30 sept. 2009

Derecho o Privilegío?

Caricatura El Roto La política funesta de privatizaciones continúa agravandose. Desde que este gobierno anulo la Ley (Stopp Lagen) que impedía la venta de hospitales y viviendas comunales con fines de lucro, solo podemos constatar que la situación es cada día más grave. No pasa un día sin que los incidentes en los hospitales, muerte de pacientes, carencia de ambulancias que ponen en riesgo la vida de los pacientes no sea ya un hecho casi habitual. Por supuesto que una política conciente, que había ya comenzado con el gobierno anterior, les ha permitido justificar a nombre de la inoperancia de los servicios públicos, la venta descarnada, desmantelando servicios esenciales que se van convirtiendo en un privilegio, para aquellos que se puedan pagar un seguro privado de salud. Desde el mismo momento que pasamos a ser clientes y no pacientes, fue un llamado de atención, que llama a la reflexión. Es la salud un derecho, un negocio o privilegio? Cuando el gobierno de EEUU, se sacude ante la propuesta de Obama de una reforma de los servicios asistenciales, en un país que invierte cifras multimillonarias en la guerra y 48 millones de ciudadanos no tiene cobertura asistencial, los grandes lobbys de la industria de medicamentos, aseguradoras privadas de salud, educación, pensiones, y los sectores más conservadores, republicanos y demócratas, que no quieren perder ni arriesgar sus ganancias, se movilizan y protestan. Son los mismos tentáculos que dominan no solo en EEUU sino también a nivel global, todos estos servicios. A través de las directivas de la UE, imponen la privatización, que no es garantía precisamente de mejores servicios. Los escándalos más graves en la atención de ancianos, jóvenes con problemas de consumo de narcótica o alcohol, guarderías, escuelas, consultorios médicos, han sido precisamente en su mayoría en la atención privada. Las cifras económicas que han ganado estas empresas han sido multimillonarias. Pero es de extrañar que si han quitado, reducido en forma alarmante los recursos del estado y la comuna puedan, estos servicios esenciales, garantizar un buen funcionamiento? Tenemos conciencia que con cada alumno, paciente, que deja su escuela o servicio médico público, se lleva consigo la subvención que pagan comuna y estado, y pasa a manos privadas? Desde la década del 90 se han perdido más de 700.000 puestos de trabajo. La calidad y renovación de los materiales en hospitales, escuelas, guarderías, bibliotecas, ha desmejorado. Denuncias en los medios de muerte en el hospital de recién nacidos por infecciones, por carencia de sala individuales, hacinamiento, cierre de secciones los fines de semana por carencia de personal, un personal estresado, con salarios congelados prácticamente, suciedad, que pone en riesgo la recuperación de los pacientes, largas esperas en los servicios de urgencia, se van convirtiendo en el pan nuestro de cada día. Desmejoramiento de la comida en forma notoria, no solo en los hospitales, también en guarderías y escuelas, en casa de ancianos, poniendo en riesgo la salud de los mismos. Las ambulancias, también privatizadas, la demora de 3 minutos más, pueden ser la muerte o causa de graves lesiones cerebrales por falta de oxígeno o diagnóstico a tiempo de un infarto. La lista puede ser interminable. Pero como pueden estas empresas privadas, grande consorcios transaccionales que están detrás, abaratar los costos sino es a costa de todos nosotros, “ sus clientes”. Personal mal remunerado, con contratos temporales. Inseguridad laboral, causa también de enfermedad. 600 millones dedicara el estado para las empresas privadas encargadas de la atención médica en las empresas ( Företagshälsövård), si ese dinero lo invirtieran en la salud pública, quizás o sin quizás seguramente que podría funcionar un poco mejor, no creen? Si será negocio rentable la salud privada, no en vano somos “clientes”. Aquella asistencia preventiva, la única realmente rentable, prácticamente desaparecida. Los médicos de la salud pública, con los nuevos lineamientos, en esto que a nombre de la libertad de elección, un mejor trato, miren que suena bien, no.. abre la posibilidad de consultorios privados, la competitividad del mercado, se ven presionados a ¡ Producir Salud!. Tendrán que olvidar aquel Juramento Hipocrático de defender los derechos del paciente. Principio moral y ético vital? Si tenían 10 minutos por paciente, ahora serán 5. Los más afectados, una vez más, serán sobre todo los enfermos crónicos y psiquíatricos, a los cuales ya no les queda a donde dirigirse. Son no rentables. Cuando un paciente mayor deja a un lado el rollator y se quiere sentar, pobre, ya casi no le queda tiempo ni al médico ni paciente más posibilidad que decir ¡ una aspirina por favor, gracias!. Y adiós. Esta es la visión humana y solidaria de los servicios privados!!! Si habrá que estar atento a la manipulación y tergiversación del idioma, separar la paja del trigo. Ante este panorama, esta ese gran vacío que es la respuesta unida, si hubiera esa experiencia, de todos los afectados. Por que somos todos, por encima de raza, religión. Esto es un tema, una vez más de clase. Cada vez más notoria y profunda, acompañando las huellas de una “crisis” que no es nuestra, que tenemos que pagar, mientras que “ nuestros conocidos de siempre”, siguen distribuyendo bonos y beneficios a manos llenas. Crisis de un sistema brutal e injusto, que solo aumenta las cifras de hambre, pobreza y desocupación en el mundo, y aquí en esta Suecia de hoy, también. El rol de los síndicatos, y partidos de “izquierda” de movilizar la gente y crear conciencia ideológica, de clase, sin temor a las palabras. Tengamos más miedo a la mentira sistemática en que nos envuelven a diario. No alcanza con manifestaciones y junta de firmas para protestar por internet. Válido? Es la gran pregunta. Por todo esto es vital la defensa de una salud pública con recursos e igualitaria, digna, para todos los ciudadanos. Pero estoy convencida que lo que nos hace comprender y experimentar la fuerza que tenemos, es manifestarnos en forma unida y pública. Seguramente que llegará ese momento, inevitable, en qué juntos cambiaremos la cara de esta sociedad. Gloria

28 sept. 2009

Los golpistas hondureños bajo la presión popular

Caricatura Allan McDonald Tegucigalpa. Cinco días después del retorno clandestino al país del presidente hondureño, la resistencia de los partidarios de Zelaya no se debilita. Tres meses después del golpe de Estado de Roberto Micheletti en Honduras, el presidente electo, Manuel Zelaya, que volvió clandestinamente al país el lunes 21 de septiembre, está todavía refugiado en la embajada brasileña. Galvanizados por el retorno de Zelaya, sus partidarios han reforzado el movimiento de resistencia, a pesar de la brutal represión del régimen golpista que habría provocado dos muertos, diez según Zelaya. Mientras las fuerzas militares y policiales todavía asedian la embajada de Brasil y repelen sistemáticamente las concentraciones en apoyo al presidente legítimo, otras manifestaciones son organizadas en todo el país. En el extranjero, las presiones diplomáticas se intensifican. Washington, que saludó el mismo lunes el retorno de Zelaya ha endurecido el tono desde entonces, requiriendo a Micheletti que se comprometa a una salida de la crisis. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva ha solicitado el miércoles (23 de septiembre) la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU para votar una resolución exigiendo la inviolabilidad de su embajada en Tegucigalpa y la seguridad del presidente depuesto. Una solicitud apoyada ayer por los ministros de Asuntos Exteriores francés y español. Además, sectores cercanos al régimen golpista habrían comenzado a considerar la posibilidad de un acuerdo con Zelaya, respondiendo de esta forma a las presiones de la comunidad internacional para encontrar una solución. Por su parte, el presidente hondureño “de facto” no parece dispuesto a considerar el abandono de las riendas del poder, y todavía menos a dejarlas al presidente electo. Frente a la situación de penuria, el régimen golpista levantó ayer por la mañana el toque de queda impuesto desde el lunes, pidiendo a los funcionarios y a los empleados privados que reemprendan sus actividades. Roberto Micheletti se ha declarado dispuesto a iniciar el diálogo con Manuel Zelaya si éste acepta la organización de las elecciones previstas para noviembre. Esta condición forma parte del paquete de acuerdos de San José, redactados bajo la dirección de Oscar Arias, presidente de Costa Rica y mediador nombrado por los EE.UU al inicio de la crisis hondureña. Estos acuerdos proponen esencialmente un reparto de poderes hasta las próximas elecciones, una amnistía general, incluidos los delitos políticos en relación con el golpe de Estado y la prohibición de toda consulta popular para la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Este ofrecimiento, que pretende calmar las tensiones actuales, parece sin embargo muy insuficiente respecto al proceso político progresista iniciado por el presidente Zelaya. Samuel Lehoux Traducción J.A. Pina Tomado de Red Voltaire

“Algo que nunca se imaginó que haríamos”

