29 mar. 2010

La década de los drones: asesinos aéreos de EE.UU.

Mediante y a través de sus pantallas, aviones sin piloto teledirigidos, más conocidos por el nombre de «drones» son controlados y manejados por especialistas militares de EEUU a miles de kilómetros del terreno donde se realizan sus mortíferas operaciones. Imagen: Red Voltaire Utilizando a Pakistán y Afganistán como terreno de experimentación y campo de batalla para sus aviones sin piloto, el complejo militaro-industrial de EEUU va afinando poco a poco, su más actual y sofisticada arma tecnológica en este XXI siglo. Al mismo tiempo su cruzada guerrera alcanza niveles de cinismo y manipulación de la opinión pública nunca antes visto en nuestras sociedades. Dichos aviones son controlados a partir de pantallas en el otro hemisferio, masacrando a poblaciones civiles que EEUU pretende salvar sus vidas. Obama consideró necesaria la guerra en Afganistán y su vice-presidente, Joe Binden, exige el envio de más robots asesinos para apoyar a las tropas US destacadas allí. 2010 es el décimo año de la primera década del nuevo siglo y del milenio y es el décimo año consecutivo de la guerra de EE.UU. en Afganistán y en el área de responsabilidad de 15 naciones abarcada bajo la Operación Libertad Duradera. A principios de marzo las muertes militares estadounidenses en el teatro de la Gran Guerra Afgana –Afganistán, Cuba (Guantánamo), Djibouti, Eritrea, Jordania, Kenia, Kirguistán, las Filipinas, Seychelles, Sudán, Tayikistán, Turquía, Uzbekistán y Yemen– sobrepasaron el límite de los 1.000. Este año es también el décimo año de la primera guerra terrestre y la primera guerra asiática librada por la OTAN, guerras realizadas desde, y no para proteger a, las naciones del Norte del Océano Atlántico. 2010 es el décimo y más letal año en el uso por Washington de vehículos aéreos sin tripulación (drones) para asesinatos selectivos y “daño colateral” sin objetivo. Diseñados originalmente para la vigilancia del campo de batalla y reconocimiento, aunque a menudo para solicitar mortíferos ataques militares, los drones han sido empleados por EE.UU. desde 2001 para identificar y matar objetivos humanos. El primer vehículo aéreo “cazador-asesino” sin tripulación, el Predator, fue utilizado por el Pentágono en Bosnia en 1995 y después en los 78 días de la guerra aérea contra Yugoslavia en 1999. En 2001 los Predator fueron equipados con misiles Hellfire (fuego del infierno) y partieron desde Pakistán y Uzbekistán para lanzar ataques dentro de Afganistán. El año siguiente salieron de la base militar de EE.UU. en Camp Lemonnier en Djibouti con el mismo fin en Yemen. El Predator y su sucesor, el Reaper, capaz de cargar quince veces más armamento y que vuela a tres veces su velocidad, han sido utilizados para ataques letales en Afganistán, Iraq, Yemen, Somalia, y con un efecto particularmente asesino en Pakistán, desde el otoño de 2008. Están equipados de cámaras conectadas por satélite a bases en EE.UU. En octubre el vicealmirante Robert Moeller, comandante adjunto del Comando África de EE.UU. anunció que Reaper, “capaces de transportar una docena de bombas y misiles guiados,” [1] fueron enviados a Seychelles frente a la costa oriental del continente africano para patrullar el Océano Índico. Radio Australia transmitió una historia el 8 de marzo que decía que “el presidente de EE.UU., Barack Obama, puede haber tardado en decidir su política afgana, pero ahora también se ha convertido en un mayor entusiasta por los ataques con misiles con drones que su predecesor. [2] En Afganistán y Pakistán así como en Yemen. Discutiendo un informe de la New America Foundation, la emisora documentó que los mortíferos ataques con misiles a ambos lados de la frontera entre Afganistán y Pakistán han aumentado en un 50% desde que el gobierno de Obama se hizo cargo de la Casa Blanca hace un año, el 20 de enero. Citando al think tank arriba mencionado, el informe de Radio Australia dijo que ha habido 64 ataques de drones en el Sur de Asia en los últimos catorce meses, en comparación con 45 bajo el gobierno de George W. Bush entre la invasión de Afganistán en octubre de 2001 y enero de 2009. Bill Roggio, editor de Long War Journal, fue entrevistado y dijo “hay un promedio de cinco a siete ataques por mes aunque en enero fueron 11.” Además se le citó describiendo la escalada cualitativa así como cuantitativa de la guerra estadounidense de drones en Afganistán y Pakistán: “El principal drone es el Predator que porta el misil antitanque Hellfire. “Al Reaper, hermano mayor del Predator, lo adaptaron para que pueda cargar misiles Hellfire más grandes así como para que pueda llevar, también, las bombas guiadas de 227 kilos guiadas por GPS (sistema de posicionamiento global). De modo que están muy..., ya sabe, hay una especie de revolución en la guerra aérea.” [3] El Reaper lleva 450 kilos de municiones y también está equipado para el misil aire-aire Sidewinder. Hay planes para agregar misiles aire-aire Stinger. En términos del coste humano de la promesa electoral en 2008 sobre la campaña de la guerra afgana – “Si tenemos inteligencia que permita entrar en acción sobre objetivos de alto nivel de al-Qaida en la región fronteriza de Pakistán, debemos actuar si Pakistán no quiere o no puede hacerlo” –a comienzos de este año el influyente Dawn News de Pakistán publicó un informe sobre lo que esa política ha significado para los paquistaníes. En un artículo intitulado “Más de 700 muertos en 44 ataques con drones en 2009,” la fuente, citando estadísticas del gobierno paquistaní, escribió: “De los 44 ataques de Predator realizados por drones de EE.UU. en áreas tribales de Pakistán durante los últimos 12 meses, sólo cinco han logrado alcanzar sus verdaderos objetivos, matando a cinco dirigentes clave de al-Qaida y de los talibanes, pero al coste de más de 700 civiles inocentes.” Por cada presunto miembro de al-Qaida o de los talibanes muerto por misiles disparados desde drones de EE.UU. “también tuvieron que morir 140 inocentes paquistaníes. Más de un 90 por ciento de los muertos en los mortíferos ataques con misiles fueron civiles, afirman las autoridades… En promedio, 58 civiles muirieron cada mes en esos ataques, 12 personas cada semana y casi dos personas cada día.” [4] Los muertos pueden haber estado armados o desarmados, hombres o mujeres, adultos o niños. Lo que tienen en común es que fueron atacados sobre la base de “inteligencia que permite entrar en acción” suministrada por alguien en el terreno, no necesariamente una parte desinteresada. En octubre pasado, cuando la matanza había comenzado en serio, el Relator Especial de las Naciones Unidas para las Ejecuciones Extrajudiciales de las Naciones Unidas, Philip Alston señaló: “Mi preocupación es que estos drones, estos Predator, están siendo operados en un marco que puede violar el derecho humanitario internacional y el derecho internacional de derechos humanos. “El gobierno de EE.UU. es realmente responsable de revelar más sobre la forma en la que asegura que ejecuciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, no son en realidad realizadas mediante el uso de estas armas.” [5] Impávido, EE.UU. intensificó sustancialmente los ataques. En enero de este año la Agencia de Noticias Xinhua de China entrevistó al analista político paquistaní Farrukh Saleem, quien dijo que los ataques con misiles por drones estadounidenses en las Áreas Tribales bajo Administración Federal de Pakistán han aumentado de 17 en 2008 a 43 en 2009 y que se espera que 70 sean realizados este año. Se citó la advertencia de Saleem de que “tales ataques siempre provocan violencia, ataques suicidas y víctimas en Pakistán. Por lo tanto, más ataques de drones significan más violencia en Pakistán.” [6] Ese mismo día el senador John McCain estuvo en la capital paquistaní, Islamabad, y elogió los ataques de drones como “una parte efectiva de la estrategia de EE.UU.” [7] El pasado 17 de diciembre se informó de que un ataque de un drone estadounidense había matado por lo menos 20 personas en la Agencia de Waziristán del Norte de Pakistán y el 27 que 13 personas más personas murieron en la misma región. Desde comienzos del Nuevo Año los ataques letales sólo se han intensificado. Lo que sigue no es un intento de presentar un informe exhaustivo, pero ha sido reunido de diversos informes de la prensa. El 1 de enero se informó de que cinco personas resultaron y varias heridas por dos ataques de drones estadounidenses al este de la capital de Waziristán del Norte. En cuanto a las identidades de las víctimas, Reuters citó a un funcionario local de seguridad quien dijo: “Los cuerpos estaban quemados hasta ser irreconocibles. Estamos tratando de determinar su identidad.” [8] Durante la noche anterior dos más resultaron muertos y varios heridos en otro ataque. Los informes continuaron, detallando ataques con misiles y muertes en las áreas tribales de la nación. 3 de enero: Cinco personas más murieron en Waziristán del Norte en un ataque de un drone. 7 de febrero: Por lo menos trece muertos y ocho heridos por dos ataques consecutivos con misiles. “Según Geo News de Pakistán, un presunto drone disparó dos misiles contra una casa en la región Datta Khel, matando a siete personas. “Otro ataque ocurrió mientras gente del lugar comenzaba a recuperar cuerpos de los escombros de la casa, matando a cinco personas. No se conocía las identidades de los muertos en los ataques.” [9] 8 de enero: Cinco resultaron muertos en una aldea en Waziristán del Norte. 9 de enero: Un drone estadounidense disparó dos misiles contra una aldea, Ismail Khan, en Waziristán del Norte matando a cuatro personas. 13 de enero: Trece personas muerieron en la aldea de Tappi en la misma agencia. “Un alto responsable de la seguridad confirmó la cifra de muertos, y dijo que cuatro misiles fueron disparados desde aviones no tripulados en esa remota área.” [10] 15 de enero: Quince personas murieron en la aldea de Zannini en Waziristán del Norte. Seis fueron muertos en la aldea de Bichi. 17 de enero: Por lo menos veinte resultaron muertos en el área Shaktoi de Waziristán del Sur. 19 de enero: Seis personas murieron en la aldea de Booya en Waziristán del Norte según funcionarios de inteligencia paquistaníes. 24 de enero: Insurgentes paquistaníes afirmaron haber derribado un drone estadounidense en Waziristán del Norte, uno de ocho drones vistos volando sobre el área. 29 de enero: Entre seis y quince personas murieron en la ciudad de Muhammad Khel de Waziristán del Norte en un supuesto ataque contra la Red Haqqani por tres misiles estadounidenses. 2 de febrero: EE.UU. disparó hasta ocho misiles contra cuatro aldeas en Waziristán del Norte, matando a veintinueve personas. 14 de febrero: Cinco personas perecieron en un ataque de drones en la misma agencia. Por lo menos otras tres fueron heridas. 15 de febrero: Un ataque de drone supuestamente mató a un dirigente separatista uigur chino en el mismo distrito. 17 de febrero: Un ataque de misiles de EE.UU. mató a tres e hirió a dos víctimas en Waziristán del Norte. 18 de febrero: Cuatro personas resultaron muertas en un ataque con misiles contra un vehículo en la misma agencia. 24 de febrero: Por lo menos trece supuestos combatientes murieron en un ataque de drones de EE.UU. en el área de Dargah Mandi de Waziristán del Norte. 8 de marzo: Un drone estadounidense disparó cinco misiles contra una casa cerca de Miranshah, capital de Waziristán del Norte, matando a por lo menos cinco personas e hiriendo a cuatro. Este año han muerto aproximadamente 160 personas en ataques con misiles de drones en Pakistán en poco más de dos meses. Si se mantiene ese ritmo, 2010 será mucho más mortífero que el año antes: 960 en lugar de 700. Si, como parece más probable, la cantidad de ataques aumenta, la cantidad de muertes será aún superior que el aumento de casi 140% con el que amenaza la extrapolación mencionada. Los ataques con misiles de drones se están convirtiendo cada vez más en el arma preferida de la CIA (como en Pakistán, Afganistán e Iraq), el Comando de Operaciones Especiales Conjuntas (Yemen) y la Fuerza Aérea, que el año pasado tenían 195 Predator y 28 Reaper. Todo indica que pronto tendrán más. Este año el gobierno de Obama ha pedido al Congreso 33.000 millones de dólares más para las guerras en Afganistán e Iraq “adicionalmente a una solicitud récord de 708.000 millones de dólares para el Departamento de Defensa el próximo año.” [11] Según el nuevo Examen Cuatrienal de Defensa: “los drones sin piloto utilizados para misiones de vigilancia y de ataque en Afganistán y Pakistán son una prioridad, con el objetivo de acelerar la compra de nuevos drones Reaper y la expansión de los vuelos de drones Predator y Reaper hasta 2013.” [12] Un artículo del 1 de febrero llamado “China, Irán impulsan plan de batalla aire-mar de EE.UU. en examen de estrategia,” reveló que correspondiendo al nuevo Examen Cuatrienal de Defensa un “plan conjunto de la Fuerza Aérea y de la Armada combinaría las fuerzas de ambos servicios para realizar ataques de largo alcance que podrían utilizar una nueva generación de bombarderos, un nuevo misil crucero y drones lanzados desde portaaviones.” [13] Mientras EE.UU. expande masivamente su expansión militar en la isla Guam en el Pacífico: “El Ejército establece un sistema de defensa de misiles en la isla y la Fuerza Aérea agrega más drones.” [14] A mediados de enero el destacado senador estadounidense Carl Lein instó a que “se usen drones para lanzar ataques aéreos” en Yemen, agregando la demanda de “todo desde acciones físicas que puedan ser realizadas en términos que van desde el uso de drones o ataques aéreos” a “acciones clandestinas.” [15] Respecto al fortalecimiento de vínculos militares entre EE.UU. y Yemen, una fuente rusa de noticias reveló que “bajo un nuevo acuerdo confidencial de cooperación, EE.UU. podría hacer volar misiles cruceros, aviones de caza o drones armados no tripulados contra objetivos en el país, pero guardaría silencio en público sobre su papel en los ataques aéreos.” [16] A fines de enero Wall Street Journal informó: “La participación de los militares de EE.UU. en Yemen ya ha comenzado a aumentar… EE.UU. ha aumentado la cantidad de drones de vigilancia que vuelan sobre Yemen, así como la cantidad de aeronaves sin tripulación equipadas de misiles capaces de atacar objetivos en el terreno, según un alto funcionario de EE.UU. con conocimiento directo de las misiones. “La mayoría de los drones que operan fuera de Iraq y Afganistán son controlados por la CIA, pero el funcionario dijo que los que operan sobre Yemen pertenecen al secreto Comando de Operaciones Especiales Conjuntas de las fuerzas armadas.” [17] El comandante del Comando de Operaciones Especiales Conjuntas hasta 2008 fue el actual general Stanley McChrystal, principal comandante de lo que pronto serán 150.000 soldados de EE.UU. y de la OTAN en Afganistán. Los asesinatos por misiles de drones y la matanza indiscriminada de civiles que frecuentemente los acompañan son un componente integral de la estrategia de contrainsurgencia en Asia del Sur. La escalada cualitativa de los ataques de drones en Pakistán y Afganistán comenzó cuando McChrystal reemplazó a David McKiernan en junio pasado como máximo comandante de la Fuerza Internacional de Ayuda en la Seguridad (ISAF) en Afganistán dirigida por EE.UU. y la OTAN. En otras partes del mundo, el Pentágono contribuirá drones militares a las maniobras en las Costas del Norte en Finlandia en septiembre de este año, “el mayor ejercicio militar naval que haya sido visto en aguas territoriales finlandesas.” [18] Mientras Stanley McChrystal era comandante del Comando Conjunto de Operaciones Especiales EE.UU. realizó once letales ataques de Predator en Iraq en abril de 2008. El secretario de defensa de aquel entonces “Robert Gates instó a la Fuerza Aérea a que hiciera más para enviar drones a la zona de guerra.” Un periódico estadounidense informó entonces que “se espera que los comandantes se basen más en sistemas no tripulados cuando los 30.000 soldados enviados el año pasado se retiren. Las fuerzas armadas tienen docenas de Predator en Iraq y Afganistán. En total operan 5.000 drones, 25 veces más de los que tenía en 2001.” [19] En diciembre pasado el gobierno de Venezuela llamó a la comunidad mundial a condenar incursiones en su espacio aéreo de drones militares estadounidenses que operaban desde Aruba y Curaçao en las Antillas Holandesas. El tipo de drones que voló durante varios días sobre territorio venezolano no fue identificado, pero bajo obligaciones militares tanto bilaterales como de la OTAN Holanda no rehusaría a EE.UU. el derecho a estacionar drones Predator y Reaper en bases en sus colonias en las islas del Caribe. EE.UU. no sólo ha aumentado su arsenal de vehículos aéreos no tripulados en 25 veces durante la última década, también ha aumentado masivamente el alcance y la letalidad de sus drones cazadores-asesinos. Un reciente informe reveló que desde 2008 el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea comenzó a “construir el extremo robot asesino,” descrito como “un pequeño drone armado a ser utilizado por las fuerzas especiales de EE.UU. en la liquidación de ‘objetivos de alto valor.’” [20] Antes se utilizaba equipos de las fuerzas de las fuerzas especiales o se disparaba misiles crucero para asesinar a las víctimas elegidas. En el caso de los segundos y frecuentemente de los primeros el riesgo era que no se podían utilizar más de una vez. Los drones Predator y Reaper vuelven después de sus misiones y se recargan con misiles Hellfire para más ataques mortíferos. Se han convertido en las armas preferidas de Washington en el Siglo XXI para perpetrar asesinatos internacionales. Rick Rozoff Periodista residente en Chicago. Director de Stop NATO international. Tomado de Red Voltaire

