26 jul 2009

26 de Julio de 1953, mucho más que una fecha

A principios de los cincuenta, el panorama político de la sociedad cubana vivía un vacío ético alarmante. El 10 de marzo de 1952 y mediante un golpe de Estado apoyado por la CIA, Fulgencio Batista se hizo con el poder derrocando a Carlos Prío Socarrás. Para justificar su golpista intervención, Batista alegó que Prío tenía sumido al país en la bancarrota, donde las drogas y el juego eran elementos habituales en el diario acontecer de la Isla –en realidad, Prío fue eliminado de la escena política cubana porque se estaba distanciando de los intereses del gobierno yanqui, no a favor del pueblo sino de su propio bolsillo-. Aunque aquella afirmación era cierta, el nuevo lacayo del imperio norteamericano –nuevo relativamente, porque entre 1940 y 1944 presidió por primera vez la República- no hizo otra cosa que agravar la ya caótica situación de la población cubana que, de manera ilegal, gobernó hasta el primero de enero de 1959, día en que, junto a sus más estrechos colaboradores, huyó del país cargado de dinero público. Cabe recordar que Batista derogó la Constitución de 1940 e intentó, en vano, legalizar la situación política creando unos “Estatutos Constitucionales”. Con estos antecedentes, el año del centenario del natalicio de José Martí -1953- se presentaba nada halagüeño. Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre, ¡tanta era la afrenta! –expresó Fidel en su alegato “La historia me absolverá-. Pero ese mismo año sucedió algo de suma importancia en Cuba que frenó la caída en picado, produciéndose, a partir de entonces, un ascenso moral y cultural de amplio alcance social; me estoy refiriendo al asalto a los cuarteles Moncada de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo. El asalto al Moncada –segunda fortaleza militar del país por aquel entonces- supuso la respuesta necesaria al golpe de Estado, y, además, la heroicidad de los combatientes repercutió de manera decisiva en la situación política y social de toda la Isla. Los asaltantes no obtuvieron la victoria militar, pero sí, sin duda, una victoria política muy importante, ya que con la gesta había surgido un movimiento cuya trascendencia ética y política era incuestionable. Sin embargo, la victoria política no llegó exenta de grandes sacrificios. Era domingo de carnaval aquel 26 de Julio de 1953 en Santiago de Cuba cuando, de madrugada – a las 5 y 15 a.m.-, un grupo de ciento setenta y cinco jóvenes de la llamada Generación del Centenario, a las órdenes de Fidel Castro, inició el asalto. El objetivo del mismo era requisar el armamento para, posteriormente, convocar a la huelga general en todo el país y leer el último discurso de Eduardo Chibás. Raúl Castro y su grupo llegaron a tomar el Palacio de Justicia, como estaba previsto, y Abel Santamaría, con el suyo, hizo lo propio con el Hospital Civil, sitos los dos edificios junto al cuartel. Pero un accidente imprevisible hizo que el grupo de Fidel no pudiera tomar la fortaleza. Aquella calurosa mañana, la fatalidad quiso que la mejor arma que poseían los revolucionarios –el factor sorpresa- quedara neutralizada al toparse con una pareja de la llamada “guardia cosaca”. A pesar de ello, la supremacía correspondió a los asaltantes, quienes causaron al ejército treinta bajas, de ellas once muertos y diecisiete heridos. Pero el Moncada acogía en su interior a más de mil soldados de la tiranía, contra los que, eliminado el mencionado factor sorpresa, poco o nada se podía hacer. De modo que los revolucionarios optaron por retirarse, luego de combatir durante dos horas y cuarenta y cinco minutos, aproximadamente. En caso de no poder tomar el cuartel, la consigna era retirarse a Siboney para, desde allí, procurar llegar a las montañas de la Sierra Maestra y proseguir la lucha. Pero tampoco la retirada resultó de manera satisfactoria. Muchos fueron detenidos y posteriormente asesinados, unos pocos lograron escapar y salir al extranjero, otros, perseguidos por las fuerzas represivas, fueron detenidos días después, sometidos a juicio y condenados a prisión. Fidel fue capturado el primero de agosto en las estribaciones de la Gran Piedra por una patrulla militar al mando del teniente Sarría que, siendo una excepción en aquel ejército, se negó a entregarlo al comandante Pérez Chaumont, conduciéndolo al Vivac santiaguero para presentarlo ante los tribunales. El comportamiento del teniente Sarría salvó, sin duda, la vida del jefe del asalto. Anteriormente, en el momento de la detención, Sarría tuvo que poner freno a los guardias de su patrulla, ya que estos querían asesinar a todo el grupo de detenidos, a Fidel entre ellos. ¡Las ideas no se matan!, hubo de expresar repetidas veces el teniente para persuadir a sus agresivos subordinados. La represión desatada por los tiranos contra los asaltantes fue de lo más salvaje que uno puede imaginar; para probar esta afirmación sobran los ejemplos. Apresados tras el asalto, a Abel Santamaría le sacaron los ojos y a Boris Luis Santa Coloma –hermano y novio de Haydée Santamaría respectivamente- le arrancaron los testículos. Una veintena de combatientes –entre los que ellos se encontraban- fueron sacados con vida del Hospital Saturnino Lora y trasladados por los soldados de la tiranía al asaltado cuartel, donde por orden de Batista –éste ordenó matar a diez prisioneros por cada soldado muerto- fueron salvajemente torturados y asesinados. En ese mismo hospital cumplieron su misión Haydée Santamaría y Melba Hernández, quienes igualmente fueron detenidas y llevadas al Moncada. Estas dos mujeres fueron testigos de excepción de la masacre allí cometida. Si no las ultimaron a ellas también fue porque un fotógrafo, que acompañaba a la periodista Marta Rojas, simuló hacerles una fotografía -no tenía película en la cámara- y, regándose la noticia de que en el cuartel había dos mujeres detenidas, los soldados ya no podían presentarlas como muertas en combate. A otros compañeros los asesinaron en el Hospital inyectándole en las venas aire y alcanfor. Pedro Miret sobrevivió y, en el transcurso del juicio, denunció el hecho. Después, los cadáveres de algunos combatientes fueron dispersos por diferentes lugares del cuartel. A otros los arrojaron en las proximidades de El Caney y Siboney... también de Songo y La Maya, para simular su muerte en combate. Los participantes en el asalto al cuartel de Bayamo no tuvieron mejor suerte. Basta citar un solo ejemplo para mostrar la masacre allí cometida: Tras ser detenidos, Hugo Camejo y Pedro Véliz fueron ahorcados atados con una cuerda al cuello y arrastrados por un vehículo en el Callejón de Sofía, cerca del cementerio de Veguitas. Al igual que a sus compañeros, a Andrés García Díaz le aplicaron el mismo método asesino. Dado por muerto, éste sin embargo, sobrevivió y pudo denunciar el hecho. Nadie duda de los horrendos crímenes cometidos por los subordinados de Chaviano y Pérez Chaumont –siendo estos, a su vez, ordenados por Batista-. Existe, además, una prueba irrefutable que los certifica: De las 70 personas que murieron el 26 de julio y en días posteriores a manos de la tiranía, sólo ocho cayeron en combate; el resto de los cadáveres, sin excepción alguna, presentaban signos de evidentes mutilaciones y salvajes torturas. Dante dividió su infierno en 9 círculos: puso en el séptimo a los criminales, puso en el octavo a los ladrones y puso en el noveno a los traidores. ¡Duro dilema el que tendrían los demonios para buscar un sitio adecuado al alma de este hombre... si este hombre tuviera alma! Quien alentó los hechos atroces de Santiago de Cuba, no tiene entrañas siquiera -la cursiva es de Fidel refiriéndose a Fulgencio Batista y Zaldivar. Fidel fue separado del resto de sus compañeros y juzgado en una pequeña sala del Hospital Saturnino Lora, habilitada para la ocasión. Era 16 de octubre de 1953 y, en su autodefensa, pronunció su alegato final ya mencionado en estas líneas y conocido como “La historia me absolverá”. Igual que a todos sus compañeros, un día después fue trasladado al reclusorio nacional de Isla de Pinos –hoy Isla de la Juventud-. Los meses de prisión no mermaron un ápice las ansias libertadoras de los revolucionarios, todo lo contrario; entre sus rejas fueron definiendo su condición ideológica –Martí fue el autor intelectual del asalto al Moncada- y maduraron el reinicio de una guerra popular contra la tiranía, trazando estrategias de futuro. Los moncadistas nunca aceptaron la libertad a cambio de condiciones previas y deshonrosas propuestas en algún momento por sus adversarios. Fue la presión de la opinión pública la que, finalmente, consiguió la amnistía de 1955 para todos los presos políticos, incluidos los participantes del asalto al cuartel Moncada, materializándose ésta el 15 de mayo. Ya en la calle –mientras estuvo preso nunca perdió contacto con el exterior-, Fidel aceleró el proceso organizativo del Movimiento, y se creó una dirección nacional. Fue el 12 de junio cuando se confeccionó la estructura de su aparato dirigente y se adoptó el nombre de Movimiento Revolucionario 26 de Julio. La situación política estaba cada día más tensa. Fidel era vigilado de cerca por las fuerzas represivas, de modo que, aun habiendo anunciado al salir de prisión que seguiría en Cuba, decidió marcharse fuera de la Isla para preparar la insurrección armada. El 7 de julio de 1955, antes de partir hacia México redactó esta carta: Me marcho de Cuba, porque me han cerrado todas las puertas para la lucha cívica. Después de seis semanas en la calle estoy convencido más que nunca de que la dictadura tiene la intención de permanecer veinte años en el poder disfrazada de distintas formas, gobernando como hasta ahora sobre el terror y sobre el crimen, ignorando que la paciencia del pueblo cubano tiene límites. Como martiano pienso que ha llegado la hora de tomar los derechos y no pedirlos, de arrancarlos en vez de mendigarlos. Residiré en un lugar del Caribe. De viajes como este no se regresa o se regresa con la tiranía descabezada a los pies.Como todo el mundo sabe, de México regresó el 2 de diciembre de 1956 en el yate Granma, junto a otros ochenta y un expedicionarios. Cumplió con el contenido de su histórica frase: En el año 1956 seremos libres o seremos mártires. Tras un desembarco accidentado, parte de ellos lograron llegar a la Sierra Maestra. Con el paso del tiempo el Ejército Rebelde fue aumentando en efectivos y en aceptación por parte del pueblo. Sus acciones fueron cada vez más osadas y eficaces, a pesar de estar en clara desventaja con respecto al ejército del tirano, que era abastecido y entrenado por los yanquis. Finalmente, cinco años, cinco meses y cinco días después de los asaltos a los cuarteles Moncada de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo se proclamó el triunfo de la Revolución. No es extraño que en Cuba, pues, el 26 de Julio de 1953 sea mucho más que una fecha y que, coincidiendo con ésta, cada año se celebre el Día de la Rebeldía Nacional. En Cuba saben muy bien a que se tradujo aquel heroico suceso del Moncada. Por eso en la Isla irredenta, desde entonces, siempre es 26 de Julio. Azanza Telletxiki Alai-amlatina Tomado de Rebelión

