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11 mar 2012

Panorama desde la cornisa


Sentado sobre un barril nuclear (ya no sobre un “barril de pólvora” según solía decirse en tiempos de menor poder destructivo), nada asegura que exista en el mapa mundial un solo centro de poder con deseos y capacidad de actuar racionalmente. La situación de Estados Unidos es conocida. Atacado por su persistente “complejo de Ahab” está dispuesto –como el personaje de Melville– a perseguir hasta el más remoto lugar del mundo a sus odiados enemigos, por sus medios o por medio de sus aliados, tan entregados a la locura de una lucha “decisiva” o “final” como ellos. “Melville conocía bien a su país y a sus compatriotas. Y a través del capitán Ahab que persigue sin piedad a la ballena blanca hasta los confines más alejados del Pacífico Sur y los mares asiáticos, retrató el modo en que los estadounidenses experimentaban el imperio” (Thomas Bender, Historia de los Estados Unidos, Siglo XXI, Buenos Aires, 2011, p. 199/200. Edición impecablemente cosida. El profesional de las ideas puede dejarla sobre su escritorio y no se cierra. Puede abrirla hasta donde lo necesite y no se rompe. Puede ponerle un pisapapeles de cuero con pesas en cada extremo y será sólo para asegurarse, nunca desesperadamente necesario). Si Ahab perseguía a la ballena por venganza, porque le había devorado una pierna infligiéndole una humillación que no podía perdonar y cuyo precio era la vida de quien la había provocado, Moby Dick, la “ballena blanca”, “el imperio estadounidense muchas veces ha obrado motivado por una irrefutable motivación por la seguridad” (Ob. cit., p. 200. De la novela de Melville y su compleja simbología –¡de la que Melville abominaba!– nos ocuparemos próximamente. El tema es tan hondo que merece un tratamiento autónomo). Dentro del mapa actual del mundo, Estados Unidos –en su núcleo más profundo– actúa porque busca en todas partes lo que necesita y porque (he aquí la causa más compleja de su núcleo destructivo y autodestructivo) cree que debe defenderse del “mundo” para vivir seguro. El modo que ha encontrado para hacerlo es apropiarse de él. Resultado de esta certeza es su pathos expansionista, la concepción de un imperio que debe estar materialmente en todas partes. Los británicos (que no tenían esa neurosis) se daban el lujo de tener colonias “libres”. “Que tengan su bandera, su Himno, sus héroes, lo que quieran. Pero que hagan negocios sólo con nosotros y que produzcan lo que nosotros necesitemos. Siempre materias primas. El ‘taller del mundo’ queda en nuestras manos”, se escuchó decir varias veces en el Parlamento británico, en las voces de sus pomposos representantes: Disraeli, Gladstone, Cobden y otros. El imperio norteamericano tiene dos aliados incondicionales: Gran Bretaña e Israel. Y va creando otros. En nuestro continente, Colombia. Y ha demonizado a Venezuela. Porque América latina no vive la siesta a-histórica que muchos creen. Es cierto que no tenemos guerras por aquí, pero no nos hemos caído del mundo. Argentina tiene conflictos más serios, más dramáticos que los subtes de Macri. Hay algo que late detrás de ese conflicto porque hay algo que late detrás de Macri y de quienes lo apoyan. Hay algo que se agita detrás de la llamada “oposición” a la que se cree tan incapaz y posiblemente lo sea, pero no lo es el monstruo que digitará las acciones si llegan a producirse. No hay que ser inteligente para obedecer, hay que serlo para crear. Cristina Fernández tiene que crear porque –hay que decirlo– está fuera de los planes del mapa mundial que Estados Unidos busca. Acaso no se note en las fotos y en los gestos que la diplomacia (que es el arte de mentir con elegancia hasta quitarse la careta y mostrar la verdadera cara, tarea que ya no corresponde a los diplomáticos), pero Argentina está entre el Mal y un Bien poco confiable para la binaria concepción del mundo de los norteamericanos.

“El Departamento de Estado (escribe Matías Ruiz en el Instituto de americano de servicios de información prioritaria, bajo la figura de un águila temible, furiosa) “se ha ocupado especialmente de comprometer apoyos de cara a lo que podría suceder en Oriente Medio, y no resulta extraño que mucha de esa presión comience a tener lugar en América latina. Ahmadinejad administra el factor tiempo en su favor, aunque hoy comprende a la perfección que el tiempo invertido en la Venezuela de Hugo Chávez para utilizar a aquella nación como punto de triangulación nuclear se ha esfumado. Irán no dispone ya de los años necesarios para contar con el aporte tecnológico que podían proveerle ingenieros argentinos vía Caracas –con luz verde desde la Administración Fernández de Kirchner–”. Aquí estamos: en el ojo de la tormenta. En el ojo del águila. Sólo hay que agregarle la Triple Frontera, la IV Flota que siempre anda cerca y la cuasi invasión a Malvinas por parte de los ingleses. Ese no fue un gesto desmedido. Lo del principito menos aún. Queda claro que tuvo por finalidad recordar a “ese país” del lejano Sur la figura triunfal del “otro” principito, del que coronó una victoria. Qué hará o qué ya hizo Inglaterra en Malvinas no lo sabemos. Pero lo que sea que haya hecho, lo hizo acordando con los planes norteamericanos de “seguridad mundial”. Y esos planes pasan siempre por la agresividad nuclear, superioridad en la que basa el imperio su poder de amedrentamiento sobre sus enemigos. Los “enemigos” de Estados Unidos no deben tener poder nuclear. Quien lo tenga, quien busque tenerlo ingresa en el ya muy abarcante Eje del Mal. Que ya no es un eje. Es un círculo tan redondo como la vastedad de la Tierra. Hay que añadir a los elementos que nos hacen “peligrosos” al establishment la abominada línea estatal venezolana Conviasa, cuyas buenas relaciones con el Aeropuerto Pistarini, lejos de serenar, alteran malamente los nervios del imperio. Seamos claros, ése es el establishment. Ese, el verdadero poder. El que quiere convertirnos en otra cosa de lo que duramente hemos llegado a ser. Que será mucho o poco, pero no es lo que ellos quieren.

José Pablo Feinmann

Tomado: Página 12.com.ar

8 mar 2012

Un presidente arrinconado


Imagen: AFP
Así se encuentra Obama en un año electoral: sometido a la presión de Israel, del poderoso Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (Aipac, por sus siglas en inglés) –que suele elegir diputados y senadores a su gusto financiando sus campañas– y de los precandidatos republicanos a la presidencia que lo tildan de blando porque prefiere las negociaciones diplomáticas con Irán a una intervención militar para frenar su programa nuclear.

