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14 dic 2010

Democracy Now: Algunos titulares



Tribunal federal anula mandatos de ley de salud
Un juez federal de Virginia dejó sin efecto un elemento clave de la reforma del sistema de salud del Presidente Barack Obama, por encontrarla inconstitucional.

Un juez federal de Virginia ha dictaminado que el gobierno no puede obligar a los estadounidenses a contratar un seguro para servicios de salud bajo amenaza de multa. El dictamen se produjo en una demanda presentada por el estado de Virginia, uno de las dos docenas de estados que han impugnado la legislación en tribunales federales de todo el país. Se prevé que el debate sobre la ley acabará ante la Corte Suprema. El juez del caso, Henry Hudson, es uno de los propietarios Campaign Solutions, una consultora republicana que ha realizado esfuerzos para oponerse a la reforma sanitaria.


“Cuanto peor sea tu situación, más aumentarán tus impuestos”: el periodista David Cay Johnston condena el acuerdo fiscal alcanzado por Obama y el Partido Republicano

El Senado de Estados Unidos está a punto de aprobar el polémico acuerdo fiscal alcanzado por el presidente Obama con los republicanos. Según este acuerdo, Obama ha accedido a prorrogar los recortes fiscales para los estadounidenses más ricos, introducidos en la era Bush, y reducir el impuesto sobre inmuebles a cambio de una prórroga de 13 meses de las compensaciones por desempleo y una serie de créditos fiscales para estadounidenses con ingresos bajos y moderados. Hablamos con el periodista de investigación ganador del Premio Pulitzer David Cay Johnston, autor de Free Lunch: How the Wealthiest Americans Enrich Themselves at Government Expense (and Stick You with the Bill) [Almuerzo gratis: cómo los estadounidenses más adinerados se enriquecen a costa del gobierno (y los demás pagan la cuenta)].
Obama dijo: “Constituye una victoria sustancial para las familias de clase media de todo el país, ya que no tendrán que preocuparse más del gran ajuste fiscal del primero de enero. El acuerdo podría significar una esperanza para los millones de estadounidenses que han perdido sus puestos de trabajo, no por su culpa, al asegurarles que no se verán repentinamente en medio del frío sin las prestaciones por seguro de desempleo con las que contaban”.

La medida pasará a la Cámara Baja si el Senado la aprueba, como se espera que haga hoy. Los diputados demócratas han manifestado su oposición al acuerdo y podrían procurar la modificación de las cláusulas referentes a reducir impuestos estatales”.

Estados Unidos reanuda deportaciones a Haití

El gobierno de Obama levantó una prohibición de las deportaciones a Haití. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas dice que espera reanudar la deportación de los inmigrantes haitianos el mes que viene, a un año del terremoto que provocó la muerte de más de 300.000 personas. Grupos de derechos humanos criticaron esta decisión en medio de un brote de cólera, la violencia vinculada a las elecciones y la devastación dejada por el terremoto. En una declaración, el Centro para los Derechos Constitucionales, el Instituto para la Justicia y la Democracia en Haiti y el grupo Alternative Chance calificaron a esta medida como "inadmisible" y agregaron: “La situación en Haití no ha mejora y posiblemente sea aún peor que cuando se detuvieron las deportaciones en las semanas posteriores [al terremoto]”.

 El veterano diplomático estadounidense Richard Holbrooke falleció a los 69 años de edad. Holbrooke trabajó durante cuatro gobiernos demócratas desde el mandato del Presidente Lyndon Johnson. En una declaración, el Presidente Obama elogió a Holbrooke con un “verdadero titán de la política exterior estadounidense… que será recordado por su diplomacia incansable, el amor al país y la búsqueda de la paz”. A pesar de ser muy respetado en Washington y el ámbito de los medios corporativos, Holbrooke fue criticado en otras partes por implementar y apoyar las políticas estadounidenses que provocaron la muerte de miles de civiles. Como Secretario de Estado Adjunto durante el gobierno de Carter, Holbrooke supervisó los cargamentos de armas a las Fuerzas Armadas indonesias mientras éstas asesinaban a un tercio de la población de Timor Oriental. En 1980, jugó un papel importante en el apoyo del gobierno de Carter a una represión militar surcoreana contra un levantamiento a favor de la democracia en la ciudad de Kwangju que provocó la muerte de cientos de personas. Durante la década del 90, Holbrooke fue considerado una de las figuras clave en el desmantelamiento de Yugoslavia. También fue un destacado defensor demócrata de la decisión del gobierno de Bush de atacar Irak en 2003. Holbrooke fue el principal enviado del Presidente Obama para Afganistán y Pakistán hasta su muerte. Según el Washington Post, los familiares dicen que las últimas palabras que Holbrooke le dijo a su cirujano paquistaní fueron: “Deben detener esta guerra en Afganistán".

Australia rechaza visión de Irán como “Estado delincuente”

El gobierno australiano presuntamente se distanció de las opiniones de Estados Unidos y sus aliados con respecto al programa nuclear de Irán. Cables estadounidenses publicados por WikiLeaks indican que las agencias de inteligencia australianas consideran el programa nuclear de Irán como un “elemento disuasivo” ante la amenaza de un ataque militar por parte de Israel y Estados Unidos. Dichos cables indican que los funcionarios australianos también habían expresado su preocupación por la posibilidad de un ataque militar unilateral contra Irán y se negaron a calificar a Irán como un “Estado delincuente”.

Tomado: Democracy Now

27 ago 2010

Llamamiento de Patrick Le Hyaric : Vida y libertad para Sakineh

Patrick Le Hyaric Director de l´Humanité Diputado en el Parlamento europeo

Que los carceleros puedan oír el poder de la emoción , de la desaprobación, del aliento que quiere detener sus brazos inhumanos, que lanzan piedras para lapidar.

Este asesinato, este crimen, esta barbarie, más allá de matar a una mujer culpable de haber amado, es un insulto a la humanidad. Estos comportamientos primitivos, bárbaros, indican su “desvinculación” de la humanidad en marcha, ¡el retorno a la edad de piedra !

Conseguir la libertad para Sakineh y todas sus semejantes, encadenadas en las cárceles iranís, es también ganar espacios de libertad para todas la mujeres del mundo, más libertad para todos.

Que los carceleros de Sakineh entiendan que están cada vez más solos. Si pasan a los actos, ellos mismos serán condenados y juzgados duramente por el mundo entero, más allá de las diferencias.

