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26 nov 2010

Human Rights Watch acusa a Marruecos de tortura


La ONG critica el uso desmesurado de la fuerza por parte de las autoridades marroquíes en el asalto al campamento saharaui de El Aaiún
"Las fuerzas de seguridad marroquíes abusaron y propinaron palizas de manera repetida a los detenidos después de los disturbios el 8 de noviembre en El Aaiún". La ONG Human Rights Watch (HRW) ha emitido este viernes un informe demoledor en el que acusa a Marruecos de torturar a los saharauis arrestados en el Campamento de la Dignidad a principios de mes.

El documento se basa en los testimonios recogidos por sus enviados a la zona, que se han entrevistado con activistas, abogados, miembros del Gobierno y las propias víctimas y familiares.

La mayoría de los detenidos denuncian palizas y uno de los saharauis que aún está en la cárcel, incluso afirma haber sido violado. Marruecos niega todas las alegaciones, anuncia una investigación independiente y sigue justificando el uso de la fuerza en defensa propia.

En realidad, el informe presentado por HRW trata de desmontar cualquier comunicación oficial marroquí con testimonios directos de los implicados. La ONG afirma que los días posteriores al asalto cientos de personas fueron detenidas y aún quedan en la cárcel más de 100. Asimismo asegura, citando a activistas por los derechos de los saharauis, que nueve de ellos han sido transferidos a un penitenciario en Rabat donde se enfrentan a un tribunal militar.

El documento asegura que tras el desalojo del campamento, la policía marroquí atacó a civiles saharauis y quemaron sus casas y negocios, además de impedir el acceso al tratamiento médico de los heridos.

Rabat justificó el uso de la fuerza al verse amenazado por una revuelta, pero para la enviada de HRW a Oriente Medio y el Norte de África, Sarah Leah Whitson, "las fuerzas de seguridad no pueden justificar de ninguna manera someter a palizas a los presos".

Investigación independiente

La ONG critica el apagón informativo al que sometió Marruecos a los medios extranjeros ya que para "un Gobierno que dice no tener nada que esconder, la mejor manera de demostrarlo es permitiendo a todos los medios y organizaciones no gubernamentales recoger la información que vean necesaria sin ningún tipo de obstáculos".

El Gobierno marroquí niega que las fuerzas de seguridad dispararan en El Aaiún Pero las investigaciones de HRW indicaban lo contrario, así que, se lo hicieron ver a las autoridades marroquíes.

En una conversación con Interior el 18 de noviembre, la ONG explicó que tenía evidencias fundadas de que las fuerzas de seguridad marroquíes abrieron fuego de manera indiscriminada contra los civiles en el campamento y de que los detenidos fueron torturados. La respuesta por escrito de Rabat fue que el desmantelamiento del campamento se llevó a cabo "cumpliendo con todos los procedimientos legales y sin disparar una sola bala".

Los responsables de la ONG aseguran que en ese mensaje, el Gobierno marroquí comunicó la apertura de una investigación para aclarar los sucedido" y llamando a los testigos y víctimas a que vayan al juzgado a denunciar los hechos. Al parecer, siempre según HRW, la Corte de Apelación de El Aaiún abrió dicha investigación, dirigida por la fiscalía.

"Nos subieron a los camiones como si fuéramos ganado"
Después de los acontecimientos del día 8, HRW entrevistó a siete personas que fueron detenidas y puestas en libertad posteriormente. Según la ONG todos tenían heridas y moratones que indicaban los malos tratos recibidos en la cárcel.

"Cada pregunta iba seguida de una patada o una bofetada" Es el ejemplo de Ahmed Jadahlou Salem, de 34 años: "Los gendarmes nos subieron a la parte trasera de un camión a 30 ó 40 de nosotros. Todos íbamos esposados y con las manos en la espalda. Nos tiraron dentro del furgón como si fuéramos ganado; algunos teníamos heridas en la cabeza y estábamos sangrando. Estábamos amontonados unos encima de los otros y nos dejaron así durante cerca de dos horas, obligándonos a mirar siempre al suelo".

Según Jadahlou, cuando el camión llegó a El Aaiún, los gendarmes sacaron a todos los presos arrastrándolos por los pies mientras les pegaban y daban patadas hasta una sala de interrogatorios.

