Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas

14 feb 2011

La revolución de Islandia


Hoy Islandia está creciendo. El año que viene, su presupuesto público estará en superávit; su situación económica es bastante mejor que la de otros países igualmente desarbolados...
Ahora que el pueblo egipcio ha triunfado, o al menos lo parece, es buen momento para hablar de otra revolución mucho más desconocida: la de Islandia, ese país que el FMI de Rato ponía como ejemplo a seguir y que acabó completamente quebrado, hundido por los escombros de una banca cancerígena que convirtió la isla en un inmenso hedge fund y dejó una deuda equivalente a todo el PIB de ocho años y seis meses.

La solución islandesa a esa condena pronto se apartó de la ortodoxia.
La Fiscalía abrió una investigación penal contra los banqueros responsables del colapso; algunos han huido del país y están en busca y captura por la Interpol. En 2009, el gobierno tuvo que dimitir en bloque, acorralado por las protestas ciudadanas; fue el primero y casi el único en caer por la crisis (si excluimos a Túnez y Egipto). Después los islandeses forzaron un referéndum para bloquear el pago de la deuda de la banca y lo lograron: ganó el no con más del 90% de los votos. Y hace un par de meses, Islandia arrancó una ambiciosa reforma constitucional que, por primera vez en la historia del mundo, será fruto de un proceso de democracia directa, al margen de los partidos. La Asamblea Constituyente está formada por 31 ciudadanos corrientes, elegidos en las urnas entre 523 candidaturas que sólo necesitaban 30 firmas para poder presentarse.

Hoy Islandia está creciendo. El año que viene, su presupuesto público estará en superávit; su situación económica es bastante mejor que la de otros países igualmente desarbolados, como Grecia o Irlanda. ¿El secreto? Algo revolucionario, aunque se suponía que era una de las reglas ensenciales del capitalismo: Islandia se negó a socializar las pérdidas y dejó que la banca irresponsable simplemente quebrase.

Ignacio Escolar | escolar.net
Tomado: Kaosenlared.net

5 ene 2011

Suecia: Recibamos el 2011 con el continuismo


El hombre en su Encrucijada.  Diego Rivera
Dejamos detrás un 2010 en una regresión social sin precedentes. Se abate sobre Europa como un vendaval que arrastra, cumpliendo con las exigencias del BCE, FMI, BM y la UE, todas las conquistas sociales arrancadas en duros combates de la clase trabajadora, por varias generaciones.
Nada se salva en esta debacle: empleo, trabajo estable, sanidad, educación, cultura, libertades públicas.

El fantasma de la miseria persigue a millones de personas desocupadas, enfermas, jubiladas que ven caer sus ingresos y garantías sociales ante la voracidad de un sistema económico insaciable.

El BCE ha creado un fondo permanente de 750.000 millones de euros para el rescate de países en bancarrota, absolutamente fabricada, para obligar a los mismos a solicitar créditos de miles de millones de euros , para imponerles una política nefasta de recortes.
Carlos Marx lo decía ” No hay independencia política, sin independencia económica”.

Por lo tanto imponen estos organismos la política interna, externa y económica.
 Endurecen en lo que llaman Agenda 2020, la política de recortes y reformas de las leyes laborales, e impondrán sanciones a los que no cumplan con los limites de los presupuestos del 3% del BNP.
Pero la pérdida de soberanía no es solo en la obligación de la aplicación de los brutales planes de ajustes, sino que tienen que invertir el dinero en aquello que sus acreedores les indiquen incrementando los gastos militares.
Esta política nosotros la conocemos en América Latina desde la década del 60.

Hay una simbiosis total entre el capital y el estado, para imponer férreos planes de ajustes, conjurar a través del endeudamiento del país hasta limites imposibles, todo riesgo de resistencia obrera y popular, cualquier atisbo de soberanía. El miedo al desempleo es otro de los factores.
Pero en este mismo momento no pueden impedir que se desarrolle en toda Europa, con excepción de algunos países, como el caso Suecia, una guerra social de alcances impredecibles.
A esto se han prestado sin vacilaciones todos los gobiernos sin distinción de color político, consientes que solo beneficia las Grandes Transnacionales y Bancos.

En Suecia desde la década del 90 se aplica esta receta, sin una respuesta de las fuerzas políticas y sindicales. Por el contrario tomadas en forma conjunta a espaldas de sus propias bases. Suecia tiene establecida, la reglamentación sindical, acuerdos entre sindicatos y patronales que ilegalizan toda protesta que salga del marco de sus “convenios” salariales.

Se ha impuesto en silencio la reforma de las pensiones, su privatización, obligando a integrarse en los Fondos de Pensiones. Caja de Seguros Sociales [Försäkringskassan], ya no será su médico de confianza, por encima de la opinión del médico tratante, quién revolverá el derecho a percibir el seguro, sino la funcionaria/o que tenga el caso.

Reducción del gasto público para servicios esenciales, sanidad, transporte, electricidad, farmacia, educación.Privatizandolos con un desmejoramiento y encarecimiento de los mismos.

Donde no hay día que no se denuncien casos violatorios de los derechos ciudadanos: Pacientes terminales obligados a reintegrarse al trabajo. Ancianos, que solo el coraje civil de una enfermera, permitió que se denunciara la situación de pacientes con Alzheimer, encerrados por las noches, solos, por falta de personal.

Urgencias hospitalarias que no garantizan la seguridad de los pacientes. Ambulancias sin los elementos necesarios. Tienen que suceder hechos muy graves con desenlaces mortales, para que se tome conciencia de la gravedad.

Observamos con preocupación una fascistización de la sociedad: cuando la cultura se mediatiza, privatiza. Bibliotecas, imponiéndonos grandes monopolios como Bonniers o AdLibris, que literatura vamos a digerir. Radio y Televisión [Public Service], que se supone, garantía de la libertad de prensa y expresión. La cultura cumple un rol fundamental en el desarrollo de la sociedad. Es un revulsivo, que debe crear el debate político, ideológico. La cultura es propiedad de todos.
Escuelas, universidades, bibliotecas son parte de nuestros bienes comunes. Lo contrario abre las vías para deliberadamente mediatizar el nivel de la gente.

La educación pública ha experimentado un cambio cualitativo en su forma y objetivo. H a dejado de ser un derecho para convertirse en negocio; los docentes empleados que persiguen el éxito de sus clientes, los estudiantes. Y a meras funciones administrativas.

Bajo el paraguas inmenso del “terrorismo” cabe todo. La militarización del Mundo, Europa y Suecia. Obligando a acompañar los intereses geopolíticos-económicos intervencionistas de EEUU.

El ministro Tolgfors cuando se cuestiona la presencia de Suecia en Afganistán, en declaraciones vertidas en la propia prensa sueca, Radio P1: manifiesta entre otras cosa que “ Aquellos se se muestran escépticos, dudosos o negativos ante la guerra química sueca en Afganistán, son delincuentes. Por qué el debate dificulta la seguridad de nuestra fuerzas allí. Los que dificultan , la labor de los soldados, cometen el delito de “Traición a la Patria. Hasta 1970 castigado con la pena de muerte. Actualmente cadena perpetua”. Delirante!!

En estos momentos se realizará un juicio contra un grupo de soldados americanos que mataban civiles como deporte y juntaban restos de cadáveres como trofeos. Junto a estos soldados luchan los soldados suecos.
Ante una guerra que va durando 9 años, donde los daños humanos, materiales son gravisimos, y ecológicos mas graves que en Vietnam.

Moralmente perdida y de la cual el Premio Nobel de la Paz, Obama y su gobierno no saben como salir de allí. Suecia mantendrá sus tropas hasta 2014. Con la anuencia del gobierno y la Social Democracia, que nuevamente traiciona sus promesas electorales.

Dos acontecimientos muy graves vinculados a supuestos atentados terroristas en Suecia, dispararon las alarmas hasta el grado 3.

La Policía Antiterrorista había sido alertada de una amenaza de una bomba en el centro de Gotemburgo, y por consiguiente la había eliminado. Esto dio lugar que ante el sistema de micrófonos ocultos y palabras mal interpretadas escuchadas, sospecharan de que una familia de origen palestino, ciudadanos suecos, estuvieran involucrados.

Llevaron a cabo un allanamiento brutal en sus domicilios, destrozando puertas, ventanas, muebles, sacando de sus camas en mitad de la noche a los presuntos sospechosos, inclusive niños, que fueron llevados a jefatura e interrogados.

Sin llamar, sin orden judicial y con sus uniformes especiales, vestidos de negro, máscaras antiterroristas, estas fuerzas llamadas “ Policía Antiterrorista”, colocaron a los sospechosos en el suelo con los brazos a la espalda, esposados, amenazándolos con sus metralletas con rayo láser.

Uno de los detenidos no era ni siquiera sospechoso. Si no hubieran sido extranjeros, se habrían legitimado, llamándolo para un corto interrogatorio.

Pero se trataba de un ciudadano sueco que se llamaba Muhammed!

Por eso era necesaria toda esta violencia, para que después de declarar ante el juez fueran dejados en libertad sin cargos. Cuando el allanamiento la amenaza ya había sido eliminada. Sus abogados tenían prohibido revelar nada ante la prensa. Solo la policía y el fiscal podían aclarar las razones de este allanamiento.

Pero las secuelas dejadas en sus vidas y en esos niños son para siempre.
Me recuerda Uruguay y Bs.As. donde también nosotros vivimos una experiencia similar.

Poco después se inmola un joven en el centro de Estocolmo, fundamentalista.y nuevamente se plantea la necesidad de “Proteger Suecia” del peligro del terrorismo internacional.

Ciertas asociaciones musulmanas toman distancia, y la prensa de siempre intensifica su campaña antimusulmana y antiterrorista con los expertos que nunca fallan ni faltan.

Sacamos de foco la pregunta fundamental: Que tiene  que hacer Suecia en Afganistán, pregunta que se hace un 77% de la población, que quiere que sus tropas sean retiradas de allí.

Inmediatamente el gobierno y la , Social Democracia da marcha atrás en su promesa electoral, impulsan la necesidad de, profundizar la aplicación de la Ley FRA , con todo lo que implica del control indiscriminado de la población y además enviando toda esa información a EEUU. A sus servicios de inteligencia.

EEUU también exige la entrega de toda la red de cables de TELIA ante la futura “Guerra Cibernética”.

Toda esta política general ataca la Democracia en sus cimientos, y su defensa es la denuncia y el rechazo.

Como confrontar esta realidad. Ese Nuevo Orden Mundial ya esta presente.
El predomino del discurso económico sobre el político, aniquila la posibilidad de reconsiderar las metas de la sociedad, por ende cambiarla, llevando al desarme ideológico.

La única manera es indudablemente la acumulación de fuerzas, suena conocido, si!!

Fortalecer la coordinación europea de las luchas sindicales, por una alternativa ante el poder imperialista, que solo la pueden ofrecer los trabajadores en lucha y los pueblos!!

Este sistema esta condenado. La responsabilidad que tenemos es la de tomar posición y exigir juntos el lugar al que tenemos derecho en la sociedad.

