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29 mar 2012
Canto de ira y amor
“Lo que le hicieron a nuestro país fue malo, antipatriótico, antiestadunidense, y nadie ha sido obligado a rendir cuentas” dice, y sus versos cuentan, empapados de la ira profunda y colectiva, la devastación de la vida de los cualquiera, ésos que dicen ser “gente común”, los millones de anónimos, los que trabajan duro, aman con fiereza, beben con exageración, los que bailan, lloran y se bronquean con intensidad y a cambio sólo piden una vida digna y decente; canta acerca de cómo estos han sido descartados para que unos cuantos gocen de la destrucción del sueño común.
Bruce Springsteen, a sus 62 años, acaba de presentar su décimoséptimo disco, en el que cristaliza el momento estadunidense. Si algún investigador, científico, analista, intelectual, estudiante, artista desea saber qué pasa hoy con los gringos, aquí está la respuesta.
El inicio, Cuidamos a los nuestros, es rock puro de Springsteen y su E Street Band. “De Chicago a Nueva Orleáns/desde el músculo al hueso/desde la cabaña de la escopeta al Superdome/no hay ayuda, la caballería se quedó en casa…. Dónde están los ojos, los ojos/con la voluntad de ver/dónde están los corazones que se derraman/de merced/dónde está el amor que no me/ha abandonado/dónde está el trabajo que/librará mis manos, mi alma… dónde está la promesa de/mar a mar resplandeciente…..”.
“Dejen que un hombre trabaje/¿Es eso tan malo?/Desperté esta mañana encadenado y destripado…. El hombre de apuestas avienta los dados/El hombre trabajador paga las cuentas/Aún es abundante y fácil allá arriba, en la colina del banquero/Arriba en la colina del banquero la fiesta sigue a todo dar/Aquí abajo estamos encadenados y destripados….. Un mundo que se ha vuelto erróneo/Desperté esta mañana encadenado y destripado”, canta en Encadenado y destripado.
En Jack of all Trades, hay versos parecidos, pero no se queda en la denuncia. Acompañado con la incendiaria guitarra de Tom Morello, advierte: “A veces el mañana/llega empapado en tesoro y sangre/Aguantamos la sequía, ahora aguantaremos la inundación/Un nuevo mundo se aproxima, puedo ver la luz… Entonces usa lo que tienes/y aprende cómo lograrlo/Toma lo viejo, hazlo nuevo/Si tuviera una arma, encontraría/A los sinvergüenzas y les dispararía al verlos...”
En Muerte a mi pueblo canta sobre cómo no fue la guerra ni fueron invasores o dictadores, sino “merodeadores” en la oscuridad, los que “trajeron la muerte a mi pueblo”. Agrega: “Destruyeron nuestras familias, fábricas/y tomaron nuestras viviendas/dejaron nuestros cuerpos en los llanos/los buitres limpiaron nuestros huesos.” Y aconseja: “Consigue una canción que puedas cantar/Y cántala hasta el final/cántala bien y duro/Envía a los rateros empresariales directo al infierno/Los asaltantes avariciosos que pasan por aquí/y se comieron la carne de todo lo que encontraron/cuyos crímenes siguen impunes ahora/Los que caminan las calles como hombres libres ahora/Trajeron la muerte a nuestro pueblo, cuates”.
En Estamos vivos cuenta de los que han caído en luchas laborales, de derechos civiles y los inmigrantes: “Una voz gritó que me mataron en Maryland en 1877/cuando los trabajadores ferrocarrileros se alzaron/Me mataron en 1963/un domingo en la mañana en Birmingham/Me morí el verano pasado cruzando el desierto del sur/mis hijos se quedaron en San Pablo/Bueno, y dejaron aquí afuera nuestros cuerpos a que se pudrieran/Oh, por favor que se sepa/estamos vivos/Y aunque estamos tirados solos/aquí en la oscuridad/nuestras almas se levantaran/para cargar el fuego y luz, la chispa/Para luchar hombro a hombro y/corazón a corazón”.
La música es rock, pero envinada de blues, de sonidos irlandeses, gospel, folk y hasta un tantito de rap y un tinte de mariachi, o sea, las músicas de Estados Unidos.
La fuente de la ira de Springsteen es la misma que generó el movimiento Ocupa Wall Street, la misma que está debajo de los rincones por todo el país. Pero a pesar del tenor oscuro de este canto, el disco no provoca desolación o fatalismo, sino todo lo contrario: la ira está llena de amor furioso. Hay odas a mujeres, hay diversión, hay baile a pesar de todo, hay fe en la resistencia, hay fe en lo más profundo.
