Mostrando entradas con la etiqueta franquismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta franquismo. Mostrar todas las entradas

15 feb 2012

“La Iglesia del franquismo sigue estando presente”


Hornos y Rico son miembros de Actores Españoles
en Buenos Aires (AEBA).
Imagen: Sandra Cartasso
Susana Hornos y Zaida Rico presentan Granos de uva en el paladar.

El espectáculo, que se presenta los jueves en el Centro Cultural de la Cooperación, parte del presente para remontarse a los años inmediatamente anteriores a la Guerra Civil Española, continuar por ésta y la posguerra, con sus 40 años de franquismo y sus cárceles.

La lírica popular de una canción de verbena da título a Granos de uva en el paladar, espectáculo con dramaturgia y dirección de las españolas Susana Hornos y Zaida Rico que se presenta en el Centro Cultural de la Cooperación. “Cuando yo me muera tengo ya dispuesto/ en el testamento que me han de enterrar/ en una bodega, dentro de una cuba/ con un grano de uva en el paladar.” Consciente de su fragilidad, este fiestero declama su deseo. El rescate de ese verso es simplemente para “aliviar tensiones”, dice Hornos, autora de los tres relatos (“Chusa”, “Adelina” y “Miguel”) que dieron origen a Granos..., donde se enlazan hechos que atañen a los períodos más oscuros de la historia española. Hornos y Rico, también actrices, parten del presente para remontarse a los años inmediatamente anteriores a la Guerra Civil Española, continuar por ésta (1936-1939) y la posguerra, con sus cuarenta años de franquismo y sus cárceles. “En el texto original me refería a un campo de concentración, pero cuando adaptamos los relatos al teatro pasó a ser una cárcel de mujeres”, cuenta Hornos, en diálogo con Página/12, junto a Rico.

Las dos son miembros de Actores Españoles en Buenos Aires (AEBA), lo que explica la inserción en el medio teatral de la ciudad, la formación en varios talleres y la participación en producciones locales. Si bien el elenco está compuesto por actrices que se multiplican en distintos personajes, femeninos y masculinos, jóvenes y mayores, se ha buscado destacar el papel que jugó la mujer en los períodos históricos aquí rescatados. “En las guerras y las dictaduras se producen hechos que tienden a cebarse con el mundo de la mujer, transmisora de vida –apunta Hornos–. Nosotras pretendemos homenajear con este espectáculo no sólo a las mujeres españolas, sino a todas aquellas que han perdido a sus hijos o que estando presas se los quitaron, a las que debieron silenciarse, las que pelearon y resistieron y las que fueron fusiladas.”

–¿A qué se debe el silencio de la mujer española sobre estos temas?

Zaida Rico: –Hemos hablado mucho de esto con Susana, del miedo y el silencio que instauró la guerra y los cuarenta años de dictadura, y pensamos que se relaciona con una característica social común a otros países, como la del machismo. Hasta antes de la Segunda República, la mujer no tenía voz ni voto. Después, durante la guerra y la dictadura se retrocedió. Hay manuales de la época, libros con los que estudiaban nuestros padres que son testimonio de ese retroceso.

Susana Hornos: –Existía un Manual sobre la buena esposa (de 1951), donde inclusive hay dibujos, que aconsejaba a la mujer no hacer ruido cuando el marido estuviera en la casa, ayudarlo a quitarse el calzado cuando regresara del trabajo... Tareas en las que la mujer debía mostrar sumisión. Aquello estaba relacionado con las concepciones clericales de una Iglesia mal concebida, porque entonces había otra Iglesia, la que había surgido durante la República con los “curas rojos”, muchos de ellos asesinados. La Iglesia del franquismo sigue estando presente y es oscura para la mujer.

Z. R.: –Soy optimista y quiero creer que nuestras madres y las generaciones de jóvenes no aceptarán esa sumisión.

S. H.: –No es casual que en Madrid se hayan cerrado cuatro o cinco centros de ayuda a la mujer maltratada. El gobierno y los funcionarios dicen que por falta de presupuesto, pero yo lo veo como un retroceso, aunque ésta sea otra época. Durante el franquismo se eliminaron muchas leyes, incluso algunas no han sido recobradas. La ley de divorcio de 1932 era mucho más avanzada que la promulgada en 1981, en democracia.

Z. R.: –Los países evolucionan y retroceden, pero también tienen ejemplos de mujeres luchadoras, conocidas o anónimas, como pueden serlo nuestras madres, y eso va quedando en nosotras.

–Hablaban del silencio y el miedo durante el franquismo, ¿qué opinan sobre el fenómeno de los “topos”, gente que permaneció escondida durante años?

S. H.: –Mi abuela, que era carnicera, escondió durante cinco años a uno de sus sobrinos. Era maestro y lo perseguían por serlo. Vivió todo ese tiempo en la carnicería, donde se guardaban los chorizos. ¡Cinco años entre filetes! Salía de vez en cuando y sólo la familia conocía el escondite. Esto pasaba en los pueblos, yo soy de La Rioja, de un pueblo que se llama Fuenmayor.

–¿En Granos de uva... optaron por personajes femeninos comunes?

S. H.: –Sí, y tiene que ver con el origen de mis cuentos. Soy de campo, me crié en una granja, y hay algo de rural en esos personajes. Para esas mujeres el cambio llegó más tarde.


Z. R.: –Mis padres agradecieron la recuperación que hemos hecho de un lenguaje que se está perdiendo.


S. H.: –Son palabras con las que he convivido y que alguien criado en la ciudad desconoce.

–¿Quedaron testimonios de las cárceles de mujeres?

Z. R.: –Las mujeres se ayudaban entre ellas y hay pequeñas grandes historias y heroínas. El trato fue cambiando. En la primera época eran torturadas, se les quitaban los hijos y las fusilaban. Eso está en la obra. Nos basamos en hechos de la historia, sobre todo en Irredentas, libro del investigador Ricard Vinyes. Las mujeres eran llevadas a cárceles para 300 internas, que en la dictadura fueron ocupadas por 15 mil. Dormían por turno, unas permanecían de pie y otras se tumbaban, porque no había lugar para más. Les dejaban una lata de conserva para hacer sus necesidades y las mujeres dejaron de usar paños cuando menstruaban. Esto pasaba en las cárceles franquistas, donde se llevaba a una mujer por ser esposa de un republicano o maestra. Cuando el número de presas se multiplicó, comenzó la amnistía.

–¿Cómo es la difusión de éstos y otros hechos?

S. H.: –El Canal La Sexta transmitió el documental Del olvido a la memoria, de Jorge Montes Salguero, sobre las presas en las cárceles de la dictadura. Ese rescate tuvo su origen en una presa (Tomasa Cuevas, militante comunista durante la Guerra Civil) que al salir de la cárcel fue con una grabadora a la casa de cada una de sus compañeras sobrevivientes. Vinyes habló con ella. Presas, de Cuevas (que falleció en 2007), es para nosotras un libro/Biblia. La información está, pero es cierto que a nivel general no se conoce. Nosotras hacemos nuestro trabajo, y es casi seguro que el 29 de febrero tendremos aquí La voz dormida, una película del director Benito Zambrano. Pensamos organizar charlas y videoconferencias con ex presas de acá.

Z. R.: –La película de Benito se basa en un libro de Dulce Chacón, sobre la represión a las mujeres que en la posguerra se mantuvieron fieles a la República. Chacón era de una familia de derecha, del pueblo de Zafra, en Badajoz, Extremadura, una región bastante azotada por la represión. Dulce salió de ese entorno y escribió sobre la vida de las mujeres dentro de las cárceles. Lamentablemente, murió por un cáncer de páncreas. Nosotras intentamos rescatar el pasado hablando con nuestros familiares y amigos. Un día me enteré por mi padre que mi tía había estado en la cárcel. Ella murió cuando yo era pequeña. Supe que las sábanas que mi padre usó de niño habían sido bordadas por la mejor amiga de mi tía en la cárcel. La llamaban Rosa, la bordadora. La memoria oral es fundamental, más allá de la escrita y documentada.

–¿Qué saben los más jóvenes?

S. H.: –Muchos desconocen qué pasó.


Z. R.: –Los gobernantes tienen el deber de informar y subsanar y si no lo hacen lo haremos nosotros.


S. H.: –Que no es venganza ni revanchismo. Me duele cuando la gente dice ¡qué ganas de venganza tenéis! España es un país poblado de fosas comunes. ¿Es venganza que el familiar de un muerto quiera llevarle flores al cementerio? ¿No entienden que es humano y ético?

–¿Qué cambio experimentaron a partir de este trabajo?

Z. R.: –Nosotras hemos estado involucradas desde hace tiempo en estos temas, pero a algunas de las actrices del elenco les ha cambiado la vida. A raíz de las querellas que se vienen dando sobre la represión durante el franquismo, Ruth Palleja se ha enterado de que su abuelo está enterrado en una fosa común, en España. Y se enteró estando en Argentina.


S. H.: –La obra nos llevó más de un año de trabajo, un período que utilizamos también para “darles memoria”. Por eso estas investigaciones sobre los libros de Vinyes, los documentales de Montse Armengou y otros testimonios sirvieron para iniciarlas en una búsqueda personal. El padre de una actriz estuvo en la cárcel, nunca se lo dijo. Ella lo supo después de su búsqueda.


Z. R.: –Tenemos cerca nuestro a gente muy comprometida con lo que sucedió en Argentina que se interesa también por España, como el iluminador Mariano Arrigoni, que es argentino.

S. H.: –En realidad, la obra es una síntesis, una destilación. Lo que aparece en escena puede suceder en cualquier otro país y en cualquier época. La opresión es universal. Hicimos preestrenos para los familiares, amigos y los que nos apoyaron. Ensayábamos cuatro o cinco veces por semana y siempre tuvimos dónde. Nos abrieron la puerta sin tener que pagar en el Casal de Catalunya, el Centro Galicia, el Riojano y el Cultural de España. La Federación de Sociedades Españolas, que aglutina a casi todos los centros, ha sido muy generosa.

–Y estrenan en un momento especial...

