28 feb. 2011

Las rebeliones populares frente al neoliberalismo: desde Egipto a Wisconsin, EEUU


Caricatura: pacogarabato
Este artículo analiza las movilizaciones populares que se están extendiendo (desde Egipto a Wisconsin, EEUU) como protesta a las políticas neoliberales llevadas a cabo por sus gobiernos. El artículo señala que la interpretación dominante que intenta explicar tales movilizaciones como resultado de movimientos juveniles como Internet es profundamente limitada cuando no errónea.
Una de las causas de las movilizaciones en el mundo árabe fue la aplicación, por parte de las élites gobernantes, de políticas neoliberales que afectaron negativamente a las clases populares. Estas movilizaciones se habían ya iniciado meses y años antes, resultado de las medidas de austeridad (que incluyeron reducción de programas de protección social y disminución de salarios, eliminación de subsidios a los alimentos y desregulación de los precios de productos básicos), que crearon un gran malestar y que fueron las causas de que en estos países (en Túnez primero y en Egipto después) fuera la clase trabajadora, junto con sectores de las clases medias la que protagonizaran tales movilizaciones. Estas movilizaciones en protesta frente al neoliberalismo imperante están ocurriendo no sólo en países árabes, sino también en muchos otros países, incluyendo EEUU.
El último caso de estas protestas obreras ha ocurrido en el estado de Wisconsin, EEUU. El nuevo gobernador de tal estado, el republicano Scott Walker (de la corriente Tea Party) intentó aprobar una ley en el parlamento del estado que reduciría el sueldo de los funcionarios públicos un 7%, disminuyendo también sus pensiones, y obstaculizando además la sindicalización de los trabajadores en el sector público. Tal como indicó la Federación de los Sindicatos Estadounidenses (AFL-CIO) esta ley –de ser aprobada- sería un ataque frontal a los sindicatos de aquel país. La justificación que el gobernador Scott Walker dio para tomar tales medidas era que el presupuesto del estado tenía 137 millones de dólares de déficit.
La respuesta de los sindicatos en Wisconsin fue inmediata. A los pocos días, Madison, la ciudad más importante de aquel estado vio la manifestación más grande que nunca existiera en aquella ciudad. Los sindicatos se manifestaron frente al Parlamento (y frente al domicilio particular del gobernador Walker), exigiendo la retirada de la propuesta de ley. Lo que es interesante es que los manifestantes no eran sólo sindicalistas, sino también usuarios de los servicios públicos conscientes de que estos recortes iban a afectar a la calidad de sus servicios. Muy llamativa fue la cantidad de niños y sus padres que acompañaron a los maestros en su protesta, hecho remarcado por los medios de información. Las encuestas mostraban también que la mayoría de la ciudadanía de Wisconsin se oponía a las propuestas del gobernador Walker y apoyaban las movilizaciones en contra de ellas. Entre los que apoyan tales movilizaciones, adhiriéndose a ellas, estaban, por cierto, los policías y bomberos que el gobernador Walker había excluido de sus medidas de recortes salariales, dándoles un trato favorable. Los policías y bomberos expresaron, sin embargo, su solidaridad con los otros empleados públicos saliendo a la calle con ellos. Estos hechos están siendo seguidos por todo EEUU.
Las derechas, lideradas por el Tea Party, están deseando que el gobernador Walker pueda llevar a cabo tales medidas, una vez hayan sido aprobadas por el Parlamento del Estado de Wisconsin, donde el Partido Republicano tiene mayoría. Aunque el argumento que se utiliza para defender estas medidas es la necesidad de cubrir el déficit del Estado de Wisconsin, la causa real de que se esté presionando, por parte del Partido Republicano, para que tales medidas se aprueben en el parlamento de Wisconsin es una causa política: la de debilitar a los sindicatos, los mayores adversarios que tiene el Partido Republicano, que consideran a AFL-CIO como uno de los mayores pilares del Partido Demócrata.
En realidad, el déficit del presupuesto del Estado podría resolverse fácilmente aumentando los impuestos sobre la propiedad (entre otros), que el parlamento de Wisconsin, controlado por los republicanos, había reducido considerablemente durante los años de bonanza económica. Como siempre ocurre, el discurso económico, oculta en realidad, los argumentos políticos. El establishment económico y financiero del estado de Wisconsin, que se benefició enormemente de las políticas neoliberales de reducción de impuestos a las rentas superiores se resiste a que se reduzcan sus enormes ingresos (el 1% de la población estadounidense que tenía el 7% de la renta de todo el país en 1997, al principio de la “revolución neoliberal”, ha pasado a tener el 20% de tal renta) mediante el incremento de estos impuestos. De ahí que prefieran resolver el problema del déficit del estado de Wisconsin a base de reducir los servicios públicos a las clases populares en lugar de que suban sus impuestos. Los republicanos tienen a su lado a gran parte de los medios de información que intentan desacreditar al sector público indicando que los empleados públicos son unos “privilegiados”, que son unos “ineficaces”, y otro tipo de acusaciones previsibles a fin de conseguir el apoyo popular a aquellas medidas represivas. Hasta ahora tal campaña no ha sido exitosa y el 62% de la población estadounidense apoya a los empleados públicos.

¿QUIÉNES SON LOS JÓVENES?
Una última observación. Gran número de articulistas como Josep Ramoneda en EL PAÍS (“Un nuevo sujeto político”. EL PAÍS, 20.02.11) están enfatizando mucho el rol de los jóvenes en estas movilizaciones (desde Egipto, hasta Wisconsin), presentándolos como los nuevos agentes de cambio, sustituyendo con ello a otros agentes, como a la clase trabajadora a la cual, por lo visto, consideran inexistente o desaparecida. Ignoran o desconocen que la mayoría de estos jóvenes son y pertenecen a la clase trabajadora. Si se analizan las revoluciones que han existido en el siglo XX, se verá que en su mayoría, fueron los jóvenes los que lideraron estas rebeliones. No es, pues, una situación nueva. Lo que es nuevo es que se vea como una cosa nueva y ello es consecuencia del olvido de las categorías de análisis como clase social y lucha de clases, categorías que se consideran transcendidas y “anticuadas”, redefiniendo estas movilizaciones populares como movimientos estudiantiles con Internet y Facebook, categorías que son enormemente insuficientes para entender la realidad de los tiempos en que vivimos. La pregunta que no se hacen es a qué clase pertenece la mayoría de estos jóvenes. Ni que decir tiene que tanto la composición como la dinámica de clases varía con el tiempo. Pero de esta realidad no se puede ignorar su existencia, pues continúa siendo fundamental para entender nuestro entorno.

Vicenç Navarro

Tomado: VNavarro.org

Confirman inicio de interrogatorios por muerte de Salvador Allende



Allende fue víctima de complot con participación de la derecha y apoyo y financiamiento de Washington.
"Todo indica que el presidente Allende fue asesinado", afirma cineasta chileno Miguel Littin
La justicia chilena acogió a trámite la querella presentada por la muerte del ex presidente Salvador Allende y confirmó el inicio de interrogatorios a testigos del hecho a partir de la próxima semana.

El juez a cargo de la causa, Mario Carroza, anunció el comienzo de recogida de testimonios entre lunes y martes y dijo estar a la espera de un informe del Servicio Médico Legal, alusivo al protocolo de autopsia practicada al ex mandatario el 11 de septiembre de 1973, reseña Prensa Latina.

La decisión del sistema judicial de investigar las circunstancias del deceso de Allende surgió tras la presentación por la fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago Beatriz Pedrals de una lista de 726 querellas relacionadas con víctimas del régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990) y entre las que se encontraba el nombre del ex jefe de Estado.

"Todo indica que el presidente Allende fue asesinado, porque las tropas que entraron a La Moneda no entraron a saludarlo, entraron a matar a su enemigo, que en ese minuto era Allende", opina el reconocido cineasta chileno Miguel Littin.

En declaraciones a la radio local Littin destacó que el escenario del fallecimiento del ex mandatario fue cambiado en el transcurso de las horas y surgió la tesis de suicidio rápidamente aprobada, "porque le convenía a todos los sectores involucrados, porque la presencia de un héroe no era conveniente".

Para los partidos Comunista y del Socialismo Allendista hay que tomar en cuenta el contexto histórico, ideológico y político en el cual se perpetró el golpe militar por parte de Pinochet, con la participación de la derecha y el apoyo y financiamiento de Washington.

La acción militar por tierra y aire que se desató el 11 de septiembre de 1973 sobre el Palacio de la Moneda tenía como objetivo asesinar a Allende y a sus colaboradores, remarcó Esteban Silva, máximo líder de los socialistas allendistas.

Detalló que durante años la versión del suicidio se instaló como una verdad única, como si se tratara de un suicidio como cualquier otro, desprovisto del análisis de las circunstancias históricas y de la responsabilidad de la agresión militar contra el gobierno de la Unidad Popular.

Comentó cómo se consolidó de ese modo "en la justicia, en los medios de comunicación y en el sentido común popular una versión dominante que pavimentaba la interpretación que infería que por tratarse de un suicidio no cabía perseguir responsabilidades individuales ni colectivas de terceros."

"Aún si aceptáramos la versión del suicidio es indispensable establecer que quienes lo atacaron buscaban asesinarlo y que el presidente Allende luego de ser bombardeado y de responder al ataque militar decidió no entregarse vivo ante sus agresores que buscaban eliminarlo físicamente", añadió Silva.

Con ese punto de vista concordaron agrupaciones de derechos humanos. “Aquí se cometió un magnicidio contra Allende”, consideró Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (Afep).

“En el momento del terrorismo de Estado, el momento del golpe de Estado, (Allende) no tenía ninguna salida y ninguna seguridad”, recalcó la principal dirigente de la Afep.

Lira opinó que los responsables de los crímenes cometidos durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990) deben responder ante la justicia.

Unas 3.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas durante la dictadura militar de Pinochet en Chile y otras 50.000 sufrieron torturas, cárcel o persecución.

Tomado: La República.es

27 feb. 2011

Gaddafi resiste cruelmente, pero esta revolución árabe democrática dista de haber concluido


Pintura: Paul Klee

El mundo tiene aún que fijar un término convenido para los grandes acontecimientos que se desarrollan por todo Oriente Medio. Andaba yo en lo profundo de la campiña francesa, perdido y con el Servicio Internacional de la BBC que se iba y venía en la radio tarde por la noche y temprano por la mañana durante su ultimísima e impresionante fase egipcia. Pero pronto me persuadí de que la designación que le adjudicó en un artículo de Le Monde Gilles Kepel, el conocido especialista en fundamentalismo islámico, se demostraría tan capaz de compendiarla con precisión como la mejor. Él la denominó la "revolución democrática árabe".