20 jul 2009

Muere Frank McCourt

Muere Frank McCourt, el autor de 'Las Cenizas de Ángela' Frank McCourt, el autor de "Las cenizas de Ángela", que estaba gravemente enfermo de meningitis, murió en Nueva York a los 78 años, informó hoy la prensa estadounidense. Según Los Ángeles Times, su hermano Malachy confirmó que McCourt falleció en la clínica para enfermos terminales donde se encontraba aquejado de una meningitis que contrajo hace dos semanas. El autor de origen irlandés, de 78 años, estaba siendo tratado además de un melanoma, el cáncer de piel más severo. "Sus facultades se están apagando. No se espera que sobreviva", dijo el pasado viernes Malachy. Un éxito en todo el mundo El escritor, un antiguo profesor de lengua y literatura que dio clases en el sistema público de enseñanza de Nueva York, saltó a la fama con "Las cenizas de Ángela" (1996) su primer libro, en el que narra sus memorias sobre la pobreza en la que vivió en Estados Unidos e Irlanda durante su niñez, con el que se ganó el premio Pulitzer. Al jubilarse, McCourt se lanzó a la escritura junto a su hermano Malachy y juntos concibieron la especie de comedia autobiográfica "Un par de sinvergüenzas", que se estrenó en Nueva York en 1984, además de "Los irlandeses, y cómo llegaron a ser como son". Fue, sin embargo, "Las cenizas de Angela" el libro que lo encumbró como autor y por el que, además del Pulitzer a la mejor biografía, recibió también el premio de la Crítica y el Libro del Año en Estados Unidos. Esa obra fue traducida a una treintena de idiomas e incluso se adaptó al cine, en una película dirigida por Alan Parker, y que protagonizaron Emily Watson, y Robert Carlyle. McCourt publicó en 1999 "Lo es", la segunda parte de sus memorias, que arranca con su regreso a Nueva York, a los 19 años, novela a la que siguió "El profesor", en 2005, y dos años después "Ángela y el Niño Jesús", un relato navideño para niños. El escritor vivía con su esposa Ellen, con quien se casó en segundas nupcias, y tenía además una hija, Maggie, y tres nietos. Agencia EFE Tomado de Público

18 jul 2009

Del “Puma” al “Bombodrom”