¿Es la Iglesia una organización criminal?

Un abogado austríaco plantea la posibilidad de perseguir judicialmente a la institución misma Un abogado está estudiando denunciar a la Iglesia por la “posibilidad de que constituya una organización criminal”. Al mismo tiempo, se están concretando las exigencias de que los casos de abusos se investiguen por parte del Estado. El abogado economista Georg Zanger se plantea dar nuevos pasos en la lucha contra los abusos en instituciones católicas. “Habría que pensar en presentar denuncias contra organizaciones de las instituciones eclesiásticas por la posibilidad de que se trate de organizaciones criminales.” Este denuncia se basaría en el artículo 278a del Código Penal austríaco e iría dirigida a la fiscalía. Son justamente estos antecedentes de hecho (con amenaza de 6 meses a 5 años de prisión) los que actualmente se les imputan, en un proceso en curso en Wiener Neustadt, a 13 defensores de los derechos de los animales. Zanger opina: “Pienso que el artículo 278 no está pensado exclusivamente para defensores de los animales.” En su opinión, ahora habría que estudiar hasta qué punto hay una conducta organizada detrás de los ocultamientos que ha habido, y por tanto detrás de la violencia y los abusos sexuales. Zanger explica: “Si hay un solo educador detrás de los abusos, la situación es muy distinta de si estos hechos se han producido con el consentimiento de otros.” Si en alguna de las instituciones resultara que los abusos son “inherentes al sistema”, estaría justificada una denuncia conforme al artículo 278a del Código Penal austríaco. Hasta el momento, hay 15 personas que se han asociado para pedirle ayuda a Zanger, quien también quiere actuar en otro frente. Hace años, ya consiguió indemnizaciones en cantidades millonarias como abogado de víctimas del nazismo que habían sido obligados a trabajos forzados. Ahora podría actuar como defensor para las víctimas de violencia y abusos de la Iglesia. Opina que, en el caso de la Iglesia, a la larga no tiene mucha importancia el que las demandas hayan prescrito. Algunas víctimas también están pensando en reclamar indemnizaciones de las diócesis. Según informaciones de este periódico, se va a estudiar también una denuncia contra el cardenal Christoph Schönborn en cuanto responsable de la archidiócesis de Viena. Ahora bien, al margen de la cuestión de que los hechos hayan prescrito o no, a un obispo sólo se le podría demandar en su calidad de superior jerárquico si se pudiera demostrar que él debía tener “muy claro” que era previsible que el autor iba a seguir cometiendo delitos, como explica el especialista en derecho Helmut Fuchs. ¿Y cómo está el asunto de las indemnizaciones en cuanto al derecho civil? ¿Quién tiene la responsabilidad: el obispo, la diócesis? En opinión del experto en derecho privado Andreas Kletecka, sería muy difícil demandar a un obispo. Otra cosa es lo de las diócesis. Si el autor de los delitos es un sacerdote, se le debe considerar como representante de un organismo, la diócesis, contra la cual se podrían presentar demandas de indemnización. Hay un problema, que es que para personas jurídicas las demandas prescriben a los tres años. Para los autores del delito, hay un plazo de treinta años. La opinión de Kletecka sobre esta ventaja de la que gozan las personas jurídicas: “ahora mismo, el asunto se está debatiendo, está 50 - 50.” Es posible que el Tribunal Supremo modifique la judicatura y amplíe el plazo de prescripción hasta los treinta años. Mientras tanto, se están concretando las exigencias de que los casos de abusos se investiguen por parte del Estado. Por una parte, se dice que hay que hablar tanto con los representantes de las víctimas como con la Iglesia. Jarolim, portavoz de justicia del SP (partido socialdemócrata), especifica más. Él pide una comisión de investigación constituida por cinco personas, que debería dirigir un presidente anterior del Tribunal Constitucional. A dos representantes los debería nombrar la Iglesia, y a otros dos las organizaciones de víctimas, afirmó Jarolim en televisión. La archidiócesis de Viena se muestra de acuerdo. Su portavoz Erich Leitenberger dijo que se cooperará al máximo con las instituciones del Estado. El ejemplo lo constituye Irlanda, donde ya se constituyó hace años una comisión de investigación en materia de abusos. Y también en Alemania: allí se ha formado ahora una mesa redonda sobre abusos infantiles, y se ha nombrado a la socialdemócrata Christine Bergmann como representante del Gobierno. La plataforma “Afectados por la violencia de la Iglesia” apoyan la idea de una comisión estatal. La plataforma ofrece desde el martes un número de teléfono de ayuda a las víctimas. Por otra parte, la diócesis Gurk-Klagenfurt piensa recurrir, a partir de ahora, a las instancias estatales ante cualquier sospecha de abuso o maltrato. Si bien el derecho penal no establece en general la obligación de declarar los hechos, el obispo Alois Schwarz esclarecerá los hechos incluso en los casos que ya hayan prescrito de acuerdo con el derecho penal. Die Presse (Austria) Traducido por Anahí Seri Tomado de Rebelión

