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28 mar 2012
Una letal asociación pública-privada
Sábado 17 de marzo de 2012. Un día que José Mujica difícilmente pueda olvidar. Muy temprano en la mañana su ministro del Interior, Eduardo Bonomi, le comunicaba la noticia maldita. El asesinato de por lo menos 15 pacientes internados en Centros de Cuidados Intensivos (CTI) de dos hospitales. Uno público, el otro privado. Los “ángeles de la muerte” eran dos enfermeros que habían “evadido todos los controles”. Mataban a los pacientes -así lo dijeron ante el juez- “para evitarles el sufrimiento”. Según fuentes del propio oficialismo citadas por la prensa, la conversación telefónica entre los jefes tupamaros que hoy visten como hombres de Estado fue tensa. El presidente de la República la cortó con una angustiada exclamación: “¡No puede pasarnos esto a nosotros!”. Se entiende. Debe haber sentido que el “país de primera” crujía bajo sus pies.
La tragedia se conoció en el momento político menos apropiado. Cuando el gobierno iniciaba su tercer año de mandato con “balance positivo”. Y en medio de un mega-espectáculo que lo tenía como anfitrión de lujo. Cerca de cuatro mil invitados internacionales habían desembarcado en Montevideo para asistir a la 53ª Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del BID (Banco Interamericano de Desarrollo). Si bien la agenda anunciaba los temas centrales (la crisis europea, la cooperación entre Asia y América Latina, el impulso al empleo juvenil, la seguridad ciudadana, y el cambio climático en la región), de antemano se sabía que lo importante del cónclave era lo otro: el mostrador de negocios. Esto era lo que más interesaba al gobierno.
Por una parte, para vender las “ventajas comparativas” del Uruguay progresista. Fue lo que hicieron en sus “impecables exposiciones” tanto Mujica como sus dos tesoreros, Danilo Astori (vicepresidente) y Fernando Lorenzo (ministro de Economía). Ante un auditorio dominado por gerentes y patrones -presidentes de Bancos Centrales, autoridades del FMI y el Banco Mundial, agencias de desarrollo, bancos privados, fondos de inversión, cámaras empresariales, firmas multinacionales-, ofrecieron lo más preciado: previsibilidad macro-económica, seguridad jurídica para la propiedad privada, grandes exoneraciones tributarias al capital local y extranjero, y una ley “transparente” de proyectos público-privado. Además de recordarles a los invitados un “valor agregado” típicamente uruguayo: la “paz social”.
Por otra parte, el cónclave era un escenario óptimo para mostrarle a la llamada comunidad internacional las “excelencias” de un país que pretende ubicarse entre las “naciones desarrolladas” o con “potencial para serlo”. No por casualidad, la Unidad de Análisis Estratégico del Ministerio de Relaciones Exteriores, elaboró un “riguroso estudio” sobre el impacto que supondría el hecho de que Uruguay solicite el ingreso a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), institución que reúne a las 34 “principales” economías del mundo. Lo que no solo “sería altamente beneficioso en términos de credibilidad ante los principales actores del desarrollo económico”, sino que permitiría “someterse a un proceso comparativo con países más avanzados”. Porque integrar la OCDE supone, según los técnicos de la Cancillería, tener “un sello de calidad, emanado de la convivencia institucional con un selecto grupo de naciones comprometidas con la democracia y las mejores prácticas en materia de políticas públicas”. (1)
Las conclusiones del estudio tienen mucho de ficción política, hasta por la fantasiosa descripción que hace de la OCDE, una institución que no tiene nada de democrática y en donde las potencias imperialistas hacen y deshacen a su antojo. Aunque parece que el delirio de los técnicos del canciller Luis Almagro no alcanzó todavía al equipo económico. Para los que comanda Astori la meta es mucho más inmediata y modesta: recuperar la calificación dentro del grado de inversión no especulativa -el “investment grade”-, como forma de obtener un sello de mejor reputación ante el “mercado internacional de capitales”.
En el mega-espectáculo las elites fueron generosas. “Uruguay tiene una ejemplar estabilidad, política y seguridad jurídica”, dijo Tracy Betts, representante del BID en el país. “Uruguay se ha preparado para afrontar la crisis internacional”, afirmó Luis Alberto Moreno (ex embajador de Álvaro Uribe en Estados Unidos) que preside el BID desde octubre 2005. (2) Opiniones parecidas dieron banqueros, inversores, empresarios. Todos destacaron las bondades de un país llamado a ser el “polo logístico regional”.
Mientras tanto, el Banco “amigo” continuará siendo el principal sponsor de los proyectos de obras de infraestructura y saneamiento (sobre todo en las Intendencias Municipales de Montevideo y Canelones, gobernadas por el Frente Amplio), y de los planes sociales del MIDES (Ministerio de Desarrollo Social) que asisten a los “sectores más vulnerables” de la sociedad. Como por ejemplo el que se aplica en la Cuenca del Casavalle. El balance de la “cooperación para el desarrollo” entre el BID y el MIDES en esta zona de clase trabajadora, con la mayor concentración de niños y adolecentes del país, es, sencillamente, desolador: transporte deficiente, inseguridad, malnutrición infantil, asentamientos precarios (12% de los que existen en la capital), desempleo juvenil, inasistencia escolar…y un 63% de pobreza extrema. Es la zona de Montevideo donde se constatan las peores condiciones de vida. Todo dicho.
Las complicidades transversales
Resultaría exagerado afirmar que la acción de los “asesinos seriales” (el número de víctimas puede aumentar a medida que avancen las investigaciones judiciales) haya afectado la imagen de “país serio”. Ni que al BID le importe demasiado. Pero la “epidemia criminológica” (definida así por la Organización Panamericana) tiene el efecto de un torpedo en la línea de flotación. Unos y otros (gobierno y oposición, autoridades de salud pública y empresas privadas, aparatos sindicales y corporaciones médicas) reconocen la gravedad de lo ocurrido. Mujica dice que tendrá un "shock prolongado” en la población. Sin embargo, todos enfocan “la crisis en la salud” hacia el ámbito exclusivo de la “falla en los controles”.
No bien se conoció el horror, el ministro de Salud Pública, Jorge Venegas (Partido Comunista), -quién ni siquiera estaba informado que la policía investigaba desde hacía dos meses un asunto relacionado a su cartera-, salió a defender la tesis favorita del gobierno. El sistema de salud no está en tela de juicio. Ni se le pueden achacar responsabilidades por “hechos aislados” e “individuales”. La senadora Mónica Xavier (Partido Socialista) resumió el argumento defensivo: "Con los protocolos se busca prever o detectar fallas en los aspectos sanitarios, de mala praxis, pero no criminológicos como en este caso". (3) El gobierno insiste en el concepto de "acto criminal". Para remarcar “la excepcionalidad de estos hechos y separarlos de la cotidianidad del sistema de salud. Es que las autoridades saben que es en este punto donde se juega la credibilidad del sistema”. (4)
Fue en este plano que las complicidades (más allá de matices discursivos y gestos teatrales) atravesaron a los actores políticos y corporativos: el Frente Amplio, el Partido Colorado y el Partido Nacional, las empresas privadas “prestadoras de servicios”, el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) que nuclea a la poderosa corporación. Y los aparatos sindicales “compañeros” del gobierno. Tanto la Federación de Funcionarios de Salud Pública, como la Federación Uruguaya de la Salud (que reúne a los trabajadores de la salud privada) se anotaron en la lista de apoyos corporativos al gobierno. Lo que no puede sorprender a nadie, ya que el PIT-CNT considera que la instalación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) es uno de los “principales logros” del progresismo.
Ministro y gobierno recibieron otro respaldo de peso. El de Tabaré Vázquez, bajo cuya presidencia (2005-2010) se puso en funcionamiento el SNIS. El ex jefe de Estado manifestó su “cálido” apoyo a las autoridades y reivindicó las virtudes de un sistema que “integra” lo público y privado. Lo conoce mejor que nadie. Además de haber ejercido en el sistema público, Vázquez es un empresario médico de fortuna y continúa haciendo carrera profesional en la Asociación Española. Institución privada, en cuyo hospital estaban internados 10 de los 15 pacientes asesinados con inyecciones de aire y morfina.
La conmoción producida por la “epidemia criminológica” llevó al movimiento de algunas fichas. El ministro sigue “por ahora”, dijo el presidente de la República. Al director del Hospital Maciel (institución pública, donde los muertos fueron cinco) se lo quiere remover de su cargo. Se revisan cientos de historias clínicas y se intensifican las inspecciones en las instituciones de salud, sean públicas o privadas. La corporación médica (donde se anidan verdaderas mafias) se declaró en “sesión permanente” y busca “recomponer la confianza” del paciente. Como consecuencia de este entramado cómplice, que saca de foco la naturaleza perversa del sistema de salud, el calvario que sufren las capas sociales más empobrecidas es presentado como una “omisión de asistencia”. Que puede perfectamente solucionarse. Alimentado una débil esperanza. Sobre todo entre aquellos que se atienden en los centros y hospitales públicos. Donde faltan medicamentos, camas, camillas, ambulancias. Donde la mugre se amontona en baños, corredores, depósitos. Donde el destrato a los pacientes y sus familias es moneda corriente.
La crisis ha generado una cierta reacción. Algunas veces como protesta individual frente a médicos, enfermeros, nurses y funcionarios administrativos en hospitales públicos. Otras veces por demandas de grupos de usuarios que alzan su voz no solo ante los profesionales que los atienden mal, sino ante gerentes de las empresas privadas donde el incumplimiento de los protocolos de control y la violación de derechos es algo cotidiano. Saludables, ambas reacciones. Es que la “frágil confianza” que los usuarios tenían sobre el funcionamiento del sistema se evaporó. Hay que “restablecer la credibilidad” afirman los actores políticos y corporativos. El primer interesado es el gobierno. Porque la crisis abierta pone al desnudo el modelo progresista de salud. Mejor dicho, denuncia la existencia de un “sistema integrado” que refuerza la asociación pública-privada. Con las consecuencias letales que ya vimos.
Un negocio llamado “sistema mixto”
Desde el inicio se sabía. El SNIS que preparó el progresismo difería del Sistema Nacional de Salud que proponía la izquierda cuando era de izquierda. Ni era el que defendían con vehemencia los sindicatos cuando no eran colaterales del gobierno. Fue entonces que la tan publicitada “reforma de la salud” no modificó la estructura del modelo que venía de antes.
Por un lado está la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), un organismo “desconcentrado” del Ministerio de Salud Pública (MSP) que brinda servicios integrales de salud, “libres de costo” para quienes no pueden pagar. Que se complementa con el Hospital de Clínicas que depende de la Universidad de la República, y la red de policlínicas de las Intendencias Municipales de todo el país. El sector público a su vez, incluye el Hospital Policial y el Hospital Militar, que dependen del Ministerio del Interior y del Ministerio de Defensa Nacional respectivamente; y el Banco de Previsión Social (BPS) que cuenta con una red propia que da servicios de atención materno-infantil.