“Un ataque a Irán no sólo podría afectar a Israel, sino a toda la región durante cien años”, opinó quien fuera director del Mossad hasta el 2002, Efraín Halevy. Meir Dagan, su sucesor al frente de estos servicios israelíes de Inteligencia y operaciones especiales hasta el 2009, también dijo lo suyo: “Un asalto militar dará a los iraníes la mejor excusa para continuar en la carrera nuclear”. Y calificó la posibilidad de un bombardeo aéreo a las instalaciones nucleares iraníes de “la cosa más estúpida que escuché en mi vida” (www.alternet.org, 6-3-12). Tal vez porque tanto los servicios de espionaje de EE.UU. como los de Israel saben que Irán está lejos de lograr una bomba nuclear.

El hecho insólito es que, quizá por primera vez, no es Washington el que decidirá la participación estadounidense en lo que seguiría al ataque a Irán que Israel viene anunciando, se vería arrastrado a hacerlo. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu se jactó de haber logrado que la cuestión de Irán pasara al primer plano de las relaciones EE.UU./Israel. Tiene razón: la larga conversación que sostuvo con Obama el lunes pasado en la Casa Blanca no rozó siquiera el tema de las negociaciones de paz con los palestinos que tuvo hasta ahora precedencia en las reuniones de los dos mandatarios.

Obama insistió en el encuentro del lunes en que Netanyahu aguardara los efectos de las sanciones económicas impuestas a Irán y el resultado de posibles negociaciones con Teherán antes de emprender una acción militar. Pero en el encendido discurso que pronunció ante el Aipac luego de la reunión con Obama, el premier israelí subrayó: “Hemos esperado que la diplomacia funcionara, hemos esperado que las sanciones funcionaran; ninguno de nosotros puede esperar mucho tiempo más” (www.haaretz.com, 6-3-12). Hasta pareció burlarse del gobierno de Obama cuando manifestó su sorpresa porque algunas personas aún no creían que Irán estaba tratando de construir una bomba nuclear.

El general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas de EE.UU., provocó un duro rechazo del gobierno israelí cuando señaló que un ataque prematuro a Irán sería “desestabilizador e imprudente... no diría que lo hemos persuadido de que nuestro punto de vista es el correcto” (//articles.cnn.com;19-2-12). Netanyahu, su ministro de Defensa, Ehud Barak, y otros altos funcionarios se enojaron: esas declaraciones –dijeron– “sólo sirven a los iraníes” (www.haaretz.com, 21-2-12). Más enojados deben estar ahora: el mismo día de la reunión Obama/Netanyahu, The Washington Post publicó una solicitada a página entera firmada por cuatro generales (R), un coronel (R) y dos ex altos funcionarios de los servicios de Inteligencia. Se titula “Sr. Presidente, diga no a la guerra con Irán” (www.niacouncil.org, 5-3-12).

La solicitada, que propulsó el Consejo Nacional Estadounidense-Iraní, afirma que no todo desafío tiene una solución militar y que es prioridad de Obama “impedir que Irán tenga armas nucleares”, pero que “afortunadamente, la vía diplomática no está agotada y las soluciones pacíficas aún son posibles. A estas alturas, la acción militar no sólo es innecesaria, es peligrosa para EE.UU e Israel. Lo exhortamos a resistir las presiones a favor de una guerra con Irán”.

Las presiones son duras. Los precandidatos presidenciales republicanos no le ahorran palos en las ruedas al candidato demócrata. Según Mitt Romney, si Obama es reelecto, Irán tendrá su arma nuclear; para Newt Gingrich, no hay evidencias de que el mandatario esté preparado para frenar a Irán; Rick Santorum sugirió que la Casa Blanca está ayudando a Teherán a tener el arma. Se especula que Israel atacaría en julio/agosto, cuando la campaña electoral entre en su etapa más caliente, una forma de obligar a Obama a apoyar una intervención militar si no quiere perder la elección. Por lo demás, un ataque israelí sería respondido por Irán, lo cual torna muy probable la participación estadounidense.

Lo más grave es que grupos interesados como el Aipac, sectores neoconservadores y los medios más importantes están creando en EE.UU. un clima semejante al que imperó antes de la guerra de Irak. Pareciera que Obama ha impulsado un contragolpe a estas presiones: Catherine Ashton, encargada de las relaciones exteriores de la Unión Europa, anunció que Gran Bretaña, China, Francia, Alemania, Rusia y EE.UU. han acordado sentarse a una mesa con Irán a fin de iniciar conversaciones en torno de su programa nuclear (www.haaretz.com, 6-3-12).

Datos recientes muestran que esa posible guerra es impopular tanto en EE.UU. como en Israel. Una encuesta que el catedrático Shibley Telhami de la Universidad de Maryland realizó los días 22-26 de febrero reveló que sólo el 19 por ciento de los israelíes consultados se pronuncian por atacar a Irán aunque EE.UU. se oponga, el 40 por ciento estaría de acuerdo si EE.UU. participa y el 34 por ciento se opone a cualquier ataque, con o sin EE.UU. (www.politico.com, 28-2-12). Un encuesta de CNN/ORC, que se llevó a cabo del 10 al 13 de febrero, encontró que el 17 por ciento de los estadounidense está a favor de que EE.UU. ataque ya, un 60 por ciento se inclina por las sanciones sin una intervención militar por el momento y el 22 por ciento se manifestó en contra de que EE.UU. intervenga. Claro que gobernar, lo que se dice gobernar, no siempre entraña el respeto a la voluntad de las mayorías. Una vieja costumbre.

Juan Gelman

Tomado: Página 12.com.ar

9 feb 2012

Seymour Hersh: La propaganda que sirvió para preparar la guerra de Iraq está siendo reutilizada en Irán


Mientras Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá tienen previsto anunciar en estas fechas un conjunto coordinado de sanciones contra la industria del petróleo y petroquímica de Irán, el periodista de investigación de larga trayectoria, Seymour Hersh, cuestiona el creciente consenso sobre el supuesto programa iraní de armas nucleares.