 En lo personal mis mejores deseos de Justicia Social y Paz!


                              Gloria

6 sept 2010

¿Dónde estamos? ¿Hacia dónde vamos?

Caricatura: Pedro

Como es sabido, si ante una escalera que desciende uno hace los movimientos necesarios y, en cambio, para subir los peldaños pierde pie, se desbarranca y se rompe el cuello. Igualmente, en política, es esencial ver en qué fase estamos para determinar con realismo, qué deberemos enfrentar y qué podremos hacer.

La crisis actual del capitalismo es la más profunda y vasta jamás conocida, pero es también la primera en la que está ausente una fuerza que luche por una alternativa al sistema. Ésta es, en efecto, la primera gran crisis sin socialistas que enfrenta sólo luchas locales defensivas, desesperadas, en los países europeos. El valor y la persistencia de los trabajadores griegos no ha despertado solidaridades ni ha podido modificar las medidas draconianas que el capital financiero mundial impuso a la socialdemocracia griega, obediente y servil. No ha bastado tampoco que la desocupación juvenil en Italia y en Francia llegue al 40 por ciento para imponer movilizaciones y una huelga general, que las direcciones sindicales españolas "comunistas" y "socialistas" han postergado por meses para demostrar su voluntad de ceder todo lo que les sea posible. Por otra parte, en Estados Unidos el único movimiento de masas democrático y defensivo es el de los inmigrantes indocumentados. Y ni en Rusia ni en Europa oriental, a pesar de la caída de los ingresos y de los efectos sociales de la crisis (que ha potenciado, por ejemplo, la trata de blancas), ha habido movimientos sociales importantes.

Caricatura: Martirena

El capitalismo quiere salir de la crisis con su tasa de ganancia intacta aumentando la edad para jubilarse (aunque así cierre cada vez más el acceso al trabajo a los jóvenes y precarios), robando sus contribuciones a jubilados y pensionados, reduciendo los salarios reales (aunque eso disminuya también el consumo masivo y la construcción de viviendas), desplazando las empresas donde los salarios son menores y no hay resistencia sindical (como en China y en Europa ex "socialista"), implantando cada vez más leyes liberticidas y anulando conquistas históricas, como la jornada de ocho horas o la protección del trabajo femenino o infantil.

Como el capitalismo no cae por sí solo, está recomponiendo su equilibrio volviendo a finales del siglo XIX, porque no enfrenta gran resistencia y no tiene miedo a una explosión social, que nadie prevé ni prepara, ni está en la conciencia y en el orden del día de sus víctimas. Sus dos armas principales son la división étnica, cultural y nacional de los trabajadores, resultante de enormes migraciones, factor que traba una respuesta unificada al enemigo común, y las muy desprestigiadas pero aún existentes direcciones burocráticas sindicales, preocupadas por mantener sus privilegios y convencidas de que aún hay espacio para negociar con los capitalistas, que van a por todo.

Sin la presencia activa de los trabajadores de Europa y Estados Unidos la lucha contra el capital financiero adopta en algunos países sudamericanos (Venezuela, Bolivia, Ecuador, Honduras) la forma de movimientos nacionales y nacionalistas policlasistas masivos, dirigidos por algunos sectores radicalizados de las clases medias. En esos movimientos que unen un proceso de descolonización, la búsqueda de la igualdad entre las etnias, el odio a la alianza entre la oligarquía local y el imperialismo, y un fuerte deseo de integración social y de modernización del país, la vaga e indefinida reivindicación del socialismo del siglo XXI expresa que nadie quiere repetir la experiencia burocrática totalitaria del estalinismo y por eso busca otro socialismo democrático y pluralista, pero también que nadie tiene claro qué entiende por socialismo, a no ser que eso signifique una política de independencia nacional, la extensión de los derechos democráticos y una redistribución de los ingresos estatales. Las grandes huelgas en Bangladesh, por su parte, son un inmenso ¡basta! a los sufrimientos de las textiles, pero no plantean ninguna reivindicación antisistémica.


Estamos, pues, en uno de los momentos más negros de la historia humana, sufriendo la iniciativa y la ofensiva del imperialismo debilitado, pero que quiere salir de su crisis y evitar una catástrofe social interna mediante una guerra contra los trabajadores y con la aplicación de medidas bélicas de envergadura que amenazan la existencia de la civilización y de sus bases naturales.

Como sostén para la esperanza contamos, sobre todo, con la posibilidad de que se extiendan y generalicen las huelgas en China, que han obtenido grandes aumentos de salarios y derechos para los obreros. La conquista de una posición de fuerza por los trabajadores de ese país, la creación de sindicatos independientes o de comités de fábrica podrían acabar con la superexplotación de la población y del ambiente. China podría dejar de ser productora de chatarra barata sobre la base de salarios de hambre y condiciones de trabajo infames. Eso repercutiría en todo el mundo. Pero, aunque hay que hacer todos los esfuerzos para que los trabajadores chinos comiencen a tener conciencia proletaria, este proceso sólo está en sus comienzos.

Mientras tanto, lo posible es unir y coordinar las luchas defensivas, desarrollar la solidaridad con ellas para crear conciencia colectiva y, sobre todo, hacer un balance de por qué el "socialismo real" no sólo no era socialismo sino que era antisocialista, y es indispensable recuperar todo lo que en el marxismo sigue siendo válido. Hay que elevar la lucha de ideas. No puede haber socialismo sin grandes movilizaciones y luchas, pero este sistema no es un mero producto de ellas sino de la comprobación, en la acción, por parte de grandes masas de trabajadores, de que el análisis del capitalismo y las propuestas programáticas socialistas son factibles.

