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10 feb. 2012
Tensiones en el Sahara Occidental
En el Sahara Occidental, último territorio no autónomo de África según la ONU, se ha radicalizado el conflicto entre los marroquíes y los saharauis, que rechazan la ocupación marroquí
Wakala es uno de esos barrios que, surgidos de la nada en los dos o tres últimos años, le dieron a Dajla, en el extremo sur del Sahara Occidental y en los confines de Mauritania, un aspecto de ciudad en plena expansión. Aquí, como en el conjunto de este vasto territorio anexado por Marruecos desde 1975, pero reivindicado por el Frente Polisario (ver recuadro), es difícil desplazarse sin despertar sospechas. Policías de la Seguridad Nacional y elementos de las Fuerzas Armadas reales son omnipresentes. “¡Todas esas fuerzas de seguridad son la peste! Por cada policía uniformado, hay diez de civil”, se indigna un residente extranjero que, al igual que muchos de nuestros interlocutores, desea mantener el anonimato.
Un rápido recorrido en automóvil por Wakala permite comprobar que las huellas de los últimos episodios de violencia, que estallaron a fines de septiembre pasado, ya desaparecieron. “La wilaya [división administrativa] se apuró a limpiar todo, a despejar todo”, cuenta Sidi (1), un saharaui de unos cuarenta años. Las autoridades locales, que se someten a su estrategia de “normalización”, evocan en cada uno de sus comunicados una ciudad “apacible y serena”. Pero estos enfrentamientos, asegura Sidi, siguen presentes en la memoria de todos y en todas las discusiones.
El 25 de septiembre pasado, al término de un partido de fútbol, “se produjeron altercados entre hinchas de ambos equipos –cuenta el semanario marroquí TelQuel–. Un joven saharaui habría sido agredido por habitantes originarios del norte del país. (...) Jóvenes saharauis corrieron a buscar refuerzos al centro de la ciudad. Se subieron de a decenas a bordo de vehículos todo terreno y se dirigieron al barrio de Wakala” (2). Mohamed, a quien encontramos en el lugar a comienzos de diciembre, confirma esta versión y describe una verdadera batalla: “Los marroquíes eran muchos, probablemente varios cientos –confía, lejos de miradas y oídos indiscretos–. Se nos acercaron. Los policías los dejaron actuar”. Con lujo de detalles, reconstruye sobre el terreno el desarrollo de los enfrentamientos: “Fue como una batalla de otro siglo, con sables”. Él mismo reconoce tener uno y haberlo utilizado “para proteger [a su] familia”. Otra arma se vuelve aún más temible: las 4x4, que no dudan en arremeter contra el bando contrario. “Es el arma secreta de los saharauis, para atrapar a los marroquíes por detrás”, agrega, sonriente. Siete personas encontraron así la muerte, entre ellas dos policías. Sidi piensa en su vecino de unos treinta años que, como muchos otros, fue detenido los días siguientes simplemente por tener una 4x4. “Desde entonces, sigue preso en la cárcel de El Aaiún”, cuenta (3).
Los enfrentamientos se extendieron por toda la ciudad, pero se concentraron en Wakala y sus alrededores, en un vasto terreno cercano al aeropuerto. Este barrio es emblemático de tensiones exacerbadas entre marroquíes (los saharauis hablan más bien de “marroquíes del Norte”) y saharauis (los marroquíes, así como muchos saharauis con quienes nos encontramos, dicen “gente originaria de la región”, “saharianos”, incluso “autóctonos”). El editorialista de TelQuel, Karim Boukhari, califica este conflicto de “bomba Sahara” (4).
En estas casas viven familias que provienen de las villas miseria. Llegaron a comienzos de los años 90, poco después del alto el fuego firmado por el Frente Polisario, cuando se preparaba el referéndum de autodeterminación. Se trataba entonces de asegurar el control del territorio e inflar los padrones electorales para influir en el resultado del escrutinio. Se les dio dinero, así como el terreno y los materiales para construir una casa. “En pocas semanas, ¡las villas miseria habían desaparecido!”, recuerda un europeo.
Una población dividida
Esta política clientelista explica en parte las tensiones actuales. Una ayuda pecuniaria se otorga a los “adherentes” saharauis que abandonan los campamentos de refugiados instalados desde hace treinta y seis años cerca de la ciudad argelina de Tinduf para volver a la “madre patria”, según la terminología del poder marroquí. Se habla también de una “tarjeta de promoción nacional” otorgada a muchos saharauis a cambio de “tareas de interés general” de todo tipo. En resumen, el poder compra a unos y a otros. Pero, en este pequeño juego, la envidia supera la paz social buscada.
El Eldorado que miles de marroquíes encontraron –y que siguen viniendo a buscar– en estas tierras, gracias a la pesca de pulpo, las plantas de procesamiento de pescado, las fábricas de conservas de sardinas y las explotaciones hortícolas, como en esos gigantescos invernaderos que se observan alrededor de Dajla, o incluso en los fosfatos extraídos en Bu Craa, crea también divisiones en el seno de la población. Primero porque la emigración económica a veces se traduce en desengaños. Recientemente, frigoríficos encargados de procesar el pescado realizaron despidos. ¿La causa? La apertura de las aguas del Sahara Occidental, conocidas por su riqueza ictícola, a los inmensos buques europeos y rusos no favorece plenamente el desarrollo del sector (5). Las miles de toneladas pescadas en una sola jornada por la mayoría de los buques escapan totalmente a la industria local. El recurso desembarcado no es valorizado: muchos barcos optan por capturar un tonelaje máximo y transformar su pesca en... harina animal.
Por otra parte, la instalación en el Sahara Occidental de decenas de miles de marroquíes continúa a marcha forzada, dando lugar a la construcción de nuevos barrios en las inmediaciones de El Aaiún o Bojador, lo cual genera fuertes tensiones con la comunidad saharaui. Bachir cuenta: “Tuve que irme a Mauritania para ejercer mi oficio. Aquí, hay gente originaria (sic) y los marroquíes provenientes del norte. Y son estos últimos los que poseen las empresas”. Sidi se pregunta: “¿Por qué los saharauis deberían conformarse con ser simple mano de obra, trabajando doce horas por día por 2.000 dirhams (120 euros) por mes? Lo que quiere la gente de la región es poder explotar los recursos locales. ¿Por qué cualquier marroquí del Norte puede trabajar con los grandes barcos, y no puede hacerlo un saharaui?”. Y concluye: “Tengo la sensación de que Marruecos hace todo para radicalizarnos. Desde el momento en que uno pide explicaciones, en que reclama un derecho, ¡te tratan de separatista, de Polisario!”.
Seiscientos kilómetros al norte, en El Aaiún, el clima también se deterioró considerablemente este último año debido al cruce de esa famosa “línea amarilla” descripta por Sidi. Manifestar para protestar contra la marginación social y económica hace que se pase del estatuto de “buen” saharaui al de apestado. N’habouha ingresó en la segunda categoría desde la desaparición de sus dos hermanos, el 25 de diciembre de 2005. Con trece de sus compañeros habían decidido abandonar ese territorio donde, tras haber participado en manifestaciones saharauis pacíficas, vivían bajo una presión constante y la amenaza de detención. “Es una estrategia del Estado marroquí para incitar a los jóvenes saharauis a emigrar al norte del país –explica Ghalia Jimmi, vicepresidenta de una asociación saharaui de militantes de derechos humanos–. Si se niegan, las autoridades hacen todo lo posible para empujarlos a irse a las Islas Canarias. Lo que tuvieron que hacer seiscientos entre 2005 y 2010”.
Movilización saharaui
Así, el 10 de octubre de 2010, cuando comenzó a circular la información de que había comenzado a formarse un campamento de jaimas (carpas tradicionales nómadas) a unos quince kilómetros al este de El Aaiún, en Gdeim Izik, en medio del desierto, N’habouha, Kadija, Hadia y otras mujeres del grupo no dudaron en sumarse al movimiento, el más grande impulsado por saharauis desde la “marcha verde”, que marcó el comienzo de la anexión marroquí. Para estas mujeres, la voluntad de saber qué sucedió con sus hermanos o sus hijos se suma a un compromiso mayor por la dignidad. Gdeim Izik sería además apodado el “campamento de la dignidad” y considerado por algunos el verdadero punto de partida de la “Primavera Árabe”. Entre el 10 de octubre y el 8 de noviembre de 2010, esta movilización pacífica registraría alrededor de siete mil jaimas y reuniría a unas veinte mil personas. Con la marginación socioeconómica que denuncian los saharauis como telón de fondo.