Es indudablemente, globalmente árabe. En el momento en que en un país árabe, Túnez, prendió la chispa, se encendió un fuego, un contagio, en el que todos los árabes al instante depositaron su esperanza –y sus engendradores misteriosos en su origen parecen haberlo comprendido o incluso planeado- de que se extendiera a toda la "nación árabe". Todos se reconocieron en las aspiraciones del pueblo tunecino, y la mayoría parecían verse poseídos por la creencia de que si un pueblo árabe podía alcanzar lo que todos habían ansiado durante largo tiempo, también podrían los demás.

Va de suyo que es evidentemente democrática. A buen seguro, otros factores, sobre todo los socioeconómicos, la han avivado enormemente, pero la concentración en este aspecto singular, la práctica ausencia de otros lemas de facción o ideológicos ha sido llamativa. Ciertamente, tan llamativa que dicen ahora algunos, este surgimiento de la democracia como ideal y fuerza políticamente movilizadota equivale nada menos que a una "tercera vía" en la historia árabe moderna. La primera fue la del nacionalismo, nutrida por la experiencia del dominio colonial europeo y todo su legado, desde el desgüazamiento de la "nación árabe" a la creación de Israel, y la continuada voluntad posterior de Occidente de dominar y configurar la región. La segunda, que consiguió verdadero poder sólo en el Irán no árabe, fue el "Islam político", nutrido por el fracaso del nacionalismo.

Y es doblemente revolucionaria. Primero, en la conducta misma de la propia revolución y la absoluta novedad y creatividad de una juventud apolítica y con estudios, la cual, merced a disponer de la Red como herramienta, la encendió. En segundo lugar, y más convencionalmente, en la profundidad, la escala y lo repentino de la transformación dentro de un vasto orden existente que parece manifiestamente destinado a quebrarse.

Árabe, sí, pero no el sentido de que los árabes vayan otra vez por su lado. Todo lo contrario. Ningún otro conjunto político ha hecho alarde durante tanto tiempo de una colección tal de dinosaurios, esos empedernidos supervivientes de una era anterior, totalitaria, ningún otro se perdió las oleadas de "poder del pueblo" que barrieron el imperio soviético y los despotismos de América Latina, Asia y África. Al congregarse por fin en torno a este valor hoy universal pero esencialmente occidental llamado democracia, se reincorporan de hecho al mundo, poniéndose al día con la historia que les había dejado atrás.

Si fue en Túnez donde la celebrada "calle árabe" se movió primero, el país que -aparte del que a cada uno le es propio- esperaban los árabes de todas partes que se moviera a continuación fue Egipto. Eso sería equivalente a una garantía virtual de que terminaría por llegarles a ellos. Pues, siendo el más fundamental, populoso y prestigioso de los estados árabes, Egipto fue siempre un modelo, a veces un gran agente del cambio, para toda la región. Durante la época nacionalista, después de que el presidente Nasser derribara la monarquía en 1952, fue cuando desempeñó de un modo más espectacular ese papel. Pero en un plazo más largo y tranquilo, fue también progenitor principal, gracias a la creación de los Hermanos Musulmanes, del "Islam político" que hoy conocemos, incluida – tanto en su base teórica como substancialmente en su personal– la yijad global y Al Qaeda que iban a convertirse en sus descendientes pervertidos y fanáticos.

Pero en tercer lugar, y con la máxima actualidad, fue también el primer y más influyente ejemplo de aquello de lo que, casi sesenta años más tarde, trata la revolución democrática árabe. Nasser buscaba la "auténtica democracia", que juzgaba la más indicada para las metas de su revolución. Pero, a despecho de todos sus arreos democráticos, la suya fue en realidad una autocracia dirigida por los militares, si bien populista, desde sus mismos inicios; con los años sufrió enormes cambios de ideología, política y reputación, pero reteniendo siempre sus estructuras básicas, degeneró a un ritmo constante en esa versión empeorada, artrítica, profundamente opresiva e inmensamente corrupta de su yo original que presidía Hosni Mubarak. Con variantes locales, el sistema se repetía en la mayoría de las autocracias árabes, especialmente en aquellas antaño revolucionarias como la suya, pero también en las monarquías tradicionales más antiguas.

Y efectivamente, la "calle" de Egipto se movió con presteza y de un modo en nada parecido a la forma salvaje y violenta que siempre tienden a imaginar las mentes preocupadas. Como expresión amplia y manifiestamente auténtica de la voluntad popular, cumplió un primer estadio crucial de lo que seguramente figura como uno de los alzamientos más ejemplares y civilizados de la historia. Los egipcios se sienten renacidos, el mundo árabe tiene de nuevo a Egipto, "madre del mundo", en la más alta estima. Y finalmente – después de muchas astutas evasivas mientras esperaban a ver si el faraón, pilar máximo durante treinta años de su Oriente Medio, había caído de verdad – el presidente Obama y otros les otorgaron el tributo oficial de Occidente.

Estos aplausos suscitan la gran pregunta: si los árabes se reincorporan ahora al mundo, ¿qué significa esto para el mundo? La adopción de un valor fundamentalmente occidental, ¿los hará naturalmente receptivos a las políticas o recomendaciones occidentales? Probablemente no. La democracia misma, por no hablar del resentimiento árabe por el prolongado historial de sostén de Occidente al viejo orden despótico, influirán en su contra.

Hablando en términos prácticos, la "tercera vía" de los árabes sólo significa que la democracia, un concepto político neutral en si mismo, servirá a partir de ahora de entrada para la conducción de su política. No significa suplantar a las primeras dos vías. Pues las políticas de estas dos no pueden sino persistir en la tercera. El islamismo, gran pesadilla de Occidente, seguirá ahí. Un orden democrático encontrará que es imposible, por si mismo o en nombre de otros, hacer lo que hizo Nasser en el orden despótico: ejecutar a algunos dirigentes de los Hermanos Musulmanes y reprimir severamente a sus partidarios. Está destinado a darles acomodo, cediéndoles abierta y electoralmente su verdadero peso en los asuntos árabes, junto al de otros movimientos que compitan con ellos.

El nacionalismo, antaño la otra pesadilla de Occidente, será uno de ellos, y muy probablemente, dado el papel no precisamente glorioso de los Hermanos Musulmanesen la rebelión, ganará algo del terreno que comenzó a perder seriamente frente a los islamistas tras la demoledora derrota árabe de 1967.

Un elemento clave, quizás el elemento clave de las estrategias norteamericanas en Oriente Medio, profundamente dañadas, se ha centrado siempre en el conflicto árabe-israelí. Disponiendo islamismo y nacionalismo, por no mencionar a otras fuerzas políticas, de libertad de expresión, la democracia egipcia no querrá, no puede seguir desempeñando el papel, –absolutamente servil, si no francamente propio de traición, para muchos ojos árabes – que Mubarak llevó a cabo en nombre de EE.UU. e Israel. Queda por ver todavía qué importancia tendrá esta particular divergencia egipcio-norteamericana. Pero la mayoría de los israelíes lo consideran ya una calamidad en proceso de formación, con la irónica consecuencia de que "la "única democracia de Oriente Medio" a su manera es ahora la que encabeza alos que proclaman que nunca debería haber habido democracias para los árabes,

Pero todo esto es mirar al futuro. De momento, las cuestiones candentes se centrarán en dónde va a brotar la siguiente revolución árabe. Aunque la Europa de 1989 es el precedente más obvio, puede que los reyes y presidentes no caigan como el dominó que acabó con los Honecker y Ceausescu. Y tras Ben Ali y Mubarak, puede que no caigan otros de un modo tan fácil o tan bonito. Eso resulta ya patente en los dos últimos episodios, los más dramáticos, de la incesante turbulencia prodemocrática que ya agita a una buena media docena de países árabes. La monarquía de Bahrein, de doscientos años de antigüedad, puede que haya dado marcha atrás en un intento de diálogo y reconciliación, pero este régimen de minoría suní, que forma una piña, ya ha demostrado de qué tenacidad y dureza puede hacer gala frente a un levantamiento de su mayoría chií. Por lo que respecta a Libia, no puede haber muchas dudas de que, enfrentado a un levantamiento en su contra, el coronel Gadafi, el más cruel y caprichoso de los dictadores árabes, intentara hacer, a lo grande, lo que ha proclamado siempre que haría con cualquier opositor a su Gran Estado de las Masas Árabe Libio Socialista del Pueblo, (que ha durado 42 años) que consiste en "cortarlos en pedazos".

Pero la mayoría de los regímenes son candidatos. Entre las pocas excepciones probables, quizás la más importante, y desde luego la más apta, se cuenta el Líbano, al que ahora he regresado. Siempre turbulento, siempre el más expuesto de los árabes a las consecuencias de lo que hacen otros árabes, podría parecer que está lógicamente destinado a ser el primero en desaparecer. Pero no es el caso: sobre todo porque, ejemplo único en la región, ha sido siempre una suerte de democracia.


David Hirst ha sido uno de los grandes corresponsales británicos y europeos en Oriente Medio, al estilo de Robert Fisk para The Independent de Londres o Tomás Alcoverro para La Vanguardia de Barcelona. Jubilado en la actualidad, trabajó en la región para The Guardian entre 1963 y 1997. Es autor de varios libros sobre el mundo árabe, como The Gun and the Olive Branch y Beware of Small States: Lebanon, Battleground of the Middle East.

David Hirst. Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

Tomado: Revista Sin Permiso.info

«Hermano» Gadafi, te estás cayendo




La población libia se ha sublevado, manifestantes ocupando un tanque abandonado por el ejército.

Se sabe que el (espantoso) show se podría estar acabando cuando el Jeque Yousef al-Qaradawi, una de las autoridades suníes más populares del mundo, no sólo por su show semanal en [televisión árabe] al-Yazira, emite una fatua:
«Ahora estoy emitiendo una fatua para matar a [Muammar] Gadafi. A todo soldado, a todo hombre que pueda apretar el gatillo y matar a ese hombre, que lo haga”, y luego ora en directo en al-Yazira, por el fin del dictador libio («Oh Dios, salva a los libios de este faraón». Cuando termina, el presentador de al-Yazira dice «Amén»).