Por el otro lado están las Instituciones de Asistencia Médico Colectivas (IAMC), “entidades privadas sin fines de lucro que brindan servicios integrales de salud por el pago de una cuota regulada por el Estado”. O sea, las empresas privadas, por lo que mejor sería decir venden en lugar de brindan. Estas IAMC “son las únicas instituciones habilitadas para contratar con el seguro de salud administrado por el Banco de Previsión Social para dar cobertura a los trabajadores cotizantes, lo cual explica la importancia que tiene el sector privado de salud en el Uruguay”. (5) Este sector privado se complementa a la vez con seguros privados que venden cobertura de salud a un a sector pequeño de la población. Sobre todo ricos y “clase media” alta.
Esta estructura no se modificó con la “reforma”. Porque la creación del Fondo Nacional de Salud (FONASA) es un mecanismo complementario en el cuadro del mismo modelo. En todo caso introdujo la novedad de hacer las veces de un cajero, que paga a los distintos prestadores cuotas ajustadas por riesgo, además del (supuesto) componente de resultados, “metas de asistencia”, etc. En realidad, lo que se cambió fue “una forma de gestión” y una vía de financiamiento. Estas modificaciones son presentadas por el gobierno, “como la materialización del derecho a la salud y a una atención igualitaria, elíjase el sistema (público o privado) que se elija. Para ello, la Junta Nacional de Salud (JUNASA) es el organismo que, teóricamente, vela para que ello ocurra. Esto es: que todos reciban el mismo tipo de atención”. (6)
Dejando de lado que el velar por lo que ocurre es más teórico que nunca, habría que agregar un elemento que los apologetas del sistema destacan: como el aporte es “en función de los ingresos” adquiere un carácter más “solidario”. Una falsedad, porque pasa justamente lo contrario. La brecha de la desigualdad se ensanchó mucho más. No solo porque es mentira que todos reciben la misma atención. Las conclusiones de un estudio realizado por académicos del Instituto de Ciencia Política y a quienes nadie puede acusar de opositores al progresismo, desmienten los supuestos efectos igualitarios: “Otro factor de desigualdad es que queda una parte de la población que su acceso a la salud sigue dependiendo del pago de una cuota mutual fija y sin relación al ingreso”. (7) Es decir, cientos de miles de personas calificadas de “población carenciada”.
Antes de la “reforma”, el 50,8% de la cobertura de salud -según la utilización de servicios en 2006-, corría por cuenta del sistema público. Las empresas privadas “prestadoras de servicios” cubrían el 45,7%. Gracias al SNIS, la relación se invirtió a favor de los negocios en el mercado de la salud: en diciembre 2011, el sector privado atendía alrededor de 1.600.000 usuarios y el sector público aproximadamente a 1.200.000. Si por cada afiliado las empresas reciben una “cápita” (subsidio del Estado), ya podemos ver las multimillonarias ganancias que tuvieron las empresas privadas por el solo hecho de captarle al sistema público cientos de miles de usuarios. Además de las otras transferencias que obtienen por vía de exoneración de impuestos, comercio de tecnologías, tratamientos sofisticados, etc. Todo lo que preserva “la existencia y viabilidad inmediata de un sector capitalista de la salud y de los intereses del empresariado que lo dirige”. (8)
El SNIS ha sido un negocio redondo para las IAMC que, recordemos, figuran con el grotesco estatuto de “entidades privadas sin fines de lucro”. A este modelo se lo denomina “sistema mixto”. Un eufemismo sin duda, pero efectivo. La mayoría de los sindicalistas por ejemplo, lo consideran “universal”, igualitario”, “solidario”. Y lo defienden. Evidente, la fórmula “sistema mixto” es mucho menos agresiva que la de asociación pública-privada, identificada con privatizaciones y subsidios al capital en “régimen de concesión”. No obstante, y más allá de cualquier etiqueta, el sistema que rige en la salud no deja de ser una estafa colosal a los usuarios-contribuyentes. Que en su inmensa mayoría son trabajadores y trabajadoras.
Ernesto Herrera / Correspondencia de Prensa
Tomado: Rebelión.org
Notas
1) Estudio citado por el semanario Búsqueda, 8-3-2012.
2) Moreno es el cuarto presidente del BID, lo antecedieron en el cargo el chileno Felipe Herrera (1960-1971), el mexicano Antonio Ortiz Mena (1971-1987), y el uruguayo Enrique Iglesias (1988-2005).
3) Declaraciones al diario Últimas Noticias, 22-3-2012.
4) “Difícil de creer”, Betania Nuñez y Mariana Contreras. Semanario Brecha, 23-3-2012.
5) Marcelo Setaro, “La creación del Sistema Nacional Integrado de Salud y el nuevo Estado para la performance”, en “Reforma del Estado y políticas públicas de la Administración Vázquez”. Edición de Fin de Siglo/CLACSO/Instituto de Ciencia Política, Montevideo, 2010.
6) Jorge Maiki, “Sistema Integrado de Salud ¿panacea o privatización disfrazada?” Bimestral En Lucha Nº 4, febrero-marzo 2012.
7) “Reforma del Estado y políticas públicas de la Administración Vázquez”, edición ya citada.
8) Jorge Maiki, artículo ya citado.
17 mar 2012
Restos de víctimas de dictadura uruguaya da esperanzas a familiares
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| El hallazgo dio esperanzas a familiares de víctimas de la dictadura. (Foto: Efe) |
El nuevo hallazgo de restos óseos en un predio militar en Uruguay alentó las expectativas de sumar descubrimientos, según dijeron este viernes los antropólogos que trabajan en la búsqueda y familiares de desaparecidos durante la dictadura (1973-1985).
"Este nuevo hallazgo da grandes indicios de que puede haber más enterramientos clandestinos en el predio", dijo a periodistas José López Mazz, líder del equipo de antropólogos encargados de la búsqueda.
Los restos -encontrados el jueves en el Batallón 14, en el departamento de Canelones, 45 kilómetros al norte de Montevideo- pertenecen a una sola persona que fue enterrada" sobre cal, boca abajo", indicó el experto.
En horas previas, el mandatario uruguayo, José Mujica, visitó el predio por unos 15 minutos y se retiró sin hacer declaraciones, más tarde ingresaron familiares de desaparecidos que se mostraron alentados con el descubrimiento.
"Cada vez va a ser más fácil encontrar a los cuerpos de los desaparecidos, ya que me consta que hay más información y que hay gente aportando datos sobre nuevos lugares de enterramientos", manifestó Sergio López Burgos, integrante de la Mesa Permanente contra la Impunidad.
Para López Burgos, "este año va a ser significativo en materia de avances" y señaló que debido a que hubo desapariciones conjuntas es probable "que se descubran fosas comunes".
El hallazgo de este jueves ocurrió días antes de un acto en el que el Estado uruguayo asumirá la responsabilidad por los crímenes cometidos durante la dictadura, para cumplir un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en una sentencia por el llamado "caso Gelman", en referencia al secuestro y desaparición de María Claudia García,, nuera del poeta argentino Juan Gelman.
A su vez, el descubrimiento se produce a metros de donde se encontraron en octubre pasado los restos del maestro y periodista Julio Castro, torturado y asesinado en 1977, que se suma a los hallazgos de los restos de dos militantes comunistas: Ubagesner Chávez Sosa y Fernando Miranda (identificados en 2006).
El régimen militar uruguayo dejó como saldo a más de 200 desaparecidos, la mayoría en la vecina argentina en el marco del Plan Cóndor.
teleSUR- Efe- Afp/ lp-PR
Tomado: Telesurtv.net
10 mar 2012
Recorrido fugaz por la geografía literaria uruguaya
Horacio Quiroga, Mario Benedetti o Eduardo Galeano son escritores que regularmente se mencionan por sus cuentos, poesías o reflexiones y también para nombrar a su “paisito”, como suelen llamar sus habitantes a Uruguay. País que en idioma guaraní puede significar “río de los pájaros” o “río de los caracoles”, pero que estaba habitado por indígenas charrúas, exterminados por los invasores españoles durante la colonización.
Oficialmente es la República Oriental del Uruguay y en el siglo XX se le conocía como “La Suiza de América” por sus logros en educación, salud e infraestructura. La instrucción pública de Uruguay fue uno de los modelos que tomó el magisterio venezolano. De hecho, con la llegada al país del pedagogo uruguayo Sabas Olaysola, se funda la Escuela José Gervasio Artigas, en Catia, en homenaje al máximo prócer de esa nación. Poco después, bajo su guía, se crearía la Escuela Experimental de Venezuela, al final de los años 30.
Ariel
Que la educación haya sido una preocupación en la Banda Oriental en los albores del siglo XX, se denota en Ariel, libro que José Enrique Rodó publicó en 1900, cuando apenas tenía 28 años, y que dedicó “a la juventud de América”.
Rodó postula “una concepción de la personalidad y, partiendo de ella, una visión del mundo, de la cultura, de la sociedad”, afirma Carlos Real de Azúa, para “alzarse frente al mundo y frente a los Estados Unidos, como símbolo exhaustivo de todo sentido de cultura”, escribió el crítico Alberto Zum Felde.
“Teniendo yo la pasión, el culto de la confraternidad intelectual entre los hombres de América, le envío un ejemplar de un libro mío que acaba de salir de la imprenta. Es, como Ud. verá, algo parecido a un manifiesto dirigido a la juventud de nuestra América sobre ideas morales y sociológicas. Me refiero en la última parte a la norteamericana. Yo quisiera que este trabajo mío fuera el punto inicial de una propaganda que cundiera entre los intelectuales de América. Defiendo aquí todo lo que debe sernos querido como latino-americanos y como intelectuales…”, escribió Rodó al ensayista venezolano César Zumeta.
Los escritores españoles Leopoldo Alas (“Clarín”) y Miguel de Unamuno, aprobaron las reflexiones de Rodó. “Ariel, en su único ejemplar conocido por nosotros, andaba de mano en mano sorprendiéndonos”, expresó alguna vez el Premio Nobel de Literatura Juan Ramón Jiménez, también español.
Ariel y Motivos de Proteo, de José Enrique Rodó fueron publicados en 1976 por la entonces recién fundada Biblioteca Ayacucho, precedidos por Doctrina del Libertador, de Simón Bolívar, y del Canto General, de Pablo Neruda.
Rama
Ángel Rama fue un intelectual uruguayo que se destacó por sus ensayos sobre cultura y literatura. Prácticamente fue confinado a Venezuela tras la negativa de la dictadura uruguaya de entregarle pasaporte. El 15 de septiembre de 1974 escribe en su diario: “No sé si paso a la categoría de ‘apátrida’ y deberé pedir a las Naciones Unidas que me reconozca como tal”. En 1977 se naturaliza venezolano.