Luego de unos días de entusiasmo, un importante despliegue de fuerzas de seguridad rodeó el campamento. Se mantuvo un único acceso para controlar mejor las entradas y salidas. El black out mediático y humanitario se organizaba. El 24 de octubre, un chico de 14 años fue asesinado por soldados marroquíes en un control militar. Y en la madrugada del 8 de noviembre se produjo el ataque. “Fue una confusión total, recuerda Leila. Los niños gritaban. Fuimos expulsados del sitio a palazos, con gases lacrimógenos y camiones hidrantes. Más tarde, de regreso a El Aaiún, fui detenida. Me golpearon, interrogaron y, luego de obligarme a decir: ‘¡Viva el rey, viva Marruecos!’, me liberaron el martes a última hora”.
El saldo oficial para los marroquíes arrojó once muertos entre las fuerzas del orden y dos muertos saharauis, confirmados por la Asociación Marroquí de Derechos Humanos. Según una fuente bien informada, ciento sesenta y ocho personas habrían sido detenidas el día de la destrucción del campamento y los subsiguientes. Fueron agredidas, incluso torturadas y luego liberadas sin que se las procesara ni se levantaran cargos en su contra. La misión de la ONU, limitada al control del alto el fuego, no pudo actuar. Estos últimos años, algunos miembros del Consejo de Seguridad, entre ellos Francia, rechazaron la extensión de su mandato a un “control de los derechos humanos”. A comienzos de enero, veintidós militantes saharauis detenidos alrededor del 8 de noviembre de 2010 aún permanecían presos en la cárcel militar de Salé, aunque fueran civiles. Interrumpieron luego de treinta y ocho días su huelga de hambre iniciada el 31 de octubre de 2011 para denunciar sus condiciones de detención (según sus abogados, la mayoría fueron torturados, varios fueron violados y dieciséis se encuentran en celdas de aislamiento), tras haber recibido la promesa de que su proceso se llevaría a cabo muy pronto por parte de las autoridades marroquíes. Éste debía haber tenido lugar el 18 de enero pasado, pero fue suspendido.
“Después de Gdeim Izik, las cosas nunca más serán como antes”, estima N’habouha. Fue en 1999 cuando, por primera vez, civiles marroquíes participaron de la represión contra los saharauis. El Comité de Coordinación de los trabajadores saharauis acababa de crearse, por iniciativa de los trabajadores saharauis de la mina de fosfatos de Bu Craa. “Habíamos organizado una manifestación, pero la policía intervino de manera muy violenta –recuerda un jubilado de la mina–. Los civiles marroquíes descendieron de camionetas y saquearon todo, los negocios y las casas de los saharauis. Pero, con Gdeim Izik, las cosas tomaron además otra dimensión”. Numerosos testimonios cuentan la manipulación de civiles, especialmente jóvenes, y las exacciones y actos de violencia cometidos por estos últimos en noviembre de 2010. “Desde hace un año, un odio y un espíritu de venganza nuevos surgieron entre las dos comunidades –continúa Jimmi, que estuvo “desaparecida” durante aproximadamente cuatro años–. Mi generación es pacífica, indulgente. Siempre perdonamos al pueblo marroquí; los queremos en el Estado. Pero esto ya no sucede con los jóvenes que ven que en otras partes la comunidad internacional interviene, pero no aquí. Pierden confianza y hoy creen en la violencia”.
1. La mayoría de los nombres fueron modificados.
2. Driss Bennani, “Quand Dakhla s’embrase”, TelQuel, Casablanca, 7-10-11.
3. Véase Gaël Lombart y Julie Pichot, “Peur et silence à El-Ayoun”, Le Monde diplomatique, París, enero de 2006.
4. Karim Boukhari, “La bombe Sahara”, TelQuel, 2-10-11.
5. En febrero de 2007, Marruecos y la Unión Europea firmaron un acuerdo de pesca que incluye el Sahara Occidental. Prevé el desembarco de un porcentaje de los volúmenes pescados y el otorgamiento de licencias a los buques europeos a cambio de una subvención, que ascendía a más de 144 millones en los primeros cuatro años. En un primer momento, el acuerdo se prorrogó hasta febrero de 2012 a pesar de la oposición de siete Estados miembros. Pero el 14 de diciembre de 2011, el Parlamento europeo votó en contra de su prórroga. Quienes se oponen lo consideran ilegal mientras el conflicto no se resuelva y no se demuestre que la población saharaui obtiene un beneficio.
Un territorio en disputa
Colonia española desde 1884, el Sahara Occidental fue evacuado en 1975 y su territorio repartido entre Marruecos y Mauritania, que renunciaría a sus adquisiciones en 1979. Creado en 1973, el Frente Polisario proclamó la independencia del territorio en 1976, y fundó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), reconocida por la Organización para la Unidad Africana (OUA). Inmediatamente estalló la guerra entre Rabat y el Frente Polisario. Decenas de miles de saharauis huyeron de los bombardeos y se refugiaron en Argelia (apoyo del Polisario), en campamentos de la región de Tinduf. En 1991, se firmó un alto el fuego que debía abrir camino a un referéndum de autodeterminación.
A pesar del envío de una misión de la Organización de Naciones Unidas (ONU), aún en el lugar, el referéndum nunca se llevó a cabo (1). Sin embargo, el Consejo de Seguridad, en su Resolución 1783, adoptada el 31 de octubre de 2007, reafirma su “voluntad de ayudar a las partes a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que permita la autodeterminación del pueblo del Sahara Occidental”.
El Frente Polisario considera que debe organizarse un referéndum con varias opciones, incluyendo la independencia, mientras que Marruecos aboga por un régimen de autonomía negociada y un referéndum de confirmación con una única opción. Hasta el momento, el Sahara Occidental es considerado por la ONU como el último territorio no autónomo de África, cuya descolonización aún no ha terminado.
1. Véase Khadija Finan, “Se actualiza un antiguo conflicto”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, enero de 2006.
Olivier Quarante / Periodista (enviado especial).
Tomado: Le Monde Diplomatique.org
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10 feb. 2011
AFRICOM desenmascarado, no querido y vulnerable
Todas las naciones africanas excepto Liberia han rehusado hasta ahora los requerimientos de EEUU para establecer el cuartel general del Mando para África de EEUU en suelo africano. Pero “AFRICOM continuará probablemente socavando la resistencia de África a través de proyectos como el Programa de Colaboración de la Guardia Nacional” con ejércitos africanos. “La resistencia de las masas debe producirse también en EEUU,” si se quiere evitar que vaya más lejos la penetración por parte de EEUU y la militarización de África.
“El compromiso continuado de África para mantenerse firme contra el establecimiento de un cuartel general del AFRICOM en el continente es una victoria minusvalorada”
Cuando la Administración Bush creó el Mando de EEUU para África (AFRICOM) para proteger los intereses estratégicos y del petróleo de EEUU, recibió un portazo en las narices de todos los países africanos excepto Liberia. Afortunadamente, AFRICOM no aceptó nunca el ofrecimiento de Liberia para establecer su cuartel general allí, y el mando militar se ha establecido, por defecto, en Stuttgart, Alemania.
Aunque AFRICOM ha insinuado que podría renovar sus esfuerzos para establecer su base en África, el Washington Post citó las declaraciones de un miembro del Consejo de Asesores de AFRICOM, en las que decía que las posibilidades de que esto ocurra en realidad son muy bajas. Sus palabras fueron: “Yo, personalmente, las pondría entre escasas y ninguna.” No es un misterio el porqué. El Washington Post citó también las palabras del director de inteligencia de Marruecos: “Los países africanos lo ven (al AFRICOM) como un riesgo. Ha quedado bastante claro que nadie quiere la presencia de ningún ejército extranjero, especialmente de los EEUU, en ningún lugar de África.”
El compromiso continuado de África para mantenerse firme contra el establecimiento de un cuartel general del AFRICOM en el continente es una victoria minusvalorada. Si África no ha aprendido de esta experiencia que el imperialismo puede ser derrotado hasta cierto punto simplemente no cooperando con él, debería hacerlo. La lección, ciertamente, no ha sido pasada por alto por otros.