Sí, el colonialismo siempre deja sus huellas. Aunque no lo queramos, cuando viajamos a Europa creemos que marchamos de lo absurdo a lo racional. O para decirlo en forma más suave, con un acento literario, de García Márquez y Juan Rulfo a Kant y Descartes. Imagínese entonces el lector la confusión en mi mente, que creo organizada para las sorpresas, al leer en el diario General Anzeiger de Bonn, en mi primera madrugada europea de este verano aquí, el siguiente título: “Miles de millones para armamentos”. No lo puedo creer. Sí, es así: “El Parlamento alemán ha aprobado el gasto de miles de millones de euros para rearmar al ejército. En esos gastos se incluyen tres mil cien millones de euros para comprar 405 nuevos tanques de guerra Puma”. El ser humano no ha aprendido nada, pienso una vez más, ya en la culminación de la vida. Millones de jóvenes muertos en la última guerra, para nada, para absolutamente nada. Esa nada de ruinas, de hambre, de humillaciones. Y ahora tres mil millones para tanques. El ser llamado humano. Un país con más de cien universidades y escritores como aquel Erich Maria Remarque, el de Sin novedad en el frente, donde está todo dicho sobre la filosofía de las armas, el producto máximo de la estupidez humana. Releo. Está en el título del diario y como información principal en la sección “Economía”. Economía... no puedo menos de sonreír con sorna. El ministro de Defensa, el demócrata-cristiano Franz Josef Jun –demócrata-cristiano, repito, miembro de un gobierno demócrata-cristiano-socialdemócrata. Esto último lo escribo con un poco de duda y una pizca de ironía. Ese señor declaró estas profundas palabras: “Espero y deseo que la industria alemana de armas cumpla con el contrato y los tanques Puma puedan ser empleados en Afganistán”. Nada menos que en Afganistán. Y me asalta una nueva pregunta. ¿Qué tiene que hacer Alemania en Afganistán? La respuesta es: Fue un convenio con EE.UU. en el tiempo de Bush (está todo dicho, pienso). Al día siguiente leo en el mismo diario que “el encargo de los Puma es parte de un ‘paquete conyuntural’ (me detengo en la palabra ‘coyuntural’) dado que el ‘paquete’ consta de un gasto de siete mil millones de euros para la construcción, además, de cinco robots buscadores de minas marinas, del tipo Seefuch” (que quiere decir “Zorros del mar”). El negocio está pues entre pumas y zorros. Esto trajo las críticas del anterior jefe estratega de la Academia de Mandos del Ejército Federal Alemán, Heinz Dieter Jopp, quien declaró que le sorprende esta última compra ya que “la marina de guerra alemana posee una técnica moderna de búsquedas de minas en el mar”, y que ya en los mares apenas si hay muy pocas minas –como las había en la última guerra– que puedan amenazar a la marina. El bloque de los diputados del Partido Verde criticaron estas compras de armas llamándolas “irresponsables” frente al ciudadano que paga impuestos. “Son cosas que nadie necesita, y que traen un riesgo enorme”, declaró el diputado Alexander Bonde. Pero claro, la industria armamentista, sonríe complacida. Al día siguiente el título principal del diario tendrá una línea similar: se entrega la “Orden a la Valentía” a cuatro soldados alemanes que actúan en Afganistán. Sí, una nueva orden que por su forma rememora a la “Cruz de Hierro”, la famosa condecoración alemana que creó el Kaiser Friedrich Wilhelm III, en 1813, durante la guerra contra Napoleón, para todo aquel militar que demostrara “valentía contra el enemigo” y que siguió entregándose en la guerra contra Francia de 1870, en la guerra mundial de 1914-18 y por Hitler en la de 1939. Las condecoraciones fueron entregadas ahora por la primera ministra Angela Merkel (mujer y demócrata-cristiana, pienso) quien señaló “que un ejército en operaciones necesita una condecoración así”. De acuerdo al decreto de creación “La Cruz de Honor por valentía” –como se llama ahora– se entregará “por hechos que demuestren la medida esperada en valentía en el marco del cumplimiento del deber”. Y el pesimismo aumentó en mi persona, poniéndome en riesgo de caer en la depresión, cuando el cartero –sí, todavía existen– me entregó a la mañana siguiente un sobre con un catálogo con Euro Tops de setenta páginas con objetos para regalar y coleccionar. En la página central, nada menos que un tanque en miniatura con un título entrador: “Tome el lector a su cargo el comando del legendario tanque de guerra Tiger 1 ahora con función de combate infrarroja”. No puedo creerlo. Pero está todo explicado. Transcribir del catálogo todas las funciones de ese “tanque de guerra para coleccionar” me llevaría varias contratapas. Aunque sería un incontrastable testimonio de la época en que vivimos. Veamos las principales frases: “¡Todo obedece a su comando! ¡Usted va a poder comandar el tanque Tiger 1 que es nada menos que el Tiger 1 con radiocontrol en una reproducción absolutamente auténtica! ¡A raíz de su cañón de 88 mm, el Tiger 1 (ideado y construido en 1942) nunca fue superado por ningún otro tanque, de la misma manera como esta imitación pintada a mano no será superado en ningún detalle! Con su conducción a distancia (27 Mhz) se logran maniobras rápidas: hacia adelante, atrás, derecha, izquierda, sobre ruedas con elásticos y estructuras individuales. Armado con un cañón de 20 cm de largo con culatazo que puede moverse de arriba hacia abajo y en la torre moverse 160 grados de derecha a izquierda y viceversa. Al mismo tiempo produce un ruido de motores auténticos, sonidos de disparos de cañón y de ametralladora visibles a través de efectos luminosos. Novedad: la función integrada de combate le da a usted la posibilidad de integrar a un segundo modelo de tanque (se puede comprar por separado). Hasta los propios aficionados a modelos especializados admiran este modelo en la escala 1:16 (medidas 50x23x19 cm). ¡Un juego que entusiasma a grandes y chicos! Tiger 1 cuesta 149,95 euros”. Dejémoslo ahí. No, volvamos a la realidad. El mismo catálogo trae otras diversiones para que no se aburran los hombres. En una página especial se nos muestra que ya podemos imitar a los cowboys. No, nada de miniaturas. Tamaño natural. Masculino. Un Colt Navy, por 39,95 euros. La propaganda tiene hasta algo sentimental, memorioso, un aire de melancolía masculina. Dice: “Acerca de este revólver de la fábrica de armas Colt se han originado varias leyendas. Fue fabricado entre 1851 y 1873 por la mundialmente famosa fábrica de armas Colt. Se podía llevar fácilmente al cinto sin que su peso resultara molesto. Se ofrece aquí una auténtica reproducción Deko de la ansiada arma de fuego que sorprende por la exacta fidelidad de todos sus detalles. Posee una mecánica totalmente capaz de funcionar, pero claro, no de disparar: con tambor giratorio, percutor movible y palanca de carga móvil. El modelo tiene el tamaño original (35.cm) Material: de zinc y zamak, una aleación de cinc y aluminio. Empuñadura de madera legítima”. Pero dejémonos de juguetes. Porque en la Frankfurter Rundachau del 13 de julio leí a todo título: “Pistolas y revólveres son la nueva moda de productos de exportación”. Y se informa, textual: “La exportación e importación legal de armas pequeñas como pistolas, revólveres pero también de fusiles ha aumentado en los últimos seis años en 653 millones de dólares. Es decir, que el volumen total del negocio de armas de tiro permitidas y sus municiones se eleva a 1600 millones de dólares. Pero dados los negocios en negro existentes, se calcula el total en 6 mil millones de dólares. Casi la mitad del comercio legal internacional de armas cortas corresponde a Estados Unidos. Luego siguen Italia, Alemania, Brasil y Austria. Italia, por su venta de armas deportivas, Austria por su venta de pistolas. China aumentó su exportación de armas veinte veces desde el año 2000. No se ha tenido en cuenta a Rusia ya que se negó a dar cifras. Las ganancias de los países vendedores de armas se han duplicado en los últimos seis años”. Basta. Si comparamos las últimas cifras del hambre de los niños y de los pueblos víctimas de la violencia, en continuas huidas, ya no entenderíamos hacia dónde va el ser humano. Hablemos sólo de las últimas cifras del Banco Mundial, nada menos. Su último pronóstico afirma que 400.000 niños podrían, a causa de la crisis actual, morir prematuramente este año. Pero no todo es así. Están también los que reaccionan. Los de abajo. Un día después, la otra noticia. La que hace que no se pierdan las esperanzas. La verdadera democracia, la que se hace desde abajo, saliendo a la calle. El Ministerio de Defensa alemán desistió de su gran proyecto: el “Bombodrom” (el “aeródromo de las bombas”), a 80 kilómetros de Berlín. Allí, en un extenso campo se habían iniciado los trabajos para instalar el llamado “Bombodrom” donde la Luftwaffe, la aviación de guerra alemana, iba a realizar ejercicios de bombardeos y ataques a posiciones en tierra. Pero la gente de esa región reaccionó. Principalmente las mujeres, que comenzaron a salir a la calle con la iniciativa “Cielo libre”. No a los ejercicios militares y menos desde el aire. Fueron muchos años de lucha, con la gente allí, ocupando los terrenos, resistiendo a todas las iniciativas conformistas del gobierno. Nada. Aquí no. La lucha duró nada menos que 17 años. Finalmente, en un frío comunicado, el ministro de Defensa señaló que se ha desistido del proyecto. Y entonces las fiestas del pueblo se suceden una tras otra. Venció la gente. Los habitantes. Sin armas. Poniendo el cuerpo y la palabra. No a las bombas. El “Bombodrom” ahora se dedicará al trigo, a los frutales, a los pájaros, a la naturaleza, a los colores, a lugares donde los niños jueguen. Ya aquí sobran las palabras. Ojalá esto sea imitado en todas las latitudes. Sin colts, sin tanques, ni siquiera de juguete. Cuando vaya a Berlín le voy a llevar flores a la tumba de Erich Maria Remarque, el pacifista a ultranza, y hoy voy a poner en el lugar preferido de mi biblioteca los libros de Kant; el de la “paz eterna”. Osvaldo Bayer Desde Bonn, Alemania Tomado de Página 12