Z. R.: –Como si lo hubiéramos planificado, y no es así, porque venimos ensayando en Buenos Aires desde hace dieciséis meses.


S. H.: –Vivimos con mucho dolor lo que está sucediendo. Que la derecha le ponga una querella al juez Baltasar Garzón habla muy mal de nuestro país a nivel institucional.

–¿Qué opinan de la actitud de la gente común ante el juicio?

S. H.: –España está atravesando una crisis profunda y la gente está preocupada por el trabajo y la comida. El interés por lo que pase con el juez Garzón está en otro plano. En Argentina se tiene otro concepto del juez. Cuando vino a presentar el libro El alma de los verdugos, junto a Vicente Romero, abrió un camino. En España no hubo problema hasta que se refirió a los crímenes del franquismo como de lesa humanidad.

Hilda Cabrera

Tomado. Página 12.com.ar

Artículos relacionados:
La ficha
Horror y negocios
Detalles de la puesta

18 ene 2012

Republicanos


Programa dedicado a la república, a la República, a las repúblicas, a los republicanos y a Republicanos.


http://federacion.republicanos.info/



Tomado: olvidatuequipaje.blogspot.com

10 feb 2011

El franquismo, verdadero lastre de España



El Partido Popular de España ha criticado duramente la serie televisiva “La República” a la que califican de socialista, sectaria, revisionista y anticuada.

 Recientemente, el Partido Popular de España ha criticado duramente la serie televisiva “La República” a la que califican de socialista, sectaria, revisionista y anticuada. “Una televisión pública moderna –dicen- debería desembarazarse de todos los fantasmas, de clichés ideológicos, de caspa revisionista y de formol monotemático”. La serie en cuestión, que no tiene aspiraciones historiográficas, se desarrolla en torno a una familia de la burguesía aristocrática madrileña que rechaza activamente al nuevo régimen, una de las muchas que con esas mismas características declararon la guerra a la II República antes incluso de que se instaurara porque para ellas derechos, lo que se dicen derechos sólo existían los suyos, es decir los que da la cuna, el dinero y la comunión católica. Es natural que ese partido critique un serial televisivo que no cuenta exactamente lo que ellos quieren que cuente, como es natural que no hayan condenado todavía el franquismo y se sientan muy a gusto con los programas televisivos y radiofónicos que hacen apología del genocidio franquista, que son muy abundantes en nuestro panorama mediático.

Pero no se trata ahora de hacer un análisis exhaustivo de la ideología que propagan los medios más escuchados, vistos y leídos. Eso lo dejaremos para otra ocasión y quizá para otro formato. De lo que se trata es de intentar explicar algo tan sencillo como la razón que lleva a los directores del principal partido de la oposición a hacer gala una y otra vez de su admiración, o cuando menos comprensión, hacia el régimen fascista español dirigido por Franco y la Iglesia católica, un régimen que sumió a España en la edad media, que mató y desapareció a cientos de miles de personas, que fomentó el robo de niños, humilló a todo el país y le hizo retornar a periodos olvidados por la mayoría de los países de nuestro entorno. La verdad es que no ha sido difícil e imagino que la mayoría de los lectores sabrán antes de seguir leyendo este artículo cual es la dificultad insalvable que tienen los líderes del Partido Popular de España para condenar el franquismo y por qué la facilidad desmesurada para criticar cualquier aproximación a aquel terrible periodo que se salga de los catecismos propalados por Pío Moa, Jiménez Losantos, Zavala, César Vidal o San Ricardo de la Cierva, ministro que fue de la extinta UCD. Sencillamente, quienes fundaron, dirigieron y dirigen el Partido Popular son franquistas, pero no sólo franquistas, admiradores del régimen criminal instaurado por Franco, sino que de no haberse instaurado la democracia monárquica en España, ellos mismos habrían sido los herederos naturales y exclusivos de Carrero Blanco, Arias Navarro, López Bravo, Silva Muñoz, López rodó, José Solís, Manuel Aznar, Blas Pérez, Esteban Bilbao o Manuel Fraga Iribarne.

Y ahí está el problema, en España, al contrario de lo que ocurre en el resto de Europa, no existe una derecha desligada de los regímenes fascistas que ocuparon los gobiernos europeos entre 1919 y 1945, sino una derecha hija de un régimen detestable que se acomodó a la democracia por necesidad, para poder seguir estando en la primera línea de fuego: En la Vieja Europa los partidos o los individuos que niegan las barbaridades nazi-fascistas son condenados por los jueces, por el contrario, en nuestro país son procesados quienes intentan esclarecer los crímenes de nuestro fascismo doméstico.

Veamos un ejemplo que estimamos esclarecedor, José María Aznar, hijo y nieto de franquistas muy comprometidos con el régimen, nombró como presidente de ENDESA a Manuel Pizarro, nieto a su vez de Manuel Pizarro, general de la Guardia Civil y al igual que los ascendientes de Aznar, amigo íntimo del caudillo de España. Es justo reconocer que los hijos no tienen que responder de los actos de sus padres y mucho menos de los abuelos, pero si en ningún momento de su vida son capaces de reconocer las atrocidades cometidas por ellos y las ensalzan, justifican, comprenden, tergiversan o ignoran, ya no estamos hablando de la responsabilidad de los ancestros, sino de la de ellos mismos, y es entonces cuando es preciso recordar algunas cosas: Manuel Pizarro Cenjor, siendo Gobernador Civil de Teruel, recibió en 1947 el encargo del generalísimo de todos los ejércitos imperiales de acabar como fuese con el maquis de la provincia bajo su mando. Pizarro se empeñó con tal celo en la misión que no dudó en aplicar la ley de fugas, en torturar, en desalojar pueblos enteros, en poner en práctica una estrategia de tierra quemada que al final logró eliminar a la guerrilla por falta de apoyos en los pueblos aterrorizados. Pues bien, en España, en la España heredera del general Pizarro, los maquis siguen siendo equiparados a delincuentes, ninguna ley ha reconocido su sacrificio ni su heroicidad al oponerse a pecho descubierto al fascismo: En Francia, los maquis que volaron trenes enteros cargados de nazis, que hicieron explotar bombas en cualquier lugar dónde hubiese “boches”, son héroes nacionales y Caballeros de la Legión de Honor, entre ellos muchos republicanos españoles que contribuyeron de modo sobresaliente a la liberación. Esa es, pues, una de las diferencias fundamentales, ¿cómo van a condenar el franquismo gente con Manuel Fraga, Manuel Pizarro o José María Aznar si ellos, sus padres y abuelos fueron colaboradore del tirano, si su ideología proviene de las hazañas familiares, de las obras completas de José Antonio Primo de Rivera y de la Formación del Espíritu Nacional?

Empero, la cosa no para ahí, los franquistas y sus descendientes que no hubiesen condenado expresamente la tiranía genocida debieron haber sido expulsados de la vida política española, tal como se hizo en el resto de Europa y tal como piden ahora los ciudadanos de los países árabes del Norte de África. Ya se sabe, Franco murió en la cama y no colgado de una farola gracias al apoyo de Gran Bretaña y Estados Unidos, pero los modos de esos personajes no afectan únicamente a la política, a la historia, y a la cultura, sino que también afectan de forma fundamental al sistema productivo del país que en buena parte sigue los paradigmas franquistas basados en el enchufismo, el clientelismo, el amiguismo, la especulación, el dinero fácil, la explotación del consumidor, la información privilegiada y la corrupción, lo que sin duda es una de las rémoras más pesadas de nuestra economía, un carga tremenda y urgente de remediar que no ha sido recogida en ningún pacto social ni se espera sea abordada en los próximos siglos, puesto que la mayor parte de las grandes fortunas patrias nacieron o se fortalecieron bajo el paraguas de San Francisco Franco Bahamonde, patrón de los liberticidas.

Recientemente, el Partido Popular de España ha criticado duramente la serie televisiva “La República” a la que califican de socialista, sectaria, revisionista y anticuada. “Una televisión pública moderna –dicen- debería desembarazarse de todos los fantasmas, de clichés ideológicos, de caspa revisionista y de formol monotemático”. La serie en cuestión, que no tiene aspiraciones historiográficas, se desarrolla en torno a una familia de la burguesía aristocrática madrileña que rechaza activamente al nuevo régimen, una de las muchas que con esas mismas características declararon la guerra a la II República antes incluso de que se instaurara porque para ellas derechos, lo que se dicen derechos sólo existían los suyos, es decir los que da la cuna, el dinero y la comunión católica. Es natural que ese partido critique un serial televisivo que no cuenta exactamente lo que ellos quieren que cuente, como es natural que no hayan condenado todavía el franquismo y se sientan muy a gusto con los programas televisivos y radiofónicos que hacen apología del genocidio franquista, que son muy abundantes en nuestro panorama mediático.

Pero no se trata ahora de hacer un análisis exhaustivo de la ideología que propagan los medios más escuchados, vistos y leídos. Eso lo dejaremos para otra ocasión y quizá para otro formato. De lo que se trata es de intentar explicar algo tan sencillo como la razón que lleva a los directores del principal partido de la oposición a hacer gala una y otra vez de su admiración, o cuando menos comprensión, hacia el régimen fascista español dirigido por Franco y la Iglesia católica, un régimen que sumió a España en la edad media, que mató y desapareció a cientos de miles de personas, que fomentó el robo de niños, humilló a todo el país y le hizo retornar a periodos olvidados por la mayoría de los países de nuestro entorno. La verdad es que no ha sido difícil e imagino que la mayoría de los lectores sabrán antes de seguir leyendo este artículo cual es la dificultad insalvable que tienen los líderes del Partido Popular de España para condenar el franquismo y por qué la facilidad desmesurada para criticar cualquier aproximación a aquel terrible periodo que se salga de los catecismos propalados por Pío Moa, Jiménez Losantos, Zavala, César Vidal o San Ricardo de la Cierva, ministro que fue de la extinta UCD. Sencillamente, quienes fundaron, dirigieron y dirigen el Partido Popular son franquistas, pero no sólo franquistas, admiradores del régimen criminal instaurado por Franco, sino que de no haberse instaurado la democracia monárquica en España, ellos mismos habrían sido los herederos naturales y exclusivos de Carrero Blanco, Arias Navarro, López Bravo, Silva Muñoz, López rodó, José Solís, Manuel Aznar, Blas Pérez, Esteban Bilbao o Manuel Fraga Iribarne.