El capital inicial que aportará Argentina será de dos mil millones de dólares como estaba acordado originalmente. Pero el acta fundacional duplica esos fondos como capital potencial y establece un horizonte para el banco de 20 mil millones. “Estamos hablando de algo que nunca se imaginó que podíamos llegar a hacer y hoy estamos firmando el convenio constitutivo.” La Presidenta, que ayer a la mañana regresó a la Argentina, habló de la firma del acta constitutiva del Banco del Sur con el espíritu fundacional que caracteriza a una decisión trascendente. Fue el sábado a la noche en el Hotel Hilton, al finalizar la primera jornada de la cumbre América del Sur-Africa. A través de Hugo Chávez, que lo había anunciado en medio del plenario, los periodistas de toda Sudamérica se habían enterado de que finalmente se había firmado el acta del Banco del Sur y más tarde que Argentina y Brasil pondrían cuatro mil millones de dólares cada uno. Según el mandatario venezolano, el capital total acordado sería de 20 mil millones de dólares. En rigor, el convenio constitutivo plantea que los países firmantes aceptaron arrancar con un capital de 10 mil millones; la elevación a 20 mil millones fue autorizada pero no se explicita cuándo ni cómo será financiada la diferencia. La firma del convenio fue registrada por las cámaras de la televisión pública venezolana. Allí se informó que el acta de creación del Banco del Sur deberá ser puesta a consideración del Parlamento de cada país, que deberán aprobarla para que el organismo financiero pueda comenzar a funcionar. Poco después, en un contacto con la prensa, la Presidenta daba una visión más modesta de lo que sería el capital inicial: “Está contenido en el anexo (del convenio). Son dos mil por Argentina, Brasil y Venezuela, y luego se va constituyendo de acuerdo con los siguientes países”, dijo. Esa declaración coincide con la primera información que se había dado sobre el patrimonio inicial del Banco del Sur. Según aquel anuncio, realizado en diciembre de 2007, el capital inicial iba a ser de siete mil millones de dólares, que serían aportados de la siguiente forma: Brasil, dos mil millones; Venezuela, dos mil millones; Argentina, dos mil millones; Ecuador y Uruguay, 400 millones de dólares cada uno; Paraguay y Bolivia, 100 millones de dólares cada uno. “Aquí estamos afirmando algo que ya habían convenido los distintos ministros de Estado en distintas oportunidades. Estamos afirmando algo que se había lanzado en el Salón Blanco de la Casa Rosada, un día antes de mi asunción. Tardó pero llegó”, comentó CFK el sábado a la noche. El anuncio realizado en esta isla también prevé que el Banco del Sur tenga su sede principal en Caracas, una subsede en Buenos Aires y otra en La Paz. Al momento de hacer el anuncio, Chávez recordó una anécdota que vivió con Fidel Castro una noche de larga conversación en La Habana. Aquella vez, Fidel le preguntó a Chávez si sabía cuánto sumaban las reservas internacionales de Venezuela. Enseguida volvió a preguntarle si sabía en qué lugar se encontraban los fondos y en qué activos –oro, dólares, euros, bonos del Tesoro norteamericano– se habían invertido las reservas. Chávez admitió que en aquella oportunidad no sabía ninguna de las respuestas. Fidel se guardaba una sorpresa: tenía toda la información, la había obtenido del sitio de Internet del Banco Central venezolano. La soberanía financiera Tras citar aquella conversación en Cuba a modo de autocrítica, Chávez instó a sus pares a “estudiar y revisar” al detalle la labor que realizan los presidentes de los respectivos bancos centrales. “Fíjense qué paradoja. Nosotros enviamos nuestras reservas al Norte y ellos nos dan crédito con nuestras propias reservas”, exhortó a los presidentes sudamericanos y de Africa que poblaban el salón principal del Hotel Hilton. El venezolano aprovechó la convocatoria para impulsar a los africanos a tomar la iniciativa del Banco del Sur como un modelo a imitar. Incluso propuso crear un banco regional de toda Sudamérica y Africa. “Un Banco Sur-Sur o el Banco del ASA. Yo le tengo hasta nombre, Bancasa, el banco del ASA. Sería el banco de nosotros, para traer nuestras reservas, que las tenemos allá en el Norte”, propuso Chávez. La propuesta despertó varias opiniones favorables. A lo largo del debate de presidentes se escucharon elogios a la iniciativa: lo hicieron Angola y Zambia y también el controvertido jefe de Estado de Zimbabwe, Robert Mugabe. El ecuatoriano Rafael Correa fue otro de los presidentes que defendió la necesidad de avanzar hacia una integración financiera. Como lo había hecho en el acto en el Salón Blanco del 9 de diciembre de 2007, Correa defendió la propuesta de ir reemplazando de forma progresiva la función que cumplen los organismos multilaterales de crédito. “Tenemos que romper esa atadura con los organismos financieros. Tenemos que ir hacia un sistema financiero internacional con una lógica de desarrollo”, exhortó. Esta semana, el ecuatoriano será el anfitrión de la próxima Cumbre Latinoamericana sobre Mecanismos de Cooperación e Integración Comercial, Financiera y Monetaria Regional que se celebrará en Quito. Por el lado de Venezuela, uno de los ideólogos de crear el Banco del Sur es el actual ministro de Finanzas, Alí Rodríguez Araque. Ex titular de la OPEP, ex presidente de Pdvsa con pasado de guerrillero, Rodríguez Araque es uno de los funcionarios más respetados de la administración de Chávez. También es un viejo conocido de los miembros del gobierno argentino. Anoche, al finalizar la cumbre de ASA, Rodríguez Araque ratificó que Argentina, Brasil y Venezuela aportarán 2 mil millones de dólares para poner en funcionamiento el Banco del Sur. “Se va a ir haciendo progresivamente. La idea es contribuir a superar las asimetrías. Por eso se va a crear un fondo de emergencia, orientado a destinar recursos para enfrentar problemas sociales, reducir la pobreza y atacar problemas de desempleo. El Banco del Sur tendrá una orientación distinta de la de los organismos multilaterales”, precisó el ministro venezolano. Para la Argentina, la puesta en marcha del Banco del Sur llega en un momento complejo –se diría una encrucijada– por las necesidades de inversión que tiene la economía. Esas urgencias coinciden con el debate inconcluso para imponer reformas en el funcionamiento del FMI. En su gira por Nueva York y Pittsburgh, CFK reclamó que el organismo que dirige el francés Dominique Strauss-Kahn trate de forma igualitaria a los países que solicitan líneas de crédito. En la delegación que acompañó a la Presidenta recordaron que en los últimos tiempos el FMI otorgó muy pocos créditos y que fueron concedidos a países de Europa del Este alineados a rajatabla con las políticas ortodoxas. En la lectura del Gobierno, esos países habrían sido premiados con los créditos a pesar de haber sido causantes del terremoto financiero internacional por la manipulación de fondos de inversión y los créditos hipotecarios de riesgo. “Queremos las mismas condiciones para todos”, es la frase que repetían los funcionarios argentinos ante cada consulta sobre el Fondo. Por Martín Piqué Desde Isla Margarita Tomado de Página 12

21 sept. 2009

Rusia en el siglo XXI

Rusia está de regreso y su veloz reafirmación en el tablero mundial se debe a las iniciativas puestas en juego por Vladimir Putin y hoy por el presidente Medvédev. En el frente interno, reconducir bajo el control del Estado las industrias estratégicas del país, erradicar la criminalidad organizada, contener con firmeza el secesionismo en el Cáucaso e infundir confianza a la población. En el frente externo alianzas que ayudan a pequeños países a resistir con éxito a la hegemonía imperial. Presentamos el análisis del politólogo italiano Tiberio Graziani. En el curso de los últimos dos decenios en Rusia se han manifestado dos hechos geopolíticos tan importantes que condicionan muy profundamente tanto la política internacional planetaria, como –teniendo en cuenta un planteo teórico especulativo– los habituales paradigmas interpretativos utilizados por los analistas de cuestiones geopolíticas y geoestratégicas. Nos referimos, claro está, a la caída de la Unión Soviética y a la reconfiguración geopolítica del área rusa como elemento que constituye el nuevo asentamiento mundial luego de una condición unipolar. Es necesario señalar de inmediato que la reconfiguración-reconstrucción del espacio geopolítico ruso, iniciado por Putin y ahora continuado por Medvedev, tiene la peculiaridad de iniciarse en un lapso breve –no habían trascurrido diez años de la disolución oficial de la potencia soviética–, si se tienen en cuenta los largos arcos temporales típicos de los ciclos geopolíticos y del contexto económico, político y social, además el psicológico, dentro de cuyo periodo la reconstrucción se ha manifestado. Todos podemos recordar el profundo estado de postración que sumergió a Moscú a los inicios de los noventas y su consecuencia a nivel mundial por el temor extremo que provocó en los observadores, en los políticos y en los exponentes del mundo de las financias, del comercio y las industrias el vacío producido por la caída vertical del sistema soviético. El desplome de la URSS, como es notorio, permitió la expansión de la potencia americana en el espacio centro europeo, y centroasiático a lo largo de los años noventas. Entre las etapas más significativas de la marcha de EEUU hacía oriente podemos recordar: la primera guerra de Golfo (1990-1991), la agresión a Serbia (1999) en el cuadro del la programada desintegración de la confederación yugoslava, la ocupación de Afganistán (2002) la devastación de Iraq (2003). En paralelo a las acciones bélicas, Wáshington intensificado su esfera de influencias sobre el Viejo Continente por medio de la inclusión en la OTAN de los Países de Europa central, miembros del ex Pacto de Varsovia. La ampliación de la OTAN da inicio, como es sabido, a la inclusión de la Alemania del Este el dia 3 de octubre de 1990; luego de la reunificación de las dos entidades alemanas sigue, el 12 de marzo de 1999, con Polonia, Hungría, la Republica Checa y, el 29 de marzo de 2004, con la inclusión de Eslovaquia, de Rumania, Bulgaria y Eslovenia. Al ex enemigo soviético no se le ahorra tampoco, aún fuere simbólico, pero geoestratégico y relevante golpe: el 29 de marzo de 2004 hacen parte de la OTAN tres ex Republicas Soviéticas,Estonia, Letonia y Lituania. Recién, el 1º de abril de 2009 entraron Croacia y Albania. Por primera vez en su historia Europa es rehén por completo de una alianza hegemónica extracontinental. La vuelta al Comando integrado de la OTAN (abril de 2009) de la Francia de Sarkozy constituye, en el orden temporal, el último acto de subordinación europeo a los intereses de Wáshington. La erosión continua en lo que se comprende como el “exterior cercano” ex soviético por parte de los EEUU, que a continuación, a partir del 2000, inicia la conquista de lo que se entiende como “sociedades civiles” de los países que lo componen. A tal fin, asistimos a la puesta en escena de la estrategia de las “revoluciones coloradas”, cuya finalidad es ubicar un gobierno filo occidental en Serbia (5 de octubre 2000), en Georgia (“Revolución de las Rosas”, 2003-2004), en Ucrania (“Revolución Color Naranja”, 2004), en Kirguizistán (“Revolución de los Tulipanes”, 2005). La conquista de las sociedades civiles de algunos países, como Georgia y Ucrania, teorizadas por "think tanks" como el Albert Einstein Institute, sobre la base de las indicaciones propuestas por su fundador, el estadounidense Gene Sharp –que parecer financio por el conocidofilántropo y especulador Georges Soros, consejero del actual presidente Obama. Por un largo decenio parece que el dictado de las reglas de la política y la economía mundial ha sido guiado por los EEUU el sólo sistema occidental. En el trascurso de los años noventas, de hecho, los Estados Unidos, (la hyperpuissance, como los definió con motivada preocupación, un canciller francés, Hubert Vèdrine,, o la “nación necesaria” según una renombraba expresión, mesiánica y arrogante de la secretaria de Estado Madeleine Albright y de su presidente Clinton), impusieron el su criterio unilateral en casi todas las iniciativas políticas, económicas y militares del planeta. Pero tras la llegada de Putin a la presidencia de la Federación Rusa el cuadro internacional comienza a cambiar. El primer episodio que se puede valuar como el inicio de la reafirmación de la nueva Rusia en el certamen internacional es tal vez el conectado a las tensiones que emergen en el seno del sistema occidental, por marginarse de la agresiva intervención militar en el Iraq de Saddam Hussein. En el 2003 París y Berlín se oponen a la voluntad de Wáshington: Moscú se opone y, por momentos, el eje París-Berlín-Moscú parece una alternativa realista al juego unipolar estadounidense. Rusia obtiene un primer gran éxito a causa de la tensión provocada en el campo occidental por la política exterior implementada por el ex agente del KGB. Rusia, luego del embate soportado en Serbia, comienza a reaccionar. Y en menos de un decenio, reconfirma su rol de Estado "pivot" del espacio euroasiático. Eso fue posible, por cierto, gracias a dos relevantes factores geo- económicos: los concomitantes crecimientos económicos de China y de India. Los peculiares desarrollos socio-económicos de estos países asiáticos se han integrado coherentemente en las estrategias de sus respetivos gobiernos, deseosos de expandir la esfera de influencia sino-india en Eurasia. Beijing y Nueva Dehli, concientes de poder contribuir a la concreción de un futuro sistema multipolar, y de contar en lo sucesivo con una Rusia fuerte como pilar fundamental de todo entendimiento euroasiático, prudentes, jamás la humillaron, ni siquiera en el periodo más oscuro de su historia. La plena y veloz reafirmación de Rusia en el tablero mundial, se debe, sin embargo, a las muchas iniciativas puestas en juego por Vladimir Putin. El ex primer ministro del Kremlin consigue en el curso de dos mandatos presidenciales, en el frente interno, reconducir bajo el control del Estado las industrias estratégicas del país, erradicar la criminalidad organizada, contener con firmaza el secesionismo chechenio y daguestano e infundir confianza a la población. Mientras, en el frente externo, inicia el tejido de una red de relaciones con las repúblicas centroasiáticas, decididas a seguir la sirena estadounidense, y, como prioridad, se ocupa de reanudar sus lazos con China popular. Moscú no descuida tampoco las muchas identidades culturales y religiosas de las poblaciones de las naciones euroasiáticas. De hecho, en el ámbito de una lógica euroasiática, sensible al encuentro entre las varias civilizaciones del continente en franca oposición a la estrategia Islam-fóbica de los anglos estadounidenses, Putin presenta en la conferencia islámica de Kuala Lumpur en 2003 a Rusia como “defensor histórico del Islam”. Tal significativa declaración, por cierto, tiene en cuenta que el Islam es la segunda religión de la Federación Rusa (también es la única en expansión en el área rusa) y es el primer paso oficial que llevará a la Rusia a ser miembro observador de la Organización de la Conferencia Islámica (OIC). La tentativa estadounidense de provocar tensiones a partir de identidades locales como “arcos de crisis” a lo largo de las fronteras étnico-religiosas, se controlan con esta mirada a la vez longeva y preventiva de Moscú. Sobre el plano geoestratégico el Kremlin, conciente de la mira estadounidense en el Asia Central, refuerza la Organización de la Cooperación de Shangai (SCO) de la cual es parte también China popular. La finalidad es volver estable un área considerada insegura por los estrategas de Wáshington, que la definen como la "barriga floja" de Eurasia. La dirigencia rusa además contribuye, en 2002, a la creación de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva de los países de la Confederación de los Estados independientes (CSTO). Las dos organizaciones demuestran al mundo – y principalmente a Estados Unidos– que los problemas en materia de seguridad y de defensa de toda el área están bien instalados y que, por eso, no se precisan supervisores o ayudas provenientes de occidente, y, mucho menos, provenientes de la OTAN. Gracias al despertar del “Oso” ruso, la marcha de los EEUU en Asia Central, parece, por ahora acabada. Un nuevo ciclo geopolítico se perfila en el horizonte. Tiberio Graziani Tomado de Red Voltaire

20 sept. 2009

¿Piratas o qué?