28 mar. 2010

Del horror a la memoria

Regreso a las tierras que a uno lo vieron nacer. De allí al primer acto de nuestra realidad: en la ESMA, presentación del libro Historia del Terrorismo de Estado en la Argentina. La inesperada fantasía de la realidad. La historia de toda la crueldad presentada en el antro de la máxima y cobarde ignominia de nuestra historia. Que cometieron las denominadas Fuerzas Armadas. En este caso la marina de guerra, de uniforme azul, camisa blanca y manchas de sangre que nunca podrán borrar. Massera, Astiz y algunos apodados “tigres”, sí, tigres que atacaron a Madres que llevaban como única arma pañuelos blancos en sus cabezas. La ESMA, un antro de perversión absoluta, donde se pisoteó la nobleza humana en todas sus ideas y generosidades. Antes de preguntar “¿Qué nos pasó a los argentinos desde aquellos generosos llamados del 25 de Mayo de 1810?”, me paseo por esos patios. Auschwitz, ESMA. Pienso en esas tres primeras Madres: Azucena, Mary y Esther, tiradas en el suelo durante el invierno, en un calabozo para una sola persona, sin mantas para cubrirse. Y, después, llevadas a un avión de la “gloriosa” marina de guerra argentina y arrojadas con vida al mar. La máxima hazaña de nuestros marinos en su historia contemporánea. La ESMA. Ahora un ámbito para la cultura, el debate de las ideas, el recuerdo de las acciones a fin de lograr el “Nunca Más” para nuestros hijos, nietos y todas las generaciones que habiten en una tierra que sea sede de la paz eterna y el respeto por la vida. La lucha de las Madres ha convertido a la ESMA de la más siniestra mazmorra de nuestra historia en una casa del saber y la esperanza. Camino por sus patios. Me encuentro con el Walsh aquel de los fraternos abrazos. Pienso: aquí respiró su último aire de vida. Mataron la mente más clara, la mano más generosa. La esperanza con seis alas. Astiz (en ese nombre está todo dicho. No falta agregar nada a la infamia. Sólo basta pronunciarlo para darnos cuenta y poder definir lo que es la suciedad, lo sucio, la basura). Dialogo en silencio con Rodolfo frente al casino de oficiales, el lugar maldito de los prisioneros. Me dice que está preparando un coro de ángeles que vendrán a la tierra criolla a devolverles las tierras comunitarias a los pueblos originarios. Le quiero advertir de los peligros, que modere un poco su idealismo, pero no me escucha y me dice que luego bajará con otro coro de ángeles negros que harán la reforma agraria en las pampas que Roca manchó de sangre para siempre... Me quedo mudo, lo veo alejarse, y desde lejos me convence: “Vendrán con música, danza y tambores”, me dice. Espantados pasan en ese instante unos fantasmas con rostros asesinos y uniforme. Oigo que uno dice: “El tipo ése todavía no aprendió nada”. Me convenció, Rodolfo, sigue siendo el mismo, me digo. Pienso en aquellos que marcaron rumbos y cuyo recuerdo queda para siempre. Y en los destructores, los que quedan en el sótano del Mal, del egoísmo, los torturadores de la sonrisa. El exilio. Me toca en Córdoba presentar el libro de Norberto Negro La vuelta al mundo en varias vidas. Los nietos de los inmigrantes vuelven a la tierra de los antepasados como exiliados. La melancolía. El comenzar todo de nuevo. O no. El resignar. O no. Después aprovecho para recorrer las calles que caminó Tosco en el Cordobazo. Puro coraje civil. El honesto por excelencia que quería terminar con el juego de la politiquería y de la humillación. Agustín Tosco. Córdoba tiene para siempre a su Héroe del Pueblo. A su Hijo del Pueblo, como llamaban los libertarios a quienes daban todo por la solidaridad. Sigo por las calles cordobesas. Me sale al encuentro un grupo de obreros de Fiat-Iveco. Están muy tristes y con bronca. Me relatan el caso del delegado Hernán Puddu. Me dan detalles: La empresa Iveco despidió el año pasado a la totalidad del personal “contratado”, alrededor de 350 obreros. El delegado Puddu consideró que los obreros “contratados” tienen el mismo derecho que los obreros “efectivos”. Comenzó entonces la lucha por la fuente de trabajo. Los despedidos fueron acompañados en las manifestaciones por sus mujeres, que jugaron un papel protagónico. La empresa reaccionó y suspendió a Puddu. La Justicia cordobesa falló a favor del delegado, pero la empresa no lo aceptó. Y no le permitió llevar a cabo sus tareas gremiales. Y aquí ocurre lo increíble. El sindicato no lo defiende a Puddu, lo deja solo. Realidades sindicales argentinas. “Internas”, que le llaman. Y luego, lo impensado: en un congreso de San Luis, el sindicato Smata expulsa a Puddu. Se basan en que Puddu no había firmado la aceptación de los despidos de los “contratados”, pero el sindicato, sí. Se habla de “relaciones carnales” entre el sindicato y la empresa. El secretario general de Smata Córdoba, Omar Dragún, acusa a Puddu de “volver a instalar el caos en la Argentina” y además de estar “vinculado con los derechos humanos”. Los obreros que me hablan me dicen que muchos de los “señores dirigentes sindicales” hoy viven en countries. Creo vivir una fantasía de la realidad. Que en Córdoba, la ciudad de Agustín Tosco, la ciudad del Cordobazo, ocurran estas cosas, no, no, y murmuro una vez más: “Pero ¿qué nos pasa a los argentinos?” (por otra parte, como detalle imperdible, la empresa apoya al campeonato mundial de fútbol, tal cual se hizo en la dictadura del ’78. Un detalle, apenas, pero para bajar la cabeza). El delegado Puddu ha recurrido al Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación) y a la Justicia. Mientras tanto, Puddu es apoyado por organizaciones de derechos humanos y también por bibliotecas populares. Nuevamente pienso: del Cordobazo, del gremio Sitrac-Sitram, a esto. Sí, fantasías de nuestra realidad. Pero realidad al fin. Nos ponemos tristes. La ética también tiene que ser respetada por el sindicalismo entronizado. Debe defender que hombres dignos como Puddu sean protagonistas en la vida gremial. Sólo así se logrará dignidad y no con los enjuagues y las jugarretas seudojudiciales destinadas a mantener las distancias en la sociedad. Vuelvo a Buenos Aires y me toca ser uno de los oradores que va a defender el proyecto del intelectual argentino Marcelo Fabián Monges –que vive en México– acerca de una propuesta para penalizar el golpe de Estado como delito jurídico internacional y de una convención contra los golpes de Estado. Aquí se ha tenido como ejemplo el golpe de Estado en Honduras donde la OEA y la ONU condenaron ese golpe en una actitud sin precedentes. Y también que, tanto a los golpistas como a sus colaboradores se los detenga cuando salen al exterior y se les haga juicio por delito de lesa humanidad. Nunca más dar refugio a los autores de asesinatos políticos, prisiones por ideología, torturas, crímenes, desapariciones, todo eso engendrado en los golpes militares –casi siempre impulsados por los poderes económicos– que han llevado la tragedia a naciones que convivían en paz y democracia. De llevarse a la realidad este proyecto de Monges las democracias adquirirían más seguridad en sus instituciones. Sería un primer paso. El ejemplo argentino es clásico. Las Fuerzas Armadas han arrasado el poder democrático catorce veces en su historia terminando con los derechos de todos sus habitantes. La última vez culminó con uno de los métodos criminales más sádicos de la historia de la humanidad. Claro está que golpe es todo aquello que se hace desde el poder militar o desde el poder económico y no las reacciones populares en pos de más justicia social. Aquellos golpes trajeron no sólo la muerte, cárcel o exilio para los que resistieron sino que también sirvieron para cancelar los derechos de reunión, de asociación, de información, de libre expresión y la quema de libros. Por supuesto que esto no quiere decir que el habitante de un país gobernado por una dictadura renuncie a la resistencia esperando la reacción del exterior. No, este proyecto les da más fuerza a todos aquellos que no aceptan órdenes dictatoriales. Un proyecto que debería debatirse en todas las universidades del país, en los centros culturales y barriales, en organizaciones sindicales y, principalmente, en los partidos políticos, los cuales deberían designar a un responsable para que lo lleve adelante. Se abre una esperanza para el coro de ángeles que nos prepara Rodolfo. Osvaldo Bayer Tomado de Página 12

Un pacto de desarme histórico

Rusia y EE.UU. van a recortar drásticamente sus arsenales nucleares. Sólo tendrán 1550 cabezas nucleares y 800 misiles portadores, un cuarto de los que cada país tiene ahora. Inspecciones de cumplimiento e información. Estados Unidos y Rusia sellaron ayer un acuerdo de desarme nuclear que los obligará a reducir en un 30 por ciento sus arsenales en la próxima década. Barack Obama y Dimitri Medvedev terminaron de afinar los detalles durante una conversación telefónica y luego hicieron cada uno su anuncio en la Casa Blanca y el Kremlin. El 8 de abril los mandatarios de las dos mayores potencias nucleares del mundo pondrán su firma al pie del texto del histórico pacto y sentarán un precedente para la próxima Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación de armas nucleares en la sede de la ONU en Nueva York en mayo. Una vez que cumplan esa ceremonia, los Congresos de los dos países deberán refrendar el texto. En Washington, el jefe de los republicanos en el Senado prometió que no pondrán obstáculos. El pacto sustituye al Start, el acuerdo firmado en 1991 entre Estados Unidos y la ex Unión Soviética y que rigió hasta diciembre pasado. Según ese texto, los dos rivales de la Guerra Fría aceptaban reducir su arsenal de 10 mil a seis mil cabezas nucleares cada uno. Once años más tarde, el Tratado de Moscú sobre Reducciones Estratégicas Ofensivas estableció un nuevo recorte. Esta vez no ponían un piso a alcanzar, sino un techo: podían destruir hasta 2200 cabezas. El resultado fue que dos décadas después del fin de la Guerra Fría, Washington posee 5576 cabezas nucleares y 1198 portadores, mientras Rusia dispone de unas 3909 cabezas y 814 portadores, según informó ayer la agencia oficial rusa RIA-Novosti. El nuevo acuerdo ahora limitará a 1550 el número de cabezas nucleares en cada país en un plazo de siete años, lo que supone una reducción del 74 por ciento con respecto al acuerdo que expiró en diciembre pasado y del 30 por ciento frente al Tratado de Moscú de 2002. Además, establece que cada nación no podrá tener más de 800 portadores estratégicos desplegados y no desplegados, tanto misiles balísticos intercontinentales con base terrestre como en submarinos y en bombarderos pesados. Por último, los dos Estados se comprometerán a un estricto y periódico régimen de verificación. “Este es un acuerdo histórico”, celebró Obama en una conferencia de prensa junto a su secretaria de Estado, Hillary Clinton, y su secretario de Defensa, Robert Gates. Aunque los dos gobiernos salieron a reivindicar el cierre del pacto como una victoria nacional, para Obama la noticia representaba la culminación de una promesa de campaña y de su recordado discurso en Praga a principios de 2009, cuando se comprometió a luchar por un mundo sin armas nucleares. El primer paso, había adelantado, era alcanzar un nuevo acuerdo con Rusia, la segunda potencia nuclear en el globo, después de Estados Unidos. “Con este acuerdo, Estados Unidos y Rusia también envían una señal clara de que intentamos ser líderes en este tema. Al cumplir nuestros propios compromisos bajo el Tratado de No Proliferación, fortalecemos nuestros esfuerzos globales para detener la propagación de estas armas y asegurar que otros países asuman sus responsabilidades”, explicó el mandatario norteamericano. Minutos después lo felicitaban desde Londres y la sede de Naciones Unidas. “Aliento a otros países con armas nucleares a seguir ese ejemplo”, instó el secretario general de la organización, Ban Ki-moon. Pero el cierre del acuerdo de de-sarme no eliminó las tensiones entre los dos antiguos enemigos de la Guerra Fría. Ayer, tanto el gobierno norteamericano como el ruso se apuraron a aclararlo. El primero advirtió que la reducción de su arsenal nuclear en nada afecta sus planes de instalar un escudo antimisiles en Europa Central y Oriental, un proyecto que irrita y pone a la defensiva al Kremlin desde hace tres años. Después de que los acuerdos con Polonia y República Checa para ser parte de ese escudo estadounidense se cayeran, en febrero pasado Rumania aprobó un plan para instalar en su territorio interceptores terrestres, que serán parte del futuro sistema norteamericano. Al mismo tiempo, Moscú no se quedó atrás y advirtió que el nuevo acuerdo de desarme nuclear funcionará siempre y cuando no cambie la actual relación de fuerzas, ofensivas y defensivas, entre las dos potencias. “El tratado se ha sellado en condiciones en las que cada parte tiene determinados niveles de sistemas estratégicos defensivos. Un cambio de estos niveles reserva a cada parte el derecho a decidir si sigue participando en el proceso de reducción de los armamentos ofensivos”, explicó el canciller ruso, Serguei Lavrov. Hace unas semanas, cuando se reunió en Moscú con Clinton, Lavrov había sido aún más claro. Estados Unidos y Rusia ya no son enemigos –había señalado y aclarado–, pero tampoco son amigos. Tomado de Página 12