“Es posible demandar al Gobierno español”

Caricatura El Roto
Entrevista a Prashant Bhusan, abogado del Tribunal Supremo de India, histórico activista contra los transgénicos. Bayer, Coca-Cola, Unilever, Cargill, Nestlé, un mundo aparentemente controlado por multinacionales que campan a sus anchas. Uno de los casos más emblemáticos es el de la India: en los últimos diez años más de 200.000 campesinos se han suicidado por no poder pagar las deudas contraídas con la multinacional de la biotecnología Monsanto. Pese a que los supuestos beneficios de los transgénicos son refutados por multitud de organizaciones y científicos, la propaganda sobre sus múltiples beneficios se multiplica alrededor del mundo en lo que la ecofeminista india Vandana Shiva denomina “monocultivo de la mente”. El poder de las multinacionales y los lobbies de la industria biotecnológica en los Gobiernos es un mal muy extendido y el Estado español no se queda atrás (ver DIAGONAL nº 101). El pasado mes de abril el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino del Estado español (MARM) firmó un acuerdo con el Gobierno de la India para colaborar en materia comercial, agrícola y económica. Un acuerdo que abre literalmente la puerta a los transgénicos al identificar como áreas de cooperación “la comercialización y consumo de los productos agroalimentarios, incluyendo los organismos genéticamente modificados (OGM)”. Como colofón el acuerdo también recoge el “fomento de energías renovables para el impulso en el sector agrario de la biomasa y los biocarburantes”, sin especificar qué tipos de cultivos se van a destinar para la producción de energía. Este acuerdo posiciona al Estado español como catapulta de los OGM en el continente europeo, que cada vez se muestra más reacio a este tipo de cultivos. El pasado mes de marzo, más de 20 países votaban en contra la proposición de la Comisión Europea de suprimir la moratoria sobre el cultivo de transgénicos en la Unión. Un mes después, en abril, Alemania se subía al carro de países como Francia o Grecia que prohíben el cultivo de maíz BT invocando el recurso preventivo de la moratoria europea. En este panorama, el Estado español se sitúa como el mayor productor de transgénicos de Europa con más de 80.000 hectáreas de maíz BT cultivadas en 2008 y ocupa el puesto 14 del ránking mundial. Grupos de presión Según el abogado indio Prashant Bhusan, en declaraciones a DIAGONAL, “aunque el acuerdo indio-español es bastante genérico, es sorprendente cómo se refiere específicamente al consumo de OGM como un área de cooperación y promoción. Demuestra una vez más la influencia de las compañías de OGM ya que, según un informe de la IAASTD (Evaluación Internacional del Papel del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola), los transgénicos no son el camino a seguir”. Bhusan es abogado del Tribunal Supremo de la India y lleva más de 25 años luchando por el medio ambiente, los derechos humanos y la responsabilidad social de la administración. Ha participado en importantes casos contra multinacionales como Enron o Coca-Cola. Ahora sus esfuerzos se centran en combatir el lobby de las multinacionales en el Gobierno indio. Bhusan ha sabido encontrar un agujero en el sistema para luchar contra este conflicto de intereses, llegando hasta la corte india y logrando una victoria sin precedentes. DIAGONAL: ¿Qué pasos has seguido para llevar el caso a las cortes? PRASHANT BHUSAN: En la India existe un organismo, el Comité de Evaluación de Ingeniería Genética (GEAC, en sus siglas en inglés) que supuestamente concede las autorizaciones sobre transgénicos. Debe asegurar que no existe ningún riesgo para la salud ni para el medio ambiente. Lo que ocurre es que las funciones de este comité fueron suplantadas por el Departamento de Biotecnología. Además, casualmente, su codirector es miembro del consejo del ISAAA, una organización estadounidense, fundada y financiada por industrias de la biotecnología como Monsanto y Syngenta. Su principal objetivo es promover los OMG, sobre todo los destinados a la alimentación, y aumentar su presencia en todo el mundo, especialmente en los países más pobres. Llevamos este caso a los juzgados alegando conflicto de intereses. Las cortes dictaminaron que el GEAC debía incluir científicos independientes en su plantilla, que los laboratorios que analizasen los OMG también deberían ser independientes. Hasta la fecha se aprobaba los OMG en función de los informes de Monsanto, que los mantenía en secreto alegando a la propiedad intelectual. Tras un fallo de la Corte suprema la multinacional se vio obligada a hacer públicos sus informes, pero lo cierto es que no valen para nada porque no miden en ningún momento la toxicidad. Actualmente en la India hay campos de ensayo para diez tipos de verduras modificadas genéticamente. Son cultivos que no se han probado en ninguna otra parte del mundo, como el de la berenjena BT, que puede ver la luz a final de año. De momento el caso sigue abierto. D.: ¿Qué posibilidades de lucha legal observas en el caso del Estado español? P. B.: La legislación española y la directiva europea tratan el tema de los peligros de los alimentos transgénicos y mencionan el principio de precaución. Esto quiere decir que el Gobierno español y todos los gobiernos deberían examinar si la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA en sus siglas en inglés) realiza todas las pruebas necesarias de bioseguridad. Ya que el Gobierno español confía enteramente en sus informes creo que podría existir una posibilidad de demandar al Gobierno por la vía administrativa pidiéndole que realice las pruebas indicadas por científicos independientes, como las que recomienda el doctor Bhargava en la India, llevadas a cabo por laboratorios públicos independientes con completa transparencia.
Izaskun Sánchez Aroca Tomado de Diagonal