"En la sala había unos seis gendarmes, pero iban y venían varios más. No había sillas y cada pregunta iba seguida de una patada o de una bofetada. Me preguntaron muchas cosas: qué hcía en el campamento, porque queríamos la independencia. Me preguntaron sobre muchas personas por su nombre y me amenazaron con violarme allí".

Sesiones de palizas
Otro de los detenidos, Laassiri Salek, de 38 años, explicó a la ONG que la policía lo detuvo en su casa de Columina Nueva el 9 de noviembre: "Me llevaron a una comisaría esposado y con la cabeza cubierta". Según él, se trataba de la comisaría principal donde fue golpeado durate cinco horas con palos dejándole inconsciente dos veces.

"Empezaron a pegarme en la cabeza y en la espalda con palos, también me daban patadas. No sé cuántos eran"Según Salek, que estaba en silla de ruedas cuando fue entrevistado, los detenidos eran obligados a cantar el himno marroquí y recibían golpes si no se sabían la letra.

Además, denuncia que los tuvieron sin comer durante dos días y que el 10 de noviembre por la noche los colocaron a todos de pie y en fila con las cabezas tapadas mientras los agentes tomaban carrerilla y corrían hacia ellos dándoles patadas.

Como Salek, Leila Leili, activista de 36 años, fue detenida cuando se dirigía a casa de su padre en Lacheicha el pasado día 9. Los agentes la llevaron primero a un edificio donde permaneció durante varias horas recibiendo golpes en la cara.

Posteriormente fue trasladada a una comisaría, donde quiso denunciar los malos tratos y el hecho de que la policía estuviera deteniendo a todos los saharauis que encontraban a su paso. "Empezaron a pegarme en la cabeza y en la espalda con palos, también me daban patadas. No sé cuántos eran porque tenía la cabeza cubierta. Me ordenaron esperar en el pasillo y cada vez que pasaba un agente me golpeaba".

"También me ordenaron que gritara eslóganes pro marroquíes como 'Larga vida al rey' y me pidieron que dijera que soy marroquí. Entonces les dije que respetaba al rey de Marruecos y a los marroquíes, pero que yo no era marroquí", aseguró.

Tomado: Público.es

23 nov 2010

El miedo recluye en sus casas a los saharauis de El Aaiún


Los restos del 'Campamento Dignidad', tras la intervención militar y policial contra sus 20.000 habitantes, el 8 de noviembre. - EFE


El temor, el miedo a la represión policial impera en las calles de El Aaiún, donde los ciudadanos se refugian en las casas y "nadie habla", mientras que desde Marruecos se quiere recrear un clima de calma en la fantasmagórica capital del Sáhara Occidental. Aunque las tiendas están abiertas y parece que reina la tranquilidad, los ciudadanos no se mueven con libertad, los niños no comenzaron el colegio y la Fiesta del Cordero no ha logrado levantar los ánimos.
Después de que los líderes del Campamento Dignidad de Gdeim Izik y activistas prosaharauis fueran perseguidos y muchos de ellos detenidos en viviendas en El Aaiún, son pocos los que se atreven a hablar con los medios de comunicación para explicar cuál es la verdadera situación en la ciudad. Tres de las personas contactadas ayer por este periódico han condicionado sus testimonios a que se mantenga su anonimato, una de ellas exclamaba: "Hay guardias por todas partes". Otro saharaui residente allí nos alertaba de que "nos controlan los teléfonos".

El Aaiún vive una situación de "calma obligada", según palabras de uno de sus habitantes, y parece que "no por mucho tiempo", se atreve a afirmar. Lamenta que las calles sigan dominadas por las fuerzas de seguridad marroquíes y considera que este periodo de tranquilidad es ficticio y volverán las revueltas.

Retirada del ejército

Aunque Marruecos retiró a los soldados del ejército que participaron en los primeros días de represión, no se lo ha llevado demasiado lejos, ya que las carreteras que comunican con la ciudad siguen controladas por las milicias. "Carreteras a las que es mejor no salir", asegura un ciudadano, porque están sometidas a férreos controles militares.