Un misterio: el 24 de julio pasado, el buque Arctic Sea, rentado por una compañía rusa, desapareció a dos días de su partida de un puerto finlandés con una carga de tablones de madera con destino a Argelia. Moscú afirmó que la nave había sido asaltada y capturada por piratas, lo que habría sido el primer acto de esa naturaleza en aguas europeas desde los vikingos. Es extraño y no hubo mayor explicación. Lo cierto es que el carguero fue detectado cerca de Cabo Verde casi un mes más tarde y que las autoridades rusas detuvieron tanto a cuatro presuntos bucaneros como a la tripulación, de 15 hombres. El Arctic Sea navegaba con bandera de Malta. Fue curioso el despliegue militar que entrañó el rescate: finalmente, el valor de la carga no llegaba a los dos millones de dólares, pero el Kremlin envió tres enormes aeronaves para transportar a secuestradores y secuestrados, además de destructores y submarinos. Mijail Voitenko, editor del boletín marítimo Sovfrakht, declaró que nunca había visto algo así: “Se trata de las aguas más vigiladas del mundo. No se puede esconder un buque durante semanas sin que el gobierno (ruso) esté involucrado”. Agregó que funcionarios corruptos habrían empleado la nave para transportar armas (The Christina Science Monitor, 9909). No dejaba de ser un argumento que exculpaba al gobierno, pero Voitenko tuvo que huir a Turquía por las amenazas de muerte que recibió a continuación. Se abrió paso poco a poco otra posibilidad: el Arctic Sea llevaría en sus bodegas misiles al Medio Oriente, presumiblemente a Irán. No cualquier misil, sino los S300, los más avanzados que Rusia posee, y habría sido interceptado por un comando del Mossad. Esto se consideró mera especulación, aunque la BBC de Londres informó del testimonio de un personaje muy cercano a los servicios de Inteligencia de Israel: “La fuente israelí manifestó que Tel Aviv había comunicado a Moscú que sabía que el Arctic Sea transportaba en secreto un sistema ruso de defensa antiaérea... La historia de la piratería fue para encubrir lo sucedido” (news.bbc.co.uk, 9909). En efecto: al día siguiente de la aparición del buque, el presidente israelí Shimon Peres viajó a Sochi y se reunió a puertas cerradas durante cuatro horas con su contraparte rusa, Dimitri Medvedev. El 18 de agosto, un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí precisó que los mandatarios habían analizado en el encuentro “la venta de armas y equipo militar rusos a naciones hostiles a Israel” (www.times.com, 2189). ¿A Irán, tal vez? Yedioth Ahronoth, el diario conservador de Tel Aviv con mayor circulación en el país, informó que el primer ministro Benjamin Netanyahu “desapareció” a su vez de Israel el lunes 7 septiembre (www.ynetnews.com, 10909). Su vocero declaró que el premier estaba analizando “asuntos de seguridad” en Israel, pero el periódico señala que había viajado a Moscú para reunirse con Putin a fin de disuadirlo de concertar nuevas ventas de armamentos a Irán. “Rentó un jet privado del grupo Mehrab porque temía que volar en un avión de la fuerza aérea israelí (FAI) lo expondría a los medios israelíes y rusos.” Es evidente que ni Rusia ni Israel quieren develar el secreto del Arctic Sea. Para Tel Aviv es una carta importante en la manga si Moscú desea salvar la cara. El operativo israelí muestra su voluntad de atacar a Irán y no sorprendería: la FAI bombardeó no hace mucho una instalación de Siria que podría haber contenido –o no– un reactor nuclear norcoreano, para no hablar de la destrucción de la planta nuclear de Saddam Hussein que llevó a cabo en 1981. Los misiles rusos permitirían que Irán incrementara su aparato defensivo: con ellos, derribaría hasta la mitad de los cazabombarderos de la FAI que lo atacaran, como bien subrayó el periodista Richard Silverstein (www.richardsilverstein.com, 4909). Los S300 son devastadores. El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, prometió una investigación de los hechos y pidió a los medios que no incurrieran en apresuramientos: “Habrá trasparencia –afirmó– y espero que todos se convencerán de que carecen absolutamente de fundamento los rumores a los que se refieren”. En tanto, no hay aclaraciones oficiales y es probable que nunca las haya. Que fueran piratas al acecho en el Mar Báltico no será verdad, pero alimenta la fantasía. Burlarse de ella es fantasioso. Juan Gelman Tomado de Página 12

16 sept. 2009

En la escuela, todos los niños son capaces

Caricatura El Roto Jean Pierre Terrail se interesa en la evaluación de competencias intelectuales desarrolladas por la práctica del lenguaje sean cuales sean las modalidades. « De l´oralité. Essai sur l´egalité des intelligences », de Jean Pierre Terrail. Éditions La Dispute, 09, 288 páginas, 21 € (*) Jean Pierre Terrail se propone examinar en positivo los recursos intelectuales propios de los que están dotados los seres con la capacidad de hablar, los seres hablantes, y en primer lugar los niños antes de entrar en el mundo de la escritura. Efectivamente, la oralidad, o la práctica del lenguaje, es frecuentemente pensada en negativo en relación con el escrito. Contrariamente a este a priori ampliamente compartido por los “medios letrados” desde hace tres siglos, lo que interesa a Terrail, es precisamente todo de lo que el pensamiento humano es capaz cuando no dispone del soporte de la escritura. En 2005, el autor ya publicó un libro importante, “De l´ inegalité scolaire” (la Dispute), que se planteaba repensar en su conjunto esta cuestión crucial. Proponía entonces una crítica precisa a la llamada “teoría de la desventaja sociocultural” que representa actualmente la principal explicación de sentido común y la legitimación esencial de las desigualdades escolares. En esta nueva obra, cambia de perspectiva enfrentándose esta vez a lo que constituye realmente lo impensable de esta “teoría”. De nuevo, de una manera resueltamente interdisciplinar, movilizando las conocimientos de las investigaciones en este campo, utilizando la observación etnológica, la historia, la sociología, la psicopedagogía y la lingüística, propone una crítica del etnocentrismo y del escrito-centrismo que están en el fundamento de la misma. El autor distingue el hecho de hablar de la manera de hablar y se ocupa de la evaluación de las competencias intelectuales desarrolladas por la práctica del lenguaje, cualquiera que sea sus modalidades. La pregunta que resume sus propuestas es la siguiente : ¿cuáles son las competencias más generales de la especie humana que se deben a las propiedades del lenguaje y que son inherentes a su práctica ? Ahora bien lo que demuestra admirablemente este trabajo, es que, incluso en ausencia de la menor competencia en materia de escritura, todo sujeto hablante domina la abstracción, el razonamiento lógico y la capacidad de reflexión. Esto es especialmente indudable en el niño y en el “salvaje”, lenguaje y razón están dados simultáneamente. Como se comprenderá, esta cuestión es todo menos anodina ya que los niños hablan antes de aprender a leer y a escribir, incluidos por tanto los niños de las capas populares. Ellos han aprendido a comunicar, a comprender, a hacerse comprender sin el recurso de lo escrito, incluso los alumnos que disponen de recursos culturales más modestos. Dicho de otro modo, la herencia cultural de unos no justifica en nada el fracaso de otros. Nos encontramos aquí con un alegato muy fuerte contra las tesis fatalistas, tanto las de las capacidades como las de las limitaciones socioculturales. Terrail presenta un argumentario tan riguroso y convincente como precioso que viene a confirmar a todos los padres y enseñantes que creen en la igualdad. La formula a menudo incomprendida del pedagogo Jacotot que defiende “la igualdad de las inteligencias” llega finalmente nítida porque, en efecto, “todos los alumnos son capaces” Roland Pfefferkorn Sociólogo Traducción J.A. Pina Tomado de L´Humanité

Cumbre de UNASUR en Quito

El pacto militar entre Colombia y Estados Unidos, cuyos detalles se desconocen, frenó el avance en la creación de medidas de confianza que aspiraba a concretar la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en la reunión de cancilleres y ministros de Defensa, celebrada hoy en Quito. Pese a que se lograron acuerdos que marcan un inicio en el proceso de elaboración de una estrategia comunitaria en materia de Defensa y Seguridad, las preocupaciones por la presencia de tropas estadounidenses en siete bases colombianas, difuminó el ímpetu inicial de la cita en la capital ecuatoriana. Los ministros de Exteriores y de Defensa de los 12 países sudamericanos evaluaron un documento, elaborado por Ecuador (que ocupa la presidencia pro témpore de Unasur), en el que se establecían líneas generales para la creación de unas medidas de confianza y seguridad comunes para la región. El canciller ecuatoriano y anfitrión de la cita, Fander Falconí, reconoció que los asuntos discutidos eran difíciles en las actuales circunstancias, aunque destacó avances de un 70% en el análisis del documento propuesto sobre medidas de confianza. "En la concreción de estas medidas de confianza, existen dificultades", admitió Falconí quien, sin embargo, destacó los aportes para llevar adelante una estrategia de seguridad común. Colombia se niega a detallar su pacto Destacó los avances en intercambio de información sobre los acuerdos regionales y extra regionales en materia militar y el consenso en conceptos sobre las garantías que deben ofrecer a la región dichos pactos. Asimismo, puso en relieve el consenso sobre la "no extraterritorialidad" de los acuerdos bilaterales de Defensa, es decir, que éstos no afecten a vecinos, aunque reconoció que en este aspecto hubo dificultades en cuanto a las garantías "reales y formales" que ofrecen los convenios. También recordó que Colombia se ha negado a mostrar el pacto militar en la Unasur por considerar que aún debe pasar por instancias internas de ese país y de su socio (EEUU), que tampoco ha dado muestras de abrir el convenio para el conocimiento de los sudamericanos. Invitación a EEUU Al respecto, Falconí dijo que la Unasur, de momento, no se ha propuesto invitar al Gobierno de Washington a una reunión con Suramérica, aunque no descartó "en algún momento" hacerlo para "profundizar" en los detalles del pacto con Colombia. Para el canciller ecuatoriano, Suramérica debe crear sus instrumentos de integración, que en materia de defensa y seguridad, se sostiene sobre las bases de unos mecanismos de confianza comunitarios. Por eso, la presidencia pro-témpore de Unasur convocará a una nueva reunión de su Consejo de Defensa para avanzar en la discusión que, al parecer, tomará algún tiempo. Falconí anunció que la próxima reunión, seguramente, se convocará después de que concluya la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se efectuará en Nueva York la semana próxima. Compras de armas a terceros Para el canciller colombiano, Jaime Bermúdez, la próxima cita será un buen espacio para continuar la discusión y a la que todos los miembros deberían acudir con una actitud "propositiva" para definir todos los temas que atañen a la seguridad regional. Y es que para Bermúdez, las medidas de confianza no sólo pueden solventar las preocupaciones de algunos países de la región sobre el pacto de su país con EEUU, sino también la preocupación de Bogotá respecto a compras de armas y acuerdos con terceras naciones de otros miembros de la Unión, como Venezuela. "Colombia tiene muy claro que nuestros enemigos son el narcotráfico y el terrorismo" y que se necesitan "mecanismos de cooperación y eficacia en esta lucha", y por ello que se requiera "unas medidas de confianza de forma simétrica", para todos los miembros de Unasur, sin excepción, afirmó el canciller colombiano. Esa apreciación fue replicada por el canciller venezolano, Nicolás Maduro, quien aseguró, por su parte, que todos los países de la región, excepto Colombia, se han puesto de acuerdo en conceptos iniciales de la seguridad regional.