Bases de EEUU en Colombia

Uribe acepta alojar cinco bases de EEUU en Colombia "Colombia perderá soberanía y se convertirá en una base de operaciones, una especie de portaaviones, contra los países vecinos". Quien así habla no es sospechoso de antiamericanismo primario; es el senador Rafael Pardo , ex ministro de Defensa colombiano y candidato a sustituir al presidente Álvaro Uribe desde el espectro centrista. El plan de EEUU de instalar a sus militares en cinco puntos del territorio colombiano, con un máximo de 800 militares y 600 civiles, ha creado una conmoción nacional que alcanza a los vecinos, sobre todo a Venezuela y Ecuador. Las negociaciones se han llevado en secreto en EEUU en los últimos meses y el acuerdo ya está prefirmado a falta de una inminente quinta ronda de conversaciones en Bogotá. Se trata de sustituir la base de Manta en Ecuador, el más importante centro de operaciones estadounidense en la región tras la entrega de Panamá, y cuya vigencia se ha negado a prolongar el presidente, Rafael Correa . Sobre todo desde que supo que fue en Manta donde se montó y se apoyó el bombardeo colombiano de territorio ecuatoriano para liquidar al dirigente de las FARC Raúl Reyes . La acción, en la que murieron 27 personas, entre ellas un ecuatoriano, fue una violación de la soberanía de Ecuador rechazada por toda América Latina y supuso la ruptura de relaciones entre Colombia y Ecuador. Una zona de fuerte presencia guerrillera Las operaciones desde Manta, en teoría para la lucha contra el narcotráfico, van a ser trasladadas inicialmente a tres bases militares en Colombia: Malambo en el Atlántico, Tolemaida en la región del Tolima, y Larandia en el Caquetá, una zona de fuerte presencia guerrillera. Después se prevé la instalación del Ejército estadounidense en otros dos puntos de Colombia. Ante el escándalo suscitado, portavoces del Gobierno se han apresurado a afirmar que sólo será una "ampliación" del acuerdo vigente con EEUU y que en las bases también estarán militares colombianos. Pero la realidad es que las actuaciones estadounidenses se ampliarán de la lucha contra el narcotráfico a la lucha contra el terrorismo. Y del Pacífico hasta el Caribe. El Gobierno de Uribe trata ahora de desmentir por todos los medios que sea un traslado de la base militar de Manta, algo que anunció literalmente el propio embajador estadounidense, William Bronfield , hace algunas semanas. Bronfield fue el cerebro de la operación militar de EEUU en diciembre de 1989 en Panamá, cuando los aviones norteamericanos arrasaron todo un barrio de la capital para llevarse a su antiguo aliado Noriega, a costa de al menos 2.000 muertos civiles, entre ellos el fotógrafo español Juantxu Rodríguez. El candidato preferido por Uribe para su propia sucesión, el ex ministro Óscar Felipe Arias , apodado Uribito, proclamó ayer que las nuevas bases estadounidenses servirán "para defender a los colombianos de su vecindario". La cooperación pacífica de EEUU Esta ofensiva para desplegar efectivos, medios militares y avanzada tecnología de inteligencia en Colombia vulnera la dinámica abierta por el presidente Barack Obama , que en sus primeras intervenciones trató de abrir nuevas vías en Latinoamérica basadas en la cooperación pacífica, y con acento en los problemas sociales, tomando distancia del autoritarismo que participó en la instalación de casi todas las dictaduras del continente. Además, la instalación de esas bases hará inviable la iniciativa UNASUR, la alianza regional liderada por Brasil para evitar situaciones de crisis entre países vecinos. Ecuador y Venezuela se han manifestado ya contra esa presencia militar de EEUU en la zona. Para el líder de la alianza de izquierda Polo Democrático, el jurista Carlos Gaviria , "es vergonzoso cómo se ha llegado al acuerdo, que debió ser objeto de un debate público. Nos estamos convirtiendo en un país súbdito de Estados Unidos". Un capítulo del acuerdo que levanta muchas ampollas es la imposición de EEUU de que su personal goce de total inmunidad frente a la justicia colombiana. El precedente es Ecuador, que reclamó sin éxito contra más de 300 norteamericanos que nunca pudo juzgar y que estaban acusados de diversos delitos, incluyendo robos y homicidios. En Colombia se han producido numerosos incidentes incluyendo episodios de tráfico de drogas con estadounidenses que actuaban bajo la fachada de "asesores civiles" cuando en realidad eran agentes secretos. Antonio Albiñana Tomado de Público

Industria de seguros de salud a.....

De ejecutivo de relaciones públicas de la industria de seguros de salud a denunciante de sus atrocidades Wendell Potter es la peor pesadilla de la industria de los seguros de salud. Se convirtió en informante. Potter, ex principal portavoz de la gigante aseguradora CIGNA, declaró recientemente ante el Congreso: “Mi nombre es Wendell Potter, durante veinte años trabajé como ejecutivo de empresas de seguros de salud y vi cómo confunden a sus clientes y abandonan a los enfermos, todo para dejar conformes a los inversores de Wall Street”. Potter estuvo muy involucrado en su trabajo en el desarrollo de estrategias de CIGNA y de la industria de seguros en general para mantener su alto nivel de ganancias, obtenidas gracias al sistema de salud estadounidense. Me dijo: “A lo que más temen es a un sistema de pagador único. Pero temen incluso el hecho de que se proponga la opción de un seguro de salud público. Pondrán todas las trabas que puedan para frustrar eso, para tratar de asustar a la gente para que piense que apoyar una opción de seguro de salud público provocaría una rápida caída hacia el socialismo…poniendo a la burocracia gubernamental entre uno y el médico. Han utilizado estos argumentos durante años y siempre han funcionado”. En 2007, CIGNA negó a una adolescente de California, Nataline Sarkisyan, cobertura médica para un transplante de hígado. Su familia denunció el hecho en los medios. La Asociación de Enfermeros (CNA, por sus siglas en inglés) en California apoyó la denuncia. Geri Jenkins es el director de la CNA. Dijo: «Y es realmente atroz que permitamos que se tomen decisiones pensando en el dinero y no en las vidas humanas y en lo que se necesita para mantener con vida a la gente. La familia Sarkisyan tenía seguro de salud. Y esa es la cuestión aquí. Tenían seguro. Habían hecho todo lo que se esperaba de ellos. Trabajaban mucho, pagaron por su seguro, y sin embargo, cuando lo necesitaron, no estaba allí para ellos». Bajo creciente presión, CIGNA finalmente le otorgó cobertura para realizar el transplante. Pero fue demasiado tarde. Dos horas después de la autorización, Nataline murió. Wendell Potter era el portavoz de CIGNA en aquel entonces. De camino a visitar a unos familiares en Tennessee, Potter se detuvo en una “expedición médica” en Wise, Virginia. La gente manejaba durante horas para recibir asistencia gratuita en clínicas provisorias instaladas en establos para animales en el predio de un parque de atracciones local. Potter me dijo que semanas más tarde, mientras volaba en un avión de la empresa CIGNA junto a su director ejecutivo: “Me di cuenta de que las primas de algunas personas me estaban ayudando a viajar de ese modo, que pagarían mi almuerzo servido en vajillas de porcelana china. Y luego pensé en esos hombres y mujeres que había visto en el Condado de Wise, definitivamente no tenían ni idea de cómo viven los ejecutivos de las empresas de seguros”. Los ejecutivos de la industria de seguros y los inversores de Wall Street son adictos a las enormes ganancias y a los aumentos de dos dígitos en las tasas anuales. Para acaparar más ganancias, dice Potter, si una persona hace una solicitud importante de cobertura, el asegurador a menudo inspeccionará la solicitud de cobertura original de la persona, en busca de cualquier error que permita cancelar la póliza. De manera similar, si los empleados de una pequeña empresa hacen demasiados reclamos de reembolso, la aseguradora, dice Potter, “muy probablemente aumente tanto las tasas que a su empleador no le quedará otra alternativa que dejarlo a Ud. y a sus compañeros de trabajo sin seguro médico”. Esta semana, mientras la Cámara de Representantes y el Senado presentan sus proyectos de ley sobre el sistema de salud, Potter advierte: “Algo que hay que recordar es que la industria de los seguros de salud se ha venido anticipando a este debate sobre el sistema de salud desde hace muchos años…y se ha posicionado de manera de estar muy cerca de los miembros influyentes de ambos partidos en el Congreso”. El Senador de Montana Max Baucus preside el Comité de Finanzas del Senado, que es clave para la reforma del sistema de salud. Potter prosiguió: “La industria de seguros, la industria farmacéutica y otros involucrados en la industria de la asistencia médica han donado…millones de dólares a sus campañas en los últimos años. Pero además del dinero, son las relaciones las que cuentan, y es por eso que la industria de seguros contrató a muchos, pero muchos lobbistas, algunos de los cuales trabajaron para miembros del Congreso, y algunos que son ex miembros del Congreso para que hicieran lobby por ellos”. La industria de los seguros y otros grupos que tienen intereses económicos en la industria de la salud están haciendo un fuerte lobby contra la opción de seguro de salud público sin fines de lucro que propone el gobierno, y están gastando, según el Washington Post, 1,4 millones de dólares al día para persuadir al Congreso y a la opinión pública. No nos dejemos engañar. La negativa de las empresas de seguro médico a proporcionarles a sus clientes la cobertura requerida mata gente, y Wendell Potter conoce todos los secretos. Sus denuncias podrían ser justo lo que se necesita para abandonar por fin lo que está ‘enfermo’ en nuestro sistema de asistencia de salud. Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna. Amy Goodman Tomado de Democracy Now