La presión internacional ha ido en aumento contra Irán desde que la Agencia Internacional de Energía Atómica reveló en un informe las “posibles dimensiones militares” de las actividades nucleares de Irán, citando pruebas “creíbles” que “indican que Irán realizó actividades relacionadas con el desarrollo de un artefacto explosivo nuclear”. En su último artículo para el blog del The New Yorker, titulado “Irán y el OIEA” (1), Hersh afirma que el reciente informe es un “documento político”, no un estudio científico. "Ellos [el Comando Conjunto de Operaciones Especiales] no encontraron nada. Nada. No hay ninguna prueba del emplazamiento de armas", afirma Hersh. "En otras palabras, no hay pruebas de que exista un lugar donde puedan construir la bomba. Tienen instalaciones para enriquecimiento, pero no tienen otras instalaciones para construir una bomba. Esto es sencillamente así".
AMY GOODMAN: Hoy, Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá tienen previsto anunciar un conjunto coordinado de sanciones contra Irán. ABC News y el Wall Street Journal informan que las sanciones irán dirigidas contra la industria del petróleo y petroquímica de Irán. La semana pasada, el presidente Obama advirtió de que no se han excluido ningún tipo de opciones.


BARACK OBAMA: Las sanciones tendrán efectos drásticos y enorme alcance, y estamos construyendo una plataforma que ya ha sido establecida. La pregunta es, ¿existen medidas adicionales que podemos tomar? Vamos a explorar todas las vías para ver si podemos resolver este asunto diplomáticamente. He dicho muchas veces, y lo confirmo hoy, que no estamos excluyendo ninguna opción.

AMY GOODMAN: La presión internacional sobre Irán ha ido en aumento desde que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) reveló en un informe –cito textualmente – “las posibles dimensiones militares” de sus actividades nucleares. EL OIEA dijo que había pruebas “creíbles” e indicó [que] “Irán ha llevado a cabo actividades relacionadas con el desarrollo de un dispositivo nuclear explosivo.” Asimismo, el OIEA aprobó una resolución el pasado viernes, expresando su “creciente preocupación” por el programa nuclear de Irán de acuerdo con las conclusiones del informe.

El presidente del Parlamento de Irán, Alí Larijani, anunció ayer que Irán revisará sus relaciones con el OIEA como consecuencia del informe. Larijani indicó que podría resultar difícil para Irán seguir cooperando con el organismo de control nuclear.


ALÍ LARIJANI: Si este organismo actúa en el marco de la Carta lo aceptamos, como miembros de las Naciones Unidas, y cumpliremos con nuestras responsabilidades. Pero si la agencia pretende desviarse de sus responsabilidades, entonces no debe esperar cooperación de la otra parte.

AMY GOODMAN: Palabras del presidente del Parlamento iraní. Mientras tanto, algunos iraníes han expresado el deseo de una mayor cooperación con el OIEA.


SAÍD BAHRAMI: Teniendo en cuenta el hecho de que el gobierno ha hecho un montón de aclaraciones, sería mejor que aumentara su cooperación con el OIEA y que éste vea por sí mismo, de cerca; con lo que no habría pretexto para las grandes potencias.

AMY GOODMAN: La semana pasada, el Pentágono confirmó que ha recibido nuevas bombas anti-búnker –bunker-busting bombs- de alto poder destructivo, capaces de destruir sitios subterráneos, incluidas las instalaciones nucleares de Irán. Estas bombas, de cerca de quince toneladas de peso, tienen seis veces el tamaño del actual arsenal anti-búnker de la Fuerza Aérea.

Las nuevas sanciones contra Irán son también una continuación de las denuncias estadounidenses del mes pasado en el sentido de que funcionarios iraníes estuvieron involucrados en un frustrado complot para matar al embajador saudí en Washington. EE.UU. tiene previsto anunciar hoy que el sector financiero de Irán constituye una “preocupación de primer orden en materia de lavado de dinero.” Esta frase desencadena una disposición de la USA Patriot Act que advierte a las empresas europeas, asiáticas y latinoamericanas que se les podría impedir hacer negocios con Estados Unidos si continúan trabajando con Irán.

Así pues, para hablar más sobre las sanciones y las implicaciones del informe del OIEA, nos vamos a Washington, DC, para hablar con el periodista de investigación, ganador del Premio Pulitzer, Seymour Hersh, que ha estado informando sobre Irán desde hace una década. Su último trabajo para el blog del The New Yorker, se titula “Irán y el OIEA” y se puede leer en ese sitio (1).

Bienvenido a Democracy Now!, señor Hersh. Háblenos de lo que usted considera que debería saberse sobre lo que está pasando en Irán en este momento en lo que respecta al sector de la energía nuclear.

SEYMOUR HERSH: Bueno, usted ha mencionado Iraq. Es precisamente eso, casi el mismo tipo de… no sé si llamarlo “psicosis”, pero es una especie de mundo de fantasía que se está construyendo allí, como se construyó en Iraq, el mismo tipo de… se trata de lecciones no aprendidas, obviamente. Mire, he estado escribiendo sobre Irán y podría decirle que desde 2004, con George Bush, y en particular con su vicepresidente, Cheney, estábamos… Cheney estaba particularmente preocupado por que hubiera centros secretos de construcción de un arma atómica, lo que es muy diferente al simple enriquecimiento. Tenemos enriquecimiento de uranio en Irán. Ellos mismos lo han reconocido, tienen inspectores allí, hay cámaras allí, etc. Irán es un país signatario del Tratado de No Proliferación y nadie les está acusando de hacer trampas. De hecho, ese último informe que tanto ha conmocionado a todos dice también que, una vez más, no han encontrado ninguna evidencia de que Irán esté desviando el uranio que está enriqueciendo. Y también que lo está enriqueciendo básicamente a niveles muy bajos para fines pacíficos, según dicen, un 3,8 por ciento. Así pues, hay un pequeño porcentaje enriquecido al 20 por ciento para uso médico, pero eso es bastante pequeño y también está bajo las cámaras, bajo inspección.