En su libro, La doctrina del shock, Naomi Klein escribió:
“Los gobiernos de Venezuela, Costa Rica, Argentina y Uruguay han anunciado que no volverán a mandar estudiantes a la Escuela de las Américas – el infame centro de entrenamiento policial y militar en Fort Benning, Georgia, donde tantos de los asesinos más notorios del continente aprendieron lo último en técnicas de ‘contraterrorismo’, para luego usarlo contra los campesinos en El Salvador o los trabajadores del automóvil en Argentina. Bolivia está intentando cortar sus lazos con la escuela, así como Ecuador.”
“Los gobiernos africanos deben simplemente no permitir que sus soldados participen en los programas de entrenamiento del AFRICOM”
Programas como el de Asistencia y Entrenamiento en Operaciones de Contingencia de África (ACOTA, por sus siglas en inglés), la Estación de Colaboración de África y el Programa Internacional de Entrenamiento y Educación Militar son todos programas del AFRICOM que proporcionan a los soldados africanos entrenamiento ideológico y militar, y no es descabellado temer que acaben convirtiéndose en una especie de “Escuela de las Américas” para África. Desafortunadamente, bastantes países africanos no han dudado en ofrecer sus tropas, y haciéndolo han ilustrado claramente otra lección que África podría aprender de las fuerzas progresistas en América Central y del Sur. Y es que la resistencia a las iniciativas imperialistas no puede dejarse a los gobiernos.
En su libro, Naomi Klein escribió:
“[Los movimientos de masas en Latinoamérica están] menos centralizados que en los sesenta, haciendo más difícil desmovilizar los movimientos completos con la eliminación de unos pocos líderes. A pesar del abrumador culto a la personalidad que rodea a [Hugo] Chávez, y sus movimientos para centralizar el poder a nivel estatal, las redes progresistas en Venezuela son, al mismo tiempo, fuertemente descentralizadas, con el poder disperso entre las bases y al nivel de la comunidad, a través de miles de consejos vecinales y cooperativas. En Bolivia, los movimientos populares indígenas que han llevado a la presidencia a [Evo] Morales funcionan de manera similar y han dejado claro que Morales no cuenta con su apoyo incondicional…”
“Si los líderes de los gobiernos de África quieren evitar la militarización de su continente deben seguir el ejemplo de sus homólogos progresistas en América Central y del Sur.”
No hay nunca garantías de que un movimiento de masas vaya a tener éxito al ejercer presión sobre un gobierno africano para que tome la arriesgada decisión de decir “no, gracias” a EEUU, en respuesta a una invitación para participar en un proyecto del AFRICOM. De todos modos, un movimiento de masas tiene el potencial para establecer un clima y un consenso entre las bases, en el sentido de que los jóvenes, hombres y mujeres, de un país deben, individualmente, resistirse a realizar el servicio militar si eso significa la participación, directa o indirecta, en proyectos del AFRICOM.
Los movimientos de resistencia de masas tienen que tener también lugar en EEUU porque, hace tan sólo algunos meses, representantes de alto nivel del AFRICOM y otros organismos viajaron a Liberia para establecer una “colaboración” entre el ejército del país del África Occidental y la Guardia Nacional de Michigan. Los afroamericanos y el resto del pueblo de Michigan (y los de los otros siete estados que se han unido a las “colaboraciones” del AFRICOM) tienen no sólo el derecho sino la obligación de resistirse al uso de las tropas de su Guardia Nacional como peones del AFRICOM. En el caso de Michigan esa resistencia no debería ser sólo por el bien de la independencia africana sino también por el gran número de afroamericanos sin trabajo y azotados por la pobreza en Detroit, Flint, Benton Harbor y en todo el estado que necesitan un subsidio, pero que nunca tendrán uno porque tantísimo dinero se usa para alimentar un voraz presupuesto militar.
Es improbable que el AFRICOM pueda montar su campamento pronto. Es más probable que siga socavando la resistencia de África a través de proyectos como el programa de colaboración con la Guardia Nacional y con estrategias diseñadas para poner un rostro más humano a lo que muchos africanos ven ahora como un monstruo militar de EEUU, grande y aterrador. Esto significa que mantenerse fuertes contra el AFRICOM es lo más importante. La incapacidad del AFRICOM para establecer su cuartel general en África ha mostrado vulnerabilidad de éste, y sirve en bandeja de plata las estrategias que deben ser adoptadas para derrotarlo.
Mark P. Fancher. Coordina la Conferencia Nacional de Abogados Negros como fuerza de choque contra el AFRICOM. Es también el autor del libro “Todavía no estoy cansado”. Puede ser contactado en mfancher@comcast.net
Fuente
Tomado: Rebelión.org
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18 may. 2010
El Pentágono trocea África en zonas militares
Neocolonialismo militar por los recursos naturales
Nuestro mundo y la historia de la Humanidad es en gran parte el resultado de fuerzas o ideas contrapuestas que se combaten. Por un lado sectores humanistas de cooperantes internacionales que luchan por una mayor justicia social y hermandad solidaria entre los pueblos —ayudando por ejemplo el desarrollo del continente africano—, por otro lado obscuras fuerzas que sólo persiguen mayor poder, dominación y riqueza. Lo que está ocurriendo en África en pleno siglo XXI, por el control de sus recursos naturales, pone de manifiesto esta lucha secular.
El año pasado el comandante del Comando África estadounidense (AFRICOM), el general William Ward, afirmó que el Pentágono tenía asociaciones militares con treinta y cinco de las cincuenta y tres naciones de este continente, «que representan las relaciones estadounidenses que abarcan el continente» [1].
Desde entonces el número ha aumentado.
En tanto que primer comando militar regional en el extranjero establecido por Washington en este siglo, el primero desde el final de la Guerra Fría y el primero en 25 años, la activación el 1 de octubre de 2007 del AFRICOM, inicialmente bajo el ala del Comando Europeo estadounidense y un año después como una entidad independiente, pone de relieve la importancia geoestratégica de Africa en los planes militares, políticos y económicos internacionales de Estados Unidos.
La zona de responsabilidad del Comando África incluye más naciones (53, todas ellas Estados africanos excepto Egipto, que continúa en el Comando Central estadounidense, y la República Árabe Saharaui Democrática (Sahara Occidental), que fue conquistada en 1975 y es miembro de la Unión Africana pero que Estados Unidos y sus aliados de la OTAN reconocen como parte de Marruecos) que cualquier otro de los Comandos Unificados Combatientes del Pentágono: el Comando Europeo, el Comando Central, el Comando del Pacífico, el Comando Sur y el Comando Norte (fundado en 2002).
Estados Unidos es el único país que mantiene comandos militares regionales con servicios múltiples en todas partes del mundo, un proceso que se inició tras la Segunda Guerra Mundial cuando Estados Unidos perseguía su autoproclamado destino manifiesto del siglo XX como la primera superpotencia militar mundial de la historia.
Hasta el 1 de octubre de 2008 la inmensa mayoría de África estaba en la zona de responsabilidad del Comando Europeo, al que estaban asignadas todas las naciones africanas excepto Egipto, las Seychelles y los Estados del Cuerno de África (Yibuti, Eritrea, Etiopía, Kenia, Somalia y Sudán) controlados por el Comando Central, y tres naciones isla y una posesión africana en la costa oriental del continente (Comores, Madagascar, Mauricio y Reunión), situados bajo el Comando del Pacífico.
Un mes antes de que el AFRICOM iniciara su año de incubación bajo el Comando Europeo estadounidense en 2007, el vice-subsecretario principal de Defensa para la Política, Ryan Henry, afirmó: “En vez de tres comandos diferentes que tienen África como tercera o cuarta prioridad, habrá un comando que la tenga como prioridad fundamental” [2].
El alto cargo del Pentágono también reveló que el Comando África “integraría un pequeño cuartel general más cinco ’equipos de integración’ repartidos por todo el continente” y que el “AFRICOM trabajaría estrechamente con la Unión Europea y con la OTAN”, particularmente con Francia, miembro de ambas, que “estaba interesada en desarrollar la fuerza de reserva de África” [3].
El alto cargo del Departamento de Defensa identificó todos los componentes claves del papel del Comando África y esbozó lo que ha ocurrido en los casi tres años de periodo de transición: subsumiendo bajo un comando unificado las naciones que antiguamente estaban en las zonas de responsabilidad de los tres comandos del Pentágono, Estados Unidos dividirá el segundo continente más poblado del mundo en cinco distritos militares, cada uno de ellos con una Fuerza de Reserva Africana multinacional adiestrada por fuerzas militares de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea.