Guillermo Almeyra

Tomado: Que Hacer

4 jun 2010

El gobierno de los bancos

Tras la orgía especulativa, ajuste para (casi) todos El 10 de mayo de 2010, tranquilizados por una nueva inyección de 750.000 millones de euros en la caldera de la especulación, los tenedores de títulos de Société Générale ganaron un 23,89%. Ese mismo día, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció que, por razones de rigor presupuestario, no se prorrogaría una ayuda excepcional de 150 euros a las familias en dificultades. Así, de crisis financiera en crisis financiera, crece la convicción de que el poder político ajusta su conducta a la voluntad de los accionistas. Periódicamente, democracia obliga, los representantes electos convocan a la población a privilegiar a aquellos partidos que los "mercados" preseleccionaron por su inocuidad. La sospecha de prevaricación socava poco a poco la confianza en cada invocación al bien público. Cuando Barack Obama reprende al banco Goldman Sachs para justificar mejor sus medidas de regulación financiera, los republicanos difunden inmediatamente un spot (1) que recuerda la lista de donaciones que el Presidente y sus amigos políticos recibieron de "La Firma" en las elecciones de 2008: "Demócratas: 4,5 millones de dólares. Republicanos: 1,5 millones de dólares. Los políticos arremeten contra la industria financiera, pero aceptan los millones que les aporta Wall Street". Cuando, fingiendo su preocupación por proteger el presupuesto de las familias pobres, los conservadores británicos se oponen a que se fije un precio mínimo a las bebidas alcohólicas, los laboristas responden que se trata más bien de complacer a los dueños de los supermercados, hostiles a una medida semejante desde que convirtieron el precio de las bebidas alcohólicas en un producto gancho destinado a adolescentes fascinados por el hecho de que la cerveza pueda costar menos que el agua. Finalmente, cuando Sarkozy elimina la publicidad de los canales públicos, todos imaginan las ganancias que la televisión privada dirigida por sus amigos Vincent Bolloré, Martin Bouygues, etc. obtendrá de una situación que los exime de cualquier competencia en el reparto del botín de los anunciantes. Este tipo de sospechas se remonta lejos en la historia. Ahora bien, muchos hechos que deberían escandalizar pero a los cuales uno se resigna se ven minimizados por un "Eso siempre ha existido". Ciertamente, en 1887 el yerno del presidente francés Jules Grévy sacaba partido de sus parientes en el Elíseo para negociar condecoraciones oficiales; a comienzos del siglo pasado, la Standard Oil daba órdenes a muchos gobernadores de Estados Unidos. Y en lo que respecta a la dictadura de las finanzas, ya en 1924 se hacía referencia al "plebiscito cotidiano de los tenedores de bonos" -los acreedores de la deuda pública de la época-, también llamados el "muro de dinero". No obstante, con el tiempo, algunas leyes regularon el papel del capital en la vida política. Incluso en Estados Unidos: a lo largo de la "era progresista" (1880-1920) y después del escándalo Watergate (1974), siempre como consecuencia de movilizaciones políticas. En cuanto al "muro de dinero", las finanzas se colocaron bajo tutela en Francia tras la Liberación. En suma, eso "siempre ha existido", pero eso también puede cambiar. Y volver a cambiar... pero en el sentido contrario. El 30 de enero de 1976, la Corte Suprema de Estados Unidos anulaba varias disposiciones clave votadas por el Congreso que limitaban el papel del dinero en la política (fallo Buckley contra Valeo). ¿Razones invocadas por los jueces? "La libertad de expresión no puede depender de la capacidad financiera de los individuos para involucrarse en el debate público". Dicho de otro modo, regular el gasto es coartar la expresión... En enero último, este fallo se amplió hasta el extremo de autorizar a las empresas a gastar lo que quisieran para impulsar (o combatir) a un candidato. En otros lugares, desde hace unos veinte años, entre los antiguos aparatchiks soviéticos metamorfoseados en oligarcas industriales, los empresarios chinos que ocupan un lugar destacado en el seno del Partido Comunista, los jefes del Ejecutivo, ministros y diputados europeos que preparan, a la manera estadounidense, su reconversión en el "sector privado", un clero iraní y militares paquistaníes embriagados por los negocios (2), el derrape venal se ha sistematizado. Esto influye en la vida política del planeta. En la primavera de 1996, al término de un primer mandato muy mediocre, el presidente William Clinton preparaba su campaña de reelección. Necesitaba dinero. Para conseguirlo, tuvo la idea de ofrecer a los donantes más generosos de su partido pasar una noche en la Casa Blanca, por ejemplo en la "habitación de Lincoln". Puesto que acercarse al sueño del "Gran Emancipador" no estaba ni al alcance de los bolsillos más pequeños ni era la fantasía obligada de los más grandes, se subastaron otros placeres. Como el de "tomar un café" en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos. Por lo tanto, los potenciales donantes de fondos del Partido Demócrata se encontraron con numerosos miembros del Ejecutivo encargados de regular su actividad. El portavoz del presidente Clinton, Lanny Davis, explicó ingenuamente que se trataba de "permitir a los miembros de los organismos de regulación conocer mejor los asuntos de la industria en cuestión" (3). Uno de esos "cafés de trabajo" puede haber costado miles de millones de dólares a la economía mundial, favorecido el crecimiento de la deuda de los Estados, y provocado la pérdida de decenas de millones de empleos. "Los pobres no hacen donaciones públicas" Así, el 13 de mayo de 1996, algunos de los principales banqueros de Estados Unidos fueron recibidos durante noventa minutos en la Casa Blanca por los principales miembros de la Administración. Junto al presidente Clinton, el secretario del Tesoro, Robert Rubin, su adjunto encargado de Asuntos Monetarios, John Hawke, y el responsable de la regulación de los bancos, Eugene Ludwig. Por una casualidad seguramente providencial, el tesorero del Partido Demócrata, Marvin Rosen, también participaba en la reunión. Según el portavoz de Ludwig, "los banqueros discutieron la legislación futura, incluidas las ideas que permitirían quebrar la barrera que separa a los bancos de las demás instituciones financieras". Aleccionado por el crac bursátil de 1929, el New Deal había prohibido a los bancos de depósitos arriesgar imprudentemente el dinero de sus clientes, lo que obligaba luego al Estado a rescatar a esas instituciones por temor a que su eventual quiebra provocara la ruina de sus numerosos depositantes. Firmada por el presidente Franklin Roosevelt en 1933, la reglamentación, aún vigente en 1996 (ley Glass-Steagall), disgustaba fuertemente a los banqueros, preocupados por ser parte de los beneficiarios de los milagros de la "nueva economía". El "café de trabajo" tenía como objetivo recordarle ese desagrado al jefe del Ejecutivo estadounidense en momentos en que éste se preocupaba por lograr que los bancos financiaran su reelección. Unas semanas después del encuentro, los teletipos de agencia informaron que el Departamento del Tesoro enviaría al Congreso un paquete de leyes "que cuestionaba las normas bancarias establecidas seis décadas atrás, lo que permitiría a los bancos lanzarse ampliamente en el mercado de seguros y en el sector de los bancos de negocios e inversiones". Lo que siguió es de público conocimiento. La derogación de la ley Glass-Steagall fue firmada en 1999 por un presidente Clinton reelecto tres años antes, en parte gracias a su botín de guerra electoral (4). Esta derogación atizó la orgía especulativa de los años 2000 (sofisticación cada vez mayor de los productos financieros, del tipo de créditos hipotecarios subprime , etc.) y precipitó el crac económico de septiembre de 2008. En realidad, el "café de trabajo" de 1996 (hubo 103 del mismo tipo en el mismo periodo y en el mismo lugar) no hizo más que confirmar la fuerza de gravedad que inclinaba la balanza en el sentido de los intereses de las finanzas. Porque fue un Congreso de mayoría republicana el que enterró la ley Glass-Steagall, conforme a su ideología liberal y a los deseos de sus "mecenas"; los congresistas republicanos también recibieron dólares de los bancos. En cuanto a la Administración de Clinton, con o sin "café de trabajo", no hubiera resistido mucho tiempo a las preferencias de Wall Street: su secretario del Tesoro, Robert Rubin, había dirigido Goldman Sachs. Al igual que Henry Paulson, a cargo del Tesoro estadounidense durante el crac de septiembre de 2008. Tras haber dejado morir a los bancos Bear Stearns y Merryl Lynch -dos competidoras de Goldman Sachs- Paulson rescató a American Insurance Group (AIG), una aseguradora cuya quiebra habría afectado a su mayor acreedor... Goldman Sachs. ¿Por qué una población que no está compuesta en su mayoría por ricos acepta que sus representantes satisfagan prioritariamente las demandas de los industriales, de los abogados de negocios, de los banqueros, al punto que la política termina consolidando las relaciones de fuerza económicas en lugar de oponerles la legitimidad democrática? ¿Por qué cuando esos mismos ricos son elegidos, se creen autorizados a exhibir su fortuna? ¿Y a proclamar que el interés general requiere satisfacer los intereses particulares de las clases privilegiadas, las únicas con el poder de hacer (invertir) o impedir (deslocalizar), y a las que por lo tanto es necesario seducir ("tranquilizar a los mercados") o contener (lógica del "escudo fiscal")? Estas preguntas llevan a evocar el caso de Italia. En ese país, uno de los hombres más ricos del planeta no se sumó a un partido con la esperanza de influir en él, sino que creó el suyo, Forza Italia, para defender sus intereses empresariales. De hecho, el 23 de noviembre de 2009, La Repubblica publicó la lista de las dieciocho leyes que favorecieron al imperio comercial de Silvio Berlusconi desde 1994, o que le permitieron escapar a las acciones judiciales. Por su parte, el ministro de Justicia de Costa Rica, Francisco Dall'Anase, ya advierte sobre una etapa posterior. La que verá en ciertos países un Estado, ya no sólo al servicio de los bancos, sino de grupos criminales: "Los carteles de la droga se apoderarán de los partidos políticos, financiarán las campañas electorales, y tomarán luego el control del Ejecutivo" (5). A propósito, ¿qué impacto tuvo la (nueva) revelación de La Reppublica en el destino electoral de la derecha italiana? A juzgar por su éxito en las elecciones regionales de marzo último, ninguno. Todo sucede pues como si el relajamiento habitual de la moral pública hubiera inmunizado a poblaciones resignadas a la corrupción de la vida política. ¿Por qué indignarse entonces cuando los representantes se preocupan continuamente por satisfacer a los nuevos oligarcas, o por alcanzarlos en la cima de la pirámide de los ingresos? "Los pobres no hacen donaciones públicas", señalaba con bastante razón el ex candidato republicano a la presidencia John McCain, quien se convirtió en lobbista de la industria financiera. Un mes después de su partida de la Casa Blanca, William Clinton ganó tanto dinero como en sus cincuenta y tres años de vida. Goldman Sachs le pagó 650.000 dólares por cuatro discursos. Por otro, pronunciado en Francia, cobró 250.000 dólares; esta vez, el que pagó fue el Citigroup. En el último año del mandato de Clinton, el matrimonio había declarado ingresos por 357.000 dólares; entre 2001 y 2007, sumó un total de 109 millones de dólares. Actualmente, la celebridad y los contactos adquiridos a lo largo de una carrera política se canjean sobre todo una vez que ésta carrera ha terminado. Los puestos de administradores en el sector privado o de asesor de bancos reemplazan ventajosamente un mandato popular que acaba de concluir. Y, como gobernar es prever... Pero el "pantouflage" (6) ya no se explica únicamente por la exigencia de permanecer miembro vitalicio de la oligarquía. La empresa privada, las instituciones financieras internacionales y las organizaciones no gubernamentales conectadas a las multinacionales se convirtieron, a veces más que el Estado, en lugares de poder y de hegemonía intelectual. En Francia, el prestigio de las finanzas así como el deseo de forjarse un futuro dorado desviaron a muchos egresados de la Escuela Nacional de Administración (ENA), de la Escuela Normal Superior (ENS) o de la Escuela Politécnica de su vocación de servidores del bien público. El ex alumno de la ENA y de la ENS y ex primer ministro Alain Juppé confesó haber experimentado una tentación semejante: "Todos hemos estado fascinados, e incluso, perdón, los medios de comunicación. Los golden boys , ¡era formidable! Esos jóvenes que llegaban a Londres y que estaban allí frente a sus ordenadores y transferían miles de millones de dólares en unos instantes, que ganaban cientos de millones de euros todos los meses, ¡todo el mundo estaba fascinado! (...) No sería del todo sincero si negara que yo mismo cada tanto me decía: ‘caramba, si hubiera hecho eso tal vez hoy estaría en una situación diferente'" (7). "Ningún arrepentimiento" en cambio para Yves Galland, ex ministro de Comercio francés, convertido en presidente de Boeing France, una empresa competidora de Airbus. Ningún arrepentimiento tampoco para Clara Gaymard, esposa de Hervé Gaymard, ex ministro de Economía, Finanzas e Industria: tras haber sido funcionaria en Bercy (sede del ministerio), y luego embajadora itinerante delegada de la Agencia Francesa de Inversiones Internacionales, se convirtió en presidenta de General Electric France. Conciencia tranquila también para Christine Albanel, que durante tres años ocupó el Ministerio de Cultura y Comunicación. Desde abril de 2010, sigue a cargo de la comunicación... pero de France Télécom. La mitad de los ex senadores estadounidenses se convierten en lobbistas , a menudo al servicio de las empresas que habían regulado. Lo mismo sucedió con 283 ex miembros de la Administración de Clinton y 310 ex miembros de la Administración de Bush. En Estados Unidos, el volumen de negocios anual del lobbying rondaría los 8.000 millones de dólares. Suma enorme, ¡pero con un rendimiento excepcional! En 2003, por ejemplo, el impuesto sobre las ganancias obtenidas en el extranjero por Citigroup, JP Morgan Chase, Morgan Stanley y Merril Lynch se redujo del 35% al 5,25%. Precio del lobbying : 8,5 millones de dólares. Beneficio fiscal: 2.000 millones de dólares. Nombre de la norma en cuestión: "Ley para la creación de empleos estadounidenses" (8)... "En las sociedades modernas -resume Alain Minc, egresado de la ENA, asesor (a d honorem ) de Sarkozy y (asalariado) de varios grandes empresarios franceses-, se puede servir al interés general en otro lugar que no sea el Estado, como en las empresas" (9). El interés general, todo está ahí. Esta atracción por las "empresas" (y sus remuneraciones) no ha dejado de hacer estragos en la izquierda. "Una alta burguesía se renovó -explicaba en 2006 François Hollande, entonces primer secretario del Partido Socialista francés-, en momentos en que la izquierda asumía responsabilidades, en 1981. (...) Es el aparato del Estado el que proveyó al capitalismo de sus nuevos dirigentes. (...) Provenientes de una cultura del servicio público, accedieron al estatus de nuevos ricos, dando cátedra a los políticos que los habían designado" (10). Y que fueron tentados a seguirlos. El mal les parece tanto menor cuanto que a través de los fondos de pensiones, los fondos de inversión, etc., un sector creciente de la población encadenó, a veces sin quererlo, su destino al de las finanzas. Actualmente, es posible defender a los bancos y a la Bolsa fingiendo preocuparse por la viuda sin recursos, por el empleado que compró acciones para mejorar su salario o garantizar su jubilación. En 2004, el ex presidente George W. Bush basó su campaña de reelección en esa "clase de inversores". The Wall Street Journal explicaba: "Cuanto más accionistas son los electores, más apoyan las políticas económicas liberales asociadas a los republicanos. (...) El 58% de los estadounidenses tiene una inversión directa o indirecta en los mercados financieros, frente al 44% hace seis años. Ahora bien, en todos los niveles de ingresos, los inversores directos son más proclives a declararse republicanos que los no inversores" (11). Se entiende que Bush haya soñado con privatizar las jubilaciones. "Esclavos de las finanzas desde hace dos décadas, los Gobiernos sólo se volverán contra éstas si los agreden directamente hasta el punto de que les parezca intolerable", anunciaba el mes pasado el economista Frédéric Lordon (12). El alcance de las medidas que Alemania, Francia, Estados Unidos y el G-20 tomarán contra la especulación en las próximas semanas dirá si la humillación cotidiana que "los mercados" infligen a los Estados, y la cólera popular que aviva el cinismo de los bancos, despiertan en los gobernantes, cansados de ser tratados como lacayos, la poca dignidad que les queda. Notas: (1) Vídeo disponible en: www.monde-diplomatique.fr/19172 (2) Serge Halimi, "El dinero"; Behrouz Arefi y Behrouz Farahany, "El imperio económico de los ‘pasdaran' "; y Ayesha Siddiqa, "Elecciones y negocios militares en Pakistán", Le Monde diplomatique en español , enero de 2009, marzo de 2010 y enero de 2008 respectivamente. (3) Esta cita, al igual que las dos siguientes, han sido extraídas de "Guess Who's Coming for Coffee?", The Washington Post , National Weekly Edition, 3 de febrero de 1997. (4) Thomas Ferguson, "Le trésor de guerre du président Clinton", Le Monde diplomatique , París, agosto de 1996. (5) Citado por London Review of Books , Londres, 25 de febrero de 2010. (6) Término que designa en Francia la migración de altos funcionarios de la Administración pública a confortables puestos del sector privado (N. del T.). (7) "Parlons Net", radio France Info, París, 27 de marzo de 2009. (8) Dan Eggen, "Lobbying pays", The Washington Post , 12 de abril de 2009. (9) Radio France Inter, París, 14 de abril de 2010. (10) François Hollande, Devoirs de vérité , Stock, París, 2006, págs. 159-161. (11) Claudia Deane y Dan Balz, "‘Investor Class' Gains Political Clout", The Wall Street Journal Europe , 28 de octubre de 2003. (12) "La pompe à phynance", en http://blog.mondediplo.net , 7 de mayo de 2010. Director de Le Monde diplomatique . Por Serge Halimi Tomado: Le Monde Diplomatique

