar la legislación ante los tribunales por racista.
"Vamos a llevar toda la documentación necesaria para demostrar que esta ley es anticonstitucional y viola los derechos civiles de los latinos", declaró este fin de semana Lillian Rodríguez López, presidenta de la Hispanic Federation, acompañada por el reverendo y activista Al Sharpton, "Es como en la Alemania nazi cuando paraban a la gente para pedirle sus papeles".
La asociación de abogados de Puerto Rico también pensaba plantear su demanda, así como otras organizaciones, como ACLU (American Civil Liberties Union) en una ofensiva contra la ley que ha despertado la indignación en todo el país y en la Casa Blanca.
El pasado domingo, unos 3.000 manifestantes se reunieron frente al Capitolio de Phoenix, incluido el propio alcalde de la ciudad, el demócrata Phil Gordon, para denunciar la legislación "racista e injusta" firmada por la gobernadora Jan Brewer.
"Esto divide nuestra ciudad y nuestro estado", dijo Gordon, que quiere entablar acciones legales contra la iniciativa, que no debería entrar en vigor hasta el próximo agosto.
La llamada SB1070 convierte en delito menor la presencia de inmigrantes indocumentados en el Estado y otorga a la policía autoridad para cuestionar el estatus de una persona si existe "sospecha razonable" de que se encuentra ilegalmente en el país.
Joe Arpaio, el polémico sheriff ultraconservador del condado de Maricopa, cuyas acciones contra los inmigrantes irregulares le han valido una investigación del Departamento de Justicia, defendió la medida. "No vamos a echarnos atrás" dijo Arpaio, "tenemos mucho sitio en la cárcel. Y si no lo hay, ya lo encontraremos".
"Catástrofe civil"
Luis Gutiérrez, representante demócrata de Illinois y presidente del Caucus Hispano en temas de inmigración en el Congreso, calificó la medida "de catástrofe civil que los republicanos de Arizona están infligiendo a los inmigrantes".
No se descarta que la propia Casa Blanca tome medidas. La semana pasada, antes de que se firmara la ley, el presidente Barack Obama dio instrucciones a los miembros del Gobierno para que examinaran posibles "implicaciones" que pudieran perjudicar los derechos civiles de las minorías directamente afectadas por la norma.
ISABEL PIQUER
Tomado de Público
Mostrando entradas con la etiqueta Jan Brewer. Mostrar todas las entradas
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27 abr 2010
La ley de Arizona desata protestas en EEUU
La reforma, que criminaliza la inmigración, moviliza a las asociaciones latinas y a los demócratas
Siguen las protestas en Arizona contra la ley migratoria aprobada el pasado viernes por la gobernadora del estado y que por primera vez criminaliza la presencia de indocumentados. Y no sólo en Arizona. Por todo Estados Unidos varias organizaciones contemplan denunciar la legislación ante los tribunales por racista.
"Vamos a llevar toda la documentación necesaria para demostrar que esta ley es anticonstitucional y viola los derechos civiles de los latinos", declaró este fin de semana Lillian Rodríguez López, presidenta de la Hispanic Federation, acompañada por el reverendo y activista Al Sharpton, "Es como en la Alemania nazi cuando paraban a la gente para pedirle sus papeles".
La asociación de abogados de Puerto Rico también pensaba plantear su demanda, así como otras organizaciones, como ACLU (American Civil Liberties Union) en una ofensiva contra la ley que ha despertado la indignación en todo el país y en la Casa Blanca.
El pasado domingo, unos 3.000 manifestantes se reunieron frente al Capitolio de Phoenix, incluido el propio alcalde de la ciudad, el demócrata Phil Gordon, para denunciar la legislación "racista e injusta" firmada por la gobernadora Jan Brewer.
"Esto divide nuestra ciudad y nuestro estado", dijo Gordon, que quiere entablar acciones legales contra la iniciativa, que no debería entrar en vigor hasta el próximo agosto.
La llamada SB1070 convierte en delito menor la presencia de inmigrantes indocumentados en el Estado y otorga a la policía autoridad para cuestionar el estatus de una persona si existe "sospecha razonable" de que se encuentra ilegalmente en el país.
Joe Arpaio, el polémico sheriff ultraconservador del condado de Maricopa, cuyas acciones contra los inmigrantes irregulares le han valido una investigación del Departamento de Justicia, defendió la medida. "No vamos a echarnos atrás" dijo Arpaio, "tenemos mucho sitio en la cárcel. Y si no lo hay, ya lo encontraremos".