Lo que tenemos es que en aquellos días, en los años 2004, 2005, 2006, 2007, hasta el final de su mandato, Cheney mantuvo su Mando conjunto de operaciones especiales (Joint Special Operations Command–JSOC) que envía equipos al interior de Irán. Trabajan con diferentes grupos de la disidencia –azeríes, kurdos, incluso jundallah, que es un grupo sunita de oposición muy fanático– y hacen todo lo posible para tratar de encontrar pruebas de una instalación subterránea no declarada. Monitoreamos todo, ejercimos una vigilancia increíble. En aquellos días, lo que hicimos entonces, podemos incluso mejorarlo hoy día. Y algunas de estas cosas son muy técnicas, muy secretas, pero te puedo asegurar que no hay muchas cosas que puedes hacerse en estos momentos en Irán sin que nos enteremos de alguna manera. No han encontrado nada. Nada. No hay evidencia alguna de armas. En otras palabras, no hay pruebas de que haya instalaciones para construir la bomba. Tienen instalaciones para enriquecer, pero no instalaciones separadas para construir una bomba. Esto es así, simplemente es un hecho. No lo hemos encontrado, si es que existe. Sigue siendo una fantasía. Todavía queremos pensar –mucha gente piensa en efecto– que exista.

El gran cambio, en las últimas semanas, fue que el OIEA salió con un nuevo informe. Y no es un informe científico, es un documento político. Recoge muchas de las viejas acusaciones que se han hecho en los últimos años, acusaciones que fueron examinadas por el OIEA, bajo la dirección de Mohamed El-Baradei, que dirigió el OIEA durante 12 años, el egipcio que ganó un Premio Nobel de la Paz por su trabajo, alguien muy escéptico respecto a Irán al principio y que fue haciéndose menos escéptico a medida que Irán se fue abriendo más y más. Sin embargo, hay ahora nuevo director del OIEA, un funcionario japonés llamado Amano, perteneciente a un partido japonés de derechas. Estoy seguro de que es un hombre honorable, que se cree lo que dice creer. Pero resulta que tenemos una serie de documentos que WikiLeaks consiguió de la embajada estadounidense en Viena, una de las embajadas en Viena, informando de lo maravilloso que era que Amano estuviese allí. Esto es del último año. Estos documentos fueron publicados por el grupo de Julian Assange y son muy importantes, porque lo que dicen los documentos es que Amano ha prometido lealtad a Estados Unidos. Tengo entendido que fue elegido siendo un candidato marginal. Los estadounidenses lo apoyamos mucho. Hicieron falta seis votaciones. Todo el mundo lo consideraba débil, pero nosotros seguimos apoyando su candidatura al puesto. Y conseguimos que lo pusieran allí. Él respondió dándonos las gracias y afirmando que comparte nuestros puntos de vista, que comparte nuestros puntos de vista sobre Irán. Él va a hacer… básicamente… era toda una expresión de amor. Él va a hacer lo que nosotros queramos.

Este nuevo informe no dice nada nuevo. Esto no lo digo yo. Está en el artículo que hice para el blog del New Yorker… tiene más información. Hablé con ex inspectores. Son voces distintas de las que se leen en el New York Times y el Washington Post. Hay otras personas de las que no se informa, que son mucho más escépticas sobre este informe pero que no los vemos en la cobertura de la noticia. Así que lo que estamos recibiendo, aquí en la prensa diaria mayoritaria, es una pequeñita porción del análisis de este informe. Hay un análisis completamente diferente, que se resume en estas palabras: muy poco de nuevo.

Y la forma en que funcionan estas cosas, Amy, es también vieja. Un informe que aparece en un periódico de Londres, que resulta ser falso, que resulta ser propaganda, lanzado por nosotros o por servicios secretos europeos, no está claro... Todo esto sucedió, si recordamos bien, con la historia de Ahmed Chalabi, durante la preparación para la guerra en Iraq, todo esto, ya sabes, los grandes arsenales grandes que existían en el interior de Iraq. El mismo tipo de propaganda que se está utilizando ahora se ha visto en los últimos años, en la última década, en varios periódicos. El OIEA lee estas cosas y decide que no es verdad… que es un montaje, o que al menos no está fundamentado en nada que ellos conozcan. Todos estos informes antiguos, creo que con la excepción de un nuevo estudio que fue puesto publicado el OIEA… había probablemente 30 ó 40 documentos antiguos, con sólo tres posteriores a 2008, todos los cuales son, según muchas personas dentro del OIEA, montajes que no merecen casi ninguna confianza. Así que ahí estamos.

AMY GOODMAN: Así que, Hersh, nos dice usted que no es información nueva. Que se trata de un nuevo jefe del OIEA, que es lo que hace la diferencia. ¿Puede hablarnos más sobre la infiltración de EE.UU. en Irán, el JSOC en Irán, la vigilancia sobre Irán?

SEYMOUR HERSH: Por supuesto. Es decir, el tipo de cosas que hacían. Te podría decir cosas que eran secretas ocho, nueve años atrás. Por ejemplo, si había una instalación subterránea que pensábamos que era… en la que veíamos movimientos de excavación, digamos, en una zona de montaña, poníamos en el camino, cuando había camiones arriba y abajo de la carretera, poníamos a lo largo de la carretera lo que aparentaban ser piedras. De hecho, eran sensores que podían medir el peso de los camiones que entraban y salían. Si un camión entraba ligero de peso y salía con carga se podía suponer que estaba saliendo con tierra, que estaban excavando. Hacíamos este tipo de control.

También hemos puesto todo tipo de contadores pasivos, de medidores de radiactividad. Uranio, incluso plutonio… la mayor parte del material que manejan es uranio enriquecido. No están fabricando plutonio. Sin embargo, se le puede seguir el rastro porque en un momento dado hay que moverlo. Una vez se saca y se empieza a transportar, se puede rastrear. Es fácil encontrar contadores Geiger, si se quiere, para usar ese término pasado de moda. Se puede medir la radiactividad y ver si hay aumento. En ocasiones, entrábamos en un edificio –nuestras tropas quiero decir, a veces incluso con estadounidenses–, un edificio en Teherán, donde se pensaba que había algo sospechoso en marcha, organizábamos un tumulto en la calle, mientras sacábamos unos cuantos ladrillos y colocábamos otros con un contador Geiger, si se quiere, o un dispositivo de medición para ver si en ese edificio se estaban haciendo algún tipo de enriquecimiento que no conociéramos.

Y también tenemos una capacidad increíble de buscar aberturas de ventilación desde el aire, desde los satélites. Si usted está construyendo una instalación subterránea, tiene que ventilarla. Tiene que conseguir que entre aire limpio. Que se elimine el aire contaminado y que entre aire fresco. Así que, tenemos chicos que son expertos, gente tremenda incrustada en la comunidad. Algunos de ellos se retiraron y crearon una empresa privada para llevar a cabo esta misión. Ellos monitorizan la vigilancia aérea en busca de aberturas de ventilación, a fin de encontrar un patrón, tratar de encontrar un patrón, de una instalación subterránea. Nada. No se encontró nada.