Vida y libertad para Sakineh

Patrick Le Hyaric
Traducción: J.A. Pina

Tomado: L´Humanité

12 may 2010

Ahmadinejad dice “gracias América”

Las relaciones entre Irán y Estados Unidos han sido turbulentas durante hace casi 60 años. Antes de la Segunda Guerra Mundial el sha de Irán, Reza Shah Pahlevi, intentó maniobrar entre las demandas y las presiones externas de Gran Bretaña, la Unión Soviética y Alemania. Cuando estalló la guerra proclamó la neutralidad de Irán. Esto condujo a una invasión aliada soviética-británica en 1941. Los aliados forzaron al sha a abdicar en favor de su hijo. Las fuerzas soviéticas permanecieron en el norte de Irán y en 1946 exigieron contar con una concesión petrolera ahí. Los británicos consideraban que Irán era parte de su esfera de influencia y controlaban la muy rentable Anglo-Iranian Oil Company (AIOC). La Guerra Fría había comenzado y los británicos se negaron a admitir dicha demanda soviética. Las fuerzas soviéticas se retiraron de Irán, más o menos, como parte del acuerdo implícito en Yalta de que habría una división de esferas de influencia. Sin embargo, en 1951, Mohammed Mossadegh asumió el cargo de primer ministro, como cabeza del partido nacionalista, y nacionalizó la AIOC, una jugada a la que se opuso el sha, Mohammed Reza Pahlevi. En la lucha entre ambos, Mossadegh obtuvo el suficiente respaldo popular para marginar al sha y forzarlo a un exilio de facto. En ese momento los británicos, en efecto, estaban cediéndole su papel a Estados Unidos en todo Medio Oriente. Fue entonces que la CIA orquestó un golpe de Estado en Irán el 16 de agosto de 1953 e hizo arreglos para que el sha regresara a Teherán y asumiera de nuevo el control político pleno. La nacionalización del petróleo se canceló y se reinstaló la firma británica en Irán. El sha de Irán se volvió un firme aliado de Estados Unidos y suprimió toda oposición política. En ese entonces Estados Unidos no objetaba las ambiciones nucleares del sha y tampoco Israel lo hacía. El régimen del sha se hizo más y más opresivo y esto resultó eventualmente en una revolución nacionalista en 1979 encabezada por el ayatola Rojula Jomeini. Para los revolucionarios uno de los principales agravios era la subordinación de los intereses nacionales de Irán a las políticas estadunidenses, como las encarnaba el golpe orquestado por la CIA en 1953. El sha huyó y pronto, en noviembre de 1979, fue invadida la embajada estadunidense. Los diplomáticos que se hallaban en su interior fueron tomados como rehenes por el régimen iraní. Estuvieron como rehenes 444 días. Desde entonces han sido hostiles las relaciones entre ambos países. En 1980, el gobierno iraquí de Sadam Hussein atacó Iraq, con el respaldo material del gobierno estadunidense. La guerra fue larga y sangrienta y terminó ocho años después más o menos empatada. Poco después Iraq invadió Kuwait, en parte para aliviar los costos de la guerra. Iraq esperaba que Estados Unidos entendiera estas acciones, pero en cambio se halló inmerso en la primera Guerra del Golfo. Estados Unidos se encontró al mismo tiempo enfrentado con Iraq e Irán. Cuando al-Qaida lanzó su ataque el 11 de septiembre, el gobierno de Bush acusó a Iraq e Irán de colusión con al-Qaida aunque ésta era hostil hacia ambos regímenes. Estados Unidos invadió Afganistán en 2001 e Iraq en 2003 con la supuesta esperanza de lograr regímenes amigables en ambos países que le brindaran respaldo en su lucha continuada con Irán, que había emprendido serios esfuerzos por dotarse de armas nucleares. Así que, ¿dónde estamos hoy? Los iraquíes celebraron elecciones y están, al momento, negociando el futuro gobierno. Cuando los varios partidos de fuerte base chií quisieron llevar a cabo diálogos de negociación, fueron a Teherán. Una de las razones aducidas fue que no querían que Estados Unidos los oyera con sus dispositivos de escucha. Parece que no les preocupaba que los oyeran los dispositivos de escucha iraníes. El partido más grande, que tiene un fuerte respaldo en las áreas suníes, ha anunciado recientemente que también visitará Irán. Y el gobierno iraní ha urgido a los partidos chiíes a que incluyan a políticos suníes en cualquier gobierno que se forme. No se trata de que Irán esté controlando la política iraquí. Lejos está de eso, pero tras una prolongada ocupación estadunidense ser que Irán tiene más influencia en Iraq que Estados Unidos. Irán está especialmente agradecido a Estados Unidos por haber eliminado al enemigo más temible que tenía en Iraq: Sadam Hussein. En Afganistán, Estados Unidos instaló en el poder a Hamid Karzai. Desde el punto de vista estadounidense era la persona ideal, de hecho el único que tenía la posibilidad de resistir con éxito a los talibanes y mantener unido Afganistán. Él mismo procede de la etnia pastún y es alguien deseoso de hacer tratos con los varios señores de la guerra que dominan las zonas donde no hay pastunes. Después de las recientes elecciones hubo acusaciones de que Karzai había manipulado los resultados y que era muy tolerante con la corrupción y el cultivo de drogas. Estados Unidos le puso fuerte presión para que modificara algunas de sus políticas. ¿Qué fue lo que hizo? Invitó a Ahmadinejad a visitar Kabul, dijo que él mismo podría unirse a los talibanes, y abiertamente denunció a los militares estadounidenses por sus horribles matanzas de civiles. Debido a que Estados Unidos no tiene a nadie que pueda sustituirlo, tuvo que reconsiderar e intentar restablecer relaciones con Karzai. El general McChrystal, comandante de las fuerzas estadounidenses ahí, ha invertido mucho en lograr por lo menos una victoria parcial sobre los talibanes. Después de nueve años de presencia estadunidense (y de la OTAN) en Afganistán, su aliado más seguro juega la carta iraní contra Washington, y no parece que haya mucho que pueda hacer Estados Unidos al respecto. Entretanto Ahmadinejad enfrenta fuerte oposición al interior del país y ha estado trabajando duro para suprimirla. Y Estados Unidos está en una campaña importante para lograr sanciones contra Irán debido a su negativa a abandonar el desarrollo de reactores nucleares. ¿Cuáles son los resultados de la campaña de sanciones (y más) encabezada por Estados Unidos y respaldada con estruendo por parte de Israel? En Irán se ha fortalecido mucho la mano política de Ahmadinejad en lo interno, y le permite asumir la actitud de defensor de la soberanía iraní. Y pese a toda la presión que ha puesto Estados Unidos, parece dudoso que Rusia y China (en especial China) respalden sanciones serias (es decir, que no sean sólo nominales). Entretanto los israelíes expresan, correctamente, que el tiempo está del lado de Irán en su intento por convertirse una potencia nuclear. Treinta años de política exterior estadounidense frente a Irán han resultado contraproducentes. (O tal vez debamos hablar de casi 60 años). Irán es más fuerte hoy que nunca, en gran parte debido a las políticas estadounidenses. Si ustedes fueran Ahmadinejad, ¿no dirían, “gracias América?”. Immanuel Wallerstein Tomado: La Jornada