22 may 2010

El verdadero crimen: CAPITALISMO

Más allá del fraude de Goldman Sachs La Comisión de Bolsas y Valores (SEC en inglés), ha puesto demandas sensacionales por fraude a un costo de miles de millones de dólares contra la firma bancaria de inversiones Goldman Sachs. Que esto suceda justo cuando el banco reporta un incremento del 91 por ciento en sus ganancias durante el primer trimestre comparadas con las del año pasado, es seguro que inflame aún más la ira pública contra la institución de Wall Street. Lo que todo/a obrero/a con conciencia de clase debe tener en cuenta sin embargo, es que la SEC ha señalado sólo una limitada operación de una potencia financiera mundial ladrona, al tiempo que protege de la crítica al resto del sistema bancario y al capitalismo mismo. Goldman Sachs está siendo acusado de fraude por vender miles de millones de dólares en hipotecas incluidas en bonos, diseñados éstos para que fracasen, sin decírselo a sus clientes. A continuación, Goldman y los clientes para los cuales ha diseñado los bonos dieron la vuelta e hicieron dinero apostando en contra de los mismos bonos que ellos habían creado. La forma en que Goldman y sus clientes, en particular un fondo de especulación (hedge fund) multimillonario dirigido por John Paulson hicieron dinero, fue asegurando los bonos con el American International Group, obteniendo a continuación un desembolso cuando el valor de los bonos disminuyó. Paulson ganó mil millones de dólares en las transacciones. “De acuerdo a los documentos de la SEC”, escribe Mike Whitney, la firma bancaria “no reveló materialmente las Obligaciones de Deuda Colateralizada Sintéticas (CDO, en inglés) que vendieron a sus clientes. Estas CDO suicidas estaban diseñadas para que estallaran pocos meses después de ser construidas (y así sucedió). Según el ex regulador William Black, ‘Goldman no sólo retuvo la información, sino que le decía a la gente, “Oiga, las decisiones de inversión son realizadas por especialistas que escogen sólo material de buena calidad”, cuando en realidad, las cosas que se ponían fueron elegidas porque estaban consideradas como las más propensas a sufrir rebajas a corto plazo”. Así que engañaron deliberadamente a los inversionistas. Eso es fraude. Tampoco le dijeron a los inversionistas que los valores fueron seleccionados (en parte) por un prominente administrador de fondos de especulación, John Paulson, quien planeaba apostar en contra de la misma CDO”. (“Goldman Sachs’s Bloody Nose,” Counterpunch, 19 de abril) Un asesor lo describió como el comprar un seguro de incendio para la casa de otra persona, y luego quemar esa casa. Pelea entre ladrones Los titulares resuenan como si la SEC se preparara para una batalla épica contra Wall Street. Pero en cuanto a los/as trabajadores/as se refiere, esto es estrictamente una disputa entre ladrones. Sin duda, la lucha entre Goldman Sachs y la administración de Obama es bastante seria para ambos lados. El contexto es la lucha por la reforma de la regulación financiera, sobre la manera de estabilizar el sistema financiero capitalista. Ambos tienen mucho en juego. Pero los/as trabajadores/as deben fijarse en su propia lucha independiente para influenciar en cómo el sistema financiero les impacta. El New York Times del 20 de abril dejó en claro una buena parte de lo que se trata esta investigación. La acusación es “que Goldman ideó una inversión hipotecaria compleja diseñada para que se desmorone y luego la vendió a inversionistas ignorantes”. Así que los ladrones de Goldman Sachs engañaron a sus “inversionistas ignorantes”, quienes buscaban hacer dinero de las masas mediante el cobro de intereses de las hipotecas de alto riesgo (subprime). Mientras tanto, Goldman también estaba buscando hacer dinero jugando con la imposibilidad de las masas de poder pagar estas hipotecas exorbitantes. Y Goldman fue uno de los promotores más importantes de estas hipotecas tóxicas. De todos modos, Goldman ganó cientos de millones en tarifas por las transacciones. Desempleo en medio de fabulosas riquezas Todos los titulares se centran en los cargos de la SEC contra Goldman. Pero por lo que concierne a los/as trabajadores/as, las comunidades, la juventud y los/as estudiantes, hay un escándalo más apremiante. Goldman y los otros banqueros están rodeándose de riquezas, mientras que 30 millones de trabajadores/as necesitan empleos. Esto es un escándalo digno de investigación. La verdadera indignación en este momento es que Goldman Sachs obtuvo ganancias récord de $3,46 mil millones de dólares en el último trimestre, superando las $3,3 mil millones de dólares de JPMorganChase, pero todavía por detrás de las $4,4 mil millones en ganancias por Citigroup. Mientras tanto, las solicitudes semanales por primera vez para el seguro de desempleo aumentaron de 24.000 a 484.000 a mediados de abril. En la actualidad hay 6,4 millones de trabajadores/as que han estado sin empleo durante más de 27 semanas. Entre los otros escándalos que necesitan ser descubiertos es el de cómo Goldman Sachs y otros banqueros están extrayendo miles de millones de dólares en intereses de las ciudades. Ciudades y estados a través del país están pagando cientos de miles de millones de dólares en intereses a los bancos mientras que las escuelas, hospitales, programas contra el SIDA y del cuidado de salud (SCHIP) para la infancia se cortan, los/as trabajadores/as del gobierno quedan despedidos/as, y suceden muchas otras barbaridades. El gobierno capitalista en Washington no quiere iniciar una investigación de cómo los bancos están lanzando a millones de trabajadores/as fuera de sus hogares. Son los bancos los que están detrás de las millones de ejecuciones hipotecarias que han tenido lugar, incluyendo un récord de 250.000 en el primer trimestre de este año. Ellos obstinadamente se niegan a prestar ayuda a los/as propietarios/as, muchos/as de ellos desempleados/as, cuyos ingresos se ha reducido durante la crisis económica. Los banqueros hacen que los alguaciles echen a familias enteras a la calle mientras ellos se sientan cómodamente en sus oficinas y viven en el regazo del lujo. Los cargos del SEC no tienen sanciones penales. Si Washington estuviera realmente interesado en cómo los bancos atacan al pueblo, les pondría cargos penales a los banqueros por acciones tales como el cobro de exorbitantes intereses en las tarjetas de crédito y la cosecha de cerca de $40 mil millones en tarifas adicionales solo en el año pasado. Podría cancelar la deuda en el aumento de los préstamos estudiantiles que han convertido a una generación de estudiantes en sirvientes de los bancos durante años después de graduarse. Los bancos son legítimamente odiados por el pueblo. Ese odio debe ser dirigido no sólo a los bancos, sino a los bancos como la cumbre de todo el capitalismo. Es la explotación capitalista la base de los bancos, de las corporaciones y de todos los problemas de los/as trabajadores/as. Las ganancias de banqueros provienen de los/as trabajadores Las ganancias obtenidas por los bancos provienen de la riqueza creada por los/as trabajadores en primer lugar. Los intereses hipotecarios y el interés de las tarjetas de crédito no son más que un reclamo sobre los salarios de los/as trabajadores después de salir del lugar de trabajo donde son explotados/as por un patrón. Los impuestos utilizados para pagar los intereses de los banqueros en bonos estatales o municipales han sido tomados de los salarios de los/as trabajadores que vuelven a circular en las bóvedas de los bancos. Los impuestos que las empresas pagan al gobierno salen de los beneficios creados por los/as trabajadores. El fundamento de todos los beneficios es el trabajo no remunerado. Banca y capitalismo De hecho, los bancos dominan la industria y están integrados a las juntas y gerentes corporativos. Los bancos y casas financieras que flotan las acciones de las empresas se comunican por teléfono trimestralmente con los altos ejecutivos de las grandes corporaciones. Ellos quieren escuchar sólo cosas buenas acerca de las ganancias de sus inversiones. Los banqueros y financieros pueden obligar a las empresas a cerrar fábricas, bajar salarios, recortar la fuerza de trabajo y aplicar nueva tecnología que destruye puestos de trabajo. El sector bancario es inseparable del capitalismo. Esta verdad científica basada en un análisis marxista fue elaborada por V.I. Lenin en su obra “Imperialismo, fase superior del capitalismo”, escrito en 1916. Cuando los/as trabajadores de la empresa Republic Windows and Doors, miembros/as del sindicato United Electrical Workers Local 1110 en Chicago, lucharon para prevenir que la gerencia les abandonara sin pagarles sus beneficios e indemnización por despido, se reveló que era Bank of America quien sostenía las finanzas de la empresa. Sólo después de ocupar la fábrica fue posible que los/as trabajadores obtuvieran sus beneficios — del Bank of America. Cuando Enron colapsó en la mayor quiebra en la historia, destruyendo las pensiones y los ahorros de miles de personas porque los ejecutivos habían participado en una gran red de pirámide económica, los ejecutivos fueron enjuiciados y algunos incluso fueron a la cárcel. Pero tras bastidores, la financiación de esta empresa criminal era JPMorganChase, Bank of America, Morgan Stanley, USB y todos los mismos nombres que fueron conectados después con el colapso financiero y los fraudes hipotecarios de alto riesgo. ¡A juzgar patronos y banqueros! Es el capitalismo el que debería estar en juicio. Por ejemplo, fue el sistema de ganancias el culpable por el asesinato de 29 mineros en la mina Massey en West Branch, West Virginia. Los capitalistas de la industria minera son los dueños de las agencias reguladoras y de los miembros del Congreso que deban hacer cumplir los códigos de seguridad. Pero la producción y las ganancias van primero. El capitalismo está detrás de las muertes de miles de trabajadores/as indocumentados/as que tratan desesperadamente de cruzar el desierto para llegar a los Estados Unidos a causa del TLC-NA que benefició a la industria agrícola estadounidense pero destruyó la economía de México. Y es el sistema de ganancias que utiliza a trabajadores/as vulnerables sin documentos para exprimirles cada onza de trabajo barato. Ahora que no se necesita tanto su trabajo por la crisis económica, el capitalismo desata redadas del Departamento de Seguridad Nacional y su Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (SICA/ICE) para buscar y aterrorizar a los indocumentados/as y culparles por la crisis. Es el capitalismo y la búsqueda de ganancias que unen a las industrias petrolera, minera, de las utilidades y a los grandes industrialistas para parar los intentos de imponer límites en su derecho a contaminar el medio ambiente, la tierra, el agua y hasta el aire que necesitan los seres humanos para respirar. Las ganancias están amenazando al planeta. La investigación de Goldman Sachs es significativa políticamente para la administración de Obama y para la lucha dentro de la clase dominante que intentan hacer al sistema más estable. Pero en cuanto a reformar el sistema, no es nada más que un acto secundario. De hecho, el SEC debiera investigarse a sí mismo por negligencia de deberes, por cerrar los ojos mientras los financieros en Wall St. jugaban con un estimado total de $600 billones en derivados, vendiendo hipotecas tóxicas por el mundo, y trazando aún más esquemas creativos para estafar al público. Debe haber una investigación de Moody’s, Standard & Poor’s, y todas las agencias de evaluación que categorizaron a los bonos basuras como triple-A para que se pudieran vender. El Departamento del Tesoro y la Reserva Federal, incluyendo a Alan Greenspan, debían estar en la corte para responder a las acusaciones de ayudar y encubrir la especulación masiva que estalló y costó a millones de trabajadores/as sus casas y sus empleos. Además, Bill Clinton, Robert Rubin y Larry Summers — todos instrumentos de los bancos — debían ser enjuiciados por abrir las compuertas en 1999 a esta orgia de especulación cuando derogaron el Acta Glass-Steagal. Esta legislación del Programa New Deal fue creada para prevenir que los bancos comerciales que prestaban a corporaciones, comerciaran con acciones corporativas. Resumiendo, todo el establecimiento capitalista, el gobierno y los financieros estaban colaborando para estimular las llamas especulativas. El sistema entero se basa en la explotación de trabajadores/as quienes son los/as que crean toda la riqueza. La parte más grande de esa riqueza es tomada en ganancias por los dueños de la economía — de las fábricas, minas, campos, hospitales, tiendas, etc. Ellos las usan para crear más ganancias. Si hubiera una investigación de cómo la economía capitalista pudiera “recuperarse” por seis meses mientras la crisis se profundiza para los/as trabajadores/as y las comunidades, demostraría que el capitalismo es un sistema en bancarrota que no puede cumplir con las necesidades de la gran mayoría del pueblo. El resultado de una investigación hecha por los trabajadores/as solamente podría concluir que el sistema de ganancias debe ser eliminado. Los recursos y los modos de producción y servicios deberían estar tomados por las masas, ser propiedad social y administrados en forma planificada y organizada para distribuir la riqueza basada en las necesidades humanas y no en las ganancias. Esta es la fundación del verdadero socialismo. Fred Goldstein Tomado: Mundo Obrero