Fue uno de los directores fundadores de la Biblioteca Ayacucho, a la que le dio el impulso inicial porque sabía que no iba a durar mucho en ese cargo debido a sus discusiones con los demás directores. Su obra La ciudad letrada; García Márquez, edificación de una cultura nacional y popular, entre otros ensayos, merecen atención en las aulas universitarias latinoamericanas.
“Citando a Marx expresamente, Rama concibe la imaginación como fuerza transformadora, y todo discurso estético como portador de ideología”, escribió Tomás Eloy Martínez en el prólogo de La crítica de la cultura en América Latina.
En 1959 formó parte del diario uruguayo Marcha en la dirección de las páginas literarias hasta 1968. También vivió y trabajó en Estados Unidos –en las universidades de Maryland y de Princenton–, hasta 1983. Un año antes le negaron la visa de residente bajo el argumento de la vieja ley de McCarthy de considerarlo “comunista”.
La poetisa uruguaya Alicia Migdal lo consideró un “renacentista”: “Pocos ensayistas como este uruguayo tuvieron tan cabal y detallado conocimiento de todas las literaturas y todos los procesos históricos de cada país de esta América. No se trataba sólo de información, ya que sólo con información no se piensa, se organiza y se concreta la Biblioteca Ayacucho […], un trabajo de equipo editorial que implicaba el conocimiento de quién es quién para cada trabajo, cada prólogo, cada edición. En esos años, que no superaron una década, se unificaron todos los intereses y saberes de Rama: el lector omnívoro, el crítico, el investigador, el editor, el docente, el hombre de empresa”.
Angel Rama murió en 1983, en Madrid, tras un accidente aéreo, en el que también perecieron su esposa, la escritora Marta Traba, y los escritores Jorge Ibargüengoitia y Manuel Scorza.
Quiroga
Horacio Quiroga nació en 1878 en Salto, Uruguay, “ciudad apacible de escasos miles de habitantes, distantes unos 500 kilómetros, tanto de Montevideo como de Buenos Aires, ciudades a las que se acostumbraba viajar descendiendo por el río Uruguay”, detalla Alberto Oreggioni, quien hace un repaso cronológico para la edición Cuentos, de Quiroga, de la Biblioteca Ayacucho.
Autor de Cuentos de amor de locura y de muerte (1917) propone en “El decálogo del perfecto cuentista” que se debe creer “en un maestro –Poe, Maupassant, Kipling, Chejov– como en Dios mismo”, escritores que marcaron notable influencia en su narrativa.
La brevedad de los muchos cuentos de Quiroga tiene una explicación. “Luis Pardo, entonces jefe de redacción de Caras y Caretas, fue quien exigió el cuento breve hasta un grado inaudito de severidad. El cuento no debía pasar entonces de una página, incluyendo la ilustración correspondiente. Todo lo que quedaba al cuentista para caracterizar a los personajes, colocarlos en ambiente, arrancar al lector de su desgano habitual, interesarlo, impresionarlo y sacudirlo, era una sola y estrecha página. Mejor aún: 1.256 palabras”, rememora el autor de Cuentos de la selva en el artículo “La crisis del cuento nacional”.
Publicado en La Nación de Buenos Aires el 11 de marzo de 1928, Quiroga advierte: “El que estas líneas escribe, también cuentista, debe a Luis Pardo el destrozo de muchos cuentos, por falta de extensión; pero le debe también en gran parte el mérito de los que han resistido”.
Su vida estuvo marcada por la tragedia. Su final no pudo ser de otro modo; al ser notificado que sufría de cáncer, ingirió cianuro el 18 de febrero de 1937 y murió al día siguiente en el Hospital de Clínicas en Buenos Aires.
Onetti
“El jurado del Premio Cervantes ha tenido en esta ocasión la quijotesca ocurrencia de otorgar esa gran distinción a alguien que desde su juventud estaba acostumbrado a ser un perdedor sistemático, a un permanente segundón que hasta entonces sólo había pagado a placé –o a colocado, como se dice en España– y que no tenía ninguna victoria en su palmarés”, dijo Juan Carlos Onetti en la recepción del Premio en 1980.
A pesar de sus palabras, “el perdedor sistemático” obtuvo el Premio Nacional de Literatura de Uruguay 1959-1960 cuando solo había publicado media docena de novelas, y en 1972 escritores de diferentes generaciones, encuestados por el semanario Marcha, lo distinguieron como el mayor narrador uruguayo de los últimos 50 años.
Gracias al manuscrito de su primera novela, Tiempo de abrazar, conoció a Roberto Arlt en la sala de redacción del diario El Mundo. Allí, leyó el escrito de Onetti, frente a él y su amigo Italo Constantini (Kostia). El siguiente diálogo lo relató en el prólogo de la reedición de El juguete rabioso, de Arlt:
“–Dessime vos, Kostia –preguntó [Arlt]–, ¿yo publiqué una novela este año?
–Ninguna. Anunciaste pero no pasó nada.
–[…] Entonces, si estás seguro que no publiqué ningún libro este año, lo que acabo de leer es la mejor novela que se escribió en Buenos Aires este año. Tenemos que publicarla.”
Onetti no precisa la fecha de este encuentro, pero solo se conoce que Tiempo de abrazar apareció en 1974, 35 años después de que se publicara su primera novela: El pozo. “En aquel tiempo Buenos Aires no tenía, prácticamente, editoriales. Por desgracia. Hoy tiene demasiadas, también por desgracia”, escribió.
En Venezuela, la editorial Monte Avila reunió El pozo, Los adioses, La cara de la desgracia, Tan triste como ella y Para una tumba sin nombre y la publicó bajo el título de Cinco novelas cortas, en 1968.
Onetti respondía a cortapisas, como un credo: “Cuando yo me pongo a escribir es la hora de la verdad, y con la verdad no hay cuentos chinos. Acepto que mi literatura sea de esa manera, como la describen [sombría e impiadosa], pero no hay ninguna contradicción. Es aquel famoso ‘distanciamient’ del que hablaba Brecht. […] Pienso que la vida es así; si hay ternura, sale, si hay posición política, sale, quiera o no lo quiera el autor. Pero esas cosas no hay que proponérselas, van a aparecer solas, siempre y cuando estén en la vida.”
Marcha
En el mismo año que apareció El pozo, 1939, comenzó a circular el semanario político cultural más importante de Uruguay: Marcha. Su director, Carlos Quijano, logró reunir a la intelectualidad nacional, escritores y poetas que hacían de periodistas y viceversa: Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Onetti como secretario de redacción, Rama dirigiendo las páginas culturales, María Esther Guilio, Carlos Martínez Moreno, Alfredo Zitarrosa –que se destacaría como cantautor en el exilio en la década de los 70–, Hugo Alfaro, entre una larga lista.
Marcha fue cerrada por la dictadura cívico militar uruguaya en 1974. Quijano prosiguió su vida en el exilio, en México, y culminó una década después.
Finalizada la dictadura, en 1985 se crea el semanario Brecha con buena parte del antiguo equipo que acompañó a Quijano.
Benedetti
La poesía de Mario Benedetti está en las bocas de las recientes parejas, como si fuera escrita para ellos o por ellos. Y quizá no recuerden el nombre del bardo, ni cómo llegaron a sus versos, pero seguro increparán con el mismo derecho que el personaje de El cartero de Neruda, de Antonio Skármeta, cuando le dijo al poeta: “¡La poesía no es de quien la escribe, sino de quien la usa!”
En sus cuentos y novelas, también en su poesía y su dramaturgia, se pasean las voces de las uruguayas y uruguayos, sus cotidianidades y nostalgias, exilios y desexilios. “Cuando uno llega a percibir que una calle no le es extranjera, solo entonces la calle deja de mirarlo a uno como extranjero”, escribió en Primavera con una esquina rota.
Defensor inquebrantable de la revolución cubana, también dedicó parte de su obra escrita para discutir sobre el papel del escritor y la revolución en Latinoamericana.
Sus primeras novelas, Quien de nosotros y La tregua, así como los libros de cuentos Montevideanos y La muerte y otras sorpresas, entre otros, aparecieron bajo el sello editorial Alfa, de Benito Milla, quien llevó a cuestas su editorial a Buenos Aires en la década de los 60 y luego a Venezuela en los 70, donde está radicada actualmente.
“Cada vez que salía un libro de Benedetti, Montevideo era un rebullicio. Las gentes hacían fila a las afueras de las librerías, antes de que abrieran, cuando sabían que llegaba un nuevo libro de Mario”, confesó hace un lustro de años, en Caracas, el editor sucesor de Alfa, Leonardo Milla.
Galeano
Primero fue dibujante y firmaba Gius, en vez de Hughes, lo que publicaba en el semanario socialista El Sol. Un automóvil se fue contra su cuerpo de 19 años e hizo que lo dejara en coma. Al retomar conciencia y poder escribir, Eduardo comenzó a firmar con su segundo apellido: Galeano.
Las venas abiertas de América Latina desde el epígrafe tomado de la proclama insurreccional de la Junta Tuitiva en La Paz, 16 de julio de 1809: “…Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez…”, Galeano con una investigación rigurosa advierte al lector que la historia oficial ha ocultado el crimen y despojo al que fue sometido nuestro pueblo americano.
“Yo fui un pésimo estudiante de historia”, confiesa Galeano en Memorias del fuego, libro que no es una antología, ni testimonio, ni crónicas, pero sí es una contribución “al rescate de la memoria secuestra de toda América.”
Autor de textos literarios y de periodismo en sus inicios, consiguió un estilo personal a partir de su libro Días y noches de amor y de guerra, por el que obtuvo el premio Casa de las Américas, en 1978.
Uruguay
Nombrar Uruguay, es también decir Poemas de amor de Idea Vilariño, “considerado un clásico del género, pero curiosamente ninguno de los poemas fue incluido en la antología Poesía Amorosa Latinoamericana editada por Biblioteca Ayacucho”, reclama con justeza la poeta venezolana Blanca Elena Pantin; la narrativa y poesía de Mauricio Rossencoff, rehén de la dictadura junto con Raúl Sendic, Pepe Mujica, entre otros militantes Tupamaros; el ahora novelista Ugo Ulive, pero que también es dramaturgo y cineasta; escritores emergentes o con recorrido, como Fernanda Trías o Tomás de Mattos, respectivamente.
Uruguay es la editorial Trilce haciendo malabarismos para no dejarse torcer el brazo por el mercado; y es el ganador de Casa de las Américas Napoleón Baccino Ponce de León, por su novela Maluco, que también “debió ganar el Rómulo Gallegos”, en 1991, llegó a decir en las aulas de la UCV Adriano González León. La lista es extensa, pero es mejor pasear por la Feria del Libro para ver qué nos trae Uruguay.