Y ahí está el problema, en España, al contrario de lo que ocurre en el resto de Europa, no existe una derecha desligada de los regímenes fascistas que ocuparon los gobiernos europeos entre 1919 y 1945, sino una derecha hija de un régimen detestable que se acomodó a la democracia por necesidad, para poder seguir estando en la primera línea de fuego: En la Vieja Europa los partidos o los individuos que niegan las barbaridades nazi-fascistas son condenados por los jueces, por el contrario, en nuestro país son procesados quienes intentan esclarecer los crímenes de nuestro fascismo doméstico.

Veamos un ejemplo que estimamos esclarecedor, José María Aznar, hijo y nieto de franquistas muy comprometidos con el régimen, nombró como presidente de ENDESA a Manuel Pizarro, nieto a su vez de Manuel Pizarro, general de la Guardia Civil y al igual que los ascendientes de Aznar, amigo íntimo del caudillo de España. Es justo reconocer que los hijos no tienen que responder de los actos de sus padres y mucho menos de los abuelos, pero si en ningún momento de su vida son capaces de reconocer las atrocidades cometidas por ellos y las ensalzan, justifican, comprenden, tergiversan o ignoran, ya no estamos hablando de la responsabilidad de los ancestros, sino de la de ellos mismos, y es entonces cuando es preciso recordar algunas cosas: Manuel Pizarro Cenjor, siendo Gobernador Civil de Teruel, recibió en 1947 el encargo del generalísimo de todos los ejércitos imperiales de acabar como fuese con el maquis de la provincia bajo su mando. Pizarro se empeñó con tal celo en la misión que no dudó en aplicar la ley de fugas, en torturar, en desalojar pueblos enteros, en poner en práctica una estrategia de tierra quemada que al final logró eliminar a la guerrilla por falta de apoyos en los pueblos aterrorizados. Pues bien, en España, en la España heredera del general Pizarro, los maquis siguen siendo equiparados a delincuentes, ninguna ley ha reconocido su sacrificio ni su heroicidad al oponerse a pecho descubierto al fascismo: En Francia, los maquis que volaron trenes enteros cargados de nazis, que hicieron explotar bombas en cualquier lugar dónde hubiese “boches”, son héroes nacionales y Caballeros de la Legión de Honor, entre ellos muchos republicanos españoles que contribuyeron de modo sobresaliente a la liberación. Esa es, pues, una de las diferencias fundamentales, ¿cómo van a condenar el franquismo gente con Manuel Fraga, Manuel Pizarro o José María Aznar si ellos, sus padres y abuelos fueron colaboradore del tirano, si su ideología proviene de las hazañas familiares, de las obras completas de José Antonio Primo de Rivera y de la Formación del Espíritu Nacional?

Empero, la cosa no para ahí, los franquistas y sus descendientes que no hubiesen condenado expresamente la tiranía genocida debieron haber sido expulsados de la vida política española, tal como se hizo en el resto de Europa y tal como piden ahora los ciudadanos de los países árabes del Norte de África. Ya se sabe, Franco murió en la cama y no colgado de una farola gracias al apoyo de Gran Bretaña y Estados Unidos, pero los modos de esos personajes no afectan únicamente a la política, a la historia, y a la cultura, sino que también afectan de forma fundamental al sistema productivo del país que en buena parte sigue los paradigmas franquistas basados en el enchufismo, el clientelismo, el amiguismo, la especulación, el dinero fácil, la explotación del consumidor, la información privilegiada y la corrupción, lo que sin duda es una de las rémoras más pesadas de nuestra economía, un carga tremenda y urgente de remediar que no ha sido recogida en ningún pacto social ni se espera sea abordada en los próximos siglos, puesto que la mayor parte de las grandes fortunas patrias nacieron o se fortalecieron bajo el paraguas de San Francisco Franco Bahamonde, patrón de los liberticidas.

Pedro Luis Angosto

Tomado: Nueva Tribuna.es

23 dic 2010

Primeros pasos para investigar el robo de niños en el franquismo


"La justicia no quiere investigar (el robo de niños). En España, todo el mundo está obsesionado con que la transición política fue perfecta, pero todavía hay símbolos dictatoriales y fosas comunes" donde fueron enterradas víctimas del régimen, sostiene el escritor Benjamín Prado. EFE/Archivo
El Archivo Regional de la Comunidad de Madrid está realizando un estudio estadístico sobre los fallecimientos de bebés que se produjeron en la Maternidad de O'Donnell entre 1961 y 1971 con el objetivo de "ponerlo a disposición" de las personas que creen que sus allegados pudieron ser robados y entregados en adopción a otras familias.

Así consta en una carta que la jefa de Área de Coordinación del Centro Archivo Regional, Nieves Sobrino, dirigió el pasado 13 de diciembre a la Plataforma 'Grupo de Afectados de Clínicas de Toda España de la Causa de Niños Robados' y que este colectivo ha entregado este martes al fiscal-jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, con el que han mantenido un encuentro.

En la misiva, que los afectados quieren hacer llegar al ministro de Justicia, Francisco Caamaño, la responsable del Archivo Regional destaca que el objetivo de este trabajo es hacer llegar los datos a los afectados y "enviarlo a los servicios jurídicos de la Comunidad de Madrid para que, a la vista de la información que se haya obtenido, estudien y determinen si existe oportunidad y pertinencia para remitirlo a los órganos judiciales que sean competentes en esta cuestión".

300 denuncias
Sobrino también traslada a la portavoz de la plataforma, Mar Soriano, una fotocopia despersonalizada de la hoja completa en la que se recoge el caso de su hermana, que habría fallecido en enero de 1964 en la antigua Maternidad Provincial de Madrid a causa de una otitis.

El Fiscal jefe de la Audiencia Nacional propuso abrir una oficina administrativa de atención a las víctimas
En su escrito pone de manifiesto las "dificultades" que tiene la realización de este estudio, que se está realizando "de oficio", aunque asegura que "se ven contrarrestadas por la ilusión del personal que lo lleva a cabo". En este sentido, muestra su compromiso por "establecer mecanismos" para que todas las personas que se encuentren en esta situación -300, según las cifras manejadas por la asociación- "puedan acceder a cuanta información sea posible".

Durante la reunión, que los afectados han calificado de "muy cordial", Zaragoza ha recordado que ha pedido al Ministerio de Justicia la creación de una oficina encargada de coordinar las denuncias por el robo de niños durante el franqusimo hasta principios de los años ochenta, así como la adopción de normas reglamentarias precisas que faciliten la investigación de los hechos en la vía administrativa.

El máximo responsable del Ministerio Público en la Audiencia Nacional mantuvo un encuentro el pasado 22 de noviembre con los afectados, a los que manifestó que este asunto "revestía importantes dificultades técnico-jurídicas" para considerar a la Audiencia Nacional competente en este asunto.

Investigación en Cádiz
La fiscal jefe de Cádiz, Ángeles Ayuso, ha dado la orden a los agentes de la Policía Judicial para que investiguen las denuncias sobre casos de niños recién nacidos robados en el franquismo.

Tras recibir a las familias denunciantes, Ángeles Ayuso ha informado a Efe de que se ha dado la orden "después de estudiar durante un periodo largo de tiempo si el supuesto delito había prescrito".

Para ello se ha puesto en contacto con otros casos denunciados en Algeciras y Granada "aunque sigue estando muy dudosa la posibilidad de que hayan prescrito".

Los familiares sostienen que tras los partos, no dejaban a los padres ver a sus hijos
Fuentes de la Fiscalía explicaron que, desde el pasado verano y especialmente a raíz de que otros casos similares fueran hechos públicos, la fiscalía de Cádiz ha recibido al menos diez denuncias, en su mayoría referidas a bebés que nacieron en el franquismo "en una horquilla de tiempo bastante amplia" en la antigua residencia sanitaria Fernando Zamacola de Cádiz, que desapareció en 1975.

En la mayoría de las denuncias, según las mismas fuentes, los familiares sostienen que, tras los partos, no dejaron a los padres ver a sus hijos y aseguran que nacieron sanos y que luego les comunicaron que habían fallecido.

Otras diez denuncias en el mismo sentido han sido presentadas en la fiscalía de Algeciras, que el pasado junio abrió de oficio diligencias para investigar los hechos, que actualmente están siendo investigados por la policía judicial.

Tras la apertura de la investigación, los agentes de la Policía Judicial tomarán declaraciones a cada uno de los denunciantes; no obstante, Ángeles Ayuso ha querido matizar que todos los casos se tratarán a priori de "manera independiente porque cada caso es distinto".

Tomado: Público.es

Artículos Relacionados:
La Fiscalía pide a Justicia que investigue...
El fiscal plantea una oficina para los niños robados del franquismo
El Fiscal no apoyará la investigación de los niños perdidos del franquismo

13 nov 2010

Muere el gran subversivo del cine español


Luis García Berlanga fallece en Madrid a los 89 años. Deja una filmografía esencial que retrata con humor y negrura la España del siglo XX

Luis García Berlanga ha fallecido este sábado a los 89 años, tras una larga enfermedad que lo retuvo en una silla de ruedas los últimos años. Se ha ido el gran director del cine español, maestro de talento descomunal, cómico y pesimista lúcido.

Según un portavoz de la familia, García Berlanga ha fallecido "de mayor" y "tranquilamente", y la capilla ardiente con sus restos mortales se instalará en la sede de la Academia de Cine, en la madrileña calle de Zurbano, número 3, a las 19:00 horas. Su funeral tendrá lugar el domingo a las 15 horas en Pozuelo de Alarcón, localidad madrileña donde será enterrado.