9 may 2010

India. La cara oculta del paraíso de la high-tech

La crisis económica no ha perdonado las ciudades de cristal de la informática y de servicios indios. El milagro logrado a golpes de deslocalización se torna espejismo. Decenas de miles de ingenieros y técnicos son despedidos. Con la “tolerancia cero para los asalariados no competitivos”, los suicidios se multiplican... Viniendo de los suburbios de Nueva Delhi, más allá de las casas en ruinas y de las calles atestadas de gente, al visitante le cuesta creerlo : bruscamente, la ciudad nueva de Gurgaon exhibe sus riquezas con sus edificios de cristal y sus “malls”, templos del comercio a la americana. La ciudad “new look” aparece como el laboratorio de la India del futuro o al menos de la que brilla, representativa de la nueva casta que el escritor Pavan K. Varma denuncia por su “cinismo” (1). Gurgaon como Bangalore o Hyderabad, entre las más conocidas, son las nuevas Mecas de la high-tech, islotes de prosperidad que viven al ritmo de la globalización. Ingenieros, informáticos, hombres de negocios y otros nababs en sus despachos ultramodernos hablan con Dallas, Nueva York, Londres y Berlín. Al anochecer miles de jóvenes formados en lenguas y con los acentos de sus lejanos clientes se dirigen a los centros de comunicación para responder a las demandas de los norteamericanos y de los canadienses que comienzan la jornada en ese mismo momento. Trabajan para Airbus, Alcatel, Adidas, Citibank, Singapore Airlines, por citar sólo algunas de las empresas planetarias. La quinta ciudad de la India, Bangalore, elevada sobre la meseta del Deccan, se ha convertido en unos años en una de las capitales mundiales de las tecnologías de la información y de la comunicación. Quinientas multinacionales han establecido allí despachos y laboratorios, al lado de grupos locales que han emergido, convertidos en gigantes de la subcontratación informática. Pero en estos apéndices verdes donde el césped nunca amarillea, ¿existe la felicidad ? Conocíamos la insistencia en el miedo a la competencia para que “los pocos afortunados” de los diferentes Silicon Valley indios mantuviesen el pesado secreto sobre sus empresas y sobre todo sobre sus condiciones de trabajo. En los call-centers, vigilados por guardias de seguridad, los disquetes y los móviles están prohibidos. Así como cambiar las claves de los ordenadores o comentar con otros empleados las “cuestiones confidenciales de los clientes”. “No se habla de la compañía, ni sobre los efectivos o los salarios”, me suelta un joven cuadro de Oracle, en Bangalore. Sin embargo en todas estas torres de cristal, la ley del silencio se ha agrietado con la crisis económica. “Si, hace unos meses, alrededor de cinco millones de obreros perdieron su empleo (tantos como en EE.UU.) y la industria textil india se ha prácticamente desmoronado, el sector de servicios informáticos ha vivido un verdadero tsunami”, opina H. Mahadevan, uno de los dirigentes del sindicato Aituc. “Se estiman entre unos 70.000 y 100.000 el número de despidos en las compañías de ingeniería informática, de los cuales sólo en Bangalore han sido 10.000.” En total, la informática india representa actualmente más de dos millones de empleos directos, y de cuatro a seis millones de empleos indirectos. Un verdadero bug. Los gigantes de la high-tech han aprovechado la crisis para reducir costes y efectivos. “Tanto más fácil cuanto que la representación sindical está prohibida en estas compañías”, señala Arun, veintisiete años, trabajador en una pequeña empresa especializada en sistemas informatizados de vigilancia electrónica de Bangalore. Él ha tenido que aceptar una bajada de salario del 10% : “Era eso o a la calle”. Y no me compadezco, otros trabajadores están a la espera de destino.” En Wipro, que forma parte con Infosys y Tata Consultancy Services, tres gigantes de las sociedades de servicio en ingeniería informática (SII) de India, se les ha propuesto acudir al trabajo sólo dos días a la semana... ¡a cambio de una reducción de salarios del 50% !. Sushil, en la treintena, ha tenido que plegarse a las exigencias de la dirección de su compañía. Busca un nuevo empleo pero sin hacerse ilusiones. “¡Hay que esperar !", Dice con resignación. Sin cargas familiares y haciendo economías, piensa que espera restringir su tren de vida. Y es precisamente su visión de la vida lo que ha cambiado. Arun y Sushil forman parte de los jóvenes privilegiados de la informática que las empresas se disputaban en el momento del esplendor indio en este campo. Sus salarios podían subir del 25% al 30% en un año, y sobre todo, no permanecían en la misma empresa, esperando siempre mejores ofertas y ganancias en otras. Antes de la crisis, la rotación laboral en la informática podía alcanzar el 80% al año. Desde el verano de 2008, han cambiado las tornas, y ellos han conocido el miedo al futuro. Tanto más cuanto que los jóvenes están frecuentemente endeudados. Sus ingresos atrajeron a los bancos que les hicieron ofertas de préstamos muy tentadoras. El impacto de la crisis ha ido más allá : las compañías de servicios de ingeniería informática (SII) indias, buscando ahorrar costes, someten a sus empleados a presión para hacerles salir de la empresa más rápidamente. Las advertencias llueven por resultados insuficientes. “Para los que permanecen en el puesto de trabajo, las condiciones laborales se endurecen”, se sincera Arun, quien recuerda que el nuevo concepto de las SII, es el de “tolerancia cero para los asalariados sin máximos resultados”, según expresión del jefe de recursos humanos de Infosys. “¡Para algunos, el trabajo se ha convertido en un infierno ! Prosigue el joven, que confiesa no haberse sorprendido por los suicidios ocurridos en los últimos meses. En el mes de agosto de 2009, un antiguo empleado de Wipro, de treinta y siete años, ya había señalado a la prensa que la SII le había acosado y empujado a irse. Días más tarde, uno de sus colegas, analista, Vishal Yadav, de veintinueve años, saltó por la noche de un duodécimo piso del edificio de la compañía en Bangalore. Acababa de ser despedido. No fue el único, otro analista de Hindustán Computers Limited (HCL), Vikas Kumar Sharma, de veintiséis años, puso fin a sus días de la misma manera. Arun y sus amigos no quieren hablar demasiado. Pero sabían bien que las bellezas del Eden High-tech tenían su cara oculta. Un artículo publicado en una página india de Internet en febrero 2008, justo antes del terremoto financiero norteamericano, se interrogaba en estos términos : “¿Por qué Bangalore es la capital india del suicidio ? En junio de 2009, un estudio publicado en India Today, uno de los grandes semanarios indios que investigaba este tema, había adelantado que un informático de cada veinte en Bangalore pensaba regularmente en el suicidio. Un psicólogo explicaba que varios de sus pacientes, que trabajaban en el sector informático o del BPO, son incapaces de hacer frente a la tensión generada por su trabajo. Entre la lista de factores agravantes, el médico apuntaba los largos horarios, el espíritu de competición, la inseguridad en el trabajo... Mientras, Infosys, Tata Consultancy Services y Wipro acaban de comunicar unos resultado financieros en el primer trimestre del año 2010 en clara subida, en los edificios de cristal se siguen viviendo tragedias. “La actividad recupera su curso normal”, según Wipro. “El grupo de Bangalore se ha beneficiado de una reactivación de los servicios de IT en offshore (externalización empleando a bajo coste a programadores de países extranjeros con menor renta NDT).” Pero el 18 de enero pasado una joven ingeniera de veintitrés años, Lakshmi Nair, se ahorcó en su apartamento de Bangalore... Dominique Bari Traducción J.A. Pina Tomado de L´Humanité