Mientras, las calles de El Aaiún y los saharauis permanecen totalmente controlados por el resto de las fuerzas de seguridad del Gobierno: Gendarmería, Fuerzas Auxiliares y Policía.

La tristeza es la otra gran protagonista en El Aaiún, donde la población apenas celebró la Fiesta del Cordero (Aid Al Adha). Aunque las familias saharauis que tuvieron la ocasión se reunieron para pasar estos días juntas, apenas se oyeron demostraciones de júbilo ni alboroto de los más pequeños, los principales protagonistas de esta celebración.

"No puede haber alegría entre nosotros, la situación no es para eso precisamente", se queja por teléfono un residente de la ex provincia española.

Sólo siete puestos en libertad

Porque son días de pesadumbre para la población saharaui, cuyo número de detenidos supera el centenar, tal como había anunciado días antes el Polisario. Marruecos hizo oficial ayer el número de arrestos por los sucesos ocurridos desde que el 8 de noviembre se desmantelara violentamente el Campamento Dignidad, que ascienden a 132, de los cuales únicamente siete han sido puestos en libertad.

La Cárcel Negra de El Aaiún acoge a la mayoría de ese centenar, mientras que la de Salé, próxima a Rabat, recluye a ocho de ellos, que serán juzgados por un Tribunal Militar acusados de constitución de banda criminal. Sin embargo, se niega la existencia de desaparecidos, que según el wali (gobernador) de El Aaiún, Mohammed Jelmous, "son en realidad fugitivos" de la justicia que se esconden en el desierto.

La mirada está puesta ahora en los funcionarios marroquíes que recorren las casas expoliadas y los establecimientos desvalijados, más de 170, para recolectar testimonios de lo ocurrido y realizar un inventario de los desperfectos ocasionados durante las revueltas y los saqueos de grupos de colonos.

"Ya se empiezan a ver las primeras reparaciones de los daños sufridos", explica un residente, que sigue de cerca las obras de reconstrucción con las que se taparán las pruebas de los disturbios.

Raúl Torres Rabat

Tomado: Público.es

16 nov 2010

"Los desaparecidos de El Aaiún ya están muertos"


La activista saharaui Aminatou Haidar habla con 'Público' en el aniversario de su huelga de hambre

El teléfono de la activista saharaui Aminatou Haidar no para de sonar y lo único que llegan son noticias, y muy malas, desde El Aaiún. Cada vez que cuelga, Aminatou abre mucho los ojos y comienza con un: "Han detenido a" o relata los horrores que llegan desde el Sáhara ocupado. "¡Mujeres y niños muertos, tirados en un camión!", exclama, mientras a su lado escucha atentamente su abogada, Inés Miranda.

Hace justo un año, el 15 de noviembre de 2009, Haidar comenzó una huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote tras haber sido expulsada por las autoridades marroquíes de El Aaiún, la capital del Sáhara ocupado. Su avión fue devuelto a la isla canaria, y allí, durante 32 días, Haidar echó un pulso al Gobierno español y al marroquí que terminó con el regreso de la saharaui a su hogar. Estos días, la activista se encuentra en Las Palmas, procedente de Portugal, y donde el sábado pasado atendió a este diario.

Haidar, a pesar de los dolores que tiene de una reciente intervención en la boca, responde a todas las llamadas, pide ir a un lugar con televisor para ver Informe Semanal y en cuanto puede se conecta a internet para enseñar vídeos, correos y fotos que dan cuenta de la violencia empleada por Marruecos en la ex colonia española. Una mujer canaria, al reconocerla, va corriendo a una tienda y le regala unos bombones. "Para que este duro momento se haga más dulce", le dice cariñosa.

Servilismo con Marruecos
Ha pasado un año entre las dos crisis, la de la huelga de hambre y la del desmantelamiento violento del Campamento Dignidad y Haidar ve una gran diferencia: "El año pasado estábamos hablando de la vida de una sola persona. Ahora se trata de una masacre, de la muerte de mujeres, de bebés, a tan sólo 100 kilómetros de Canarias". La similitud la encuentra rápido: "La actitud complaciente del Gobierno español con Marruecos". "Y el abismo que hay entre el Ejecutivo, que se niega a condenar los hechos, y el respeto a los derechos humanos en la zona por la que está clamando la sociedad española. El Gobierno va por un lado y los ciudadanos por otro", agrega.