Raúl Cazal / AVN
Tomado: AVN.info.ve
5 mar 2012
Presentado el primer recurso contra la ley que impide la prescripción de delitos de la dictadura uruguaya
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| Dr. Vladimir Roslik |
Militares procesados por delitos de la dictadura uruguaya (1973-1985) han presentado recurso contra la ley que en 2011 impidió la prescripción de los crímenes del régimen militar, para el caso concreto del asesinato del médico Vladimir Roslik en 1984, informaron hoy a Efe fuentes del proceso. El recurso fue presentado en los últimos días en un juzgado de Fray Bentos, a unos 300 kilómetros al noroeste de Montevideo, indicó la abogada Rossana Gavazzo, hija y representante legal del represor José Nino Gavazzo, condenado en 2009 a 25 años de prisión. En noviembre pasado Gavazzo ya presentó recursos de inconstitucionalidad en una decena de casos, aunque aquellos estaban aún en la etapa sumarial.
Este último recurso interpuesto considera que la ley argüida por la jueza Pignataro viola el principio de irretroactividad de las normas legales. Roslik falleció el 16 de abril de 1984 en el Batallón de Infantería Número 9 de Fray Bentos tras ser torturado, lo que lo convirtió en la última víctima mortal de la represión del Gobierno de facto. El caso fue reabierto por la Justicia en 2011. El pasado 1 de noviembre se cumplía el plazo que la Suprema Corte de Justicia (SCJ) había fijado para la prescripción de los delitos cometidos por el Estado en la dictadura, aunque solo para un caso concreto, porque no puede pronunciarse a nivel global sino proceso por proceso.
La ley que impide la extinción de los crímenes, aprobada por el oficialista Frente Amplio haciendo valer su mayoría parlamentaria, fue calificada de inconstitucional por diversos expertos, que la consideraron además un obstáculo para la administración de justicia porque iba a ser recurrida. Por otra parte, este domingo el diario El País informó de que militares retirados y familiares de víctimas de ex guerrilleros tupamaros presentaron una denuncia penal contra ocho de ellos por el asesinato en 1972 del coronel Artigas Álvarez, hermano del dictador Gregorio Álvarez (1981-1985), extremo que no pudo confirmar Efe.
Entre los acusados hay personas fallecidas, radicadas en el exterior o que ya estuvieron en prisión, sostiene el rotativo. La guerrilla tupamara, en la que participó el actual presidente uruguayo, José Mujica, y varios de sus ministros, combatió varios gobiernos constitucionales y la dictadura en los años sesenta y setenta del siglo pasado. Por su lucha, Mujica y otros miembros del Ejecutivo uruguayo y del Frente amplio, pasaron varios años en prisión, algunos en duras condiciones por ser considerados rehenes de la dictadura.
Montevideo. / (EFE).
Tomado: La Vanguardia.com
25 feb 2012
Ojos y oídos vendados
Caso Quinteros: Poder Judicial expone a Uruguay a nueva condena internacional
Un tribunal penal desoyó el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (cidh) al negarse a aplicar el delito de desaparición forzada para condenar al ex canciller de la dictadura, Juan Carlos Blanco, por su responsabilidad en el crimen de la maestra y militante del PVP Elena Quinteros. La sentencia se basa en jurisprudencia de los años cincuenta y en el cuestionado informe de la Comisión para la Paz.
A pesar de que Uruguay fue condenado por la Corte Interamericana como un Estado violador de los derechos humanos, y en su sentencia obliga al Poder Judicial a tipificar la desaparición forzada, el Tribunal de Apelaciones Penal de Tercer Turno decidió, por unanimidad, no aplicar esa figura sino la de homicidio muy especialmente agravado, a fin de no "violentar" principios generales del derecho, como el de irretroactividad de la ley penal o el de la ley más benigna para el reo, según la resolución a la que accedió Brecha.
Sin embargo, el párrafo 254 de la sentencia de la Corte Interamericana señala que el Estado, además de no amparar casos en la ley de caducidad, "debe disponer que ninguna otra norma análoga, como prescripción, irretroactividad de la ley penal, cosa juzgada, ne bis in idem (nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito) o cualquier excluyente similar de responsabilidad, sea aplicada".
Además, en entrevista con Brecha (8-VII-11), el presidente de la cidh, Diego García-Sayán, afirmó –de acuerdo a la sentencia del organismo internacional– que el Poder Judicial uruguayo está obligado a aplicar el delito de desaparición forzada.
Como base para su sentencia, el Tribunal de Apelaciones escogió doctrina uruguaya aplicada hace medio siglo o más, desconociendo los avances en materia del derecho internacional de los derechos humanos. Por ejemplo, cita los pareceres jurídicos de Alberto Ramón Real, expuestos en 1965, los de Jiménez de Azúa, que datan de 1954, y una sentencia de la sala de segundo turno de 1950. Pero en ningún momento la decisión refiere al fallo de la cidh, que es de carácter obligatorio para los estados miembros, como Uruguay.
La fiscal Mirtha Guianze había solicitado, el 27 de agosto de 2008, que Blanco fuera condenado a 20 años de penitenciaría por "desaparición forzada". El 21 de abril de 2010, el juez Juan Carlos Fernández Lecchini sentenció al ex canciller de la dictadura aceptando la cantidad de años de cárcel pedidos por el Ministerio Público, pero decidió caratular el expediente como "homicidio muy especialmente agravado".
El 24 de febrero de 2011 se emitió el fallo de la Corte Interamericana, señalando la obligación de tipificar "desaparición forzada" en los casos como el de María Claudia García de Gelman, y así también en los de similares características, como el de Elena Quinteros. Aun así, con fecha 17 de febrero de 2012, el tribunal penal confirmó la condena de Blanco por homicidio.
El párrafo 235 de la sentencia de la cidh establece que en particular las "desapariciones forzadas" constituyen "graves violaciones de derechos humanos", por lo que "es ésta la tipificación que debe primar en las investigaciones que corresponda abrir o continuar a nivel interno"
Cuando Brecha le preguntó a García-Sayán si "esto implica que el Poder Judicial debe cumplir" con la aplicación de "la figura de la desaparición forzada", el magistrado internacional respondió que las sentencias de la Corte, "que son vinculantes, obligan al conjunto de los aparatos del Estado, y eso incluye al sistema judicial".
Quinteros fue secuestrada en 1976 por las fuerzas represivas cuando intentaba asilarse en la embajada de Venezuela. Desde entonces se mantiene desaparecida; aunque lo natural sea presumir que fue asesinada, el cuerpo de la víctima no fue encontrado.
CONTRADICCIÓN. La figura de desaparición forzada fue creada formalmente en Uruguay mediante la ley 18.026, aprobada en 2006.
Según el tribunal "esta ley contemporánea, que contiene una nueva incriminación delictual más gravosa, no puede aplicarse a hechos delictivos anteriores a su vigencia, ya que el comienzo de ejecución, momento que debe tomarse en consideración de los hechos que se tienen por debidamente probados (...) es previa a la tipificación realizada" por la norma vigente desde hace seis años.
Además, el órgano de alzada "descarta" compartir la posición de la Fiscalía "por razones de legalidad, de imposibilidad de imponer un ilícito más perjudicial para el justiciable en forma retroactiva".
Esta postura se adopta –según la sentencia– "en especial por la muerte de Elena Quinteros, porque el presupuesto de permanencia del delito decae ante la certeza del fallecimiento, el que (...) acaeció mucho antes de la vigencia de la nueva ley".
"Hoy ya no hay incertidumbre sobre el destino o la suerte de Elena Quinteros, más allá de que no se hayan encontrado sus restos, y que no fue otro que la muerte, por lo que tampoco existe adecuación típica a la conducta imputada en la figura delictiva reclamada por la Fiscalía", señala el fallo.
La pena máxima para el delito de desaparición forzada es de 25 años de penitenciaría, y en el caso del homicidio puede llegar a 30 años, por lo cual al menos es discutible el hecho de cuál sería la incriminación "más gravosa". Para el derecho internacional en materia de derechos humanos tampoco es retroactiva la aplicación de la figura creada en 2006: "La jurisprudencia de la Corte Interamericana ha dicho lo que también han señalado muchos tribunales internacionales, como la Corte colombiana o la Corte de Perú: que las de-sapariciones forzadas son delitos permanentes y continuados, y que su prolongación en el tiempo, con posterioridad a la fecha de la creación de la figura delictiva en el derecho interno de los países, permite que se aplique la tipificación de la desaparición forzada. Ya hay sentencias firmes, personas condenadas por la justicia: por ejemplo se ha aplicado la figura en Perú, en el caso de la desaparición del estudiante (Ernesto) Castillo Páez, por la que oficiales de la policía fueron condenados a penas de más de 30 años con base en una tipificación dictada con posterioridad al inicio de la desaparición. Pero como el hecho se mantendría en el presente, se aplicó la figura", explicó García Sayán.
El tribunal, sin embargo, no cumple con tal mandato al considerar que "más allá de la no aparición hasta el presente del cadáver de la víctima, está plenamente probado que a Elena Quinteros se le dio muerte en los primeros días de noviembre de 1976 y en dependencias del Servicio de Material y Armamento. Tal conclusión deriva del material probatorio y de las reglas de la sana crítica (...)".
"Si la víctima ya no está viva no puede decirse que el delito se sigue consumando porque no hay sujeto pasivo de éste y porque el autor no tiene más dominio del hecho sobre un ser humano que no existe", argumentó.
De esta manera, el órgano de alzada desconoce el fenómeno criminal –pero también social, político, cultural– que constituye una desaparición forzada. Por algo el derecho internacional se encargó de diferenciar esta situación de la del homicidio.
Como colofón de un fallo que mantiene sumergido a Uruguay en materia de respeto judicial por las convenciones internacionales de los derechos humanos –y que lo expone a una renovación de la sentencia condenatoria por parte de la cidh– el tribunal se anima a señalar, con precisión en las fechas, cuándo se mató a la joven, basándose en el cuestionado informe de la Comisión para la Paz.
Al parecer, los ministros consideran este informe como fuente fidedigna aun cuando se haya comprobado en varias oportunidades que contiene información falsa. Baste señalar que las fuentes militares todavía ocultas mintieron respecto del verdadero final del maestro Julio Castro: había sido ejecutado de un tiro en la cabeza y su cuerpo se mantenía oculto bajo la tierra de un batallón, pero los informantes nunca hablaron del disparo ni del enterramiento clandestino. Si por ellos fuera, jamás se hubiera hallado el cuerpo. Esto permite diversas especulaciones sobre el cierto final de víctimas como Elena Quinteros.
El fallo del tribunal se decidió curiosamente por cuatro votos en un mismo sentido, en vez de tres.
La ministra Bernadette Minvielle se excusó de actuar en el caso, por cuanto se conformó una terna especial. Pero con tal integración el fallo, en principio, sólo contaba con dos votos conformes –al quedar uno de los ministros en discordia–, y la ley requiere de tres en la misma postura para el dictado de sentencias definitivas. Por ello se sumó un cuarto ministro con cuyo voto se alcanzó la mayoría especial.