Sabes que las campanas están doblando cuando tu «Brigada Abu Omar», responsable de tu protección, sigue desatando una violencia asesina; pero tus embajadores de todo el mundo desertan en masa; tu propio embajador adjunto en las Naciones Unidas, Ibrahim Omar al-Dabashi, dice que tu gobierno está perpetrando un genocidio; tus pilotos de cazabombarderos se niegan a bombardear tus ciudades; tus oficiales militares, en una declaración, llaman a todos los miembros del ejército a dirigirse a Trípoli para deponerte; una coalición de dirigentes islámicos dice a todos los musulmanes que su deber es rebelarse contra ti debido a tus «sanguinarios crímenes contra la humanidad»; y para rematar, la gente llama a una «marcha de un millón», siguiendo el modelo egipcio.

¿Y qué pasa con los Halcones Malteses? En un día de volcánica actividad, cuesta superar la espectacular deserción de dos coroneles de la Fuerza Aérea Libia, que volaron en sus Mirages a Malta. Se habían negado a bombardear a los manifestantes en Bengasi y dijeron a las autoridades maltesas que habían llegado tan cerca de cumplir con su misión que pudieron ver a la multitud en tierra. También entregaron información «clasificada» sobre lo que han estado haciendo los militares libios.

Y todo esto en un solo día, lunes.


No bastó con enviar a mercenarios «africanos negros» a disparar a matar en Bengasi. Ya el domingo, el Jeque Faraj al-Zuway, líder de la crucial tribu al-Zuwayya en el este de Libia, había amenazado con cortar las exportaciones de petróleo a Occidente en 24 horas a menos de que se detuviera lo que llamó «opresión de manifestantes» en Bengasi.

Akram Al-Warfalli, líder de la tribu al-Warfalla, una de las mayores de Libia, en el sur de Trípoli, había dicho a al-Yazira que Gadafi «ya no es un hermano, le decimos que abandone el país».
Los 500.000 bereberes, tuaregs, del desierto meridional, también están contra él. Cuando cuatro tribus cruciales –la espina dorsal de tu sistema– marchan sobre Trípoli para librarse de tu persona, más vale que pongas cuidado.

Es posible que la historia termine por registrar cómo el horrible régimen de 41 años de Gadafi en Libia (ya estaba en el poder cuando «Truculento» Richard Nixon era presidente de EE.UU.) se derrumbó virtualmente en sólo 24 horas. Habrá sangre –mucha sangre-; pero el «hermano» va a caer.

«Ríos de sangre correrán por Libia»
El comienzo del fin fue típico de un dictador árabe; Saif al-Islam al-Gadafi, que parecía un gorila elegante con traje y corbata, apareció en la televisión estatal libia el domingo por la noche en lugar de su padre para pronunciar un discurso amenazador/repelente/patético que sólo enfureció aún más a las masas libias después de seis días de protestas en la histórica región Cirenaica.

Después de amenazar con «erradicar los focos de sedición» (ecos de dirigentes iraníes erradicando protestas la semana pasada), el hijo «modernizador» de Gadafi dijo que los libios corren el riesgo de poner en marcha una guerra civil en la que «se quemará» la riqueza petrolera de Libia.

En 2009 Said recibió un doctorado en la Escuela de Economía de Londres (LSE) con una tesis titulada «El papel de la sociedad civil en la democratización de instituciones de gobierno global: del ‘poder blando’ a la toma colectiva de decisiones». El año pasado pronunció una conferencia al respecto en la LSE.

¿No es maravilloso que los dictadores más horrendos del mundo puedan enviar a sus vástagos a las mejores escuelas del mundo donde pueden apaciguar la falsa conciencia de Occidente, mientras en casa amenazan abiertamente a su propio pueblo y utilizan disparos de francotiradores, armas automáticas y artillería pesada contra sus compatriotas desarmados?

Es dudoso que la LSE haya enseñado a Saif cómo iniciar una guerra civil relámpago con sólo una diatriba. Pero es lo que logró.

El escritor libio Faouzi Abdelhamid –comparando el nombre Saif al-Islam («espada del Islam») con Saif al-I’dam («espada de ejecución»)- surgió a toda máquina, calificando a todo el clan Gadafi de criminales y ladrones: «Ni siquiera tenéis derecho a vivir entre nosotros como ciudadanos comunes, porque sois culpables de alta traición».

Para cuando Saif estaba lanzando sus amenazas, la ciudad oriental de Bengasi ya había caído en manos de los manifestantes. Trípoli era la siguiente, el lunes. Mientras el régimen bloqueaba todas las líneas telefónicas, ocasionales twits frenéticos transmitieron el lunes toda clase de rumores y hechos aterradores –inevitablemente eclipsados por el sonido aciago de munición de guerra-. Los helicópteros descargaban balas sobre la gente en las calles. Los cazabombarderos lanzaban ataques. Los francotiradores disparaban desde los tejados.

Escuelas, oficinas gubernamentales y la mayoría de los negocios de Trípoli estaban cerrados, y «Comités Revolucionarios», es decir matones del régimen, patrullaban las calles a la caza de manifestantes en la ciudad vieja de Trípoli. Según Salem Gnan, portavoz basado en Londres del Frente Nacional por la Salvación de Libia, 80 personas pueden haber muerto cuando los manifestantes rodearon la residencia de Gadafi y les dispararon desde el interior del complejo.

Mientras la Sala del Pueblo –donde el parlamento se reúne cuando sesiona en Trípoli– era incendiada y todas las ciudades al sur de Trípoli iban siendo progresivamente «liberadas», al-Yazira logró rastrear la fuente del bloqueo de la frecuencia de su satélite Arabsat hasta un edificio de los servicios de inteligencia libios al sur de la capital.

Ahmed Elgazir, investigador de derechos humanos del Centro Noticioso Libio (LNC) en Ginebra, dijo posteriormente a al-Yazira que recibió un pedido de ayuda por teléfono satelital de una mujer que presenciaba una matanza. Testigos presenciales informaron a Agence France-Presse de otra «masacre» en los distritos Fashloum y Tajoura de Trípoli. La noche del lunes la cantidad (no confirmada) de muertos sólo en Trípoli había llegado por lo menos a 250.

Entre los libios toda la información del país se transmitía y se sigue transmitiendo, virtualmente, de boca en boca. Pero los twits que llegaron a al-Yazira o a la BBC también subrayaron un profundo disgusto por el silencio ensordecedor de la «comunidad internacional» («¿Sólo vale la pena mencionarnos cuando tiene que ver con petróleo o terrorismo?»)

Resumen de las condenas motivadas por el petróleo
Ciertamente, la denominada «comunidad internacional» comenzó a darse cuenta de la situación cuando el periódico The Libyan Quryna informó de que habían comenzado protestas en la ciudad norteña de Ras Lanuf, cuya refinería de petróleo procesa 220.000 barriles de petróleo diarios.

Sí, aparte de las bufonadas de Gadafi, Libia influye en Occidente porque exporta 1,7 millones de barriles de petróleo al día. Su producto interno bruto es de 77.000 millones de dólares –número 62 en el ranking mundial-; en teoría eso implica un ingreso per cápita de más de 12.000 dólares al año, más, por ejemplo, que Brasil, miembro del BRIC. Pero la norma es una profunda desigualdad: aproximadamente un 35% de los libios vive bajo la línea de pobreza y el desempleo asciende a un insoportable 30%. La riqueza petrolera se queda en Tripolitania. Libia este -Cirenaica– donde comenzó la revolución contra Gadafi, es terriblemente pobre.

En el frente del alto riesgo, la Autoridad Libia de Inversión (LIA) –también propietaria de un fondo de alto riesgo basado en Londres– ha invertido más de 70.000 millones de dólares en todo el mundo. Es un importante accionista, por ejemplo, del Financial Times, Fiat y de uno de los principales equipos de fútbol italianos, Juventus. LIA invierte –y tiene intención de invertir– miles de millones en Gran Bretaña.

Pasemos a los ministros de exteriores de la Unión Europea (UE), que emiten la usual condena insulsa y burocrática. Por lo menos el primer ministro italiano, ídolo del «bunga bunga» y estrecho compinche de Gadafi, Silvio Berlusconi, quien primero había dicho que no quería «molestar» a su amigo, tuvo que calificar de “inaceptable” la masacre de civiles y afirmar que estaba «alarmado». Para ver a Berlusconi besando literalmente las manos de Gadafi, haga clic aquí. Como mínimo el 32% de las exportaciones de petróleo de Libia va a Italia.

Y luego tenemos otro ejemplo clásico, el silencio ensordecedor de Washington. La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, emitió la acostumbrada condena insípida. El científico y activista libio-estadounidense Naeem Gheriany dijo al Institute for Public Accuracy que el gobierno de Barack Obama «dice que está ‘preocupado’ por la situación, pero no hay una verdadera condena a pesar de la terrible situación. Están masacrando a centenares de personas. Se informa de que Gadafi utiliza cañones antiaéreos para disparar a la gente. Aparentemente, en unos pocos días han matado a más gente en Libia que en semanas en Irán, Túnez, Bahréin, Yemen, e incluso Egipto (que tiene una población mucho mayor)… Ni siquiera el petróleo puede justificar este silencio.»

Sobra mencionar que Washington y Gadafi han sido los mejores compinches en la «guerra contra el terror». El agente capturado de al-Qaida, Ibn al-Sheikh al-Libi, objeto de una «entrega» de la CIA al ex presidente egipcio Hosni Mubarak y a Omar «Jeque al-Tortura» Suleimán, quienes lo torturaron debidamente para que confesara una conexión inexistente entre Sadam y al-Qaida con las armas de destrucción masiva y que utilizó el entonces secretario de Estado Colin Powell como «inteligencia» en su discurso en las Naciones Unidas en febrero de 2003, fue posteriormente rastreado en Libia por Human Rights Watch antes de terminar su vida en un supuesto «suicidio».

¿Villa en Milán o en La Haya?
El escritor opositor libio Ashour Shamis ha señalado: «Para Gadafi es una cuestión de matar o morir». La familia dijo al periódico saudí al-Sharq al-Awsat: ¡Todos moriremos en suelo libio! Eso significa Gadafi y una serie de vástagos odiados.

Su hijo Khamis –comandante de una unidad de elite de fuerzas especiales, entrenado en Rusia– es el cerebro de la represión en Bengasi. Su hijo Saadi, también está, o estaba, allí, junto con el jefe de la inteligencia militar Abdullah al-Senussi.

Su hijo Muatassim es el consejero de seguridad nacional de Gadafi y, hasta ahora, su posible sucesor. En 2009 trató de establecer su propia unidad de fuerzas especiales para debilitar el poder de Khamis.

Su hijo Said, el «modernizador» con un diploma de la LSE, no se lleva bien con la vieja guardia del régimen y los temidos «Comités Revolucionarios».

Su hijo Saadi es básicamente un matón al que le gusta formar escándalos en los clubes nocturnos en Europa. Lo mismo vale para su hijo Hannibal.