28 feb 2010

Parálisis

¿Washington en bancarrota? Es la palabra que utilizó el vicepresidente Joe Biden en una entrevista: “Actualmente, Washington está en bancarrota” (www.cbsnews.com, 17-2-10). ¿Estados Unidos inestable políticamente? Es lo que escuchó en bocas extranjeras, por primera vez en su vida, Thomas L. Friedman, tres veces premio Pulitzer de Periodismo, cuando cubría el Foro Económico de Davos (www.nytimes.com, 31-1-10). En el marco de ese barómetro económico global de primer nivel, un empresario norteamericano declaró a Friedman que todo el mundo le preguntaba sobre “la inestabilidad política en EE.UU., nos hemos convertido en algo impredecible para el mundo”. Paul Krugman, Premio Nobel de Economía 2008, no evita el tono melodramático cuando se refiere al tema: “Siempre supimos que el reinado de EE.UU. como la nación más grande del mundo llegaría eventualmente a su fin. Pero la mayoría de nosotros pensamos que nuestra caída, cuando se produjera, sería algo imponente y trágico. En cambio, lo que conseguimos, más que una tragedia, es una farsa mortífera (...) En vez de reencarnar el ocaso y la caída de Roma, estamos repitiendo la disolución de la Polonia del siglo XVIII”. Hay más voces en este coro. Un artículo del semanario The Economist titulado “Estudio de una parálisis” (www.economist.com, 18-2-10) subraya que crece y crece la idea de que EE.UU. es “ingobernable”, en buena medida por la imposibilidad de Barack Obama de que se aprueben las leyes más importantes que ha propuesto. A un año de haber ganado las elecciones apoyado por una clara mayoría y de controlar tanto la Cámara de Representantes como el Senado, el presidente Obama no logra que se apruebe su meta prioritaria, la reforma del sistema de salud. Otras incertidumbres planean sobre temas importantes como la reducción del déficit presupuestario, la cuestión energética y la reforma financiera. Para los críticos, el sistema bipartidista facilita obstrucciones de la oposición republicana y el Congreso actual, en particular el Senado, son los grandes paralizadores. Krugman recuerda un antecedente histórico: en los siglos XVII y XVIII, el Sejm o Parlamento polaco, integrado por nobles, debía ajustarse al principio de unanimidad para aprobar disposiciones. El desacuerdo de uno solo de sus miembros impedía la promulgación de una ley, imperaba la ingobernabilidad, Prusia, Austria y Rusia absorbieron a Polonia en 1795 y su “inexistencia” se prolongó un siglo todavía. El Nobel ilustra el caso estadounidense con un ejemplo menor: el nombramiento de Martha Johnson como directora de la administración de servicios generales, un cargo no político, pudo ser frenado durante nueve meses por el senador republicano Richard Shelby que, a cambio de aprobarlo, exigía que el gobierno financiara un proyecto edilicio en Kansas City. Esto, desde luego, jamás desembocaría en la disgregación de EE.UU. Estas críticas, fundamentadas o exageradas, tienen un olorcillo electoral: aunque los comicios intermedios están lejos –se llevarán a cabo en noviembre próximo–, el triunfo de un republicano para ocupar la banca senatorial vacía por el fallecimiento del prominente demócrata Ted Kennedy, nada menos, elegido diez veces consecutivas y que ejerció su senaduría durante 47 años, alarmó al gobierno de Obama. Por otra parte, según las encuestas de varias empresas realizadas el mes pasado, los republicanos avanzan y podrían ganar en algunos lugares hasta por márgenes del 14 por ciento (www.pollster.com, febrero 2010). Las dificultades de la Casa Blanca no radican en su presunta incapacidad para gobernar. El tema es para quién gobierna. Los ejecutivos de los grandes bancos, que Obama salvó de la bancarrota concediéndoles la inabarcable cantidad de 787 miles de millones de dólares de dinero público, están satisfechos: Wall Street va mejor y ellos se autopremian con bonos millonarios. En tanto, una encuesta de Gallup estima que cerca de 30 millones de estadounidenses, un 20 por ciento de la fuerza de trabajo, están desocupados o apenas se defienden con empleos de medio tiempo. Gallup interrogó a más de 20.000 adultos del 2 al 31 de enero y el 23 de febrero dio a conocer los resultados que, entre otras cosas, muestran que estos ciudadanos gastan en compras para el hogar un 36 por ciento menos que los otros, los que sí tienen trabajo. Varios millones ni eso podrán hacer cuando venzan sus seguros de desempleo. La verdadera parálisis estadounidense radica en esta incongruencia. Se aduce que los grandes intereses dificultan los planes de Obama, pero lo cierto es que la industria farmacéutica, por ejemplo, apoya sin vacilaciones la reforma sanitaria: tendrá decenas de millones de nuevos consumidores. Y sin embargo... Juan Gelman Tomado de Página 12

28 abr 2009

Que no nos hagan pagar la crisis!!!

Tenemos ante nosotros otro 1o. de mayo y una LO sacudida en sus cimientos.
A estas alturas no vamos a hablar, sino solo a mencionar el escándalo que involucra a Wanja Lundby-Wedin y al director de AMF, Christer Elmehagen, a quien se le ha exigido que devuelva el dinero que recibió.
Muchas veces hemos reflexionado y nos hemos preguntado acerca del porqué de la pasividad, obsecuencia y connivencia de las organizaciones sindicales de este país. El movimiento obrero sueco, a través de sus sindicatos y a partir de la formación de la Socialdemocracia (SD), ha estado -diría- demasiado vinculado a la misma, hasta el punto de subvencionarla. SD que habiendo pasado por varias etapas y teniendo diferentes posiciones según sus objetivos y coyuntura histórica, siempre con una posición reformista, ha dejado de lado la construcción de un sistema socialista, optando por reformar el sistema capitalista y el liberalismo económico. No debe extrañarnos entonces, la posición de los sindicatos suecos. De una dirección “izquierdista”, como era el caso del sindicato del metal y el de los comunales, la tendencia ha ido cambiando hacia la derecha y se ha impuesto a través de la vuelta de tuerca de la SD y de las maniobras de burócratas como la colaboracionista Wanja Lundby-Wedin.
Lo más grave y concluyente que ha sucedido en la política y en el movimiento obrero sueco en estos últimos decenios, no ha sido ni es que la derecha haya girado a la izquierda, empleando magistralmente el idioma de esta y teniendo el coraje de autodenominarse “Nuevo partido de los trabajadores”, sino que la seudo izquierda y la SD hayan girado a la derecha, traicionando sus posiciones marxistas. Por cierto que el hecho puntual de desnudar las concomitancias de los burócratas sindicales con las patronales (el escándalo de Wanja o el de Mona Sahlin), no es lo que separa a estas fuerzas; es lo ideológico.
La huelga comunal fué un hito, en el que los trabajadores tomaron conciencia del poder de la lucha y la unidad. Pese a que ciertos sectores afirman que las huelgas y la lucha colectiva son “métodos pasados de moda”, les probaron que están equivocados y que son las principales armas de los trabajadores para defender sus agredidos derechos.
Hoy pretenden que la clase trabajadora pague una “crisis” que no ocasionó. El gobierno en lugar de luchar por crear fuentes de trabajo reales, presiona con el continuismo de una política de desregularización -tanto en lo estatal como en lo privado- y agrede a los desocupados disminuyendo las compensaciones de la Caja de Desempleo. En este país “excepcional”, los trabajadores abandonan en forma masiva sus sindicatos y la SD, al verse enfrentados a una política de despidos masivos, aceptación de la rebaja salarial, la dichosa “flexibilización” del mercado, con contratos temporales y la pérdida de conquistas que han costado años de lucha.
Se han escuchado algunas protestas aisladas, generalmente referidas a casos puntuales. Una asamblea de los trabajadores de Volvo en Umeå , ante la pasividad de los sindicatos y el movimiento obrero en general, reclama la renuncia de Wanja Lundby-Wedin y una posición más firme frente a las patronales y el gobierno. Por otro lado, Stefan Carlén, de la Confederación de los Trabajadores del Comercio, criticó duramente al gobierno por haber llevado a cabo una política de mercado fundamentalista con el convencimiento de las privatizaciones. Pero de esto no solo le cabe la responsabilidad a la Alianza, sino también a la SD.
Nos encontramos frente a una clase trabajadora desorientada y descreída. El hecho es que va en aumento el malestar con respecto a la LO que continúa con su silencio cómplice y su actitud desmovilizadora. Y lo cierto es que justamente los trabajadores con su presencia en las calles, manifestando su descontento, exigiendo cambios reales, y despojándose del miedo a palabras tales como política e ideología, son quienes pueden cambiar la situación.
En el resto de Europa, desde la Francia de Zarkozy, pasando por la Inglaterra de Gordon Brown, hasta la España de Zapatero, la inmensa mayoría de los trabajadores aúnan su voz en una misma consigna: “Que no nos hagan pagar la crisis!!!”.
Hay toda una ofensiva de los sectores económicos neoliberales más reacionarios y conservadores, para que sean los trabajadores quienes, en definitiva, paguen los platos rotos de esta “crisis”. La respuesta a nivel mundial viene siendo la movilización general en rechazo a esta política y un despertar del sentimiento de clase, pertenencia y solidaridad que derriba fronteras.
Se globalizó la infamia de un sistema cruel y agónico, que profundizó la desocupación, el hambre, la miseria y el indigno salario de un dólar al día para millones de trabajadores. Un mercado laboral desregulado, precario, con bajos salarios, falta de formación y seguridad nos han llevado al drama social actual. Pero están cavando su propia fosa.
Los trabajadores en el mundo exigen con más fuerza un cambio revolucionario en el consumo y en la producción; con el control del estado en la planificación de la economía y del sistema financiero que solo especula sin generar riquezas de uso social, y una banca estatal.
Cuando este sistema neoliberal se derrumba, es el momento de tomar posición, organizarse y generar movilizaciones que conduzcan a la clase obrera a su liberación.
Viva la clase obrera, el internacionalismo proletario y la lucha de clases!!!
Gloria