28 jun 2009

La «revolución de color» fracasa en Irán

La «revolución verde» de Teherán es el más reciente caso de las «revoluciones de color» mediante las cuales Estados Unidos ha logrado imponer gobiernos sometidos a su tutela en varios países sin tener que recurrir a la fuerza. Thierry Meyssan, quien ha sido consejero de dos gobiernos ante este tipo de crisis, analiza el método y las causas de su fracaso en Irán. La relación entre las «revoluciones de color» y las revoluciones viene siendo la misma que pudiera existir entre el Canada Dry y la cerveza. Se parecen, pero no saben igual. Son cambios de régimen que aparentan ser una revolución en la medida en que movilizan a ciertos segmentos del pueblo, pero tienen características de golpe de Estado porque su objetivo no es cambiar las estructuras sociales sino poner en el poder a una élite en lugar de otra para que aplique una política económica y exterior proestadounidense. La «revolución verde» de Teherán es el más reciente ejemplo de ello. Origen del concepto Este concepto apareció en los años 1990, pero sus orígenes se encuentran en los debates estadounidenses de los años 1970-80. Luego de la serie de revelaciones sobre los golpes de Estado que la CIA había fomentado a través del mundo y del escándalo de los testimonios ante las comisiones parlamentarias Church y Rockefeller [1], el presidente Carter puso en manos del almirante Stansfield Turner la tarea de limpiar la agencia y de poner fin a todo apoyo a las «dictaduras de la casa». Furiosos, los socialdemócratas estadounidenses (SD/USA) salieron del Partido Demócrata y se unieron a Ronald Reagan. Eran brillantes intelectuales trotskistas [2], frecuentemente vinculados a la revista Commentary. Cuando Reagan resultó electo, les confió la tarea de proseguir la injerencia estadounidense, pero por otras vías. Así crearon, en 1982, la National Endowment for Democracy (NED) [3] y, en 1984, el United States Institute for Peace (USIP). Ambas estructuras están vinculadas orgánicamente: varios administradores de la NED son miembros del consejo de administradores del USIP y viceversa. En el plano jurídico, la NED es una asociación no lucrativa, basada en la legislación estadounidense, financiada mediante una subvención anual aprobada por el Congreso como parte del presupuesto del Departamento de Estado. Para concretar sus acciones [la NED] cuenta con el cofinanciamiento de la US Agency for International Development (USAID), que también depende del Departamento de Estado. 
 En la práctica, esta estructura jurídica no es más una pantalla que sirve simultáneamente a la CIA estadounidense, al MI6 británico y al ASIS australiano (y en ocasiones a los servicios canadienses y neozelandeses). 
La NED se presenta a sí misma como un órgano de «promoción de la democracia». Interviene de forma directa o mediante sus cuatro tentáculos: uno se encarga de sobornar a los sindicatos, otro de sobornar a los patrones, el tercero a los partidos de izquierda y el cuarto a los de derecha. También actúa a través de fundaciones amigas, como la Westminster Foundation for Democracy (Reino Unido), el International Center for Human Rights and Democratic Development (Canadá), la Fondation Jean-Jaurès y la Fondation Robert-Schuman (Francia), el International Liberal Center (Suecia), la Alfred Mozer Foundation (Holanda), la Friedrich Ebert Stiftung, la Friedrich Naunmann Stiftung, la Hans Seidal Stiftung y la Heinrich Boell Stiftung (Alemania). La NED reconoce haber sobornado así, en unos treinta años, a más de 6 000 organizaciones a través del mundo entero. Todo eso se enmascara, claro está, bajo la apariencia de programas de formación o de ayuda. El USIP, por su parte, es una institución nacional estadounidense. El Congreso lo subvenciona, anualmente, a través del presupuesto del Departamento de Defensa. A diferencia de la NED, que sirve de pantalla a los servicios [secretos] de tres Estados aliados, el USIP es exclusivamente estadounidense. Con el pretexto de promover la investigación en ciencias políticas, puede pagar salarios a personalidades políticas extranjeras. Desde que empezó a disponer de recursos, el USIP ha venido financiando una nueva y discreta estructura, la Albert Einstein Institution [4]. Al principio, esa pequeña asociación de promoción de la no violencia estaba encargada de concebir una forma de defensa civil para las poblaciones de Europa Occidental, en caso de invasión por parte del Pacto de Varsovia. Pero rápidamente se volvió autónoma y estableció un modelo de las condiciones que pueden llevar a cualquier tipo de poder estatal a perder su autoridad y derrumbarse. Primeros intentos El primer intento de «revolución de color» fracasó en 1989. El objetivo era derrocar a Deng Xiaoping utilizando a uno de sus colaboradores, el secretario general del Partido Comunista Chino Zhao Ziyang, para abrir el mercado chino a los inversionistas estadounidenses y poner a China bajo la influencia de Estados Unidos. Los jóvenes partidarios de Zhao invadieron la plaza Tian’anmen [5]. Los medios de prensa occidentales los presentaron como estudiantes apolíticos que luchaban por la libertad oponiéndose al ala tradicional del Partido, cuando en realidad se trataba de una disidencia interna entre nacionalistas y proestadounidenses surgida en el seno de la corriente de Deng. Luego de una larga resistencia a las provocaciones, Deng decidió poner fin a aquella situación recurriendo a la fuerza. La represión dejó entre 300 y 1 000 muertos, según las fuentes. Veinte años después, la versión occidental sobre aquel golpe de Estado frustrado sigue siendo la misma. Los medios occidentales que cubrieron recientemente el aniversario, presentándolo como una «rebelión popular», se sorprendieron de que aquel hecho no haya quedado en la memoria de la población de Beijing. Lo que pasa es que una lucha por el poder en el seno del Partido no tenía nada de «popular» y los habitantes de Beijing estimaban que aquello nada tenía que ver con ellos. La primera «revolución de color» exitosa tuvo lugar en 1990. En momentos en que la Unión Soviética se hallaba en pleno proceso de disolución, el secretario de Estado James Baker viajó a Bulgaria para participar en la campaña electoral del partido proestadounidense, profusamente financiado por la NED [6]. Sin embargo, a pesar de las presiones del Reino Unido, los búlgaros, espantados ante las consecuencias sociales del paso de la URSS a la economía de mercado, cometieron un error imperdonable: eligieron una mayoría parlamentaria compuesta de postcomunistas. Los observadores de la Comunidad Europea certificaron el buen desarrollo del escrutinio, pero la oposición proestadounidense denunció un supuesto fraude y se lanzó a la calle, instaló un campamento en pleno centro de Sofía y sumió al país en caos durante seis meses, hasta que el parlamento eligió como presidente al proestadounidense Zhelyu Zhelev. La «democracia»: vender el país a los intereses extranjeros a espaldas de la población Desde entonces, Washington no ha cesado de organizar cambios de régimen a través del mundo, recurriendo no a la organización de juntas militares sino a la agitación callejera. A estas alturas de nuestro artículo, es conveniente precisar los objetivos de esa forma de acción. 
Más allá del discurso adormecedor sobre la «promoción de la democracia», la acción de Washington busca imponer regímenes que le abran los mercados internos sin exigir condiciones y que apoyen su política exterior. Los dirigentes de las «revoluciones de color» conocen esos objetivos, pero nunca los discuten con los manifestantes que ellos lanzan a la calle. Y cuando esos golpes de Estado fructifican, la ciudadanía no tarda en rebelarse contra las nuevas políticas que esos mismos dirigentes les imponen, cuando es ya demasiado tarde para dar marcha atrás. 