Todo parece y suena como una película barata de gángsteres salpicada de sangre. ¿Y qué pensar de la extraña aparición de 20 segundos de Gadafi en la televisión estatal el martes («Estoy en Trípoli, no en Venezuela»), empuñando un paraguas, sentado dentro de furgón color crema y llevando un sombrero de invierno con orejeras, sin la menor idea de lo que estaba sucediendo? (Después de todo apoyó hasta el final a sus amigos, Zine el-Abidine Ben Alí, de Túnez, y Mubarak). Calificó de «perros» a los canales de televisión –como al-Yazira- (En los años ochenta ya utilizó grupos de sicarios para matar a «perros callejeros» exiliados que cuestionaban su revolución).

A pesar de todo no hay que subestimar a Gadafi. Controla toda la infraestructura –defensa, seguridad, asuntos exteriores-. Más a todos esos mercenarios/exterminadores «africanos negros» pagados con oro. Ali Abdullah Saleh de Yemen dijo que su país no es Egipto o Túnez. Gadafi dijo que Libia no es Egipto o Túnez. Mubarak dijo que Egipto no es Túnez.

Todos se equivocaban: todo el mundo árabe es ahora Túnez. Las masas libias odian a «su» líder. Incluso otros dictadores árabes –con la excepción de la Casa de Saud– lo odian. Tiene pocas opciones para expatriarse. Hugo Chávez de Venezuela tendría que estar loco para ofrecerle asilo y así destruir para siempre su credibilidad de «campeón de los pobres».

Bueno, todavía queda Berlusconi. Una hermosa villa cerca de Milán, excelente pasta y puede colocar su carpa de beduino en los lujuriosos jardines. Y si a Berlusconi lo mandan a la cárcel en abril en su juicio por el «Rubygate», Gadafi incluso podría mudarse a la residencia principal. Pero después de bombardear desde el aire a sus propios ciudadanos, de contratar a mercenarios para que los maten, sólo queda un destino de primera calidad: el Tribunal Penal Internacional en La Haya.

Pepe Escobar
Correspondent for Asia Times and an analyst for the Real News.

Tomado: Red Voltaire.org

Ruídos de guerra imperialista: OTAN anuncia que está "preparada" para atacar Libia


El F-117 un sofisticado y secreto avión de combate estadounidense, que se utilizó en La Guerra del Golfo para efectuar bombardeos. Es invisible a los radares.

El secretario general de la Organización del Tratado del Átlantico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, aseguró que la alianza está "preparada" para invadir Libia.

La OTAN está lista para emprender una intervención militar en Libia, país gobernado por el presidente Muammar al-Gaddafi.

Hoy, el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen, aseguró que la alianza está “preparada” para invadir el país africano.

“El Consejo del Atlántico Norte se reunió esta tarde para analizar la grave situación en Libia, que afecta la seguridad e integridad de miles de ciudadanos, entre ellos de países aliados de la OTAN”, comentó el danés al finalizar la reunión.

Rasmussen señaló que la OTAN actuará en estrecha colaboración con la comunidad internacional, en especial de las Naciones Unidas y mantendrá consultas para monitorear la crisis.

En ese sentido, el funcionario no excluyó que la alianza pueda, previa autorización de la o­nU, establecer un bloqueo en el espacio aéreo de Libia lo que impediría el vuelo de aviones militares y de esa manera apuntalar a los mercenarios de Washington.

La OTAN tiene un largo historial de asesinatos de ciudadanos de que no son integrantes de su organización, en tiempos recientes se recuerdan los bombardeos a Serbia y las invasiónes de Irák y Afganistán que han arrojado un saldo de casi dos millones de muertos.

Los imanes advierten en Bengasi que no aceptarán la intervención de otros países en la guerra contra Gadafi
El nuevo orden empieza a dibujarse en Bengasi, en el este del país. La revolución ha consolidado el control de la segunda ciudad libia y sus protagonistas intentan afianzar la nueva situación. Mientras los disparos todavía son los protagonistas en la capital, Trípoli, en Bengasi los imanes han tomado la palabra. En un acto celebrado en la plaza de los Mártires, decenas de miles de personas han escuchado el mensaje y la línea a seguir en el futuro. "No aceptaremos ninguna intervención del exterior, ningún país árabe, ningún país occidental debe entrar en nuestro país", ha dicho el imán a los congregados. "I Alá", ha terminado (por Alá). El funeral de tres personas fallecidas durante los enfrentamientos de los últimos días se ha incluido en el acto, tres mártires más en un cambio que parece imparable.

La sede del Libro verde de Gadafi de Bengasi ha sido quemada durante la revuelta. El manual de política de tres volúmenes escrito por el dictador Muamar el Gaddafi entre 1975 y 1979 expone las ideas del pensamiento político del régimen, de un modo similar a como lo hizo Mao Tse Tung con su Libro rojo. Las cenizas del edificio son ahora el símbolo de una revolución que pretende acabar con la forma de gobierno actual, la Yamahiriya, la república de comités populares de Gadafi. Lo que vendrá después todavía es una incógnita. Una pancarta colgada en las ruinas del edificio del Libro verde es clara: "El sistema tiene que caer desde Gadafi".

Volver para luchar

Muchas esperanzas se han abierto para los libios que apoyan ahora la revolución. Suleimán es uno de ellos. Asegura que estudió Ingeniería en la universidad en 1996, pero que tuvo que abandonar la carrera obligado por el régimen. Ahora está dispuesto a todo para conseguir un cambio para su país. Ayman Naas ha llegado desde Alemania dispuesto a participar en primera línea de la revolución. No es el único. Mientras algunos huyen del país, otros han decidido volver desde otros países para luchar por el nuevo orden y contribuir a la reconstrucción del país.

La labor de los periodistas internacionales ha cambiado radicalmente en la zona controlada por los revolucionarios. El número de enviados especiales ha aumentado y la gente en general ayuda en todo lo que puede a los recién llegados. Una de las consignas de la revolución es que el mundo debe conocer lo que sucede y el triunfo que supone que la mitad del país (la población se concentra en la zona costera) haya conseguido alzarse contra Gadafi y sentar las bases para facilitar la salida del dictador del país.

Kaos. Internacional | Prensa |Bruselas

Tomado: Kaos en la Red.net

25 feb. 2011

Entrevista a Eduardo Galeano en Méjico



Eduardo Galeano recibe en Méjico la " Medalla del Bicentenario "




Publicado: Esta Voz

La revolución sigue activa: Tunecinos y egipcios se echan a las calles pidiendo nuevos gobiernos


Foto: Urban Andersson

Túnez y Egipto están viviendo una jornada de manifestaciones a través de las cuales exigen la formación de nuevos gobiernos que pongan definitivamente fin a los regímenes anteriores.
Túnez y Egipto están viviendo una jornada de manifestaciones a través de las cuales exigen la formación de nuevos gobiernos que pongan definitivamente fin a los regímenes anteriores de Mubarak y Ben Ali.

En Túnez, miles de personas permanecen concentradas este viernes ante el Palacio de Gobierno, en la medina del centro del país para pedir la dimisión del Ejecutivo de transicióntunecino y del primer ministro, Mohamed Ghanuchi.

Por otro lado, decenas de miles de personas están concentradas desde el mediodía de este viernes en la plaza Tahrir de El Cairo para exigir la formación de un nuevo gobierno y que el expresidente Hosni Mubarak sea llevado ante los tribunales.

La manifestación, convocada por los mismos grupos que organizaron las protestas que acabaron con el régimen de Mubarak, el pasado 11 de febrero, se desarrolla en medio de especiales medidas de seguridad.

El acceso a la plaza Tahrir, que fue epicentro de la reciente revuelta popular egipcia, está custodiado por soldados, apoyados por tanques y tanquetas, y por un cordón de civiles que exigían documentos de identidad a quienes ingresaban a la plaza.


"No necesitamos este Gobierno,queremos uno nuevo que elijamos nosotros", afirmaba uno de los jóvenes manifestantes, Omar el Guendi.

Egipto vive un período de transición política que se abrió tras la renuncia de Mubarak, pero la mayoría de los ministros y el jefe del gabinete, Ahmed Shafiq, proceden del régimen anterior.

En muchos carteles de los manifestantes se pueden ver fotos de algunos de los 300 fallecidos durante las protestas políticas que acabaron con el régimen de Mubarak.

Los lemas de la concentración incluían la formación de un nuevo gobierno y un juicio contra el expresidente, que se retiró a la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, en la península del Sinaí, después de anunciar su renuncia.

Tomado: Kaos en la Red.net

Ratzinger, acusado ante La Haya de ocultar los abusos sexuales


El tribunal deberá decidir si abre una causa por crímenes contra la Humanidad
El Tribunal Penal Internacional de La Haya tendrá que decidir si abre una causa contra Benedicto XVI por posibles “crímenes contra la Humanidad” tras recibir una denuncia presentada por dos abogados alemanes.

Los letrados, Christian Sailer y Gert-Joachim Hetzel, critican la “estrategia del silencio” del Vaticano ante los escándalos de abusos sexuales, su política contraria al uso de preservativos contra el VIH/sida y las “coacciones y amenazas” contra los católicos disidentes.

Los demandantes, pertenecientes a la organización Universal Life considerada una secta en algunos estados presentaron el escrito, de 51 páginas, el pasado 14 de febrero.

El Tribunal de La Haya deberá admitir o archivar la querella.


Aunque esta última opción parece la más probable, de admitirse a trámite sería la primera vez en la historia moderna que un Papa de Roma es convocado por los tribunales civiles.

Y es que, además de su autoridad moral como líder de la Iglesia, Joseph Ratzinger tiene la inmunidad diplomática propia de un jefe de Estado. Otras denuncias en EEUU e Irlanda no prosperaron.

El documento denuncia “el mantenimiento de un régimen mundial totalitario de coacción, que somete a sus miembros mediante amenazas terroríficas y peligrosas para la salud”. También advierte de la “prohibición mortal del uso de preservativos”, “incluso cuando existe el peligro de infección del VIH/sida”.

Finalmente, se acusa al papa de mantener un sistema de amparo a los delitos sexuales cometidos por sacerdotes católicos.

Jesús Bastante / Madrid

Tomado: Cibernoticiasexpress.Wordpress.com

El negocio privado de las guerras en África


RUANDA. Un militar estadounidense en un campo de entrenamiento de soldados.

El Departamento de Estado de EE UU gasta cerca de cien millones al año en la contratación de empresas de seguridad para el entrenamiento de soldados en África.

Desde hace años el llamado “cuerno de África”, compuesto por varios países: Etiopía, Somalia, Eritrea y Djibuti, sufre diferentes guerras.