“Me he pasado la vida juzgando la distancia entre la realidad estadunidense y el sueño americano”, comentó Springsteen en una conferencia de prensa sobre el disco en París, en febrero, reportada por The Guardian. “Una gran promesa fue traicionada. No puedes tener un Estados Unidos si le estás diciendo a algunos que no se pueden subir al tren. Hay un punto de quiebre donde una sociedad se colapsa. No puedes tener una civilización con algo tan faccioso como esto”.
Pero subrayó que en este país “el temperamento cambió. Y la gente en las calles lo logró. Ocupa Wall Street cambió la conversación nacional… Antes no había una resistencia que declarara que esto (la crisis) es atroz, un robo elemental que asaltó el corazón de lo que es Estados Unidos, una indiferencia al sentido de historia y comunidad estadunidense”. Cuenta que en su canción Easy Money el personaje de la canción está por salir a matar y robar “justo como los robos en serie que han ocurrido en la cima de la pirámide; está imitando a los cuates de Wall Street. Una fractura enorme se abrió en el sistema estadunidense cuyas repercusiones apenas estamos sintiendo”.
Hace unos meses Springsteen escribió, en la introducción del libro Someplace like America, sobre la destrucción de las vidas de los que construyeron este país, y con ello, del “propósito, identidad y significado de la vida estadunidense, vaciada por una plutocracia decidida a extraer sus últimas gotas de tributo, sin importar el costo humano”.
Este disco documenta, expresa, grita todo eso. Springsteen es el mejor guía para este Estados Unidos. Su voz se suma a un nuevo coro, que brota de los más antiguos y se escucha en todos los rincones de este país. El Jefe la “canta bien y duro”.
David Brooks.
Tomada: La Jornada.unam.mx
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1 jun 2011
Leonard Cohen, Príncipe de Asturias de las Letras
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| Leonard Cohen |
La poesía cantada, esas novelas de seis minutos y pico, la prosa mecida por inconfundibles melodías folk le han valido al músico Leonard Cohen (Montreal, 1934) el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Por sus canciones de marcado carácter literario, sí, pero también por su obra no cantada, libros como Flores para Hitler, Los hermosos vencidos, Comparemos mitologías, o la obra El juego favorito.
Con esta decisión, el jurado de los galardones hace realidad una vieja amenaza de la Academia Sueca: conceder su máxima distinción literaria a un simple cantante de rock. A lo mejor el Nobel nunca acaba por recaer en Bob Dylan, pero sí ha merecido un Príncipe de Asturias el cantautor canadiense cuyas letras (Suzanne, Last year’s man, So long Marianne, Joan of Arc. Famous Blue Raincoat o I’m your man) son leídas con la reverencia debida a las grandes obras de la literatura por generaciones de oyentes.
Posiblemente ahora cobre todo su sentido el hecho de que la carrera de Cohen, fenomenal recitador de voz grave y ascendencia lituana, comenzase en los cenáculos literarios en aquellos años 60 en los que la generación que revisó las tradiciones del folk introdujo la sensibilidad poética de autores estadounidenses como Walt Whitman o Henry David Thoreau. Su novela de debú, El juego favorito, tomó la forma de un libro de aprendizaje.
Después vendría el fichaje por Columbia Records, auspiciado por John Hammond. Y su estreno discográfico, Songs of Leonard Cohen, acaso uno de los mejores álbumes de la historia del rock. Se abría con Suzanne, una letra dedicada platónicamente auna bailarina canadiense que ya daba idea de unas inquietudes poéticas nada común en la industria de la música: “Y cuando tratas de decirle / que careces de amor para ofrecer / te coge y te mece entre sus brazos / dejando que el río conteste / que siempre fuiste su amante”.
La pulsión estilística de Cohen nunca desapareció desde entonces, en discos comoSongs from a Room (1969), Songs of Love and Hate (1971), Death of a Ladies’ Man(1977, con producción de Phil Spector), I’m Your Man (1988) o su último álbum de estudio Dear Heather(2004).
Cohen visitó España por última vez en 2010 en una gira enmarcada en un tour monumental, espoleado por la pertinaz ruina en la que se quedó tras el último divorcio. El tour le llevó por todo el mundo desde 2009 (en realidad, eran dos giras enlazadas). Una prueba de lo que se pudo ver en aquellos conciertos está contenida enLive in London (2009). Cohen firmó un brillante capítulo en su relación con España cuando colaboró con sus composiciones para un disco de Enrique Morente, Omega(1996). El Festival Internacional de Benicàssim fue testigo del reencuentro entre ambas leyendas de la música.