 Por otra parte, ¿cómo se pueden considerar «democráticos» los movimientos de oposición que, con tal de alcanzar el poder, venden su propio país a los intereses extranjeros a espaldas de sus compatriotas? En 2005, la oposición kirguiz rechaza el resultado de las elecciones legislativas y lleva manifestantes del sur del país a Bishkek, la capital. Los manifestantes derrocan al presidente Askar Akaiev durante la llamada «revolución de los tulipanes». La Asamblea Nacional elige como presidente al proestadounidense Kurmanbek Bakiyev. Este último no logra controlar a sus propios partidarios, que saquean la capital, así que declara que el dictador ha sido expulsado y finge crear un gobierno de unión nacional. Saca de la cárcel al general Felix Kulov, ex alcalde de Bishkek, y lo nombra ministro del Interior y, más tarde, primer ministro. Cuando ve que la situación ha vuelto a ser estable, Akayev se deshace de Kulov; sin licitación previa, vende los pocos recursos del país a empresas estadounidenses e instala una base militar estadounidense en Manas. Nunca antes ha sido tan bajo el nivel de vida de la población. Felix Kulov propone fortalecer el país incorporándolo de nuevo a la Federación Rusa y rápidamente… lo vuelven a meter en la cárcel. ¿Un mal beneficioso? A veces se argumenta, en los casos de Estados sometidos a regímenes represivos, que aunque las «revoluciones de color» no aportan más que una democracia de fachada, al menos representan cierta mejoría para las poblaciones. La experiencia demuestra lo contrario. Los nuevos regímenes pueden resultar más represivos que los anteriores. En 2003, Washington, Londres y París [7] organizan en Georgia [8] la «revolución de las rosas». Siguiendo el esquema clásico, la oposición denuncia un fraude electoral y se lanza a la calle. Los manifestantes obligan al presidente Eduard Chevardnadze a huir y toman el poder. Su sucesor, Mijail Saakashvili, abre el país a los intereses económicos estadounidenses y rompe con la vecina Rusia. La ayuda económica prometida por Washington para sustituir la ayuda rusa nunca llegará. Ya debilitada, la economía [georgiana] se derrumba. Para poder seguir respondiendo a los intereses de sus amos, Saakashvili tiene que recurrir a la dictadura [9]. Cierra medios de prensa y llena las prisiones. Pero no por ello la prensa occidental deja de presentarlo como un «demócrata». Condenado a seguir adelante, Saakashvili decide reconquistar la popularidad mediante una aventura militar. Con el apoyo de la administración Bush y de Israel, al que ha alquilado varias bases aéreas, bombardea a la población de Osetia del Sur. Los bombardeos dejan 1 600 muertos, la mayoría de ellos con doble nacionalidad rusa. Se produce la respuesta militar de Moscú. Los consejeros israelíes huyen [10]. Georgia queda devastada. ¡Basta! El mecanismo principal de las «revoluciones de color» consiste en explotar el descontento popular dirigiéndolo hacia el blanco que se quiere eliminar. Se trata de un fenómeno de psicología de masas que barre con todo a su paso, imposible de enfrentar con elementos razonables. Se designa un chivo expiatorio al que se le achacan todos los males que enfrenta el país desde al menos una generación. Mientras más se resiste [el chivo expiatorio], más crece la cólera de la multitud. Y cuando el blanco cede, la población vuelve a la razón y reaparecen las corrientes razonables entre sus partidarios y sus opositores. En 2005, durante las horas que siguen al asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri, corre en el Líbano el rumor de que Hariri ha sido asesinado por «los sirios». El ejército sirio, que se ocupa de garantizar el orden –conforme a lo estipulado en el Acuerdo de Taif– se convierte en blanco de protestas. Las autoridades estadounidenses acusan directamente al presidente sirio Bachar el-Assad, acusación que la opinión pública considera como una prueba. A los que observan que, salvo algunas divergencias, Rafik Hariri siempre fue útil a Siria y que su muerte priva a Damasco de un colaborador esencial se les responde que el «régimen sirio» es tan malo que mata incluso a sus propios amigos. Los libaneses se pronuncian por un desembarco estadounidense que expulse a los sirios. Pero, para sorpresa general, Bachar el-Assad, teniendo en cuenta que su ejército ha dejado de ser bienvenido en el Líbano y que su presencia allí resulta económicamente onerosa, retira a sus hombres. Se organizan elecciones legislativas, en las que resulta victoriosa la coalición «antisiria». Se trata de la «revolución del cedro». Cuando la situación vuelve a la normalidad, todos se dan cuenta de que, si bien algunos generales sirios habían saqueado el país en el pasado, la retirada del ejército sirio no ha traído ningún cambio en el plano económico. Y lo esencial es que el país está en peligro, al no contar ya con los medios necesarios para defenderse del expansionismo del vecino Israel. El principal líder «antisirio», el general Michel Aoun, se da cuenta de ello y se pasa a las filas de la oposición. Furioso, Washington traza contra él numerosos proyectos de asesinato. Michel Aoun establece una alianza con el Hezbollah sobre la base de una plataforma patriótica. ¡Muy a tiempo! Israel ataca. En todos y cada uno de los casos, Washington prepara de antemano un gobierno «democrático», lo cual confirma que se trata de un golpe de Estado disfrazado. La composición del nuevo equipo se mantiene en secreto el mayor tiempo posible. Es por eso que la designación del chivo expiatorio se hace siempre teniendo cuidado de no mencionar ninguna alternativa política. En Serbia, los jóvenes «revolucionarios» proestadounidenses escogieron un logotipo salido de la iconografía comunista (el puño en alto), para esconder su propia subordinación a Estados Unidos. Su slogan, «¡Está acabado!», tenía como objetivo buscar el apoyo de los descontentos contra el propio Slobodan Milosevic, al que hacían responsable de los bombardeos de la OTAN contra Serbia. El mismo esquema fue aplicado por el grupo Pora!, en Ucrania, y por Zubr, en Bielorrusia. No violencia de fachada Los comunicadores del Departamento de Estado se esfuerzan por dar a las «revoluciones de color» una imagen de no violencia. Todas enarbolan las teorías de Gene Sharp, fundador de la Albert Einstein Institution. Pero la no violencia es una forma de lucha destinada a convencer al poder de que tiene que cambiar de política. Para lograr que una minoría se apropie del poder y lo ejerza, en algún momento hay que recurrir a la fuerza. Así lo han hecho todas las «revoluciones de color». En el año 2000, cuando aún le quedaba un año de mandato presidencial, Slobodan Milosevic convocó a elecciones anticipadas. Milosevic y su principal adversario, Vojislav Kostunica, tuvieron que ir a una segunda vuelta. Sin esperar a esa segunda fase de la elección, la oposición afirmó que había fraude y se lanzó a la calle. Miles de manifestantes llegaron a la capital, entre ellos los mineros de Kolubara. La NED garantizaba indirectamente el pago de sus salarios, sin que ellos tuviesen conciencia de que estaban siendo pagados por Estados Unidos. Cuando la presión de los manifestantes resultó insuficiente, los mineros atacaron edificios públicos con los buldózeres que habían traído, lo cual dio como resultado que aquello recibiera el nombre de «revolución de los buldózeres». Si la tensión se prolonga por demasiado tiempo y se producen contramanifestaciones, no hay para Washington otra solución que sumir el país en el caos. Agentes provocadores convenientemente situados en ambos bandos disparan sobre la multitud. Ambos bandos pueden comprobar que los de enfrente dispararon mientras que sus partidarios avanzaban pacíficamente. Y se generaliza el enfrentamiento. En 2002, la burguesía de Caracas se lanza a la calle para manifestar contra la política social del presidente Hugo Chávez [11]. Mediante hábiles montajes, las televisiones privadas dan la impresión de que se trata de una marea humana. Según los observadores, son 55 000 personas. Pero la prensa y el Departamento de Estado hablan de 1 millón. Se produce entonces el incidente del puente Llaguno. Las televisiones muestran claramente a prochavistas armados disparando sobre la multitud. En una conferencia de prensa, el general de la Guardia Nacional y viceministro de Seguridad Interna confirma que las «milicias chavistas» han disparado sobre el pueblo dejando 19 muertos. Anuncia su renuncia y llama a derrocar la dictadura. Militares rebeldes arrestan al presidente. Pero el Pueblo marcha, por millones, sobre la capital y restablece el orden constitucional. 