Ese "servilismo" de España con Marruecos, "que va a terminar creyéndose que es una superpotencia", es lo que no termina de entender esta saharaui. "¿Solamente por un interés económico?", duda Haidar. La negativa del Ejecutivo a emitir una condena porque los datos de las víctimas son "contradictorios" es lo que más le enerva. "¿Quién se va a creer que en el desmantelamiento de un campamento con 20.000 personas no va a haber apenas muertos?", se enfada, y contrarresta con lo que le llega desde la tierra ocupada. "Un hombre fue a buscar a un familiar a la morgue de un hospital y vio una lista con 37 muertos", explica. Luego están los heridos, curándose en las casas, los encarcelados y los desaparecidos: "No hay desaparecidos. Los desaparecidos directamente están muertos".

La situación que se vive en El Aaiún es "de auténtico terror", con jóvenes que no pueden salir de casa, ni ir a clase a estudiar. Bucharaya Beyun, delegado del Frente Polisario en España, afirmó recientemente en una entrevista que, si la ONU no interviene, esos jóvenes saharauis pueden ser captados por Al Qaeda del Magreb, algo que no comparte Aminatou: "Los saharauis son pacíficos y lo han demostrado durante años. A pesar de la represión, de las torturas, del hostigamiento, jamás han atentado contra los marroquíes", señala esta activista pacifista a la que le horroriza el hecho de pensar en una posible guerra.

Aminatou regresará dentro de poco a El Aaiún, pero no quiere concretar una fecha. "Cuando llegue, hay dos opciones: o que me detengan o el arresto domiciliario. Hay activistas que piensan que es mejor que me quede fuera del Sáhara, donde podré hacer público mi testimonio", dice.

Susana Hidalgo

Tomado: Público

15 nov 2010

Comunicado y video denunciando genocidio desde el Aaiún ocupado





A la Comunidad Internacional, al Consejo de Seguridad de la ONU, a la Cruz Roja Internacional

Antonio Velázquez e Isabel Terraza somos testigos del genocidio que está cometiendo el régimen marroquí sobre la población civil saharaui en estos momentos en la capital del Sahara Occidental Ocupado.

Desde el violento desalojo del Campamento de Agdaym Izik, a 15 Km del Aaiún, el día 8 de noviembre, y hasta el día de hoy, en las calles de la ciudad y en las casas, las fuerzas de seguridad marroquís reprimen violentamente a la población civil saharaui.

El régimen de ocupación marroquí no permite la entrada de los medios de comunicación para esconder tantas atrocidades, por ello a nosotros nos quieren matar, porque estamos dando nuestro testimonio al mundo entero.

Estamos escondidos desde hace días en la ciudad del Aaiún pero como nosotros miles de saharauis están en la misma situación o peor, porque policías y militares marroquíes entran con fuerza en sus casas, los torturan y muchos mueren víctimas de estas torturas.

Denunciamos este genocidio que está cometiendo el régimen marroquí sobre el pueblo saharaui y pedimos:

· Una intervención inmediata del Consejo de Seguridad de la ONU para que garantice los Derechos Humanos de la población saharaui.

· La entrada urgente de la Cruz Roja Internacional para atender a las víctimas de la represión.

· Que la Comunidad Internacional condene el ataque violento de Marruecos sobre la población civil saharaui.

Esto es una emergencia internacional y es necesario que todos los organismos internacionales detengan esta masacre.

Tomado: http://resistenciasaharaui.saltoscuanticos.org/?p=528

8 nov 2010

Fuentes saharauis hablan de al menos cinco fallecidos en El Aaiún


Vista general del campo de desplazados saharauis Gdeim Izi, situado a 18 kilómetros de El Aaiún, donde murió el pasado domingo un adolescente de 14 años por disparos de la policía. EFE

Entre cinco y trece personas podrían haber muerto esta mañana en los incidentes surgidos en El Aaiún tras el asalto de las fuerzas de seguridad de Marruecos al campamento protesta.
Las cifras de fallecidos son muy confusas ya que en El Aaiún se habla de al menos siete muertos saharauis y un policía marroquí calcinado, informa Rafael Torres. Sin embargo, el delegado del Frente Polisario en España, Bucharaya Beyun, eleva a trece la cifra de saharauis muertos, doce durante el desmantelamiento y una más en los incidentes posteriores que se están registrando en El Aaiún. Por su parte, Rabat asegura que dos miembros de las fuerzas de seguridad han muerto y que fueron detenidos 65 saharauis durante el asalto.