7 jul 2009

El SouthCom toma el poder en un Estado del ALBA

Honduras: el primer golpe de Estado militar de la administración Obama Honduras suscitó la cólera de Washington al rebelarse contra la presencia militar estadounidense e incorporarse al ALBA. Militares formados en la Escuela de las Américas y dirigidos por consejeros estadounidenses derrocaron al presidente constitucional Manuel Zelaya y pusieron en el poder a quien había sido su rival de siempre en el seno del partido liberal, Roberto Micheletti. Thierry Meyssan hace un recuento de los objetivos de este enfrentamiento y señala la voluntad de la administración Obama de retomar el control de América Latina. Nadie pensó que la crisis surgida entre Honduras y Estados Unidos pudiera desembocar en un golpe de Estado militar. Parecía que Washington había renunciado a esa forma de acción, aunque la administración Bush había sobornado recientemente a un grupo de militares para que derrocaran al presidente constitucional de Venezuela (el 12 de abril de 2002) [1] y había utilizado a sus propias fuerzas especiales para secuestrar al presidente constitucional de Haití (el 29 de febrero de 2004) [2]. Pero los comunicadores de la Casa Blanca venían utilizando últimamente la amplia sonrisa del flamante Barack Obama para hacer creer a la opinión pública internacional que Estados Unidos había cambiado y que había renunciado a su ambición imperial. La importancia estratégica de los cinco Estados de la antigua República Federal de América Central (Costa Rica, Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) reside en su situación geográfica como corredor de tránsito entre dos continentes y dos océanos. Si bien ninguno de ellos dispone de recursos naturales especialmente importantes, lo interesante es que todos ellos pueden servir de base para controlar la zona. Durante la revolución sandinista en Nicaragua, Washington utilizó Honduras como base de retaguardia de las bandas contrarrevolucionarias. Bajo la dirección de John Negroponte, la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa se convirtió en cuartel general de los «contras» nicaragüenses y de sus escuadrones de la muerte. Vista desde ese ángulo, la evolución antiimperialista de Honduras, luego del regreso de los sandinistas al poder en Nicaragua, representaba no tanto un problema en sí como un verdadero peligro de «contaminación». ¿En qué representaba la evolución de la situación hondureña un peligro tan grande como para que Washington decidiera recurrir nuevamente a los viejos métodos, corriendo así el peligro de malograr todos sus esfuerzos propagandísticos? La presidencia de Maduro y las elecciones de 2005 Al igual que el resto de Centroamérica, Honduras enfrenta la existencia de las maras (pandillas). La más conocida es la Mara Salvatrucha. Se trata de bandas de niños manipulables debido a su dependencia de la droga y organizados mediante ritos místico-criminales [3]. Sus miembros se entregan a todo tipo de violencias, alcanzando a veces un inusitado grado de barbarie que los ha llevado a protagonizar verdaderas masacres. En 2001, el candidato nacionalista Ricardo Rodolfo Maduro Joest resultó electo bajo la promesa de luchar contra el crimen. Su propio hijo, de 25 años, había sido secuestrado, torturado y asesinado, y su funeral se había convertido en una verdadera manifestación de carácter nacional. Al llegar a la presidencia, Ricardo Maduro ordenó espectaculares operaciones de lucha contra las pandillas. También reforzó el arsenal de la policía y sacó a los militares de los cuarteles para que ayudaran a los policías. Con el apoyo de la democracia cristiana, Maduro logró la adopción de una ley que castigaba con un mínimo de 5 años de prisión el solo hecho de ser miembro de una mara. Aunque aquella ley sirvió de inspiración a países como Guatemala y Salvador, la Corte Constitucional hondureña decidió invalidarla porque comprometía la responsabilidad individual por asociación en casos de crímenes que el acusado no había cometido. La aplicación de aquella ley había dado lugar a un gigantesco aumento del número de personas encarceladas, lo cual se provocó a su vez sangrientos motines en las prisiones. En definitiva, como aquella ley no abordaba las causas sociales del fenómeno, ya masivo, su aplicación no detuvo el aumento de la criminalidad. En 2005, el candidato nacionalista a la sucesión de Maduro, «Pepe» Lobo, consideraba que sólo una guerra podía acabar con las maras. Así que propuso reinstaurar la pena de muerte a través de un referéndum que contemplaría además la posibilidad de pronunciar penas de muerte colectivas contra las pandillas, a pesar de que un estudio realizado en Salvador ya había demostrado que el 51,9% de los criminales tenían sólo entre 11 y 15 años. Así que Honduras habría tenido que matar a muchos de sus propios hijos. Mientras tanto, el candidato liberal, Manuel Zelaya, proponía un enfoque mucho más razonable, basado no sólo en la represión sino en la realización de verdaderos esfuerzos a favor de la educación y de la inserción de aquellos niños en la sociedad. En el plano económico, los resultados del presidente Maduro también resultaban bastante polémicos. Ex gobernador del Banco Central y brillante hombre de negocios (concesionario de Seros y director del fondo de inversiones La Paz), Maduro negoció la reducción de la deuda hondureña con el FMI y con el Club de París. Pero, como contrapartida, tuvo que aumentar los impuestos y reducir el número de funcionarios, política que penalizó únicamente a la clase media. También incluyó a su país en el Acuerdo de Libre Comercio Estados Unidos/Centroamérica, sin encontrar mucha oposición política contra aquel proyecto, a pesar de sus desastrosas consecuencias para los pequeños agricultores. Las excelentes relaciones del presidente Maduro con su homólogo estadounidense George W. Bush condujeron incluso al envío de 370 militares hondureños a Irak, donde fueron destacados, junto a los españoles, en la zona administrada por el contingente polaco. Pero, como consecuencia de la decisión de Zapatero de retirar de Irak las tropas españolas, Maduro se vio políticamente obligado a retirar también a los soldados hondureños. Y finalmente, el mandato presidencial de Ricardo Maduro concluyó en un ambiente grotesco matizado por un escandaloso divorcio. El liberal de izquierda José Manuel Zelaya Rosales presentó entonces una atrayente alternativa. En vez de proponer el cierre de servicios públicos como medio de garantizar una importante reducción presupuestaria, Zelaya propuso una reducción del tren de vida del Estado. Y para reforzar los ingresos del Estado, propuso facilitar el empleo en los sectores altos consumidores de fuerza de trabajo. En la lucha contra la criminalidad juvenil, Zelaya anunció su intención de