Una investigación periodística reconstruye posteriormente, de forma detallada, la matanza del puente Llaguno. Demuestra que hubo manipulación en el montaje de las imágenes, cuyo orden cronológico fue alterado, como lo demuestran los relojes que portaban los propios protagonistas. En realidad, los atacados fueron los chavistas, quienes se replegaron y trataron de proteger a los suyos con armas de fuego. Los agentes provocadores eran policías locales entrenados por una agencia estadounidense [12]. En 2006, la NED reorganiza la oposición contra el presidente kenyano Mwai Kibaki. Financia la creación del Partido Naranja de Raila Odinga. Este último recibe el apoyo del senador Barack Obama, acompañado de especialistas de la desestabilización (Mark Lippert, actual jefe de gabinete del consejero de seguridad nacional, y el general Jonathan S. Gration, actual enviado especial del presidente estadounidense para Sudán). Durante un mitin de Odinga, el senador de Illinois se inventa un vago parentesco con el candidato proestadounidense. Pero Odinga pierde las elecciones legislativas en 2007. Con el apoyo del senador John McCain, quien actúa como presidente del IRI (el tentáculo republicano de la NED), Odinga pone en duda la limpieza del escrutinio y pide a sus partidarios que salgan a la calle. 
 En ese preciso momento, electores de la etnia Luo reciben a través de sus teléfonos móviles una oleada de mensajes [SMS] anónimos: «Queridos kenyanos, los Kikuyu han robado el futuro de nuestros hijos… tenemos que tratarlos de la única forma que ellos entienden… la violencia». A pesar de ser uno de los países más estables de África, Kenya se incendia bruscamente. Al cabo de varias jornadas de desórdenes, el presidente Kibaki se ve obligado a aceptar la mediación de Madeleine Albright, en calidad de presidenta del NDI (el tentáculo demócrata de la NED). Se crea un puesto de primer ministro para Odinga. Como los SMS incitando al odio no salieron de ninguna instalación kenyana, no queda otro remedio que preguntarse qué potencia extranjera pudo enviarlos. La movilización de la opinión pública internacional Durante los últimos años, Washington ha podido desencadenar «revoluciones de color» con la certeza de que, en caso de no fracasar en el intento de tomar el poder, estas le permitirán al menos manipular la opinión pública y las instituciones internacionales. En 2007, gran número de birmanos se rebelan contra el alza en los precios del combustible de uso doméstico. Las manifestaciones se hacen violentas. Los monjes budistas se ponen a la cabeza de las protestas. Se produce la «revolución azafrán» [13]. En realidad, a Washington no le interesa el régimen de Rangún. Lo que quiere es manipular al Pueblo birmano para presionar a China, que tiene intereses estratégicos en Birmania (oleoductos y una base militar de inteligencia electrónica). A partir de ahí, lo importante es crear una apariencia de realidad. Imágenes provenientes de teléfonos móviles comienzan a inundar YouTube. Son anónimas, inverificables y fuera de contexto. Es precisamente ese carácter aparentemente espontáneo lo que les confiere autoridad. La Casa Blanca puede imponer así su propia interpretación de dichas imágenes. Más recientemente, en 2008, manifestaciones estudiantiles paralizan Grecia luego de la muerte de un joven de 15 años a manos de un policía. Rápidamente aparecen provocadores, reclutados en Kosovo y enviados en autobuses que destrozan comercios. Los centros urbanos son saqueados. Washington trata de provocar una fuga de capitales y de monopolizar las inversiones en las terminales gasíferas en construcción. Una campaña de prensa se encargará de presentar al debilitado gobierno de Karamanlis bajo los mismos colores que el régimen de los coroneles. Facebook y Twitter se convierten en instrumentos para movilizar a la diáspora griega. Las manifestaciones se extienden a Estambul, Nicosia, Dublín, Londres, Ámsterdam, La Haya, Copenhague, Francfort, París, Roma, Madrid, Barcelona, etc. La revolución verde La operación instrumentada en Irán en 2009 es parte de esta larga lista de seudo revoluciones. Primeramente, en 2007, el Congreso aprueba un presupuesto de 400 millones de dólares para «cambiar el régimen» en Irán. Esa suma se agrega a los presupuestos ad hoc de la NED, la USAID, la CIA y todas las demás instituciones ya mencionadas. No se conoce el uso de ese dinero, pero sí se sabe que está destinado a tres grupos esenciales: la familia Rafsandjani, la familia Pahlevi y los Muyahidines del Pueblo. Al confirmarse la oposición del Estado Mayor estadounidense a un ataque militar contra Irán, la administración Bush decide organizar una «revolución de color» en ese país. Decisión ratificada por la administración Obama. Y se abre por defecto el expediente de «revolución de color» que se había preparado en 2002 con Israel en el seno del American Enterprise Institute. Yo mismo publiqué en aquel entonces un artículo sobre aquel dispositivo [14]. Basta con remitirse a aquel artículo para identificar a los actuales protagonistas. Hubo pocas modificaciones. Se agregó una fase libanesa. con una sublevación en Beirut, en caso de victoria de la coalición patriótica (Hezbollah, Aoun) en las elecciones legislativas, que fue finalmente anulada. El escenario tenía previsto un apoyo masivo al candidato seleccionado por el ayatola Rafsandjani, la impugnación de los resultados de la elección presidencial, una ola de atentados, el derrocamiento del presidente Ahmadinejad y del Guía Supremo, el ayatola Khamenei, la instauración de un gobierno de transición dirigido por Musavi y, posteriormente, el restablecimiento de la monarquía y el ascenso al poder de un gobierno dirigido por Sohrab Shobani. Como ya estaba previsto en 2002, la operación se desarrolló bajo la supervisión de Morris Amitay y Michael Ledeen y movilizó en Irán a las redes del Irangate. 
Se impone en este punto un breve recuento histórico. El Irangate fue una venta ilegal de armas: la Casa Blanca quería, por un lado, apertrechar en armas a los Contras nicaragüenses (para que lucharan contra los sandinistas) y, por el otro, apertrechar a Irán (para prolongar la guerra Irán-Irak hasta el agotamiento de ambos contendientes), pero el Congreso le había prohibido hacerlo. Los israelíes propusieron entonces encargarse de ambas operaciones al mismo tiempo [por cuenta de Washington]. Ledeen, que tiene la doble nacionalidad estadounidense e israelí, sirve de agente de enlace en Washington mientras que Mahmoud Rafsandjani (hermano del ayatola del mismo nombre) es el contacto en Teherán. Todo se desarrolló sobre un trasfondo de corrupción generalizada. Cuando estalla el escándalo en Estados Unidos, el senador Tower y el general Brent Scowcroft (mentor de Robert Gates) dirigen una comisión investigadora independiente. 
 Michael Ledeen es un curtido veterano de la acción secreta. Lo encontramos en Roma, en el momento del asesinato de Aldo Moro, en la invención de la pista búlgara cuando el intento de asesinato de Juan Pablo II, y, más recientemente, en el engaño de la supuesta compra de uranio nigeriano por parte de Sadam Husein. Actualmente trabaja en el American Enterprise Institute [15] (junto a Richard Perle y Paul Wolfowitz) y en la Foundation for the Defense of Democracies [16]. 