5 abr 2009

G20 : 172 naciones ausentes de la foto oficial

El G20 deja fuera a la mayoría de los países obligados a pagar la factura de la crisis.
Los ausentes son más numerosos que los presentes. Mientras se abre la cumbre de los jefes de Estado y de gobierno de las 20 principales economías mundiales, a excepción de un puñado de representantes simbólicos, la inmensa mayoría de las naciones no están invitadas a Londres. « Los países en desarrollo y emergentes (…) no han contribuido a crear esta crisis, y sin embargo sus pueblos la están pagando como el resto del mundo », dijo hace unos días en la BBC la coordinadora de la ONG Ayuda en Acción, Claire Melamed. Según el Banco Mundial, 44 millones de personas están amenazadas de malnutrición. La Organización Mundial del Trabajo estima que « más de 200 millones de trabajadores podrían caer en la miseria absoluta, principalmente en los países en desarrollo y emergentes, en los que el sistema de protección social no existe », indica la declaración sindical internacional de Londres. El número de trabajadores pobres –que ganan menos de dos dólares (…) podría elevarse a 1.400 millones », prosigue el documento.
Mientras se rechaza a los Estados en los cuadros de honor, se condena a sus poblaciones a pagar la cuenta. Y se desprecia el principio « un país, un voto » con el pretexto de que las economías de 172 Estados estarían obsoletas. Una situación de hecho que tiene la virtud de enfurecer a Nicolas Sersiron, vicepresidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo en Francia : « Si se toman las cifras de análisis tipo del PNB, África no tiene influencia económica, dice, pero si nos paramos a observar lo que produce el continente en materia de minerales, metales o uranio, es decir, recursos imprescindibles para la viabilidad de las tecnologías del norte, sin esos recursos no existiría el desarrollo de los países ricos ». E insiste en la responsabilidad de las potencias económicas en el sometimiento del sur. « En la República Democrática del Congo (RDC), los países desarrollados imponen contratos leoninos que les permiten explotar los recursos naturales por cuatro duros. El gobierno de la RDC no aprovecha más que el 5% de las exportaciones de sus minerales que, por otra parte, se venden a los paraísos fiscales por debajo de su precio y después se revenden mucho más caros ».
Realmente, los « 20 » se van a limitar a dar un toque a algunos paraísos fiscales. En cambio, ni una palabra con respecto a la deuda de los países del sur que, sin embargo, es el corsé que hipoteca el desarrollo de esas naciones. La anulación de la deuda también sería un balón de oxígeno y un colchón para amortiguar los efectos del terremoto de la crisis, especialmente en la región subsahariana de África. En cuanto al papel del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, « desde siempre, esas instituciones están dominadas por Estados Unidos, que tiene derecho de veto », explica Nicolas Sersiron. Son las herramientas de dominación de los países ricos para su provecho ». Pero no se contempla ninguna reforma de esos instrumentos de chantaje económico. En cuanto a los objetivos del milenio inventariados por las Naciones Unidas para erradicar « las tragedias » humanas y sociales que sufren tres cuartas partes del planeta, es muy probable que acaben en la cuneta.
Frente a este sistema unilateral, « América del Sur traza un camino original », avanza Nicolas Sersiron. « La Alternativa Bolivariana para las Américas, que también va a crear un banco, es una transformación del paradigma ultraliberal, ya que sustituye la competitividad por la cooperación », analiza el vicepresidente del CADTM. El sur vela por el sur.
Cathy Ceibe
Tomado de L´Humanité

10 mar 2009

El fantasma de Ådalen

Foto: Scanpix
A la sombra de la crisis, el capital no pierde el tiempo. Presiona con la caída de la banca y la industria, con el fantasma reconocible del miedo. Miedo sobre todo a la pérdida del trabajo. Cuando se cree que ya se ha visto u oído todo, se descubre que aún nos queda mucho por ver y por oir.
No es que sea una medida inesperada, ni que la respuesta del Sindicato del Metal y de los demás gremios que están en lista de espera, sea algo que no se pueda predecir.
Para una mayoría se trata, simple y sencillamente, de la rebaja de sueldos; en el caso del metal de un 20% y el aumento de la A-Kassan (Caja de Desempleo) al doble. Una periodista de los medios suecos afirmó que ”el metal ha mostrado una forma de pensar innovadora”.
Hay que preguntar qué piensan los trabajadores que masivamente dejan sus sindicatos, sin encontrar una alternativa en los partidos políticos que se dicen de izquierda y que van a la deriva en este vacío ideológico que caracteriza a la mayor parte de esta sociedad.
Este acuerdo del metal con las patronales, de “despidos temporales“ que probablemente se conviertan en permanentes, plantea el momento de abrir una discusión más profunda: hasta dónde puede llegar el “modelo sueco“? Un modelo seguramente creado para otro momento económico y otro tipo de sociedad que ya no existe.
Este gobierno de derecha y su ministro de finanzas, Anders Borg, muy lejos de la realidad y las angustias de los desocupados, tiene como objetivos fundamentales bajar los impuestos a los ricos y continuar reduciendo el sector público. Este sector ya está gravemente afectado y no se puede continuar despidiendo gente porque hace rato se ha llegado al límite de seguridad para los pacientes en la salud, sobrepoblación en guarderías, carencias de personal de todo tipo en las escuelas, en la atención de ancianos….. en fin, que no se salva nada ni nadie!!!
Estas medidas som un boomerang. Crean la destrucción de la red social, la deflación fenómeno inverso a la inflación, con la caída de los precios cuando baja la capacidad adquisitiva de la gente, por la falta de demanda, creando una mayor desocupación. Como se puede apreciar, esta medida no garantiza en absoluto que se pueda conservar el empleo; tampoco la reducción de impuestos que siempre favorece a los mismos sectores. El revalorizado rol del Estado no significa que el poder financiero y sus voceros hayan perdido influencia y mucho menos que no vayan a sostener su actual hegemonía.
Pero lo que despierta mayor desconformidad es que los mismos que se benefician con la “crisis“ y la reducción de impuestos, no se rebajan sus sueldos, que son hasta 100 veces más elevados que el sueldo de un obrero, o la distribución de bonos, sistema creado para que aún en tiempos difíciles se puedan distribuir.
A este acuerdo del metal lo seguirán otros gremios. Los trabajadores de las comunas ya padecían la congelación salarial, pero ya se habló hoy de rebaja de sueldos. Les resulta conocida la receta? No es casualidad, es la receta del FMI.
En numerosos países, grandes empresarios o banqueros que reclaman a gritos -y obtienen del Estado- ayudas millonarias, se aprovechan de la crisis para despedir a mansalva y reducir costes. Una actitud que, en el actual contexto de crecimiento descontrolado del desempleo, enfurece. Por eso se multiplican las protestas sociales.
El huracán económico se ha llevado por delante una cuarta parte de la riqueza mundial y está provocando, en casi todo el planeta, el cierre de fábricas, la explosión del desempleo, una escalada proteccionista y la radicalización de las protestas sociales. Pero aquí según encuestas dudosas, un 51% estaría dispuesto a aceptar la rebaja salarial para conservar su trabajo.
Veremos alguna vez reaccionar a esta clase trabajadora? Es muy meritorio llamar a firmar en internet una protesta por la situación de la Caja de Enfermedad, situación también alarmante, inhumana y vergonzante, pero lo que nos hace crecer, sentirnos más fuertes y ser parte de un todo, es salir a manifestar nuestra desconformidad, nuestra ira; una ira creciente ante la injusticia social profunda en que se va sumiendo este país.
La gran pregunta es: cuándo los sindicatos tomarán partida por los trabajadores y una orientación clasista que conduzca la lucha en la dirección correcta???
Es de esperar y desear que este pueblo reaccione, y exija y defienda sus derechos que son, como siempre, el fruto de la lucha del pueblo, de generaciones anteriores y que han costado sangre. Sangre que también se ha derramado en este país.
El fantasma de Ådalen está hoy mucho más presente. No lo olvidemos!!!
Gloria

29 ene 2009

¿Por qué estaremos en huelga el 29 de enero ?

Stéphane Sahuc Traducción: J.A.Pina
¿Quién dijo : “En adelante, cuando haya una huelga en Francia, nadie lo notará” ? La respuesta es evidente : Nicolás Sarkozy. Una provocativa declaración, hecha hace unos meses cuando el presidente de la República se fanfarroneaba delante de los caciques de la UMP. Una frase que podría muy bien recibir un duro revés el 29 de enero. Más aún, cuando el 19 de enero, en sus palabras a los sindicalistas, el jefe del Estado defendiéndose, proporcionó una serie de razones suplementarias para ir a manifestarse.
¿Y si detrás de “los numeritos y las palabrerías habituales” de Nicolás Sarkozy, durante sus promesas a los sindicalistas el 19 de enero, detrás de las baladronadas conocidas, de las provocaciones diversas, se escondiese el miedo ? El miedo a que los franceses digan que ya basta de la política de regalos a los más ricos, del desguace de los servicios públicos, del estancamiento salarial. El miedo a que la exasperación y la ira, que crecen en todas las capas de la sociedad, hagan del día de huelga del 29 de enero, no sólo una poderosa jornada de respuesta, sino, también el desencadenante de algo más profundo. Sin quererlo, Nicolás Sarkozy ha desvelado sus miedos y descubierto su estrategia cuando afirma : lo más importante es “el sentimiento que tendrán los franceses de la justicia”, que permitirá evitar males mayores.
Luego, el jefe del Estado da cifras : “550 miles de millones de euros, es lo que representa la protección social”, “17 mil millones de euros, es lo que añadiremos en 2009”. Inútil tentativa para hacer olvidar los 428 mil millones de euros, desbloqueados en nombre del relanzamiento, entregados a los bancos y grandes empresas, sin contrapartida alguna en cuanto a la utilización de este dinero. Para hacer olvidar que son más de 65 mil millones de euros anuales que faltan del presupuesto del Estado, por las exoneraciones fiscales y las ayudas públicas, sin ningún control, a empresas.
El presidente de la República puede fingir que riñe a patronos y banqueros para que éstos hagan un esfuerzo y eviten distribuir dividendos y bonificaciones demasiado ostentosas e indecentes, mientras los franceses se aprietan el cinturón. Los banqueros ya le han respondido : “haremos lo que queramos con el dinero que el Estado nos ha dado”. El dinero de los franceses va a servir, no solo para reflotar el sistema que ha conducido a la crisis, sino que irá también directamente a los bolsillos de los responsables de la misma, en forma de dividendos y de bonificaciones. Porque, en 2008, los tres mayores bancos franceses (BNP Paribas, Societé générale y Crédit agricole) dispondrán de alrededor de 9 mil millones de euros de beneficio y quieren pagar entre un tercio y la mitad en forma de dividendos. En 2008, las empresas del CAC 40 * han anunciado más de 90 mil millones de euros de beneficios (frente a los 99 mil millones en 2007) y los dividendos pagados en 2009, referidos a ese ejercicio 2008, rondan los 40 mil millones de euros. Mientras tanto, los salarios se estancan, el poder de compra retrocede y el paro crece brutalmente. La Comisión Europea anuncia que la tasa de paro podría pasar en Francia de 7,8% en 2008 a 9,8 % en 2009 y al 10,6% en 2010. Una respuesta a las palabras del presidente de la República, cuando llama a los sindicatos a ser razonables, e intenta culpabilizarles pidiéndoles que piensen en los parados, para hacerles aceptar su proyecto de acuerdo sobre el seguro de paro.
Nicolás Sarkozy es mucho menos prolijo en cifras, cuando se trata de hablar concretamente de la revalorización de las pensiones. En cuanto a la palabra “salario”, parece haber desaparecido de su vocabulario. ¿Pero quién ha dicho que Sarkozy no hacía nada por el poder de compra ? Él se ocupa del de los ricos. Para garantizarlo, no vacila. Según la Comisión Europea, el déficit en Francia, debería sobrepasar, en el 2008, del límite del 3% autorizado por la Unión Europea, al 3,2 % ; para pasar enseguida al 5,4 % en 2009 y mejorar ligeramente al 5% en 2010. El respeto al sacrosanto 3%, intocable para financiar los servicios públicos, el empleo y los salarios, no es un dogma cuando se trata de reflotar a los capitalistas. La injusticia y la ineficacia “del plan de relanzamiento” Sarkozysta son patentes.
En estas circunstancias, se comprende que el secretario general de la CGT, Bernard Thibault, afirme a propósito del 29 de enero : “la movilización va a ser muy fuerte, por descontado. ¡Los que pensaban que no habría ya en adelante un movimiento social visible, van a sufrir una decepción !” Y no serán los franceses que hemos reunido (en el dossier de HD), los que vayan a contrariarle. Son enseñantes, obreros, profesionales de la sanidad, cuadros de la empresa privada, funcionarios, estudiantes de secundaria que, como decenas de miles más, estarán en huelga y en la calle el 29 de enero respondiendo a la llamada del conjunto de las organizaciones sindicales.
Una irritación creciente, que la palabrería del jefe del Estado ante los sindicalistas, no va a poder detener, los franceses rechazan ser los paganos de la crisis económica. Y ya se preguntan : “¿qué hacemos el 30 ?”. Una pregunta planteada a los sindicalistas pero igualmente al conjunto de la izquierda. Los comunistas proponen un plan de urgencia contra la crisis (ver HD nº 144), el Partido Socialista presenta sus soluciones. ¿Y si la próxima batalla fuesen los criterios sobre el uso del dinero del plan de relanzamiento ?. Una gran batalla política entre “sociales” y “liberales”, que sacudirá la cita del G20 del 2 de abril próximo, en Londres, sobre la “refundación del capitalismo”
• UMP : partido de Sarkozy • CAC-40 : es un índice bursátil francés : una medida ponderada según la capitalización de los 40 valores más significativos entre las 100 mayores empresas negociadas en la Bolsa de París. • HD : L´Humanité Dimanche
Tomado de L'Humanité