Retrató como nadie una España marcada por las diferencias sociales, la hipocresía, amarga y absurda, y lo hizo con naturalidad asombrosa, ternura, y con un ojo crítico aplastante. Bienvenido Mister Marshall, El verdugo, Plácido, más tarde La vaquilla, La escopeta nacional... cualquiera de sus películas, sobre todo las de la etapa que compartió con el guionista Rafael Azcona en los sesenta y setenta, son cumbres de la historia del cine español. Su obra tiene el peso y la cohesión de un autor que construyó un universo propio: el mundo ‘berlanguiano', que es coral y humanista, satírico y negro. Su cine, que mantuvo el tipo en su baile de despiste con la censura, constituye un ejemplo de subversión al que quizás sólo Buñuel, y de manera muy distinta, es comparable.

Cine popular.
Eso hizo Berlanga durante cinco décadas de oficio, que empezaron en 1951 al dirigir junto a Juan Antonio Bardem Esa extraña pareja y que acabó con París Tombuctú en 1999. Entre una y otra median curas, gente humilde, familias ricachonas, pícaros, señoras y señoritas, guardias civiles, maquis, taxistas, algún burgués... toda una tropa de personajes que intentan ser felices, pero que son en esencia muñecos movidos por los hilos siniestros y absurdos del poder. "Me he pasado toda la vida intentando dar a la gente sencilla algo que les ayudara a pasar un rato agradable, a hacerles sentir mejor en su piel, durante unas horas: he hecho películas", dijo.

Nacido en Valencia, el 12 de junio de 1921, en una familia acomodada, su padre fue Gobernador de Valencia durante la República. Para evitar represalias contra él, se alistó en la División Azul. Cursó estudios de Derecho y Filosofía y Letras, aunque los abandonó para ingresar en 1947 en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid, donde más tarde sería profesor. Allí hizo amistad con Juan Antonio Bardem con quien debutó en la dirección y que lo acompañaría, junto a Miguel Mihura, en el guión de Bienvenido Mister Marshall, su primera película en solitario y un filme que ha pasado a formar parte del imaginario colectivo.

Burlar a la censura
Todos conocen su argumento y la metáfora de aquella gran farsa: un pueblo castellano se ponía la peineta y entonaba el andaluz olé para, a golpe de folklore, sacarle los cuartos a los americanos del Plan Marshall, que acababan pasando de largo como si nada. Berlanga presentaba su primer filme en Cannes, aclamado por la crítica pero criticado por EEUU. Allí ya estaba el antagonista de toda su carrera: el censor, que estuvo haciendo cirugía con sus películas hasta la muerte de Franco.

No hay otro director más admirado
Su talante de independiente e irreverente lo llevó a mantener una lucha sin cuartel con los ministros de la tijera, pero también con la moral recalcitrante, hipócrita y retrógrada del franquismo. Sucedió en El verdugo (1964), obra cumbre de su cine, y uno de los ejemplos del Berlanga más negro y esperpéntico, que había empezado a colaborar con el guionista Rafael Azcona en 1961 en Plácido, candidata al Oscar a la mejor película extranjera. El alegato feroz contra la pena de muerte de El verdugo fue al Festival de Venecia bajo los alaridos del gobierno de Franco.

Carne y hueso
Pero, más allá de la censura, en El verdugo, como en Plácido, está la gran cualidad del cine de Berlanga: la carne. Sus personajes son de verdad, no llevan encima las líneas pesadas del guión. No hay guiñol, sino una aparente espontaneidad detrás de la que hay un trabajo de planificación maestro. La coralidad de muchas de sus películas, orquestrada por majestuosos planos secuencia, no jugó nunca en detrimento del dibujo de personajes. La tropa berlanguiana, con sus habituales intérpretes extraordinarios, es parte del mundo en apariencia caótico del director.
Con él se va el referente indiscutible de las generaciones de cineastas que vinieron después

Luego, a fines de los sesenta y principios de los setenta, vendrá su trilogía de la soledad y las mujeres, La boutique, ¡Vivan los Novios! y Tamaño natural. Esta última, filmada en Francia, es una película atípica en su filmografía y el mejor ejemplo de la ambigüedad del director. "Yo siempre hablo de las contradicciones entre mi tripa y mi cabeza, del caos berlanguiano, pero quizá sea la ambigüedad lo que define mi cine".

Ya en democracia, filma algunos de sus filmes más populares, La escopeta nacional (1978), Patrimonio Nacional y Nacional IV, ciclo en torno al Marqués de Leguineche, o su visión carnavalesca de la Guerra Civil en La vaquilla en 1985. El sable no descansa: contra el poder en Todos a la cárcel (1993) donde critica la cultura del pelotazo, o contra la moralina en París Tombuctú, donde retoma su faceta de erotómano.

Berlanga querido
Su talento nunca se lo pagó el Franquismo, por eso lo quisieron antes fuera que dentro. Su primer filme, Bienvenido Mister Marshall se presentó en Cannes donde arrancó una mención especial. Presentó Calabuch en Venecia en 1956, y allí, en 1964, ganó el premio Fipresci con El verdugo. Ya avanzada su carrera, el Festival de Karlovy Vary llegó a premiarlo como uno de los diez cineastas más relevantes del mundo.

En España los premios empezaron a llegarle después de la caída del régimen que dijo de él "Berlanga no es comunista, es un mal español". Obtuvo sólo un Goya, por Todos a la cárcel, el Premio Príncipe de Asturias, el Premio Nacional de Cinematografía, director de la Filmoteca Española en los ochenta, entre muchos otros.


No hay otro director más admirado. Con él, se va el referente indiscutible de las generaciones de cineastas que vinieron después. De José Luis Cuerda a Miguel Gutiérrez Aragón, pasando por Carlos Saura, o los más jóvenes Óscar Aibar, Santiago Segura o Borja Cobeaga. Todos han bebido de él. Se va el cronista singular de la España del siglo XX.



Sara Brito Madrid

Tomado: Público
Artículos relacionados:

"Americanos, les recibimos con alegría"
Berlanga, el erotómano

15 may 2010

"Las lágrimas de Garzón son hoy mis lágrimas"

Saramago atribuye la suspensión del magistrado a "jueces que nunca procesaron a Pinochet ni oyeron a las víctimas del franquismo" Para el escritor portugués José Saramago la suspensión del juez Baltasar Garzón es una de las noticias "más tristes" que ha recibido nunca. "Las lágrimas del juez Garzón son hoy mis lágrimas", ha comentado en referencia a la emotiva despedida del magistrado de la Audiencia Nacional. En un texto colgado en su bolg, el premio Nobel de Literatura contrapone la que fue "una de las mayores alegrías", cuando se procesó al dictador chileno Augusto Pinochet, a la tristeza que le genera la suspensión cautelar del magistrado de la Audiencia Nacional "por jueces que nunca procesaron a Pinochet ni oyeron a las víctimas del franquismo". "Hoy, ni oro, ni plata, vivimos en tiempos de plomo. Que lo diga el juez Baltasar Garzón que, víctima del despecho de algunos de sus pares demasiado complacientes con el fascismo que perdura tras el nombre de la Falange Española y de sus acólitos, vive bajo la amenaza de una inhabilitación de entre doce y dieciséis años que liquidaría definitivamente su carrera de magistrado". "Garzón es el ejemplo de que el campesino de Florencia no tenía razón cuando, en plena Edad Media, hizo sonar las campanas a difunto porque, decía, la justicia había muerto", agrega Saramago. Para el autor de Todos los nombres, con la suspensión de Garzón "las campanas, después del repique a gloria que harán los falangistas, los implicados en el caso Gürtel, los narcotraficantes, los terroristas y los nostálgicos de las dictaduras, volverán a sonar a muerto, porque la justicia y el estado de derecho no han avanzado, no han ganado en claridad, y quien no avanza, retrocede". "Tocarán a muerto, sí, pero millones de personas saben señalar el cadáver, que no es el de Garzón, esclarecido, respetado y querido en todo el mundo, sino de quienes, con todo tipo de argucias, no quieren una sociedad con memoria, sana, libre y valiente", prosigue el premio Nobel, quien remata: "El destino del juez Baltasar Garzón está en las manos del pueblo español, no de los malos jueces que un anónimo pintor portugués retrató en el siglo XV". Saramago fue uno de los promotores, en noviembre de 2008, de un manifiesto —titulado Hemos conocido— en el que se reclamaba la investigación de los crímenes del franquismo . El manifiesto lamentaba el "desproporcionado ataque" a la labor de Garzón lanzado "desde ámbitos determinantes que han creado alarma en nuestra sociedad e indefensión en los demandantes". José Saramago Tomado: Público