15 sept. 2009

Harald Edelstam, el héroe olvidado

El embajador sueco salvó a cientos de chilenos, cubanos y uruguayos en los primeros días de la dictadura El ex embajador de Suecia en Chile rescató personalmente a cientos de chilenos, cubanos y uruguayos, entre otros, al impedir que cayeran en manos de los organismos represivos del régimen militar. Han pasado 20 años de su muerte, y su nieta Caroline Edelstam Molin estuvo en nuestro país la semana pasada para promover la fundación que busca reivindicar su memoria. “Él iba contra la corriente de lo que era la política de relaciones exteriores en Suecia y puso mucho en juego para llevar a cabo sus acciones. Cuando regresó a Suecia, no le quedaban amigos y muchos le dieron la espalda, incluidos miembros de su familia. Su carrera diplomática estaba en el ocaso y, aunque tenía una alta reputación como embajador, al final de sus días era algo que Suecia ni siquiera mencionaba”. El relato es de Caroline Edelstam Molin, nieta de ex embajador sueco en Chile Harald Edelstam, quien se atrevió a rescatar a chilenos, uruguayos y cubanos de las manos de la dictadura militar y convenció a las autoridades suecas de darles refugio a varios de ellos. A 20 años de su muerte, su nieta estuvo en Chile esta semana como parte de la fundación que lleva el nombre de su abuelo y que busca difundir la obra de este defensor de los derechos humanos. Caroline, junto a los miembros de la fundación Henrik Janbell y Ulf Hermelin, asistió el miércoles al homenaje que le rindió la Cámara de Diputados a la memoria del ex embajador sueco. Uno de los principales oradores, el diputado Tucapel Jiménez llegó refugiado junto a su familia a Suecia, luego del asesinato de su padre por parte de la CNI en 1982. “Harald Edelstam, como embajador, salvó cientos de vidas. Para Chile, los dos personajes más importantes son el ex Primer Ministro Olof Palme y Harald Edelstam, porque nos abrieron las puertas y nos tendieron una mano”, dijo Jiménez. De hecho, durante el homenaje, le dirigió a Caroline un saludo en sueco, expresando agradecimiento por la solidaridad. “Nunca es tarde para un homenaje”, dijo la joven, al preguntarle si no había pasado demasiado tiempo para un reconocimiento a su abuelo. Por ahora, hay una sala que lleva el nombre de Edelstam en la biblioteca de San Miguel, por iniciativa del alcalde Julio Palestro, también refugiado en ese país. “Pero es muy poco un colegio (con el nombre de Palme en La Cisterna) y una sala de una biblioteca por todo lo que hicieron ambas figuras. Chile tiene una deuda tremenda con esos personajes”, dijo el diputado Jiménez. El parlamentario se quejó por la ausencia de representantes de la Alianza, ya que sólo estuvieron presentes el diputado UDI Felipe Salaberry y el RN Osvaldo Palma. Edelstam había llegado a Chile en 1972, cuando Caroline aún no nacía. La diputada Isabel Allende, que también estuvo en el homenaje, recordó la activa participación de la Agencia de Cooperación Sueca con el gobierno de la Unidad Popular. “Pero después vino el golpe y él se la jugó mil por mil. Mi hermana Beatriz trabajaba en la secretaría privada (de La Moneda) y la vio muy afectada y decidió llevarla a la embajada de México, donde ya estábamos (asiladas) con mi madre, para que tuviera la oportunidad de despedirse y eso era algo que no estaba previsto. Tuvo una discusión muy violenta con los militares, porque tenían prohibido salirse del trayecto, pero logró pasar por la embajada de México”, dijo a LND. En ese momento, Beatriz iba a abandonar el país rumbo al exilio en Cuba. Aquel gesto fue sólo uno de los que Edelstam tuvo durante el golpe. La embajada cubana, ubicada al lado de la sueca, fue declarada territorio nórdico gracias a sus gestiones e intervino directamente en plena balacera entre militares y el personal de la embajada que se encontraba el 11 de septiembre de 1973. Uno de los que se encontraba dentro de la repartición diplomática caribeña fue el responsable político de la campaña de Marco Enríquez-Ominami, Max Marambio. “Se jugó la vida en una noche llena de amenazas. Los que estábamos en la embajada lo vimos aparecer como una figura irreal. Era un hombre muy alto, de un metro noventa y tantos, delgado, con un perfil romano aguileño, con una pinta muy imponente, muy digno. Iba con ropa impecable, de traje cruzado brillante y gastado en las sentaderas. Parecía que el traje lo había usado en los últimos 15 años y no me olvido de sus zapatos, unos ingleses cuarteados por el uso. Era un aristócrata old fashion”, recuerda Marambio. Isabel Allende indica que tras el exilio de su familia y mientras él permanecía en Suecia, “mantuvimos bastante contacto, porque él siguió en actividades de solidaridad. Coincidimos con él en una jornada de derechos humanos en París, con el Presidente Mitterrand, en la década del 80, era muy afectuoso, de gran modestia… (suspira). En fin, una persona maravillosa”. El 4 de diciembre de 1973 el gobierno militar lo declaró persona non grata y fue expulsado del país. Edelstam volvió a Suecia con la misión de convencer a su gobierno que no podía ser indiferente con la situación política que atravesaba Chile y, así, permitió el ingreso de al menos 1.500 exiliados chilenos. Su nieta explica que, aunque viajó solo una vez a Washington en 1974, utilizó principalmente a los medios de comunicación para denunciar las violaciones de los derechos humanos, “porque era muy difícil sacar a la luz la información sobre Chile y estaba siempre presionando para contactar la prensa internacional y la sueca”. El ocaso “Él tenía una muy buena carrera diplomática antes de llegar a Chile. Incluso era mencionado como candidato a ser embajador de Suecia en Estados Unidos. Después de ser declarado persona non grata, lo enviaron a Argelia y Turquía. Su carrera quedó completamente acabada y en la Cancillería fue considerado como si fuera nada”, cuenta su nieta Caroline. Marambio, que había salido directamente desde la embajada de Cuba hacia Suecia, donde estuvo casi un año, confirmó este frío recibimiento de los pares de Edelstam: “Se había convertido en un personaje extraño, porque era muy popular entre los exiliados, pero muy impopular en su Cancillería. Es curioso cómo lo miraban como un bicho raro y no le tenían ningún aprecio y consideraban que lo que había hecho era una cuestión exótica”. Marambio salió de Suecia, pero siempre se las arreglaba para volver un par de veces al año a ese país por razones familiares. Edelstam le prestaba su auto para que pudiera trasladarse. Edelstam, según Marambio, vivía solo en un departamento, aunque la nieta asegura que se mantuvo unido a su familia más cercana. Los últimos años de su vida estuvo batallando con un cáncer que lo mató en abril de 1989, a los 76 años. La fundación El principal objetivo del viaje de Caroline Edelstam es la difusión de la fundación que honra la memoria de su abuelo. La institución busca financiamiento para erigir un premio a quien encarne de mejor manera las acciones que realizó el embajador en defensa de los derechos humanos. Los directivos esperan que al 2011 pudiera entregarse el primer galardón, aunque esperan que en el mejor caso pudiera efectuarse en el 2010. Con el fin de preservar su memoria, también se realizó en febrero de este año una exposición de la resistencia noruega, donde Edelstam jugó un papel relevante, al “exportar” judíos hacia la frontera de Suecia, para impedir que fueran enviados a campos de prisioneros, en la Segunda Guerra Mundial. Fue allí donde se ganó el apodo de “Clavel Negro”, su chapa para sus actividades encubiertas a favor de la resistencia antinazi. Pamela Gutiérrez Tomado de Rebelión