13 oct 2008

Interconexión de las crisis capitalistas

Éric Toussaint**
Traducido por Caty R.*
La explosión de las crisis alimentaria, económica y financiera en 2007-2008 demuestra hasta qué punto están interconectadas las economías del planeta. Para resolver estas crisis, es necesario tratar el mal en la raíz.
La crisis alimentaria
En 2007-2008, más de la mitad de la población mundial ha visto degradarse fuertemente sus condiciones de vida porque ha tenido que enfrentarse a una gran subida de los precios de los alimentos. Esto ha originado protestas masivas, por lo menos en una quincena de países, en la primera mitad de 2008. El número de personas afectadas por el hambre llega a varias decenas de millones, y cientos de millones más han visto restringido su acceso a los alimentos (y, en consecuencia, a otros bienes y servicios vitales (1)). Todo esto como consecuencia de las decisiones tomadas por un puñado de empresas del sector del «agronegocio» (productoras de biocombustibles) y del sector de las finanzas (los inversores institucionales que contribuyen a la manipulación de los precios de los productos agrícolas), que se han beneficiado del apoyo del gobierno de Washington y de la Comisión Europea (2). Pero la parte correspondiente a las exportaciones de la producción mundial de alimentos sigue siendo escasa. Sólo una parte insuficiente del arroz, el trigo o el maíz producidos en el mundo se exporta, una porción aplastante de la producción se consume en el lugar de origen. Sin embargo, los precios de los mercados de exportación son los que determinan el precio en los mercados locales. Es decir, los precios de los mercados de exportación se fijan en Estados Unidos, principalmente en tres Bolsas (Chicago, Minneapolis y Kansas City). En consecuencia, el precio del arroz, el trigo o el maíz en Tombuctú, México, Nairobi o Islamabad está influido directamente por la evolución del precio de dichos productos en los mercados bursátiles de Estados Unidos.
En 2008, con urgencia y por el peligro de que las derribasen los motines, en los cuatro puntos cardinales del planeta, las autoridades de los países en desarrollo tuvieron que tomar medidas para garantizar el acceso de los ciudadanos a los alimentos básicos.
Si se llegó a esa situación es porque durante varios decenios los gobiernos renunciaron progresivamente al sostenimiento de los productores locales de granos –en su mayoría pequeños productores- y siguieron las recetas neoliberales dictadas por instituciones como el Banco mundial y el FMI en el marco de los planes de ajuste estructural y los programas de reducción de la pobreza. En nombre de la lucha contra la pobreza, estas instituciones convencieron los gobiernos para establecer políticas que reprodujeron, incluso reforzada, la pobreza. Además, durante los últimos años, numerosos gobiernos han firmado tratados bilaterales (en particular los tratados de libre comercio) que han agravado todavía más la situación. Las negociaciones comerciales en el marco del ciclo de Doha de la OMC también han acarreado consecuencias funestas.
¿Qué ha pasado?
Acto primero:
Los países en desarrollo renunciaron a las protecciones aduaneras que permitían proteger a los campesinos locales de la competencia de los productores agrícolas extranjeros, principalmente de las grandes empresas «agroexportadoras» estadounidenses y europeas. Éstas invadieron los mercados locales con productos agrícolas vendidos por debajo del coste de producción de los agricultores y ganaderos locales, lo que originó su quiebra (muchos de ellos emigraron a las grandes ciudades de sus países o a países más industrializados). Según la OMC , los subsidios que pagan los gobiernos del norte a sus grandes empresas agrícolas en el mercado interior no constituyen una infracción de las reglas contra el dumping. Como ha escrito Jacques Berthelot: «Mientras que para el hombre de la calle existe dumping si se exporta a un precio inferior al coste medio de producción del país exportador, para la OMC no hay dumping en tanto que se exporta al precio interior, incluso si es inferior al coste medio de producción» (3). En resumen, los países de la Unión Europea , Estados Unidos u otros países exportadores pueden invadir los mercados de los demás con productos agrícolas que se benefician de cuantiosas subvenciones internas.
El maíz exportado a México por Estados Unidos es un caso emblemático. A causa tratado de libre comercio (TLC) firmado entre Estados Unidos, Canadá y México, este último abandonó sus protecciones aduaneras frente a sus vecinos del norte. Las exportaciones de maíz de Estados Unidos a México se han multiplicado por nueve entre 1993 (último año antes de la entrada en vigor del TLC) y 2006. Cientos de miles de familias mexicanas tuvieron que renunciar a producir maíz porque éste costaba más caro que el maíz procedente de Estados Unidos (producido con tecnología industrial y fuertemente subvencionado). Esto no sólo constituyó un drama económico, sino que además acarreó una pérdida de identidad porque el maíz es el símbolo de la vida en la cultura mexicana, especialmente en los pueblos de origen maya. Una gran parte de los cultivadores de maíz abandonaron sus campos y salieron a buscar trabajo en las ciudades industriales de México o en Estados Unidos.
Acto segundo
México, que para alimentar a su población depende del maíz de Estados Unidos, se enfrenta a una subida brutal del precio de este cereal originada, por una parte, por la especulación en las Bolsas de Chicago, Kansas City o Minneapolis y, por otro lado, por la producción, en casa de su vecino del norte, de etanol de maíz.
Los productores mexicanos de maíz ya no tienen capacidad para satisfacer la demanda interna y los consumidores mexicanos se enfrentan a un estallido del precio de su alimento de base, la tortilla, esa tortita de maíz que sustituye al pan o al tazón de arroz consumido en otras latitudes. En 2007, enormes protestas populares sacudieron México.
En condiciones específicas, las mismas causas produjeron, grosso modo, los mismos efectos. La interconexión de los mercados alimentarios a escala mundial está establecida a un nivel jamás conocido anteriormente.
La crisis alimentaria mundial pone al descubierto el motor de la sociedad capitalista: la búsqueda del máximo beneficio privado a corto plazo. Para los capitalistas, los alimentos sólo son una mercancía que hay que vender con el mayor beneficio posible. El alimento, elemento esencial de la conservación de la vida de los seres humanos, se ha transformado en un simple instrumento de beneficio. Hay que poner fin a esta lógica mortífera. Hay que abolir el control del capital sobre los grandes medios de producción y comercialización y dar la prioridad a una política de soberanía alimentaria.
La crisis económica y financiera
También en 2007- 2008 ha estallado la mayor crisis internacional económica y financiera desde 1929. Si no existiera la intervención masiva y concertada de los poderes públicos que se han lanzado al auxilio de los banqueros ladrones, la crisis actual ya habría adquirido mayores proporciones. También en este terreno la interconexión es sorprendente. Entre el 31 de diciembre de 2007 y finales de septiembre de 2008, todas las Bolsas del planeta conocieron unas bajadas muy importantes, que han ido del 15 al 30% en las Bolsas de los países más industrializados hasta el 50% en China pasando por el 40% en Rusia y Turquía. El montaje colosal de deudas privadas, pura creación de capital ficticio, acabó por estallar en los países más industrializados empezando por Estados Unidos, la economía más endeudada del planeta. En efecto, la suma de la deuda pública y privada de Estados Unidos asciende, en 2008, a 50 billones de dólares (contando las deudas del Estado, los hogares y las empresas, N. de T.), es decir el 350% del PIB. Esta crisis económica y financiera, que ya ha golpeado a todo el planeta, afectará cada vez más a los países en desarrollo de los que algunos todavía se creen a salvo. La globalización capitalista no desconectó unas economías de otras. Al contrario, países como China, Brasil, la India o Rusia tampoco han podido librarse de esta crisis. Y estamos empezando.
La crisis climática
Los efectos del cambio climático, de momento, han desaparecido del primer plano de la actualidad, sustituidos por la crisis financiera. Sin embargo el proceso está en marcha a escala planetaria, y también en este asunto la interconexión es evidente. Ciertamente las poblaciones de los países «pobres» resultarán más afectadas que las de los países «ricos», pero nadie saldrá indemne.
La conjunción de estas tres crisis muestra a los pueblos la necesidad de liberarse de la sociedad capitalista y de su modelo de producción. La interconexión de las crisis capitalistas pone por delante la necesidad de un programa anticapitalista y revolucionario a escala mundial. Las soluciones, para que sean favorables para los pueblos y para la naturaleza, deben ser internacionales y sistémicas. La humanidad no podrá conformarse con parches.
Notas
(1) En efecto, con el fin de comprar alimentos cuyos precios aumentaron fuertemente, las familias pobres redujeron los gastos de salud y educación, así como los gastos en materia de vivienda.
(2) Damien Millet y Eric Toussaint « Repaso de las causas de la crisis alimentaria mundial », agosto de 2008 y Eric Toussaint « Une fois encore sur les causes de la crise alimentaire », octubre de 2008.
(3) Jacques Berthelot « Démêler le vrai du faux dans le flambée des prix agricoles mondiaux », 15 de julio de 2008, p. 47.
Original en francés: http://www.cadtm.org/spip.php?article3780
**Éric Toussaint, es el presidente del CADTM Bélgica, y autor de la obra Banque du Sud et nouvelle crise internationale, CADTM/Syllepse, 2008.
*Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.
Tomado de Rebelión
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...