23 may. 2009

¿Luchadores por la libertad o criminales?

El Mando Estadounidense para África (AFRICOM) ha ido estableciendo una amplia presencia de alto nivel en las costas de África occidental.”
Después de que francotiradores de la marina de guerra de EEUU dispararan a las cabezas de los compañeros del somalí Abdiwali Abdiqadir Muse, el problema de la “piratería” en las aguas costeras del Cuerno de África se adueñó de las noticias. Muse y otros somalíes habían secuestrado supuestamente un buque americano y mantenido como rehén a su capitán hasta que los captores fueron abatidos o, en el caso de Muse, capturado. Estos hechos causaron preocupación en muchos observadores progresistas, similar a la expresada hace casi 40 años por Kwame Nkrumah, el primer presidente de Ghana. Éste comentó: “por medio de la prensa y la radio, se da cuenta de la captura de ‘terroristas’ por parte de las ‘fuerzas de seguridad’…..a los ‘terroristas’ se los describe normalmente como pobremente entrenados, mal equipados, desmoralizados e inseguros sobre la causa por la que están luchando.” Nkrumah continúa observando que: “esta negativa a reconocer a los luchadores por la libertad como soldados es de nuevo parte de la estrategia del imperialismo diseñada para menospreciar a los movimientos armados revolucionarios, y al mismo tiempo desalentar a aquellos que se podrían unir a ellos..”
No se está sugiriendo aquí que Muse y sus compañeros fueran luchadores por la libertad, y hay posiblemente pequeños delincuentes entre las filas de aquellos que han capturado buques en las costas de Somalia. Sin embargo los medios occidentales han sido tan incesantes en su caracterización de todos los que capturan buques como “piratas” que pocos saben que uno de los primeros grupos en hacer esto, conocido como “La Guardia Costera Nacional Voluntaria de Somalia”, fue, de acuerdo con algunos informes, establecida por pescadores que se armaron y expulsaron barcos extranjeros que eran sospechosos de estar implicados en actividades de pesca ilegal y vertido de desechos en aguas somalíes.
“Uno de los primeros grupos en hacer esto, es conocido como ‘La Guardia Costera Nacional Voluntaria de Somalia.’”
Cuando los medios de derechas de EEUU empezaron a urgir al ejercito de EEUU a llevar a cabo operaciones a gran escala para limpiar el “nido” de piratas en Somalia, había razones para preocuparse de que luchadores por la libertad legítimos se verían atrapados en la redada. EEUU está ya implicado en actividades militares y operaciones encubiertas que incluyen complicidad en el cambio de régimen de 2006 en Somalia. Existe también una presencia significativa de EEUU en una instalación militar especial en Djibouti. La búsqueda de EEUU de “piratas,” “terroristas,” y otros “malhechores” (como Bush solía llamarlos) no se ha limitado al Cuerno de África. AFRICOM lleva tiempo estableciendo una amplia presencia de alto nivel en las costas de África occidental – especialmente en el Golfo de Guinea y el Delta del Níger.
A pesar de su declarada misión oficial, AFRICOM está demostrando ser un vehículo para el uso por parte de EEUU de tropas delegadas de los ejércitos africanos para mantener África segura para las corporaciones occidentales que necesitan acceso a los recursos petroleros y mineros del continente. Se entiende por tanto, por qué los directores de AFRICOM están tan interesados en África occidental como lo están en Somalia. Un estudio del gobierno nigeriano muestra que durante 2008, el país perdió caso 28 millones de dólares como resultado de la voladura por parte de grupos armados de sus oleoductos. Además estás organizaciones han secuestrado personal de las compañías petroleras. El estudio del gobierno estima que unas 1000 vidas se perdieron el año pasado relacionadas con los robos de petróleo y actividades de sabotaje.
“AFRICOM está demostrando ser un vehículo para el uso por parte de EEUU de tropas delegadas de los ejércitos africanos para mantener África segura para las corporaciones occidentales.”
Los ataques a la industria del petróleo no han surgido de la nada. Las operaciones petroleras han causado catástrofes medioambientales, arruinando la pesca, las actividades agrícolas y las fuentes de agua limpia en numerosos pueblos del Delta del Níger. El desempleo en estas áreas que (según las estimaciones del gobierno) excede el 80% alimenta un espíritu de rebelión y resistencia entre los jóvenes que continúa extendiéndose. Patrick Aziza, un líder tradicional en el Reino de Okpe en el Delta del Níger, ha instado a los rebeldes a deponer las armas, pero también ha reconocido que su frustración fuertemente asentada está justificada. Su conclusión es particularmente significativa porque es además un coronel retirado del ejército nigeriano. Sin embargo, el gobierno nigeriano ha empezado a trazar planes para reforzar la capacidad de fuerzas militares especiales para combatir a los rebeldes. Con tanto petróleo en juego, AFRICOM no se ha quedado sentado sin hacer nada. Ha colaborado en la operación de una “Misión Conjunta de Africa” que ha ido de puerto en puerto a lo largo de la costa africana occidental entrenando personal de la marina africano para llevar a cabo operaciones militares que son útiles a los intereses en la región de las corporaciones de EEUU.
AFRICOM ha justificado sus actividades afirmando que la región está infectada de crimen y terrorismo. También ha protestado cuando se le acusa de intervención militar imperialista insistiendo en que EEUU ha sido “invitado” en la región por los propios africanos. El almirante Robert T. Moeller, un oficial de alto nivel de AFRICOM declaro: “Reconociendo (amenazas de piratería, contrabando de petróleo y otros delitos) ellos mismos, los africanos han pedido que suministremos este tipo de asistencia.” Además, para calmar temores de que EEUU está en África para militarizar el continente, se ha dado mucho bombo al trabajo humanitario de AFRICOM. Por ejemplo, durante una misión la “Misión Conjunta de África” entregó comida a pacientes de SIDA y huérfanos.
“Nkrumah entendió hace cuatro décadas lo fácil que es que se olviden las causas que subyacen a un conflicto armado por las mentiras de los medios.”
La historia ha demostrado que siempre que corporaciones extranjeras creen inestabilidad y penurias para la gente de África, es más que seguro que existirán aquellos que estarán decididos a resistirse – con las armas si es necesario. Nkrumah entendió hace cuatro décadas lo fácil que es que se olviden las causas que subyacen a un conflicto armado por las mentiras de los medios y caricaturas de los africanos que se resisten a la explotación extranjera.
Cuando el Día de la Liberación Africana llegué a final de este mes, los que deseamos asegurar la autodeterminación africana deberíamos prestar atención a la llamada de los organizadores de eventos y “honrar a Nkramah” (ver: www.africanliberationday.net) esforzándonos en ser tan habilidosos como fue él para ver a través de tanta basura. Cuando Moeller dice: “se trata de construir la capacidad de nuestros asociados africanos para que sean capaces de atender a sus propias necesidades de seguridad,” debemos saber instintivamente que, para AFRICOM se trata de construir la capacidad de las corporaciones occidentales para pegarse a África como una sanguijuela y dejar seco al continente de sus recursos naturales más valiosos.
Mark P. Fancher Mark P. Fancher es un abogado, escritor y activista.
Black Agenda Report Traducido por Mariola y Jesús María García Pedrajas
Tomado: Rebelión

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