No obstante, "en la instancia deliberativa del común acuerdo" el miembro discorde desistió de su posición inicial y se alineó con los otros tres jueces. Así se llegó a una "decisión coincidente de todos los firmantes", lo que resulta inusual. La decisión del órgano penal de alzada terminó siendo firmada por los ministros Julio Olivera Negrín, Eduardo Borges, William Corujo y Daniel Tapié.
Walter Pernas
Tomado: Brecha.com.uy
11 feb 2012
Uruguay celebra cultura afro en tradicional desfile de "Llamadas"
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| El tronar de los tambores se adueñarán este jueves y viernes de Montevideo. (Foto:Archivo) |
El tronar de los tambores se adueñará este jueves y viernes de Montevideo cuando 44 comparsas sean las protagonistas del tradicional desfile de "Llamadas", fiesta suprema del candombe y la cultura africana en Uruguay.
El tronar de los tambores se adueñará este jueves y viernes de Montevideo cuando 44 comparsas sean las protagonistas del tradicional desfile de "Llamadas", fiesta suprema del candombe y la cultura africana en Uruguay.
La calle Isla de Flores que conecta los barrios Sur y Palermo, a pocas cuadras del centro de la ciudad, servirá de escenario para el desfile que fue oficializado en la década del 50, pero que tiene sus raíces en el siglo XIX cuando se le permitió a los esclavos juntarse para ensayar sus bailes al son de los tambores.
Cada año la fiesta popular convoca a miles de uruguayos y turistas que hasta altas horas de la madrugada disfrutan del sonido penetrante de los tambores apostados al costado de la calle y desde los balcones que dan a la misma, y otros que se animan a sumarse al baile y desfilan detrás de las agrupaciones.
"Suponemos que este año el desfile va a tener unos 70.000 espectadores entre ambas jornadas (...) Según las informaciones que han surgido de los encargados de la venta de entradas ya estarían agotadas", dijo a la AFP Fernando González, gerente de eventos de la Intendencia (Alcaldía) de Montevideo.
Lo original del evento ha atraído en los últimos años "un número creciente de visitantes de otros países", principalmente desde la vecina Argentina, "aunque algunos vienen desde allí pero son extranjeros de destinos lejanos que aprovechan la cercanía con Buenos Aires y cruzan para estar en el desfile", comentó González.
La llegada de los turistas ha popularizado en los últimos años el alquiler por los vecinos de balcones que dan a la calle donde se realiza el desfile.
Cada comparsa tiene unos 100 integrantes, siendo el máximo permitido 115, que se dividen entre la cuerda de tambores y el grupo de baile, en el que se destacan las vedettes, que con llamativos trajes y el ritmo de sus caderas cautivan a los espectadores.
Además desfilan porta estandartes y los abanderados, así como personajes clásicos de la "mama vieja", "el escobillero" y el "gramillero", que con vestimenta de la época colonial reafirman el toque pintoresco e histórico al evento.
La agrupación "Las Panteras de Benguela" será este año la comparsa encargada de abrir la primer jornada del tradicional desfile, que se extenderá hasta la madrugada del viernes.
Pese a que ambas jornadas son seguidas con atención por el público, el viernes es el día en el que desfilan las comparsas más populares, ya que su salida se ordena de acuerdo a la ubicación que obtuvieron en el concurso del año anterior.
El desfile será televisado a todo el país.
teleSUR - Afp / FC
Tomado: Telesurtv.net
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Es un sentimiento
5 feb 2012
Tributo a Yemayá se convierte en fiesta popular en Uruguay
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| En las costas se rinde tributo a Yemayá. (Foto: Efe) |
En una fiesta popular se convirtió el culto a Yemayá en Uruguay, donde anualmente se vuelcan miles de personas a la costa para rendir tributo a la diosa del mar, según el credo afroamericano.
Durante toda la jornada seguidores de la virgen, principalmente del credo afroumbandista, tirarán al mar improvisadas barcas con ofrendas para que Yemayá cumpla sus anhelos más preciados.
La representante de las Instituciones Federadas Afroumbandistas (IFA), la 'mae' (sacerdotisa) Susana Andrade, explicó que "vivimos cada año este día con mucha alegría, es un momento especial donde muchos dejan de lado sus prejuicios hacia la religión umbandista y conviven en paz con nosotros en una fiesta que fortalece nuestra religión".
Yemanyá, diosa del río Ogún (Nigeria), tiene sus origenes en la mitología Yoruba, pueblo oriundo de África occidental, pero fueron los bantúes (grupos éticos de África subsahariana), que la trajeron a América con la esclavitud.
El credo afroumbandista ha tenido una gran evolución en Uruguay en las últimas décadas, tras su llegada desde el vecino Brasil en donde la religión es una de las más populares.
Flores y velas de diferentes colores adornan la orilla de una de las playas más concurridas de Montevideo (capital), mientras una 'mae' con un vestido blanco que toca el piso atiende en un improvisado altar con figuras religiosas a varios adeptos que se acercan para pedir su bendición.
"No creo en nada, no soy umbandista, pero disfruto del ritmo de los tambores y de la alegria con que la gente de esta religión celebra este día, es genial por eso siempre vengo", expresó Alicia Gutierrez durante la celebración.
Por su parte, la 'mae' Stella Maris comentó que atiende en la playa todo el día "ya que son muchos los que aprovechan este día para acercarse a nosotros, porque por desconocimiento o prejuicio no van a buscarnos a lo largo del año".
La novedad de la celebración de este año es un acuerdo entre la Intendencia de Montevideo y varios centros umbandistas para que los fieles colaboren, el día posterior a la fiesta, con la limpieza de las playas.
La gran afluencia de público, que se estima en más de 100 mil que recorren las distintas playas y ríos del país, llevó a que el ritual fuera declarado de interés por los ministerios de Educación y Cultura, Turismo y Desarrollo Social y por la Intendencia de Montevideo (municipio).
teleSUR-AFP/ag-MM
Tomado: telesurtv.net
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30 mar 2011
Murió Víctor Licandro, fundador del Frente Amplio de Uruguay
El general retirado Víctor Licandro, fundador del gobernante Frente Amplio (FA) de Uruguay, murió en Montevideo a los 93 años. Fue militar, político y un investigador sobre el papel de las fuerzas armadas, y aportó numerosos trabajos teóricos desde las primeras décadas del siglo XX.
Junto al también general de ejército Líber Seregni (1916-2004), Licandro integró el grupo de militares constitucionalistas que en 1973 se opuso al Golpe de Estado que dio inicio a la dictadura que se prolongó hasta 1985.
Durante una manfiestación pública contra la caída de la democracia fue detenido en julio de 1973 en la casa de otros militares y estuvo diez años preso, hasta que fue liberado en 1983, cuando se vislumbraba la caída del régimen de facto.
En los últimos años su estado general se salud se estaba deteriorando, con pérdida progresiva de la visión, pero igual participó en febrero, en un acto que se realizó en la sede del congreso para celebrar los 40 años de fundación del FA.
Entre 1994 y 2007 fue presidente del Tribunal de Conducta Política de la coalición, además de otros cargos en la dirección de esa organización política que gobierna Uruguay desde el año 2005.
Tomado: Página12.com.ar
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Gral.Víctor Licandro. Fallece,
Uruguay
24 feb 2011
La impunidad hipoteca el futuro
“La fuente última de los derechos humanos no se encuentra en la mera voluntad de los seres humanos, en la realidad del Estado o en los poderes públicos, sino en el hombre mismo y en Dios su Creador. Estos derechos son ‘universales e inviolables y no pueden renunciarse por ningún concepto’.” (Pontificio Consejo Justicia y Paz. Año 2005)
En La Nación del miércoles 8 del corriente, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, ante quien tuve el honor de representar a mi gobierno durante dos de los más de diez años en que serví como embajador en el Uruguay, nos expone una versión de la historia reciente de su país bajo el sugestivo título de “Los peligros de falsificar el pasado”. No quiero aquí cuestionar esa interpretación. Ya lo han hecho con más autoridad muchos compatriotas suyos. Quiero exclusivamente referirme a un párrafo de su nota que, por su carácter taxativo, reclama una réplica. Dice Sanguinetti: “Demasiados desafíos nos acucian como para seguir revolviendo cenizas. Un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado. Como entidad nacional, lo ha sabido hacer Uruguay, que incluso ha ratificado con su voto, por dos veces, la amnistía a los militares”. Desgraciada la metáfora con la que lo inicia. No se trata, Dr. Sanguinetti, de “revolver cenizas”, sino de hallar las de aquellos asesinados sin tumba, clausurando así el atropello criminal que se sigue perpetrando al violar una de las más ancestrales (exclusiva) conductas del género humano, cual es la de enterrar y honrar a sus propios muertos. Ningún desafío del futuro puede dejar impaga esta deuda con el pasado, salvo que se legalice la impunidad. Me ha tocado participar en Montevideo por lo menos en diez oportunidades de la dolorosa recordación de “La Noche de los Cristales Rotos” (Kristallnacht). Casi siempre se hallaba presente el ex presidente. Nunca le escuché, ni tampoco leí, una recomendación suya dirigida a la comunidad judía proponiendo no “revolver las cenizas” y mucho menos la afirmación temeraria de que “un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado”. Pero vayamos al perdón. Como bien lo sabe el presidente Sanguinetti, el concepto del perdón es hijo del cristianismo. Hasta entonces la venganza en lo individual y la muerte o la esclavitud en lo colectivo eran las consecuencias de las ofensas o de las derrotas militares. Pero el perdón para los cristianos no es un acto gratuito y mucho menos puede ser impuesto por voluntades extrañas a las propias víctimas. El 15 de mayo de 1999, el entonces obispo de Morón, Justo Laguna, decía que el perdón supone “el arrepentimiento claro y expreso, el arrepentimiento desde luego interior, pero también exterior. Todo el que comete un delito está absolutamente obligado a arrepentirse de lo que ha hecho”. Ni en la Argentina, menos en el Uruguay, los responsables del terrorismo de Estado han manifestado arrepentimiento alguno por las atrocidades cometidas. Peor aún, dos meses atrás, asistimos estupefactos a la repugnante reivindicación de ese terrorismo, que Videla y Menéndez hicieron ante el tribunal que en Córdoba los condenó a cadena perpetua. En Uruguay, sólo días atrás, un militar detenido hizo declaraciones públicas reivindicando los secuestros, las torturas y las desapariciones y un numeroso grupo de oficiales retirados lanzó frases amenazantes ante las investigaciones que tramita la Justicia. Sería interesante que el Dr. Sanguinetti nos explicara cómo se puede perdonar a quienes hacen gala de tanto nihilismo y contumacia. Cómo perdonar a quienes reivindican el horror y amenazan con repetirlo. Conviene agregar que para que el perdón sea factible la doctrina cristiana exige dos requisitos más: la reparación del daño causado en toda su extensión posible (restitutio in integrum) y el firme compromiso de no repetir la ofensa.