Las autoridades de Marruecos aseguran que también hay 70 heridos entre los miembros de las fuerzas de seguridad, "cuatro en estado grave". Del lado de los manifestantes, Marruecos limita a cuatro los heridos.

Hasta el momento, se ha podido identificar a uno de los fallecidos en la avenida Smara de El Aaiún. Se trata de Babi El Gargar, de 36 años, casado y con dos hijos, que vivía con su familia en el barrio Maatalah.


Rabat dice que dos miembros de sus fuerzas de seguridad han muerto en el asalto
Según fuentes saharauis, el ataque comenzó a las 6.45 cuando los helicópteros comenzaron a sobrevolar la zona lanzando agua caliente y gases lacrimógenos. Después aparecieron autobuses de Marruecos, que se llevaron de la zona a las mujeres y los niños. Todo el campamento se encuentra incendiado, según estas fuentes, que también hablan de altercados por toda la localidad.

El Gobierno cree que los cuatro españoles que estaban en el campamento de protesta están bien, según ha señalado el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, aunque ha advertido de que esas informaciones no están "del todo confirmadas".

Iglesias ha señalado que Gobierno y PSOE siguen "con preocupación" los acontecimientos y ha pedido a Marruecos que actúe con la "máxima contención".

La ministra, Trinidad Jiménez, hablará a lo largo de este lunes para explicar la posición del Gobierno español, que aún se está estudiando a la espera de lo que diga Marruecos.

La primera interpretación que se hace desde Exteriores es que Rabat quiere llegar a la sede de las Naciones Unidas habiendo retirado el foco de atención sobre el campamento de El Aaiún, ya que al no existir campamento no habría tema del que hablar. España, por su parte, llevará el caso a la ONU para que lo estudie.

Según Brahim Ahmed, uno de los representantes del comité de organización del campamento, los helicópteros y los soldados han "disparando con ametralladora". "Es una masacre", ha denunciado. "Han entrado con una violencia enorme, como si fuera un combate entre ejércitos, cuando saben que no tenemos armas, no tenemos ni cuchillos de cocina", aseveró.

"Estamos en peligro. Hasta la gasolinera está en fuego", explican desde El Aaiún
"Todos estábamos preparados, estábamos despiertos", añadió Ahmed. "Esperamos poder resistir hasta la tarde, es un campamento de 4.680 jaimas", ha explicado el representante, que asegura que los miembros del ejército marroquí han usado gases lacrimógenos.

Ahmed también ha explicado que las fuerzas de seguridad marroquíes están realizando "casa por casa" registros en los barrios de El Aaiún. "La gente se está defendiendo en sus casas", explica el representante que asegura que los asaltantes "rompen las puertas y realizan detenciones". "Hay coches volcados, coches incendiados, hay explosiones de bombonas de gas", señaló Ahmed, quien reconoció que la situación aún es muy confusa, ya que se desconoce si estas explosiones de gas se deben a acciones de los grupos de protesta.

Por otro lado, la cooperante española Raquel del Castillo, ha asegurado que el campamento está "totalmente destruido" y que la "guerra continúa en la ciudad". Del Castillo también habla de "varios muertos" y de que se han escuchado "disparos" en las principales avenidas de El Aaiún. "La gente se defiende con lo que puede", prosiguió. "Han arrebatado un camión antidisturbios de los marroquíes y se defienden con él", añadió.

Este es el telón de fondo de la tercera reunión informal entre Marruecos y el Polisario, que se celebrará en unas horas en Nueva York. Precisamente, el ministro de Exteriores saharaui, Mohamed Uld Salek, ha denunciado el "acto de barbarie" de las fuerzas de seguridad marroquíes y ha exigido una intervención urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para "poner fin a este crimen".