Y lo más importante es que nosotros y el OIEA, incluso también este nuevo informe, afirmamos que –permítanme hacer hincapié en esto– si no se está desviando uranio, si no está desapareciendo uranio de los libros y se está transportándolo a escondidas a otro lugar a fin de construir la bomba –y en este sentido el OIEA es absolutamente categórico– todo lo que se están enriqueciendo, cualquiera que sea el porcentaje al que lo enriquezcan, está bajo la vigilancia de las cámaras y la inspección de los inspectores. Todo está abierto, en virtud del Tratado, el tratado de salvaguardia. Nadie está acusando a Irán de violar el Tratado. Sólo los acusan de hacer trampas al margen, o de que hay alguna prueba de que las están haciendo. Y no ha habido evidencia de un desvío. Así que si usted va a hacer una bomba, va a tener que traer el uranio de otro lugar. Y teniendo en cuenta el tipo de vigilancia que tenemos, esto va a ser difícil de conseguir, importarlo de un tercer país, traer el uranio y enriquecerlo, o traer uranio enriquecido. Es sólo una posibilidad remota.

Y lo que tenemos es, como ya he dicho, una especie de histeria, la misma que había sobre Iraq que vuelve sobre Irán. Y esto no es un alegato en favor de Irán. Hay un montón de cosas que los iraníes hacen y que son inaceptables, la manera en que tratan a la disidencia, etc. etc. Así que sólo estoy hablando en el contexto de la algarabía que se está montando. Y en cuanto a las sanciones se refiere, disculpen pero hemos estado sancionando a Cuba durante 60 años, y Castro… ya sabes, puede que esté enfermo, pero todavía está allí. Las sanciones no van a dar resultado. Estamos ante un país que produce petróleo y gas, cada vez menos pero sigue habiendo mucho. Y tienen clientes en el Lejano Oriente. Los iraníes tienen compradores de su energía. Nosotros somos los perdedores en este asunto.

AMY GOODMAN: ¿Podemos comparar el gobierno de Obama con el de Bush en lo que respecta a Irán?

SEYMOUR HERSH: No puedo encontrar una comparación. Lo mismo, un poco menos belicoso, pero lo mismo… Tengo razones para creer que, a diferencia de Bush, el presidente Obama está realmente preocupado por un ataque. No quiere que los israelíes bombardeen Irán. Ese es el tipo de discurso que hemos estado leyendo en la prensa últimamente.

Y hay nuevos artilugios, como usted mencionó, bombas de 14.000 kg, construidas por Boeing, creo. El problema es que la mayoría de las instalaciones de Irán, las que conocemos, las instalaciones declaradas para ser inspeccionadas con cámaras, un lugar llamado Natanz, están a 20 ó 25 metros bajo tierra. Y tendríamos que lanzar un montón de bombas para hacerle algún daño de consideración. Por supuesto que podríamos dañarlo, pero el costo a nivel internacional sería tremendo. La justificación para ir y bombardear es tan vaga y tan nimia. Se han hecho estudios, estudios técnicos del MIT y otros lugares, que muestran que el gobierno israelí también ha participado con sus científicos en estos estudios, que muestran que sería muy difícil hacer un daño significativo dada la profundidad de las instalaciones subterráneas. Pero se sigue oyendo hablar de este asunto.

Además, mira, este presidente no ha dicho nada acerca de lo que está pasando otra vez en la plaza Tahrir. Estamos mudos. Ha estado mudo ante este tipo de belicosidad. Pero mi opinión, a partir de información interna, él comprende mejor estos asuntos. Creo que lo que hay ahora es un juego político para hacerlo aparecer como un duro. Ya sabes, todo el mundo va detrás del voto independiente. No sé por qué. No sé por qué es tan importante ir tras personas que no pueden decidir si son demócratas o republicanos, pero parecería que estamos jugando a eso.

AMY GOODMAN: Bueno, pasemos a la respuesta de Israel al informe del OIEA. Ayer, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, dijo en una entrevista con la CNN ha llegado el momento para lidiar con Irán. Cuando se le preguntó concretamente si Israel atacaría a Irán, respondió así:


EHUD BARAK: No creo que sea un tema de debate público. Pero te puedo decir que el informe del OIEA ha tenido un impacto preocupante en muchas partes del mundo, en los líderes y la opinión pública. Y la gente entiende que ha llegado el momento. Amano reveló sin ambages lo que encontró, a diferencia de Baradei. Y se ha convertido en un problema importante, que creo que se ha convertido, correctamente, en un motivo importante de sanciones, de intensa actividad diplomática, con carácter de urgencia. La gente entiende ahora que Irán está decidido a conseguir armas nucleares. No hay otra explicación posible o concebible para lo que han estado haciendo. Y es preciso pararlo.

AMY GOODMAN: He aquí al ministro de Defensa israelí, Ehud Barak. ¿Su respuesta?

SEYMOUR HERSH: Bueno, lo que me pone nervioso es que Barak y Bibi, Bibi Netanyahu, estén de acuerdo en esto. Ellos no están siempre de acuerdo en muchas cosas. Ambos están de acuerdo, y esto es preocupante porque, de nuevo, es un tema político. El país se está derechizando rápidamente; Israel, por supuesto. Y yo sólo puedo decir que también he hablado, por desgracia, de que las reglas del juego están tan mal en Israel. No no lo puedo escribir, pero he hablado con gente de muy alto nivel en los servicios de inteligencia de Israel. Si te fijas, no se oye mucho sobre eso, pero el ex jefe del Mossad, Meir Dagan, que dejó su puesto –el hombre que orquestó los intentos de asesinato en Dubái, etc., es decir, no una paloma precisamente– ha afirmado con toda vehemencia la locura que significa atacar Irán, con el argumento de que no está claro lo que tienen. Están sin duda muy lejos de la bomba. Israel ha estado diciendo desde hace 20 años que están a seis meses de fabricar una bomba.