equipar todas las escuelas con computadoras y de garantizar la instrucción pública gratuita a todos los niveles de la sociedad. En 2005, en una elección de una sola vuelta, los hondureños eligieron como presidente a José Manuel Zelaya, con un 49,9% de sufragios, y le garantizaron el 48,4% de los escaños en el Congreso (unicameral). Su principal adversario, el nacionalista de derecha Porfirio Sosa, obtuvo el 46,2% de los sufragios y un 42,9% de los escaños en el Congreso. Los resultados eran tan apretados que se requirió su validación, la cual se produjo al cabo de dos semanas de espera. Tres pequeñas formaciones políticas se encontraron entonces en posición de árbitros en el seno del Congreso: la Unión Democrática, la Democracia Cristiana y el partido Innovación y Unidad. Elección presidencial (27 noviembre 2009) Elecciones legislativas (27 noviembre 2009) José Manuel Zelaya Rosales 49,90 % de votos válidos Partido Liberal 62 escaños Porfirio Lobo Sosa 46,2 % de votos válidos Partido Nacional 55 escaños Juan Ángel Almendares Bonilla 1,5 % de votos válidos Unificación Democrática 5 escaños Juan Ramón Martínez 1,4 % de votos válidos Democracia cristiana 4 escaños Carlos Sosa Coello 1,0 % de votos válidos Innovación y Unidad) 2 escaños La presidencia de Manuel Zelaya Nada dejaba entrever que el ranchero Manuel Zelaya pudiera entrar en conflicto con Washington, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría relativa de la que disponía no favorecía la posibilidad de una ruptura política. En primer lugar, el presidente Zelaya prosiguió la política de descentralización que ya había iniciado en su época de ministro. Su objetivo era acercar los centros de decisión a la ciudadanía para fortalecer el poder popular y la transparencia. Esta reforma provocó un distanciamiento entre la clase política corrupta de la capital y los nuevos notables locales. Y también sacó a la luz el control de los militares sobre una parte de la economía [4] Pero lo más importante es que, en junio de 2006, Manuel Zelaya anunció su intención de destinar al tráfico comercial la base aérea de Soto Cano [5], en la que se encontraba un contingente estadounidense. Ante la reacción del Pentágono, el ministro hondureño de Defensa trató de retroceder, argumentando el costo del equipamiento necesario. Pero el presidente Zelaya mantuvo su decisión. Oficialmente, Soto Cano no era más que una pequeña base aérea cuyo personal se componía de 190 militares y 730 civiles. Pero su pista es la única de toda Centroamérica capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Fort Bravo es la única estación del SouthCom fuera de Estados Unidos [6]. Y, sobre todo, Soto Cano es una base de escucha vinculada a dos unidades secretas: Cerro La Mole y Swan Island. Este dispositivo es indispensable para el funcionamiento de la inteligencia militar estadounidense en la región. Curiosamente, Estados Unidos nunca ha firmado con Honduras ningún acuerdo que precise el estatus de las instalaciones anteriormente mencionadas. A pesar de la fuerte popularidad del presidente Zelaya, una sorpresiva campaña de prensa lo acusó de no haber respetado sus promesas, de no haber logrado mejorar el nivel de vida ni contrarrestar el crimen. En realidad, Zelaya no podía proteger a su país del alza mundial del petróleo y se publicaban numerosos reportajes sensacionalistas que daban la impresión de que el país enfrentaba una gran proliferación de las maras. Manuel Zelaya respondió obligando a los medios audiovisuales privados a transmitir varias horas de entrevistas con miembros de su gobierno. Washington manifestó su irritación mediante la reducción de sus programas de ayuda a la población hondureña, pero mantuvo sus programas de seguridad. Estados Unidos incluso proporcionó a Honduras importantes medios para la realización de sus planes de lucha contra el crimen organizado y contra el tráfico de drogas y el terrorismo. Washington financió, por ejemplo, el equipamiento de Puerto Cortés con tecnología de punta que permite escanear todos los contenedores enviados a Estados Unidos que pasan por ese puerto hondureño. Por otro lado, Washington dispone de poderosos medios de presión sobre Tegucigalpa. Honduras, país de 7 millones de habitantes, tiene cerca de un millón de inmigrantes en Estados Unidos, sobre todo desde el paso devastador del ciclón Mitch por territorio hondureño, en 1998. 78 000 de esos inmigrantes hondureños en Estados Unidos son residentes temporales, estatus que han renovado varias veces, y pueden ser expulsados mediante una simple decisión administrativa. El presidente Zelaya prosiguió su lucha contra la corrupción, obligando a varios altos funcionarios a renunciar a sus puestos. Y algunos de éstos comenzaron entonces a conspirar. Se descubrió incluso que el ex director de la compañía de telefonía pública había interceptado los teléfonos del presidente Zelaya. Al estallar en Estados Unidos la crisis de las subprimes y en momentos en que se produce el alza mundial de los precios de los alimentos básicos, el presidente Zelaya recurre, lógicamente, a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), organización intergubernamental promovida por Venezuela, país que garantiza la seguridad alimentaria y energética de los Estados miembros y que coordina además la realización de importantes programas de salud pública. Esa decisión de Zelaya obtiene un fuerte apoyo popular, pero suscita inquietud entre las clases medias, ya afectadas por la política económica de Maduro y por la crisis económica mundial. El 25 de agosto de 2008, Manuel Zelaya rinde homenaje al «Guerrillero heroico» Ernesto Che Guevara y, ante una multitud de 100 000 personas, firma en Tegucigalpa la entrada de su país al ALBA, en presencia de los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; Hugo Chávez, de Venezuela, y del vicepresidente cubano Carlos Lage. El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, también está representado en el acto. Honduras se convierte así en una de las naciones rebeldes. El golpe de Estado militar Representantes del gobierno de Estados Unidos admitieron en el New York Times haber entrado en contacto con los golpistas días antes de la asonada. Pero afirman que lo hicieron para convencerlos [7] de que emprendieran esa acción. Según esos testimonios, aquellos contactos finalizaron el domingo (o sea, en momentos en que el golpe ya había comenzado). Pero hay que tener en cuenta que el pequeño ejército hondureño ha sido enteramente armado, entrenado e instruido por Estados Unidos. Se supone que obedezca a su comandante en jefe, el presidente de la República, y al jefe de su Estado Mayor. Pero, en la práctica, se encuentra bajo el control del SouthCom, desde Soto Cano y Miami [8]. Precisamente el jueves pasado, el Pentágono instaló