 Morris Amitay fue director del American Israel Public Affairs Committee (AIPAC). Hoy se desempeña como vicepresidente del Jewish Institute for National Security Affairs (JINSA) y también como director de un gabinete de consejería al servicio de grandes firmas de la industria armamentista. El 27 de abril pasado, Morris y Ledeen organizaron, alrededor del senador Joseph Lieberman, un seminario sobre Irán en el American Enterprise Institute, específicamente sobre el tema de las elecciones. El 15 de mayo pasado, hay un nuevo seminario. La parte pública consistió en una mesa redonda dirigida por el embajador John Bolton sobre el «gran regateo»: ¿Aceptaría Moscú retirar su apoyo a Teherán a cambio de que Washington renuncie al escudo antimisiles en Europa central? El experto francés Bernard Hourcade participó en los debates. Simultáneamente, el Instituto ponía en línea un sitio Internet destinado a orientar a la prensa en la futura crisis: IranTracker.org. Este sitio incluye una sección dedicada a las elecciones libanesas. En Irán, la misión del ayatola Rafsandjani consistía en derrocar a su viejo rival, el ayatola Khamenei. Proveniente de una familia de agricultores, Hachemi Rafsandjani amasó su fortuna mediante la especulación inmobiliaria, en tiempos del Shah. Se convirtió en el principal vendedor mayorista de pistacho de todo el país y redondeó su fortuna durante el Irangate. Sus bienes están evaluados en miles de millones de dólares. Ya convertido en el hombre más rico de Irán, fue sucesivamente presidente del parlamento, presidente de la República y es el actual presidente del Consejo del Discernimiento (instancia de arbitraje entre el parlamento y el Consejo de Guardianes de la Constitución). Representa los intereses del mercado, o sea de los comerciantes de Teherán. 
Durante la campaña electoral, Rafsandjani obtuvo de su ex adversario Mirhossein Musavi, hoy convertido en su caballo de batalla, la promesa de privatizar el sector petrolero. Sin contacto con Rafsandjani, Washington recurrió a los Muyahidines del Pueblo [17]. Protegida por el Pentágono, esa organización está clasificada como terrorista por el Departamento de Estado, y también estuvo así clasificada por parte de la Unión Europea. Los Muyahidines del Pueblo realizaron operaciones terribles durante los años 1980, entre ellas un atentado de gigantescas proporciones que le costó la vida al ayatola Behechi, a 4 ministros, a 6 ministros adjuntos y a la cuarta parte del grupo parlamentario del Partido de la República Islámica. Los Muyahidines del Pueblo están bajo las órdenes de Masud Rajavi, quien se casó con la hija del presidente Bani Sadr y más tarde con la cruel Myriam. Radica cerca de París y tiene sus bases militares en Irak, donde contó con la protección de Sadam Husein, antes de contar hoy en día con la del Departamento de Defensa. Fueron los Muyahidines del Pueblo quienes garantizaron la logística de los atentados dinamiteros perpetrados durante la campaña electoral [18]. Ellos tenían como misión provocar enfrentamientos entre los partidarios de Ahmadinejad y la oposición, lo que probablemente hicieron. En caso de que se produjera el caos, cabía la posibilidad de derrocar al Guía Supremo. Un gobierno de transición, bajo la dirección de Musavi debía privatizar el sector petrolero y restablecer la monarquía. El hijo del antiguo Shah, Reza Cyrus Pahlevi, subiría al trono y designaría como primer ministro a Sohrab Sobhani. 
En previsión de todo esto, Reza Pahlevi publicó en febrero un libro de entrevistas con el periodista francés Michel Taubmann. Este último es director de la oficina parisina de información de Arte y preside el Cercle de l’Observatoire, el club de los neoconservadores franceses. 
No es inútil recordar aquí que, de la misma manera, Washington tenía prevista el restablecimiento de la monarquía en Afganistán. Mohammed Zaher Shah hubiese subido al trono en Kabul, con Hamid Karzai como primer ministro. Pero el pretendiente al trono, que tenía ya 88 años, estaba senil. Karzai se convirtió entonces en presidente de la República. Al igual que Karzai, Sobhani tiene la doble nacionalidad estadounidense. También al igual que Karzai, Sobhani trabaja en el sector petrolero del Mar Caspio. En lo tocante a la propaganda, el dispositivo inicial estaba en manos de la firma Benador Associates. Pero fue modificado bajo la influencia de la secretaria de Estado para la Educación y la Cultura, Goli Ameri. Esta irano-estadounidense es una antigua colaboradora de John Bolton. Como especialista de los nuevos medios, Goli Ameri implantó programas tendientes a equipar y entrenar a los partidarios de Rafsandjani en el uso de Internet. También desarrolló estaciones de radio y de televisión en lengua farsi para la propaganda del Departamento de Estado y en coordinación con la BBC británica. La desestabilización de Irán fracasó porque el principal resorte de las «revoluciones de color» no funcionó bien. Musavi no logró focalizar el descontento sobre la personalidad de Ahmadinejad. El Pueblo iraní no pudo ser engañado, no culpó al presidente saliente por las consecuencias de las sanciones económicas estadounidenses contra Irán. Por esa razón, las protestas se circunscribieron a la burguesía de los barrios del norte de Teherán. El poder se abstuvo de oponer nuevas manifestaciones a las que ya estaban en marcha y dejó que los conspiradores se pusieran al desnudo por sí mismos. 
Pero hay que reconocer que la intoxicación de los medios occidentales sí funcionó. La opinión pública extranjera creyó que 2 millones de iraníes se habían lanzado realmente a las calles, cuando la cifra real fue por lo menos dos veces inferior. El hecho de mantener a los corresponsales en sus casas facilitó esas exageraciones al darles un pretexto para no presentar pruebas de sus impugnaciones. Después renunciar a la guerra y de haber fracasado en este intento de derrocar al régimen, ¿qué carta le puede quedar aún a Barack Obama? Thierry Meyssan Tomado de Red Voltaire [1] Los múltiples informes y documentos publicados por esas comisiones están disponibles en Internet a través del sitio The Assassination Archives and Research Center. [2] «Los New York Intellectuals y la invención del neoconservadurismo », por Denis Boneau, Red Voltaire, 26 de noviembre de 2004. [3] «Las redes de la injerencia "democrática" », por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 22 de enero de 2004. [4] «La Albert Einstein Institution: no violencia según la CIA », por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 4 de enero de 2005. [5] «Tienanmen, 20 ans après», por el profesor Domenico Losurdo, Réseau Voltaire, 9 de junio de 2009. [6] En aquel entonces, la NED operaba en Europa Oriental a través de la Free Congress Foundation (FCF), apadrinada por los republicanos. Posteriormente, esa organización desaparece cediendo su lugar a la Soros Foundation, relacionada con el Partido Demócrata estadounidense, mediante la cual la NED fomenta nuevos «cambios de régimen». [7] Deseoso de mejorar las relaciones franco-estadounidenses después de la crisis iraquí, el presidente francés Jacques Chirac trata de acercarse a la administración Bush a expensas de los georgianos, sobre todo teniendo en cuenta que Francia tiene intereses económicos en Georgia. Salomé Zourabichvili, n°2 de los servicios secretos franceses, es nombrada embajadora en Tbilisi. Posteriormente cambia de nacionalidad y se convierte en ministra de Relaciones Exteriores de la «revolución de las rosas». [8] «Los secretos del golpe de estado en Georgia, ex república soviética », por Paul Labarique, Red Voltaire, 7 de enero de 2004. [9] «Georgia: Saakachvili encarcela a sus opositores» y «Manifestaciones en Tbilisi contra la dictadura de las rosas», Red Voltaire, 12 de septiembre de 2006 y 30 de septiembre de 2007. [10] La administración esperaba crear un elemento de distracción con aquel conflicto. Los bombarderos israelíes despegarían simultáneamente de Georgia para golpear al vecino Irán. Pero, antes de atacar las instalaciones militares georgianas, Rusia bombardeó los aeropuertos alquilados a Israel, impidiendo así el despegue de los bombarderos israelíes. [11] «Implicación de las redes secretas de la CIA para derribar a Chávez », por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 18 de mayo de 2002. [12] Llaguno Bridge. Keys to a Massacre. Documental de Angel Palacios, Panafilms 2005 [13] «Birmania: Estados Unidos se muestra interesadamente solícito », por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 5 de noviembre de 2007. [14] «Las falaces razones para intervenir en Irán », por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 12 de febrero de 2004. [15] «El Instituto Norteamericano de la Empresa », Red Voltaire, 21 de junio de 2004. [16] «Los trucos de la Foundation for the Defense of Democraties », Red Voltaire, 2 de febrero de 2005. [17] «Les Moudjahidin perdus», por Paul Labarique, Réseau Voltaire, 17 de febrero de 2004. [18] «Le Jundallah revendique des actions armées aux côtés des Moudjahidines du Peuple», Réseau Voltaire, 13 de junio de 2009.