Pero te puedo decir que he hablado con altos funcionarios israelíes, en Israel, que me han dicho, que están al corriente de que Irán, tal como informaron los servicios de inteligencia estadounidenses, creo que fue en 2007, en su informe National Intelligence Estimate (Estimación de inteligencia nacional–NIE), dijo, en esencia, que Irán pretendió conseguir la una bomba. Irán sufrió una guerra de ocho años con Iraq, una guerra terrible, de 1980 a 1988, en la que, por cierto, Estados Unidos se puso del lado de Iraq, de Saddam Hussein en ese momento. Entonces Irán, en los años siguientes, comenzó a preocuparse por los rumores lanzados por Iraq sobre la construcción de un arma nuclear, lo que parecía viable en ese momento, digamos en 1987; pero de 1997 a 2003 nada de nada, según afirmó el NIE estadounidense en 2007, aumentado en 2011. Escribí sobre ello hace un año en The New Yorker, afirmando que sí, que Irán contempló la fabricación de una bomba, pero de ninguna manera –sabían que no podían– como disuasión ante Estados Unidos o Israel. No son tontos. La sociedad persa tiene ya alrededor de veinte siglos. No nos pueden disuadir. Tenemos demasiadas bombas. Ellos pensaron que quizás podían disuadir a Iraq. Después nuestra invasión y ocupación de Iraq en 2003 se detuvieron. Así que habían hecho algunos estudios. Estamos hablando de modelos de computadora, etc. no de edificios. Sin duda abrigaban la idea de conseguir una bomba o llegar al punto en el que tal pudieran fabricar una. Lo hicieron, pero se detuvieron en 2003.

Hasta ahí el consenso americano. Y los israelíes te dirán en privado, “Sí, estamos de acuerdo.” Abandonaron la mayor parte de su planificación, incluso sus estudios, en 2003. La posición israelí es que no se detuvieron porque vieran lo que hicimos en Iraq, sino porque –según me dijo un general israelí– lo poco que nos llevó destruir Iraq. Hicimos en tres semanas, lo que ellos no pudieron hacer en ocho años. Ellos pensaban que serían los próximos. Sin embargo, el consenso era que sí, que se detuvieron. Y además, si usted le pregunta a gente seria, israelíes inteligentes de los servicios secretos –y hay muchos– “¿de verdad cree que si consiguen la bomba –y no tienen una ahora– podrían atacar Tel Aviv?” la respuesta sería, “¿crees que están locos? Los incineraríamos. Por supuesto que no. Ellos llevan ahí 2.000 años. Eso no va a suceder”. Su temor es que les facilitasen la bomba a alguien más, etc.

Pero hay un elemento de racionalidad de la comunidad de inteligencia israelí que no está siendo expresado por sus dirigentes políticos. Es la misma locura que tenemos aquí. Hay un elemento de racionalidad en nuestra comunidad de inteligencia que dice –en 2007 y lo ha dicho de nuevo el año pasado– que no tienen la bomba. No la están fabricando. Está en la NIE, dieciséis organismos están de acuerdo, dieciséis a cero en una votación interna; antes de eso, hicieron una actualización en el año 2011 del estudio de 2007 y llegaron al mismo lugar. No hay nada. Eso no quiere decir que no tengan sueños. Esto no significa que los científicos no hagan estudios informatizados. Esto no quiere decir que los físicos de la Universidad de Teherán no hagan lo que a los físicos les gusta hacer, escribir artículos y hacer estudios. Pero simplemente no hay evidencia de ningún esfuerzo sistemático para pasar del enriquecimiento de uranio a la fabricación de una bomba. Es un proceso enorme, difícil. Usted tiene que tomar un gas muy caliente y convertirlo en metal y luego hacer de él un núcleo. Y usted tiene que hacer eso por control remoto, ya que no hay manera de acercarse a estos materiales. Te mataría. Así es de radiactivos.

Mira, yo soy una voz solitaria. Y sabes hasta qué punto es cuidadoso The New Yorker con lo que publica, incluso en una entrada de un blog. Ese artículo fue comprobado y vuelto a comprobar. Y cito a personas concretas, por ejemplo a Joe Cirincione, un estadounidense que ha estado involucrado en cuestiones de desarme durante muchos años. Son voces diferentes de las que estamos leyendo en los periódicos. A veces me ofende tener que leer siempre las mismas voces en el New York Times y el Washington Post. No leemos a persona con puntos de vista diferentes. Y las hay, no sólo dentro de la comunidad de inteligencia estadounidense sino también dentro del OIEA en Viena. Hay muchas personas que no pueden soportar lo que Amano está haciendo, y… Básicamente, recibo correos electrónicos. Además el artículo salió, se puso, creo, en fin de semana. Y me envían mensajes de correo electrónico, como locos, gente del interior que me dice: “¡Así se hace!” Estoy hablando de dentro del OIEA. Es una organización que no tiene tratos con la prensa, pero que en el interior están muy preocupados por la dirección que Amano está tomando.

No es un estudio científico, Amy. Es un documento político. Y es un documento político en el que Amano está jugando nuestro juego. Y es el mismo juego que los israelíes están utilizando, igual que los contrarios a Irán. Y me gustaría que pudiéramos separar nuestros sentimientos acerca de Irán y los mulás y lo que ocurrió con los estudiantes a partir de 1979 de la realidad, que es que creo que hay una posibilidad muy seria de que los iraníes seguramente nos darían el tipo de inspecciones que queremos, en a cambio de un poco de cariño: poner fin a las sanciones y ofrecer un respeto que ellos insisten en que quieren obtener de nosotros. Y no está sucediendo con este gobierno.

AMY GOODMAN: Seymour Hersh, quiero darle las gracias por estar con nosotros. Su último trabajo se halla en el blog de The New Yorker. Se titula “Iran and the IAEA” (Irán y el OIEA.)

Traducción por S. Seguí, www.rebelión.org

Amy Goodman

Tomado: Democracy Now.org

14 ene 2012

EE. UU. teme que Israel ataque a Irán unilateralmente


EE. UU. teme que Israel esté preparando una acción militar unilateral contra Irán y ante esta preocupación también elaborará un plan de protección de sus dependencias en la región, según la información difundida por el periódico The Wall Street Journal.

El diario señala además que el presidente Barack Obama y el secretario de Defensa de EE. UU., Leon Panetta, han mantenido supuestamente conversaciones con los dirigentes israelíes para discutir las consecuencias de un hipotético ataque aéreo. De hecho, Israel ya se está preparando para convivir con un Irán al que ve como potencia nuclear, según un informe del Instituto de Investigación para la Seguridad Nacional.