El galardón, que el año pasado recayó en el escritor libanés Amin Maalouf, reconoce a las personas cuya labor creadora o de investigación represente una contribución relevante a la cultura universal en los campos de la literatura o de la lingüística.De los ocho galardones que convoca la Fundación Príncipe de Asturias, el de las Letras ha sido el quinto en fallarse en la presente edición. La entrega de los premios será en otoño en el teatro ovetense Campoamor, presidida por Don Felipe de Borbón. Cada premio está dotado con 50.000 euros y la escultura creada expresamente por Joan Miró
Tomado: CubaDebate.cu
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11 may 2011
30 años llorando la muerte del Rey del Reggae
El músico jamaicano Bob Marley, considerado el ”rey del reggae”, con más de 200 millones de álbumes vendidos en todo el mundo, murió el 11 de mayo de 1981 en Miami, hace exactamente 30 años, lo que motiva homenajes en todas partes del mundo.
Los rastafaris de Zambia se reunirán en Lusaka para “celebrar la vida” de su ídolo, que se ha convertido en el “portavoz de los desfavorecidos” del mundo entero. Su música “sigue manteniendo una unidad que va más allá de creencias, razas, colores, fronteras y culturas”, dijo a la AFP Brian Chengela, director de Jah Entertainment.
También se realizarán conciertos, se difundirán programas de radio o televisión, como el documental “The Wailers: Catch a Fire”, que muestra los entretelones de la grabación de este álbum en 1972.
Treinta años después de la muerte del músico jamaicano, varias corrientes musicales que “aparecieron a partir de los años 1950, como el punk o el rock, siguen existiendo”, explicó la socióloga e investigadora de la Universidad de París-Sorbona, Anne Petiau.
Pero Robert Nesta Marley sigue simbolizando la protesta, la emancipación y la libertad para mucha gente de distintas edades, incluso jóvenes, que descubren así la música que escuchaban sus padres o abuelos y a una estrella
originaria de un país pobre.
Por su parte, los mayores “siguen escuchando la música de su juventud que (…) los retrotrae a aquella época”, según Petiau.
En términos generales, la voz y la espiritualidad de Bob Marley — que forman parte de la cultura rastafari y han llevado a que se lo presentara en muchas oportunidades como el apóstol del cannabis — se han convertido en las de muchos desfavorecidos de varios lugares del mundo.
Así ocurre, por ejemplo, en Africa, como nos lo recuerdan los músicos Alpha Blondy y Tiken Jah Fakoli, un continente en el que Bob Marley pronosticaba que el reggae volvería a su fuente de inspiración.
Bob Marley nació el 6 de febrero de 1945 en Rhoden Hall, cerca de Nine Miles, en la parroquia de Saint Ann (Jamaica), de madre jamaicana y padre inglés (un oficial de la Marina que el músico no conoció). Vivió en el gueto de Trenchtown, en Kingston, y, en 1962, grabó su primer canción, “Judge Not”, tras lo cual fundó el grupo “The Wailers” con Peter Tosh y Bunny Wailer.
En 1966, emigró a Estados Unidos por razones económicas. Allí conoció a Mortimer Planno, un jamaicano de origen cubano que le transmitió parte de su cultura rastafari. Tras regresar a Jamaica, en los años 1960, sacó sus primeros álbumes con The Wailers a principios de los años 70. “Catch a Fire” y “Burnin” en 1973.
En 1974 grabó su primer álbum como solista, “Natty Dread”. Luego vinieron ”Rastaman Vibration” en 1976 y “Exodus” en 1977. En 1977, Bob Marley dio con “The Wailers”, un gran concierto mítico durante el cual interpretó partes del álbum que acababa de grabar (”I Shot the Sheriff”, “Lively Up Yourself”, “Get Up, Stand Up”, “Jamming”, “No Woman No Cry”, “Exodus” y “War”).
Bob Marley siguió grabando álbumes casi hasta el final (”Survival” en 1979, ”Uprising” en 1980).
(Con información de AFP)
Tomado: CubaDebate.cu
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27 dic 2010
Latasónica: el arte de reciclar la música
Usando materiales cotidianos, el grupo uruguayo Latasónica se las arregla para hacer música a través de instrumentos que combinan sus cualidades sonoras con una gran dosis de imaginación.
Vea y escuche como suena Latasónica en este video de BBC Mundo producido por Veronica Psetizki.
Tomado: BBC Mundo
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