"Catástrofe civil"
Luis Gutiérrez, representante demócrata de Illinois y presidente del Caucus Hispano en temas de inmigración en el Congreso, calificó la medida "de catástrofe civil que los republicanos de Arizona están infligiendo a los inmigrantes".
No se descarta que la propia Casa Blanca tome medidas. La semana pasada, antes de que se firmara la ley, el presidente Barack Obama dio instrucciones a los miembros del Gobierno para que examinaran posibles "implicaciones" que pudieran perjudicar los derechos civiles de las minorías directamente afectadas por la norma.
ISABEL PIQUER
Tomado de Público
Etiquetas:
ACLU,
EEUU,
Hispanic Federation,
Jan Brewer,
Ley de Arizona,
Ley Racista
26 abr 2010
Arizona criminaliza la presencia de sin papeles
El estado fronterizo con México convierte en delincuentes a los inmigrantes en situación irregular y da más poder a la policía local. Obama critica la ley y estudia una reforma nacional
Arizona se convirtió el pasado viernes en el primer estado de Estados Unidos en criminalizar la presencia de indocumentados y otorgar funciones migratorias a policías locales al aprobar la ley estatal más severa del país contra la inmigración ilegal.
Antes incluso de que la gobernadora republicana Jan Brewer firmara la ley, el presidente Barack Obama criticó la medida. "He dado instrucciones a miembros de mi Gobierno para que vigilen estrechamente la situación y examinen las implicaciones para los derechos civiles", advirtió el mandatario estadounidense, que calificó la iniciativa de "equivocada".
Organizaciones pro derechos civiles ya estaban en pie de guerra, dispuestas a denunciar la ley cuando empiece a aplicarse, dentro de 90 días, el próximo julio. "Es una parodia absoluta", dijo Frank Sharry, del grupo de defensa de los inmigrantes Americas Voice. "Podríamos estar en el Misisipi de los años sesenta". El arzobispo de Los Ángeles, el cardenal Roger Mahony, habló incluso de "nazismo".
El Mexican American Legal Defense Fund, una prestigiosa ONG dedicada a proteger los derechos de los latinos en EEUU, tenía ya planes para denunciar la legislación porque, afirmó en un comunicado, "crea en Arizona una espiral de miedo y desconfianza" con posibles "repercusiones en todo el país".
Con la nueva medida, va a ser complicado ser mexicano o parecer remotamente mexicano en Arizona. La llamada iniciativa SB1070 convierte en delito menor la presencia de inmigrantes indocumentados en el estado, otorga a la policía autoridad para cuestionar el estatus de una persona si existe "sospecha razonable" de que se encuentra ilegalmente en el país y contempla penalizaciones a quienes transporten o den trabajo a un indocumentado.
La gobernadora Brewer no convenció a muchos cuando afirmó que la iniciativa no llevaría a discriminar a los ciudadanos de origen latino. "Esta ley será aplicada por igual, sin importar la raza, el color de piel o el acento de las personas", sostuvo Brewer. Calificó su decisión como un "paso más" para proteger a Arizona y afirmó que la ley será una nueva herramienta para atajar un problema que el Gobierno federal no ha sabido resolver.
"La violencia generada por el tráfico de drogas y de personas en la frontera es un tema grave para la gente de nuestro estado, no hay ninguna prioridad más alta que la de proteger a los ciudadanos de Arizona", señaló la gobernadora.
"Hemos tenido mucha paciencia esperando que Washington actúe, no podemos esperar más. La falta de acción del Gobierno federal ha creado una situación peligrosa e inaceptable", añadió.
Radicalización en la derecha
La iniciativa también se puede leer en el contexto de radicalización de la derecha estadounidense. La gobernadora Brewer se enfrenta a una difícil reelección ante un candidato más conservador. El propio senador John McCain, que también debe competir por su escaño de senador ante un contendiente vinculado al movimiento tea party, ha cambiado su postura tradicionalmente favorable a una reforma migratoria y ha respaldado la medida.
Obama tiene previsto concentrarse en los problemas migratorios cuando termine de aprobar su proyecto de reforma financiera. Le espera un debate intenso. Otro más.
"Durante años, muchos intentaron enfrentarse a este desafío (la migración ilegal), pero las pasiones son grandes y los desacuerdos ampliosreconoció Obama el pasado viernes, aunque creo que estamos todos de acuerdo en que es inaceptable que 11 millones de personas vivan aquí ilegalmente, fuera del sistema".
El presidente George Bush fracasó en dos ocasiones durante su mandato, en 2006 y 2007, al tratar de hacer una reforma migratoria.
Isabel Piquer
Tomado de Público
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Jan Brewer,
John McCain
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