A pesar de sus preocupaciones, Washington también es considerado por algunos expertos como responsable del conflicto entre Irán y Occidente en torno al programa nuclear persa. Así, Panetta admitió que se contemplaba el uso de la fuerza por parte de EE. UU. y varios portaaviones norteamericanos ya se están aproximando a territorios cercanos a la República Islámica, en el mar Arábigo.

El peligro económico

Según el analista político Emilio Viano, en medio de una creciente tensión en el conflicto, Washington debería disminuir su presión contra Teherán, ya que la escalada del conflicto perjudica también a la economía mundial y sobre todo a Europa , que ya está viviendo una profunda crisis financiera.

En su entrevista a RT, Viano explicó que países como España, Italia o Grecia, así como EE. UU., “no necesitan la subida de los precios del petróleo” que provoca las sanciones contra Teherán que ya impuso Washington y que intenta convencer a sus socios para que también las adopten.

El problema es que Teherán reacciona de manera bastante intensa a dichas sanciones, amenazando con cerrar la arteria vital para el abastecimiento de petróleo mundial, el estrecho de Ormuz. Además, Irán acusa a Occidente e Israel de preparar un complot por el programa nuclear que, según Teherán, tiene carácter pacífico. En realidad, ni siquiera EE. UU. cree que el país persa pretenda crear armas nucleares, según el secretario de Defensa norteamericano.

Tomado: RT.com

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9 sept 2010

Irán suspende la lapidación a Sakineh para revisar la condena

La vida  Picasso

La mujer está acusada de adulterio y asesinato. El caso sigue abierto

Irán ha suspendido la condena a muerte por lapidación de Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer acusada de adulterio y de colaborar en el asesinato de su marido.

La sentencia, que ha recibido numerosas críticas de la comunidad internacional, ha sido suspendida y va a ser revisada, según ha informado este miércoles un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní a una cadena de televisión pública.

Tras conocer la noticia, los familiares de Ashtiani respiran aliviados, ya que pensaban que sería ejecutada al finalizar el Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes, que concluirá el próximo 10 de septiembre.

"El Ramadán llega a su fin y, según la ley islámica, las ejecuciones pueden de nuevo ser aplicadas", afirmó el hijo de Ashtiani, Sajad Ghaderzadeh, en una conferencia telefónica entre Teherán y París tras conocer la sentencia a muerte a su madre.

Recibió 99 latigazos a causa de una foto que le atribuyeron por error
Ghaderzadeh, de 22 años, también anunció que su madre había recibido 99 latigazos (tortura a la que ya fue sometida en otra ocasión) como castigo por la publicación, el 28 de agosto, de una foto en The Times, en la que aparecía una mujer que no se cubría con el velo islámico. Dicha mujer fue identificada por error como Ashtiani. Pese a que el periódico pidió perdón por el fallo, la Justicia iraní aplicó igualmente ese castigo por el supuesto delito de "corrupción e indecencia". Ghaderzadeh ha acusado a las autoridades iraníes de utilizar el error de la foto como "excusa para incrementar el acoso" contra su madre.

Ashtiani, de 43 años, fue encarcelada en 2006 por mantener una "relación ilícita" con dos hombres después de la muerte de su marido. Poco después, fue condenada a morir bajo la acusación de adulterio y por su presunta implicación en el fallecimiento de su esposo, que confesó en unas declaraciones televisadas que sus familiares aseguran que fueron obtenidas bajo tortura.

Irán es uno de los países que más presos ejecuta en el mundo. En 2009, más de 388 personas fueron ajusticiadas, según Amnistía Internacional (AI). Las ejecuciones de al menos 14 de ellas tuvieron lugar en público. Cinco de los sometidos a la pena capital fueron condenados por delitos cometidos cuando tenían menos de 18 años.
Otras lapidaciones
Según AI, otras siete mujeres y tres hombres están en peligro de ser lapidados en cualquier momento, y más de 135 jóvenes podrían ser ejecutados por supuestos delitos que cometieron cuando aún eran menores de edad.

Reuters Teherán

Tomado: Público

15 nov 2009

Irán: Allí los terroristas son los muertos

Imagen Juan Kalvellido Cuarenta y nueve muertos por una bomba, sólo once de ellos militares, pero ni se calificaba de atentado terrorista ni a sus ejecutores de grupo terrorista. Así es como lo pudimos comprobar en tres periódicos españoles -El País, El Mundo y La Vanguardia- cuando trataron el 19 de octubre la noticia de la masacre contra la guardia de élite iraní. El término usado fue “ataque”, “atentado” o simplemente “acción” y para el grupo que se responsabilizó -Jundollah- no hubo calificativo ni consideración de terrorista a pesar de que ya en mayo pasado atentó contra una mezquita provocando 25 muertos. Para El País son “un grupo rebelde suní de Balachistán, fundado en 2002”, para La Vanguardia “un movimiento de resistencia popular de Irán formado por suníes que combaten al régimen chií, persa e islámico”, El Mundo se limita a llamarlo “grupo suní Jundollah”. Años y años nos llevan angustiando sobre el peligro del terrorismo iraní y ahora resulta que los atentados suicidas con decenas de muertos es contra esos “terroristas”. Porque, para quienes no lo sepan, Estados Unidos tiene declarado como “grupo terrorista” desde 2007 a las víctimas del atentado, los Guardianes de la Revolución. Una vez más, es el mundo al revés, cuando los muertos no son de los nuestros, las víctimas son los terroristas y los verdugos, combatientes y resistencia. Pascual Serrano/Correo del Orinoco