10 may 2010

Los españoles, a favor de investigar los crímenes del franquismo

Tres de cada cinco ciudadanos no quieren que queden impunes los delitos de la dictadura España demanda que se investiguen los crímenes cometidos durante el franquismo. Tres de cada cinco ciudadanos no quieren la impunidad del régimen. La conclusión, rotunda, la arroja el último Publiscopio, realizado sobre la base de 800 entrevistas entre el 3 y el 5 de mayo, apenas una semana después de las multitudinarias manifestaciones que recorrieron las calles del país a favor del castigo judicial a la dictadura y en defensa del magistrado Baltasar Garzón. En concreto, el 59,2% de los consultados "está de acuerdo" con que se investiguen los crímenes políticos de Franco que han quedado impunes. A ello se opone un 26,9%. Otro 14% prefiere no opinar. La exigencia de que se abra una causa contra el régimen ha calado hondamente entre los socialistas. Hasta un 75% de los votantes del PSOE se manifiesta a favor, y sólo un 14% se dice contrario. Los socialistas, con el juez El PP y su líder nacional, Mariano Rajoy, han subrayado su rechazo frontal a que se pueda enjuiciar el franquismo. Sin embargo, sus electores, a tenor de los datos del Publiscopio, no lo tienen tan claro: un 34% de los votantes conservadores sí quiere que se indague el horror del régimen, y otro 53% lo cree inconveniente. Son los jóvenes de 18 a 29 años los que se expresan más partidarios de juzgar el franquismo. Un 70% está de acuerdo. El apoyo decrece en cambio conforme aumenta la edad. Así, entre los mayores de 60 años, sólo respalda la persecución judicial un 45%. La encuesta descubre otro dato incontestable: el apoyo de la mayoría de los españoles a Garzón. Un 58,1% no está de acuerdo con que el Tribunal Supremo (TS), a instancias del juez instructor, Luciano Varela, haya decidido procesarle por haber cometido una presunta prevaricación al haberse atrevido a encausar los crímenes franquistas. Un 21,9% sí cree pertinente que se le siente en el banquillo. De nuevo, se observan fugas en las filas conservadoras. Aunque un 52% de los electores del PP defiende el proceso al juez de la Audiencia Nacional como hace la cúpula del partido, otro importante 31% se manifiesta contrario. Entre los electores socialistas prima la cohesión: un 75% no está de acuerdo con la decisión del TS, frente a un 8% que la avala. Asimismo se constata que los jóvenes son los más concienciados: hasta un 64% de los encuestados entre los 18 y los 29 años censura que se vaya a juzgar a Garzón. La norma se conoce más El Publiscopio también recoge la valoración ciudadana acerca de la Ley de Memoria Histórica, como ya hizo en octubre de 2007, dos meses antes de que las Cortes ratificaran definitivamente la norma. En menos de tres años, ha aumentado 7,5 puntos el apoyo a la misma y la concienciación social. Si en octubre de 2007 un 34% se mostraba de acuerdo con la ley, en 2010, ese porcentaje sube al 41,5%. El índice de rechazo baja, y pasa del 27,6% al 27,3%. Una variable que sí evoluciona es el volumen de sondeados que confiesa no saber nada sobre la ley. En 2007, se cifró en un 38,5%. Hoy, en el 31,3%. La ley gusta más a los consultados con edades comprendidas entre los 30 y los 59 años. Y convence al 59% de los votantes del PSOE. Entre los electores del PP, es llamativo que un 22% defiende las líneas maestras de la norma. Múltiples indicadores refuerzan la idea de que la Ley de Memoria ha generado mayor aceptación. Por ejemplo, cuando se pregunta si se respalda "que se eliminen los símbolos conmemorativos de la Guerra Civil y de la dictadura". El 51,1% responde que sí, que lo apoya. Tres años atrás, estaba a favor un 44,7%. Otro abultado 62,4% secunda que se concedan ayudas a los represaliados por Franco, frente al 53% que lo creía oportuno cuando se aprobó la norma. Esta medida también cuenta con el plácet de un 47% de los votantes del PP. Igualmente crece el porcentaje de los que juzgan conveniente que se condene la dictadura: pasa del 52,4% al 57%. Sólo se contrae el número de los que aprueban que se declaren "ilegítimas" las condenas de los juzgados franquistas por causas políticas, del 49,1% de 2007 al 41,4% de hoy. A favor de exhumar las fosas Vista la ley con perspectiva, un 47,5% cree que sí ha "fomentado el odio y la división entre los españoles", mientras que un 39,5% juzga lo contrario. Son también más, en cambio, hasta un 38,1%, los que entienden que la norma no "se ha quedado corta". La afirmación suscita controversia entre los votantes del PSOE, ya que en su mayoría (un 39%) tacha la ley de insuficiente. El Publiscopio se cierra con otra cifra de apoyo a la memoria histórica: un 64,5% pide al Gobierno central que ponga los medios para que se saquen los cadáveres de las fosas franquistas. Rechaza la intervención del Ejecutivo un 24,8%. La contradicción en el PP emerge otra vez: un 49% de sus electores reclama que se exhumen los restos. Un 40% de ellos no lo cree sensato. Los votantes socialistas lo tienen mucho más claro. Casi un 80% considera necesario que el Gobierno aborde la cuestión. Tomado de Público

24 abr 2010

La causa a Garzón "ensucia" la memoria de las víctimas

Varios miles de personas se manifiestan en diferentes ciudades en apoyo al juez y contra la impunidad del franquismo. El procedimiento abierto al juez Baltasar Garzón "ensucia" la memoria de las víctimas de la dictadura franquista. "Nadie puede siquiera comprender que un estado democrático impute un delito de prevaricación a un juez que ha asumido los principios de verdad, justicia y reparación de las víctimas". Son algunos de los fragmentos del manifiesto leído tras la manifestación convocada esta tarde en Madrid por la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo, que ha concluido a las 20 horas (ver fotogalería). El cineasta Pedro Almodóvar, la escritora Almudena Grandes y el poeta Marcos Ana han sido los encargados de leer el texto de apoyo al juez de la Audiencia Nacional al término de la marcha de Madrid, una de las muchas convocadas simultáneamente este sábado en varias ciudades españolas y extranjeras a través de las redes sociales de Internet. Durante la lectura del manifiesto, al que ha seguido un minuto de silencio, los tres han lamentado "las consecuencias de un proceso que, en democracia, ensucia" la memoria de las víctimas del franquismo, "desprecia el dolor de sus hijos, de sus nietos y condena las aspiraciones de justicia de cientos de miles de familias españolas". Un proceso que, promovido por "organizaciones de extrema derecha" -en referencia a Falange Española de las JONS, Libertad e Identidad y Manos Limpias- podría interpretarse "como una lamentable prueba de la minoría de edad de la democracia española", lo cual "representa un escándalo sin precedentes en la historia reciente de nuestro país". Han pedido asimismo que el impulso democrático que supuso la aprobación de la Ley de Memoria Histórica se profundice "para impedir que en el futuro se reproduzcan hechos tan vergonzosos como el auto del juez Varela". Previamente, Reed Brody, representante de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch, ha calificado de "irónico, desafortunado e hipócrita" que España no aplique "en su propio país los mismos estándares que en su día sirvieron para perseguir delitos similares cometidos en el extranjero". De esta forma, procesar a un juez por investigar los crímenes cometidos durante el franquismo "hace posible que tanto España como Europa puedan ser acusadas de aplicar un doble rasero y socava la credibilidad y efectividad de ambas en la lucha contra la impunidad", ha concluido. "Suprema justicia, suprema injusticia" Varios miles de personas se habían concentrado en la capital española para para asistir a una de las manifestaciones convocadas. La marcha debía iniciarse en la plaza de Cibeles a las 18:30 horas, pero la multitud congregada hizo que se extiendiera hasta la puerta de Alcalá y que comenzaran a moverse minutos antes de la hora prevista. Actores como Pilar Bardem y José Sacristán y políticos como los dirigentes de IU Cayo Lara y Gaspar Llamazares y el socialista Pedro Zerolo figuraban entre los participantes en la marcha tras una gran pancarta negra con letras blancas y con la leyenda "Contra la impunidad del franquismo. En solidaridad con las víctimas". Muchos manifestantes portaban banderas republicanas, fotos de víctimas de la dictadura y pancartas con leyendas como "Impunidad para el franquismo, no gracias", "América Latina con Garzón", "Dignidad para las víctimas" o "Suprema justicia, suprema injusticia". También se podían ver carteles con mensajes contra el PP, como "PP sucios y corruptos manipuladores" o "Tapan el Gürtel echando a Garzón", y al inicio de la marcha se han coreado gritos contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. "Llamar la atención" El actor José Sacristán ha asegurado que los manifestantes pretenden "llamar la atención, siempre desde el debido respeto" a la Administración de Justicia por su actuación contra el magistrado. "Desde el punto de vista moral, pensamos que tenemos toda la razón del mundo", ha asegurado Sacristán, que ha añadido que quienes apoyan a Garzón no pretenden "dinamitar la Justicia", pero sí denunciar que "hay comportamientos dentro de la Administración de Justicia que pueden ser corregidos". El actor ha señalado que Garzón "ha podido cometer un error, pero nunca una prevaricación, y más aún teniendo en cuenta el carácter de los denunciantes", en referencia a Falange Española de las JONS y Manos Limpias. "No pretendemos el guerracivilismo, pero lo que no podemos hacer es mirar para otro lado", ha concluido Sacristán. Por su parte, el coordinador general de IU, Cayo Lara, ha dicho ue si se inhabilita a Garzón "se inhabilitará a la izquierda de este país y a buena parte de los demócratas" que consideran que los crímenes del franquismo fueron "un genocidio". Lara participa en la manifestación de Madrid y explicó que esta convocatoria tiene como objetivo "parar este intento de atentado contra la memoria histórica y contra toda la gente que cayó defendiendo la libertad". Manifestaciones en otras ciudades A la marcha de Madrid, la más concurrida, le han seguido otras en varias ciudades. Así, en Barcelona, se han congregado unas 4.500 personas, según la Guardia Urbana, que han llenado la plaza de Sant Jaume. El acto, organizado por la plataforma ciudadana "Investigar los crímenes contra la humanidad no es delito", ha contado con la participación de numerosos artistas y políticos, como el secretario general de ICV, Joan Herrera; el diputado del PSC Joan Ferran o la escritora Rosa Regàs, así como el ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo. En Valencia, ondeando banderas de la II República y de diferentes partidos y formaciones sindicales, cerca de un millar de personas se concentraron en la primera marcha del día para exigir que se ponga fin a "una perversión política del sistema judicial" que supone "un brindis al franquismo", según el manifiesto leído durante el acto. La manifestación, a la que han acudido Esquerra Unida, Acció Cultural, Plataforma 14 de abril, Izquierda Republicana y UGT, se ha desarrollado a mediodía en la Plaza del Ayuntamiento y ha reunido a centenares de personas convocadas a través de la red social Facebook . La actriz valenciana Rosana Pastor ha sido la encargada de leer un manifiesto en contra de la impunidad del franquismo, en el que ha destacado que "todas las víctimas, al margen de sus convicciones políticas, merecen la justicia". Asimismo, cientos de sevillanos se han concentrado frente a la puerta de los juzgados de la capital andaluza. La concentración, que en Sevilla ha sido organizada a través de Internet por personas desvinculadas de partidos, sindicatos o asociaciones, ha comenzado en torno a las 18:30 horas y en ella se han enarbolado numerosas pancartas de apoyo a Garzón. Entre los asistentes, apartadas del centro de la concentración, se han encontrado las hermanas y la madre del juez, quienes han querido mostrar "como un sevillano más" su apoyo a su familiar y a los de las víctimas de la dictadura. Tomado de Público