A finales de ese mismo mes el Pentágono confirmó su anterior revelación de que el AFRICOM iba a desplegar equipos de integración regional “en las porciones norte, este, sur, central y oeste del continente reflejando las cinco comunidades económicas regionales de la Unión Africana....”.
La página web Defense News detallaba la división geográfica descrita en documentos de instrucciones del Departamento de Defensa publicados ese mes:
“Un equipo tendrá la responsabilidad de una franja norte desde Mauritania a Libia; otro operará en un bloque de naciones africanas orientales (Sudán, Etiopía, Somalia, Uganda, Kenia, Madagascar y Tanzania); y un tercero llevará a cabo actividades en un amplio bloque sur que incluye Sudáfrica, Zimbabwe y Angola....
Un cuarto equipo concentraría a un grupo de países africanos centrales como la República Democrática de Congo, Chad y Congo [Brazzaville]; el quinto equipo regional se centraría en un bloque occidental que abarcaría Nigeria, Liberia, Sierra Leona, Níger y Sahara Occidental, según los documentos de instrucciones” [4].
Las cinco zonas corresponden a las principales Comunidades Regionales Económicas de África, empezando por el norte del continente:
la Unión Árabe del Magreb: Argelia, Libia, Mauritania, Marruecos y Túnez.
la Comunidad Africana Oriental (EAC, en sus siglas en inglés): Burundi, Kenia, Ruanda, Tanzania y Uganda.
la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS, en sus siglas en inglés): Benin, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Liberia, Mali, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.
la Comunidad Económica de Estados de África Central (ECCAS, en sus siglas en inglés): Angola, Burundi, Camerún, República Centroafricana, Chad, República de Congo (Brazzaville), República Democrática de Congo (Kinshasa), Guinea Ecuatorial, Ruanda y Sao Tome y Príncipe.
la Comunidad de Desarrollo de África Austral: Angola, Botswana, República Democrática de Congo, Lesotho, Madagascar, Malawi, Mauricio, Mozambique, Namibia, Seychelles, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabue.
El noreste de África, en el Cuerno de África y sus alrededores, está en una categoría propia y durante mucho tiempo ha estado subordinada a la Fuerza Conjunta Combinada - Cuerno de África (CJTF-HOA, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos basada en Yibuti donde el Pentágono tiene un personal compuesto aproximadamente de 2.000 personas pertenecientes a las cuatro ramas de las fuerzas armadas. La zona de operaciones de la Fuerza Conjunta Combinada - Cuerno de África abarca las naciones africanas de Yibuti, Etiopía, Eritrea, Kenia, Seychelles, Somalia, Sudán, Tanzania y Uganda, así como Yemen en la península Arábiga. Además de las Seychelles, la CJTF-HOA está expandiendo su ámbito para incluir las Comores, Mauricio y Madagascar en el océano Índico.
Hace tres años se informo de que el Pentágono ya había logrado “acordar el acceso a bases aéreas y puertos en África y a instalaciones ’con los elementos mínimos’ mantenidas por las fuerzas de seguridad locales en Gabón, Kenia, Mali, Marruecos, Namibia, Sao Tomé y Príncipe, Senegal, Túnez, Uganda y Zambia” [5], es decir, en el norte, este, oeste, centro y sur de África.
Desde 2003 Estados Unidos mantiene su base militar en Yibuti, Camp Lemonnier, el pasado otoño estableció unas instalaciones de vigilancia naval en las Seychelles y tiene acceso a campos base y emplazamientos de vanguardia en Kenia, Etiopía, Marruecos, Mali, Ruanda y otras naciones por todo el continente.
Como se ha indicado antes, el AFRICOM planea establecer un cuartel general central en el continente (su actual cuartel general está en Stuttgart, Alemania, aunque Camp Lemonnier de Yibuti funciona como uno de facto en África) con cinco puestos de avanzada satélites regionales en el norte, sur, este, oeste y centro de África.
Nominalmente la Fuerza de Reserva Africana (ASF, en sus siglas en inglés) está bajo control de la Unión Africana, pero sus tropas están siendo adiestradas y dirigidas por Estados Unidos, la OTAN y el ala militar de la Unión Europea.
La página web de la Fuerza de Reserva Africana contienen enlaces a las siguientes páginas web:
Cuartel general de la ASF (Addis Abeba)
Este
Oeste
Sur
Central
Norte [6]
El secretariado de la Unión Africana, la Comisión de la Unión Africana, tiene su sede en Addis Abeba, Etiopía.
Etiopía también es una de las naciones (Liberia y Marruecos son las otras) que se ha barajado como posible sede del principal cuartel general del AFRICOM en el continente.
Fuerza de Reserva Africana: adiestrada por las Fuerzas Especiales estadounidenses y según el modelo de la Fuerza de Ataque de la OTAN
Cada una de las cinco unidades geográficas de la lista anterior puede suministrar un contingente de las dimensiones de una brigada (entre 4.000 y 5.000 soldados según los principios de la OTAN) a la Fuerza de Reserva Africana que se proyecta lanzar este año.
Dos días antes de que se estableciera el Comando África estadounidense el 1 de octubre de 2007, el diario de las fuerzas armadas estadounidenses Stars and Stripes informaba de que
“El comando, que según se ha programado será operativo esta semana, centrará la mayor parte de su actividad en ayudar a construir la joven Fuerza de Reserva Africana.
Se espera que la fuerza, que está organizada por la Unión Africana con sede en Etiopía, esté preparada para 2010. Consistiría en cinco brigadas multinacionales basadas en el gigante continente. Cada brigada llevaría a cabo misiones en su región, como el mantenimiento de la paz cuando surja la necesidad.
El general William E. Ward, que ha sido nombrado para convertirse en el primer comandante del AFRICOM, declaró la semana pasada al Senado estadounidense por escrito que las tropas estadounidenses ayudarían a hacer realidad las brigadas”.
Ward, que fue jefe de la Fuerza de Estabilización de la OTAN (SFOR, en sus siglas en inglés) en Bosnia en 1996, afirmó: “el AFRICOM asumirá el patrocinio del actual comando, del desarrollo de la infraestructura de control y del apoyo del oficial de enlace. Seguirá proporcionando mentores militares para adiestrar en el mantenimiento de la paz y desarrollará nuevos enfoques para apoyar a la Unión Africana y a la Fuerza de Reserva Africana” [7].
El pasado mes de febrero una página web de la OTAN detalló el papel del bloque militar del Atlántico norte para complementar los esfuerzos del AFRICOM para construir la Fuerza de Reserva Africana :
“La OTAN empezó proporcionando apoyo a la Misión de la UA en mayo de 2005 con base en las peticiones específicas de la UA. Las naciones de la OTAN apoyaron a la Misión de la UA en Sudán (AMIS, en sus siglas en inglés) transportando por avión a 32.300 miembros del personal.... La OTAN sigue apoyando la Misión de la UA en Somalia (AMISOM, en sus siglas en inglés) proporcionado transporte aéreo y marítimo estratégico a las naciones que contribuyen con tropas a la AMISOM a petición de éstas. El último transporte por aire se produjo en junio de 2008 cuando la OTAN transportó un batallón burundés de mantenimiento de la paz hasta Mogadisco.
El Comando Conjunto de Lisboa es el jefe operacional del compromiso OTAN/UA y tiene un oficial de enlace militar en el cuartel general de la UA en Addis Abeba, Etiopía. La OTAN también apoya la capacitación del personal proporcionando plazas en los cursos de adiestramiento de la OTAN al personal de la UA que mantiene el AMISOM y apoya el hacer operativa a la Fuerza de Reserva Africana, la visión de la UA para un aparato continental de seguridad de guardia similar a la Fuerza de Respuesta de la OTAN” [8].
La Fuerza de Respuesta de la OTAN (NRF, en sus siglas en inglés) completó lo que entonces se describió como su validación final en los ejercicios militares Steadfast Jaguar para 7.000 soldados durante dos semanas en la nación isla africana de Cabo Verde en 2006.
África fue el campo de pruebas para la NRF y la NRF es el modelo de la Fuerza de Reserva Africana:
“Desde junio de 2007 la OTAN ha asistido a la Misión del a UA en Somalia (AMISOM) proporcionándole transporte aéreo para las fuerzas de mantenimiento de paz de la UA. Este apoyo se autorizó hasta febrero de 2009 y la Alianza está dispuesta a considerar nuevas peticiones de la UA. La OTAN también sigue trabajando con la UA en la identificación de otras áreas en las que la OTAN podría apoyar a la Fuerza de Reserva Africana [9].