21 abr 2009

Conferencia de la ONU contra el Racismo

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, acudió a la cita para condenar la política represiva y la brutalidad del gobierno de Israel contra los palestinos. Los delegados europeos abandonaron la sala cuando calificó al gobierno de ese país como "racista", pero los latinoamericanos permanecieron. Estados Unidos y otros ocho países boicotearon el evento.
La actitud del gobierno de Israel contra el pueblo palestino, y el apoyo incondicional que mantiene dicho gobierno de parte de Estados Unidos y algunos gobiernos europeos, ha sido el principal objeto de controversias este lunes en la Conferencia Mundial sobre el Racismo de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que se celebra en Ginebra, Suiza.
Ya desde antes del comienzo de la conferencia, los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelandia, Alemania, Australia, Holanda, Italia, Polonia e Israel, boicotearon la conferencia, por considerar que podía servir como tribuna contra este último país. Israel llamó a consultas a su embajador en ese país, debido a la visita del presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, y a la reunión que iba a sostener con el jefe de estado suizo, Hanz Rudolf Mertz.
Israel es racista
Pero el presidente iraní fue muy contundente cuando denunció este lunes la existencia de un "gobierno racista" en Israel, durante su intervención en la Conferencia. El mandatario iraní afimó "que los racistas más duros han sido llevados a Palestina", atacando a los Estados Unidos por defender "los crimenes del sionismo". Ahmadinejad fustigó igualmente el "ataque de los Estados Unidos a Irak" y "el envio de tropas a Afganistan". "El sionismo personifica el racismo", concluyó Ahmadinejad.
Las críticas contra Israel se fundamentan en el trato que el gobierno de esa nación da al pueblo palestino. Además de las más de 1.400 personas muertas en la reciente invasión a la franja de Gaza, Israel mantiene desde hace años una política discriminatoria a menudo calificada de "apartheid" contra los habitantes de este territorio y de Cisjordania, a quienes se les confina a vivir detrás de un muro, se les trata como ciudadanos de segunda categoría a través de un amplio aparataje legal, y se les desocupa a la fuerza de sus propios hogares.
Estados Unidos, sin embargo, se ha convertido en el más fiero defensor de Israel, y ha usado su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para evitar sanciones contra ese gobierno. Ahmadineyad criticó la actitud del Consejo de Seguridad, pues considera que siempre "ha acogido con el silencio los crímenes de Israel, como los recientes bombardeos contra civiles en Gaza". También dijo que la intervención internacional en Afganistán no ha traído la paz ni la prosperidad a ese país, y que la invasión estadounidense de Iraq ha causado "un millón de muertos y heridos" y pérdidas millonarias para la economía de ese país.
Europeos abadonaron sala, latinoamericanos permanecieron
Tras haber iniciado su discurso, representantes de la Unión Europea abandonaron la sala en protesta por las palabras de Ahmadineyad, pero numerosos delegados también aplaudieron sus palabras. Los delegados de América Latina permanecieron en la sala durante el discurso del presidente iraní. "No tenemos ninguna instrucción de boicotear la conferencia", indicó a la AFP un embajador sudamericano, interrogado sobre la decisión de nueve países de no asistir.
El discurso de Ahmadinejad fue interrumpido por militantes de una organizacion francesa de estudiantes pro-israelíes, disfrazados de payasos, que lo trataron de "racista", pero fueron rápidamente neutralizados y expulsados de la sala por el cuerpo de seguridad de la ONU.
En el conclave participan 103 Estados de los 192 que componen la ONU, incluidos todos los de América Latina y el Caribe, junto a unos 2.000 militantes de Organizaciones No Gubernamentales (ONG), con el propósito de sentar las bases de un plan internacional para mejorar la lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.
La Unión Europea -a excepción de Italia, Holanda, Polonia y Alemania, que bloquean la cita- decidió a última hora de ayer participar en la Conferencia, pero no aceptar lo que ellos llaman "abusos". Para la Unión, existen ciertas "líneas rojas" que no pueden ser traspasadas y llamar racista al Estado de Israel es una de ellas. El ministro francés de exteriores, Bernard Kouchner, alertó esta mañana de que la Unión Europea había pactado que no se permitiría ningún "derrape" o "provocación", en particular de Ahmadineyad.
Temores ante resultados de cumbre de 2001
Washington anunció el sábado que iba a boicotear la cumbre por preocupaciones ante una declaración que reafirmaba el lenguaje adoptado en la última gran conferencia de la ONU sobre el racismo en Durban, Sudáfrica, en el 2001. En aquella ocasión, Estados Unidos e Israel abandonaron esa reunión cuando los estados árabes buscaron definir al sionismo como racista.
Aunque esa propuesta no fue incluida en la declaración final y el programa de acción de la conferencia del 2001, el Estado israelí fue criticado con una referencia que señaló: "Estamos preocupados por la difícil situación del pueblo palestino bajo la ocupación extranjera".
Para superar la polémica de la conferencia de 2001 de Durban, a la conferencia de este año se le hizo coincidir con el Día de Recuerdo del Holocausto, fecha dedicada en Israel a recordar el asesinato de judíos por parte del régimen nazi alemán.
Lamenta boicot
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, "lamentó profundamente" el sabotaje de 9 países a la Conferencia Mundial sobre el Racismo además de predominar el aspecto político sobre la discriminación. "Lamento profundamente que muchos (países) hayan decidido mantenerse fuera (del proceso)", afirmó el secretario general, y agregó: "estoy profundamente decepcionado".
"Soñamos con ir en una nueva dirección, pero muchos se aferran al pasado. Hablamos de buscar una nueva unidad, como los tiempos demandan, pero seguimos débiles y divididos; Hablamos de tolerancia y respeto mutuo, pero señalamos con el dedo y realizamos las mismas acusaciones hoy que hace años, sino décadas", añadió el secretario general.
Texto de la declaración
El texto que servirá de columna vertebral para la declaración oficial, y que será aprobado durante la Conferencia, no menciona el concepto de "difamación de religiones" que algunos países musulmanes defendían. Reafirma las conclusiones del cónclave precedente, celebrado en el 2001 en Durban, que alientan una solución política y negociada para el conflicto del Medio Oriente, con el reconocimiento mutuo de dos Estados, Israel y Palestina.
El texto a su vez condena de forma genérica a la ocupación extranjera como uno de los motivos que favorecen el racismo, exhalta la memoria de la víctimas de la esclavitud y el colonialismo, y recuerda las obligaciones de los gobiernos para cooperar con los tribunales que investigan el genocidio.
"Hemos conseguido que el texto recoja una advertencia contra la criminalización de los migrantes, vapuleados por algunas directivas de la Unión Europea, que se reserva la prerrogativa de encarcelar a los sin papeles durante 180 días antes de expulsarlos, y sanciona a quienes les den trabajo", señaló a AFP un diplomático latinoamericano que negoció el proyecto de declaración.
"También obtuvimos que la declaración reitere los derechos humanos que protegen a las poblaciones indígenas, maltratadas en múltiples latitudes del mundo, particularmente en América Latina", agregó otro diplomático latinoamericano. "El documento es muy equilibrado y establece un marco concreto de acción en una campaña global en busca de la justicia para las víctimas del racismo en el mundo", dijo Ban, y aclaró que reconoce "la flexibilidad y el esfuerzo de las delegaciones para encontrar un marco común a pesar de las considerables dificultades".
YVKE
Tomado de Red Voltaire
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