27 mar. 2010

Haití: ayuda USAID para empresas multimillonarias

Nuevos datos revelan los verdaderos objetivos de la "ayuda" yanqui a la isla destruida. He encontrado en Internet una nueva tabla de la ayuda destinada por la USAID y el Departamento de Estado de Estados Unidos para la reconstrucción de Haití, cuyo monto supera ampliamente a una consultada con anterioridad. En ella encontramos datos que reafirman la utilización de contratistas por parte de la USAID para desarrollar su “labor humanitaria” en otros países. Según esta tabla (http://www.usaid.gov/our_work/humanitarian_assistance/disaster_assistance/) se van a destinar nuevas cifras monetarias que enriquecerán a multimillonarias yanquis y que abrirán el camino para convertir Haití en un paraíso para empresas estadounidenses, algo que puede verse hoy en otros países como Afganistán e Iraq. En esos mismos países los programas de la USAID han contado con el apoyo de las tropas militares ocupantes. La “asistencia humanitaria” dada por Estados Unidos a Haití por el terremoto asciende a 601 401 341 dólares, que se desglosan en 346 401 341 otorgados por la USAID y 255 000 000 por el Departamento de Estado. De esta cifra uno de los principales beneficiarios en estos momentos es ¡el Departamento de Defensa!, el cual recibe, según la Associated Press, 33 centavos de cada dólar invertido por el gobierno norteamericano en Haití, gracias a los miles de militares que aun tiene desplegados el Pentágono en ese desvastado país. (http://progresosemanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=1890:haiti-necesita-transparencia-y-responsabilidad-en-el-esfuerzo-de-ayuda-y-reconstruccion-&catid=2:ultima-edicion&Itemid=7. La USAID ha destinado al Departamento de Defensa un total de 40 500 000 dólares. Dos de las empresas o instituciones beneficiadas por jugosos contratos de la USAID son Chemonics1, con dos contratos multimillonarios y, ¡sorpresa!, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), agencia que desarrolló un trabajo infame para socorrer a las víctimas del Huracán Katrina y que ahora recibe 49 000 000. La empresa de consultoría generalizada Chemonics, de la cual la USAID es uno de sus clientes principales desde el año 1975, recibió un contrato de 8 434 305 dólares para desarrollar proyectos de agricultura y seguridad alimenticia, un proyecto de sustento alternativo agrícola, así como de albergues y asentamientos en regiones afectadas por el terremoto. Asimismo, recibió otro contrato de 20 000 000 en conjunto con otras firmas consultoras como Internews y Development Alternatives Inc (DAI) para desarrollar iniciativas de transición, que en su lenguaje se traduce en programas relacionados con democracia, formación de nuevos líderes y buen gobierno, es decir, crear o consolidar las bases para la posterior injerencia en los asuntos internos de ese país. Estas empresas consultoras han desarrollado proyectos agrícolas en varios Estados, que si bien tienen un impacto en determinados sectores económicos y sociales microlocalizados, benefician en especial a las grandes empresas transnacionales las cuales encuentran el camino allanado e invierten en esos países, obteniendo en ellos mano de obra barata para desarrollar cultivos de su interés, promover la utilización de semillas transgénicas que obligan a los productores a comprarlas a transnacionales como la Monsanto o exportan tecnologías contaminantes, con gran impacto para la población y el medio ambiente. Eso ya ha ocurrido con gran fuerza en Irak y Afganistán. En esencia, esos programas afectan a los productores agrícolas nacionales quienes son desplazados por sus competidores extranjeros y fomentan la importación de alimentos. Algunos, como los ex presidentes William Clinton y George W. Bush, proponen que Haití desarrolle el turismo, las zonas francas y la rama textil. Al parecer piensan que con eso se resolverán los principales problemas que afectan a ese país. Sin embargo, el turismo será desarrollado fundamentalmente a través de los cruceros, que como es conocido no trae grandes beneficios como motor impulsor económico a los países receptores de las principales líneas de esta forma de turismo. Las zonas francas serán utilizadas especialmente para instalar almacenes en un área cercana a EE.UU. o para establecer empresas muy contaminantes. Mientras, el desarrollo textil se basará en las conocidas maquilas, nuevas formas de esclavitud que se presentan como una “alternativa viable” para crear empleos. ¿Por qué no piensan más en un verdadero desarrollo agrícola haitiano que resuelva las carencias alimenticias de ese país o en la preparación profesional y tecnológica de su población que permita su crecimiento industrial. De manera que se pretende dar continuidad a los proyectos que tradicionalmente ha desarrollado la USAID en Haití que hasta hoy no han logrado dejar atrás la pobreza, el endeudamiento y la destrucción de los productores nacionales. Con este derrotero se garantizará la conversión de esa nación en un paraíso para las transnacionales yanquis, tradicionales beneficiarias de los proyectos de la USAID en el mundo. Este componente de la supuesta participación norteamericana en el desarrollo económico de Haití se conecta con los propósitos de controlar políticamente la nación haitiana, tradicional ambición de las elites de poder yanquis. Los ejemplos recientes sobran. En diciembre del 2003 el corrupto Adolfo Franco, en ese entonces subdirector de la USAID, realizó declaraciones que evidenciaban la manipulación interesada de la “ayuda” a Haití. Expresaba Franco que “el gobierno estadounidense canalizaba ayuda económica directamente al pueblo de Haití y no a través de su gobierno” (se refiere al de Jean Bertrand Aristide) . Revelaciones en diferentes órganos de prensa han evidenciado que tras el golpe de Estado del 2004 contra Aristide estuvo la mano larga de la USAID y de el IRI, entre otras agencias yanquis. Un “activista” de la “sociedad civil”, Pierre J.G.C. Gestion, dirigente del MHDR (Movimiento Haitiano por el Desarrollo Rural), reveló que la USAID y otras instituciones yanquis “nos entrenaron y nos enseñaron cómo organizarnos, y organizamos los grupos que ven aquí para exigir que fuera derribado el corrupto gobierno de Aristide". Huelgan más comentarios. (Tom Reeves “Retorno a Haití”: www.counterpunch.org/). Los grandes medios de información presentan a EE.UU. y a la USAID como entra;ables amigos de Haití. Incluso Obama expresó durante la visita de René Preval a Estados Unidos que “el compromiso estadounidense a la reconstrucción y recuperación de Haití debe durar y será duradero. Estados Unidos será su socio en la reconstrucción”. Habría que preguntarse ¿reconstrucción para quién? EL FUTURO Con estos escenarios pudiera esperarse que poco cambiará en Haití después que se le retire el precario espacio que ya hoy ocupa en las agencias internacionales de noticias. Nótese que a solo dos meses del terremoto las grandes cadenas de prensa casi no reflejan lo que pasa en ese país, a no ser alguna noticia que les interese repercutir, como la presencia del dúo Clinton – Bush en territorio haitiano. Haití seguirá siendo uno de los países más pobres del mundo, con elevados índices de mortalidad materno – infantil, con alta incidencia de VIH/SIDA y miles de personas tratando de huir hacia otras regiones en busca de mejores condiciones de vida. Las transnacionales seguirán saqueando sus riquezas, las líneas de crucero seguirán teniendo sus visitas periódicas a Labadee o Sand Cay, y la USAID seguirá invirtiendo sus millones en función del mantenimiento de los intereses geopolíticos y estratégicos de EE.UU. en ese destruido país. Carlos G. Díaz Osorio Tomado de Kaos en la Red