Finalmente, con respecto a la ley de amnistía que según Sanguinetti ha permitido a los uruguayos superar el pasado, dada su ratificación en dos plebiscitos (el último con un 48 por ciento de votos en contra) cae el ex presidente en un grave error conceptual. Los derechos humanos y sus violaciones no son objeto, ni responden, ni se subordinan a la voluntad de mayorías circunstanciales por muchas que sean las veces que ésta se manifieste. El bien jurídico protegido es la dignidad suprema del hombre y su derecho inalienable a la justicia cuando ésta es avasallada. No hay ley que merezca llamarse tal si ampara su violación o deja sin castigo a sus responsables. En este sentido, me permito recomendarle la lectura completa del magnífico trabajo publicado por La Nación en su edición del 31 de agosto de 2005, firmado por el ex juez de la Corte Suprema de Justicia Argentina Gustavo Bossert, que en uno de sus párrafos textualmente dice: “Los crímenes que a lo largo de la historia se han cometido usando el aparato estatal (son)... crímenes de lesa humanidad, que no pueden beneficiarse ni de la prescripción ni del perdón ni aun bajo amnistías encubiertas, y deben, en cambio, permitir a las víctimas y dar lugar, entonces, a un juicio justo”.
Al contrario de lo que expresa el ex presidente, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.
Hernán Patiño Mayer
Ex embajador argentino en Uruguay.
Tomado: Página 12.com.ar
En La Nación del miércoles 8 del corriente, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, ante quien tuve el honor de representar a mi gobierno durante dos de los más de diez años en que serví como embajador en el Uruguay, nos expone una versión de la historia reciente de su país bajo el sugestivo título de “Los peligros de falsificar el pasado”. No quiero aquí cuestionar esa interpretación. Ya lo han hecho con más autoridad muchos compatriotas suyos. Quiero exclusivamente referirme a un párrafo de su nota que, por su carácter taxativo, reclama una réplica. Dice Sanguinetti: “Demasiados desafíos nos acucian como para seguir revolviendo cenizas. Un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado. Como entidad nacional, lo ha sabido hacer Uruguay, que incluso ha ratificado con su voto, por dos veces, la amnistía a los militares”. Desgraciada la metáfora con la que lo inicia. No se trata, Dr. Sanguinetti, de “revolver cenizas”, sino de hallar las de aquellos asesinados sin tumba, clausurando así el atropello criminal que se sigue perpetrando al violar una de las más ancestrales (exclusiva) conductas del género humano, cual es la de enterrar y honrar a sus propios muertos. Ningún desafío del futuro puede dejar impaga esta deuda con el pasado, salvo que se legalice la impunidad. Me ha tocado participar en Montevideo por lo menos en diez oportunidades de la dolorosa recordación de “La Noche de los Cristales Rotos” (Kristallnacht). Casi siempre se hallaba presente el ex presidente. Nunca le escuché, ni tampoco leí, una recomendación suya dirigida a la comunidad judía proponiendo no “revolver las cenizas” y mucho menos la afirmación temeraria de que “un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado”. Pero vayamos al perdón. Como bien lo sabe el presidente Sanguinetti, el concepto del perdón es hijo del cristianismo. Hasta entonces la venganza en lo individual y la muerte o la esclavitud en lo colectivo eran las consecuencias de las ofensas o de las derrotas militares. Pero el perdón para los cristianos no es un acto gratuito y mucho menos puede ser impuesto por voluntades extrañas a las propias víctimas. El 15 de mayo de 1999, el entonces obispo de Morón, Justo Laguna, decía que el perdón supone “el arrepentimiento claro y expreso, el arrepentimiento desde luego interior, pero también exterior. Todo el que comete un delito está absolutamente obligado a arrepentirse de lo que ha hecho”. Ni en la Argentina, menos en el Uruguay, los responsables del terrorismo de Estado han manifestado arrepentimiento alguno por las atrocidades cometidas. Peor aún, dos meses atrás, asistimos estupefactos a la repugnante reivindicación de ese terrorismo, que Videla y Menéndez hicieron ante el tribunal que en Córdoba los condenó a cadena perpetua. En Uruguay, sólo días atrás, un militar detenido hizo declaraciones públicas reivindicando los secuestros, las torturas y las desapariciones y un numeroso grupo de oficiales retirados lanzó frases amenazantes ante las investigaciones que tramita la Justicia. Sería interesante que el Dr. Sanguinetti nos explicara cómo se puede perdonar a quienes hacen gala de tanto nihilismo y contumacia. Cómo perdonar a quienes reivindican el horror y amenazan con repetirlo. Conviene agregar que para que el perdón sea factible la doctrina cristiana exige dos requisitos más: la reparación del daño causado en toda su extensión posible (restitutio in integrum) y el firme compromiso de no repetir la ofensa.
Finalmente, con respecto a la ley de amnistía que según Sanguinetti ha permitido a los uruguayos superar el pasado, dada su ratificación en dos plebiscitos (el último con un 48 por ciento de votos en contra) cae el ex presidente en un grave error conceptual. Los derechos humanos y sus violaciones no son objeto, ni responden, ni se subordinan a la voluntad de mayorías circunstanciales por muchas que sean las veces que ésta se manifieste. El bien jurídico protegido es la dignidad suprema del hombre y su derecho inalienable a la justicia cuando ésta es avasallada. No hay ley que merezca llamarse tal si ampara su violación o deja sin castigo a sus responsables. En este sentido, me permito recomendarle la lectura completa del magnífico trabajo publicado por La Nación en su edición del 31 de agosto de 2005, firmado por el ex juez de la Corte Suprema de Justicia Argentina Gustavo Bossert, que en uno de sus párrafos textualmente dice: “Los crímenes que a lo largo de la historia se han cometido usando el aparato estatal (son)... crímenes de lesa humanidad, que no pueden beneficiarse ni de la prescripción ni del perdón ni aun bajo amnistías encubiertas, y deben, en cambio, permitir a las víctimas y dar lugar, entonces, a un juicio justo”.
Al contrario de lo que expresa el ex presidente, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.
Hernán Patiño Mayer
Ex embajador argentino en Uruguay.
Tomado: Página 12.com.ar
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21 feb 2011
“Tengo una debilidad por Pepe Mujica, lo amo con toda mi alma”
–¿Cómo la conoció a Cristina?
–De la manera más insólita. Una sobrina mía estaba acá en casa y me preguntó si yo la conocía a la Presidenta y le dije que sí. Nunca había hablado con ella y le quise hacer una broma a mi sobrina. Para que me creyera llamé por teléfono a la Casa Rosada y pedí hablar con Cristina y me atendió ella... ¿Podés creerlo?
–¿Y qué le dijo a la Presidenta?
–Me quedé sin palabras. ¡Me moría de vergüenza! Le pedí que me disculpe y le conté la verdad, que yo me quería dar corte con una sobrina que tiene 10 años y que por eso había llamado, le dije que son cosas de señora mayor. ¡Y desde esa vez nos hemos visto algunas veces! Pero si yo lo cuento parece inventado.
–Imagino la carita de su sobrina...
–¡Le contó a todo el mundo que yo era amiga de la Presidenta y se lucía con eso! Vamos a hacer una cosa: la llamo ahora a Cristina. Haceme un favor –le dice a Sandra, la reportera gráfica–. Alcanzame la agenda negra y el teléfono.
China busca el número entre decenas de páginas con los apellidos de gran parte de la historia del cine y del teatro rioplatenses. Y cada vez que menciona los nombres en voz alta evoca algún bello recuerdo. Finalmente, encuentra el número buscado y llama: “Soy China Zorrilla y quiero hablar dos palabras con Cristina”. Del otro lado le dicen: “¡Sí, cómo no!” y le piden que aguarde. La comunicarán con la privada de Presidencia. Pronto dirá una y otra vez que ella es China Zorrilla y que llama para hablar dos palabras con Cristina. Hasta los embajadores, diputados, senadores, saben que si la llaman es probable que hablen con un secretario de Estado u otro funcionario... Pero China es China, y la sola mención de su nombre abre todas las puertas. Cinco minutos después atiende la Presidenta: “¡¡Chinita!! ¿Cómo estás?” El diálogo es muy cariñoso. La Presidenta le dice que esa tarde recibirá en su despacho a Leonardo Favio y la semana próxima la llamará para que vaya a la Rosada a tomar un cafecito con ella. Dialogan un buen rato. Se despiden con mucho afecto y cuando cortan, China suspira mirando a Flor. Sonríe, feliz...
–Se la ve muy contenta, le brillan los ojos...
–Me siento aliviada porque tenía que hablar con ella. Hace tiempo que quería llamarla y me alegra haberlo hecho. Me dijo que me quiere ver en la Rosada.
–¿Qué hará en el 2011?
–Voy a seguir con lo que estoy haciendo desde el año pasado: teatro leído. Nos llevan en un micro a pueblos del interior y en una plaza, en clubes o en teatros, nos sentamos a leer una obra frente al público. Cuando me lo ofrecieron pensé que sería muy aburrido. Y ahora que lo hago me encanta. Somos ocho actores y hacemos la obra Las de enfrente. Y vos te das cuenta de que lo único que importa en el teatro son las voces, lo que decimos, la palabra. ¡Una maravilla!
–¿Y tiene algún proyecto nuevo, algo en el tintero para este año?
–Yo soy de la guardia vieja. A mí me gusta un telón que se levanta, la gente que aplaude y hacemos la obra. Quisiera hacer un clásico. ¡La gente cree que los clásicos son aburridos, pero no hay nada más divertido que un clásico!
–¿Como Lady Macbeth o el Mercader de Venecia, de Shakespeare?
–Me gustaría hacer el Mercader de Venecia porque es divertido, porque es tramposo, porque es malo. Yo creo que uno envejece el día que no tenés más proyectos. Me gustaría hacer un gran papel ahora que estoy por cumplir 89.
–Nació el 14 de marzo, falta poco para que cumpla años. A lo mejor celebra su día en Casa Rosada con la Presidenta.
–(Risas) ¡Sería bueno! ¡O a lo mejor puedo festejar ahí cuando cumpla 100 años!
–¿Qué tipo de género teatral prefiere hacer como actriz?
–Yo soy cómica. Puedo hacer cualquier papel pero lo que mejor me sale son los papeles cómicos, sé hacer reír al público. Y eso es algo que no se enseña en ningún lado. El que te diga que te puede enseñar a hacer reír, miente. Eso se sabe o no se sabe. Hay una décima de segundo en la que tenés que decir la frase para que se rían. Si la decís después, es tarde. ¡Es una cuestión química!
–¿Cuánto hace que no va a Uruguay, su tierra natal?