Convocada una concentración frente a la embajada marroquí en Madrid
Uld Salek ha explicado que la dirección del Frente Polisario se encuentra reunida para evaluar la situación y decidir si cancela o no su participación en la negociación informal con Marruecos prevista para este lunes en Nueva York.

Desde el Frente Polisario el discurso pronunciado por el rey de Marruecos, Mohamed VI, con motivo del 35 aniversario de la Marcha Verde fue la "constituyó una orden para el comienzo de esta brutal intervención de las fuerzas marroquíes contra civiles saharauis, pacíficos e indefensos".

Asociaciones pro saharauis ya han anunciado concentraciones para este lunes por la tarde frente a la embajada marroquí en Madrid. La protesta, convocada por a Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) y la Plataforma de Apoyo Político al Pueblo Saharaui (PAPPS), tendrá lugar a partir de las 18.30 horas.


"Pleno respeto a las leyes"
Sin embargo, Marruecos insiste en negarlo todo y asegura a través de su delegación de Gobierno que el asalto se ha efectuado con "pleno respeto de la legislación vigente". Fuentes de la seguridad marroquí dicen que la intervención se produjo "con mandato judicial" y que sólo se han registrado "unos pocos heridos en ambas partes".

Marruecos limita las consecuencias del asalto a "unos pocos heridos en ambas partes"
Estas mismas fuentes afirman que las fuerzas asaltantes detuvieron "a algunos individuos con antecedentes judiciales, y a otros en busca y captura después de la comisión de delitos, así como a algunos elementos oportunistas sin relación con las demandas sociales", que "tenían previsto explotarlas con fines políticos, de acuerdo con una agenda bien calculada".

"Estos individuos han ocultado de forma sistemática los resultados del diálogo iniciado hace semanas por las autoridades públicas sobre las demandas sociales expresadas por los saharauis en el campamento, han alterado su contenido, y han hecho uso de violencia física y psicológica contra los residentes del campo, especialmente los ancianos y las mujeres, con el fin de impedir que salgan del campamento, o desmantelar sus tiendas de campaña", prosiguieron las citadas fuentes.

Según la delegación de Gobierno, "las autoridades públicas han lanzado esta operación con el fin de mantener el orden público y garantizar la seguridad de los ciudadanos, después de haber agotado todos los intentos de establecer un diálogo serio y responsable, y después de que estos individuos ahora detenidos hayan emprendido acciones insoportables, en un acto de desafío flagrante de la ley".



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5 nov 2010

Trágico éxodo saharaui



Huyendo de la represión marroquí en los territorios ocupados, 20.000 saharauis acampan en el desierto, cercados por el ejército.

 Desde el 10 de octubre, miles de saharauis han huido de la ciudad de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental ocupado ilegalmente por Marruecos desde 1975, para instalarse a una veintena de kilómetros, en el duro desierto. Actualmente serían unos 20.000 protestando, en un campo improvisado, contra la represión llevada a cabo por las autoridades marroquís. Otros saharauis de las ciudades de Smara y Boujdour se preparaban a tomar el camino del éxodo, al no poder expresar libremente su derecho a la autodeterminación, como preconiza la ONU.


“Manifiestan su mensaje de manera pacífica”, declara una observadora francesa que guarda el anonimato. “Es alucinante, el ejército asedia el campo y construye un muro alrededor para controlar el único acceso que permite abastecer a la población”, precisa. Es la manera que tiene Rabat de reprimir esta nueva ola de protestas. El domingo, los militares dispararon contra un vehículo, matando a un muchacho de catorce años, e hiriendo gravemente a varias personas. El joven habría sido enterrado a espaldas de su familia.


Este acto perpetrado contra civiles es un grave precedente, a un mes de la reanudación de las conversaciones entre Rabat y el Frente Polisario (movimiento de liberación del Sahara Occidental). El enviado especial de la ONU para la región, Christopher Ross, de visita en la zona, no ha dicho ni una palabra sobre estos sucesos.