27 jun 2009

Quién es Hossein Musavi

Quién es Hossein Musavi, El «combatiente por la libertad» de Irán Hace poco, antes de las elecciones presidenciales en Irán, las encuestas e incluso las mismas declaraciones del candidato Musavi dejaban ver que su partido y seguidores no hacían el peso necesario para impedir una nueva reelección del actual presidente Mahmud Ahmadineyad. Curiosamente, Occidente apoya a ultranza esta contestación ciudadana minoritaria. Recordemos que Irán es un gran exportador de petróleo y la actual política iraní va en contra de los deseos e intereses de las multinacionales del crudo, las cuales desean desde hace tiempo que dicho gobierno iraní desaparezca. La prensa comercial ligada a estos poderosos grupos ha lanzado su campaña de desinformación. I. La lógica electoral de las potencias occidentales Con relación a las elecciones, en la lógica occidental existe un principio de validez universal: cuando triunfan amigos de las grandes potencias son elecciones libres y cuando las ganan partidos o movimientos hostiles son fraudulentas. En el caso actual de Irán se aplica este principio universal con el complemento de una especie de silogismo: 1 candidato opositor Musavi tenía que ganar las elecciones, como querían los occidentales; 2 Musavi perdió las elecciones (un tercio de los votos contra dos tercios del actual presidente); 3 Conclusión: hubo fraude. Conclusión asumida por las grandes potencias, sus líderes políticos y los grandes medios masivos de comunicación. El resultado final, comunicado oficialmente fue, sobre 40 millones de votantes: Ahmadinejad 62.63% (25 millones de votos); Musavi 33.75% (13.500.000) Rezai 1.73% (692.000) Karoubi 0.85% (340.000). Para que un resultado dando una ventaja tan terminante a Ahmadinejad sea el producto del fraude éste tiene que haber sido monumental y nadie ha aportado las pruebas de una manipulación de tal envergadura. Pero la “comunidad internacional”, que es como denominan los medios de comunicación a las grandes potencias, quiere desembarazarse, sea como fuere, del actual gobierno iraní. Esa es la razón por la cual Musavi se ha convertido en un “combatiente por la libertad”.. Pero poco se habla de su currículo. II. ¿Quién es Musavi? Musavi fue Primer Ministro de Irán durante la guerra con Irak (1981- 1989) Tiene en su currículum haber ejecutado la orden de la matanza de miles de presos políticos. Fue durante su mandato cuando la totalidad de partidos y organizaciones políticas, sindicatos, organizaciones feministas, etc. fueron perseguidos, sus miembros –miles de ellos jóvenes estudiantes de institutos y universidades-, detenidos , torturados y ejecutados. Se trata de la mataza más grande de la historia contemporánea de Irán. Entre las víctimas, unos 53 miembros del comité ejecutivo del partido comunista, Tudeh, de los cuales 4 habían pasado 25 años de su vida en las prisiones del Sha. Poetas, escritores, profesores de universidad, profesionales de medicina, decenas de militares (entre ellos el comandante en jefe de las fuerzas marinas de Irán, Genral Afzali, acusado de pertenecer al partido comunista), los principales representantes de las minorías religiosas en el parlamento (todos de izquierda), fueron ejecutados tras sufrir inimaginables torturas físicas y psicologicas (como ser forzados a dispararles el tiro de gracia a sus compañeros). Las reivindicaciones de las minorías étnicas, que componen alrededor del 60% de la población del país, por una autonomía administrativa, fueron duramente aplastadas, y cientos de kurdos y turcomanos fueron ahorcados en las plazas publicas. La magnitud de la represión política, religiosa, étnica y de género del régimen islamista obligó a unas 4 millones de personas a tomar el rumbo de exilio, en el que ha sido el mayor éxodo de iraníes de toda su historia. Se estima en unas 30.000 las personas asesinadas en pocos meses en el año 1988. En 2008, en ocasión del 20 aniversario de la matanza, Amnesty International publicó un informe en el que pide que rindan cuentas los responsables de la llamada “matanza de las prisiones “ porque buena parte de las víctimas estaban ya en prisión cuando fueron asesinadas. No todos en Irán durante la campaña olvidaron ese sangriento episodio. Cuando Mussavi fue a hacer campaña electoral a algunas universidades (Zanjan en el nordeste de Irán y Qazvine en el centro) , los estudiantes le exigieron explicaciones sobre su papel en la matanza de 1988. III. ¿Porqué molesta tanto el régimen iraní a las potencias occidentales, que prácticamente no abren la boca cuando se trata de dictaduras o de “democracias” amigas que violan sistemáticamente los derechos humanos? En primer lugar, porque el Gobierno de Irán constituye un obstáculo considerable en la región a la estrategia imperialista y de su gendarme local, el gobierno derechista y racista de Israel. En segundo lugar porque Irán, con todo derecho, resiste la enorme presión de las grandes potencias y mantiene su programa de desarrollo de la energía nuclear. El artículo IV del Tratado de no proliferación nuclear, del que Irán es parte, dice :”Nada de lo dispuesto en este Tratado se interpretará en el sentido de afectar el derecho inalienable de todas las Partes en el Tratado de desarrollar la investigación, la producción y la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos sin discriminación y de conformidad con los artículos I y II de este Tratado”. El tratado tiene por fin impedir que otros países, fuera de los cinco Estados que las poseen oficialmente (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) fabriquen armas nucleares. Se estima que Estados Unidos posee 6000 misiles nucleares, Rusia 5000, China 400, Francia 350 y Gran Bretaña 200. Pero India, Pakistán e Israel , que nunca firmaron el Tratado de No Proliferación y probablemente Corea del Norte, que se retiró del Tratado en 2003, también poseen y fabrican armas nucleares. Se estima, con bastante certeza, que India posee unos 70 misiles nucleares, Israel entre 100 y 300, según las fuentes y Pakistán 45. Las potencias occidentales afirman (sin pruebas) que el programa nuclear iraní tiene por objetivo desarrollar armas nucleares, cosa que el Gobierno de Teherán niega. Pero si fuera cierto lo que afirman los occidentales cabe preguntarse si no es legítimo que Irán trate de restablecer el equilibrio en esa materia en la región dado que Israel posee un arsenal nuclear. Es obvio que, en interés de la humanidad, tendría que comenzar el desmantelamiento de los arsenales nucleares existentes y también habría que garantizar la no proliferación de las armas nucleares. En el planeta sigue existiendo un gigantesco arsenal nuclear y su progresiva liquidación siempre queda para más adelante. Pese a que el Tratado de No proliferación, en vigor desde hace 45 años, establece en su artículo VI que los Estados que tienen armas nucleares deben comenzar un proceso de destrucción de dichas armas hasta su total eliminación. En cuanto a la no proliferación, se han celebrado varios acuerdos regionales de proscripción de las armas nucleares: El Tratado de Tlatelolco para la proscripción de las armas nucleares en América Latina y el Caribe (1967); el Tratado de Rarotonga sobre la zona desnuclearizada del Pacífico Sur (1985); el Tratado de Bangkok sobre creación de zona libre de armas nucleares en el Asia sudoriental (1995) y el Tratado de Pelindaba sobre la creación de una zona libre de armas nucleares en Africa (1996). Pero, pese a que la seguridad y la estabilidad regional en el Medio Oriente requieren la total eliminación de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva y a que existe una Iniciativa Arabe en favor de la creación de una Zona Libre de Armas de Destrucción Masiva en el Medio Oriente, en esa región no hay Tratado en perspectiva, pues la regla no escrita impuesta de hecho por los Estados Unidos y otras grandes potencias es mantener el statu quo que consiste en que Israel posea armas nucleares y que sus vecinos no pueden siquiera desarrollar una tecnología nuclear. Alejandro Teitelbaum Abogado especialista en derecho internacional. Tomado de Red Voltaire