–Voy siempre que puedo. Por suerte estoy cerquita. A veces voy a la mañana y vuelvo a la noche. Igual tengo diez mil sobrinas que vienen siempre para acá. A Gumita, mi hermana mayor, la extraño mucho... murió y recuerdo cuando me hacía los vestuarios para mis obras... era una excelente vestuarista y esos cuadritos que están ahí me los regaló ella, son sus dibujos de sombreros para las obras de teatro... Fuimos cinco hermanas, ahora quedamos vivas tres. En mi niñez yo tenía muchas muñecas y a la noche les ponía los camisones y por la mañana les sacaba el camisón y le ponía ropita a cada una. Mi madre decía: “¡Esta se va a llenar de hijos!”. Yo vivía para esas muñecas. Y al final, soy la única que no se casó. Mis hermanas sí se casaron y tuvieron hijos...
–¿Estuvo alguna vez a punto de casarse o vio cerca la posibilidad?
–Sí (China cierra los ojos). Era más que un novio. Era el hombre... yo sabía que me iba a casar con él. Era muy lindo. Tengo una foto suya en mi cuarto pero no me gusta mostrarlo. Se llamaba Juan. Ellos eran cuatro hermanos varones y nosotras éramos cinco hermanas mujeres. Estábamos siempre juntos en Montevideo. Papá y mamá eran muy amigos de los padres de él.
–¿Se daban algún beso, había palabras de amor?
–No nos dábamos un beso ni nada pero estábamos todo el día juntos... Todos sabían que yo le gustaba a él y que yo lo amaba a Juan. Eran otras épocas...
–¿Alguna vez estuvo comprometida?
–Sí, con Enrique, en Montevideo. Le decían el Bebe. Tuve un noviazgo formal, estábamos comprometidos y de novios totalmente. Pero eso fue hace mucho...
–¿Y qué pasó?
–Yo en el fondo tenía la obsesión del teatro. Yo lo quería mucho al Bebe pero si me casaba pensaba que iba a tener que dejar el teatro porque la familia de él era muy a la antigua y no veían bien que yo quisiera ser actriz y hacer teatro.
–¿Cómo siguió su vida después de este noviazgo?
–Me fui a vivir dos años a Londres sola. Para estudiar teatro e inglés. Viajé en barco y viví allá sola. Fue inmediatamente después de la guerra... Tendría 24 años más o menos y no sé por qué me dio la locura de irme a Londres y trabajé allá... Nunca fui más feliz que en Londres. A veces en alguna película inglesa reconozco a algunos de mis compañeros de teatro de hace tantos años. Nunca tuve miedo. Yo vivía sola en una especie de casa estudiantil que había. Estaba toda la ciudad bombardeada porque recién había terminado la guerra...
–¿Se arrepiente de no haberse casado?
–Sí.
–¿Con quién se hubiera querido casar: con Juan o con el Bebe?
–Con Juan. Pero de eso no quiero hablar...
–¿Y el tema de la maternidad, más allá del casamiento?
–Como dicen mis hermanas, yo soy como la madre de todos mis sobrinos. Yo soy muy maternal, siempre lo fui. Veo un bebé por la calle y paro a la madre para que me lo deje tener cargado un ratito...
–¿Alguna vez pensó en adoptar un bebé?
–Así como soltera y armar el escandalete, no. Pero mamá, que decía que nunca se había equivocado, decía: “De mis cinco hijas, la primera que se va a casar y se va a llenar de hijos es China”. Y soy la única que no se casó... Y todas se llenaron de hijos. La que está viviendo acá conmigo es una de ellas. Pero lo que yo quería hacer, y aunque parezca mentira, sigo queriendo hacer, es teatro.
–¿Cómo empezó a actuar?
–Mis abuelos tenían una casa grande en Montevideo y cada vez que había un cumpleaños, mi mamá ponía: “Festival de China”. Venían mis abuelos, tíos, primos, la familia entera a verme. Tenía 12 o 13 años. Mi mamá me ayudaba con esos trajes. Ensayaba mucho para que saliera bien. A las monjas del colegio nos les gustaba nada que yo hiciera eso en el living de la casa de mis abuelos.
–En ese mismo Montevideo más tarde fue amiga de Mario Benedetti.
–¡Ay, Mario! Qué tristeza me dio cuando murió... Nos veíamos siempre. Es que en Uruguay todo es distinto... es más chiquito, nos conocemos todos. Y a los argentinos les cuesta imaginar eso. Vas al bar, está Galeano, y lo saludás...
–¿Qué siente que le falta hacer? Hoy mencionó su deseo de actuar en una obra de teatro clásica este año...
–Yo quiero hacer una obra de teatro clásica porque los jóvenes no saben lo que es... están acostumbrados a las cosas livianitas, divertidas, con muchas malas palabras. No tiene nada que ver eso con el teatro. Y yo quiero hacer uno de los grandes títulos. Me gustaría hacer eso que es lo más difícil de hacer. Quiero que se levante el telón, que se oiga el aplauso, todo...
–Las obras de Shakespeare ya están... ¿iría en busca de un director?
–O la dirigiría yo. Aunque si estás actuando es un poco complicado. Veremos.
–China, como uruguaya, ¿qué piensa de Pepe Mujica?
–Bueno, yo tengo una debilidad por Pepe Mujica. Yo lo amo con toda mi alma. Es lo que nunca he visto. Es un ser que frente a una cámara y a diez mil personas que lo escuchan es igual que hablando contigo en el café... ¿te das cuenta? El es la verdad. Si te dice algo es porque es verdad. Hace poco, en un reportaje, le preguntaban qué tenía y él dijo: “Tengo un departamentito que es mío y de mi mujer y tengo un auto...”. Y le pregunta el periodista: “¿Y qué más?”. Y él le responde: “¿Para qué más?”. Y no está jugando un personaje. El es así. Creo en esta persona que asombra porque es verdad. No está actuando.
–¿Lo conoció personalmente?
–No, ¡no lo conozco personalmente! Y estoy enamorada de él. Estoy esperando ir a Montevideo para llegar a la casa de gobierno... O me lo presentan o me presento yo sola. Voy a decir: “Soy China Zorrilla y quiero hablar con Pepe”.
Marcela Stieben
Tomado: Página 12.com.ar
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20 feb 2011
Van cuatro militares retirados más a la Justicia
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| Gelos Bonilla |
La Justicia tomó declaración a cuatro militares retirados que estuvieron presentes en el Batallón de Ingenieros N° 4 de Laguna del Sauce, en el departamento de Maldonado, en el marco de la indagatoria que investiga la desaparición del dirigente comunista Gelos Bonilla, ocurrida en 1976.
Con estas comparecencias, serán 14 en total los retirados que declararon ante la jueza Mariana Mota y la fiscal Ana Tellechea en las primeras dos semanas de actuaciones judiciales del año.
Todos los militares que concurrieron al Juzgado Penal de 7° turno lo hicieron en calidad de testigos.
Los militares retirados que ya comparecieron como testigos deslindaron su responsabilidad en el hecho y declararon en la sede judicial “no tener conocimiento de la desaparición de Bonilla”
El caso es investigado en un juzgado de Montevideo ya que la causa está anexada al expediente madre que investiga al ex dictador Juan María Bordaberry.
Bonilla desapareció en enero de 1976 tras ser detenido en Maldonado y derivado al Batallón de Ingenieros ubicado en Laguna del Sauce, de acuerdo a testigos.
El desaparecido fue dirigente del Partido Comunista, ex militante del Sunca y edil del Maldonado por el Frente Amplio.
Se estima que sus restos fueron enterrados en la proximidad del aeropuerto de Laguna del Sauce.
Fuente:
Tomado: Instituto Cuesta Duarte.org.uy
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17 feb 2011
Terminar con los pobres de una vez
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| La creativa iniciativa de algunos jóvenes del Partido Colorado de Uruguay. |
Éstos jóvenes proponen la implantación de la silla eléctrica y la cámara de gas para los menores delincuentes.-
Dejando de lado que éstos son métodos artesanales que sólo eliminan indidualmente éstos sujetos despreciables e inconvenientes que atentan contra la legítima propiedad privada,la silla elétrica es desanconsejable por el alto consumo de energía,teniendo en cuenta nuestra crisis energética; y la cámara de gas exige divisas para importar el cianuro y el ácido clorhídrico y no soluciona el problema de fondo que es la madre de todos los problemas:los pobres.-
Los pobres son la basura humana que genera el capitalismo como sub-producto. Hoy de mañana ví un titular que el negocito que adoptó el sistema con los "comodites" (que tanto nos beneficia) acaba de generar 44 NUEVOS millones de pobres en el mundo.-
Se reproducen como conejos porque no practican métodos anti-concepcionales y están concentrados en esos asentamientos nauseabundos de mal gusto,por dónde no me gusta pasar,comiendo arroz y fideos y vestidos con esa ropas horribles.-Eliminando los pobres el Estado ahorraría en represión,salud pública y educación pública porque la gente bien, tiene sus mutualistas y manda los gurises a colegios privados dónde no se juntan con la mersa.-
Terminar con los pobres es fácil,rápido y relativamente barato. Los pobres no sirven para nada su única utilidad es cada 5 años para que voten y como tema de los discursos pre-electorales. Con el maquinismo cada vez son menores las necesidades de mano de obra ,no consumen casi y pagan muy pocos impuestos porque no tienen poder adquisitivo,tampoco se califican con lo que podrían generar más plusvalía,porque 7 de cada 10 no terminan el liceo.-
Felizmente ha sido abandonado el engorroso proyecto de la izquierda haciendo una revolución, para que los medios de producción sean colectivos,modelo historicamente fracasado y que intentaron implantar hace 1/2 siglo aquellos loquitos sueltos veinte-añeros en Cuba.-
Dado que gastamos 123 millones de dólares anuales en una inútil Fuerza Aérea,bastaría equipar sus aviones con equipos de fumigación Micronair que consumen muy poco ,y fumigar los asentamientos con Fosdrin o algún otro específico similar(comprando por cantidad vamos a conseguir buen precio); porque todos están concentrados allí.- Tal vez la Iglesia patee un poco,porque ese es el verso de su negocio,pero después no pasa nada y el problema queda resuelto.-
Viviendo en Brasil,presencié intentos artesanales para resolver el mismo problema. Allá todas las parturientas son obligadas a tener los gurises con cesárea y de paso las esterilizan sin preguntarles. También se forman grupos de exterminio integrados por policías, militares,comerciantes,jueces,abogados etc. que salen a purificar las ciudades de "los meninos de rúa" que son los futuros asaltantes del mañana. Es más económico gastar una bala matando un gurí que tener que salir después a corretear un asaltante adulto. Pero éste también es un método artesanal y en Río de Janeiro apenas se alcanza a eliminar unos 500 gurises por año.-
Si se analiza bien,los pobres son la causa de todos los problemas del país y lo que provoca todas las inestabilidades. El país,una vez eliminados los pobres , se acercaría más a nuestro ideal nacional,se eliminarían las tensiones entre Malvín Norte y Malvín Sur , y lo ciudadanos vivirían más descontraídos y tranquilos.-
Crear fuentes de trabajo para todos los pobres , es para mí como cagar en un frasquito;creo que eso lo sabemos todos porque por algo la pobreza no cesa de aumentar en el mundo.-
Será una forma de hacer justicia,espero ser escuchado.-MAU-MAU
P.D.: Avisénle a los milicos que viven en los asentamientos de la fecha en que se hará la aplicación.-
http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2011/02/terminar-con-los-pobres-de-una-vez.html
Tomado: Kaos en la Red.net
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10 feb 2011
Brecha: La crónica. 40 páginas sobre 40 años del FA.