23 mar. 2010

El Tribunal Russell sobre Palestina juzga el crimen del silencio

LA UNIÓN EUROPEA, CÓMPLICE DE LAS VIOLACIONES DEL DERECHO INTERNACIONAL COMETIDAS POR ISRAEL Tras su primera sesión, celebrada en Barcelona, el tribunal, apoyado por José Saramago, Eduardo Galeano o Noam Chomsky, proseguirá en Londres, Nueva York y Sudáfrica con el juicio a Israel y sus cómplices. “Que este tribunal prevenga el crimen del silencio”. Con esta frase, Bertrand Russell, premio Nobel de Literatura, definía el espíritu y el objetivo del Tribunal Internacional de Crímenes de Guerra constituido en 1966 para investigar crímenes cometidos por Estados Unidos en Vietnam y juzgarlos de acuerdo con la legislación internacional. Cuarenta años después, el Tribunal Russell ha despertado de nuevo a raíz del llamamiento de Ken Coates, presidente de la Fundación Bertrand Russell, Nurit Peled, israelí premio Sajárov por la libertad de expresión, y Leila Shahid, delegada de Palestina en la Unión Europea (UE), con el objetivo de investigar las violaciones del derecho internacional de las que es víctima la población palestina y que le impide tener un Estado propio. Este tribunal cuenta con el apoyo de personalidades como José Saramago, el cineasta Ken Loach, Eduardo Galeano o Noam Chomsky, y entre los miembros del jurado están la premio Nobel de la Paz Mairead Corrigan-Maguire, que fundó el Movimiento por la Paz en Irlanda del Norte, o el ex ministro del Gobierno sudafricano de origen judío Ronald Kasrils, que luchó contra el apartheid mano a mano con Nelson Mandela. Después de cuatro décadas, son otros los intelectuales, los testigos y los juristas que se preguntan esta vez si la UE está anteponiendo sus intereses económicos con Israel al sufrimiento de los palestinos. Un jurado, testigos y un veredicto. La única diferencia con un tribunal convencional es que sus conclusiones no tienen validez jurídica, pero sirven para remover conciencias, exigir a los Estados que cumplan con su función y escuchar a los ciudadanos. Actúa como un tribunal del pueblo que se enfrenta a las injusticias y violaciones del derecho internacional que no se han juzgado o que, aun siendo reconocidas, continúan bajo completa impunidad debido a la falta de voluntad política de la comunidad internacional. En 2010, la sociedad civil sigue los pasos de Russell. Durante tres días se ha demostrado que este tribunal de conciencia vuelve a ser más necesario que nunca porque, como dijo Francis Wurtz, ex diputado del Parlamento Europeo en su intervención ante el Tribunal, “corremos el peligro de hacernos inmunes a lo inaceptable”. La primera sesión internacional, organizada por la coordinadora de entidades Amb Palestina al Cor en el Ilustre Colegio de Abogados sesión de Barcelona, se realizó bajo la presidencia de honor de Stéphane Hessel, embajador francés. Sus manos ayudaron a redactar la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y a sus 92 años inauguraba el Tribunal con estas palabras: “Nosotros, amigos, actuamos en nombre del derecho de cada individuo, de cada ciudadano del mundo. Por eso presionaremos a las instituciones internacionales para forzar a sus Estados a adoptar las medidas necesarias para aplicar sanciones a quien viola los tratados internacionales y hacer progresar la paz”. Tres sillas vacías Tres sillas permanecieron vacías de forma simbólica durante los tres días de juicio recordando la ausencia de la UE y sus Estados miembros, cuya complicidad en la violación del derecho internacional en Israel y Palestina examinó el jurado. Pierre Galand, miembro del comité organizador y ex senador belga, anunció el recibimiento de una respuesta del ministro de Asuntos Exteriores alemán interesándose por lo que pasara estos días y otra del presidente de la Comisión Europea, Durão Barroso, interesado por el trabajo realizado. El resto de países de la UE y la propia UE se han mostrado reticentes a presentar sus argumentos sobre las cuestiones que se han abordado en esta primera sesión. Pierre Galand quiso remarcar varias veces que el Tribunal no quiere ser “un ataque”, sino una manera de movilizar a la opinión pública, con la esperanza de que, como en los casos de la guerra de Vietnam, de las dictaduras en Latinoamérica y del apartheid en Sudáfrica, la sociedad civil pueda forzar a los Estados a cumplir con el respeto al derecho humanitario internacional. Discurso contra acción La Corte Internacional de Justicia dictaminó en 2004 la ilegalidad del Muro de la Vergüenza construido por Israel en Palestina. A continuación, Naciones Unidas aprobó que sus Estados miembros no harían nada que ayudara a la construcción ni reconocerían la situación ilegal que lo genera, además de garantizar el derecho de autodeterminación del pueblo palestino. Sin embargo, esos países se han limitado a emitir condenas, pero han permitido a Israel seguir con su política de confiscaciones e implantación de colonias ilegales en los Territorios Ocupados. Nueve expertos y 11 testigos aportaron argumentos al jurado sobre la responsabilidad de la UE en las violaciones del derecho humanitario internacional por parte del Gobierno de Israel. Las siete sesiones celebradas en Barcelona trataron seis cuestiones muy concretas: el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino; el bloqueo de Gaza y la Operación Plomo Fundido; las colonias de asentamiento y el saqueo de los recursos naturales, la anexión de Jerusalén Este; la construcción del Muro en los Territorios Palestinos Ocupados y el Acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel. Violación de derechos Para analizar estos seis tópicos se tuvieron en cuenta las grandes convenciones internacionales firmadas por Israel y por el conjunto de países miembros de la Unión Europea, se identificaron todas las carencias en la implementación del derecho internacional y se condenaron todas las partes responsables de estas deficiencias ante la mirada de la opinión pública internacional. El 3 de marzo, cuatro miembros del jurado leyeron las conclusiones: 20 páginas donde constatan que Israel sigue violando el derecho internacional en perjuicio del pueblo palestino (crimen de apartheid, la ilegalidad del Muro y la violación del derecho a la libre determinación) y que describen los puntos débiles de la UE instándola a tomar medidas comerciales, diplomáticas y culturales que custodien el respeto a los derechos humanos [ver recuadro]. Estas conclusiones servirán para reestructurar las próximas sesiones del tribunal, que tendrán lugar en Londres (octubre de 2010), Nueva York y Sudáfrica. Se han presentado ya al Parlamento catalán y en los próximos días se presentarán al Gobierno español, a la Unión Europea y, finalmente, a las Naciones Unidas. Marta Molina Tomado de Diagonal ******************************** Luisa Morgantini acusa a la Unión Europea Por Johari Gautier Carmona En una sesión del Tribunal, la ex vicepresidenta de la Unión Europea Luisa Morgantini culpó a la UE de ser no sólo responsable de la construcción del muro en los Territorios Ocupados palestinos, sino también de ser uno de sus mayores cómplices. Desde 1980, año en que Europa reconoció el derecho del pueblo palestino a la independencia, la UE ha adoptado un perfil bajo con respecto a los acontecimientos que asolan el Medio Oriente. “La UE sabe muy bien cuáles son las políticas de Israel pero no establece fórmulas de presión”, declaró Luisa Morgantini, haciendo referencia a chantajes y abusos. Más adelante describió la división que existe dentro del aparato político europeo, insistiendo en que la Corte Suprema europea reconoce los abusos cometidos en Palestina y, sin embargo, esta posición no se traduce en decisiones políticas. Lo más llamativo según Morgantini es que, pese a la posición claramente condenatoria de La Haya sobre el muro, la UE se ha limitado a emitir escuetos llamamientos a la concordia y, más contradictorio todavía, ha intensificado sus relaciones bilaterales con Israel hasta darle un título de socio privilegiado. “Existen fórmulas para presionar a Israel”, expresó Morgantini. Una de las más comentadas durante el tribunal es la suspensión o cancelación de la asociación económica con Israel que, desde el año 2000, permite estrechar las relaciones entre las distintas partes. RESOLUCIÓN DEL TRIBUNAL: LA UE, CÓMPLICE DE ISRAEL Por Johari Gautier Carmona Tras tres días de testimonios y reflexiones en los que han intervenido expertos y testigos, el Tribunal Russell ha hecho público su primer veredicto. El jurado ha acusado formalmente a la UE de colaborar en las violaciones del derecho internacional cometidas por Israel. La intervención de la premio Nobel de la Paz irlandesa, Mairead Corrigan-Maguire, puso de relieve la violación de Israel del derecho de Palestina a expresar su libre determinación, pero también subrayó los incumplimientos de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU respecto a los territorios invadidos en 1967. El impedimento a los palestinos de acceder a sus recursos vitales y la construcción de un muro son otros incumplimientos a la normativa de libre movimiento que Mairead denunció. Por su parte, la presidenta del jurado, Gisèle Halimi, subrayó la impunidad de un crimen cometido en el más absoluto silencio y explicó que ciertas reglas de la comunidad internacional obligan a la UE a reaccionar. También citó la carta de las Naciones Unidas para recordar que todo Estado tiene que hacer prevalecer el respeto de los derechos humanos y las libertades. Ronald Kasrils, líder antiapartheid y ex ministro sudafricano, se encargó de la lectura del veredicto y defendió la necesidad de establecer claras directrices en la relación de la UE con Israel para evitar la impunidad de las últimas décadas. Estas directrices engloban medidas comerciales, diplomáticas y culturales que tienen por objetivo velar por el respeto de las normas fundamentales de los derechos humanos. El llamamiento al respeto de las normas también hizo hincapié en la sistemática discriminación hacia la población palestina al cerrar las fronteras de Gaza y limitar sus movimientos. Por su lado, el magistrado español del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín consideró que aunque la sentencia no sea vinculante, su peso moral es importante y que sus efectos pueden ser notables en la opinión pública. Este tribunal popular se cerró con un vibrante mensaje de Stéphane Hessel, embajador francés y corredactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Esto sólo es una primera etapa, nos falta mucho camino. Es esencial actuar ahí donde los derechos civiles son violados”. CRONOLOGÍA DEL TRIBUNAL RUSSELL, UN TRIBUNAL POPULAR DE CONCIENCIA VIETNAM Establecido en 1966 por el filósofo británico Bertrand Russell y secundado por Jean-Paul Sartre y otras personalidades, este tribunal se fundó para juzgar los crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos por Estados Unidos en Vietnam. Aunque carece de validez jurídica, actuó como un tribunal popular de conciencia frente a la impunidad de las violaciones de la legislación internacional. AMÉRICA LATINA Creado por el profesor universitario Lelio Basso para juzgar las violaciones de derechos humanos que se estaban dando en 1973 en Argentina, Chile y Brasil, se desarrolló entre 1974 y 1976 y se centró principalmente en la situación en Chile y Brasil. Gabriel García Márquez y Julio Cortázar colaboraron con este tribunal. T. PERMANENTE DE LOS PUEBLOS El Tribunal Permanente de los Pueblos se estableció en Bolonia en 1979 como sucesor del Tribunal Russell para Vietnam y para América Latina. En 31 años ha evaluado y juzgado crímenes cometidos en el Sáhara Occidental, Argentina, Eritrea, Filipinas, El Salvador, Afganistán, Timor Oriental, Zaire, Turquía (genocidio armenio), Guatemala, Nicaragua y Colombia. Y también ha juzgado a numerosas empresas transnacionales por las constantes violaciones de derechos en América Latina. T. INTERNACIONAL SOBRE IRAQ Inspirándose también en el Tribunal Russell, este tribunal de conciencia se desarrolló entre 2004 y 2005 para juzgar la ilegalidad de la invasión de Iraq y los crímenes allí cometidos. Del Tribunal Internacional sobre Iraq y de iniciativas anteriores nació la organización internacional BRussells Tribunal, que sigue denunciando la ocupación y la guerra. PALESTINA Tras la sesión de Barcelona, que ha juzgado la complicidad de la UE en los crímenes israelíes, se prevén sesiones en Londres, Nueva York y Sudáfrica, en las que se estudiará la responsabilidad de la Liga Árabe y las Naciones Unidas.