Una conspiración mediática derrocó a Allende hace 36 años

En ninguna parte del mundo, en ninguna época, los medios de comunicación han sido inocentes espectadores cuya única labor es informar. Habría que ser muy ingenuo para no darse cuenta de que ayer y hoy ciertos medios han tomado posiciones, muchas veces apoyados subrepticiamente por intereses externos. Un ejemplo dramático sucedió hace 36 años, cuando un golpe de Estado terminó con la vida de Salvador Allende y el sueño revolucionario en Chile. Durante el gobierno de Allende, los medios de comunicación de la derecha chilena desempeñaron un papel fundamental en cuanto a la formación de criterio de la opinión pública. Prensa, radio y televisión apoyaron abiertamente a la derecha para acentuar la polarización. Desde la campaña presidencial de 1970, la prensa derechista comenzó una campaña publicitaria contra la coalición de la Unidad Popular. El objetivo era claro: desacreditar al socialismo y despertar el miedo entre la población chilena. Apenas Allende asumió la presidencia, la noticia sirvió como pretexto para defender los intereses de la oligarquía, sector que se encargó de decidir cuáles noticias debían tener una circulación preferencial y cuáles se basarían en la ofensa y el insulto. De hecho, documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) revelan que el gobierno estadounidense financió periódicos y revistas en perjuicio de la administración izquierdista. Lo que la CIA compró en Chile El documento presentado por la Comisión del Senado norteamericano presidida por el senador demócrata de Idaho, Frank Church, el 18 de diciembre de 1975, llamado popularmente el Informe Church, deja al descubierto toda la verdad. Allí se afirma que “en Chile entre 1970 y 1973, la CIA y militares americanos establecieron contactos con militares chilenos con el fin reunir materiales de inteligencia y permitir a los Estados Unidos entrar en comunicación con el grupo con más posibilidades para arrebatar el poder al presidente Salvador Allende”. En este informe se responde a la pregunta “¿Qué compró en Chile la CIA con el dinero de esta operación encubierta?”, y se responde que dicha agencia “financió actividades cubriendo un amplio espectro, desde simple propaganda manipuladora con la prensa hasta apoyo a gran escala de partidos políticos chilenos, desde encuestas de opinión pública hasta tentativas directas para fomentar un golpe militar”. Más adelante, el informe señala: “El panorama de actividades normales de la Central-CIA en Santiago incluía la inserción de materiales propagandísticos creados por la Central en los medios de comunicación chilenos mediante el pago, apoyo directo a publicaciones y esfuerzos para oponerse a los comunistas y al ala izquierdista de las organizaciones de estudiantes, campesinos y trabajadores”. Sobornos mediáticos La comisión del Senado norteamericano concluyó que “además de comprar propaganda de forma puntual, la Central a menudo la compraba al por mayor sobornando a medios de comunicación chilenos favorables a los Estados Unidos. Hacer esto era mucha propaganda escrita. En lugar de ubicar artículos individuales, la CIA apoyaba -o incluso fundaba- medios de comunicación afines que podrían no haber existido en ausencia del apoyo de la Agencia”. Uno de los periódicos que ofreció descarado apoyo a la fuerzas derechistas que derrocaron a Allende fue El Mercurio, cuya indigna labor durante aquellos años fue retratada en el documental el Diario de Agustín (2008). El periódico, cuyo director es Agustín Edwars, “tuvo un rol protagónico en el golpe militar en contra de Salvador Allende, un rol protagónico durante la dictadura y la violación de los derechos humanos”, declaró Fernando Villagrán, uno de los realizadores del filme. Agustin Edwards, quien le da el nombre a la producción audiovisual, “es el gran personaje de la vida social chilena, de la elite. El mismo personaje que en los años 70 activó la campaña del terror en contra de la candidatura de Salvador Allende, viajó personalmente a los Estados Unidos para hablar con Henry Kissinger y obtener recursos de Richard Nixon para hacer la campaña que provocó el golpe militar en Chile”, contó el director del documental. Mucho más que propaganda El informe elaborado por la comisión presidida por el senador Church además de dar cuenta de las operaciones de propaganda financiadas por la CIA en Chile a través de los principales medios de comunicación, habla del apoyo de la agencia a los partidos Radical, Nacional y Demócrata Cristiano, y “subvenciones indirectas de Patria y Libertad, un grupo (de ultraderecha) fuertemente enfrentado con Allende”. “Durante el gobierno de Allende, la CIA trabajó para forjar una oposición unificada. La importancia de este empeño puede ser calibrada cuando se observa que los dos principales elementos de la oposición al gobierno de la Unidad Popular eran el Partido Nacional, que era conservador, y el reformista Partido Demócrata Cristiano, muchos de cuyos miembros habían dado apoyo a las principales estrategias políticas del nuevo gobierno”, señala el mencionado informe. Allí se destaca también que Estados Unidos presionó a organismos financieros internacionales para “oprimir” económicamente a Chile, recortando créditos y buscando impedir que el Gobierno de Salvador Allende lograra cumplir con sus objetivos de nacionalización de los recursos naturales y redistribución de la riqueza nacional. De la misma forma, se menciona el respaldo brindado por el Gobierno norteamericano a través de la CIA a grupos como “la organización de empresarios, asociaciones de la pequeña y la gran empresa y un abanico de organizaciones formado por grupos de la oposición” que con la excusa de realizar actividades de promoción de la ciudadanía, recibían fondos para promover huelgas patronales y sabotajes contra el gobierno progresista chileno: “Está claro que los huelguistas en contra del gobierno eran activamente apoyados por varios grupos del sector privado, los cuales recibían fondos de la CIA”. El grupo dirigido por Church dio cuenta expresamente que “a los chilenos que se inclinaban a protagonizar un golpe se les aseguró apoyo a los más altos niveles del gobierno de los Estados Unidos tanto antes como después del golpe”. El informe de la comisión electa por el Senado norteamericano deja una amarga conclusión: “Durante 1970 el gobierno de los Estados Unidos intentó, secretamente, evitar que Allende llegara a la presidencia de Chile. Cuando todo esto falló, el apoyo secreto a su oposición formó una tríada de acciones oficiales: ayuda encubierta a fuerzas de la oposición, una postura diplomática fría pero correcta, y presión económica. Del apoyo a fuerzas que los Estados Unidos consideraron como democráticas y progresistas en Chile, al final hemos terminado apoyando y animando el derrocamiento de un gobierno elegido democráticamente”. Son arrepentimientos que llegaron tarde y no dejaron ninguna enseñanza, pues la CIA y sus organismos allegados siguen utilizando las mismas tácticas de soborno mediático para intentar desprestigiar gobiernos con tendencias políticas que les resultan incómodas. Demostraciones recientes las tenemos en el golpe de Estado en Honduras y las vemos a diario en nuestro país con una conspiración de medios derechistas apoyada desde afuera con el único objetivo de atacar a la Revolución Bolivariana. Tomado de ABN

14 sept. 2009

Caos afgano

Dado que la democracia se encuentra exhausta en sus ciudadelas de Norte América y de Europa occidental, ¿qué debemos esperar de Afganistán? Estamos solo ante una imitación, ante una elaboración ideológica que deberemos definir justamente como “democratismo”, el rostro aceptable de un poder autoritario. Lo hemos visto ya en acción en el Irak ocupado y ahora en la farsa incluso peor en curso en Afganistán. La idea de que los resultados darán legitimidad al candidato vencedor no es otra cosa que una fantasía de alguno en Kabul y una cínica manipulación por parte del sistema político occidental establecido y de su prensa domesticada. Sea cual sea el resultado, no cambiará nada. Hamid Karzai gobierna un escuálido narco estado. Wali Karzai es el hombre más rico del país y saca beneficio de los tráficos de armas y droga y de la presencia de la OTAN que mantiene en el poder a su hermano. Los dos candidatos rivales de Karzai en su momento formaron parte del gobierno. Ambos son dos payasos anhelantes de que Washington abandone a Karzai y los ponga a prueba a ellos. El propio Karzai está coaligado con religiosos fundamentalistas ultra reaccionarios del Irán occidental, chiitas a los que ha prometido cinco carteras en el gobierno y la aprobación de una ley encaminada a legalizar la violación sexual en el seno del matrimonio. Hillary Clinton calla. Larga vida a la democracia. Afganistán está ocupado por los ejércitos de la OTAN bajo el mando de EEUU y de la nueva Administración. Esta es ahora la guerra de Obama que ha hecho campaña para enviar nuevas tropas a Afganistán y extender la guerra, si es necesario, a Pakistán. El mismo día en que Obama ha manifestado públicamente su disgusto por la muerte de una joven mujer iraní víctima de la represión en Teherán, un avión guiado por control remoto ha matado 60 personas en Pakistán, entre ellas mujeres y niños, a los que la propia BBC tendría dificultad en describir como “militantes”. Su nombre no significa nada para el mundo, sus imágenes no serán mostradas por la red de televisión. Sus muertes han ocurrido por “una buena causa”. El mes de mayo pasado Graham Fuller, antiguo jefe de la CIA en Kabul, publicó un análisis sobre la crisis de la región en el Huffington Post. Ignorado por la casa Blanca cuando, en su día, puso en discusión gran parte de las evaluaciones sobre las que se sustentaba la escalada bélica, Fuller ha hablado en nombre de muchos de los miembros de los aparatos de inteligencia de su país y de Europa. No es frecuente que yo llegue a estar de acuerdo con un hombre de la CIA, pero Fuller no solo ha afirmado que Obama “se ha adentrado por el mismo sendero recorrido por George Bush y que llevó al fracaso en Pakistán” y que el uso de la fuerza no traerá la victoria, sino que también ha explicado a los lectores que los talibanes son todos étnicamente pashtunes y que los pashtunes están “entre los más fervientes nacionalistas , tribales y xenófobos pueblos del mundo, unidos tan solo contra el invasor extranjero” y que “en último análisis, son más pashtun que islamistas”. “Es una fantasía –ha escrito- pensar que se pueda sellar la frontera entre Pakistán y Afganistán”. No creo que sea el único hombre de la CIA jubilado que acuda al pasado, a los días en los que Camboya fue invadida “para salvar Vietnam”. En resumen, Afganistán yace en el caos. Pakistán yace en el caos. La solución de Obama es parte del problema. Hay una necesidad desesperada de encontrar una exit strategy. ¿Está Obama en condiciones de encontrar una, antes de su “salida” de la Casa Blanca? Las señales son descorazonadoras. Tariq Ali es miembro del consejo editorial de SIN PERMISO . Su último libro publicado es The Duel: Pakistan on the Flight Path of American Power [hay traducción castellana en Alianza Editorial, Madrid,2008: Pakistán en el punto de mira de Estados Unidos: el duelo]. Tariq Alí Traducción Joaquín Miras Tomado de Rebelión

Diputados quieren aplazar ratificación de acuerdos para presionar a Israel

Caricatura Mac Donald Parlamentarios de la Comisión de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional intentarán aplazar la ratificación, por el Congreso, del Acuerdo-Cuadro de Comercio y del Acuerdo de Libre Comercio entre Mercosur y el Estado de Israel. La intención es aprobar esos acuerdos solamente cuando Israel acepte negociar la paz con los palestinos. Los acuerdos fueron asignados en 2005 y 2007, respectivamente, y tramitan en la Cámara en la forma de proyecto de Decreto Legislativo (PDC) 1665/09, de autoría de la Representación Brasileña en el Parlamento del Mercosur. El proyecto fue aprobado por la Comisión de Constitución y Justicia y de Ciudadanía y aún espera ser analizado por las comisiones de Desarrollo Económico, Industria y Comercio; y Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional y por el Plenario. Después, irá al Senado. El asunto fue discutido este jueves 10 en audiencia pública sugerida por el diputado Marcondes Gadelha (PSB-PB) Derechos Humanos En la reunión, el arquitecto y sociólogo Daniel Jadue, chileno de origen palestino y vicepresidente de la Federación Palestina de Chile, pidió el rechazo del proyect. Él argumentó que la ratificación de los acuerdos daña los derechos humanos al beneficiar a un país que no respeta esos derechos. “Invito a la reflexión sobre lo que significaría premiar al gobierno de Israel con la apertura del Mercado Latinoamericano a alguien que extermina al pueblo palestino”, afirmó Jadue. “¿Por cuando tiempo aún el holocausto de los judíos será un cheque en blanco que se entregue a Israel para que cometa crímenes contra los palestinos? ¿Castigaremos a lo palestinos por no tener amigos poderosos en el contexto internacional? ¿Castigaremos a los palestinos por resistir a la ocupación? Reflexionen antes de votar”, dijo. Límites Los diputados presentes en la audiencia, en tanto, explicaron que el Parlamento no tiene el poder de rechazar los acuerdos asignados por los Poderes Ejecutivos de los países del Mercosur. “Un acuerdo firmado por el gobierno brasileño, sea cual fuera debe ser reconocido. No rechazo porque la Constitución no lo permite, pero defiendo los límites para el proyecto”, dijo el relator del PDC 1665/09 en la Comisión de Relaciones Exteriores, diputado Dr. Rosinha (PT-PR). La sugerencia del parlamentarios es que el PDC sea aprobado con un contenido reducido. O sea, estarían fuera del tratad los productos comerciales originados en los Territorios Palestinos ocupados militarmente por Israel desde 1967. La profesora de Historia Árabe de la Universidad de Sao Paulo (USP), Luiz Alves, que integra el comité de United Nations Coordinating Network on Palestine, alertó el hecho de que no hay garantías de que los productos comercializados provengan sólo de Israel. Conforme también, el Dr. Rosinha recordó una vez que la aduana en Israel es única, pudiendo entrar en el tratado productos palestinos como si proviniesen del Estado israelí. Visita Arlene Clemesha sugirió que la Comisión de Relaciones Exteriores designe una delegación de parlamentarios para visitar los territorios palestinos y observar la situación local antes de tomar cualquier decisión en relación a los acuerdos. “Al ratificar un acuerdo a ciegas, incentivaríamos y apoyaríamos la mantención de una situación absolutamente insustentable e imposible de aceptar”, afirmó. Para la profesora, el camino para la paz en Israel pasa por el fin de la ocupación militar del territorio palestino. Ella dijo, en tanto, que Israel solo va a desocupar la región si fuera presionado internacionalmente a eso. Presión Los diputados concordaron con la declaración de Arlene Clemesha y recordaron que pueden manifestarse contrariamente a los acuerdos como forma de presión política. “Será una pequeña contribución, pero será concreta. El acuerdo sólo puede ser efectivo se fuera homologado por los países del Mercosur. Como Uruguay ya homologó, debemos trabajar con Argentina y con Paraguay. El gobierno de Lula ha sido valiente y tiene que decir públicamente que el cuerdo está congelado hasta que sean retornadas las negociaciones de paz”, dijo el diputado Nilson Mourão (PT-AC). El diputado Pastor Pedro Ribeiro (PMDB-CE) completó diciendo que lo mejor que se puede hacer ahora es realmente ganar tiempo y estudiar el asunto con más profundidad. Luiz Alves OICP Tomado de Rebelión

Africom y el alcance de las corporaciones de EE.UU.