Cathy Ceïbe

Tomado: L`Humanité

5 sept 2010

Willy Toledo, portavoz de la 'flotilla de la independencia' prosaharaui


La misión partirá desde Canarias hasta el puerto de El Aaiún, capital del Sahara Occidental, "territorio ocupado por Marruecos desde hace 35 años"

El Observatorio de Derechos Humanos para los Territorios Ocupados del Sahara Occidental anunció hoy de que el actor Guillermo Toledo e Isabel Galeote, miembro de la ONG, serán los portavoces de la Flotilla de la Independencia Mahfoud Ali Beiba que partirá de Canarias a El Aaiún.

Esta iniciativa, para la que aún no se ha fijado fecha, aglutinará a personas, entidades, organizaciones e instituciones "solidarias con la causa saharaui de distintos lugares del mundo", detalló el Observatorio.

Precisó la ONG que la misión partirá desde Canarias hasta el puerto de El Aaiún, capital del Sahara Occidental, "territorio ocupado por Marruecos desde hace 35 años".

El Observatorio ha agradecido a todas las personas anónimas, personalidades, medios de comunicación, organizaciones y a la sociedad civil en general, tanto del Estado español como de otros países, "el interés demostrado y las manifestaciones de adhesión y acompañamiento a la Flotilla de la Independencia", una iniciativa "abierta a la participación de todos".

Tomado: Público

4 sept 2010

Marruecos no quiere testigos en el Sáhara

Foto: Edu León

ATAQUES A OBSERVADORES INTERNACIONALES Y ACTIVISTAS SAHARAUIS

La continua presión sobre activistas saharauis de las autoridades marroquíes ha provocado una mayor presencia de internacionales en los territorios ocupados.

La huelga de hambre de Aminatu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote y la detención de siete activistas por los derechos humanos saharauis cuando regresaban de los campos de refugiados de Tinduf (Argelia) “ha provocado que el movimiento de apoyo al pueblo saharaui se esté reorganizando en los territorios ocupados por Marruecos”, explica a DIAGONAL Javier Sopeña, de la organización en defensa de los derechos humanos Thawra. Incluso existe la posibilidad de que salga un barco hacia los territorios ocupados, imitando a la Flota de la Libertad que intentó romper el bloqueo a Gaza.

“Nadie hace ni caso a los saharauis que viven bajo la ocupación marroquí, allí no hay periodistas, el Estado español que sigue siendo la potencia administradora del territorio mira para otro lado y la ONU no contempla en su misión especial para el Sáhara el respeto de los derechos humanos”. Según Sopeña, por este motivo es fundamental la presencia de estos observadores internacionales.

Represión, una tónica habitual
“Todos los días hay cargas policiales, secuestros de activistas o violaciones de saharauis por parte de la policía. Existen más de 50 presos políticos de organizaciones de derechos humanos reconocidas internacionalmente”, explica Sopeña, que fue agredido a mediados de julio por la policía marroquí en El Aaiún. Una situación habitual que conocen perfectamente en el consulado español en Marruecos. Por ello, como sucede todos los días, decidieron no atender a las tres españolas agredidas durante el recibimiento a finales de agosto al activista Hmad Hamad, según explica una de las agredidas, Pilar Fortuño, a DIAGONAL. Eso sí, al día siguiente les visitó Mariano Collado, responsable en El Aaiún de Casa España, para invitarles sutilmente a que se fueran. “La embajada tenía todos los teléfonos de urgencias apagados. Sólo te ayudan para que te vayas y no le piden ninguna explicación a Marruecos por su trato, parece que colaboran con las autoridades marroquíes”, relata Fortuño. Días después, once activistas canarias fueron agredidas en El Aaiún cuando lucían camisetas y banderas prosaharauis. “Estas acciones sólo sirven para denunciar lo que pasa allí. El problema lo tienen los saharauis que sufrirán el incremento de la represión alauita. Nosotras ya nos hemos ido de allí”, explica Fortuño, que relata como días después de dejar El Aaiún, la mujer que les acogió fue golpeada por policías de paisano. “Estas situaciones van a ir a más, necesitamos que siempre haya observadores internacionales allí”, recalca Fortuño.

El uso de policías de paisano para agredir a activistas saharauis y a observadores internacionales es la estrategia utilizada por las autoridades marroquíes. De esta forma simulan incidentes entre civiles y no parecen agresiones policiales a civiles, relatan tanto Sopeña como Fortuño.

Héctor Rojo Letón

Tomado: DiagonalWeb
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