A petición de la UA, la OTAN también proporciona adiestramiento y capacitación a las aptitudes a largo plazo de mantenimiento de paz de la UA, en particular la Fuerza de Reserva Africana” [10].
Desde los acuerdos Berlin Plus entre la OTAN y la Unión Europea en 2002, los componentes militares de ambas organizaciones no sólo se solapan y complementan entre sí, sino que se están integrando en un nivel cualitativamente superior para misiones en el extranjero como las misiones en las costas de África y fuera de ellas.
Hace tres años el general francés Henri Bentegeat, entonces presidente del Comité Militar de la Unión Europea, se reunió en Alemania con los ministros de Defensa de la Unión Europea y un informe de sus comentarios incluía lo siguiente: “La campaña de la UE por un papel militar global más fuerte incluye una mejora de las relaciones con las Naciones Unidas, la OTAN y la Unión Africana... Además de la misión militar en Congo del año pasado y de la ayuda logística a las fuerzas de la UA en Darfur, Bentegeat afirmó que la EU quería ayudar en un ambicioso plan de la UA de crear una fuerza de reserva para misiones de mantenimiento de la paz” [11].
Incluso antes de que en otoño de 2008 se activara el AFRICOM como un comando militar separado, el Comando Europeo estadounidense estaba llevando a cabo maniobras militares multinacionales a gran escala en diferentes regiones de África para adiestrar unidades para las cinco brigadas regionales que formarán una Fuerza de Reserva Africana unificada y continental.
Desde 2006 el Comando Europeo estadounidense (y posteriormente el Comando África) ha llevado a cabo anualmente los ejercicios multinacionales de interoperabilidad de comunicaciones Africa Endeavor (con frecuencia en naciones del estratégico golfo de Guinea) con la participación de las fuerzas armadas de naciones africanas, de la OTAN y europeas. Africa Endeavor 2007 se celebró en Ghana y los países contribuyentes fueron Estados Unidos, Argelia, Angola, Bélgica, Benin, Botswana, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Cabo Verde, Chad, Gambia, Lesotho, Mali, Marruecos, Namibia, Níger, Nigeria, Senegal, Sudáfrica, Suecia, Uganda y Zambia. Estaba dirigido conjuntamente por el Comando Europeo estadounidense, el Comando Central estadounidense y el naciente Comando África estadounidense.
"AE [Africa Endeavor] fomenta una mejor colaboración en la Guerra Global contra el Terrorismo y apoya el despliegue de fuerzas de mantenimiento de la paz en Sudán y Somalia.
Además ayuda en el establecimiento de relaciones de comunicación fundamentales para mejorar los despliegues la Fuerza de Reserva Africana en sistemas de comando, control, comunicaciones e información (C3IS) y fortalece las relaciones nacionales, regionales, continentales y de asociación....” [12].
Africa Endeavor 2008 tuvo lugar en Nigeria e incluyó personal militar tanto de 22 naciones africanas y europeas como estadounidenses.
“En el curso de los ejercicios las naciones y organizaciones participantes también continuaron con sus esfuerzos para desarrollar prácticas y procedimientos estándar para la Unión Africana y su Fuerza de Reserva Africana” [13].
En 2005 Estados Unidos lanzó sus ejercicios militares regulares multinacionales Flintlock para iniciar y expandir la Iniciativa Antiterrorista Trans-Sáhara (TSCTI, en sus siglas en inglés) del Pentágono, formada ese mismo año para adiestrar a fuerzas militares de Argelia, Chad, Mali, Mauritania, Niger, Senegal, Marruecos, Nigeria y Túnez. Los aliados de Washington pertenecientes a la OTAN, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Países Bajos y España también están implicados en la Iniciativa Antiterrorista Trans-Sáhara.
El Comando Europa de Operaciones Especiales estadounidense dirige los ejercicios (en 2007 la OTAN anunció que su Centro de Coordinación de Operaciones Especiales tendría su cuartel general en las mismas barracas Kelley en la base estadounidense de Stuttgart donde está situado el cuartel general del AFRICOM).
Un informe de la operación inicial en 2005 divulgaba que “según se ha informado, el gobierno estadounidense planea gastar 500 millones de dólares en cinco años para convertir el desierto del Sáhara en un vasto nuevo frente de su lucha contra el terrorismo.... Durante la primera fase del programa, llamada Operación Flintlock, [participaron] 700 soldados de las fuerzas especiales estadounidenses y 2.100 soldados de nueve naciones del norte y oeste de África” [14].
La Operación Flintlock 2010 de este año, que empezó el 2 de mayo y se prolongó durante durante 22 días, incluye a 600 soldados de las fuerzas especiales estadounidenses y 150 procedentes de Gran Bretaña, Bélgica, Francia, Países Bajos y España.
“El objetivo de Flintlock 10 es desarrollar interoperabilidad militar... Centrada en Uagadugu, Burkina Faso, pero con adiestramiento táctico llevado a cabo en Senegal, Mali, Mauritania y Nigeria, Flintlock 10 empezará el 2 de mayo y acabará el 23 de mayo de 2010... Flintlock 10 busca fortalecer los éxitos y lecciones aprendidas durante los anteriores ejercicios Flintlock que se llevaron a cabo para establecer relaciones regionales y sincronizar los esfuerzos entre los militares de la region trans-sahariana.
Estos ejercicios tendrán lugar en el contexto de la Asociación Antiterrorista Trans-Sáhara (TSCTP, en sus siglas en inglés). Apoyado por el Comando África estadounidense (USAFRICOM) y el Comando de Operaciones Especiales (SOCAFRICA, en sus siglas en inglés), los ejercicios proporcionarán oportunidades de adiestramiento militar ...” [15].
El AFRICOM anunció recientemente que el Comando de Operaciones Especiales África “logrará el control sobre la Fuerza Conjunta de Operaciones Especiales Conjuntas Trans-Sahara (JSOTF-TS, en sus siglas en inglés) y el Comando de Operaciones Especiales y Elemento de Control- Cuerno de África (SOCCE-HOA, en sus siglas en inglés)” [16] para centralizar las actividades de las fuerzas especiales en África.
Los esfuerzos para crear la propuesta brigada de la Fuerza de Reserva Africana en el norte de África se han tambaleado por diferentes razones. Egipto no es miembro de la Unión Magreb ni está en la zona de responsabilidad del AFRICOM. Libia es uno de los oponentes al AFRICOM que más se hace oír. Existe una tensión residual entre Argelia y Marruecos sobre Sáhara Occidental, que Argelia reconoce como una nación independiente. Pero Argelia, Egipto, Mauritania, Marruecos y Túnez son todos ellos miembro del programa de asociación Diálogo Mediterráneo.
Los planes del AFRICOM para contingentes de intervención militar regional avanzan más favorablemente en el este, oeste y sur. En junio de 2008 la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS, en sus siglas en inglés) llevó a cabo un ejercicio militar, Jigui 2008, en Mali con sus quince Estados miembro y “por primera vez, el ejercicio de fuerza regional involucró a la Unión Africana, a la Comunidad de Desarrollo del África Austral (SADC, en sus siglas en inglés), a la Brigada de Alta Disponibilidad de las Fuerzas de Reserva con base en Dinamarca (SHIRBRIG, en sus siglas en inglés) y a la Brigada de Reserva de África Oriental (EASTBRIG, en sus siglas en inglés).
“Los gobiernos anfitriones así como Francia, Dinamarca, Canadá, Alemania, Países Bajos, Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Europea apoyaron todos los ejercicios.
Jigui 2008 es coherente con los anteriores programas de adiestramiento de la ECOWAS y está dentro del marco de la Fuerza de Reserva de la UA, que busca tener dispuesta para 2010 una fuerza por cada Comunidad Económica Regional (REC, en sus siglas en inglés) en África.
El objetivo de la ECOWAS es crear un Equipo Operativo de 2.770 hombres a partir de los 6.500 soldados de la fuerza regional que estará disponible bajo el control de la UA” [17].
Un año después Senegal albergó maniobras militares con otras varias naciones de África Occidental (Burkina Faso, Gambia, Guinea Bissau, República de Guinea (Conakry) y Mali” para “probar la capacidad de despliegue (de las tropas)” con aviones, vehículos y barcos militares suministrados por Francia “por delante de la planeada creación de una fuerza ECOWAS”.