AFRICOM es el acrónimo del Comando Africano, que designa el nuevo puesto de control que el ejército de los Estados Unidos estableció finalmente en la Costa Atlántica de Marruecos. Con el visto bueno del Rey Mohamed VI, el Pentágono construye una enorme base militar de mil hectáreas de extensión en la localidad costera de Tan Tan, cerca del territorio de la antigua colonia española del Sahara Occidental y frente al archipiélago canario. AFRICOM, tendrá como objetivo primordial controlar militarmente el continente africano. Pero según la Casa Blanca, buscará fomentar la seguridad regional y potenciar los esfuerzos humanitarios. Un informe del Comité de investigación del Congreso estadounidense ha considerado a Marruecos como "el país africano más creíble para albergar el AFRICOM". Entre las cualidades que reconoce al Reino de Mohamed VI, se encuentran, junto a su situación geoestratégica, la estabilidad interna y la sólida amistad, manifestada con Estado Unidos desde finales de la Segunda Guerra Mundial. Aunque, esta penetración se está presentando como una protección humanitaria en la guerra global antiterrorismo, el verdadero objetivo, sin embargo, es obtención de petróleo en África y el control de sus sistemas globales de distribución. Existe un pero. China es el desafío más significativo y más creciente a la dominación de Estados Unidos en África. Así que, cualquier incremento del comercio, de hecho está sucediendo, amenaza con reducir sustancialmente la influencia política y económica del imperio estadounidense en ese continente rico en recursos. Las consecuencias políticas de África económicamente emergente en estrecha alianza con China está dando por resultado una nueva "guerra fría" donde la tarea de AFRICOM será garantizar la dominación militar sobre toda el área geográfica de África, que antes estaban bajo el control de su Comando Europeo (EUCOM) y del Comando Central en Estados Unidos (CENTCOM). El contenido del futuro rol estratégico de AFRICOM se puede entender observando al CENTCOM en el Oriente Medio. CENTCOM creció fuera de la Doctrina Carter de 1980 que describió el flujo de petróleo del Golfo Pérsico como de "interés vital" de Estados Unidos y afirmó que éste país emplearía "cualquier medio necesario, incluyendo la fuerza militar", para cualquier tentativa de bloquear ese flujo alentada por intereses hostiles. Por consiguiente, la fuerza militar de Estados Unidos está aumentando lo más rápidamente posible en África Occidental y en el Sub-Sahara, pues para la próxima década esta área se proyecta como una fuente de energía tan importante como el Oriente Medio. Los desafíos a la dominación y explotación de Estados Unidos vienen principalmente de Nigeria, donde se halla el 70% del petróleo africano. Cabe señalar dos efectos terribles de la explotación petrolera en Nigeria. El primero, se refiere a que los nigerianos no han obtenido beneficios de la riqueza petrolera, por el contrario, le ha causado sufrimientos. Por último, los activistas de derechos ambientales y humanos han documentado por años las atrocidades cometidas en esta región por las compañías petroleras y los militares. Ahora bien, las compañías petroleras y el Pentágono están procurando ligar a estos grupos de resistencia a las redes internacionales terroristas para legitimar el uso de la fuerza militar de los Estados Unidos para "estabilizar" la región y asegurar el flujo de energía, pero no se ha encontrado ninguna evidencia para vincular a los grupos de la resistencia del Delta del Niger a las redes internacionales del terror o a los jihadistas*. Hay que resaltar también que las bases militares estadounidenses cumplen otras funciones. Por ejemplo, la invasión a Somalia de diciembre de 2006 fue coordinada usando bases de Estados Unidos a través de la región. En efecto, el pasado muestra como el ejército de los Estados Unidos ha ayudado a las corporaciones multinacionales a saquear los recursos naturales de África. La carrera por los mega-beneficios africanos no sólo se centra en los recursos naturales. Al igual que está ocurriendo en Irak, muchas "corporaciones militares privadas" estadounidenses están beneficiándose de miles de millones de dólares destinados a la ayuda internacional provenientes de los fondos de mantenimiento de la paz de la ONU. Finalmente, cuando se piensa en un enorme desastre militar estadounidense en el continente africano, lo que a menudo se nos viene a la mente son trágicas imágenes de helicópteros Black Hawk estrellados y cuerpos mutilados. *El movimiento jihadistas, de "jihad" y significa "guerra santa" para los musulmanes. María Linares Tomado de Tercera Información

Evo Morales visita España

Evo Morales: "donde hay bases estadounidenses, hay golpes militares y no se garantiza la democracia" La llegada del Presidente boliviano Evo Morales a Madrid ha generado una gran expectativa tanto entre la comunidad boliviana residente en España, como entre los propios españoles que, de manera conjunta, organizaron el primer acto de comparecencia ante miles de ciudadanos. El hecho se materializó en la plaza Cubierta del municipio de Leganés, durante la tarde del domingo, donde acudieron miles de personas a recibir, vitorear, aplaudir y escuchar a su líder político. El acto comenzaba con un ritual para honrar a la Pachamama (la tierra) y, tras varias horas de espera, amenizados por diferentes coros, danzas y carnavales, algunos bolivianos, pero también ecuatorianos y peruanos, llegaba el Presidente Evo, acompañado de diversas autoridades de su país y del municipio madrileño. El alcalde de Leganés le entregaría la distinción de visitante ilustre del municipio, tras lo cual, la escritora Rosa Regás leyó un manifiesto de las organizaciones convocantes del acto (tanto asociaciones bolivianas en España, como el Partido Comunista de España y Partido Humanista). En el mismo, la escritora manifestaba su apoyo al proceso de cambio generado por el actual Presidente en Bolivia, frente a los abusos ejercidos por la oligarquía en la historia, contra los intereses populares. Así mismo, defendió su nuevo modelo de lucha y revolución que es extensible a todo el mundo. Dentro de este apartado tocaría aspectos como el modelo de gestión económica del estado, la gestión de los recursos naturales, el aprovechamiento del agua como un bien primordial y la defensa tanto de los pueblos indígenas como de los sectores obreros, dándoles posibilidad de participación en la política y las decisiones del Estado. Igualmente destacó el hecho histórico de la devolución al pueblo de aquello que les pertenecía y se les negaba, pero también incidió en aspectos como la nacionalización del gas y el petróleo, la reducción del analfabetismo en un 80% durante estos pocos años de presidencia, el rescate de niños y niñas de las calles, la asistencia generalizada a la población más desvalida y el trabajo codo con codo con las Naciones Indígenas, respetando sus derechos. Rosa Regás habló de ese Estado plurinacional que une a todos los bolivianos y bolivianas, ya sea de los sectores del campo o de la ciudad. Entre los hechos destacables, también señaló el haber sido el primer presidente que denunciara la conocida como Directiva europea de la Vergüenza, que ataca a los derechos de los inmigrantes como seres humanos, limitando su libertad de acceso al entorno europeo. Por último y en referencia a los posibles ataques a la actual Bolivia democrática y a su labor presidencial, Rosa Ragás afirmó: “Le aseguramos, compañero Evo, que puede contar con todos y cada uno de nosotros”, a lo que el público se deshizo en aplausos. Tras la escritora intervino Federico Mayor Zaragoza, el que fuera Presidente de la UNESCO, tuvo un discurso de encendido y revolucionario apoyo a la persona de Evo Morales, a su labor presidencial y a la evolución democrática de Bolivia. Arrancaba sus elogios afirmando que “con este Presidente, Bolivia somos todos”, para, a continuación, recalcar que Evo sigue siendo el mismo que cuando era niño y pobre en Isallavi, donde nació. Federico Mayor le agradeció “por situar la cultura de la paz en la propia Constitución”. A partir de aquí citó numerosas frases ejemplares extraídas de discursos presidenciales, demostrando su apoyo y admiración por el Presidente Evo, y dijo finalmente “el largo período del miedo y el silencio ha concluido”. Tras él intervendría la embajadora en España, que le mostraría su admiración, y a continuación el propio Evo Morales. El Presidente se mostró enormemente “sorprendido por la presencia en el acto de tantos miles de hermanos, de tanta familia latinoamericana reunida esta noche” en referencia a las diferentes nacionalidades allí presentes. Pero también se mostró sorprendido, tras las intervenciones anteriores, por el seguimiento desde España de las transformaciones en Bolivia. Habló de una rebelión de los pueblos contra el colonialismo y contra el saqueo de los recursos naturales. Quiso hacer historia previa de la situación en su país, de cómo los obreros y los indígenas no tenían derecho a participar en política y, cuando lo intentaban, eran perseguidos. Los mineros que sufrieron esto tuvieron que escapar a Europa (los que pudieron). Y en este momento hace un claro guiño a una de las organizaciones convocantes al decir: “eran acusados de comunistas y perseguidos como tales: por cierto, aprovecho para saludar al Partido Comunista que está aquí”. Y Evo habla de lucha pacífica y democrática de su pueblo para llegar al Palacio Quemado (la sede presidencial). Desde la recuperación por el pueblo boliviano de los hidrocarburos, señaló, hay superávit fiscal, que nunca antes lo hubo. Pero también señala que en 2005 había una balanza fiscal de 1700 millones de dólares, y que hoy día es de 8500 millones de dólares, y pregunta “¿cuánta plata se robó a Bolivia en estos años?” Y pide ayuda a los economistas de todo el mundo para saber cuánto se les ha quitado. Morales dice no temer a la crisis financiera con la que tanto se nos asusta, porque en este año de crisis, Bolivia ha tenido una balanza comercial de 300 millones de dólares (dato del mes de julio de 2009), cosa que antes de su presidencia nunca ocurrió. Explica que tras la constitución que han elaborado y aprobado, el pueblo puede decidir, no sólo las políticas económicas por referéndum, sino también revocar a políticos de cualquier nivel cuando lo crean oportuno. También incide en lo negativo: la dificultad de hacer que los funcionarios públicos comprendan el momento de cambio, por lo que explica que no necesita funcionarios públicos “sino auténticos revolucionarios al servicio del pueblo boliviano”. Pero también reconoce que la mentalidad del sometimiento al patrón es difícil de cambiar. Relata que su canciller hoy le decía que hay demasiadas votaciones en los últimos tiempos en Bolivia (presidenciales, legislativas, constitucionales, revocatorios…) a lo que responde él que se siente orgulloso y satisfecho, porque antes lo que había era muchos golpes de Estado. Y enseguida enlaza para decir que en Bolivia no habrá bases militares extranjeras, y menos de los Estados Unidos, porque donde hay bases estadounidenses, hay golpes militares y no se garantiza la democracia, y pide ayuda para acabar con las bases militares en Latinoamérica. También señala que en este viaje a Madrid intentará cerrar numerosos acuerdos, sobre votaciones para alcaldías y también sobre algunos sistemas de votaciones de Bolivianos en el exterior, pero recalca que no puede admitir que se trate a los seres humanos como "ilegales", por lo que está luchando contra ese tipo de políticas en Naciones Unidas, donde cada vez se suman más países para impedir ese trato a quienes buscan algo mejor en la vida. Afirma que el proceso de la democracia en Bolivia es ya imparable y recalca un dato en referencia a lo incluido en su nueva Constitución, diciendo que los derechos básicos se consideran como fundamentales y reconocidos a todos los bolivianos, por lo que si son básicos, no pueden ser privatizados ni gestionados de manera privada. Por último se detiene en la cuestión ambiental donde su discurso toma una mayor seriedad y profundidad, diciendo que ya no hay nevadas en lo alto de las montañas, ni en lugares como Potosí, y que las cumbres más altas están perdiendo su manto blanco. Y asegura que esto tiene responsables que son los modelos de explotación capitalista. Y dirigiéndose a todos señala que es más importante ahora mismo defender los derechos de la madre tierra, que los de cada individuo, porque de lo contrario, en 30 ó 50 años ya no quedará nada por lo que luchar. Julio Castro Foto de La República Tomado de La República España