20 abr 2010

Lucha contra la impunidad: más allá del caso Garzón

Las implicaciones y consecuencias en materia de justicia universal, de lucha contra la impunidad y de imposibilidad de investigar los crímenes cometidos durante la guerra y posguerra civil española que pueden tener los llamados “casos Garzón”, han abierto numerosos debates de todo tipo a escala internacional que merecen ser analizados. Retos de la justicia universal Desde hace años hemos abordado en nuestras columnas diversos aspectos de la justicia penal universal y hemos analizado los avances y retrocesos en la materia. Los balbuceos de la Corte Penal Internacional, los casos de los Tribunales Penales de Ruanda o ex Yugoslavia, las decisiones de algunos países como la propia España en materia de jurisdicción penal universal, el caso Pinochet…, entre otros acontecimientos, han ocupado estas páginas con frecuencia. Por ello, y aunque no solemos tratar temas relacionados con la realidad doméstica española, debido al interés internacional creado y a las indudables repercusiones que la evolución de los casos contra el juez Baltasar Garzón puedan tener, nos parece obligado analizar, aunque sea parcialmente, algunos aspectos de estos casos que, no solo están suponiendo la pérdida de confianza de muchos sectores de la sociedad española en su justicia, sino su descrédito internacional. España ya limitó su aplicación de la jurisdicción universal en el año 2009 mediante la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Reforma que, tras la presiones de algunos Estados como Israel, contó con el apoyo en el Congreso de los Diputados tanto del PSOE como del PP. Tras este frenazo, los actuales casos contra el juez Garzón pueden suponer aún más retroceso en materia penal. Tribunales españoles han pretendido juzgar en el pasado atrocidades cometidas en otros países, pero cuando se trata de investigar nuestra propia historia, de asumir nuestra memoria, las cosas cambian. Más allá del caso Garzón La atención de los medios de comunicación internacionales a este caso ha sido enorme y prácticamente todos los grandes medios –con la previsible excepción del conservador Wall Street Journal- han planteado su perplejidad por que se pudiera estar juzgando a un juez por perseguir los crímenes franquistas y han manifestado su claro apoyo y respeto a Garzón. Por ello, en una decisión sin precedentes, el Tribunal Supremo español convocó una reunión para los corresponsales extranjeros, para tratar de explicar los detalles de los casos contra el juez Garzón y darles a conocer los complejos aspectos procesales de los mismos. Los corresponsales extranjeros en España son gente preparada y al corriente de lo que sucede en el país, y esta decisión del alto tribunal supone, de facto, el reconocimiento de un fracaso: nadie en su sano juicio y con cierto distanciamiento y objetividad en su mirada sobre España, puede entender que antiguos franquistas y miembros de partidos políticos como Falange Española puedan llevar a los tribunales –y lo que es peor, con posibilidades de éxito- a un juez por el delito de querer perseguir las atrocidades cometidas durante la guerra y posguerra civil española. Por mucho que el Tribunal Supremo se oculte y se empeñe en situar el problema en tecnicismos, detalles procesales o aspectos formales, la realidad es, como ha dicho con contundencia el antiguo fiscal anticorrupción Carlos Jimenez Villarejo, que la admisión de querellas contra Garzón por su persecución de los crímenes del franquismo convierte al Tribunal “en algo que da un golpe brutal a la democracia, esto es, constituirse en instrumento de la actual expresión del fascismo español”. Sin duda, el juez Garzón se ha convertido en su trayectoria profesional en un juez polémico, que ha dado muestras de gran atrevimiento y osadía al iniciar procedimientos, como la persecución del dictador Pinochet especialmente, con una lectura progresista y avanzada del derecho penal internacional que no comparten algunos de sus colegas. Eso y la popularidad que ha conseguido y su reconocimiento y notoriedad internacional, le han creado numerosos enemigos entre algunos de sus compañeros que le acusan de “juez estrella” y de estar más preocupado por la imagen que por instruir bien las causas. Pero situar ahí el problema, como hacen algunos medios y algunos juristas, es de una mezquindad corporativa intolerable. El problema de fondo, lo que está en juego en la posible condena a Garzón en el caso de la persecución de los crímenes del franquismo, es que se puede poner fin –por el momento al menos- a la posibilidad de profundizar en la investigación de esos crímenes, negando una mínima satisfacción a las familias de las víctimas, y situando en la impunidad a los criminales. El que el Juez Instructor del Tribunal Supremo en este caso, Luciano Varela, acuse a Garzón de “imaginación creativa” para desacreditar su argumentación basada en los instrumentos jurídicos internacionales firmados por España, o el que se niegue a autorizar el testimonio de prestigiosos juristas internacionales en la causa por que ello supondría, a su juicio, una “desconsideración a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo”, pretenden situar el caso en los límites del ordenamiento español y de la Ley de Amnistía de 1977, lo cual es incoherente en un caso que trata, precisamente, de juzgar delitos imprescriptibles y que no pueden ser amnistiados. Hace algunos años un alcalde andaluz dijo que “la justicia es un cachondeo” y fue procesado por ello, pero desde entonces la justicia española ha mejorado poco. Esperemos que deje de serlo y que la resolución de este caso considere elementos de justicia universal, como en otras ocasiones y para otros casos han considerado los tribunales españoles. Afortunadamente aún nos quedan otros países con jurisdicción universal y otras instancias jurisdiccionales como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. No perdemos la esperanza. Francisco Rey Marcos Tomado de Radio Nederland

16 abr 2010

Largó el proceso en contra del juez Garzón

De todas las causas abiertas contra Garzón, ésta es tal vez la más insólita, ya que no hay absolutamente prueba alguna que la justifique. Lo acusan de cobrar honorarios por un curso patrocinado por el Banco Santander. El juez Baltasar Garzón compareció ayer ante el Tribunal Supremo para dar su versión de los hechos en una de las tres causas abiertas contra él en la Justicia española. Se trata del proceso que se le está llevando a cabo por haber recibido, supuestamente, dinero del Banco Santander a través de la Universidad de Nueva York durante el desarrollo de unos cursos que el magistrado dictó entre 2005 y 2006 mientras disfrutaba de un permiso de estudios en España. Más tarde, Garzón exoneró al presidente del banco, Emilio Botín, en una causa abierta en su juzgado, razón por la cual los querellantes suponen que el juez infringió la ley. Baltasar Garzón aclaró ayer, según declaraciones realizadas por su abogado defensor, el ex fiscal antiterrorista Enrique Molina, que él no recibía el dinero de forma directa del banco, sino que fue la Universidad de Nueva York la que pagó sus honorarios, mientras que el banco simplemente patrocinó los cursos. Esta versión de los hechos ha sido confirmada por la alta casa de estudios norteamericana y por el mismo Santander. Pero los abogados que presentaron la querella, repleta de afirmaciones insultantes según el defensor de Garzón, se basan en una carta que el juez le envió a Emilio Botín en la que le pedía que apoyara estos cursos, dirigiéndose a él de un modo poco convencional, como “Querido Emilio”. Ayer el juez presentó otras cartas que también envió en su momento al ex director del FMI, Rodrigo Rato o al jefe de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, encabezadas también con el cariñoso apelativo. El juez no quiso hacer declaraciones a la prensa, por lo que fue su abogado quien manifestó además que Garzón tiene gran estima del Tribunal Supremo y considera que las manifestaciones a su favor no lo están ayudando, sino que más bien “lo perjudican”. “Cualquier manifestación que se haga para perturbar el orden o el sosiego de un tribunal de Justicia perjudica al propio encausado, es conocer mal lo que es la psicología de un magistrado”, aseguró Molina, quien además puso mucho énfasis en asegurar que el juez no controla las manifestaciones de sus adherentes. De todas las causas abiertas contra Garzón, ésta es tal vez la más insólita, ya que no hay absolutamente prueba alguna que la justifique. El juez además no quiso contestar a la acusación particular porque está muy ofendido por las expresiones que los querellantes usaron en su presentación, afirmando que “se dejó sobornar” o “lo untaron”, términos que habitualmente no son aceptados por la Justicia, pero que en esta ocasión el Supremo admitió. Este es uno de los elementos que dejan entrever el clima de hostilidad que hay en el alto órgano judicial para con el juez, por lo que muchos no dudan en pronosticar que finalmente por alguna de las causas será imputado y acabará por ser inhabilitado para ejercer sus funciones. Según su defensor, el magistrado se limitó ayer a aclarar algunos puntos que no estaban claros en este caso, respondiendo únicamente a las preguntas del juez instructor Manuel Marchena. Las declaraciones de Garzón se han producido en el momento en el que arrecia el temporal político y judicial en torno de su causa. Según los medios españoles, no se había presenciado un clima tan tenso en la Justicia nacional en el último cuarto de siglo. Para hoy se espera que el Tribunal Supremo dé explicaciones a la prensa sobre el proceso, un hecho insólito que la Justicia española llevará a cabo por primera vez en su historia y que da la magnitud de la preocupación que el caso ha despertado en las altas esferas judiciales. En el ámbito político, la tensión también es palpable. El Partido Popular elevó el tono pidiendo la dimisión de los funcionarios socialistas que se han manifestado a favor del juez, mientras siguen sumándose pronunciamientos de personalidades del mundo académico y cultural a su favor. Uno de los más significativos fue el apoyo que recibió ayer Garzón de Gregorio Peces-Barba, uno de los llamados “padres de la Constitución” que fue presidente del Parlamento y comisario para las víctimas del terrorismo en distintas administraciones socialistas. En el ámbito político comienza a preocupar también el daño a la imagen de España en el exterior que está produciendo el proceso. Ya en febrero el Observatorio Permanente de la Imagen Exterior de España señalaba que el proceso al juez era el segundo tema en importancia en la prensa internacional. Oscar Guisoni Desde Madrid Tomado de Página 12