Se adiestró a los Estados participantes para “formar el batallón occidental de la fuerza de intervención de 6.500 hombres que la ECOWAS quiere establecer para 2010.
“Jefes del ejército de países miembro de la ECOWAS acordaron en junio de 2004 crear una fuerza permanente de 6.500 hombres, incluyendo la unidad de reacción rápida de 1.500 hombres para misiones de mediación” [18].
Jigui 2009 se celebró en Burkina Faso con la participación del Ejercito África de Estados Unidos, el componente del AFRICOM con base en Vicenza, Italia.
El mes pasado la ECOWAS realizó un ejercicio de adiestramiento de campo en Benin, Ejercicio de Cohesión Benin 2010, cuyo “objetivo era evaluar la disponibilidad operacional y logística del Batallón Oriental del ESF, que forma parte de la preparación total para hacer operativa la Fuerza de Reserva Africana para diciembre de 2010” [19].
En octubre del año pasado la prensa de Kenia informó sobre la implicación occidental en la creación de una brigada de la Fuerza de Reserva Africana en el confín oriental de África:
“Oficiales daneses, suecos, noruegos y finlandeses asistirán a la región en el actual establecimiento de una fuerza militar unificada para hacer frente a conflictos en el continente.
Una vez funcional, en 14 días la Brigada de Reserva de África Oriental (EASBRIG) se desplegará a lugares en conflicto una vez que surja el caos para restaurar el orden... La brigada tendrá tropas de 14 países.
Los expertos de los países europeos ... están basados en los cuarteles generales de la EASBRIG en el College de Personal de Defensa en Karen, Nairobi.
El vicepresidente del Estado Mayor, Julius Karangi, afirmó que los expertos extranjeros ayudarían en el proceso de establecimiento de la brigada de reserva” [20].
La EASBRIG está formada por soldados de Burundi, Comores, Yibuti, Eritrea, Etiopía, Kenia, Madagascar, Mauricio, Ruanda, Seychelles, Somalia, Sudán, Tanzania y Uganda, y a través del Mecanismo de la Brigada de Reserva de Africa Oriental están avanzando hacia la consolidación del ala oriental de la Brigada de Reserva de Africana.
El cuartel general de la Brigada de Reserva de África Oriental estará en Kenia y el pasado mes de noviembre se llevó a cabo un ejercicio de adiestramiento de campo para ello en Yibuti donde Estados Unidos tiene su principal base militar en África y Francia su mayor base militar en el extranjero. Una fuente de noticias ruandesa escribió sobre ello meses después: “El histórico ejercicio reunió a unos 1.500 soldados, policía y personal civil de diez países que trabajaban juntos por primera vez” [21].
El emplazamiento más inmediato para utilizar la Brigada de Reserva de África Oriental es Somalia, donde ya están implicados los Estados miembro Etiopía, Ruanda, Burundi, Uganda y Kenia. La EASBRIG también estará disponible para operaciones en Sudán, Congo y la República Centroafricana así como contra Eritrea. En marzo del año pasado el jefe de la AFRICOM el general William Ward “citó tres zonas de actual conflicto en el continente, incluyendo las disputas fronterizas entre Eritrea y Yibuti en el Cuerno de África, en el norte de África [con] el Sáhara Occidental y los enfrentamientos en la República Democrática de Congo”.
Hablando del comando que dirige, Ward añadió: “Estados Unidos podía prestar asistencia a Uganda, Ruanda, Congo y en menor grado a... la República Centroafricana” [22].
La Unión Europea, ya implicada en la primera operación naval de su historia en el Cuerno de África, la Fuerza Naval de la UE Somalia – Operación Atalanta, ha desplegado una misión militar a Uganda para adiestrar a 2.000 soldados somalíes para defender al gobierno federal de transición respaldado por occidente de Mogadisco.
La Estación de Asociación con África: barcos de guerra estadounidenses patrullan las costas africanas
En los últimos años las Fuerzas Navales Europa-África estadounidenses han desarrollado la Estación de Asociación con África (APS, en sus siglas en inglés) como un componente naval del AFRICOM. Su primer despliegue llevó al APS a Guinea Ecuatorial, Gabón, Ghana, Senegal, Sao Tomé y Príncipe, y Togo, todos ellos en el Golfo de Guinea excepto Senegal que está al norte de éste.
Ese mismo año 2007 el Grupo Marítimo Permanente 1 de la OTAN, al que aportan cada uno un barco los siguientes países, Canadá, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Portugal y Estados Unidos, empezó una circunnavegación de África con paradas en el Golfo de Guinea y acabó con “ejercicios en el océano Índico, en las costas de Somalia....” [23]
En aquel momento el almirante Henry Ulrich, comandante de la Fuerza Naval Europa estadounidense, afirmó: “ el concepto de Estación de Flota Global está ’íntimamente alineado’ con la tarea que suministrará el Comando Africano estadounidense aún en desarrollo” [24] y más tarde anunció la partida del barco de guerra estadounidense Fort McHenry y del barco de alta velocidad para un despliegue de seis meses en el golfo de Guinea en noviembre de 2007 como parte del programa Estación de Flota Global. La Estación de Asociación con África es uno de las varias Estaciones de Flota Global que recientemente ha establecido Estados Unidos; otras se han asignado al mar Caribe y a Oceanía. “Como barco de desembarco en el muelle, el Fort McHenry está diseñado para ayudar al personal estadounidense en ’costas hostiles’, según la Marina” [25].
Phil Greene, director de Estrategia y Política, Recursos y Transformación paras las Fuerzas Navales Europa estadounidenses, añadió que el barco Fort McHenry tendría un personal multinacional “en asociación con naciones como Francia, Reino Unido, España, Portugal y otras que tienen interés en desarrollar la seguridad marítima en la región” [26].
De hecho, el barco estadounidense Fort McHenry atracó primero en España “para embarcar pasajeros de varios socios europeos (España, Reino Unido, Portugal y Alemania, entre ellos) antes de dirigirse al golfo de Guinea, “donde se le unió el barco de alta velocidad para “transportar estudiantes así como adiestradores durante las visitas a Senegal, Liberia, Ghana, Camerún, Gabón, y Sao Tomé y Príncipe” [27].
En 2007 barcos de guerra estadounidenses visitaron Mozambique por primera vez en 33 años y Tanzania por primera vez en 40 años.
Como parte de las vistas a puertos de la Estación de Asociación con África el año pasado, el destructor Arleigh Burke viajó a Yibuti, Kenia, Mauricio, Tanzania y Sudáfrica; en este último caso celebró operaciones conjuntas de una semana con uno de los barcos de guerra de la nación.
En febrero de 2009 “por primera vez la Marina estadounidense tuvo barcos de guerra a ambos lados del continente africano como parte de la actual misión de adiestramiento de la Estación de Asociación con África con naciones africanas” [28]. A saber, una fragata en Mozambique, Kenia y Tanzania, y un ambicioso muelle de transporte en Senegal.
El mes anterior una fragata estadounidense se convirtió en el primer barco de guerra de la Marina [estadounidense] que ancló en la ciudad guineana de Bata “como parte de la iniciativa de la Estación de Asociación con África de la Marina, tras visitar Cabo Verde, Senegal, Benin y Sierra Leone camino a Tanzania y Kenia. Se citaron las palabras del encargado de negocios en Guinea Ecuatorial dando una razón para la visita: “Guinea es el tercer productor de petróleo y gas en el África subsahariana con una significativa huella de inversión extranjera...” [29].
“El despliegue inicial en octubre de 2007 de la Estación de Asociación con África en el golfo de Guinea y la coincidente exposición de Una Cooperación Estratégica para una Potencia Naval del Siglo XXI señaló el fuerte compromiso de la influencia de la potencia marítima estadounidense... La Estación de Asociación con África es una base marítima GFS diseñada para ayudar a la comunidad marítima del golfo de Guinea a desarrollar una mejor gobernanza marítima ....El GFS, nacido de la necesidad de forma militar y operaciones de estabilidad...es un concepto demostrado para esta misión en zonas como el golfo de Guinea y el mar Caribe” [30].
Actualmente el AFRICOM está dirigiendo el ejercicio de contrainsurgencia marítima Phoenix Express 2010 en el mar Mediterráneo con Marruecos y Senegal entre otras naciones africanas.