El Ejército de EEUU no reconoce autoridad de Obama

Romeo Vázquez, el general que dirigió el golpe de Estado contra Manuel Zelaya, estudio en la Escuela de las Américas, y hasta el propio Jefe del Comando Sur del Ejército estadounidense, Douglas Fraser, admitió que la primera escala del derrocado Presidente fue la base de Soto Cano (Palmerola), que Estados Unidos administra en territorio hondureño desde que ese país se transformó en la principal plataforma contrarrevolucionaria centroamericana en la década del ’80 del siglo pasado. El embajador de Estados Unidos en Honduras es heredado del gobierno de George W. Bush y un connotado cubano anticastrista, Hugo Llorens, quien tardó 48 horas en protestar ante los dichos del primer canciller golpista, Enrique Ortez, quien afirmó que Barack Obama era un “negrito que no conocía donde quedaba Tegucigalpa”. Deducir que estos sectores estadounidenses apoyaron el golpe de Estado contra el aliado de Hugo Chávez en Honduras, es prácticamente un ejercicio matemático. Pero la postura oficial de la administración de Obama en Washington es contraria a la descripta anteriormente. Tanto el mandatario estadounidense como el departamento de Estado liderado por Hillary Clinton condenaron el golpe, implementaron medidas contra los usurpadores y negaron reconocimiento al proceso electoral que organiza la dictadura. Puede pensarse que estas son medidas insuficientes y que hay otras ayudas que no se recortaron, podemos analizar que las sanciones impuestas por Washington son una pantalla para distraer a la gran prensa y a la opinión pública, y que por debajo de la mesa sigue la colaboración. Pero pese a que estas posibilidades son ciertas y es muy probable que se acerquen a la verdad, hay otra línea de análisis que también puede resultar cierta y cercana a la verdad. La postura oficial y pública del gobierno de Obama es la no aceptación del gobierno de Romeo Vázquez y Micheletti. Esto implica que en ningún plano oficial en las relaciones entre gobierno y gobierno puede aceptarse el reconocimiento de las autoridades golpistas. Pues bien, eso no es lo que ocurre con el Ejército de los Estados Unidos. Ya vimos que la relación entre los militares de ambos países son muy estrechas, y todo parece indicar que los uniformados de las fuerzas armadas más poderosas del mundo no están dispuestos a suspender sus relaciones con sus amigos hondureños, pase lo que pase y cualesquiera sean los lineamientos provenientes del poder civil en Washington. La información que Ud. leerá a continuación parece una confirmación de que algunos militares de EEUU no están dispuestos a obedecer a un negrito civil liberal y socialista (así piensan sobre Obama los neoconservadores de Washington) que de ninguna manera puede comprender las necesidades de la vida militar, entre las que por supuesto está –siempre que se pueda- desalojar por la fuerza y mediante un golpe de Estado a un presidente que lleva a su país hacia un destino ateo y comunista. El miércoles pasado la agencia alemana DPA informó que en la lista de países participantes de los ejercicios Panamax que Estados Unidos organiza en el país propietario del Canal, Honduras era uno de los invitados. El jueves, la mayoría de los diarios de circulación nacional en México dieron la noticia de que pese al golpe de Estado, el Comando Sur de EEUU había invitado a sus militares a los ejercicios. Horas más tarde, la agencia cubana Prensa Latina informaba (basada en medios hondureños) que el país centroamericano no participaría en los ejercicios Panamax. Al día siguiente, en una declaración política, el Comando Sur informó que Honduras no participaría. "Puede haber confusión según algunos comentarios, pero Honduras no va a participar en Panamax 2009", dijo el brigadier general estadounidense Gerald W. Ketchum. "Hace unas semanas recibimos una carta de parte de Honduras donde notificaban que no iban a participar. Nosotros entendemos que se debe a la situación actual" tras el golpe de Estado del 28 de junio, agregó Ketchum en la ceremonia de presentación de los ejercicios militares. Aunque el militar del Comando Sur descarta la participación de los golpistas, realiza una revelación: los uniformados hondureños no irán porque decidieron no hacerlo, no porque no hayan sido invitados por los estadounidenses. O sea que la invitación se mantuvo, lo que indica la contravención directa a la línea política trazada desde Washington. Pero hay otro elemento que pone las cosas más difíciles para todos. El embajador de Honduras en Panamá, Juan Alfaro (fiel a Zelaya), denuncia el mismo viernes que "hay una delegación (militar hondureña). Ellos están participando en estos ejercicios. Lo que a mí me extraña es que la ayuda militar fue cortada desde el inicio del golpe y esto demuestra que el Pentágono actúa por un lado y por otro lado Obama". Podemos decir que el embajador de Zelaya sostiene lo mismo que el título de esta nota. Para agregar un poco más de leña al fuego, la Agencia Francesa de Prensa reproduce horas después una declaración de un oficial panameño, quien reveló que las fuerzas hondureñas estaban invitadas a las maniobras, pero no participaron por "razones mecánicas" de sus buques. "Sí estaban invitados (pero) en el día de ayer (jueves) recibimos una llamada que por razones mecánicas de las mismas embarcaciones no iban a participar", dijo el subcomisionado Osvaldo Ureña, del Servicio Aeronaval de Panamá, uno de los portavoces de Panamax 2009. En definitiva, los hechos que se evidencian luego de analizar estas informaciones representan un escenario complejo dentro de las estructuras de poder en Washington. Interesante resulta preguntarse quién manda realmente en la capital del imperio. Sería pertinente una aclaración, no vaya a ser que debamos pensar que eso no es una democracia sino algo más parecido a una dictadura militar Andrés Sal lari Tomado de YVKE Mundial

Brasil: El definitivo adiós al patio trasero

El acuerdo firmado el 7 de septiembre por Lula y Sarkozy completa el viraje estratégico producido en la región con la decadencia de la hegemonía de EE UU y el ascenso de Brasil como potencia global. El acuerdo firmado el 7 de septiembre por Luiz Inacio Lula da Silva y Nicolas Sarkozy completa el viraje estratégico producido en la región con la decadencia de la hegemonía de Estados Unidos y el ascenso de Brasil como potencia global. Nace un complejo militar-industrial autónomo en el que alguna vez fuera el patio trasero del imperio, que consigue blindar la Amazonia y las reservas de hidrocarburos descubiertas en el litoral marítimo brasileño. Por si fuera poco, se informó que Brasil está en condiciones de fabricar armas atómicas. El 5 de septiembre, el general Luiz Eduardo Rocha Paiva, profesor de la Escuela del Estado Mayor del Ejército, firmó un artículo de análisis en el sitio militar Defesanet: La miopía estratégica y la indigencia militar son las mayores amenazas a la soberanía de Brasil. Desde una perspectiva conservadora, critica de modo frontal la reacción de su país a la instalación de siete bases estadunidenses en territorio colombiano. Dice: no serían un problema si Brasil dispusiese de poder militar a la altura de la posición que pretende adoptar en el escenario internacional. Lo que nos amenaza es nuestra debilidad. El artículo refleja el estado de ánimo de los militares brasileños, que temen una intervención de potencias occidentales que desde 1990 buscan imponernos una soberanía compartida en la Amazonia. La sensación de debilidad creció desde que un año atrás fueron descubiertos 50 mil millones de barriles de petróleo en el mar de Brasil, a siete kilómetros de profundidad. Esos recursos serán explotados por el Estado y no por empresas privadas, según propone Lula, con lo que Brasil se coloca como una de las principales estrellas del emergente BRIC, combinando una potente industria con autonomía energética que no todos poseen. Faltaba la autonomía militar. El acuerdo con Francia le permite comprar cinco submarinos, uno nuclear, y 50 helicópteros de transporte militar por un valor de 12 mil millones de dólares. Con la anunciada adquisición de 36 cazabombarderos Rafale de la francesa Dassault, la cifra se elevaría a 18 mil millones de dólares, pero la prensa gala estima que la compra puede ascender a 120 aviones. Si se confirma la preferencia de Lula por el aparato francés, habrá quedado por el camino el F-18 Hornet de Boeing, en una decisión política que se ha interpretado como una declaración de guerra a Washington. El negocio incluye la adquisición por Francia de 10 aviones de transporte militar KC-390 brasileños para sustituir los Hércules C-130 estadunidenses. Con ser importante, el negocio es apenas un detalle menor al lado de la masiva transferencia de tecnología que conlleva la alianza. El acuerdo contempla la construcción de astilleros en Río de Janeiro, donde serán construidos los submarinos Scorpene; en tanto, los helicópteros serán armados en Minas Gerais por la empresa binacional Helibras, filial de la europea EADS. Con los aviones de combate la cuestión es más ambiciosa. La adquisición de los Rafale no será una mera compra, porque se construirán en Brasil y existirá la posibilidad de que sean vendidos en América Latina, dijo el canciller Celso Amorim. Las seis primeras aeronaves las entregará Francia, pero las 30 restantes serán ensambladas por la brasileña Embraer, que ya es la tercera empresa aeronáutica del mundo detrás de Airbus y Boeing, y fabrica aviones de combate, aunque no cazabombarderos de última generación. El contrato a estudio considera que Brasil podrá vender los cazas Rafale en Sudamérica, lo que da idea de la trascendencia de una alianza que, en los hechos, lo convierte en un avión de combate franco-brasileño. De ese modo, Brasil pasa a ostentar la mayor flota naval de América Latina y una industria capaz de abastecer a sus fuerzas armadas de modo permanente según la evolución de los acontecimientos en la región. Brasil estará entre los o­nce países del mundo capaces de fabricar cazabombarderos. El monto de los acuerdos, si se incluyen los Rafale, sería cuatro veces superior al costo del Plan Colombia. Así Brasil completa un giro radical: hace siete décadas, durante la Segunda Guerra Mundial, Getulio Vargas alineó a su país con Estados Unidos. Ahora Lula proclama la segunda independencia, como dijo cuando propuso la creación de Petrosal, la empresa estatal encargada de monitorear la explotación de yacimientos que ahora protegerá la marina. Quien crea que es una política del gobierno de Lula está equivocado. Es una opción del Estado brasileño, largamente planificada –los acuerdos con Francia fueron negociados más de un año–, pero acelerada por la decisión del Comando Sur de convertir a Colombia en una gigantesca base militar. El parlamento de Brasilia aprobó en tiempo récord de 48 horas los fondos para la compra de los cinco submarinos y los 50 helicópteros. Más claro fue el comandante de la marina, Julio Soares de Moura Neto, quien respondió a un cuestionamiento del conservador Folha de Sao Paulo sobre el elevado gasto militar: Los brasileños precisan tener conciencia de que tenemos riquezas inconmensurables en el mar, y la marina debe estar preparada para defender nuestra soberanía sobre ellas. Agregó que la reactivación de la Cuarta Flota no fue ni política ni diplomáticamente informada a Brasil, con lo que la pretendida alianza entre la Casa Blanca y Planalto se disolvió en las nieblas del militarismo. La alianza entre Francia y Brasil echa luz sobre los verdaderos acontecimientos del continente; las cosas se han invertido: ya no son los gobiernos díscolos del sur los que pretenden poner palos en la rueda de la hegemonía estadunidense. Es la Casa Blanca la que intenta frenar el ascenso de Brasil al rango de potencia global, lo que inevitablemente Raúl Zibechi Tomado de Kaos en la Red