19 jun 2009

Irán acusa a EE.UU....

Irán acusa a EE.UU. de alentar inestabilidad política postelectoral Irán acusó hoy a Estados Unidos de incidir en la agudización de los sucesos desatados tras las recientes elecciones presidenciales, mientras apeló a la unidad nacional para frustrar los complots de sus enemigos. En un comunicado difundido aquí, el gobierno calificó de intolerable interferencia los cuestionamientos de Washington sobre presuntos robos de votos y fraude en los comicios ganados por el presidente Mahmoud Ahmadinejad, quien logró la reelección. Las protestas callejeras desatadas el pasado fin de semana fueron protagonizadas por seguidores del ex primer ministro Mir-Hossein Mousavi, de tendencia reformista y aspirante a la primera magistratura, quien denunció supuesto fraude en los resultados. El canal estatal PRESS TV recordó que el ejecutivo persa convocó al embajador suizo, quien representa los intereses norteamericanos en Teherán, para quejarse por la injerencia de la nación norteña, con la cual carece de nexos diplomáticos desde 1979. Fuentes locales citadas por el canal dijeron que el Departamento de Estado norteamericano pidió esta semana a la empresa Twitter posponer un cierre por mantenimiento de su servicio que tenía programado, para asegurar el flujo de información en la web dentro de Irán. También el gobierno persa emitió hoy un comunicado en el cual afirmó que "la unidad de los iraníes frustrará los complots de todos los enemigos y quienes tienen malos deseos". "La vigilante nación iraní creó el pasado viernes una epopeya duradera agregando otra página dorada a la historia de la Revolución Islámica, que manifiesta vigilancia, responsabilidad y resolución de los iraníes a seguir la senda del finado Imán Khomeini", señaló. La nota denunció que los adversarios del régimen "trataron de destruir la felicidad de los iraníes después de la elección" y aseguró que la masiva concurrencia a las urnas "mejoró la posición de Irán en las ecuaciones internacionales y fortaleció a su gobierno". Por su lado, el líder supremo de la Revolución islámica, ayatolah Ali Khamenei, instó a Mousavi a utilizar todas las vías legales si desea impugnar los resultados de los comicios. El guía espiritual recordó que otros candidatos hicieron las mismas objeciones a los resultados electorales a través del Consejo de Guardianes, único órgano constitucional encargado de examinar los votos y todo lo concerniente al proceso, pero sin crear inestabilidad. Khamenei criticó las provocaciones de "enemigos y ciertos activistas clandestinos que alentaron los motines en las calles", pero en alusión a Mousavi opinó que "no forma parte de ese género de individuos y conviene proseguir ese caso en calma y serenidad". La agencia semioficial Fars News citó al portavoz del Consejo de Guardianes, Abbas-Ali Kadkhodaei, quien informó que los cuatro candidatos a los comicios fueron invitados a la sesión de esa instancia prevista para la próxima semana. El propósito, señaló Kadkhodaei, es que Ahmadinejad, Mousavi, Mehdi Karroubi y Mohsen Rezaei expresen sus puntos de vista y hagan las preguntas que deseen en presencia de la directiva del Consejo, integrado por 12 miembros encargados de interpretar la Constitución. Tomado de Prensa Latina

7 abr 2009

Irán respalda proyecto kazajo de banco de uranio enriquecido

Foto: EFE
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, apoyó hoy aquí la iniciativa de su par, Nursultán Nazarbaev, de emplazar en territorio de Kazajstán un centro internacional de enriquecimiento de uranio supeditado al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Es una buena propuesta, aseguró en rueda de prensa conjunta el mandatario de Irán al comentar la idea del líder kazajo de crear un banco nuclear en la república ex soviética de Asia Central.
Ahmadineyah consideró que la comunidad mundial debe cambiar su actitud hacia este tipo de energía porque no significa lo mismo que la bomba atómica.
Desde que se empezó a equiparar uno y otro asunto ese sector se convirtió en monopolio de determinados países, concluyó el dignatario iraní.
En mayo de 2007 el hoy primer ministro y entonces presidente de Rusia, Vladimir Putin, rubricó un convenio con Nazarbaev en Astana para instalar un centro internacional de enriquecimiento de uranio en la ciudad rusa de Angarsk, al este de Siberia.
La empresa conjunta participada por el consorcio ruso Techsnabexport y el kazajo Kazatomprom debe comenzar a operar en 2013 y permitirá poner en práctica esa iniciativa de Putin, según RIA Novosti.
En los comienzos de una gran campaña de Estados Unidos y la Unión Europea contra el programa nuclear iraní, el entonces jefe del Kremlin propuso crear una red global de centros internacionales para enriquecer el mineral radiactivo.
Este proyecto permitirá que diversos países desarrollen el uso pacífico del átomo sin ningún tipo de sospechas, argumentó Putin.
Ambos estadistas invitaron entonces a otras naciones a incorporarse a los trabajos de la nueva institución.
Con posterioridad, los dos países crearon varias empresas conjuntas para extraer y procesar uranio de los yacimientos kazajos de Zarechie Sur y Budionovskoye, así como diseñar un nuevo tipo de reactor nuclear de pequeña y mediana potencia.
Las partes anunciaron la intención de comercializar estos bloques energéticos en los mercados internos y en terceros países.
Un tercer acuerdo concretaba, asimismo, la decisión de enriquecer el uranio kazajo en la planta de Angarsk, según explicó el jefe del programa atómico ruso, Serguei Kirienko.
En septiembre de 2008 el OIEA sugirió crear un banco de combustible nuclear supeditado a su régimen de salvaguardias y solicitó participar a los estados miembros.
Con reservas de mineral uranífero estimadas en un millón 500 mil toneladas (20 por ciento de toda la oferta mundial), Kazajstán planea incrementar su producción anual hasta 15 mil toneladas para 2010.
Ese volumen colocaría a Astana entre los primeros productores globales de este escaso mineral que requiere tecnologías radioquímica de punta para su industrialización.
Tomado de Prensa Latina
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