Paralelamente la Operación Esfuerzo Activo de la OTAN durante casi nueve años en el Mediterráneo que patrulla la costa norte de África desde el Canal de Suez hasta el estrecho de Gibraltar, la Marina estadounidense recorre ahora regularmente la costa africana desde donde el Mediterráneo se encuentra con el océano Atlántico hasta el estratégico y rico en petróleo golfo de Guinea y Ciudad del Cabo, para volver a remontar hacia el norte a lo largo de todo el océano Índico hasta el mar Rojo. África está rodeada por barcos estadounidenses y de la OTAN.
El Pentágono crea sucedáneos de ejércitos para controlar África región por región
Dentro del continente el Pentágono ha transformado a las fuerzas armadas de Liberia, Ruanda, Uganda y Etiopía en sucedáneos de ejércitos a ambos extremos del continente. Según AFRICOM, desde 2006 “una iniciativa dirigida por el Departamento de Estado estadounidense... ha reestructurado completamente el ejército de Liberia” [31].
El pasado mes de octubre el comandante de la Marina África estadounidense, el general de división William B. Garrett III, visitó Ruanda (cuyo ejército es un representante estadounidense y británico) e “insistió en que el ejército estadounidense está interesado en fortalecer su cooperación con las Fuerzas de Defensa de Ruanda”. Garrett confirmó que Estados Unidos estaba dispuesto a enviar más consejeros y adiestradores al ejercito ruandés y añadió: “Así mismo, esperamos que las Fuerzas de Defensa de Ruanda también puedan participar en nuestros ejercicios. Por lo tanto, esperamos incrementar el nivel de cooperación entre Estados Unidos y las Fuerzas de Defensa de Ruanda” [32].
A principios de año el general Ward del AFRICOM también visitó Ruanda, donde “se reunió con dirigentes de defensa ruandeses y observó muestras de las capacidades de las Fuerzas de Defensa de Ruanda durante una visita de dos días los días 20 y 21 de abril de 2009” [33].
El año pasado Ward visitó Marruecos, que durante decenios ha sido socio militar de Estados Unidos, donde había estado dos veces de visita el año anterior, y “discutió sobre cooperación militar bilateral y sobre oportunidades para fortalecer la asociación entre las Reales Fuerzas Armadas y el ejército estadounidense”.
Recientemente marines estadounidenses adiestraron a soldados marroquíes en España a la cabeza de unas maniobras navales en las que intervinieron doce naciones en el mar Mediterráneo.
El pasado 28 de abril Ward visitó Botswana “donde discutió sobre los actuales esfuerzos regionales y posibles actividades futuras ejército a ejército con las Fuerzas de Defensa de Botswana (BDF, en sus siglas en inglés)... Las BDF y el ejercito estadounidense llevaron a cabo 40 eventos de cooperación en 2010”.
Al día siguiente el jefe del AFRICOM visitó por primera vez Namibia donde “se reunió con oficiales de la Fuerza de Defensa Nacional de Namibia para discutir sobre posibles futuras actividades de cooperación” [34].
El 27 de abril el general de brigada Silver Kayemba, jefe de adiestramiento y operaciones de la Fuerza de Defensa del Pueblo de Uganda (UPDF, en sus siglas en inglés), visitó Washington para reunirse con el general de división William B. Garrett III, comandante del Ejército África estadounidense.
Se citaron las palabras del general ugandés en esa ocasión: “Esta visita fortalece nuestras relaciones con las fuerzas armadas estadounidense, particularmente con el Ejército África estadounidense. Estamos deseando que la cooperación sea mayor en el futuro” [35]
Según un programa de la Estación de Asociación con África, una Fuerza Conjunta Marina Aire Tierra de Cooperación de Seguridad formada por 130 soldados ha estado adiestrando a fuerzas militares en Ghana, Liberia y Senegal. El comandante marine al cargo, el teniente coronel John Golden, afirmó: “Esto es la vanguardia de la fase insurgencia cero”, un aspecto de “adiestramiento ejército a ejército en un entorno muy austero en zonas donde no ha habido mucha presencia militar estadounidense en los últimos 235 años” [36].
Un informe de [la revista] Stars and Stripes del 2 de mayo revela que “en una remota base militar en la ciudad de Kisangani situada en la selva un equipo de elite de soldados estadounidense está tratando de recapacitar a un batallón de soldados de infantería de Congo”.
El artículo pone el énfasis en la faceta humanitaria de la operación como suelen hacer habitualmente las noticias sobre las actividades del AFRICOM, pero también contenía estos extractos:
“Existen incentivos económicos y estratégicos para aportar más seguridad a Congo, que es un país rico en recursos naturales como el cobalto, un componente clave en la fabricación de teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos. El país contiene el 80% de las reservas mundiales de cobalto... Un informe de abril de 2009 elaborado para el Congreso por el Centro de Reservas de Defensa Nacional dejaba claro que asegurar el acceso a los mercados de minerales en todo el mundo es un interés vital para la seguridad nacional” [37].
Estados Unidos no está arrastrando hacia su red militar casi a cada nación de África debido a cuestiones altruistas o por una preocupación por la seguridad de los pueblos del continente. La función del AFRICOM es la de cada uno de las potencias militares predadoras: la amenaza y el uso de la violencia armada para lograr ventajas económicas y geopolíticas.
Rick Rozoff
Periodista residente en Chicago. Director de Stop NATO international.
Tomado: Red Voltaire
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14 sept. 2009
Africom y el alcance de las corporaciones de EE.UU.
AFRICOM es el acrónimo del Comando Africano, que designa el nuevo puesto de control que el ejército de los Estados Unidos estableció finalmente en la Costa Atlántica de Marruecos. Con el visto bueno del Rey Mohamed VI, el Pentágono construye una enorme base militar de mil hectáreas de extensión en la localidad costera de Tan Tan, cerca del territorio de la antigua colonia española del Sahara Occidental y frente al archipiélago canario.
AFRICOM, tendrá como objetivo primordial controlar militarmente el continente africano. Pero según la Casa Blanca, buscará fomentar la seguridad regional y potenciar los esfuerzos humanitarios.
Un informe del Comité de investigación del Congreso estadounidense ha considerado a Marruecos como "el país africano más creíble para albergar el AFRICOM". Entre las cualidades que reconoce al Reino de Mohamed VI, se encuentran, junto a su situación geoestratégica, la estabilidad interna y la sólida amistad, manifestada con Estado Unidos desde finales de la Segunda Guerra Mundial.
Aunque, esta penetración se está presentando como una protección humanitaria en la guerra global antiterrorismo, el verdadero objetivo, sin embargo, es obtención de petróleo en África y el control de sus sistemas globales de distribución.
Existe un pero. China es el desafío más significativo y más creciente a la dominación de Estados Unidos en África. Así que, cualquier incremento del comercio, de hecho está sucediendo, amenaza con reducir sustancialmente la influencia política y económica del imperio estadounidense en ese continente rico en recursos.
Las consecuencias políticas de África económicamente emergente en estrecha alianza con China está dando por resultado una nueva "guerra fría" donde la tarea de AFRICOM será garantizar la dominación militar sobre toda el área geográfica de África, que antes estaban bajo el control de su Comando Europeo (EUCOM) y del Comando Central en Estados Unidos (CENTCOM).
El contenido del futuro rol estratégico de AFRICOM se puede entender observando al CENTCOM en el Oriente Medio. CENTCOM creció fuera de la Doctrina Carter de 1980 que describió el flujo de petróleo del Golfo Pérsico como de "interés vital" de Estados Unidos y afirmó que éste país emplearía "cualquier medio necesario, incluyendo la fuerza militar", para cualquier tentativa de bloquear ese flujo alentada por intereses hostiles.
Por consiguiente, la fuerza militar de Estados Unidos está aumentando lo más rápidamente posible en África Occidental y en el Sub-Sahara, pues para la próxima década esta área se proyecta como una fuente de energía tan importante como el Oriente Medio. Los desafíos a la dominación y explotación de Estados Unidos vienen principalmente de Nigeria, donde se halla el 70% del petróleo africano.
Cabe señalar dos efectos terribles de la explotación petrolera en Nigeria. El primero, se refiere a que los nigerianos no han obtenido beneficios de la riqueza petrolera, por el contrario, le ha causado sufrimientos. Por último, los activistas de derechos ambientales y humanos han documentado por años las atrocidades cometidas en esta región por las compañías petroleras y los militares.
Ahora bien, las compañías petroleras y el Pentágono están procurando ligar a estos grupos de resistencia a las redes internacionales terroristas para legitimar el uso de la fuerza militar de los Estados Unidos para "estabilizar" la región y asegurar el flujo de energía, pero no se ha encontrado ninguna evidencia para vincular a los grupos de la resistencia del Delta del Niger a las redes internacionales del terror o a los jihadistas*.