El nuevo acaparamiento de tierras en América Latina

Las comunidades de todo el mundo —pero también de América Latina— están sufriendo una renovada invasión de sus tierras, que asume ahora un nuevo rostro. No son los terratenientes de antes, herederos de los invasores europeos que abrieron encomiendas, juntaron esclavos y explotaron los dominios coloniales. No son los grandes finqueros de los últimos dos siglos, que expandieron sus dominios a costa de los territorios de los pueblos indios para emprender negocios de exportación con monocultivos básicos como la caña de azúcar, el café, el cacao, el banano, el henequén, el chicle o la madera, y que dependían de los peones acasillados, en el sistema de “servidumbre por deuda” —literalmente presos de sus patrones. No son ya ésos que impusieron y expandieron por vez primera el sistema industrial agrícola, ni quienes saquearon los saberes ancestrales de la gente para irse adaptando a sus nuevos entornos y a desconocidas condiciones climáticas. Esos personajes, ligados a terrenos y haciendas, estaban ahí, devenían en jefes políticos de la localidad o la región, guerreaban entre ellos con muchos muertos para consolidar sus feudos, se hicieron de enemigos y forjaron alianzas, algunas muy nefastas, para controlar tierras, agua, mano de obra, comercio, elecciones, políticas públicas y derechos de paso y hasta el derecho a la vida. Pero estaban ahí. Vivían ahí o iban con frecuencia a sus propiedades, y como tal estaban sujetos a la resistencia real de los pueblos a los que invadieron, despojaron y explotaron. Las comunidades que luchaban por sus tierras podían hacer algo directamente, sabían contra quién combatían, dónde hacerlo y cuándo. La historia de América Latina es una historia de conflictos agrarios, en defensa de los territorios ancestrales de los pueblos. Pero hoy, los acaparamientos de tierras traen tras de sí un aura de “neutralidad”. Son debidos, nos explican en los folletos gubernamentales, a la inseguridad alimentaria, a la crisis mundial de alimentos “que nos obliga a cultivar, donde podamos, nuestros propios alimentos y aunque disloquemos la producción, traeremos los alimentos al país para beneficio de nuestra ciudadanía”. Hurgando un poco, asoma la cola el monstruo financiero que impulsa desde grandes consorcios y empresas conjuntas, capitales diversos para invertir en tierras, producción, exportación e importación de productos básicos, en especulación alimentaria. Estos inversionistas extranjeros han acaparado en pocos años millones de hectáreas de tierras de cultivo en América Latina para producir cultivos alimentarios o agrocombustibles y exportarlos. Gran parte del dinero proviene de fondos de pensión, bancos, grupos de inversión privada de Europa y Estados Unidos, o de individuos acaudalados como George Soros, y fluye a través de mecanismos de inversión en tierras de cultivo puestos a operar mediante compañías extranjeras y locales. Cosan, la compañía más grande de Brasil, cuenta con un fondo de inversiones especializado en tierras de cultivo, Radar Propriedades, que compra tierra agrícola brasileña a nombre de clientes tales como la Teachers’ Insurance and Annuity Association-College Retirement Equities Fund [un fondo de inversiones de retiro y seguridad del profesorado] en Estados Unidos. El grupo Louis Dreyfus, una de las multinacionales más grandes del mundo en el comercio de granos, cuenta con un fondo semejante en el cual el American International Group (AIG) ha invertido 65 millones de dólares. Mientras la atención de los medios está puesta en negocios agrarios en África, cuando menos la misma cantidad de proyectos (e incluso más) comienzan a funcionar en América Latina, donde los inversionistas proclaman que sus inversiones en tierras agrícolas son más seguras y menos controvertidas —pasando por alto las prolongadas luchas agrarias vigentes en prácticamente todos los países del continente. Así, más y más inversionistas y gobiernos de Asia y del Golfo Pérsico enfocan sus esfuerzos en América Latina, y la consideran un lugar seguro para dislocar su producción alimentaria. La mayoría de los gobiernos en América Latina están dispuestos a estos nuevos negocios, y las misiones diplomáticas van con frecuencia al extranjero a vender las ventajas de invertir en las tierras agrícolas de sus países. Hace poco, el ministro brasileño de desarrollo, Miguel Jorge, le dijo a los reporteros: “Algunos príncipes saudíes con quienes nos reunimos el año pasado […] le dijeron al presidente Lula que no querían invertir en agricultura en Brasil para vender aquí en el país, sino que quieren fuentes de abastecimiento de alimentos. Necesitan comida. Así que podría mucho más efectivo que invirtieran en la agricultura de Brasil para que nosotros fuéramos los abastecedores directos de esos países”.[1] Pero Brasil no es sólo un objetivo de los nuevos acaparadores de tierra, es también un promotor de acaparamientos. Los inversionistas brasileños, con respaldo de su gobierno, están comprando tierras para producir alimentos y agrocombustibles en un número creciente de países de América Latina y África. El gobierno brasileño, por ejemplo, está financiando la construcción de caminos, puentes y otras infraestructuras en la vecina Guyana para abrir la sabana Rupununi, muy frágil ecológicamente, a proyectos agrícolas de gran escala de donde se exportarán cultivos a Brasil. La compañía semillera multinacional RiceTec se ha acercado al gobierno de Guyana interesada en 2 mil hectáreas de tierra en la misma región —un ecosistema diverso y frágil que es la casa de varios pueblos indígenas. Algunos productores brasileños de arroz que ahora negocian con el gobierno de Guyana contratos de arrendamiento por 99 años en tierras indígenas de la sabana Rupununi, se habían visto forzados por resoluciones de la Suprema Corte de Brasil a abandonar tierras que le habían arrebatado ilegalmente a comunidades indígenas en el lado brasileño, en Raposa Serra do Sol.[2] Con esta manera de hacer negocios, los antiguos invasores y terratenientes logran nuevas oportunidades de acaparar tierras, con menos riesgos políticos y económicos, y un nuevo aire “respetable” de “inversionistas extranjeros”. Evadir responsabilidades Mucho está en juego en esta nueva ola de acaparamientos de tierras a gran escala. Cualquier país que venda, o arriende a largo plazo, grandes extensiones de tierra de cultivo a otros gobiernos o compañías extranjeras está poniendo en riesgo su propia soberanía nacional. Tales arreglos contribuyen al desmantelamiento general del Estado —se reducen más y más funciones del Estado y sus aparatos, o éstas se privatizan y se transforman para corresponder con los intereses de los grandes negocios— con lo que ocurre una desterritorialización mayor de muchos pueblos y comunidades. Y por ende hay un arreciamiento de la migración, un dislocamiento de mano de obra, y una dislocación de los cultivos, dado que los gobiernos o los inversionistas privados se apoderan de tierra para producir alimentos para exportarlos. Los inversionistas extranjeros llegan al país huésped con sus semillas y sus tractores, incluso con sus trabajadores, aprovechan el agua, le extraen los frutos a la tierra y luego los embarcan a sus países de origen o al mercado global de mercancías de exportación. Esos países “huéspedes” no pueden ser considerados entonces exportadores en el sentido tradicional, dado que tales países, o incluso su gente, realmente no están involucrados en estos proyectos, es sólo la tierra [vista como mercancía] que las corporaciones explotan para sus propias ganancias, sin restricción alguna. Esto implica entonces un desfasamiento general de la economía. Y no obstante, las ansiadas tierras nunca están vacías, ni están ociosas, y siempre hay gente local que las necesita con urgencia. Entonces el actual acaparamiento agrario nos fuerza una pregunta vital: ¿de quién son las tierras/territorios que están siendo acaparadas, controladas?, ¿mediante qué mecanismos legales es que los gobiernos, o los particulares, ponen a disposición de otros gobiernos o de empresas de todo tipo esas extensiones inmensas de tierras?, ¿tienen dueño o los Estados las expropian para poder realizar los arreglos comerciales ad hoc? Se dice como excusa que en muchos casos las tierras no se venden sino que se rentan, pero qué propicia más la devastación sin miramientos de las tierras: ¿que se vendan, o que se renten por cincuenta o noventa y nueve años? Al final de tales contratos, los “inquilinos” regresarán una tierra agotada, erosionada, contaminada, a la cual será muy difícil recuperarle su fertilidad, y ellos simplemente se mudan a nuevas tierras “disponibles”. La consecuencia directa es que con estos acaparamientos se expande la agricultura industrial con su modelo destructivo. Estos nuevos acaparamientos complican también las posibilidades de que los pueblos defiendan sus territorios. El invasor es más difícil de identificar. Los mecanismos jurídicos necesarios y el marco donde se pueden asentar los litigios por despojo, o los litigios por devastación o contaminación directa o aledaña dejan de ser claros. El nuevo corporativismo agrario es anónimo, o casi. Aun cuando identifiquemos a los inversionistas, están protegidos de las comunidades por la distancia y por las enmarañadas y densas estructuras legales. Cualquier “batalla” contra ellos estará situada en otro espacio y en otros tiempos que las comunidades u organizaciones afectadas no tienen potestad de definir. Los Estados, en lugar de proteger a su gente, protegen las inversiones de los gobiernos o compañías extranjeras —criminalizando y reprimiendo a las comunidades que defienden sus territorios. Las fronteras pierden sentido. Las estructuras del Estado “huésped” sirven a patrones venidos de fuera, pero no como en el sistema colonial de tributación, sino en el esquema mercantil neoliberal cuyas regulaciones están en los Tratados de Libre Comercio y no en las Constituciones nacionales. Pero el objetivo más profundo de los grandes capitales en esta nueva ola de acaparamiento agrario es controlar totalmente la producción de alimentos. Han estado sentando las bases para ello durante los últimos cincuenta años y ahora intentan cosechar. El acaparamiento de tierras no es simplemente la última oportunidad de hacer inversiones especulativas con ganancias grandes y rápidas: es parte de un largo proceso de toma de control de la agricultura por parte de las corporaciones con intereses agroquímicos, farmacéuticos, de transporte y venta de alimentos. Por eso los autogobiernos comunitarios dispuestos a defender sus territorios, sus regímenes de bienes comunales y sus sistemas propios de manejo territorial, son un freno a todo este esquema. Las organizaciones que impulsan la soberanía alimentaria desde abajo, desde el nivel comunidad, entienden con mucha claridad que su lucha se vuelve imposible o se dificulta muchísimo en los regímenes o países que permitan el acaparamiento de tierra, porque sin una tierra propia, cualquier producción se mediatiza. Entonces más y más comunidades y organizaciones insisten en que debemos propiciar un anclaje entre cosechas propias, semilla nativas y sus saberes locales libres, autogobiernos y territorios con control de agua, bosque, suelos, patrón de asentamiento y recorridos, e insisten en su autogobierno, y en que las decisiones se toman en asambleas. En cambio, los nuevos dueños de la tierra buscan volver a confinar los ámbitos comunes, pero ahora en el anonimato “neutro” de extranjeros que desde sus lejanos países controlan a distancia nuestros destinos. Ya no tienen que invadir; hacen tratos comerciales. Ya no tienen la carga de mantener esclavos; tienen peones hiper-precarizados. Ya no se responsabilizan por combatir a los insumisos, que eso lo haga el gobierno huésped o los sicarios a modo, proporcionados por compañías internacionales que prestan ese servicio. El neoliberalismo es la invención de fórmula tras fórmula para evadir responsabilidades. Para remontar la corriente tenemos que basar nuestro futuro en la responsabilidad. Para seguir leyendo: • El sitio electrónico que monitorea el acaparamiento de tierras a nivel mundial es http://farmlandgrab.org • GRAIN, Los nuevos dueños de la tierra, A contrapelo, octubre 2009, http://www.grain.org/articles/?id=57 • GRAIN, ¡Se adueñan de la tierra! El proceso de acaparamiento agrario por seguridad alimentaria y de negocios en 2008, Documentos de análisis, octubre 2008, http://www.grain.org/briefings/?id=214 NOTAS: [1] Alexandre Rocha, “Brazilian Minister: Arabs are great opportunity”, ANBA, 8 de febrero de 2010: http://farmlandgrab.org/11020 . [2] “Expelled Brazil Rice Farmer looking to Shift Operations to Guyana”, Stabroek News, 14 de mayo de 2009: http://www.stabroeknews.com/2009/stories/05/14/expelled-brazil-rice-farmer-looking-to-shift-operations-to-guyana/ GRAIN es una pequeña organización internacional sin fines de lucro que trabaja apoyando a campesinos y agricultores en pequeña escala y a movimientos sociales en sus luchas por lograr sistemas alimentarios basados en la biodiversidad y controlados comunitariamente. GRAIN · · · · Tomado de Sin Permiso

¿Disidentes o traidores?

La “prensa libre” de Europa y las Américas -esa que mintió descaradamente al decir que existían armas de destrucción masiva en Iraq o que calificó de “interinato” al régimen golpista de Micheletti en Honduras- ha redoblado su feroz campaña en contra de Cuba. El pretexto para este relanzamiento fue el fatal desenlace de la huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo, potenciado ahora por idéntica acción iniciada por Guillermo Fariñas Hernández. Como es bien sabido, aquél fue (y sigue siendo) presentado por esos “medios de desinformación de masas como un “disidente político” cuando en realidad era un preso común reclutado por los enemigos de la revolución para sus proyectos subversivos. El caso de Fariñas Hernández no es exactamente igual, pero aún así guarda algunas similitudes y profundiza una discusión que es imprescindible dar con toda seriedad. Primero, hay que recordar que estos ataques tienen una larga historia que comienza el 17 de Marzo de 1960 cuando el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos aprobó el “Programa de Acción Encubierta” contra Cuba propuesto por el Director de la CIA, Allen Dulles. Parcialmente desclasificado en 1991, ese programa identificaba cuatro cursos principales de acción, siendo los dos primeros “la creación de la oposición” y el lanzamiento de una “poderosa ofensiva de propaganda” para robustecerla y hacerla creíble. Más claro imposible. Tras el estruendoso fracaso de esta iniciativa George W. Bush crea dentro del propio Departamento de Estado una comisión especial para promover el “cambio de régimen” en Cuba, eufemismo utilizado para no decir “promover la contrarrevolución”. El primer informe de esa comisión, publicado en 2004, tenía 458 páginas y allí se explicitaba con gran minuciosidad todo lo que se debía hacer para introducir una democracia liberal, respetar los derechos humanos y establecer una economía de mercado en Cuba. Para viabilizar este plan se asignaban 59 millones de dólares por año (más allá de los que se destinarían por vías encubiertas), de los cuales 36 millones estarían destinados, según la propuesta, a fomentar y financiar las actividades de los “disidentes”. Para resumir, lo que la prensa presenta como una noble y patriótica disidencia interna parecería más bien ser la metódica aplicación del proyecto imperial diseñado para cumplir el viejo sueño de la derecha norteamericana de apoderarse definitivamente de Cuba. Segundo: ¿qué se entiende por “disidentes políticos”? El Diccionario de Política de Norberto Bobbio define al disenso como “cualquier forma de desacuerdo sin organización estable y, por tanto, no institucionalizada, que no pretende sustituir al gobierno en funciones por otro, y tanto menos derribar el sistema político vigente. (pp. 567-568) Más adelante señala que existe un umbral el que, una vez traspasado, convierte al disenso, y a los disidentes, en otra cosa. En la extinta Unión Soviética dos de los más notables disidentes políticos, y cuyo accionar se ajusta a la definición arriba planteada, fueron el físico Andrei Sakharov y el escritor Alexander Isayevich Solzhenitsyn; Rudolf Bahro lo fue en la República Democrática Alemana; Karel Kosik, en la antigua Checoslovaquia; en los Estados Unidos sobresalió, al promediar el siglo pasado, Martin Luther King; y en el Israel de nuestros días Mordekai Wanunu. científico nuclear que reveló la existencia del arsenal atómico en ese país y por lo cual se lo condenó a 18 años de cárcel sin que la “prensa libre” tomara nota del asunto. La disidencia cubana, a diferencia de lo ocurrido con los ya nombrados, se encuadra en otra figura jurídica porque su propósito es subvertir el orden constitucional y derribar al sistema. Además, y este es un dato esencial, quiere hacerlo poniéndose al servicio de una potencia enemiga, Estados Unidos, que hace medio siglo agrede por todos los medios imaginables a Cuba. Quienes reciben dinero, asesoría, consejos, orientaciones de un país objetivamente enemigo de su patria y actúan en congruencia con las intenciones imperiales de precipitar un “cambio de régimen”, ¿pueden ser considerados como “disidentes políticos”? Para responder olvidémonos por un momento de las leyes cubanas y veamos lo que establece la legislación comparada. La Constitución de Estados Unidos en su Artículo III, Sección 3 dice que “El delito de traición contra los Estados Unidos consistirá solamente en tomar las armas contra ellos o en unirse a sus enemigos, dándoles ayuda y facilidades.” La sanción que merece este delito puede llegar hasta la pena de muerte, como ocurrió en 1953 con el matrimonio de Julius y Ethel Rosenberg, enviados a la silla eléctrica acusados de traición a la patria por haberse supuestamente “unido a sus enemigos” revelando los secretos de la fabricación de la bomba atómica a la Unión Soviética. En el caso de México el Código Penal califica en su artículo 123 como delitos de traición a la patria una amplia gama de situaciones como realizar “actos contra la independencia, soberanía o integridad de la nación mexicana con la finalidad de someterla a persona, grupo o gobierno extranjero; tomar parte en actos de hostilidad en contra de la nación … a las órdenes de un estado extranjero o cooperar con este en alguna forma que pueda perjudicar a México; reciba cualquier beneficio, o acepte promesa de recibirlo, con en fin de realizar algunos de los actos señalados en este artículo; acepte del invasor un empleo, cargo o comisión y dicte, acuerde o vote providencias encaminadas a afirmar al gobierno intruso y debilitar al nacional.” La penalidad prevista por la comisión de estos delitos es, según las circunstancias, de cinco a cuarenta años de prisión. La legislación argentina establece en el artículo 214 de su Código Penal que “Será reprimido con reclusión o prisión de diez a veinticinco años o reclusión o prisión perpetua y en uno u otro caso, inhabilitación absoluta perpetua, siempre que el hecho no se halle comprendido en otra disposición de este código, todo argentino o toda persona que deba obediencia a la Nación por razón de su empleo o función pública, que tomare las armas contra ésta, se uniere a sus enemigos o les prestare cualquier ayuda o socorro.” No es necesario proseguir con esta somera revisión para comprender que lo que la prensa del sistema denomina disidencia es lo que en cualquier país del mundo -comenzando por Estados Unidos sería caratulado lisa y llanamente como traición a la patria, y ninguno de los acusados jamás sería considerado como un “disidente político.” En el caso de los cubanos, la gran mayoría (si no todos) están incursos en ese delito al unirse a una potencia extranjera que está en abierta hostilidad contra la nación cubana, recibir de sus representantes -diplomáticos o no- dinero y toda suerte de apoyos logísticos para destruir el orden creado por la revolución. No sería otra la actitud que adoptaría Washington si un grupo de sus ciudadanos estuviera recibiendo recursos de una potencia extranjera que durante medio siglo hubiese acosado a los Estados Unidos con el mandato de subvertir el orden constitucional. Ninguno de los genuinos disidentes arriba mencionados incurrieron en sus países en tamaña infamia. Fueron implacables críticos de sus gobiernos, pero jamás se pusieron al servicio de un estado extranjero que ambicionaba oprimir a su patria. Eran disidentes, no traidores. Atilio Borón Tomado de CubaDebate