9 abr 2010

Más de 50 juristas suscriben un manifiesto de apoyo a Garzón

Foto Gabriel Pecot Más de 50 juristas han suscrito un manifiesto de apoyo al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el que califican de "doloroso e injustificable" que se le quiera sentar en el banquillo del Tribunal Supremo por intentar juzgar los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. El documento está respaldado por organizaciones del sector como Jueces para la Democracia, Unión Progresista de Fiscales, Magistrados Europeos para la Democracia y las Libertades, y la Federación Latinoamericana de Jueces para la Democracia. Los promotores ensalzan a Garzón por tratar de perseguir a los responsables de miles de asesinatos franquistas y sostienen que cuestionar en su instrucción la Ley de Amnistía "no puede ser un hecho delictivo". Los juristas denuncian que "la democracia no ha sido capaz de reparar la memoria de las víctimas de la represión de la dictadura", hasta el punto de que miles de cuerpos permanecen enterrados "indignamente en fosas comunes". Además, lamentan que juzgar a Garzón "significa el resurgir de (des)valores" propios de tiempos pasados en España, "además de quebrar con nuestra cultura de la legalidad y de la posición del juez en el Estado Constitucional de derecho". 13 de abril: acto por Garzón Mientras tanto, los sindicatos CCOO y UGT ultiman el acto de apoyo a Garzón del próximo martes, 13 de abril, a las 11:30 horas, en el Anfiteatro Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Ambos sindicatos han vuelto a defender la actuación del juez y consideran un "escándalo" y un "descrédito" para la democracia española que el Supremo admita querellas de asociaciones y fuerzas políticas "herederas del ideario de los asesinos", como Falange Española. Hasta la fecha, se han sumado al acto diputados como Antonio Gutiérrez, ex secretario general de CCOO, Manuel de la Rocha, diputado del Partido Socialista Obrero Español; el senador Joan Josep Nuet, el embajador especial para proyectos de la UE Carlos Carnero, actrices como Verónica Forqué o Marylynn Cox. Tomado de Público

8 abr 2010

"Juró ver a los fascistas ante los tribunales....

"Juró ver a los fascistas ante los tribunales, pero no de esta forma", ironiza The Independent La prensa internacional sobre cómo "los hinchas de Franco" ponen contra las cuerdas a Garzón Numerosas diarios de todo el mundo recogen en sus ediciones de este jueves los problemas judiciales del juez Baltasar Garzón por su intento de investigar los crímenes del franquismo, pues no obstante, como reconocen un buen número de ellos, desde el progresista New York Times al conservador Le Figaro, se trata de un magistrado que ha destacado por su persecución a ETA o con causas como la que inició contra el dictador Pinochet. Los prismas son variados, pero destacan las crónicas que relacionan la causa con la politización del caso, con advertencias como las en términos similares lanzan los franceses Le Monde o Les Echos: para ciertos sectores era "intolerable" poner en riesgo el "pacto de silencio" sobre el franquismo durante la transición. El italiano Il Risorgimiento, que advierte de que "Garzón es llevado al banquillo por los hinchas de Franco". La crónica de The New York Times sobre el proceso a Garzón “por sus investigaciones de la época franquista” destaca el “extraordinario revés” que esto supone para un juez “que ha sido punta de lanza en la lucha contra la corrupción en España y el terrorismo perpetrado por ETA”. El otro diario de la capital financiera de EEUU, el conservador The Wall Street Journal, subraya que se juzgará al magistrado por “abuso de poder” y considera que “las acusaciones también son reflejo de la profunda división política que sigue existiendo en la sociedad española y en su sistema jurídico cuando han pasado varias décadas de la muerte del General Franco”. Triste ironía destacada por The Independent En el Reino Unido, The Guardian destacan cómo “Garzón ha sido vitoreado como un héroe por las familias de las víctimas que han empezado a excavar las fosas comunes que dejaron los escuadrones de la muerte de Franco”. El pesar de las víctimas también es destacado por el también británico The Independent, donde ironizan en el titular con que “Garzón juró ver a los fascistas ante los tribunales, pero no de esta forma”. “Beneplácito del PP” The Independent también destaca la ironía de que sean precisamente los críticos de Garzón los que lo llamen “superjuez”, y advierte de que su destitución se puede producir “con el beneplácito” del PP, “formación a la que él ha investigado”. Aunque destacan que medios como el “conservador ABC” hablan de la crónica de una muerte profesional anunciada, advierten de que también en “círculos legales que se sienten ultrajadas por lo que consideran un orquestado intento de los enemigos del juez” para acabar con él profesionalmente. Recogen asimismo un testimonio desde la Asociación Para la Recuperación de la Memoria Histórica sobre cómo “miles de hombres y mujeres que esperan justicia” y están indignadas por lo que le está ocurriendo a Garzón se sentarán simbólicamente al lado del juez en el banquillo. “Intolerable” puesta en riesgo del “pacto de silencio” En Francia, el conservador Le Figaro destaca la paradoja de que “el super juez será juzgado” y cómo ahora se arriesga a perderlo, aunque reconocen su persecución a ETA. Le Monde recuerda que Garzón tiene muchos enemigos políticos y en la judicatura, donde destacan que ciertos sectores, que han visto al magistrado intentar juzgar las dictaduras de Chile o Argentina, consideran que sería intolerable en España. En términos similares, Les Echos destaca que se ha evitado “poner en peligro la transición democrática y el pacto de silencio que prevalecieron hasta el final del franquismo”, lo que habría sido “intolerable” en ciertos sectores. Duras palabras también en el progresista II Riformista (Italia), donde titulan que “cae el mito Garzón, llevado al banquillo por los hinchas de Franco”. Tomado de El Plural España

21 mar 2010

El Gobierno censa los restos del Valle de los Caídos

Imagen EFE Patrimonio y Justicia han firmado un convenio para digitalizar los archivos de la abadía. Los familiares de los republicanos trasladados allí sin permiso podrán pedir su salida del recinto Los republicanos saldrán del Valle de los Caídos. El Gobierno ha elaborado un censo de enterrados en el mausoleo para facilitar a las familias que lo soliciten un lugar digno para el descanso de sus antepasados. El proyecto cuenta con un presupuesto de dos millones de euros para que las víctimas dejen de descansar junto al culpable de su muerte, el dictador Francisco Franco. El pasado 1 de septiembre, tan sólo dos días después de que el Congreso instara al Ejecutivo a facilitar a las familias la exhumación de sus antepasados, se firmó el convenio entre el Ministerio de Justicia y el de Presidencia para llevar a cabo el compromiso. Desde entonces, se han digitalizado los tres libros de registro que la abadía benedictina conserva en el valle de Cuelgamuros para cruzar los datos de entrada de cuerpos con los documentos guardados en el Archivo General de la Administración que indican el origen de los restos. El dictador comenzó su propia memoria histórica para la inauguración del recinto en 1959. Puso a los gobernadores civiles a elaborar mapas de fosas por provincias, a exhumar los cadáveres y a trasladarlos para la inauguración que conmemoraba "20 años de paz". En el camino profanó las fosas de fusilados republicanos y gastó el equivalente a 226 millones de euros. La dignificación de esos cuerpos robados costará sólo dos millones. El método del Gobierno para sufragar el proceso es a través de las subvenciones que el Ministerio de Presidencia otorga desde 2006 a los proyectos de recuperación de la memoria histórica. Una enmienda presentada por IU, ICV y ERC a los últimos Presupuestos Generales del Estado aumentó en dos millones, los 1,5 previstos para todos los proyectos que las asociaciones presentaran para 2010. Sin embargo, los solicitantes están esperando a que se publique la convocatoria de esas subvenciones, que llevan cuatro meses de retraso. La oficina de atención a las víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura asegura que sólo ha recibido una solicitud, pese a que este suceso fue denunciado ante la Audiencia Nacional por decenas de afectados. Ese solicitante es Fausto Canales, quien conoce el lugar exacto de los columbarios donde los franquistas depositaron las cajas de los fusilados en Aldeaseca (Ávila), entre los que estaba su padre. "En la investigación descubrí que mi tío también había sido trasladado desde Griñón (Madrid)", explica Canales. Esos cuerpos de fusilados por los partidarios de los golpistas no tienen nombre ni apellidos en los registros. Los burócratas benedictinos tan sólo censaron con nombre y apellidos a 33.847 cadáveres. Todos de su bando. Los republicanos entre 15.000 y 40.000 según los investigadores fueron señalados por el pueblo de procedencia. Unas fotografías realizadas por la agencia Efe de los traslados en 1959 muestran cómo las cajas eran selladas con el nombre de la localidad de origen. El 23-F rompió el proceso No será la primera vez que se realice un proyecto de este tipo en el Valle de los Caídos. En 1980 fue creada una comisión dirigida por el historiador Javier Tussel, que organizó la exhumación de 103 personas llevadas allí desde Lodosa (Navarra). El golpe de Estado del 23-F, un año después, paralizó cualquier intento de alteración de las tumbas. En 2004, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, retomó la labor y visitó el Valle de los Caídos para elaborar un estudio sobre el estado de los restos. Fuentes de Patrimonio Nacional institución del organigrama de Presidencia aseguran que los restos están "en un estado de conservación preocupante por las condiciones de humedad". Canales no pierde la esperanza: "Puede que haya habido filtraciones, pero si hubo un precedente en 1980, también se puede hacer ahora. Habrá que hacer pruebas de ADN y lo que haga falta". DIEGO BARCALA - MADRID Tomado de Público