La principal en Somalia, un país regido por un autodenominado Gobierno democrático de transición.

En este escenario se están moviendo numerosas compañías de seguridad y ejércitos privados profesionales, la mayor parte de ellos, contratados por la Administración norteamericana para entrenar ejércitos locales o fuerzas africanas en misiones de paz, aunque también han aparecido unas pocas corporaciones militares financiadas de forma privada.

El Departamento de Estado norteamericano está gastando al año unos cien millones de dólares en contratos con compañías privadas como la Northop Grummam Corporation, que entrenará a 40.000 soldados de Ruanda, Kenia y Burundi durante cinco años bajo el programa African Contingency Operations Training and Assistence (Acota).

Empresas de mercenarios

EE UU también ha contratado a la empresa Dyn Corps International, presente también en Iraq y Afganistán, para el transporte de 1.700 soldados ugandeses y el despliegue de los mismos en Somalia como parte de la misión de la Unión Africana en Somalia.

La compañía KBR Inc se encarga de la defensa de tres bases militares de la Combined Joint Task Force norteamericana en Djibuti, Etiopía y Kenia. Mientras, MPRI, empresa subsidaria de L-3 Communications, que entrena ejércitos en Benin, Etiopía, Ghana, Kenia, Malawi, Nigeria, Mali, Ruanda y Senegal.

La famosa Blackwater, ahora Xe Services, también recibe parte del pastel, ya que ha sido contratada para entrenar al ejército de Sur Sudán y tiene misiones de protección del Gobierno sursudanés.

Entre los ejércitos militares privados, el último en llegar ha sido Saracen International, que opera en Puntland, Estado semiautónomo de Somalia y que, según declaración de sus responsables, es financiado por un país árabe que ha facilitado 10 millones de dólares para entrenamientos y armamento.

Según el semanario The East African y la agencia de noticias AP, Saracen International está dirigido por el estadounidense Pierre Prosper, que anteriormente había ocupado el puesto de fiscal para crímenes de guerra en el Tribunal de la ONU en Ruanda y de embajador norteamericano para crímenes de guerra.

Otro de los dirigentes de Saracen International es el ugandés Salim Saleh quien, junto a su compatriota James Kazini, está acusado por los paneles de la ONU del expolio de minerales llevado a cabo en la República Democrática del Congo. El tercer dirigente de la empresa de contratistas es Michael Shanklin, un antiguo miembro de la CIA.

En los tiempos en que Pierre Prosper era fiscal del TPIR (Tribunal Penal Internacional para Ruanda), la Fiscal Jefe del TPIR, Carla del Ponte y posteriormente la relaciones públicas del mismo organismo, Florence Hartmann, relataron públicamente que Del Ponte fue llamada a Washington y allí Prosper la amenazó con expulsarla de la ONU si continuaba investigando a dirigentes aliados de EE UU, como Paul Kagame. La expulsión se consumaría unos meses después de las amenazas.

Por su parte, Salim Saleh, hermano del actual presidente ugandés, Yoweri Museveni, que actualmente ejerce como asesor presidencial, fue acusado por los paneles de la ONU del expolio de minerales en el Congo. Por estos hechos, la Corte Penal Internacional en 2005, penalizó al Estado de Uganda al pago de una indemnización al Congo por valor de 10.000 millones de dólares que aún no se ha pagado.

José Lucas / Madrid

Tomado: Cibernoticiasexpress.wordpress.com

Levantamientos populares: de Medio Oriente al Medio Oeste






Tomado: Democracy Now.org

24 feb. 2011

La UE y el FMI han decidido esquilmar a los trabajadores griegos


Yiorgios Karahalis / AFP

Manifestaciones en las calles de Atenas. Las pensiones también han disminuido.

Al mismo tiempo que los sindicatos griegos (GSEE, sector privado, y Adedy, sector público) llaman a una huelga general el 23 de febrero para frenar las políticas de austeridad, la Unión Europea y el FMI exigen a Grecia acentuar las medidas de fractura social. Estas instituciones han evaluado sus objetivos de privatización del país en 50 mil millones de euros de aquí a 2015, de los cuales 15 mil millones serían de aquí a 2013, en lugar de los 7 mil millones inicialmente anunciados. Una gran parte de la población está exhausta.


Cuando habla de su país, Savas Robolis se muestra cada vez más preocupado. Al teléfono, la voz de este hombre jovial y directo parece romperse cuando los medios le piden que analice las estadísticas. “Acabamos de conocer las cifras de desempleo de noviembre de 2010. ¡Catastróficas !” explica el director del Instituto del Trabajo Griego (Centro de estudios de los sindicatos griegos). Y añade enseguida : “Además, son los datos oficiales, ¡por debajo de nuestras propias estimaciones ! Nosotros ya avisamos que esta política de austeridad nos llevaría al desastre social”. Grecia está en medio del mismo.

¿La tasa de desempleo en noviembre de 2010 ? un 13,9%, según las cifras oficiales, un 20% según los sindicatos. “Hoy, cada familia tiene un parado”, lamenta Savas Robolis. La mayoría, jóvenes : la situación de los que tienen entre 15-24 años se ha agravado, el 35% está sin empleo. Y las previsiones para 2012 son mucho peores : el 15% de la población activa podría estar en paro, según el gobierno, el 22% según el Instituto del Trabajo.

El FMI, la Comisión Europea y el Banco Central europeo que pusieron bajo tutela a Grecia en mayo de 2010 a cambio de un préstamo de 110 mil millones de euros, persisten sin embargo en la misma vía, decidida con el gobierno de Georges Papandreu cuando Atenas, cuya deuda pública y déficits estaban fuera del pacto de estabilidad, sufría los ataques especulativos de los mercados. Así pues, austeridad cueste lo que cueste. Todos los sectores se han visto afectados, los “gastos del Estado” en primer lugar : bajada de un 20% de los salarios de funcionarios y de empleados de la función pública, desregulación del mercado de trabajo, disminución de las pensiones y alargamiento de los años de cotización, privatización de empresas públicas, venta de bienes inmuebles del Estado, reforma del sistema sanitario y de educación. Grecia se ha convertido, en realidad, en un auténtico laboratorio del neoliberalismo, cuyas redes se extienden sin cesar en Europa, como lo prueba el “pacto de competitividad” elaborado por Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy. Un laboratorio para satisfacer los apetitos de los inversores.

Los intereses de los créditos que el Estado debe pagar son muy elevados (5% a 6 meses). Pero si los banqueros se atiborran, a corto, medio y largo plazo, la población helénica, “paga el pato” diariamente. La inflación, que mide el alza de los precios, es del 5,2% en enero de 2011 (2,4% en enero de 2009). “La estrategia es la profundización en la proletarización de los trabajadores y de los pensionistas”, analiza Savasa Robolis. El elemento adicional que consolida este punto de vista : la decisión de abrir las “profesiones cerradas” (farmacéuticos, taxis, arquitectos…) “las protecciones que disponían, aseguraban la estabilidad de cada profesión pues nuestra economía es pequeña, el mercado limitado”, prosigue el economista. Sí, pero el FMI y la UE han condicionado el pago de la 4ª entrega de su préstamo a la profundización de la reformas. “Con la liberalización de las llamadas profesiones cerradas, las instituciones apuntan a la proletarización de la clase media” advierte el interlocutor. Una vez más, las instituciones muestran que sólo tienen un principio : manda el mercado.

¿Hasta dónde conseguirá llegar el gobierno ? El año 2010 ha conocido importantes manifestaciones, a las que ha hecho caso omiso. El año 2011 podría marcar una recuperación de la contestación social. Muchos sectores se ponen en huelga (transporte, sanidad…) en función de los ataques que sufren. Y los griegos, asfixiados, desarrollan iniciativas espontaneas. Así ha nacido un movimiento : Yo no pago. Cuando el billete del metro ha subido, en Atenas, de 1 euro a 1,40 euro, cuando se han instaurado peajes para las autopistas en construcción, los ciudadanos se oponen a estas subidas levantando las barreras de los peajes para dejar pasar los coches, gratuitamente, tapando los aparatos de cobrar con bolsas de plástico, distribuyendo octavillas invitando a los pacientes a no pagar por los cuidados recibidos. El 23 de febrero, convocados por el conjunto de los sindicatos, un año después de las primeras medidas de austeridad, tendrá lugar una huelga general. La voz rota de Savas Robolis reencuentra un soplo de esperanza : “Los sindicatos reivindican frenar la austeridad ; es necesario que la jornada del 23 de febrero sea un éxito”.

GRECIA EN CIFRAS

11,3 millones de habitantes

160.624 parados más en noviembre de 2010, ha contabilizado ELSTA, Instituto de Estadística Griego, habiendo aumentado un 30,2% en un año y un 12% en un mes.

692.577 personas sin empleo

17% de mujeres en el desempleo, frente a un 13,3% en noviembre de 2009

35,4% de jóvenes entre los 15-24 años en paro, frente a un 8,8% en noviembre de 2009

El gobierno prevé una tasa de paro del 15% en 2012 y del 14,6% en 2013

Caída del 4,2% del producto interior bruto en 2010

Los interés de los créditos que el Estado griego paga a “los mercados” se sitúan entre el 4,1% y el 5% a corto y medio plazo (6 meses), 11% a 10 años (frente a menos del 3% de Alemania)

Fabien Perrier
Traducción: J.A.Pina

Tomado: L`Humanité

Michael Moore alienta la insurrección de escolares en Wisconsin: han tomado hace 4 días el Capitolio


Michael Moore, solidario de las protestas de Wisconsin, llama a la rebelión a los estudiantes.

Queridos estudiantes de secundaria:

¿Qué les parece eso de que cientos de estudiantes de secundaria de Wisconsin hayan abandonando las clases hace cuatro días y hayan ocupando ahora el edificio gubernamental del Capitolio y sus jardines en Madison para pedir que el gobernador detenga sus ataques a los profesores y a otros trabajadores estatales?

Yo tengo que decir que es una de las cosas más extraordinarias que he visto en años. Ahora estamos viviendo uno de los momentos más asombrosos de la historia. Y este momento ha llegado porque todos los jóvenes del mundo han decidido que ya han tenido bastante.