La crónica de Brecha (04/02/2011), palabras, análisis, historias y anécdotas, y, la falta casi por completo, de las causas, los motivos, que un 5 de febrero de 1971 surgiera ese fenómeno llamado Frente Amplio, salvo algunas puntuales excepciones.
El FA, nacido en el medio de la lucha del pueblo uruguayo, por sus intereses más inmediatos, por la libertad, la democracia, por la participación de todos en la construcción de su destino. Nacido de la conjunción de intereses de los sectores postergados, de la clase obrera, de las capas medias de la ciudad y del campo, de sectores de la intelectualidad, los estudiantes, como su expresión política, irrumpe en la vida nacional como una gran avalancha, en momento de grandes luchas.
Pero no fue relámpago en cielo sereno, como lo piensan algunos, lo imaginan otros y podrían verlo las nuevas generaciones que no tuvieron la felicidad de vivirlo.
No fue el diseño de un producto, como parece a Carolina Porley ([ii]), donde no ve nada auténtico, sino: “versión funcional del pasado y de una tradición política ha ayudado al Frente Amplio en esta cuatro décadas a generar una identidad partidaria que le permitió retener y acrecentar su respaldo electoral.”, en el título de la nota, más adelante agrega: “Se trata de un esfuerzo realizado desde 1971 por construir una tradición propia (¿querrá decir una marca propia?) que se apoye en una lectura funcional de la historia nacional..”. También recurre a Jaime Yaffé: “..el FA pudo presentarse como síntesis de esos procesos inconclusos (el artiguista, el Battlista y el de Saravia) para proyectarlos al futuro a través de un programa de cambios que se pretende continuador de los mismos”
Como no poda faltar en un producto político nos dice: “..a construir su tradición y a forjar una identidad ….la izquierda sumó los mártires del pachequismo y la represión militar” …”..-dice Yaffé- dieron lugar a una epopeya, de tono fuertemente épico y heroico, con una larga lista de mártires…”
Así la nueva tradición “..se alimentó de ex votantes blancos y colorados (quienes adormecidos los vínculos afectivos los abandonaban)”
Po otro lado, la crónica de Blixen ([iii]), del ombliguismo, en 1970 “los tupamaros eran fuerza poderosa”.
En frase bastante ambigua Continúa: “Precisamente las razias masivas… para rescatar al agente de la CIA Dan Mitrione, las presiones del gobierno de Estados Unidos y los inconfesables contactos blancos ante una eventual caída de Jorge Pacheco Areco, aceleraron la idea que cobraba forma entre la oposición de nuevo cuño (sic)”… “y que sintetizaron los independientes de Marcha”, y prosigue: “En diciembre de 1970 ya estaban dadas la condiciones para el surgimiento de una nueva fuerza política”. Además, todas las fuerzas políticas –menos los comunistas- le fueron a pedir opinión a la dirección del MLN, por entonces presos en Punta Carretas.
Alude al documento de apoyo crítico al FA, por un lado no creían y por otro apoyaban, para superar disidencias internas. De allí cita: “Al apoyar al Frente lo hacemos en el entendido de que su tarea principal debe ser la movilización de las masas trabajadoras y que su labor dentro de las mismas no empieza ni termina con la elecciones”
Estudiado en el mundo como un raro fenómeno político, Botinelli ([iv]) dice que el FA obedece a lo que la ciencia política llama un Partido: “No hay ninguna diferencias estructural entre el Partido Colorado, el Partido Nacional y el Frente Amplio”. Más adelante plantea: “La dirigencia ha tenido …un gran retraso en entender a la gente” …”..la militancia de sectores y comités no es un reflejo de la base del FA. ..particularmente la de los comité de base es muy sesgada. Y la visión que los dirigentes recogen ahí no es un reflejo de la gente común.”
En fin.
Brilla por su ausencia en sus 40 páginas sobre 40 años de historia del Uruguay, los aciertos y los errores (aunque de éstos algo siempre se dice) de un importante conglomerado de uruguayos que jugó un papel singular en la forja, en el nacimiento de una fuerza política que nació con historia.
Los comunistas uruguayos tuvieron su papel en esa historia.
Fruto de la lucha en las calles, donde se forjó la unidad. La propia experiencia de las masas en la lucha fue generando conciencia. Fue el “fruto maduro”, también, de una teoría de la revolución uruguaya, del análisis de la realidad, de la estrategia y una táctica llevada adelante en forma conciente, planificada, ordenada, empleando todas sus fuerzas en el cumplimiento de los objetivos planteados. Y, en esta historia jugó un gran papel Rodney Arismendi.
Es malo andar proclamando por ahí virtudes propias. Hay quienes se las arreglan para salir siempre en la foto. No es justo dejar en el olvido, cuando no esconder premeditadamente algunos hechos.
Sentimientos encontrados que sobrellevamos en los últimos 20 años. ¿Quizás los errores impidan hablar de algunos aciertos?
En fin. Esas 40 páginas me hicieron reflexionar sobre los últimos 60 años, -no 40- y como ya se han dicho cosas, vamos a rescatarlas. Quizás algunas de ellas merecieran haber estado en esa reseña. Comenzaremos por estas palabras de Gerardo Cetano:
“Sin duda uno de los uruguayos más relevantes del siglo XX. Una de las figuras políticas centrales de este país. Tal vez las anteojeras del provincianismo o del anticomunismo han podido opacar esa realidad que rompe los ojos. Rodney Arismendi por su trayectoria política, por su proyección internacional que lo hizo una de las figuras de referencia de una de las dos superpotencias del siglo XX. Fue sin duda una de las figuras políticas más relevantes. Diría algo más, fue tal vez uno de los políticos más renovadores y más exitosos con una mirada estratégica, cargada de historia.
Y un hombre serio, un político serio. Tan serio que no ocultaba sus diferencias. Incluso con sus amigos. Hay una imagen inolvidable de Rodney Arismendi. En el documental de la reunión de la Organización Latinoamericana de Solidaridad, en la OLAS, en donde toda la tribuna aplaudía y había un solo hombre con los brazos cruzados que no aplaudía. Ese hombre era Rodney Arismendi.
Era Rodney Arismendi que, en épocas donde con mucho amor, y con mucho romanticismo y con mucho idealismo, que hay que reivindicar, generaciones y generaciones de jóvenes dieron su vida pero muchas veces la dieron sin el continente necesario de figuras gigantescas y serias como ese Rodney Arismendi que fue dique contra los violentismos. Que supo serlo en el peor momento.
Honra permanente para una figura capaz de fundar sus convicciones en momentos tan difíciles y de manera tan radical. Porque era un radical, claro que era un radical. Su radicalismo genuino, no impostado, era el radicalismo de los trabajadores que no necesitan –como decía Zitarrosa- tener una pistola en la cintura para saberse plenamente revolucionarios.”
Fue ese político serio que mirando lejos, en 1955, mirando lejos y reivindicando esa dimensión de historia que tiene la política, la política bien entendida, que no mira la elección del próximo año sino mira por los tiempos, mira más allá de uno, mira la historia, tiene un sentido de historia. Él lo tuvo y cuando era difícil imaginarlo, imaginó un gran partido comunista, un partido que no se consolidara solamente como un aparato político. ¡No! Que fundara una tradición, que incorporara redes de trabajadores, de la cultura, que convocara a los jóvenes, que los convocara seriamente, con responsabilidad, cuidándolos, porque son la clave del cambio. Sin paternalismos, pero cuidándolos. Que convocó a tantas familias, porque si hablo de una tradición comunista estoy hablando de familias en donde, no por imposición sino por amor, los hijos y los nietos se hicieron orgullosamente comunistas como sus padres y sus abuelos.
Fue desde esa seriedad que miró lejos. Y vio la necesidad de fundar un movimiento sindical único, marcando junto a una generación de gigantes uno de los perfiles más importantes de la democracia uruguaya: una central sindical única, sin corruptos, una central sindical seria, pluralista, que en los momentos más difíciles supo demostrar su compromiso inclaudicable con la democracia.
Esa misma seriedad estratégica que lo llevo a imaginar -cuando casi era inimaginable….., fue la que lo llevó a pensar en la unidad política de la izquierda como una contribución central para la democracia uruguaya y para la transformación del país.
……….
Por eso cuando cayó la dictadura el partido comunista estuvo allí. Y créanme, he tenido el calvario de ver los archivos de la represión, es un calvario. No se imaginan hasta donde esa dictadura fue siniestra. Y créanme, lo dice el historiador, desde la verdad debo decir que el gran partido de la resistencia fue el partido comunista.”([v]) {VER}
Creemos que se construye con la verdad, aprendiendo de los errores y los aciertos. Negando los hechos, siempre tercos, para quienes los vivimos, para quienes estudian desde la academias, será difícil encontrar los caminos para la liberación de nuestros pueblos.
Por supuesto que no fue, no podría haber sido, obra de una persona, de un partido. La unidad no existe sin voluntad colectiva, de partidos, agrupamientos, ciudadanos. Cientos de miles de ciudadanos, en la lucha codo a codo, unidos en su rebeldía ante el desborde del poder oligárquico. Hubo un espíritu amplio de los sectores políticos, de trabajadores y pueblo, que forjaron su unidad en la lucha de esos años difíciles.
La experiencia de grandes masas en lucha por sus reivindicaciones, abrió su conciencia a la necesidad de cambios, en una sociedad que sólo beneficia a los dueños de la riqueza.
De ahí a comprender la necesidad de crear la herramienta para esos cambios, hubo un solo paso.
[i] Rodney Arismendi. Infome al XVI Congreso del Partido Cominista de Uruguay. Setiembre de 1955
[ii] ) Carolina Porley. Brecha. 4/02/2011. Pag. 14
[iii] )Samuel Blixen. Brecha. 4/02/2011. Pag.15
[iv] ) Oscar Botinelli. Brecha. 04/02/2011. Pag.2
[v] ) Gerardo Caetano. Homenaje a Rodney Arismendi. Noviembre de 2008
Ruben López
Tomado: Que Hacer.com.uy
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