Hay que resaltar también que las bases militares estadounidenses cumplen otras funciones. Por ejemplo, la invasión a Somalia de diciembre de 2006 fue coordinada usando bases de Estados Unidos a través de la región.
En efecto, el pasado muestra como el ejército de los Estados Unidos ha ayudado a las corporaciones multinacionales a saquear los recursos naturales de África. La carrera por los mega-beneficios africanos no sólo se centra en los recursos naturales. Al igual que está ocurriendo en Irak, muchas "corporaciones militares privadas" estadounidenses están beneficiándose de miles de millones de dólares destinados a la ayuda internacional provenientes de los fondos de mantenimiento de la paz de la ONU.
Finalmente, cuando se piensa en un enorme desastre militar estadounidense en el continente africano, lo que a menudo se nos viene a la mente son trágicas imágenes de helicópteros Black Hawk estrellados y cuerpos mutilados.
*El movimiento jihadistas, de "jihad" y significa "guerra santa" para los musulmanes.
María Linares
Tomado de Tercera Información
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Marruecos
23 may. 2009
¿Luchadores por la libertad o criminales?
El Mando Estadounidense para África (AFRICOM) ha ido estableciendo una amplia presencia de alto nivel en las costas de África occidental.”
Después de que francotiradores de la marina de guerra de EEUU dispararan a las cabezas de los compañeros del somalí Abdiwali Abdiqadir Muse, el problema de la “piratería” en las aguas costeras del Cuerno de África se adueñó de las noticias. Muse y otros somalíes habían secuestrado supuestamente un buque americano y mantenido como rehén a su capitán hasta que los captores fueron abatidos o, en el caso de Muse, capturado. Estos hechos causaron preocupación en muchos observadores progresistas, similar a la expresada hace casi 40 años por Kwame Nkrumah, el primer presidente de Ghana. Éste comentó: “por medio de la prensa y la radio, se da cuenta de la captura de ‘terroristas’ por parte de las ‘fuerzas de seguridad’…..a los ‘terroristas’ se los describe normalmente como pobremente entrenados, mal equipados, desmoralizados e inseguros sobre la causa por la que están luchando.” Nkrumah continúa observando que: “esta negativa a reconocer a los luchadores por la libertad como soldados es de nuevo parte de la estrategia del imperialismo diseñada para menospreciar a los movimientos armados revolucionarios, y al mismo tiempo desalentar a aquellos que se podrían unir a ellos..”
No se está sugiriendo aquí que Muse y sus compañeros fueran luchadores por la libertad, y hay posiblemente pequeños delincuentes entre las filas de aquellos que han capturado buques en las costas de Somalia. Sin embargo los medios occidentales han sido tan incesantes en su caracterización de todos los que capturan buques como “piratas” que pocos saben que uno de los primeros grupos en hacer esto, conocido como “La Guardia Costera Nacional Voluntaria de Somalia”, fue, de acuerdo con algunos informes, establecida por pescadores que se armaron y expulsaron barcos extranjeros que eran sospechosos de estar implicados en actividades de pesca ilegal y vertido de desechos en aguas somalíes.
“Uno de los primeros grupos en hacer esto, es conocido como ‘La Guardia Costera Nacional Voluntaria de Somalia.’”
Cuando los medios de derechas de EEUU empezaron a urgir al ejercito de EEUU a llevar a cabo operaciones a gran escala para limpiar el “nido” de piratas en Somalia, había razones para preocuparse de que luchadores por la libertad legítimos se verían atrapados en la redada. EEUU está ya implicado en actividades militares y operaciones encubiertas que incluyen complicidad en el cambio de régimen de 2006 en Somalia. Existe también una presencia significativa de EEUU en una instalación militar especial en Djibouti. La búsqueda de EEUU de “piratas,” “terroristas,” y otros “malhechores” (como Bush solía llamarlos) no se ha limitado al Cuerno de África. AFRICOM lleva tiempo estableciendo una amplia presencia de alto nivel en las costas de África occidental – especialmente en el Golfo de Guinea y el Delta del Níger.
A pesar de su declarada misión oficial, AFRICOM está demostrando ser un vehículo para el uso por parte de EEUU de tropas delegadas de los ejércitos africanos para mantener África segura para las corporaciones occidentales que necesitan acceso a los recursos petroleros y mineros del continente. Se entiende por tanto, por qué los directores de AFRICOM están tan interesados en África occidental como lo están en Somalia. Un estudio del gobierno nigeriano muestra que durante 2008, el país perdió caso 28 millones de dólares como resultado de la voladura por parte de grupos armados de sus oleoductos. Además estás organizaciones han secuestrado personal de las compañías petroleras. El estudio del gobierno estima que unas 1000 vidas se perdieron el año pasado relacionadas con los robos de petróleo y actividades de sabotaje.
“AFRICOM está demostrando ser un vehículo para el uso por parte de EEUU de tropas delegadas de los ejércitos africanos para mantener África segura para las corporaciones occidentales.”
Los ataques a la industria del petróleo no han surgido de la nada. Las operaciones petroleras han causado catástrofes medioambientales, arruinando la pesca, las actividades agrícolas y las fuentes de agua limpia en numerosos pueblos del Delta del Níger. El desempleo en estas áreas que (según las estimaciones del gobierno) excede el 80% alimenta un espíritu de rebelión y resistencia entre los jóvenes que continúa extendiéndose. Patrick Aziza, un líder tradicional en el Reino de Okpe en el Delta del Níger, ha instado a los rebeldes a deponer las armas, pero también ha reconocido que su frustración fuertemente asentada está justificada. Su conclusión es particularmente significativa porque es además un coronel retirado del ejército nigeriano. Sin embargo, el gobierno nigeriano ha empezado a trazar planes para reforzar la capacidad de fuerzas militares especiales para combatir a los rebeldes. Con tanto petróleo en juego, AFRICOM no se ha quedado sentado sin hacer nada. Ha colaborado en la operación de una “Misión Conjunta de Africa” que ha ido de puerto en puerto a lo largo de la costa africana occidental entrenando personal de la marina africano para llevar a cabo operaciones militares que son útiles a los intereses en la región de las corporaciones de EEUU.
AFRICOM ha justificado sus actividades afirmando que la región está infectada de crimen y terrorismo. También ha protestado cuando se le acusa de intervención militar imperialista insistiendo en que EEUU ha sido “invitado” en la región por los propios africanos. El almirante Robert T. Moeller, un oficial de alto nivel de AFRICOM declaro: “Reconociendo (amenazas de piratería, contrabando de petróleo y otros delitos) ellos mismos, los africanos han pedido que suministremos este tipo de asistencia.” Además, para calmar temores de que EEUU está en África para militarizar el continente, se ha dado mucho bombo al trabajo humanitario de AFRICOM. Por ejemplo, durante una misión la “Misión Conjunta de África” entregó comida a pacientes de SIDA y huérfanos.
“Nkrumah entendió hace cuatro décadas lo fácil que es que se olviden las causas que subyacen a un conflicto armado por las mentiras de los medios.”
La historia ha demostrado que siempre que corporaciones extranjeras creen inestabilidad y penurias para la gente de África, es más que seguro que existirán aquellos que estarán decididos a resistirse – con las armas si es necesario. Nkrumah entendió hace cuatro décadas lo fácil que es que se olviden las causas que subyacen a un conflicto armado por las mentiras de los medios y caricaturas de los africanos que se resisten a la explotación extranjera.
Cuando el Día de la Liberación Africana llegué a final de este mes, los que deseamos asegurar la autodeterminación africana deberíamos prestar atención a la llamada de los organizadores de eventos y “honrar a Nkramah” (ver: www.africanliberationday.net) esforzándonos en ser tan habilidosos como fue él para ver a través de tanta basura. Cuando Moeller dice: “se trata de construir la capacidad de nuestros asociados africanos para que sean capaces de atender a sus propias necesidades de seguridad,” debemos saber instintivamente que, para AFRICOM se trata de construir la capacidad de las corporaciones occidentales para pegarse a África como una sanguijuela y dejar seco al continente de sus recursos naturales más valiosos.
Mark P. Fancher
Mark P. Fancher es un abogado, escritor y activista.
Black Agenda Report
Traducido por Mariola y Jesús María García Pedrajas
Tomado: Rebelión
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