14 mar 2010

Salamanca recibe los papeles sobre los esclavos de Franco

El Centro de la Memoria custodiará 150.000 documentos sobre los represaliados Miles de milicianos apresados por las tropas franquistas vivieron durante años una segunda condena. A sus largas penas de cárcel sumaron horas y horas de trabajos forzados por el único delito de haber permanecido fieles a la República. Tendieron vías férreas. Abrieron carreteras. Levantaron pantanos. Restauraron pueblos destruidos por la guerra. E, incluso, se incorporaron como mano de obra barata a empresas de personajes cercanos al régimen. Todo ello con jornadas de sol a sol y a cambio de ranchos de sardinas, pan, mermelada y un poco de carne. La mayoría albergaba la esperanza de que con su esfuerzo verían reducidos sus años entre rejas. Todos estos hombres y mujeres cerca de medio millón, según algunos historiadores tendrán ahora un hueco en la historia. El primer paso lo dio ayer el Centro Documental de la Memoria Histórica, en Salamanca, que recibió de manos de la subsecretaria del Ministerio de Cultura, Mercedes Elvira del Palacio, y del director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, los 4.987 expedientes con miles de documentos sobre estos esclavos de Franco que el Tribunal de Cuentas albergó durante 35 años. La cesión incluye 145 cajas de documentos sobre los movimientos mensuales entre 1936 y 1945 de los reclusos de 540 centros de retención, campos de concentración y "batallones de prisioneros trabajadores". Sus traslados de uno a otro. El costo de su alimentación y, en el caso de los batallones de trabajo, de sus salarios. Las órdenes de mandos reclamando más mano de obra... Toda una fría burocracia plagada de listados de presos sin fin y detalladas contabilidades del dinero supuestamente gastado que fueron enviados con todo el formalismo al Tribunal de Cuentas para su fiscalización y que ahora sirve para sacar a la luz el drama que vivieron aquellos republicanos. Es el caso de Juan Campillo, un recluso del eufemísticamente llamada Batallón de Trabajadores Especialistas, con sede en Madrid, al que el jefe carcelero volvió a enviar a un campo de concentración por "haber atropellado a dos ciclistas" mientras ejercía de conductor a la fuerza. O el de David Miranda, quien, el 11 de mayo de 1939, ingresó en el Batallón de Trabajadores número 3, con sede en la capital, acusado de ser un desertor. O los de Julián Tomás, Esteban Gete y Pedro Arteaga, entre otros, a quienes "su mala conducta" les llevó a engrosar otro de estos batallones. Todo ello plasmado en largos estadillos con sus correspondientes sellos y pólizas, con el escudo del águila de San Juan como garante de su validez. Una dura disciplina que se unía a las inhumanas condiciones de trabajo y que, según se deduce de la documentación ahora sacada a la luz, llevaba a muchos de estos trabajadores forzosos al hospital. El 15 de julio de 1939, la Inspección de Campos de Trabajo pide a un campo de concentración de Zaragoza "50 prisioneros para cubrir bajas". Dos semanas después reclama más presos con el mismo fin. En este caso, sendos grupos de 30 y 40 "trabajadores". A menudo, las bajas son definitivas. El Batallón Disciplinario número 11, con sede en Rentería (Guipúzcoa), emite el 1 de octubre de 1940 un escueto estadillo en el que señala cuatro "muertos por accidente". Ni siquiera pone nombre a todos ellos. Sardinas, chuscos y membrillo Todo ello salpicado con notas mecanografiadas o simplemente manuscritas por oficiales y suboficiales del Ejército vencedor en el que dan cuenta de la entrega de raciones "frías" y "calientes" para presos y "evadidos del campo rojo". El importe de las latas de sardinas, de las de ternera "a la jardinera", de las libras de chocolate, de los kilos de membrillo y de los chuscos de pan supuestamente dados a los presos se recogen con el único fin de que las arcas del Estado las sufragen. El "socorro alimentario" de uno de estos reclusos trabajadores era tasado en agosto de 1938 por los burócratas franquistas en 1,65 pesetas. En algunos batallones, como el número 111 de Valladolid, entraban al detalle, y reclamaban 20 céntimos por cada desayuno. Son los años triunfales, como destacan todos los informes, en los que los reclusos van y vienen de un campo a otro. En uno, un coronel reclama presos republicanos para reforzar sus cuadrillas. Pero no vale cualquiera. Exige que sean enviados "convenientemente equipados, en perfectas condiciones higiénico sanitarias y con el pelo cortado". En otros casos se pide que conozcan determinadas profesiones. El 15 de septiembre de 1939, un alférez comunica el envío de dos prisioneros "debidamente custodiados" cuyo oficio es el de zapatero. Algunos expedientes recogen los sueldos de los oficiales de los batallones, que van de las 916, 66 pesetas que cobraba un comandante a las 500 de un alférez. O las 600 pesetas de pensión extra a la que tenían derecho, en octubre de 1949, todos los que tuvieran la Cruz de San Hermenegildo. Los documentos detallan algunos de los tajos a los que eran enviados los republicanos: las líneas de ferrocarril Soria-Castejón (Navarra) y Santander-Mediterráneo; la construcción del pantano de La Muedra (Soria); las minas de Utrillas (Teruel); la reconstrucción del puerto de Castellón o, simplemente, "la recuperación de chatarra en Huesca". Obras que cada poco tiempo necesitan nueva mano de obra. El 15 de abril de 1939, el coronel del Grupo de Trabajadores del Ferrocarril Soria-Castejón ordena al campo de concentración de Burgo de Osma (Soria) "un contingente de 150 prisioneros". El centro no puede cubrir el encargo y le comunica que 52 presos llegarán del Campo de Miranda de Ebro (Burgos). Al franquismo siempre parecía faltarle mano de obra barata. Oscar López-Fonseca - Salamanca Tomado de Público

4 nov 2009

La última Barricada contra Franco

La banda navarra publica un disco-libro dedicado íntegramente a la Guerra Civil y la represión franquista Enrique Villarreal, conocido por todos como El Drogas, sintió vergüenza. De su propia ignorancia. Lo reconoce sin ambages y con una sonrisa humilde, mientras pasea por un angosto camino de tierra que sube al monte Ezkaba. Debajo se ve Pamplona, cubierta por una transparente capa de neblina. Una txapela blanca. "Este monte fue la parte de atrás de mi casa toda la vida. Ahí detrás está mi barrio, la Txantrea. Nunca supe lo que había pasado aquí, en estas laderas. Imagínate cómo me sentí cuando empecé a hurgar un poco en todo aquello. Si he hecho este disco no ha sido por recuperar la memoria, sino para resarcirme de mi ignorancia", explica. El 22 de mayo de 1938, en plena Guerra Civil, los presos del bando republicano en el fuerte de San Cristóbal, situado en lo alto del monte Ezkaba, se sublevaron y lograron escapar. Eran más de 2.000 y el objetivo era llegar a Francia. El desconcierto era tal que la mitad decidió volver a sus celdas. 207 fugitivos fueron asesinados en los alrededores de Pamplona. El resto, más de 500, apresados de nuevo. Sólo tres lograron cruzar la frontera. Hoy el fuerte está abandonado, en ruinas. Hasta allí sólo suben los vecinos de la zona para pasear, andar en bici o hacer footing. En el antiguo foso de seguridad se ven restos de botellones, también una pintada: "La libertad herida por el fascismo". Desde niños, El Drogas y sus tres compañeros de grupo (Alfredo, Ibi y Boni) habían escuchado mil y una historias sobre el fuerte, leyendas exageradas que cumplieron su objetivo: tapar lo que verdaderamente había ocurrido en su interior, que era, como ocurre habitualmente, peor que cualquier desmesurada leyenda urbana. Tirando del hilo El Drogas conoció esta historia gracias al libro Fuerte de San Cristóbal, de Iñaki Alforja y Félix Sierra. El impacto que le produjo la lectura de los acontecimientos de aquel 22 de agosto le llevó a componer una trilogía de canciones que conforma el corazón de La tierra está sorda, el nuevo libro-disco del grupo navarro, dedicado íntegramente a la Guerra Civil y la represión franquista. Poco antes había devorado otra obra relacionada con la guerra fraticida española, La voz dormida, de Dulce Chacón, un libro que le afectó profundamente. "Unos capítulos los terminaba de leer con rabia, otros con lágrimas", confiesa el músico. A los pocos meses, El Drogas ya había leído medio centenar de libros sobre la Guerra Civil. El guitarrista Alfredo Piedrafita recuerda así el día en que decidieron hacer un disco conceptual: "El Drogas nos enseñó dos canciones, Por la libertad y Hasta siempre, Tensi, y propuso seguir tirando del hilo. Lo vimos como un reto, conseguir poner música a todo ese tipo de sensaciones y sentimientos que le había despertado la lectura de tantos libros". Luego llegaron las casualidades. El año pasado, en diversas entrevistas con motivo del lanzamiento de un recopilatorio por el 25 aniversario de la banda, El Drogas ya hablaba del proyecto, todavía embrionario, de hacer un disco sobre la Guerra Civil. "Semanas después, estaba paseando con mi hija por Pamplona y recibí una llamada de teléfono. Era Iñaki Alforja, autor de Fuerte de San Cristóbal". El investigador había oído una entrevista con Barricada por la radio y se ofreció a ayudarles. "Si quieres quedamos mañana, entramos dentro del fuerte y te explico in situ cómo fue la historia", le dijo al Drogas. Y allí fueron. Se colaron por un agujero de la parte trasera, "bastante difícil de escalar", y penetraron en las galerías donde se hacinaban los presos republicanos, enfermos de avitaminosis y tuberculosis, llenos de chinches y piojos, con raciones diarias de palizas. "No es lo mismo leer sobre un sitio que verlo con tus propios ojos. Después de haber leído el libro, estar en el lugar fue muy emocionante e ilustrativo". E inspirador. Allí mismo, El Drogas garabateó los versos de La estancia, dedicada al fuerte de san Cristóbal: "En este suelo me gusta soñar despierto / y romper las nubes que cierran hermético el techo. / Así corren los días y las noches miserables, yo sólo pienso en ti / acurrucado entre el frío y el hambre". Y más casualidades. Esa vieja que cada mañana pasaba por delante de la casa del Drogas, arrastrando su bastón y sin casi fuerzas para saludar, fue testigo en primera persona de otro siniestro episodio de la guerra: "Una cosa es lo que cuentan los historiadores y otra lo que te cuentan las personas. Esta señora, a la que llevo viendo toda la vida, era de Larraga, el pueblo de Maravillas Gamerco, una moceta de 15 años que fue violada y asesinada por soldados franquistas después de presenciar el fusilamiento de su padre". En La tierra está sorda, las mujeres y los maestros ocupan un lugar central. "Son dos colectivos que adquieren mucho protagonismo con la Segunda República y, por ello, fueron especialmente castigados con la llegada del franquismo". En Los maestros, El Drogas canta: "Dieron su vida y su sangre por dar al pueblo conocimiento". ¿Sirvió de algo el sacrificio? "Sirvió", concluye la voz de Barricada. JESÚS MIGUEL MARCOS - ARTIKA (NAVARRA) - Tomado de Público
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...