La juventud se ha rebelado – y sólo es cuestión de tiempo. Ustedes, los estudiantes y los jóvenes desde El Cairo, Egipto, hasta Madison, Wisconsin, están levantándose, ocupando las calles, organizando protestas y negándose a dispersarse hasta que sus voces sean escuchadas. ¡Bravo, asombroso! Les han dado un buen susto a los poderosos, a los adultos que estaban convencidos de que habían hecho un buen trabajo tratando de estupidizarlos y de distraerlos con tonterías inútiles hasta hacerlos sentir sin fuerzas, como otra pieza más del mecanismo, como un ladrillo más de una pared. Ustedes fueron alimentados con propaganda sobre “cómo funciona el sistema” y muchas otras mentiras sobre como se hace la historia, de modo que estoy sorprendido de que hayan podido liberarse de todo eso y de haber sido capaces de ver la verdad tal cual es.

Todo se hallaba programado con la esperanza de que ustedes mantendrían la boca cerrada, siguiendo la fila y obedeciendo órdenes. Y no se la jueguen, porque, si lo hacen, ¡podrían terminar sin tener un buen trabajo! Ustedes pueden terminar como algo accidental y nada más. Se les ha dicho que la política no es “cool” y que una persona no cambia nada. Y por una hermosa y desconocida razón, se negaron a escuchar. Puede ser porque han visto que nosotros, los adultos, les estamos dejando un mundo cada vez más vacío y miserable, con los polos deshelándose, los trabajos mal pagados, las incesantes máquinas bélicas y este plan para endeudarlos a los 18 años con la estafa que se conoce por el nombre de crédito estudiantil. Y lo que es más, ustedes han escuchado a los adultos decirles que no pueden casarse legalmente con la persona que aman, de que no son dueñas de su útero y que si un muchacho negro llega a la Casa Blanca es porque seguramente habrá entrado ilegalmente desde Kenia.

Ahora, por lo que he visto, la mayoría de ustedes han rechazado toda esa porquería. No se olviden nunca de que han sido ustedes, los jóvenes, los que llevaron a Obama a la presidencia. Primero armaron un ejército de voluntarios para lograr su nominación. Luego en Noviembre de 2008 concurrieron en cantidades record a las elecciones. ¿Saben ustedes que el único grupo de edad en el que Obama ganó el voto blanco fue el de los jóvenes de entre 18 y 29 años? La mayoría de los blancos mayores de 29 años votó por Mac Cain y, sin embargo ¡ganó Obama! ¿Cómo pudo ser? Con los votantes jóvenes de todas las razas, un record de concurrencia que superó a la gran cantidad de adultos blancos temerosos de ver en el salón Oval a alguien cuyo segundo nombre es Hussein. ¡Gracias jóvenes votantes por haber logrado que sucediera! Los jóvenes en otro lugar del mundo, más especialmente en Medio Oriente tomaron las calles y derrocaron a sus dictatoriales gobiernos sin disparar un tiro. Su coraje ha inspirado a otros a adoptar esa actitud.

Este es un gran momento, un brote de empuje juvenil que no se puede, y que no podrán, detener. Aunque yo haya dejado ya hace mucho tiempo vuestro grupo de edad, estoy tan conmocionado por los recientes sucesos que quiero poner mi granito de arena y tenderles una mano. He decidido dedicar una parte de mi página web a los estudiantes de secundaria, de manera que ellos –ustedes – tengan la oportunidad de poder dirigirles la palabra a millones de personas. Durante mucho tiempo me pregunté ¿porqué no escuchábamos las voces de los adolescentes en nuestros medios más importante? ¿Porqué vuestra voz vale menos que la de los adultos? En todas las escuelas secundarias de los EE.UU., los estudiantes tienen grandes ideas para mejorar las cosas o para cuestionar por qué las cosas van como van, pensamientos y opiniones que son ignorados o silenciados. ¿Cuán a menudo las inquietudes del conjunto de los estudiantes son ignoradas?

¿Cuántos estudiantes, hoy en día, tratan de hablar, o de defender algo importante o simplemente modificar algo incorrecto y son rápidamente silenciados por las autoridades o hasta por sus propios compañeros? He visto durante años a estudiantes que querían participar en procesos democráticos y se les ha dicho que la escuela secundaria no es una democracia y que no tienen derechos (hasta el Tribunal Supremo ha dicho que los estudiantes no pierden sus derechos “al cruzar el umbral del colegio”). Siempre me ha pasmado escuchar como los adultos sermoneamos a los jóvenes acerca de la gran “democracia” que tenemos pero que, cuando los estudiantes tratan de participar, se les recuerda que todavía no son ciudadanos plenos y que deben comportarse como simples criados. ¿Hay que asombrarse, entonces, cuando algunos, llegados adultos, no se sienten partícipes de nuestro sistema político porque se les lleva enseñando durante sus últimos doce años de vida que, por ejemplo, no tienen nada que decir sobre las decisiones que los afectan? Nos encanta decir que contamos con una “prensa independiente”, pero ahora ¿que tan libres son los periódicos escolares? ¿Qué tan libres son de escribir o de bloguear sobre lo que quieren? He escuchado historias de adolescentes que no pueden publicar en la escuela. ¿Por qué no? ¿Por qué debemos silenciar o quitar de la vista la voz de los adolescentes? Esto no sucede en otros países.

La edad de voto en Austria, Brasil o Nicaragua son los 16 años. En Francia, los estudiantes pueden parar el país saliendo simplemente de los colegios y ocupando las calles. Pero aquí, en los EE.UU., te dicen que obedezcas y que dejes a los adultos seguir conduciendo el show. ¡Vamos a cambiar esto! Estoy iniciando en mi página web algo llamado “Periódico de secundaria”. Aquí ustedes podrán escribir lo que quieran y yo lo publicaré. También lo haré con aquellos artículos que quisieron publicar en sus escuelas y no se lo permitieron. En mi sitio ustedes tendrán libertad y un foro abierto y la oportunidad de que vuestra voz llegue a millones. He pedido a mi nieta de 17 años, Molly, que se haga cargo de editar esta página durante los seis primeros meses.

Ella les pedirá que le manden sus historias e ideas y las mejores serán publicadas en MichaelMoore.com. Les brindaré la plataforma que merecen. Tendré el honor de tenerlos en mi página y los aliento a que lo aprovechen. A menudo les llaman “nuestro futuro”. Ese futuro es hoy, aquí y ahora. Han demostrado que pueden cambiar el mundo. Háganlo. Y me sentiré honrado de ayudarlos. Vuestro Michael Moore MMFlint@aol.com
 MichaelMoore.com P.D
. ¿Cuando pueden empezar? ¡Ya mismo! Vayan a la página y regístrense (pueden usar un seudónimo si quieren y no tienen que mencionar su colegio). Eso es todo. Ya podrán comenzar enviando blogs, música, videos y más. P.P.D. Si estas leyendo esto y no eres estudiante de secundaria, tómate un minuto y remítelo a los estudiantes de secundaria que conozcas.

Fuente:

Tomado: KaosenlaRed.net

La huelga general en Grecia enfrenta a la policía con los manifestantes


Un grupo de manifestantes lanzó cócteles molotov contra los antidisturbios durante la huelga general convocada por los numerosos recortes

Según pudo comprobar Efe, los enfrentamientos entre grupos de radicales y las fuerzas del orden tuvieron como escenarios principales las cercanías del Parlamento y del rectorado de la Universidad, donde los agentes emplearon gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Durante los enfrentamientos, un policía resultó herido cuando un cóctel molotov prendió fuego a su ropa, según informaron los medios locales.

También un periodista resultó levemente herido por la explosión de otro y tuvo que ser trasladado a un hospital para recibir los primeros auxilios.

Fuentes policiales indicaron que al menos una persona ha sido arrestada en relación a estos disturbios.

A parte de estos incidentes aislados, miles de manifestantes protestaron con pancartas y gritos contra la austeridad y la carestía, pidiendo a gritos que “se vayan los ladrones”, en referencia al Gobierno.

Los sindicatos mayoritarios griegos convocaron hoy la primera huelga general de 24 horas del año, tras la nueve celebradas en 2010, para denunciar las medidas de ahorro impuestas por el Gobierno socialista para evitar la quiebra del país.

La huelga por sectores
Unas 50.000 personas, según la Policía, se congregaron en una marcha de protesta que recorrió el centro de Atenas portando pancartas con mensajes como Que se vayan los ladrones, Basta yay No pagaremos nosotros la crisis.

Un colectivo de ciudadanos llamado 23 de febrero y formado a través de internet desplegó una pancarta negra ante el Parlamento con la leyenda Nos estamos muriendo… de hambre, del paro, de los robos, de la corrupción, de la indiferencia.

El país vive hoy un auténtico “apagón informativo”Tanto el transporte por ferrocarril como el tránsito de barcos han quedado sin servicios.

Igualmente un centenar de vuelos nacionales han sido que ser suspendido, debido al paro de cuatro horas de los controladores aéreos.

Pese a ello, aunque los vuelos internacionales no han sufrido, de momento, cancelaciones, los horarios han sido modificados.

Tanto los hospitales como las farmacias funcionan sólo con servicios mínimos y para casos de emergencia, y las guarderías y colegios de enseñanza media y superior están cerrados por laprotesta de los docentes para reclamar mejoras salariales.

Los periodistas han seguido mayoritariamente la huelga y el país vive hoy un auténtico “apagón informativo” que se mantendrá hasta la madrugada del jueves.

Los comercios en el centro de Atenas mantuvieron sus cierres echados y el transporte público en la capital no prestó servicio, con excepción del metro, que siguió activo para facilitar la llegada al centro de los manifestantes.

La activa participación en la huelga de los funcionarios también ha dejado sin servicio a las oficinas públicas, tanto las dependientes de los ministerios como de los ayuntamientos.

“Hemos tenido una participación del 100% en las refinerías, barcos y trenes, la construcción, los astilleros, y de un 90% en servicios como los bancos, correos y las empresas de agua, electricidad y telefonía”, declaró el presidente de la Confederación General de Trabajadores, Yanis Panagópulos.

La gente no soporta más pagar la crisis

Por su parte, Vasikis Xenakis, de la Unión de Funcionarios Civiles (Adedy), que representa a unos 700.000 empleados, calificó de “completamente satisfactoria” la respuesta de los trabajadores a la convocatoria de huelga.

“Es claro el mensaje de la gente: basta ya a las medidas de austeridad. La gente no soporta más pagar la crisis”, añadió el sindicalista.

“La gente no cree ya ni en los partidos ni en los sindicatos, y así decidimos organizarnos en forma independiente”, declaró a Efe Nikos de 41 años, docente de enseñanza secundaria, que ha visto su sueldo reducido.