13 sept. 2009

Kissinger y el 11 de septiembre

Sería ingenuo no creer que el 11 de septiembre que el mundo recordará será el de las Torres Gemelas antes que el de Chile. El de las Torres tuvo una audiencia en simultáneo, un público atónito que asistía, compartiéndolo, en vivo y en directo, a uno de los acontecimientos más poderosos de la historia humana. No menos poderoso fue el de Chile, pero nos tenía más acostumbrados. Ignoro si se ha reflexionado sobre un punto: el acontecimiento de las Torres y el de Chile no sólo comparten la fecha, sino mucho más. El país de las Torres (el Imperio) fue el causante directo del septiembre chileno. Chile nada tuvo que ver con la caída de las Torres. Pero Estados Unidos hizo el golpe de Pinochet, lo inventó a Pinochet y lo asesinó a Allende. Era parte de la política que se había otorgado para manejar las cosas en eso que llaman su “patio trasero”. Desde que llegó a la presidencia, Kennedy, que era un furioso anticomunista, advirtió que –durante el llamado período de la Guerra Fría– las acciones bélicas directas no tendrían lugar entre los dos bloques hegemónicos. Había, en ellos, un exceso de técnica bélica que lo impedía. El terror nuclear recomendaba una excesiva prudencia que los dos colosos observaron con prudencia, con cautela. Las luchas, entonces, se dieron en otras latitudes. Kennedy informó que los soviéticos instrumentarían las guerras nacionalistas, las guerras de descolonización para hacer de ellas guerras revolucionarias. Se había visto en Indochina, apenas acababa de verse en Argelia. No eran guerras entre colonizadores y colonizados. Ese era el disfraz y aun el concepto novedoso que las definía (guerras de liberación del Tercer Mundo) era una falacia. No había Tercer Mundo. El mundo seguía siendo bipolar. O el liberalismo democrático e individualista que representaba Estados Unidos o el totalitarismo estatal y masificador encarnado por la Unión Soviética. Los cuales intentaban apoderarse del mundo, algo que vehiculizaban por medio de las guerras coloniales contra las potencias de Occidente que ellos respaldaban. En América latina habían puesto su garra por medio de Cuba, por esos barbudos que habían seducido y engañado a la CIA diciéndose democráticos, y que la CIA creyó que apenas venían a tirarles abajo a ese sargento Fulgencio Batista, un sanguinario impresentable, que había hecho de Cuba un prostíbulo y un garito para la mafia. Apoyaron a los muchachos de Fidel, que les dieron una enorme y pésima sorpresa: su líder se definió y definió a su movimiento como marxista-leninista. Decidieron aprender la lección: nunca más un Castro en América latina. Porque Estados Unidos decía no pretender apropiarse del mundo como los soviéticos, pero en verdad ya casi lo dominaba o esa era su meta. Por ejemplo: “Los países latinoamericanos tenían libertad para elegir sus gobiernos mientras no fuesen comunistas o nacionalistas y no amenazasen los intereses económicos, políticos y estratégicos de los Estados Unidos. Con justa razón, el profesor Chalmers Johnson consideró que había más simetría entre las políticas de la Unión Soviética y de los Estados Unidos de lo que los norteamericanos deseaban reconocer. Si en el transcurso de la Guerra Fría la Unión Soviética intervino manu militari en Alemania Oriental (1953), Hungría (1957) y Checoslovaquia (1968), los Estados Unidos articularon el golpe en Irán (1953), la invasión de Guatemala (1954) y de Cuba (1961), ocuparon militarmente la República Dominicana (1965) e intervinieron en Corea (1950) y en Vietnam (donde sustentaron dictaduras y mataron a un número más grande de personas que la Unión Soviética en sus exitosas intervenciones” (Chalmers Johnson citado por Luis Alberto Moniz Bandera en su notable ensayo: La formación del imperio americano). En una comparación inevitablemente odiosa y desagradable, posiblemente la CIA sea y haya sido una organización más cruel, más asesina y, sobre todo, más responsable de la llegada de regímenes genocidas al poder que la KGB soviética. Medio mundo o más no diría esto por la prepotencia, la supremacía que tienen los medios en la formación de la subjetividad de las personas. El cine, por ejemplo (gran herramienta de propaganda de EE.UU.), siempre ha mostrado a un agente de la KGB como alguien más siniestro que uno de la CIA, que, con frecuencia, es el héroe de la película. Jack Ryan, sin ir más lejos, tuvo la pinta y el carisma de Harrison Ford. ¿Quién, en la KGB, podía competir con él? Nadie y no sólo eso: todos los sujetos-sujetados del vasto universo ven a Harrison Ford como agente de la CIA y les cuesta creer, a partir de ahí, que un tipo de esa siniestra organización (llena, por ejemplo, de expertos en tortura y demás métodos “de inteligencia”) sea una mala persona. ¿O no lo hace el bueno, el encantador de Harrison? ¿O no lo hace nada menos que Indiana Jones? Sólo podría ocurrir –en estos tiempos duros de la “Guerra contra el Terror”– que Indiana tuviera una 5ta. parte (improbable, dado el fracaso de la cuarta) en que el héroe fuera decididamente malvado, a lo Batman versión Frank Miller, pues parece que Hollywood quiere atemorizar más que seducir, ser malo antes que bueno, uno de los principales consejos de Maquiavelo al Príncipe. Por algo será, ya que si el florentino no sabía nada de historietas, de política sabía un montón. El problema se le aparece a la administración Nixon. En 1970, el socialista Salvador Allende, candidato de la Unidad Popular, gana de modo inobjetable las elecciones en Chile. Pese a que Allende propone una “vía pacífica” –o una “vía democrática”– al socialismo, Richard Nixon lo odia desde el primer día. Y desde ese día se propone echarlo del gobierno. Aquí debo mencionar dos documentales formidables con los que trabajo estas cuestiones y deben (creo) ser consultados: uno es casi una autobiografía de Robert McNamara y se titula La niebla de la guerra, el otro es una pequeña obra maestra de Christopher Hitchens, Los juicios de Henry Kissinger. En éste, Hitchens nos muestra la pasión que pone Kissinger en dejar contento a su jefe, Nixon, y demostrarle que se puede hacer con un país lo que Estados Unidos desee. No aún con Chile, porque Allende acaba de ganar muy limpiamente “y nosotros respetamos la democracia”. Nixon acepta este dogma, pero tiene claro que –en caso de llegar a imponer una dictadura– siempre es mejor una dictadura no-comunista que una comunista (ver: Luis Alberto Moniz Bandeira, La formación del imperio americano, p. 278). Seguramente compartían este criterio las empresas que le hicieron saber acerca de la gravedad del asunto: la ITT, la Pepsi Cola y el Chase Manhattan Bank. Todas se comunicaron con el director de la CIA, Richard Helms. (Qué cosa: pensar que uno se toma una Pepsi Cola –yo siempre lo hago cuando no hay Coca Cola light– y no piensa en estas cosas. Si lo hiciera, ya no podría vivir en este planeta.) También lo hizo Nixon, en una reunión relámpago: se sentó, tomó un vaso de agua, dijo un par de cosas y se fue. Destinó 10 millones de dólares para la tarea de desestabilizar al “hijo de puta” –así le decía: SOB–, pidió acción inmediata, dejar de lado al embajador, poner los mejores hombres en la tarea y en 48 horas deteriorar la economía. A partir de ese punto empezaría el trabajo en serio. Kissinger tenía un buen concepto de la habilidad política de Allende: por todos los medios exhibiría que no era un satélite soviético, a lo Castro, ni siquiera un gobierno abiertamente comunista. Pero no estaba dispuesto a mostrar que le creía. En suma, entre Nixon y Kissinger deciden hundir a Allende desde el primer día de su llegada al poder. Así se hace la historia. En tanto en América latina se festejaba el gran paso de la llegada al gobierno por elecciones libres y democráticas de un gobierno socialista (aunque fuese con un margen leve: la Unidad Popular sólo alcanzó el 36,2 por ciento), en las oficinas de la CIA o en el despacho más privado de Nixon la tarea de destrucción ya estaba en camino. Precisamente en Los juicios de Kissinger, el halcón Alexander Haig (que anduvo por aquí tratando de arreglar la guerra de Malvinas) lanza una exclamación con la fuerza de un escupitajo iracundo: “¿Otro Castro en América latina? ¡Por favor!”. O sea, ni locos. Allende debía caer. Kissinger empieza la tarea. Ya, cierta vez, había dicho que no se le debía permitir a un país hacerse marxista sólo por “la irresponsabilidad de su gente”. Es un perfecto razonamiento de derecha: mientras la gente vote lo tolerable, lo que podemos aceptar o manejar sin perder dinero ni perder la posibilidad de ganarlo, bien. De lo contrario, han votado como idiotas. No vamos a tolerar ser víctimas de la voluntad de los idiotas. Aquí, en Chile, lo mismo. Si estos latinos del extremo sur han elegido volverse comunistas, allá ellos. Debieron saber que no toleraríamos un segundo país rojo en nuestro patio trasero. Ahora vendrán las consecuencias y tendrán que atenerse a ellas. Todo lo que sigue es más o menos conocido. Kissinger le encarga a la CIA matar al comandante en jefe del Ejército chileno, el general René Schneider. Lo acribillan dentro de su auto. Uno ve la foto y se parece demasiado al auto de Rucci. Luego se hace todo lo necesario para llegar al golpe de Pinochet. Ya se ha liberado correspondencia entre ambos tiernos personajes. Se han hecho públicas comunicaciones telefónicas en las que Kissinger le dice: “Mañana hablaré en las Naciones Unidas sobre derechos humanos, pero no se sienta agredido. Sólo es algo formal. Tengo que decirlo”. El 11 de septiembre de 1973 se produce el golpe. La economía ha sido devastada, la clase obrera ha perdido su cohesión, las conchetas chilenas hace días y días que salen a cacerolear y a pedir la caída de Allende. Pinochet, por fin, bombardea La Moneda. Allende muere resistiendo. Precisamente ese día el Senado confirma a Kissinger como secretario de Estado. Kissinger declara que Estados Unidos nada tiene que ver con el golpe de Chile. El embajador Edward Korry (sin dejar de sonreír, pues todo le parece una comedia irrefrenable y macabra) dice: “Mintió”. Hace una pausa y repite: “Mintió”. Como si dijera: “¿Qué esperaban de él?”. El próximo paso de Henry (Henry, retrato de un asesino titula Ramón Pedregal Casanova su comentario al trabajo de Hitchens) es ayudar al régimen de la Junta argentina. Así, recibe al almirante Guzzetti en una suite ultrarreservada del Waldorf Astoria el 7 de octubre de 1976. Le dice que, en Estados Unidos, no se entiende que “ustedes tienen una guerra civil”. Que él ya nada puede hacer para imponer ese punto de vista, que se rechaza una y otra vez. Que la cuestión de los derechos humanos está difícil. Que terminen el trabajo sucio antes de fin de año, antes de que el Congreso retorne a sus funciones. En suma, antes de Navidad. Guzzetti le asegura que “antes de Navidad” todo estará concluido. Se cumplen 36 años del golpe contra Allende, el 11 de septiembre. Se cumplen 8 años de la caída de las Torres, un 11 de septiembre. Se ha buscado de muchas maneras enjuiciar y arrestar a Kissinger, considerado por muchos “el más grande criminal de guerra vivo”. McNamara murió en julio de este año a los 93 años, en su cama, sereno. Hace un tiempo se consiguió llevar a juicio al verdugo de Allende. Por fin. Era, simbolismo que fue buscado, un 11 de septiembre. Pero era el 11 de septiembre de 2001. La audiencia se anuló. Sigue libre. José Pablo Feinmann Tomado de Página 12
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