apresuradamente al nuevo comandante del SouthCom, el general Douglas M. Fraser, para darle seguimiento al golpe. En todo caso, la operación ya había sido concebida desde hace tiempo. Al igual que el ataque contra los edificios oficiales en Moldavia, al igual que la limpieza del valle de Swat, que el exterminio de los Tigres tamules o la «revolución verde» en Irán, el golpe de Estado en Honduras fue planificado por la administración Bush y posteriormente confirmado y ejecutado por la administración Obama, a pesar de los visos de legalidad que ésta última parecía ofrecer. La tensión se recrudeció cuando el presidente Zelaya convocó a una consulta popular, que debía tener lugar el domingo 28 de junio, para determinar si los electores eran favorables a la elección de una Asamblea Constituyente. Se desató entonces una campaña internacional de prensa que presentaba aquella iniciativa como una maniobra exclusivamente tendiente a abrir a Manuel Zelaya la posibilidad de obtener un segundo mandato. Lo cual es totalmente falso ya que la elección de la Asamblea Constituyente sólo hubiese tenido lugar el mismo día que la próxima elección presidencial y, por consiguiente, la hipotética modificación de la Constitución no hubiese podido producirse sino mucho después del fin del mandato de Zelaya. Por lo tanto, el presidente Zelaya nunca hubiese podido ser candidato a su propia sucesión. Pero, claro está, después de haber acusado a Hugo Chávez de querer ser «presidente vitalicio», había que acusar a su aliado Manuel Zelaya de querer convertirse en dictador él también. El 9 de junio, el Congreso hondureño adoptó una ley constitucional que prohibía la realización de un referéndum a menos de 180 días de la elección presidencial. El Tribunal Supremo declaró la consulta popular ilegal (pero no anticonstitucional), aunque la ley de modificación fue declarada en sí misma anticonstitucional. En base a esa decisión, el jefe del Estado Mayor, el general Romeo Vásquez, bloqueó la organización de la consulta. El presidente se presentó entonces personalmente en una base militar para «rescatar» las boletas que debían ser utilizadas en la consulta popular y revocó al jefe del Estado Mayor por insubordinación. Al igual que los demás golpistas latinoamericanos, el general Romeo Vásquez fue formado por Estados Unidos en la tristemente célebre Escuela de las Américas. La base de Soto Cano se encuentra actualmente bajo las órdenes del coronel Richard A. Juergens. Fue al parecer fue este mismo militar estadounidense quien dirigió el secuestro del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide cuando ocupaba el cargo de director de Operaciones Especiales del Special Operations Command. El domingo 28 de junio de 2009, siendo alrededor de las 5h30 de la mañana (hora de Honduras), fueron cortadas la electricidad y las líneas telefónicas fijas y hertzianas. Comandos de militares encapuchados [9] asaltaron la residencia del presidente Zelaya y se lo llevaron, lo metieron en un avión y lo enviaron a Costa Rica en ropa de dormir. Fueron arrestados por lo menos 8 ministros, entre ellos la ministra de Relaciones Exteriores, así como otras personalidades, como el alcalde de San Pedro Sula (la segunda ciudad de Honduras). Cuando se restableció el servicio eléctrico, los medios audiovisuales anunciaron que se había decretado un toque de queda y la anulación de los oficios religiosos dominicales y de la consulta popular. Después del mediodía, los diputados, que fueron previamente autorizados a salir a la calle, realizaron una reunión extraordinaria en la sede del Congreso. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, dio lectura a una carta, con fecha del 26 de junio, en la que el presidente Manuel Zelaya supuestamente renunciaba a su cargo. Nadie expresó sorpresa por la aparición de esta carta con fecha del 26 de junio. Después de dejar constancia de la supuesta vacancia a la cabeza del Estado, el Congreso designó a su propio presidente para ocupar la presidencia de la República. Por su parte, el Tribunal Constitucional afirmó, en un comunicado enteramente orwelliano, que el ejército había defendido la Constitución impidiendo que el presidente Zelaya diera un golpe referendario. El Tribunal sostuvo que al bloquear la consulta popular ordenada por el presidente de la República, el jefe del Estado Mayor había actuado legalmente, si lo había hecho por orden de un juez. Para que nadie ignorara el verdadero objetivo de la operación, los militares arrestaron a los embajadores o encargados de negocios de los Estados miembros del ALBA. El desarrollo mismo del golpe de Estado en Honduras recuerda aquel que tuvo lugar en Haití, en 2004, contra el presidente Jean-Bertrand Aristide: secuestro en plena madrugada por soldados encapuchados y “aparición” de una carta de renuncia. La manera como las agencias de prensa atlantistas han descrito el diferendo electoral, de forma tendenciosa para dar al golpe de Estado una apariencia de legalidad, demuestra la premeditación de esta operación por parte de Washington. La manipulación de las causas del golpe, ocultando el asunto de la base de Soto Cano y los vínculos entre militares hondureños y estadounidenses, es muestra además de una evidente voluntad de ocultar el papel de la administración Obama. Notas: [1] «Opération manquée au Venezuela», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 18 de mayo de 2002. [2] «La CIA déstabilise Haïti», «Coup d’État en Haïti» y «Paris relâche le président haïtien», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 14 de enero, 1º y 16 de marzo de 2004. [3] «L’extension de la Mara Salvatrucha», por Gaston Pardo, Réseau Voltaire, 2 de marzo de 2005. [4] La democracia se instaló rápidamente en Honduras mientras que revoluciones y contrarrevoluciones se desarrollaban en la región. Estados Unidos garantizó que parte de la economía hondureña quedara bajo su control indirecto, a través de los militares. [5] La base Soto Cano es la antigua base de Palmerola. Está situada al nordeste de Tegucigalpa, a 747 millas de la capital. [6] El SouthCom es el comando estratégico de las fuerzas armadas estadounidenses encargado de garantizar el control de Latinoamérica. [7] «Honduran President Is Ousted in Coup», por Elisabeth Malkin, The New York Times, 29 de junio de 2009. [8] El SouthCom tiene su sede en Miami, pero dispone además de una estación en Soto Cano y de puestos avanzados en Comalapa (Salvador), Manta (Ecuador) así como en las islas de Aruba y Curazao (Antillas Holandesas). [9] El uso de pasamontañas o capuchas en este tipo de operación es inútil y contraproducente, a no ser que se trate de enmascarar la participación de consejeros militares extranjeros. Thierry Meyssan Tomado de Red Voltaire
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