Sarko pagó el precio de la derrota

La críticas desde el oficialismo contra su estrategia y su gestión empezaron mucho antes del voto. El gabinete de Nicolas Sarkozy pagó ayer el tributo de la derrota sufrida en las elecciones regionales del domingo. El presidente francés procedió a un cambio de bajo perfil de cuatro ministros, al tiempo que el Partido Socialista y los ecologistas seguían disfrutando de una victoria amplísima para cuya realización funcionaron todos los esquemas sonados: 21 de las 22 regiones metropolitanas ganadas, transferencia sin falla de los votos a las listas comunes, negociaciones sin demasiados tropiezos para concretar la fusión y una perspectiva positiva que queda flotando en el horizonte. Noël Mamère, diputado verde de la región de Gironda, admitió el lunes que se acababa de abrir “una etapa nueva para la izquierda”. Por su parte, el presidente francés tuvo que apagar el fuego en su propio campo. Las corrientes que integran el partido UMP ya habían empezado a lanzar duras críticas contra su estrategia y su gestión mucho antes de la derrota del domingo. Un controvertido impuesto a las emanaciones de CO2, el ritmo de las reformas llevadas a cabo por el Ejecutivo y la política de apertura hacia personalidades de la izquierda socialista que pasaron a integrar el gobierno habían sido las flechas más contundentes. Para calmar a todo el mundo, Nicolas Sarkozy abrió su gobierno a los sectores más críticos de la derecha, incluido un allegado de quien es hoy su peor enemigo, el ex primer ministro Dominique de Villepin. La remodelación fue modesta y dirigida exclusivamente a aplacar los ánimos de sus aliados. Los cambios introducidos abrieron así el juego hacia quienes venían fustigando al gobierno en el seno mismo de la mayoría parlamentaria. El ministro de Trabajo, Xavier Darcos, fue el primero en pagar los platos rotos. Lo arrastró en parte su estrepitosa derrota como cabeza de lista de la región de Aquitania, donde apenas sacó un 28 por ciento frente al 56,3 por ciento de las izquierdas unidas. Ese cambio es una clara señal de que la reforma más controvertida, la del sistema de pensiones, seguirá su curso. Los sindicatos y la izquierda impugnan este proyecto, pero Nicolas Sarkozy tiene previsto presentarlo a partir de septiembre. El encargado de llevarla a cabo será el actual ministro del Presupuesto Eric Woerth. Este será sustituido por François Baroin, un diputado que pertenece al círculo del ex presidente Jacques Chirac. Martín Hirsch, uno de los emblemas de la apertura a la izquierda y gran especialista en materia de sanidad y trabajo, deja el equipo gubernamental para ser reemplazado por un centrista ortodoxo Marc-Philippe Daubresse. La incorporación más vistosa como secretario de Estado de la Función Pública es la del diputado George Tron, un allegado al ex primer ministro Dominique de Villepin. La entrada de Tron al gobierno se interpreta como una manera de cortar las alas de De Villepin. El futuro es promisorio en rupturas y zancadillas. Nicolas Sarkozy vio crecer de pronto dos oposiciones manifiestas: la de las urnas y la de su propio campo. Así, Jean-François Copé, presidente del grupo de la UMP en la Asamblea Nacional y uno de los hombres políticos con más crédito y ambición para reemplazar a Sarkozy, declaró que de ahora en más se imponía “un retorno a los fundamentos de 2007” (la victoria presidencial de Sarkozy). Y no es todo. El propio Dominique de Villepin se apresta a salir a la arena con la creación de “un nuevo partido político” que aspira a ser una “alternativa” a Sarkozy en 2012. Nada indica que el mensaje de las urnas haya sido integrado en la política futura del presidente. El jefe de gobierno ya había anunciado que se mantendría “la dirección” emprendida. Los nombramientos de ayer apuntan hacia esa dirección: los hombres nombrados representan un paso más hacia la derecha y tendrán a su cargo la reforma del sistema de jubilación, de los territorios y la de la Justicia, que eliminará a los jueces de instrucción. La primera secretaria del PS, Martine Aubry, cuya influencia salió apuntalada con los resultados, insistió el lunes en que Sarkozy “tiene que cambiar de política”. Se avecinan tiempos de confrontación con un dato nuevo: la desilusión ante el sistema Sarkozy que llenó las urnas de la coalición rosa-verde-roja. Luego de que cinco sindicatos convocaran para este martes varias huelgas y protestas contra la política socioeconómica del gobierno, la CGT sacó las uñas. Esta organización, que es mayoritaria en Francia, advirtió al gobierno contra “una actitud que acentúe aún más” la tensión social. La izquierda se frota las manos con la perspectiva de ver, por primera vez en muchos años, cómo la disputa intestina se muda de partido. “Lo esencial es tener un proyecto”, afirmó Martine Aubry respondiendo al “llamamiento del 22 de marzo” lanzado por el eurodiputado ecologista Daniel Cohn-Bendit para formar una “cooperativa política” que consolide los resultados del domingo en la línea del 2012. Nicolas Sarkozy conduce hoy un barco paradójico. No sólo está en la mira telescópica de su mayoría sino que también es víctima de su propia velocidad. No hay sondeo que no le sea desfavorable. Tal vez, el más cruel sea el que pone al primer ministro François Fillon muchos puntos por encima del presidente. Fillon, flemático y casi ausente, tapado por la sombra de Sarkozy, emerge con lentitud entre el sonido y la furia del golpeado presidente. Eduardo Febbro París Tomado de Página 12

El emperador que llevó el cine japonés a Occidente

Se cumplen 100 años del nacimiento de Akira Kurosawa, creador de obras como Rashomon y Ran Información de producción de Tora! Tora! Tora! 9 de diciembre de 1968. "Kurosawa se enfureció por el uso de una claqueta y se puso a golpear al hombre de la claqueta en la cabeza con un trozo de papel enrollado. El hombre se marchó. Luego se volvió al ayudante de dirección y le pegó con el papel. Tras esa acción, dijo al ayudante de dirección que golpease a todo el equipo". El colérico episodio lo cuenta Stuart GalbraithIV en El emperador y el lobo, que ahora reedita T&B para conmemorar los 100 años del nacimiento del director japonés más influyente, muerto en 1998. El 24 de diciembre de ese mismo año Akira Kurosawa cancelaba su participación en Tora! Tora! Tora!, el proyecto sobre el ataque a Pearl Harbor para el que había firmado con la Fox, y cuyo fracaso contribuiría al intento de suicidio del director en 1971. Los motivos del descalabro fueron múltiples y tuvieron que ver con la dificultad del japonés de adecuarse al sistema de estudios americano y viceversa. Pero el episodio ilustra también la severidad y el control absoluto en el set de rodaje del creador de Ran, que llevó a que lo apodaran El emperador, las tensiones con los productores, que caracterizaron su carrera, y el romance, no siempre idílico pero trascendente, que mantuvo con Hollywood. Toshiro Mifune, actor fetiche de Kurosawa a lo largo de dieciséis películas, lo dijo alto y claro: "El simple hecho de que el cine japonés sea conocido en Occidente se debe a las películas de Akira Kurosawa". De entre ellas, sin duda Rashomon (1950) marcó la pauta. El filme, que descomponía el relato de un asesinato en cuatro versiones contradictorias correspondientes a cada uno de los testigos, supuso una ruptura formal sin precedentes para demostrar la naturaleza fragmentaria de la verdad. Películas tan dispares como El último verano en Marienbaud, de Resnais, o Sospechosos habituales, de Singer, son sus deudoras. Kurosawa continuó escribiendo guiones y dirigiendo a un ritmo frenético: Vivir, Los siete samuráis, Trono de sangre, La fortaleza escondida (que influyó a Lucas para La guerra de las galaxias). A golpe de obra maestra había creado una troupe de acólitos que lo jaleaban desde las trincheras del Nuevo Hollywood. Francis Ford Coppola, Steven Spielberg y George Lucas fueron cruciales para que Kurosawa consiguiera financiación en su etapa tardía, cuando era considerado una vieja gloria en su país y debía acudir a otros países (Rusia para El cazador o Francia para Ran) para sacar adelante su cine. Kagemusha no hubiera sido posible sin la intervención del trío de creadores americanos. Scorsese, que colaboró como actor en Los sueños de Akira Kurosawa, dijo: "Su influencia es tan profunda que puede calificarse de incomparable. No hay nadie como él". El paseo entre los muertos El origen del genio podría partir de un recuerdo que él mismo relató en su autobiografía. En 1923, un pequeño Akira paseaba junto a su hermano mayor que terminaría por suicidarse entre las ruinas que había dejado en Tokio el terremoto de Kanto. Ante la visión dantesca, su hermano le advirtió: "Si miras las cosas de frente, no hay de qué asustarse". Aquello marcó la identidad del director: por un lado su humanismo, nunca cristalino, siempre sombrío. Y su forma de convertir a las fuerzas de la naturaleza en un personaje esencial. Ningún director ha usado la lluvia y el viento como recursos narrativos a la manera de Kurosawa. Él mismo reconoció el peso de aquella ronda entre los muertos: "Allí aprendí no sólo los extraordinarios poderes de la naturaleza, sino cosas extraordinarias que se esconden en los seres humanos". Mucho le debe el cine a aquel paseo. Por más que les pese a los productores de Tora! Tora! Tora! SARA BRITO - MADRID Tomado de Público