EFE/SIMELA PANTZARTZI

Tomado: Cibernoticiasexpress.wordpress.com

La impunidad hipoteca el futuro



Ex presidente del Uruguay Julio María Sanguinetti

(Tributo a Macarena Gelman) Al contrario de lo que expresa el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.
“La fuente última de los derechos humanos no se encuentra en la mera voluntad de los seres humanos, en la realidad del Estado o en los poderes públicos, sino en el hombre mismo y en Dios su Creador. Estos derechos son ‘universales e inviolables y no pueden renunciarse por ningún concepto’.” (Pontificio Consejo Justicia y Paz. Año 2005)

En La Nación del miércoles 8 del corriente, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, ante quien tuve el honor de representar a mi gobierno durante dos de los más de diez años en que serví como embajador en el Uruguay, nos expone una versión de la historia reciente de su país bajo el sugestivo título de “Los peligros de falsificar el pasado”. No quiero aquí cuestionar esa interpretación. Ya lo han hecho con más autoridad muchos compatriotas suyos. Quiero exclusivamente referirme a un párrafo de su nota que, por su carácter taxativo, reclama una réplica. Dice Sanguinetti: “Demasiados desafíos nos acucian como para seguir revolviendo cenizas. Un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado. Como entidad nacional, lo ha sabido hacer Uruguay, que incluso ha ratificado con su voto, por dos veces, la amnistía a los militares”. Desgraciada la metáfora con la que lo inicia. No se trata, Dr. Sanguinetti, de “revolver cenizas”, sino de hallar las de aquellos asesinados sin tumba, clausurando así el atropello criminal que se sigue perpetrando al violar una de las más ancestrales (exclusiva) conductas del género humano, cual es la de enterrar y honrar a sus propios muertos. Ningún desafío del futuro puede dejar impaga esta deuda con el pasado, salvo que se legalice la impunidad. Me ha tocado participar en Montevideo por lo menos en diez oportunidades de la dolorosa recordación de “La Noche de los Cristales Rotos” (Kristallnacht). Casi siempre se hallaba presente el ex presidente. Nunca le escuché, ni tampoco leí, una recomendación suya dirigida a la comunidad judía proponiendo no “revolver las cenizas” y mucho menos la afirmación temeraria de que “un pueblo que no sabe perdonar se arriesga a repetir su pasado”. Pero vayamos al perdón. Como bien lo sabe el presidente Sanguinetti, el concepto del perdón es hijo del cristianismo. Hasta entonces la venganza en lo individual y la muerte o la esclavitud en lo colectivo eran las consecuencias de las ofensas o de las derrotas militares. Pero el perdón para los cristianos no es un acto gratuito y mucho menos puede ser impuesto por voluntades extrañas a las propias víctimas. El 15 de mayo de 1999, el entonces obispo de Morón, Justo Laguna, decía que el perdón supone “el arrepentimiento claro y expreso, el arrepentimiento desde luego interior, pero también exterior. Todo el que comete un delito está absolutamente obligado a arrepentirse de lo que ha hecho”. Ni en la Argentina, menos en el Uruguay, los responsables del terrorismo de Estado han manifestado arrepentimiento alguno por las atrocidades cometidas. Peor aún, dos meses atrás, asistimos estupefactos a la repugnante reivindicación de ese terrorismo, que Videla y Menéndez hicieron ante el tribunal que en Córdoba los condenó a cadena perpetua. En Uruguay, sólo días atrás, un militar detenido hizo declaraciones públicas reivindicando los secuestros, las torturas y las desapariciones y un numeroso grupo de oficiales retirados lanzó frases amenazantes ante las investigaciones que tramita la Justicia. Sería interesante que el Dr. Sanguinetti nos explicara cómo se puede perdonar a quienes hacen gala de tanto nihilismo y contumacia. Cómo perdonar a quienes reivindican el horror y amenazan con repetirlo. Conviene agregar que para que el perdón sea factible la doctrina cristiana exige dos requisitos más: la reparación del daño causado en toda su extensión posible (restitutio in integrum) y el firme compromiso de no repetir la ofensa.

Finalmente, con respecto a la ley de amnistía que según Sanguinetti ha permitido a los uruguayos superar el pasado, dada su ratificación en dos plebiscitos (el último con un 48 por ciento de votos en contra) cae el ex presidente en un grave error conceptual. Los derechos humanos y sus violaciones no son objeto, ni responden, ni se subordinan a la voluntad de mayorías circunstanciales por muchas que sean las veces que ésta se manifieste. El bien jurídico protegido es la dignidad suprema del hombre y su derecho inalienable a la justicia cuando ésta es avasallada. No hay ley que merezca llamarse tal si ampara su violación o deja sin castigo a sus responsables. En este sentido, me permito recomendarle la lectura completa del magnífico trabajo publicado por La Nación en su edición del 31 de agosto de 2005, firmado por el ex juez de la Corte Suprema de Justicia Argentina Gustavo Bossert, que en uno de sus párrafos textualmente dice: “Los crímenes que a lo largo de la historia se han cometido usando el aparato estatal (son)... crímenes de lesa humanidad, que no pueden beneficiarse ni de la prescripción ni del perdón ni aun bajo amnistías encubiertas, y deben, en cambio, permitir a las víctimas y dar lugar, entonces, a un juicio justo”.

Al contrario de lo que expresa el ex presidente, si un pueblo perdonara sin que sus victimarios reconocieran sus delitos, se arrepintieran públicamente de ellos, buscaran repararlos y asumieran el compromiso de no repetirlos, lo que haría, aunque circunstancialmente lo ignore, es hipotecar su futuro en garantía de un pasado que no ha sido capaz de resolver a través de la verdad y la justicia.

Hernán Patiño Mayer
Ex embajador argentino en Uruguay.

Tomado: Página 12.com.ar

¿Qué pasa en Haití?


Ilustración: Mikel Jaso

La imagen que se está presentando en los mayores medios de información occidentales de lo que está pasando en Haití es la de un país pobrísimo destrozado por desastres naturales al que el mundo occidental –liderado por el Gobierno de EEUU y por la Unión Europea (UE)– ha estado proveyendo ayuda humanitaria (es el país del mundo con mayor número de ONG por habitante) y facilitando, a la vez, el desarrollo de un sistema democrático.
El problema con esta percepción es que es falsa y oculta una realidad distinta: la pobreza en Haití es consecuencia de la continua intervención de los países supuestamente humanitarios. Veamos los datos. La actuación del Gobierno federal de EEUU y la del Gobierno francés (que ha liderado la respuesta de la UE) en Haití ha sido enormemente intervencionista –antes, durante y después del
terremoto–, imponiendo su voluntad a la población de aquel país. El último acto de esta continua interferencia es la llegada de uno de los dictadores haitianos más sangrientos que hayan existido en América Latina: Baby Doc Duvalier. El Departamento de Estado de EEUU ha indicado que no tiene nada que ver con su retorno. Su portavoz,
P. J. Crowley, ha indicado que “el retorno de Duvalier es una materia en la que deciden el Gobierno y el pueblo de Haití”. Es interesante resaltar que esta supuesta neutralidad no se aplica a la oposición expresada por el mismo portavoz a la vuelta del dirigente altamente popular en Haití, Jean-Bertrand Aristide, sobre la cual subrayó que “Haití no necesita su vuelta, pues ya tiene demasiados problemas”. En realidad, la información obtenida por Wikileaks muestra que el Gobierno de Estados Unidos ha sido determinante en la vida política de Haití y que es impensable que el dictador Duvalier hubiera vuelto sin la autorización del Gobierno estadounidense, como también lo es que el continuo veto sobre

Aristide existiera sin su aprobación y su beneplácito.
En un interesante ensayo (Aristide should be allowed to return to Haiti), Mark Weisbrot, uno de los mejores analistas de la realidad Latinoamericana, detalla las continuas maniobras del Gobierno de EEUU para expulsar y mantener fuera de Haití al que fue elegido democráticamente presidente
del Gobierno, Aristide. Según The Washington Post, “Aristide había abolido el odiado Ejército, terminando con las horribles violaciones de los derechos humanos, y permitió el desarrollo democrático de aquel país. Y cuando terminó su mandato, permitió la alternancia. Un récord formidable”. Esto fue escrito en 1996. Aristide continuó siendo la persona más popular de Haití y fue reelegido en el año 2000. Y entonces fue cuando hubo una movilización liderada por el Gobierno de Bush de EEUU y los gobiernos francés y canadiense para hacer fracasar al Gobierno de Aristide, apoyando y financiando un golpe militar (de los servicios de seguridad, infiltrados por la CIA) en febrero de 2004, con el que se expulsó a Aristide del país. Desde entonces no se le ha permitido volver. Los gobiernos de Haití han vetado su vuelta, los mismos que han aprobado, por cierto, el regreso de Duvalier.

Ni que decir tiene que la motivación de los gobiernos estadounidense, francés y canadiense ha sido mantener en el poder a las elites dominantes que han malgobernado aquel país, condenándolo a una enorme pobreza, que se mostró en toda su crudeza durante el terremoto. A fin de legitimar esa estructura profundamente opresiva se convocaron unas elecciones en noviembre de 2010 que fueron una farsa (sólo participó el 25% del electorado) en la cual colaboró la Organización de Estados Americanos (OEA). En realidad, seis de los siete miembros de la comisión nombrada por la OEA para supervisar las elecciones son ciudadanos de EEUU, Francia y Canadá, los tres gobiernos que lideraron la decisión de derrocar por las armas al Gobierno de Duvalier. En tales elecciones no se permitió participar al partido de Aristide. La información proveída por Wikileaks muestra la movilización exitosa del Departamento de Estado de EEUU para presionar a Brasil y otros países miembros del cuerpo especial de Naciones Unidas para impedir la vuelta de Aristide a Haití, que continúa en el exilio en
Suráfrica. Mientras, Baby Doc Duvalier ha vuelto a Haití.
Las movilizaciones populares en Haití (silenciadas en los medios de mayor difusión), en las que se protestaba por la farsa de las elecciones, han forzado a la OEA a descalificar a su comisión electoral y han presionado al Gobierno de Haití para que, por fin, permita la vuelta de Aristide.

Lo que ocurre en Haití es, por desgracia, enormemente previsible. Durante la Guerra Fría se presentaban estos conflictos como resultado de las tensiones derivadas del mundo en dos bloques, el llamado “democrático y libre”, liderado por EEUU, y el dictatorial, liderado por la Unión Soviética. La falsedad de tal interpretación del mundo queda claramente demostrada en lo que ocurre hoy en Haití. La Unión Soviética ha desaparecido y la política del Gobierno federal de EEUU no ha cambiado ni un centímetro en su intervencionismo a favor de las elites gobernantes, mostrando que el mayor problema no es el geopolítico de bloques, sino las alianzas de clases entre las elites dominantes de los países del Norte y del Sur en contra de los intereses de las clases dominadas del Sur y del Norte. La clase trabajadora de EEUU, en contra de lo que asumen algunas voces izquierdistas, no se beneficia ni un ápice de la explotación que se realiza en Haití. En realidad, las mismas fuerzas (lo que en EEUU se llama la Corporate Class) que influencian las políticas del Gobierno federal de EEUU en Haití son las mismas fuerzas que dominan la vida política de EEUU, limitando la democracia y la calidad de vida de las clases populares de ambos países.