22 mar. 2010

Elecciones en Iraq

Un proceso que, lejos de llevar la solución, saca a la luz el problema La fotografía actual -aunque ocultada intencionadamente- nos muestra un triste y doloroso balance de la ocupación. El alto coste de vidas humanas, la crisis humanitaria, los abusos de los derechos humanos, la corrupción, la fragmentación del Estado y de la sociedad, la privatización de las empresas iraquíes, especialmente en el sector energético, el auge de movimientos jihadistas, la violencia descontrolada y la sensación de terror generalizado son algunas piezas de este nuevo Irak que han construido las fuerzas de ocupación. Las recientes elecciones han tenido lugar en este contexto. Por ello, resulta difícil hablar de un proceso electoral libre y limpio. Además, la propia legislación para la ocasión ha estado repleta de irregularidades y de medidas nada democráticas. La prohibición de importantes candidatos bajo la genérica acusación de haber mantenido lazos con el partido Baath se ha mostrado como un claro intento para obstaculizar la presencia de las voces más laicas del país, y, sobre todo, para poner trabas a la puesta en marcha de una alternativa a la política de fuerzas sectarias que tanto parece agradar a Washington y a sus aliados locales y regionales. El lento recuento está haciendo aumentar las especulaciones sobre la limpieza electoral, pero todo apunta a que no tendremos un vencedor por mayoría absoluta, por lo que el escenario político diseñado por la ocupación estará nuevamente sometido a pactos y arreglos, muchos de ellos contra natura. El proceso para la elección del próximo presidente y del primer ministro será largo y complejo, lo que además anticipa una coyuntura nada favorable para los intereses de las fuerzas de ocupación. Cualquier intento de lograr una coalición para la formación de un nuevo Gobierno va a estar sometido a maniobras y presiones por muchas partes. Los enfrentamientos personales, el rechazo de ciertos dirigentes, el recelo entre formaciones son evidentes obstáculos para alcanzar un acuerdo rápido y estable. Las tensiones y los pactos van a condicionar sobremanera las próximas semanas en Irak, dando una sensación de vacío que puede incrementar las tensiones entre los diferentes actores locales, e incluso algunos de los poderes regionales aprovechará la situación para mover los hilos en defensa de sus propios intereses. Se presenta interesante el papel de las fuerzas suníes y árabes, que sin duda alguna aumentará, pero es difícil anticipar su posición ante el primer ministro saliente Al-Maliki, que se ha granjeado la enemistad de unos y al que muchos apuntaban como virtual vencedor, aunque mantiene una dura pugna con el laico Iyad Allawi. También habrá que prestar especial atención a los resultados que obtengan los candidatos de la Alianza Nacional Iraquí, la gran coalición chií otrora aliada de Al-Maliki, pero que en estas elecciones se ha presentado en solitario y ha disputado a la lista del Estado de Derecho el voto de la comunidad chií. Finalmente los resultados de la principal fuerza kurda, la Alianza del Kurdistán, formada por el PDK y el UPK, parecen haber logrado conjurar la «amenaza interna» que representaba la lista Goran, y está a la espera de conocer los resultados en las zonas de mayor disputa con las fuerzas árabes, como Kirkuk. Fuera de ese escenario parlamentario se han vuelto a situar los grupos y organizaciones de la resistencia civil que han solicitado el boicot a las elecciones, así como los grupos cada vez más minoritarios que se sitúan en torno al jihadismo transnacional y que podrían aprovechar el vacío para incrementar sus atentados indiscriminados y tensar todavía más la cuerda en el país ocupado. También habrá que seguir de cerca los movimientos de los llamados poderes regionales. Las maniobras de Teherán tendrán una consecuencia directa sobre el panorama iraquí, habida cuenta de los intereses que están en juego. Tampoco hay que olvidar el papel que pueda desempeñar Siria, que acoge a una gran cantidad de refugiados iraquíes, la mayoría de los cuales podrían identificarse con la resistencia civil al régimen colaboracionista de Bagdad -la alta abstención entre éstos es una muestra de ello-. De igual manera, Arabia Saudí (buscando contrarrestar la influencia iraní), Jordania (siguiendo el guión marcado por Washington) o Turquía (en este caso, sus maniobras buscarán imposibilitar cualquier marco que conceda un régimen de independencia al sur de Kurdistán) intentarán forzar un escenario favorable para sus propios intereses. La solución para Irak no pasa por el desarrollo del plan puesto en marcha hace siete años por los neoconservadores desde la Casa Blanca, y que contaron con el apoyo de sus aliados occidentales y regionales, y dentro del cual se enmarca la reciente cita electoral. Para una solución definitiva y justa debe ponerse fin a la ocupación, y no presentar ésta como una consecuencia y una realidad a partir del próximo agosto, fecha que ha señalado Obama para la «salida de las tropas de combate de Irak». Porque habría que preguntarle al presidente de EEUU qué pintan en esa nueva coyuntura las bases permanentes que Washington tiene en Irak, o el papel de los miles de mercenarios e incluso de los soldados norteamericanos presentados bajo otro nombre, o del enorme «personal diplomático». La población de Irak debe poder articular los mecanismos necesarios para la búsqueda de fórmulas que solucionen los temas más candentes y que abran las vías hacia una reconciliación, y todo ello deberá tener lugar sin ningún tipo de injerencia externa. El status del sur de Kurdistán, de Kirkuk, el regreso de los refugiados, el fin de la ocupación... deberían ser los ejes sobre los que pivote cualquier intento serio por buscar una solución definitiva. Txente Rekondo Tomado de Gara

"La insurrección por las urnas”

La abstención masiva, como en la primera vuelta, es el signo final de las elecciones regionales en la que de 35 millones de electores registrados para votar sólo el 51% asistió a las urnas y un 49% lo hizo con los pies, en expresión del cansancio popular hacia las políticas gubernamentales. El abstencionismo récord de esta elección mostró la indiferencia de los franceses hacia la política, los partidos y sus instituciones representativas, una tendencia que, como reflejaron las urnas en ambas vueltas del escrutinio, se ha acentuado durante el período del gobierno de Nicolás Sarkozy. Se confirmó, una vez más, que las elecciones regionales de 2010 pasaron a la historia en calidad de un voto de castigo hacia el actual ejecutivo en el Elíseo. Si de apego a la teoría política se trata, se debe explicar ante el fenómeno de la abstención que la democracia francesa ha puesto en cuestión lo más preciado de la mencionada palabra de origen griego: el demo, que significa pueblo en castellano, pero, ¿podría el sistema político galo soportar por mucho tiempo el divorcio existente entre su demo (pueblo) y la cracia (poder)? Reconozco que es una pregunta que me resulta difícil de responder. Tendría que dedicar muchas horas de estudio a un problema complejo que debería tratarse con un enfoque multidisciplinario de las ciencias sociales para encontrar una respuesta precisa, justa e integral. Lo que sí se observa en la superficie es que, en buena medida, el abstencionismo significa la renuncia de amplios sectores sociales a su condición de lo más elemental: la categoría de ciudadano y al derecho cívico de expresarse en las urnas. La abstención podría simbolizar un rechazo generalizado al sistema social imperante y a la clase política en su conjunto. A esta problemática el líder del Partido de Izquierda, Jean-Luc Mélenchon, la denominó “la insurrección por las urnas”, en un país donde a juzgar por las encuestas en el contexto actual de crisis económica capitalista, una (1) de cada cinco (5) personas estaría dispuesta a la revuelta popular en las calles para la defensa de sus legítimas reivindicaciones. Otro notable político, pero de derecha, Dominique de Villepin, adelantó un escenario no menos preocupante cuando hizo sonar las campanas de los abrumadores medios de prensa al avizorar, en abril de 2009, “el riesgo de una revolución social en Francia, resultante del profundo sentimiento de injusticia y dificultades que agobian a una parte considerable de la población”, lo que también fue corroborado en el lenguaje de las cifras por el Centro de Ciencias Políticas de Paris, una institución científica a la que no deberíamos adjudicarle veleidades izquierdistas. Según la academia, la situación social del país es delicada si se reflexiona en torno a los siguientes datos: · La juventud francesa es la más pesimista de Europa. · El 67% de los franceses desconfían de los partidos de derecha y de las denominadas fuerzas políticas de izquierda para el ejercicio gubernamental. · El 79% de la población piensa que la situación socioeconómica no cesa de empeorar. · Una (1) persona de cada diez (10) está desempleada y el resto tienen miedo de perder su trabajo. El inventario puede ser mayor, pero no es mi objetivo impresionar al lector con excesivos ejemplos. Sólo estimo que las dificultades de Francia, expuestas más arriba, pueden encontrarse, en mayor o menor escala, en todos los países europeos, incluso del mundo, pero devienen alarmantes en una potencia que ostenta el quinto rango en la economía mundial y que por obra de la historia ha sido considerada la cuna y vanguardia de la libertad, la igualdad y la fraternidad, en alusión a su “sacrosanta” determinación por el respeto a esos derechos del ser humano en cualquier sitio del planeta. Pudiera pensarse, en esta ocasión, que los electores franceses han hecho un urgente llamado al cuidado y atención de sus derechos fundamentales. Pero, sin interés de extraviarme en esta digresión, por los guarismos arrojados en el escrutinio final de la elección regional, también se puede deducir que el sistema político francés reafirmó el bipartidismo centrado en la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y el Partido Socialista (PS), principales maquinarias electorales que comparten los roles esenciales en la defensa de los preciosos intereses de la clase dominante en la gran nación europea. Es evidente que después de ocho (8) años, el PS gana todas elecciones municipales y regionales, mientras la derecha gana todas las elecciones legislativas y presidenciales. Para observadores intrépidos, la elección regional de 2010 pasó a los anales como si los electores hubieran escogido una especie de “nueva cohabitación”: en el poder local decidieron mantener al PS y sus aliados de izquierda; quedando en el poder central, nacional, al menos hasta 2012, la derecha de la UMP. Pero el hecho de que haya sido ratificada la confianza a los socialistas para dirigir a los franceses a nivel local, instancia predilecta del elector galo para la realización de las políticas sociales y su control, no quiere decir que se ha operado un cambio real en la política francesa, porque en rigor el PS carece de un proyecto social diferente al de la UMP, y atraviesa una grave crisis ideológica que le impide la transformación revolucionaria de la sociedad. Además, la llamada izquierda solidaria -en progresión- compuesta por socialistas, verdes y comunistas parece todavia un poco alejada del movimiento popular, por lo que para mantener su credibilidad deberá trabajar en un proyecto de sociedad que responda a los intereses y esperanzas de las clases populares. Este es el mayor desafío de la “izquierda solidaria” francesa hasta las elecciones presidenciales de 2012, otro momento de prueba para la “izquierda”, los anticapitalistas y el sistema político galo. En suma, ni las regiones, ni los departamentos en manos de los socialistas tendrán los medios y la capacidad efectiva para desplegar un real contrapoder frente al ejecutivo y al legislativo nacional, donde se continuará decidiendo la alta política francesa, pese a los votos de sanción recibidos en estos comicios. Y así las cosas, concluyo aquí algunas de las lecciones aprendidas de las elecciones regionales de 2010, una cita que constituyó un importante referendo antes de la próxima elección presidencial. Más allá de las emociones suscitadas, creo que los resultados de estos sufragios tendrán un inevitable influjo en la recomposición –acción y reacción- de la dinámica política francesa. Leyde E. Rodríguez Hernández Tomado de Rebelión
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