Vicenç Navarro: Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Tomado: Dominio Público

Lo de Bahrein



Pasa algo desapercibida en los medios la situación imperante en este reino de 33 islas, 1,2 millón de habitantes y menos de 700 kilómetros cuadrados. No para la Casa Blanca: Bahrein tiene petróleo y está ubicado en un punto estratégico del superestratégico Golfo Pérsico. En el 2002 fue designado “un aliado no miembro de la OTAN muy importante”, en marzo del 2008 se convirtió en el primer país árabe que comandó maniobras navales conjuntas con EE.UU., en diciembre del 2008 envió a Afganistán una compañía de sus fuerzas especiales de seguridad y es calificado “líder del Consejo Coordinador del Golfo”, según cables de la embajada estadounidense en Manama filtrados por Wikileaks (http://www.washingtonpost.com/, 22-2-11). Tiene buenas notas en las libretas del Pentágono.

Hace 40 años que el primer ministro Khalifa bin Salman al Khalifa, con las bendiciones de su tío, el rey, ejerce un poder despótico sobre el país. La familia Al Khalifa es otra de las autocracias que cuentan con el apoyo de EE.UU. en la región. El lunes 14 de febrero fue el “Día de la Furia” local contra un régimen que practica la marginalización, el sectarismo y la represión indiscriminada. La manifestación era pacífica, pero la policía disparó con fuego real. Hubo muertos y heridos, y miles ocuparon la plaza central de Manama. En la madrugada del jueves, mientras dormían, fueron atacados con bastones, gas lacrimógeno y pistolas: cinco muertos y más de 2000 heridos (http://www.asiatimes.com/, 20-2-11). No todos pudieron acudir al Hospital Salmaniya: la policía impidió el paso de las ambulancias, sacó a los paramédicos de los vehículos y los golpeó brutalmente.

Es un ejercicio conocido en Bahrein. El año pasado fueron detenidos 450 líderes religiosos, figuras de la oposición y activistas de los derechos humanos que demandaban el fin de las torturas infligidas a los presos políticos: la mitad fue acusada de intentar un golpe de Estado y 25 personas, de “relacionarse con organizaciones extranjeras y proporcionarles información falsa sobre el reino”. Denunciaron que los torturaron antes de someterlos a juicio y los examinaron médicos del gobierno que concluyeron que las heridas, cortes, quemaduras y huellas de fuertes golpes en los cuerpos de los detenidos no eran el resultado de la tortura. Bahrein tiene un sistema médico avanzado, pero ni un solo médico que reconozca esas trazas.

Sólo unos 530.000 habitantes son nacionales y un 70 por ciento de éstos, chiítas, pero la dinastía reinante desde hace dos siglos es sunnita. Esto da pie a una discriminación espesa: los primeros constituyen el 80 por ciento de la fuerza de trabajo, pero ninguno de ellos labora en la administración pública. Más de dos tercios de los mil agentes del aparato de seguridad nacional son de origen jordano, egipcio, paquistaní y el resto, sobre todo sunnitas. Es jordano el “maestro” en materia de torturas. En el informe mundial de Human Rights Watch presentado este año se reitera que continúan los tormentos infligidos a opositores políticos y la violación de niños en cárceles y puestos policiales (http://www.hrw.org/, 24111). Pero el Pentágono instaló dos baterías antimisiles en Bahrein, un radar costero, aviones de combate en la base Isa y 2500 marines en Manana. No es cuestión de despreciar: Irán está cerca.

La Casa Blanca sigue con preocupación y en particular la situación en Bahrein. Con los ejemplos de Túnez y Egipto a la vista, el presidente Obama, la secretaria de Estado, Hillary Clinton; el jefe del Pentágono, Robert Gates; y el asesor de seguridad nacional Thomas Donildon llamaron incesantemente al rey y a otros miembros de la familia real –también a dirigentes de los países del Golfo– para instarlos a no reprimir y a negociar con la oposición algunas reformas políticas (http://www.washingtonpost.com/, 19-2-11). Washington teme que el peso numérico de los tan excluidos chiítas dé cobijo a aventuras de al Qaida y al parecer no comprende algo muy sencillo: la mejor vacuna contra el terrorismo no es la intervención militar, sino la democratización de estos países.

Algo hay que reconocerle, sin embargo: su largo sostén a dictadores árabes de todo pelaje ha contribuido a sembrar las semillas de protestas populares espontáneas, no organizadas por partido alguno y laicas, que demandan trabajo, un alto a la pobreza, mejoras sociales y democracia. La familia real construyó una farsa en este campo: los diputados surgen de elecciones –controladas–, pero el Consejo Shura o Senado puede rechazar cualquier ley aprobada por la Cámara baja. Y no hay sorpresas: el rey elige a los miembros del Shura.

Los manifestantes cantaban en la plaza “Ni chiítas ni sunnitas, sólo bahreinitas”. Esta suerte de nuevo panarabismo rechaza las guerras de religión entre connacionales.

Juan Gelman

Tomado: Página 12.com.ar

Danza macabra de cinismo



La política de saqueo impuesta por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN en el Oriente Medio entró en crisis. Esta se desató inevitablemente con el alto costo de los cereales, cuyos efectos se hacen sentir con más fuerza en los países árabes donde a pesar de sus enormes recursos petroleros, la escasez de agua, las áreas desérticas y la pobreza generalizada del pueblo contrastan con los enormes recursos derivados del petróleo que poseen los sectores privilegiados.

Mientras los precios de los alimentos se triplican, las fortunas inmobiliarias y los tesoros de la minoría aristocrática se elevan a millones de millones de dólares.

El mundo arábigo, de cultura y creencia musulmana, se ha visto humillado adicionalmente por la imposición a sangre y fuego de un Estado que no fue capaz de cumplir las obligaciones elementales que le dieron origen, a partir del orden colonial existente hasta fines de la Segunda Guerra Mundial, en virtud del cual las potencias victoriosas crearon la ONU e impusieron el comercio y la economía mundiales.

Gracias a la traición de Mubarak en Camp David el Estado árabe palestino no ha podido existir, pese a los acuerdos de la ONU de noviembre de 1947, e Israel se convirtió en una fuerte potencia nuclear aliada a Estados Unidos y la OTAN.

El Complejo Militar Industrial de Estados Unidos suministró decenas de miles de millones de dólares cada año a Israel y a los propios estados árabes sometidos y humillados por éste.

El genio ha salido de la botella y la OTAN no sabe cómo controlarlo.

Van a tratar de sacarle el máximo provecho a los lamentables sucesos de Libia. Nadie sería capaz de saber en este momento lo que allí está ocurriendo. Todas las cifras y versiones, hasta las más inverosímiles, han sido divulgadas por el imperio a través de los medios masivos, sembrando el caos y la desinformación.

Es evidente que dentro de Libia se desarrolla una guerra civil. ¿Por qué y cómo se desató la misma? ¿Quiénes pagarán las consecuencias? La agencia Reuters, haciéndose eco del criterio de un conocido banco de Japón, el Nomura, expresó que el precio del petróleo podría sobrepasar cualquier límite:

“‘Si Libia y Argelia suspenden la producción petrolera, los precios podrían llegar a un máximo por encima de 220 dólares por barril y la capacidad ociosa de la OPEP sería reducida a 2,1 millones de barriles por día, similar a los niveles vistos durante la guerra del Golfo y cuando los valores tocaron los 147 dólares por barril en el 2008′, aseveró el banco en una nota.”

¿Quiénes podrían pagar hoy ese precio? ¿Cuáles serían las consecuencias en medio de la crisis alimentaria?


Los líderes principales de la OTAN están exaltados. El Primer Ministro británico, David Cameron, informó ANSA, “…admitió en un discurso en Kuwait que los países occidentales se equivocaron en apoyar gobiernos no democráticos en el mundo árabe.” Se le debe felicitar por la franqueza.

Su colega francés Nicolás Sarkozy declaró: “La prolongada represión brutal y sangrienta de la población civil libia es repugnante”.

El canciller italiano Franco Frattini declaró “‘creíble’ la cifra de mil muertos en Trípoli [...] ‘la cifra trágica será un baño de sangre’.”

Hillary Clinton declaró: “…el ‘baño de sangre’ es ‘completamente inaceptable’ y ‘tiene que parar’…”

Ban Ki-moon habló: “‘Es absolutamente inaceptable el uso de la violencia que hay en el país’.”

“…’el Consejo de Seguridad actuará de acuerdo a lo que decida la comunidad internacional’.”

“‘Estamos considerando una serie de opciones’.”

Lo que Ban Ki-moon espera realmente es que Obama diga la última palabra.

El Presidente de Estados Unidos habló en la tarde de este miércoles y expresó que la Secretaria de Estado saldría para Europa a fin de acordar con sus aliados de la OTAN las medidas a tomar. En su cara se apreciaba la oportunidad de lidiar con el senador de la extrema derecha de los republicanos John McCain; el senador pro israelita de Connecticut, Joseph Lieberman y los líderes del Tea Party, para garantizar su postulación por el partido demócrata.

Los medios masivos del imperio han preparado el terreno para actuar. Nada tendría de extraño la intervención militar en Libia, con lo cual, además, garantizaría a Europa los casi dos millones de barriles diarios de petróleo ligero, si antes no ocurren sucesos que pongan fin a la jefatura o la vida de Gaddafi.

De cualquier forma, el papel de Obama es bastante complicado. ¿Cuál será la reacción del mundo árabe y musulmán si la sangre en ese país se derrama en abundancia con esa aventura? ¿Detendrá una intervención de la OTAN en Libia la ola revolucionaria desatada en Egipto?

En Iraq se derramó la sangre inocente de más de un millón de ciudadanos árabes, cuando el país fue invadido con falsos pretextos. ¡Misión cumplida! proclamó George W. Bush.

Nadie en el mundo estará nunca de acuerdo con la muerte de civiles indefensos en Libia o cualquier otra parte. Y me pregunto: ¿aplicarán Estados Unidos y la OTAN ese principio a los civiles indefensos que los aviones sin piloto yankis y los soldados de esa organización matan todos los días en Afganistán y Pakistán?

Es una danza macabra de cinismo.

Fidel Castro Ruz

Tomado:CubaDebate.cu

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